Disclaimer: los personajes son pertenecen a Stephanie Meyer, la historia es completamente de Tufano79 yo solo la traduzco obvio con su permiso.
Autora: Ahora, esta historia está basada en un hospital. Mi entrenamiento medico viene de ….WebMD. No soy doctora. Soy maestra de música que tiene una loca imaginación y una gran inclinación por las cosas sobre Twilight.
Capítulo Seis
EPOV
Casi besé a Bella, yo lo quería; quería sentir sus labios moviéndose con los míos desesperadamente, para comprobar si su boca era tan suave como parecía. Maldita sea, Dios ella se asustó; o más bien limpió. Me recordó a mi Madre, cuando ella estaba enojada o nerviosa, ella limpiaba. Después del ataque de Rose la jodida casa estaba impecable. De todos modos, Bella dijo que le gustaría seguir una relación conmigo pero tenía que ir lento.
Lento, puedo manearlo.
Eso no quiere decir que debo besarla cuando hace unas INCREÍBLES tostadas francesas.
Aunque, lo deseo.
Mucho… o más bien MUCHÍSIMO.
Lento, si, debo ir lento.
He sido un puto monje desde el fin de mi matrimonio. Todo el odio a los penes puso una clase de obstáculo a mi masculinidad. Lento es factible; puedo ir lento para poder estar con Bella, claro que lo puedo manejar. Ella se lo merece.
- Eddie
Ugh, no estoy en el estado de ánimo para el…. – Hola Emmet – dije mientras volteaba para ver a mi nuevo amigo – Y es Edward, me hice demasiado grande para Eddie desde que dejé de usar pañales. Bueno, sólo una personas puede llamarme Eddie y no eres tú.
- ¿Quién? ¿Una novia? – canturreó.
- No, mi hermana pequeña – dije enarcando una ceja – En cuanto a la novia, estoy trabajando en eso; más o menos.
- Vamos, te escucho. Podemos hablar de tu más o menos novia – respondió. Hice diez repeticiones en la prensa con Emmet a mi lado asegurándose de que no me lastimara – Escúpelo.
- ¿Quieres ir a mi casa y noes arreglaremos el cabello mientras hablamos de chicas? – pregunté batiendo las pestañas.
- Puedo trenzar tu cabello, en serio Dr. C. ¿Qué pasa? – Preguntó Emmet mientras se sentaba en la banca a un lado de mi – ¿Mas o menos una especie de novia?
- Bueno, ahora sólo somos amigos….
- Oooh, la zona de los amigos. No está bien.
- ¿Puedo terminar antes de que saques conclusiones McCarthy? – pregunté. El asintió y yo continúe – Ella es enfermera en el hospital en donde trabajo; sin embargo, ella recibió una mierda de cartas en su vida. Su papá quién perdió una pierna en su trabajo de policía, es una clase de idiota y la corrió de su casa en Navidad.
- Déjame ir por él, voy a patearle el culo. ¿Quién en su sano juicio haría eso? – gruñó Emmet.
- Su papá es el pendejo número uno – resoplé – Él la ha llamado inútil toda su vida, pero no lo es. Ella es una mujer asombrosa de buen corazón y una mente brillante.
- ¿Por qué el la llama inútil? – preguntó Emmet.
- Bella tiene un poco de curvas, y el piensa que si eres gordo, eres flojo – le respondí.
- ¿Eres un cazador de gorditas? – Bromeó Emmet. Me levanté de un salto y lo empujé contra la pared, presionando mi antebrazo contra su garganta; los ojos azules de Emmet se abrieron más grandes y tragó saliva.
- Si valoras nuestra nueva amistad en proceso de crecer, te abstendrás de volver a decir eso de NUEVO – siseé – Su peso no significa nada para mí; ella es una mujer hermosa. Merece ser tratada bien y yo quiero hacerlo… quiero enseñarle que ella vale mucho y merece ser amada.
- Mierda, lo siento – Dijo Emmet tímidamente – Nunca quise ofenderte Edward, te ves como que saldrías con una rubia delgada, alta y con grandes pechos.
- Estuve casado con una por siete años – le respondí mientras lo soltaba – Pero ahora ella es feliz con Irina.
- ¿Tu ex-esposa es gay?
- Sip
- ¿Y ahora estás atraído por un POLO opuesto de tu ex? ¿Ella es lo opuesto cierto? – preguntó Emmet.
- Si, Bella es pequeña; alrededor de 1.63mts y 86kg. Con cabello largo de color café que llega más debajo de los hombros y unos hermosos ojos café; nunca he visto unos ojos tan hermosos – susurré – Son como el chocolate derretido y se ven tan tristes Emmet. Deberías de haber escuchado lo que su donante de esperma dijo después de que se cayó.
- ¿Se cayó?
- Si, plantó la cara en el concreto, se hizo una fea contusión; la llevé a casa conmigo – reí – De todos modos, ella llamó a su papá diciéndole que estaba internada en el hospital y demandaba que ella se fuera AMA para cuidar su lamentable culo.
Emmet levantó su maño – Hey, tonto aquí. No soy lo que se dice un doctor ¿AMA?
- Contra el Consejo Médico – expliqué – Como decía; la mantuve en mi casa para poder despertarla cada dos horas para prevenir que cayera en com. Después ella pasó el siguiente día en mi casa con mi mamá mientras yo trabajaba. Después de que regresé la llevé de regreso a su departamento, su casa era un basurero Em. La única razón por la que vivía ahí es porque su querido papi es un adicto al Vicodin y le revocaron su seguro de discapacidad. Bella usaba SU sueldo para pagar las cuentas médicas de él, sin embargo, el tipo la llamó inútil y estúpida enfrente de mí. Oh y dijo que yo era su "amante rico".
- Es un jodido pendejo – gruñó – Ahora, te voy a preguntar algo; y de verdad NO quiero que rompas mi nariz pero es una pregunta forzosa. ¿Te sientes de la manera que lo haces sobre Bella porque tienes complejo de caballero en brillante armadura o a ti de VERDAD te gusta?
- Es una pregunta válida y es un poco de las dos – respondí honestamente – Quiero hacerla sentirse especial, y de verdad me gusta. Ella es graciosa y compasiva. Ella empatiza con sus pacientes muy bien; es terca como el demonio y también muy orgullosa.
- Me gustaría conocerla – dijo Emmet en voz baja – Suena a que ella es una mujer especial.
- ¿Trabajas mañana?
- Nop.
- Entonces nos puedes ayudar en su mudanza a su nuevo departamento con su compañera – le respondí.
- Genial hombre, estoy dentro; tengo una camioneta, por si necesitas ayuda moviendo muebles o alguna cosa así – dijo Emmet.
- Estupendo, ¿Qué te parece si nos vemos en el almacén que está en Wrigleyville? ¿Te mando mensaje para decirte la hora está bien?
- ¿Almacén?
- Bella no tiene ningún mueble; gracias a que su papá la corrió. Mi mamá, quien es una decoradora de interiores le dio un juego de dormitorio, después necesitamos ir a la casa de mis padres a recoger un colchón queen y un escritorio – le dije.
- Llámame para darme los detalles Edward – dijo Emmet – Y perdón por lo de antes; nunca quise dar a entender nada con mi comentario. A veces el filtro de mi cerebro con la boca se desconecta.
- Sólo se respetuoso con ella – dije – Ya se han burlado de ella lo suficiente; no necesita más de eso. Ella necesita amigos, gente que le muestre que se preocupan por ella y que la aman.
- Lo tengo. Mira me tengo que ir; mi jefe me está dando el mal del ojo, tienes mi número de celular ¿cierto?
- Guardado en mi teléfono y toda la cosa – sonreí.
- Bien, hasta luego Edward – Emmet sonrió mientras se dirigía al escritorio de recepción. Terminé mi rutina y me fui a la ducha en los vestidores del gimnasio. Una vez que terminé me metí en el auto y llamé a mi mamá; necesitaba darme el código de acceso para el almacén. También le pregunté si iba a estar en casa para ir a recoger el colchón y el escritorio, desafortunadamente tenía una reunión con un nuevo cliente. Mierda; Emmet vendría a la casa y Rose estaría ahí sola; cualquier hombre, aparte de mí, Jasper y Papá, asusta a mi hermanita. Es entendible, pero bueno….Demonios!
Estaba cerca de mi casa cuando llamé a mi hermano. Jasper está trabajando en su tesis, él puede trabajar des casa de mis padres ¿no?
- Hermanito! Mucho tiempo sin hablar – serió.
- Te vi en Navidad idiota. Necesito que me hagas un favor.
- No rasuraré tu espalda otra vez Edward. Eso fue asqueroso y arruinaste mi máquina de afeitar – Jasper respondió.
- Jodete Jazz; además ya me depilo mi lunar con cera – dije mientras rodaba los ojos – Como sea, ¿puedes estar en casa de mis padres mañana? Estoy ayudando a una amiga a mudarse y voy a ir por el colchón que está en el ático; otro amigo me va a ayudar y bueno, él es un chico.
- Oh – dijo Jasper entendiendo a lo que me refería – ¿A qué hora?
- ¿En la mañana? No estoy seguro de cuánto tiempo me tomará sacar las cosas – dije – Te invitaré una cerveza, el libro de la Guerra Civil que quieres; lo que sea!
- Bien – Jasper suspiró – De hacho voy rumbo a la casa ahora; Rose está teniendo un mal día y papa está trabajando y mamá tiene una cita. Algo en la misa la asustó; no ha comido nada desde Navidad.
- Maldita sea – gruñí – Déjame hacer algunos arreglos y estaré ahí antes de mi turno en el hospital.
- Entonces nos vemos en un rato Edward, adiós – Jasper respondió y terminó la llamada. Entré a mi casa y busqué a Bella, la encontré en su habitación, acurrucada en el sofá , tomando una siesta con un libro en sus manos.
- Dulce niña – susurré mientras me agachaba frente a ella. Gentilmente moví un poco de los rizos que estaban en su rostro y la miré. Ella en verdad era hermosa, incluso siendo como era físicamente su rostro era la de un ángel. Piel de alabastro, largas pestañas, pómulos definidos, labios gruesos y rosas que demandaban ser besados, rubor seductor, cabello sedoso, corazón amoroso…. Ese era el rasgo más importante – Bella hermosa, despierta.
- Hmmm – gimió, sus ojos revolotearon, se los talló y me sonrió suavemente – Lo siento….
- ¿Por qué te estás disculpando?
- Me quedé dormida – ella hizo un mohín.
- ¿Y qué? Tienes un largo turno esta noche y yo colándome en tu cama a las cinco de la mañana probablemente no ayudó – resoplé.
- Fue sólo después de que entraste en la cama que me sentí lo suficientemente cómoda para dormir – ella se sonrojó; se acurrucó y enterró el rostro entre sus manos como si estuviera avergonzada de admitirlo.
- Bella, me has arruinado. O voy a ser capaz de dormir sin ti nunca más – bromeé – Eres tan abrazable como yo; si no es que más.
Se asomó detrás de sus manos y puso los puños frente a su boca. Su cara seguía estando de color rojo brillante pero era tan adorable – Yo estaba sorprendida por haber despertado a tu lado; no es como si anoche hubiera sido un hielo humano, no necesitas dormir conmigo.
- Sé que fue presuntuoso dormir aquí contigo, pero se sentía bien ¿sabes? Esta noche dormiré en mi habitación si te hago sentir incómoda. Dijiste que querías que nos moviéramos despacio y bueno "dormir juntos no es tan lento"
- No es como si fuéramos a tener sexo Edward – dijo ella, su rubor se hizo más intenso.
Todavía, agregué mentalmente.
- Si quieres puedes dormir aquí – añadió ella tímidamente – Me gusta, me gusta dormir contigo.
- O mejor hacemos un trato nuevo – le dije mientras me sentaba a su lado poniendo sus pies en mi regazo – Puedes dormir conmigo en mi cama, tengo la más grande, suave y lujosa cama matrimonial que puedas imaginar; hay más espacio del que dos personas puedan querer o necesitar. De esa manera si no te quieres acurrucar conmigo lo puedes hacer.
- Está bien – ella susurró abrazando el libro a su pecho.
- De todos modos, hay una razón por la que vine a verte – le dije – Necesito ir a casa de mis padres; mi hermana está teniendo un "momento" y necesita a sus hermanos mayores; tal vez estaré ahí hasta que tenga que ir al hospital.
- Claro – dijo Bella – Ve! Ayuda a tu hermana. Yo estoy disfrutando de la tranquilidad y la lectura de mi libro.
Tomé el libro de su regazo y me encontré sosteniendo una muy amada copia de Cumbres Borrascosas – ¿Cuántas veces has leído esta historia?
- Cerca de un millón – se carcajeó – Es una batalla entre eso y Orgullo y Prejuicio como mi libro favorito.
- Si quieres algo nuevo, tengo algunas novelas en mi librero; puedes tomarlas – le dije – ¿Estarás bien yendo al hospital en metro? Puedo venir por….
- No, está bien. He sobrevivido treinta años tomando el metro y puedo hacerlo treinta más – dijo mientras revolvía mi cabello - Lo veo en el trabajo Dr. Cullen.
- Sip – dije mientras me inclinaba besándola en la mejilla – Gracias Bella.
- ¿Por qué me estás agradeciendo?
- Porque mucha gente no entendería acerca de mi hermana – fruncí el ceño.
- Puede que no tenga una familia, pero sé lo importante que es estar cerca de la familia – murmuró – Diviértete con tus hermanos y nos vemos más tarde – Movió las piernas y me levanté. Suavemente acaricié su mejilla y le dije adiós antes de regresar al desagradable frío invierno de Chicago. Por extraño que pareciera, extrañaba la lluvia de Seattle. Prefiero estar mojada que congelado.
Estacioné en la casa de mis padres. Entré y encontré a Jasper sentado en la cocina sosteniendo su cabeza entre sus manos – ¿Qué pasó? – le pregunté.
- No lo sé, ella perdió los estribos, pidiendo a gritos a Eddie – dijo Jasper, sus ojos verde mar se llenaron de lágrimas.
Suspiré pesadamente y apreté el hombro de mi hermano. Con un peso en el corazón me acerqué a la habitación de mi hermana; podía escuchar como destrozaba el lugar y sus gritos eran desgarradores; pero no tenía idea la razón del porque estaba haciendo eso. No toqué la puerta, sólo entré a su habitación atrapando un objeto volador no identificado que iba dirigido a mi cabeza – Mierda! Rose! – escupí.
- Eddie – ella sollozó mientras caía en sus rodillas – Lo vi. Lo vi en la iglesia; él está fuera, lo vi.
- ¿Royce? – pregunté.
Ella me miró y asintió con la cabeza, lágrimas corrían de sus mejillas – Él estaba sentado tres bancas delante de nosotros con un traje azul. El volteó y se burló de mí.
- Rose, a él le negaron la fianza. No puede salir – le dije mientras levantaba a mi hermanita y la sentaba en mi regazo – ¿Esa es la razón por la que estás destrozando tu habitación? ¿No has comido en tres días?
- Si – ella sollozó enterrando su cabeza contra mi pecho – Él estaba ahí Edward, lo juro!
- Rosie – suspiré.
- Yo sabía que lo mejor era quedarme en casa – gimoteó.
- ¿Quieres que llame a Jenks? ¿Qué haga alguna investigación? – pregunté. Ella sollozó pero asintió – ¿Quieres que Jasper se quede contigo mientras yo hago las llamadas? – asintió otra vez. La cargué fácilmente; ella había perdido el peso que había ganado en la semana y media que he estado aquí desde que regresé de Chicago. La llevé por las escaleras y la puse en el sillón de la sala de estar. Jasper se levantó de un salto y se sentó a su lado; sin embargo, Rose se rehusaba a dejarme ir – Rosie, Jasper está aquí ¿Ok?
A regañadientes soltó su agarre de mí y se aferró a Jasper, besé su frente y saqué mi celular. Marqué el número de Jenks, el abogado de la familia; su secretaria dijo que él estaba de vacaciones hasta el primero de Enero. Gruñí y le pedí su número de celular. La secretaria se quejaba diciendo que Jenks necesitaba vacaciones tanto como todos los demás. Manteníamos a este tipo en retención; diablos, nuestra retención probablemente está pagando sus malditas vacaciones. Terminé la llamada y me fui a la oficina de mi papá; tomé su tarjetero y encontré la tarjeta de Jenks. Efectivamente mi obsesivo-compulsivo padre tenía el número de celular de Jenks, lo marqué y esperé impaciente a que sonara.
-Jenks – ladró.
- Jenks, soy Edward Cullen – le dije.
- Estoy en mis vacaciones Edward – el respondió – En una playa lejos de Chicago.
- Lo sé, mira no te habría llamado si esto no fuera importante – dije en voz baja – ¿Royce está fuera de prisión?¿Se le concedió la fianza?
Mierda, eso NUNCA era bueno.
- ¿Jenks?
- Joder – gruñó Jenks – Su abogado puso una apelación por lenidad* y buen comportamiento mientras esperaba por el juicio; fue liberado algunas semanas atrás. Está bajo arresto domiciliario con un monitor de tobillo; sólo puede dejar la casa para ir a reuniones con sus abogados, a la corte y a la iglesia.
- Estás en lo cierto, joder – gruñí – ¿No crees que eso era información un poco importante? JENKS! ¿En serio? Mi hermana lo vió en misa y ahora ella es un desastre.
- Edward, él no puede estar a más de 150 mts de tu hermana – respondió Jenks.
- Bueno, aparentemente él estaba a tres bancos de nosotros en Navidad, Jenks; eso es definitivamente menos de 150 mts – le grité – Arregla esto Jenks, AHORA! – no esperé a que me respondiera y le colgué el teléfono. Me dejé caer en la silla del escritorio pinchando el puente de mi nariz. Esto no puede estar pasando, ¿Por qué? ¿Por qué está pasando esto?
Sin pensarlo, llamé a mi mamá – ¿Hola? Edward ¿está todo bien?
- Él está fuera – le dije rotundamente – Aparentemente él estaba en la iglesia en Navidad y vió a Rose.
- Mierda – ella espetó – Finalmente ella estaba mejorando. Y ahora sucede esto!
- ¿Qué podemos hacer? – pregunté.
- Voy a llamar a los detectives asignados a su caso, para obtener alguna información – dijo Esme; su voz era temblorosa – ¿Cuánto tiempo te puedes quedar?
- Hasta las 2:30, mi turno empieza a las tres – respondí – Trataré de hacer que coma, pero está inconsolable; ella estaba destrozando su habitación cuando llegué.
- Haz lo mejor que puedas Edward – dijo con voz entrecortada – ¿Ahí está Jasper?
-Sí, él está cuidando a Rose mientras yo le gritaba a Jenks; mira, iré a hacer algo de comer para Rose y trataré de calmarla. Mándame un mensaje de texto cuando sepas algo ¿está bien? Te amo mamá – dije pasando los dedos por mi cabello.
- También te amo Edward.
Terminé la llamada y caminé hacia la cocina, tomé la licuadora y decidí hacerle a Rose una malteada de proteína. Era muy buena y podía hacer que supiera a chocolate. ¿A qué chica no le gusta el chocolate?
Terminé de hacer la malteada y se la llevé; estaba sollozando silenciosamente en el regazo de Jasper, agarrándose a su playera. Él estaba meciendo suavemente a nuestra hermana pequeña. Sin embargo, su mirada era fuego puro; probablemente tenía la misma idea que yo. Matar a Royce King; él no tiene DERECHO de estar fuera y libre después de lo que le había hecho a Rosalie. Nuestros ojos se encontraron e hicimos un asentamiento mutuo.
Me agaché frente a Rose y retiré el cabello de su cara – Rose, por favor tomate esto – susurré.
- No, yo quiero morir – ella masculló – Royce debió haberme matado, estoy arruinada y rota.
- Rose, no puedes morir – murmuró Jasper – Tú no estás rota.
- ¿En verdad? Jasper, no como porque no quiero que los hombres me vean; quiero morir porque Royce tomó la UNICA cosa que quería darle a mi esposo – le espetó – Ningún hombre jamás me querrá, ni yo querré a ninguno. ¿Cuál es el punto?
- El punto es que te estás dando por vencida, Rosalie. Si, Royce está fuera – le dije mientras me sentaba en el sillón – Pero tú eres más fuerte que él; Rose, ¿Quieres que Royce vaya a la cárcel? ¿Que pague por lo que hizo?
- Lo quiero ahí, ahora – Rose gruñó.
- Trataremos de que eso pase – dije con calma – En serio, ¿Quieres que el obtenga lo que se merece?
- Si – ella dijo apenas en un susurro.
- Entonces, tú necesitas enseñarle que él no te rompió; necesitas ponerte saludable para cuando tengas el juicio Rosie – dije con fervor.
- Tú necesitas pararte con la frente en alto Rose. Royce es una sanguijuela y ha succionado la vida fuera de ti – Jasper añadió – Nosotros odiamos ver a nuestra hermanita venirse debajo de esta manera, los dos sabemos que no volverás a ser la misma; pero deseamos que podamos tener una fracción de lo que tú eras antes. Si hoy fueras al tribunal te desarmarías. Necesitas estar fuerte, por ti misma, por nosotros, para tu supervivencia.
- Rosie, nosotros no podemos decirte que hacer; ni puedo hablar por Jasper, pero si continúas de esta manera, nos matará. Matará a mama y papá; tú NECESITAS luchar. Royce es lo más bajo de lo bajo y se merece una muerte lenta y dolorosa. Sin embargo, tú te estás impartiendo este castigo a ti misma – le expliqué. Me senté y dejé que digiriera lo que yo había dicho. Jasper quería decir algo, pero yo negué con la cabeza y él guardó silencio.
Rose se mordió el labio y tentativamente tomó la malteada que yo sostenía en la mano, tomó un pequeño sorbo, sonrió tímidamente, se tomó la mitad de la malteada antes de regresármela mientras se agarraba el estómago – Tienes razón Eddie – ella susurró.
- Es por eso que soy tu brillante hermano mayor – me reí.
- Hey, yo también soy inteligente – Jasper bufó.
- Sobre historia Jazzy – dijo Rose soltando una risita – En lo demás no mucho.
- Ahí está – sonreí – Mi sarcástica hermana menor.
- Ustedes dos, apestan; discúlpenme por no ser nerd como ustedes dos – Jasper gruñó.
- Jasper, de nosotros tres; tu eres el mayor nerd de todos – Rose se rió – Tú estás haciendo tu doctorado en historia con énfasis en la Guerra Civil. ¡Qué demonios vas a hacer con eso?
- Umm, ahhh ¿bueno? – Jasper fracasó miserablemente – Edward usa lentes!
- Brillante Jasper – dije secamente – Hablando en serio ¿Qué vas a hacer con tu doctorado?
- Me han ofrecido un puesto de profesor en la Universidad de Chicago – respondió – Voy a estar enseñando a cuatro cursos sobre la Guerra Civil, más uno en la guerra revolucionaria; empiezo el próximo otoño.
- Eso es genial Jazzy - Rose sonrió.
- Rose, ¿Cuándo vas a empezar a usar tu título? – Preguntó Jasper – Fuiste a pre-med y te aceptaron en Johns Hopkins como a Edward.
- Yo, no lo sé – ella dijo con amargura – Primero tengo que mejorar ¿cierto?
- Jasper lo sabe – le dije, lanzando una mirada afilada a mi hermano. Agachó la cabeza y se pasó los dedos por su cabello rubio – No le hagas caso, es un idiota.
- No lo soy!
- Si lo eres – repliqué. Es como si volviéramos a nuestra infancia, peleando por cosas tan tontas, Dios! – Mira Rosie, mañana ayudaré a una amiga en su mudanza, otro amigo mío me ayudará a recoger el colchón del ático; Jasper estará aquí así no estarás sola ¿está bien?
- El colchón es para tu amiga, Bella ¿no? – preguntó Rose.
- Si, ¿les conté lo que pasó? – pregunté. Los dos negaron con la cabeza y rápidamente explique lo que el padre de Bella le hizo, Jasper estaba enojado y Rose quería patearle el culo. Después les conté que por eso ella se ha estado viviendo conmigo los últimos días; Jasper se rascó la cabeza y Rose enarcó una ceja – Como decía, mi amigo Emmet tiene una camioneta y vamos a cargar el colchón y tu escritorio Jazz.
- Esta bien – Jasper asintió – ¿Ya sabes a qué hora?
- No, te diré en cuanto sepa. Relájate hermanito – aspiré; revisé mi teléfono y vi la hora – Mierda, me tengo que ir. Te mando un mensaje de texto con la hora para mañana.
- Bien, bien – dijo Jasper – Planeo quedarme aquí esta noche. ¿Quieres tener una noche de películas, hermana mía?
- Solo si yo elijo la película – respondió Rose –No voy a ver Días de Gloria o Lo que el Viento se Llevó o alguna otra de tus películas de la guerra civil.
- Mierda.
- Los dejo, tontos. Voy tarde al hospital; te quiero Rosie – le dije mientras besaba su frente – Te quiero Jazzy – me incliné hacia delante sólo para obtener la cara aplastada por la mano de Jasper.
- No me beses, Edward Anthony – Jasper gruñó. Hice algo mejor, lamí su mano – EWWW! Maldita sea Edward; eres como un niño grandote.
- Me tenía que desquitar – me reí encogiéndome de hombros – Rose trata de terminarte esa malteada antes de que te vayas a la cama.
- Si papá – ella suspiró rodando los ojos, sonreí y me puse mi abrigo. Dejé la casa de mis padres y manejé hacia el County. Estacioné y entré; vi a Jessica en el escritorio y se encogió. Ella había dejado muy claro que estaba interesada en mí; sin embargo, la única enfermera en la que yo estaba interesado era una dulce morena y compartía mi habitación de invitados desde las últimas dos noches. Quizás esta noche, la podré tener en mi habitación; ella parecía susceptible cuando hable con ella antes.
- Hola Dr. Cullen – Jessica ronroneó, Ignoré el hola.
- Jessica – dije cortante.
- ¿Tuvo una linda Navidad? – ella preguntó poniendo su mano en mi antebrazo.
- Trabajé, pero estuvo bien – respondí – Necesito ir por mi bata de laboratorio, disculpa – Me alejé de ella y casi corrí a mi oficina. Abrí puerta y me deslicé dentro; cerré la puerta y apreté la espalda contra de ella, respiré durante unos minutos antes de quitarme el abrigo y ponerme mi bata de laboratorio. Estaba vestido más informal de lo que quisiera, pero Rose me necesitaba. Ellos tendrían que lidiar con mis pantalones de pana y un suéter.
Una vez que salí de mi oficina caminé hacia el escritorio; afortunadamente Jessica se había ido. Alice estaba ahí hablando con un chico alto con lentes gruesos y cabello castaño. ¿Cuál era su nombre? Ya he trabajado con el antes, me ayudó cuando la Sra. Dutch entró en código. Ben, el novio de Angela – Hola Dr. C. – canturreó Alice - ¿Cómo está?
- Bien ¿ y tú Alice? – Pregunté sonriendo torcidamente - ¿Ben?
- Muy bien – los dos respondieron, después Ben hizo una mueca.
- ¿Te encuentras bien, Ben? – pregunté enarcando una ceja.
- Si, estuve ayudando a Angela y a su antigua compañera amover unos muebles porque Bella se mudará y me torcí la espalda – gruñó.
- ¿Bella se mudará con Ang? – Alice preguntó.
- Si, su compañera anterior se muda con su ahora prometido – explicó Ben – Digo hasta nunca a la mala basura, su antigua compañera era una perra de primera clase, la vi una vez y sólo digamos que ella hace que Jessica y Lauren se vean como gatitos.
- ¿ Cómo consiguió Ang a su antigua compañera? – preguntó Alice.
- Puso un anuncio en el periódico – contestó Ben – Bueno, voy a revisar a mis pacientes. Hasta luego.
Alice se fue después de eso y yo tomé una tabla, me moví prácticamente como un robot; revisé signos vitales, di diagnósticos, evité a Jessica y platiqué con Bella. Ella me preguntó por cómo estaba mi hermana y yo le conté que habían liberado a Royce y sobre el retroceso en el desorden alimenticio de Rose; Bella frunció el ceño, pero se mostró comprensiva con Rose, ofreciéndose en algún momento hablar con ella. La abracé apreciando su generosidad con su tiempo aunque sé que a Rose no le gustaría hablar en este momento.
El turno pasó volando y pronto Salí el hospital junto con Bella, Alice y Ben. Jessica trató de salir con nosotros; pero nadie quiso esperarla. Mientras caminábamos se decidió que Bella llegaría al departamento de Angela aproximadamente a las nueve de la mañana, para desempacar su ropa nueva. Ben le informó a Bella que Angela haría una fiesta de Año Nuevo/ Bienvenida a Bella en el departamento; todos estábamos invitados, sorprendentemente, todos estábamos libres en Víspera de Año Nuevo. Ben y Alice trabajaban el primero de Enero, pero era en el turno de la tarde así podrían reponerse de la desvelada.
Una vez que Bella y yo llegamos a mi casa, ella literalmente saltaba de entusiasmo por mudarse con Angela. Pasamos al menos dos horas en la habitación de invitados mientras ella empacaba toda su ropa nueva en una maleta que le presté, platicamos sobre su mudanza y algunas revelaciones recientes que tuvo sobre sí misma. Yo escuchaba, mientras ella parloteaba sobre como tomaría las riendas de su vida, estaba tan feliz y yo amaba ver a esta nueva Bella. Me hizo mirarla con otros ojos, mis sentimientos por ella crecieron exponencialmente; su confianza en sí misma estaba creciendo y me hacía feliz saber que de alguna manera yo había tenido un poco que ver con eso.
Alrededor de las dos de la mañana, Bella se estaba durmiendo parada. La emoción de su inminente mudanza había desaparecido y se estaba durmiendo; gentilmente la guie a mi habitación, murmuró algo sobre no querer arruinar mi cama o algo así; pero ella apenas si estaba coherente. A mentí en la cama y yo me fui a ponerme unos pantalones de pijama, me quité los lentes de contacto y regresé a mi habitación. Bella estaba enroscada alrededor de una de mis almohadas murmurando en voz baja – Edward, dulce Edward…..
- Mi dulce niña – susurré mientras me metía en la cama, me abracé a su espalda enredando mis brazos a su suave cintura. Le di un tierno beso en la oreja antes de apagar la luz y programar la alarma en mi celular.
xxAPFLxx
A la mañana siguiente estaba un poco agotado. Dormimos hasta que la alarma sonó; cuando por fin desperté, eran casi la nueve de la mañana. Se suponía que debía encontrarme con Emmet en el almacén a las diez. Corrimos por toda la casa apurándonos y después dejé a Bella en el departamento de Angela después de llamar a Emmet, Jasper y mi mamá. Angela estaba esperando por Bella fuera del edificio, se abrazaron y yo me fui por los muebles para Bella.
Justo después de las diez, estacioné en el almacén y Emmet estaba frunciendo el ceño hacia mí – Amigo! He estado esperando aquí por como quince minutos.
- Perdón Em, me quedé dormido – me disculpé, Emmet enarcó una ceja sonriendo con malicia – Saca tu mente en donde sea que esté, tu pervertido. Lo estamos llevando lento.
- ¿Así es como ustedes niños lo llaman ahora?
- Vamos músculos; ¿en dónde está la camioneta? – Emmet señaló hacia una masiva Ford F-250 – Sígueme a la entrada trasera; ahí es dónde vamos a cargar los muebles.
- Genial – él dijo mientras se metía en el vehículo gigante. Lo llevé a la puerta trasera y entramos al almacén. Mi mamá les pidió a los trabajadores que musieran los muebles cerca de la salida, así serían más fáciles de localizar. Efectivamente estaban justo a un lado del garaje; trabajamos juntos cargando la camioneta de Emmet. Todo quedó acomodado para tener un espacio de sobra, después yo puse la mesita de noche y el espejo para la cómoda en mi cajuela. Una vez que terminamos nos fuimos a casa de mis padres y entramos, Jasper estaba ahí, escribiendo en su laptop. Compartimos una conversación mental, preguntando dónde estaba Rose, Jazz sólo señaló hacia arriba y yo sabía que estaba en su habitación.
Emmet y Yo bajamos el colchón del ático y lo metimos en su camioneta después de cubrirlo con un plástico; el escritorio apenas cabría dentro de la camioneta. Sin embargo mientras pasábamos por la habitación de Rose, ella se asomó por la puerta. Sus ojos verdes se agrandaron cuando vio a Emmet y jadeó en voz baja; él volteó y le sonrió cálidamente a mi hermanita, Rose chilló y cerró la puerta de un golpe.
- ¿Quién es ella? –preguntó Emmet con voz de asombro.
- Esa es mi hermana, Rosalie – le contesté.
- Ella es hermosa – murmuró Emmet – ¿Es soltera?
- Sí, pero ella está pasando por un momento difícil, Emmet – suspiré.
- Edward Cullen! – Rose gritó desde su cuarto – Tú cállate!
- Lo siento Rosie – le dije mientras le daba un codazo a Emmet, tomamos el escritorio y bajamos las escaleras. Estaba a punto de subir las escaleras para ir por la silla del escritorio cuando vi a Rose que sostenía la silla en las manos, sonrojada de un rojo brillante; enarqué una ceja mientras me entregaba la silla, mirando sobre mi hombro a Emmet. Con otro chillido ella se dio la vuelta y subió corriendo las escaleras. ¿Rose estaba interesada en Emmet?
Realmente no pude pensar en eso porque Emmet comenzó a tocar la bocina después de que Rose nos dejó en el vestíbulo. Nos despedimos de Jasper y dejamos la casa, llegué a mi auto y metí la silla en el asiento trasero de mi Volvo. Nos guie hacia el complejo de departamentos de Angela, y llamé a Bella explicándole que ya estaba abajo. Ella nos dirigió a la entrada de servicio en la parte trasera para poder usar el ascensor de servicio.
Angela, Bella y Ben nos estaban esperando, cargamos el elevador de servicio con la mayor parte de los muebles. Angela y Bella se llevaron el espejo en el ascensor principal y nos esperaron en el departamento. El viaje al piso diez fue en silencio; bueno relativamente en silencio. Ben estaba tarareando una melodía que no reconocí.
- Entonces, Dr. Cullen. ¿Vendrá a la fiesta de Angela? – preguntó Ben.
- Yo planeo que si – respondí – Y Ben, me puedes llamar Edward.
- Perdón hombre – Ben se echó a reír.
El elevador se abrió y esperándonos afuera estaban Bella y Angela. En grupo movimos las cosas de Bella a su habitación terminamos pronto y afortunadamente nos relajamos el resto del día. Por desgracia olvidamos traer unas sábanas, fundas de almohada y edredón. Todo quedó listo excepto la cama, tomé la mano de Bella y le dije que yo la llevaría a comprar sábanas. Angela le recordó que se llevara las llaves; las tomó y nos fuimos. Emmet se fue con nosotros, él dijo que trataría de venir a la fiesta de Año Nuevo, pero tenía que trabajar; así que todavía no era seguro.
- ¿Estás feliz de haberte mudado con Angela? – pregunté lanzando una mirada a Bella mientras estábamos en un semáforo.
- Sip, lo estoy. Por mucho que aprecie tu hospitalidad Edward, será lindo tener una lugar al cual pueda llamar como mío – ella sonrió suavemente – Y Angela es genial, ella es una chica muy dulce.
- Estoy seguro que lo es, estoy feliz de que la tengas como amiga – respondí, tomando su pequeña mano entre la mía; ella entrelazó sus dedos con los míos y me dio una suave sonrisa. Estacioné en una boutique de lujo donde sé que mi madre había conseguido mi ropa de cama. Bella me lanzó una mirada – Considéralo un regalo de bienvenida.
- Edward – ella hizo un mohín – Yo puedo comprar mis propias sábanas y cosas de esas.
- Bella, quiero hacer esto – la persuadí – Tu habitación, será tu santuario; vamos, este lugar tiene un montón de juegos de cama y son realmente lindos. ¿Te gustaron las sábanas en las que dormiste en mi casa?
- Las malditas sábanas, más suaves que jamás había sentido – ella susurró.
- Bueno, aquí las tienen – dije mientras saltaba fuera del auto y ayudé a Bella a salir. Entramos a la tienda y sus ojos se clavaron en un juego de sábanas morado que estaba en el aparador; era morado obscuro que tenía un efecto satinado al tacto. Sin embargo, cuando ella vio el precio se volvió loca. Negó con la cabeza y siguió buscando algo más económico. Pero nada la emocionaba tanto como el juego morado que vio primero; ella se decidió por un juego azul pero en realidad estaba resignada por ese, no es que fuera mucho de su agrado – Bella obviamente este no te gusta.
- Edward, no puedo justificar que me compres sábanas tan caras – me reprendió poniendo las manos en sus caderas – Estas están perfectamente bien, igual de suaves.
- Muy malo y tan triste – canturreé mientras tomaba su mano y la arrastraba de regreso hacia el aparador; tomé un edredón queen size, sábanas , cuatro almohadas y alguna mierda decorativa que combinaba con las sábanas. Bella frunció el ceño mientras yo llevaba las cosas a la caja registradora. Felizmente entregué mi tarjeta de crédito, cuando la cantidad total apareció en la computadora, Bella chilló y su quijada cayó.
- Ed.. Ed-ward… – jadeó.
- Relájate cariño –le dije mientras la jalaba a mi lado – Ella todavía no domina el arte de ser mimada – le sonreí a la vendedora.
- Eres una chica con suerte – la vendedora sonrió – Mantenlo alrededor por un tiempo; nunca dejes que se vaya.
Bella se sonrojó y metió la cara en mi costado. Besé su frente y tomé las bolsas antes de dejar la tienda; ella estuvo en silencio durante el viaje de regreso al departamento – ¿Estás enojada conmigo Bella?
- No, es solo que no estoy acostumbrada a esto – ella susurró – Sin embargo, gracias por la ropa de cama; todo es hermoso. Pero las azules también eran lindas.
- No tenías el brillo en tus ojos cuando las veías – me reí – Bella tú te mereces ser consentida y mimada.
- Haz sido muy generoso conmigo y no tengo nada para darte a cambio – ella murmuró.
- Seguro estás bromeando, ¿recuerdas las tostadas francesas? El mejor maldito desayuno que he comido nunca – sonreí – Estuviste ahí para mi después de que perdimos a la Sra. Bueller, me has dado mucha compasión. Mi corazón podría explotar con el nivel de atención que me has mostrado a mí, a tus pacientes, a mi familia, a tus amigos... yo no necesito que me des cosas como agradecimiento. Simplemente sigue haciendo lo que estás haciendo; eso es todo lo que quiero, dulce niña, hermosa niña...
- Difícilmente soy una niña – dijo secamente – Soy una solterona.
- No, no lo eres; tú eres perfecta – dije mientras tomaba sus manos y besaba sus nudillos.
- Gracias Edward – ella dijo mientras ponía su cabeza en hombro hasta que llegamos al departamento. Angela y Ben estaban viendo televisión en la sala comiendo pizza. Llevé las bolsas a la habitación de Bella y ella nos sirvió un poco de pizza; después de la cena, Angela y Ben se fueron a la habitación de Ang. Bella se sonrojó y rápidamente levantó los platos y tiró las sobras de comida – Edward; ¿a qué hora trabajas mañana?
- En el turno de tres a media noche – respondí – ¿Y tú?
- Siete a siete – hizo un mohín – Probablemente necesito arreglar mi cama y prepararme para dormir.
- ¿Me está corriendo señorita Swan?
- No quiero que te vayas, pero estoy segura que quieres dormir en tu propia cama – ella susurró.
- Me puedo quedar Bella, no me importa – le dije mientras acariciaba su mejilla; sus ojos se cerraron y presionó su cara contra mi mano. Dios, quería besarla.
- Puedes ayudarme a hacer la cama; si te quieres quedar, puedes hacerlo, pero no tienes que hacer – dijo ella mirándome con sus hermosos ojos cafés.
- Me quedo, mi niña linda – sonreí, ella se sonrojó y quitó su cara de mi mano. Caminamos hacia su habitación y juntos pusimos su ropa de cama nueva, su nariz se arrugaba porque no las había lavado primero; pero, ella podría lavarlas en su próximo día libre. Cuando terminamos, Bella tomó su pijama y cruzó el pasillo para cambiarse. Me quité la ropa para quedar sólo en bóxer y me metí en la cama recién hecha; era linda y cómoda. Me quité los lentes y los puse en la mesita de noche y esperé a que Bella regresara; cuando lo hizo, puso su ropa en el cesto que estaba fuera de su closet. Apagó la luz y se deslizó por las sábanas, acostada en su lado, viendo hacia mí – ¿En qué piensas Bella?
- En cuanta suerte tengo – respondió – Debería ser miserable por toda la mierda con la que he lidiado; pero, no lo soy. Finalmente he hecho buenos amigos y soy feliz.
- Me alegra que seas feliz, dulce Bella – murmuré, poniendo un mechón de cabello detrás de su oreja. Ella bostezó y se movió un poco más cerca de mí, pero no lo suficiente; deslicé mi brazo bajo su cuello y suavemente la arrastré más cerca de mí.
- ¿No siempre duermes volteado hacia el otro lado? – bromeó.
- Quiero algunos abrazos – sonreí, Bella sonrió y envolvió sus brazos alrededor de mi cuello, poniendo su cabeza en mi hombro – Tú das los mejores abrazos, Bella. No sé cómo voy a dormir sin ti mañana por la noche.
- Fácil, acurrúcate con una almohada – soltó una risita.
- Lindo Swan; eres muy graciosa – puse mala cara. Su risa en respuesta era música para mis oídos mientras ella se acurrucaba más cerca de mi cuerpo, deleitándome con su calidez y la sensación de tenerla presionada contra mí. Era diferente de Tanya. Con Tanya, ella siempre insistió en estar de espaldas a mí y siempre había espacio entre nosotros. Con Bella, no había espacio y parecía feliz con su nariz enterrada en mi cuello. Ella rápidamente quedó fuera de combate, roncando adorablemente contra mi pecho. Bajé la vista hacia ella, feliz de que ella se sentía cómoda conmigo. Tenía los labios fruncidos en una arruga perfecta y yo quería presionar un suave beso en ellos; sin embargo, quería que nuestro primer beso fuera especial. No mientras ella dormía.
Víspera de año nuevo, ahí es cuando la besaría.
Sólo espero que no me quiera golpear.
xxAPFLxx
Los siguientes días fueron una locura. Desde que Bella se mudó con Angela no teníamos mucho tiempo para platicar. Antes de que lo supiera era Víspera de Año Nuevo; mi turno terminó y estaba alistándome en mi casa para la fiesta de Angela. Estaba casi listo cuando mi celular sonó.
Estoy aburrido, ¿Vamos por unos tragos? – Jasper
No puedo, tengo una fiesta – Edward
¿Fiesta?, ¿Puedo ir? – Jasper
Espera, déjame preguntar – Edward
Marqué el número de Bella y esperé a que me respondiera. Desafortunadamente no lo hizo; pero Angela si – Teléfono de Bella; su asombrosa amiga hablando – ella rió.
- Hola Angela, soy Edward – respondí – Mi hermano está aburrido y le dije que tenía una fiesta; me preguntaba si…
- Tráelo, mientras más seamos mucho mejor. Viene Alice, tu amigo Emmet, la hermana de Alice; Cynthia también viene, consiguió una niñera.
- Ok, Genial – respondí – Estaré ahí pronto; ¿Necesitas que lleve algo?
- Hmmm, Nah. Estamos bien – respondió – Nos vemos dentro de poco Edward.
- Bye Ang – le dije mientras terminaba la llamada.
Estás dentro idiota – Edward
Lindo! ¿Qué debo usar? – Jasper
Yo estoy usando unos pantalones de vestir negros y una camisa azul, aunque, sin corbata – Edward
Lo tengo, ¿vendrás por mí? – Jasper
Supongo, tal vez me quede, prepárate para usar el metro para llegar a casa – Edward
¿Eddie tendrá acción esta noche? – Jasper
No me obligues a lastimarte – Edward
Nah! Tú me amas demasiado – Jasper
No, no lo hago; en secreto yo deseaba ser hijo único cuando tú naciste, estúpido – Edward
El no respondió así que terminé de alistarme. Me puse mis lentes de contacto pero deslicé en mis bolsillos mis lentes y la caja de los lentes de contacto. Una vez que terminé, me puse mi abrigo y salí hacia mi auto; manejé al pequeño loft de mi hermano cerca de dónde Angela y Bella vivían y recogí su huesudo culo. Se metió en el carro y me sonrió.
- Amigo, pareces un maldito vampiro – lo molesté. Mi hermano estaba usando todo negro y su cabello rubio estaba peinado hacia atrás como Drácula.
- Estoy probando un nuevo look – dijo mientras tiraba de su camisa negra.
- Te ves como el culo. El negro está bien pero el cabello; idiota de primera clase – le dije mientras revolvía su cabello. Por suerte todavía estaba húmedo y fue fácil de revolver. Sin embargo, se había puesto una TONELADA de gel en él, mi mano estaba pegajosa. Jasper me lanzó una mirada envenenada mientras yo limpiaba mi mano en su chamarra de piel; el echaba humo en silencio hasta que llegamos al edificio de Bella y Angela. Nos bajamos del auto y toqué el timbre.
-¿Hola? – dijo la dulce voz de Bella.
- Es Edward y mi hermano Jasper ¿Podemos entrar? – pregunté.
- Claro que si – Bella rió. La puerta se abrió y caminamos hacia el elevador.
- Ella, suena linda – dijo Jasper.
- Aléjate Cullen, ella es mía – dije mientras pellizcaba su pezón.
- ¿Está buena?
- Ella es hermosa – dije en tono soñador mientras el elevador se ponía en marcha.
- Amigo, estás mal; no eras tan cursi con Tanya. Esa chica te tiene agarrado de las bolas – Jasper rió – ¿Qué tiene de especial?
- Ella es compasiva, Jazz y hermosa y muchas otras cosas…. Pero ella ha tenido una vida dura – fruncí el ceño.
- Super Cullen al rescate – se carcajeó.
- Cállate, tú tienes el gen "Rescátame" también. ¿Recuerdas a Maria? – Regañé. María fue la primera novia de Jasper. Se conocieron cuando eran estudiantes de primer año en la preparatoria. María estaba recibiendo la mierda de su en ese entonces novio, Carlos. Jasper saltó y lo mandó volando de un golpe. Después de ese momento, ellos se volvieron inseparables hasta que fueron a la Universidad; Jasper se quedó en la universidad local Universidad de Northwestern y ella quería ir a la Universidad Rise en Houston. Ellos trataron de mantener una relación a larga distancia pero María engañó a Jasper quedando embarazada de otro hombre. Jasper estuvo un poco roto por eso; él pensaba que él y María estarían juntos por siempre.
- Ugh, ni me lo recuerdes; ella me agregó en Facebook – gruñó Jasper – Se ve horrible, no le ayudó nada a su cuerpo tener bebés. Ahora ella está fea y fácilmente pesa 100 kg.
- Quizás para su esposo ella es hermosa – me encogí de hombros – Tu pensabas que era hermosa cuando estaban juntos, además, tú no estás en tan buen estado como antes – piqué su creciente barriga mientras enarcaba una ceja – Alguien necesita hacer algunas sentadillas.
- Jodete Cullen – gruñó Jasper.
Me reí y caminé por el pasillo hacia el departamento de las chicas; la música se escuchaba por los pasillos y sonaba como que se estaban divirtiendo. Llamé a la puerta y esperamos en el pasillo; Jasper estaba acomodando su chaqueta y "comprobando su aliento". Golpeé su brazo mirándolo ácidamente; se detuvo y me miró tímidamente. La puerta se abrió de un tirón y Angela estaba allí con una sonrisa ebria – Edward! – chilló – Feliz Año Nuevo! – ella tomó una banda negra que decía "Feliz Año Nuevo" y la puso en mi cabeza.
- Feliz Año Nuevo, Angela – me reí – Este es mi hermano Jasper.
-Gusto en conocerte Jasper – Angela sonrió – Las bebidas están en la cocina, la comida está alrededor de todo el departamento – ella se movió para dejarnos entrar – Pueden poner sus abrigos en mi habitación; Edward, tu sabes en dónde está.
- Gracias Ang – dije mientras me quitaba mi abrigo negro, Jasper se quitó el suyo y me lo dio, mirando a su alrededor. Caminé por el pasillo hacia la habitación de Angela y dejé nuestros abrigos en su cama. Caminé de regreso a la sala buscando a Bella; no estaba ahí, así que caminé hacia la cocina. Bella estaba ahí, peleándose con una bandeja de vegetales. Ella estaba usando el vestido azul que le compré con su cabello rizado cayendo por su espalda. Tan hermosa! – Hola cariño – sonreí mientras la veía.
- Edward! – ella sonrió cuando me vió – Te ves muy guapo, ¿planeaste esto? – preguntó señalando mi camisa.
- Secretamente deseaba que usaras tu vestido – respondí; deslicé mi brazo alrededor de su cintura, besando su frente – Me alegra que lo hayas hecho, eres una visión, tan increíblemente hermosa Bella.
- Gracias – ella se sonrojó – Como estás aquí, tú lleva esto a la sala, tengo que llevar las albóndigas.
- Claro – dije mientras tomaba la charola con vegetales, ella cuidadosamente balanceó una bandeja de albóndigas con un brazo y en el otro traía un tazón de papas fritas. Había una mesa con comida cerca de la televisión en la cual depositamos las charolas – ¿Quieres algo de tomar Bella?
- Tenía un vaso con vino, debe estar por aquí – se rió – Creo que lo dejé en la cocina – Ella pasó junto a mí, mirándome a través de sus pestañas mientras sus pechos rozaron mi pecho. Erección instantánea. Es tan sexy pero no se da cuenta; la seguí a la cocina, donde encontró su vaso de vino blanco; aproveché y tomé una botella de cerveza.
Caminamos de regreso a la sala y nos sentamos en uno de los sillones; Jasper estaba conversando con Ben y Angela, pero podría decir que estaba mirando a Alice; que estaba parloteando con su hermana Cynthia y otro chico que no reconocí – ¿Quién ese chico que está con Alice y Cynthia?
- Uno de nuestros vecinos – respondió Bella – Su nombre es James, parece estar enamorado de Alice – miré a James con Alice y él trataba de abrazarla. Alice trató de empujarlo pero no él no retrocedió – No me gusta mucho.
- ¿Quién? ¿James? – le pregunté.
- Si, cuando Angela nos presentó él estaba muy indiferente hacia mí; arrugando su nariz como si oliera feo o algo así. ¿Huelo feo?; me bañé en cuanto llegué del Hospital – hizo un mohín.
Me incliné hacia ella y presioné mi nariz en su cabello inhalando profundamente – Hueles maravilloso, como a fresas, vainilla y Fresia – susurré en su oído – Obviamente él es un imbécil con mente pequeña.
- Probablemente con un pene pequeño también – se rió – Mierda1 lo siento, estoy un poco ebria, no he tomado casi nada y ya me siento un poco mareada. Creo que después de este vaso cambiaré por agua.
- ¿Por qué? Estás libre mañana, puedes soltare un poco – dije mientras ponía mi brazo alrededor de sus hombros, ella se acurrucó a mi lado.
- No me gusta estar fuera de control; además, tiendo a hablar de más cuando estoy borracha – dijo ella – Quiero recordar mi primer fiesta de Año Nuevo.
- Entonces, necesitas esto más que yo – dije mientras me quitaba la banda y se la ponía en su cabello – Ahora si estás lista para celebrar el Año Nuevo.
- Simplemente, no quieres arruinar tu peinado – bromeó.
- Eso es – me reí.
- Bella! Sálvame – rogó Alice mientras corría hacia ella – James es asqueroso, finalmente me pude escapar mientras él está en el baño. El me mira coso si supiera como me veo sin vestido.
- ¿Qué quieres que haga? – preguntó Bella enarcando una ceja – ¿Pretender que soy tu amante lesbiana?
- Eso funcionará – declaró Alice mientras posaba sus suplicantes ojos violeta en Bella.
- Alice, mi hermano Jasper está desapartado, y de hecho te está dando miradas con los ojos saltones – dije señalando con la cabeza a mi hermano que literalmente estaba babeando.
- ¿El sexy rubio? – Alice ronroneó, pasando sus manos a lo largo de su vestido morado.
- Si tú lo dices – me reí – Creo que se ve ridículo.
- ¿Por qué? – Bella y Alice preguntaron al mismo tiempo.
- Se ve como un maldito vampiro – gruñí – O un miembro de la mafia o algo así.
Alice rodó los ojos y se ajustó el vestido, ahuecando sus pechos – Voy a entrarle, oh ¿Qué edad tiene?
- Cumplirá veintisiete en Enero – respondí.
- Oh, un hombre más joven – ella sonrió – Ven con mama cariño – Ella danzó hacia Angela, Ben y Jasper; enroscando su brazo alrededor de la cintura de mi hermano. Él le dio una sonrisa torcida, y puso la mano en su cadera. Parecía que ellos estaban hechos el uno para el otro y rápidamente se fueron hacia una esquina del departamento besándose apasionadamente como adolescentes calientes. Quizás, ¿Jasper pasará la noche con Alice? ¿Hmmm?
- Wow – dijo Bella mientras veía a Alice y mi hermano familiarizándose muy bien – Ella trabaja rápido.
- También él – me reí – Pero eso resolvió el problema de James, mira – señalé a James con la cabeza quién estaba echando humo en una esquina; Cynthia se había unido a una conversación con Emmet y Ben evadiendo a James – O lo empeoró.
- Chicos! Casi es medianoche! – Angela chilló – Bella, ¿puedes ayudarme con el champán?
- Claro Ang – contestó Bella. Ella se puso de pie de un salto y siguió a Angela; Emmet me sonrió haciendo movimientos obscenos con la cadera; yo discretamente gesticulé un Jodete pendejo y le enseñé el dedo medio mientras terminaba mi segunda cerveza de la noche. Bella y Angela entregaron el champán mientras Ben encendía la televisión; faltaban cinco minutos para las doce. Bella terminó de pasar las copas, terminando conmigo – ¿Te estás divirtiendo Edward?
- Mucho, fue buena idea pasar el año nuevo con ustedes – dije mientras suavemente cocaba mi copa con la de ella, Bella se sonrojó y le dio un sorbo a su copa – ¿Tú te estás divirtiendo?
- Es lo más divertido que he tenido, nunca – dijo mirándome – Nunca me imaginé que esto pudiera ser así.
- Bueno, con suerte, esto es sólo el comienzo de una hermosa vida para ti, Bella – dije mientras gentilmente pasaba la parte posterior de los nudillos a lo largo de su piel de porcelana – Fue oportuno que te mudaras ahora con Ang, justo antes de Año Nuevo. Un nuevo comienzo ¿sabes? – me acerqué más a ella, eliminando poco a poco el espacio que había entre nosotros.
- Como tú – ella sonrió – Volviste a Chicago también por un nuevo comienzo.
- Así es – le dije acunando suavemente su mejilla.
10…
9..
8..
- Edward – Bella susurró – ¿Qué estás haciendo?
7..
6..
- Te quiero besar a la medianoche Bella ¿Por favor? - supliqué.
5..
4…
3…
- Tengo miedo Edward – ella respondió mirándome a los ojos.
2…
1…
- Te prometo que no te haré daño Bella – respondí, moviendo mi boca cerca de la de ella – Tú significas mucho para mí.
- FELIZ AÑO NUEVO! – todo el mundo gritó.
- Feliz año nuevo – susurró Bella mientras se ponía de puntitas, tocando sus labios con los míos. Se apartó sonrojándose furiosamente, bajando la mirada hacia mi camisa. Tomé la copa de sus manos y puse las dos copas en la mesa; tomé su rostro entre mis manos y me incliné hacia adelante rozando mi boca contra la de ella. Era todo lo que había soñado. Sus labios eran suaves y flexibles, pidiendo ser besados. Sin embargo, ella dudó en mover su boca con la mía.
- Lo digo en serio Bella – dije, poniendo mi frente contra la de ella – Prometo nunca hacerte daño; por favor ¿me das una oportunidad? – la besé de nuevo inclinando mi cabeza para profundizar nuestro abrazo. Ella gimió contra mi boca enredando sus dedos en mi cabello. Una de mis manos se movió hacia su cuello mientras que la otra se deslizaba alrededor de su cintura, presionando su exquisito cuerpo contra mí; su cuerpo era tan cálido y sus curvas encajaban perfectamente contra mi cuerpo. Mi lengua se deslizó contra su labio inferior pidiendo permiso para entrar; ella se alejó, cuestionándome con sus ojos ¿nunca la habían besado así antes? – ¿Qué sucede cariño?
- Nada – respondió, ella trató de apartarse, pero me aferré a ella, tomando su barbilla en mi mano, obligándola a mirarme; arqueé una ceja, moviendo el pulgar a lo largo de su mejilla. Ella se sonrojó y cerró los ojos – Nunca nadie me ha besado así, me sorprendió, eso es todo.
- BELLA! – gritó Angela arrastrando las palabras, causando que Bella saltara – FELIZ AÑO NUEVO AMIGA! – tropezó y Bella se alejó de mi para sostener a su amiga ebria – Estoy tan feliz de que estés aquí conmigo! Mucho mejor que mi otra compañera.
- Estás muy mal Ang – resopló Bella.
- Perdón Bella – Ben se echó a reír – Está más borracha que nunca! Voy a ponerla en su cama ¿está bien?
- Claro Ben – respondió, mientras ella le entregaba a Angela; quién fácilmente la tomó entre sus brazos – Voy a limpiar también – casi todos se estaban poniendo sus abrigos y salían del departamento. Bella comenzó a moverse alrededor, levantando vasos y platos antes de dirigirse a la cocina. Yo iba a seguirla cuando Jasper vino y me tomó del brazo.
- Edward, voy con Alice – dijo, sonriendo lascivamente – Ella es increíble.
- ¿Tienes condones? – Le pregunté.
- No, Mierda ¿Y tú? – Preguntó Jasper, pasándose la mano por su cabello despeinado.
- No, Jazz no tengo; Cuídate, ¿de acuerdo? – Le dije.
- Lo haré, nos vemos más tarde hombre! – dijo mientras se iba con Alice. La levantó, envolviendo sus piernas alrededor de su cintura mientras la besaba. Se fueron, para gran disgusto de James que los siguió. Las únicas personas que quedan en el apartamento éramos Bella y yo, junto con Ben y Angela, que parecía que no iban a dormir en ningún tiempo cercano. Siempre son los más silenciosos.
MIERDA! Mi abrigo está ahí
- No, no lo está – Bella rió – Ben me dio los abrigos y yo puse los suyos junto con los demás en mi cama.
- ¿Dije eso en voz alta? – se ruborizó.
- Sip – se carcajeó mientras seguía dando vueltas por el departamento, recogiendo comida, basura y vasos. Me di cuenta de que ella se había quitado sus tacones plateados y caminaba descalza; llevaba el pelo recogido en una coleta baja. Supuse que tenía que hacer algo útil y yo cogí un bote de basura para echar la basura que estaba esparcida por toda la habitación; quince minutos más tarde, Bella y yo tuvimos el lugar muy bien recogido, con excepción de algunos vegetales y otra comida que pusimos en la nevera. Bella se resbaló con un poco de champán derramado cuando regresaba después de guardar la comida; me lancé por ella y le impedí caer. Ella dejó escapar un chillido silencioso, agarrando mis bíceps – Gracias, Edward.
Sus hermosos ojos se encontraron con los míos y parecía que el mundo se desvaneció.
Éramos Bella y yo en los brazos del otro.
Nada más importaba.
Yo la enderecé y pasé mi pulgar por su labio inferior. Quería besarla de nuevo.
Y no SER interrumpido por compañeros borrachos.
O hermanos inmaduros.
O vecinos imbéciles.
O duendes como compañeros de trabajo.
Yo quería llevarla a su habitación y mostrarle lo que se siente ser amado.
- Bella – susurré, acercándome a su insolente boca rosada. Ella gimió mientras gentilmente presionaba mis labios a los de ella; fue suave y casto; pero lleno de promesas de lo que quería hacer con ella. Cada beso en su boca era tierno y amoroso, cada beso atrajo a Bella más cerca de mí; presionando su curvilíneo cuerpo contra el mío. La imperiosa necesidad de respirar hizo que nos separáramos, pero no quise quitar mis labios de su cuerpo; así que besé y mordisqueé la línea de su mandíbula, inhalando su esencia – Nunca respondiste mi pregunta.
- ¿Cuál pregunta? – ella preguntó con voz entrecortada.
- Dame una oportunidad, danos una oportunidad – murmuré, mirando sus ojos con parpados pesados – Si tú quieres me alejaré, pero yo te quiero cariño. Quiero darte el mundo.
- No quiero salir lastimada Edward – ella respondió mirándome a los ojos - Veo esto de dos maneras: una, que funciona y tenemos nuestro felices para siempre o dos, me rompes el corazón y estoy perdida.
- Bella, yo NUNCA te haré daño , por favor créeme cuando te lo digo – le dije mientras acariciaba su cuello con mi nariz, besando el lóbulo de su oreja; suspiró y se fundió en mis brazos.
- Quiero tomar una oportunidad contigo Edward, has sido tan bueno conmigo – dijo poniendo su cabeza en mi pecho – Sin embargo, tengo miento de que todo cambie.
- Ya lo ha hecho, dulce niña – respondí abrazándola a mi cuerpo – Nos besamos, no hay vuelta atrás.
- Es cierto – dijo con la evidente sonrisa en su voz – Y fue un muy buen beso, el mejor beso que he tenido.
- Sólo va a mejorar a partir de ahora, Bella – le dije, besando su coronilla – Pero tú estás a cargo; tu dictas que tan lejos vamos en esta relación.
- ¿Relación? Como, ¿Quieres salir en público conmigo? ¿No te avergonzaré? – chilló.
- ¿Por qué harías eso? No te hechas pedos en público ¿verdad? – Bromeé.
- Eww, no! – ella se rió.
- ¿Tienes barba o una pata de palo? Nop, estás limpia de esos dos aspectos – me reí.
- Edward, tú eres hermoso y yo no – ella frunció el ceño.
- Bella eres igual de hermosa, incluso, si no es que un poco más – respondía, acariciando sus mejillas.
- Estoy gorda, Edward; tú estás alto, delgado y en forma – dijo ella.
- Bella, tú eres perfecta tal como eres; hay más de ti para abrazar y honestamente, me encanta. Por fin encontré a mi compañera perfecta para acurrucarme – me reí – Pero, Bella tu peso no significa nada para mí, tienes algunos kilos extra, pero está bien. Me encanta tu cuerpo por lo que me hace sentir, es como si tu cuerpo hubiera sido hecho para mí, hermosa.
- Te gusta mi cuerpo ahora, pero ¿qué pasará cuando la ropa empiece a desaparecer? Y veas la celulitis y los rollos de grasa? – desafió.
- Déjame hacer mi propia opinión de lo que pienso, ¿está bien? – le dije – Por ahora, con toda tu ropa puesta, eres hermosa y perfecta para mí. Estaré tan orgulloso de llevarte de mi brazo. Para comprobar ese hecho, me gustaría invitarte al baile de invierno que dará el hospital en Febrero, para recaudar fondos para la unidad pediátrica.
- ¿Qué día?
- 16 de Febrero – respondí – Ya despejé mi fin de semana y revisé tu agenda; estarás durante la noche del 15 al 16, pero estas libre el resto del fin de semana.
- ¿Cómo sabes eso?
- Parte de mi posición como director asociado de emergencias, es estar en coordinación con el jefe de enfermería y los médicos, lo que incluye la aprobación del calendario de enfermería – respondí mientras salíamos de la cocina y caminábamos hacia la habitación de Bella.
- Entonces, si siempre trabajo contigo ya sé a quién culpar – bromeó Bella.
- Yo nunca abusaría de mi poder de esa manera – dije, fingiendo dolor, Bella puso los ojos en blanco golpeando mi brazo – ¿Irías conmigo? ¿Cómo mi cita?
- ¿La gente no hablará? ¿No hay una política de no fraternización en el hospital? – preguntó.
- Ya revisé, no hay. Mientras la relación no interfiera en la habilidad para hacer nuestro trabajo, estaremos bien – le respondí mientras me sentaba en su cama. La jalé hacia mi regazo y enredé mis brazos alrededor de su cintura – ¿Lo harás? ¿Por favor? – hice un puchero y batí las pestañas.
- ¿Tengo que conseguir un vestido lujoso?
- Si, yo usaré smoking – respondí – Será como la graduación, sólo que aquí habrá alcohol y una subasta.
- Nunca fui a la graduación – dijo abatida – Nadie me invitó.
- Bueno, te estoy invitando a la versión adulta de la graduación, será divertido Bella. ¿por favor? – puse cara triste y mi labio inferior comenzó a temblar.
- Dios Edward, eso es lamentable – se rió – Iré contigo.
- Bueno – le dije mientras le sonreía – ¿Te puedo besar otra vez?
- Ya me has besado dos veces – ella respondió, bajando la voz hasta un susurro ronco.
- Yo no quiero empujar mi suerte – le respondí con honestidad – No quiero hacerte sentir incómoda o que sientas como si te estuviera apresurando en algo.
- Me gusta besarte Edward – dijo mirándome a los ojos – Es como nada de lo que había sentido antes. Es como si tus labios me encendieran en fuego y mi estómago es asaltado por un millón de mariposas.
- Entonces lo haré todas las veces que me dejes – le dije mientras frotaba mis labios contra los suyos – Siempre suena bien – murmuré contra su boca mientras profundizaba el beso; de nuevo, pasé la lengua por su labio inferior, pero esta vez ella no se apartó. En cambio, ella abrió la boca y yo deslicé mi lengua dentro. Bella gimió y entrelazó sus dedos en mi cabello; la abracé más cerca de mi cuerpo, pero inclinándola lejos de mi creciente excitación. Sin embargo, sus sonidos, sus labios, sus dedos estaban haciendo que me pusiera muy muy encendido y lo único que quería era hacer el amor con ella.
Lento Cullen, ve más despacio. No asustes a la hermosa mujer que está en tus brazos.
Nos separamos después de algunos minutos de un poco de besos intensos, respirando pesadamente – Wow – suspiró ella.
- Y me lo dices a mí – me reí; vi en sus profundos ojos cafés que ardían de deseo.
- ¿Te quedarás esta noche? – me preguntó en voz baja.
- ¿Quieres que lo haga? – respondí.
- Si, por favor – dijo ella mientras acariciaba mi mejilla.
- Entonces, me quedaré – sonreí besando sus labios – Necesito quitarme los lentes de contacto, odio dormir con ellos.
- El baño está cruzando el pasillo – dijo sonriendo tímidamente – ¿Tienes algo para dormir?
- Sólo que quitaré mi ropa y dormiré en boxers – respondí.
- Bien, gracias por venir Edward y por todo lo que has hecho por mí – dijo sonrojándose.
- Es un placer Bella, y seguiré haciendo cualquier cosa por ti, a menos que sea una delito grave – bromeé – ¿Uno menor? Umm posiblemente.
- Entonces, ¿Me puedes ayudar a matar a mi papá y que parezca un accidente? – Bella resopló.
- Nah, el obtendrá lo que merece a su tiempo – besé la mejilla de Bella y la levanté de mi regazo. Caminé hacia el baño guiñándole un ojo antes de cerrar la puerta; hice pis, me lavé las manos y me quité los lentes de contacto, los puse en su estuche y lo dejé en el mostrador. Desabotoné mi camisa y la dejé abierta mientras caminaba de regreso a la habitación de Bella; las luces estaban apagadas, excepto por la luz que estaba a un lado de su cama. Bella ya estaba enredada en las sábanas; me despojé de mi ropa de vestir y me metí a la cama con ella, ella sonreía suavemente – ¿En qué piensas cariño?
- Sobre mi nueva vida, tomando el control de todo lo que me rodea y siendo feliz finalmente – dijo ella con nostalgia.
- Me alegro de que estés trabajando en ser feliz. Pero, tú eres la única a cargo; no dejes que nadie te diga lo contrario. Eso me incluye a mí también; aunque, nosotros estando juntos es una cosa positiva, no debe ser la única cosa que te haga feliz – dije frunciendo arrugando mi frente.
- Tienes razón, no puedo cargar toda mi "felicidad" en tus hombros – respondió – Sin embargo, fue tu amabilidad lo que hizo que viera mi vida y me diera cuenta que en realidad no quería nada de lo que estaba viviendo. Necesito sentirme cómoda conmigo misma; necesito dejar los crueles comentarios a mi espalda, necesito darme cuenta quién es Bella en realidad. De cualquier manera, me he puesto en contacto con nuestro centro de orientación por medio del hospital, tengo una cita antes de mi próximo turno, el dos de Enero.
- Me alegro Bella . le dije, ella bostezó y trató de ocultarlo – Debes estar cansada, trabajaste un turno de doce horas y luego volviste a casa para una fiesta.
- Estoy bien – dijo ella, cubriendo su boca, sofocando otro gran bostezo.
- Ajá y yo soy la Reina de Saba* – dije secamente.
- Te ves bien, su majestad – se rió.
- Oh, calla y ven acá hermosa – le dije mientras mantenía mis brazos abiertos; ella sonrió y se acurrucó en ellos. Apagué la luz y sostuve a Bella contra mi pecho.
- Siempre duermo bien cuando estoy contigo, nunca pensé que podría dormir con otra persona; pero no creo que alguna vez pueda no hacerlo… ¿Tiene sentido? – se rió.
- En realidad no, pero te entiendo – respondí, tomé su mentón y besé sus labios carnosos con ternura. Ella tarareó en agradecimiento antes de enterrar su nariz en mi cuello. Pronto, ella roncaba tranquilamente y yo suavemente frotaba su espalda mientras ella se envolvía a sí misma sobre mi cuerpo. Mientras mi mente se iba a la deriva, sonreí por la dirección que mi vida estaba tomando y no podría estar más feliz; mi trabajo me era muy bueno, mi familia, en su mayor parte estaba bien. Necesitaba trabajar con Rose, pero creo que finalmente ya está dándole vuelta a la página de su vida; tenía una novia hermosa.
¿Era mi novia?
¿Eso es demasiado rápido?
No quiero presionarla demasiado y alejarla; pero, Dios yo la quiero. Quiero que se sienta amada, quiero ser el que la ame.
Eso definitivamente es muy rápido, retrocede Cullen. Sé su amigo, su confidente, se su novio y enséñale cuán especial es ella y lo hermosa que puede ser.
- Mi Edward – ella suspiró contra mi cuello. Con un gentil beso en mi garganta ella se acurrucó más cerca.
Me encantó el sonido de eso y la abracé a mi cuerpo – Mi Bella, mi hermosa Bella – susurré, besando su frente. Ella suspiró y se pegó más a mi cuerpo cayendo en un sueño más profundo. Rápidamente la seguí, una sonrisa adornando mi rostro mientras sostenía a mi Bella en mis brazos.
N/T: Pooor fin se besaron! Haha ya se habían tardado… en el próximo Cap. La historia avanzará rápido hasta el baile y bueno ya se van conociendo nuestras parejitas! Aunque hay un pero… y no se los diré tiene que leer si no les arruinaré la historia :p Bueno chicas déjenme un poco de amooor! Hahaha saben que si contesto los Reviews, muchísimas gracias por el apoyo estoy tan emocionada y feliz de que les esté gustando la historia! Espero actualizar el viernes o el sábado! Ahh y ya saben si pudiera pediría que nos clonaran a un Dr. Cullen para para darles uno a cada una! Besos!
Maff :)
* Lenidad/ Blandura en exigir el cumplimiento de los deberes o en castigar las faltas (Dic. Acad.). En Derecho Penal y Procesal Penal, es importante porque puede llevar inclusive a castigar en menor medida de la que corresponde el delito cometido, y también a dejarlo impune.
* Reina de Saba/ La reina de Saba es un personaje legendario, presentada en los libros Reyes y Crónicas (en la Biblia), en el Corán y en la historia de Etiopía. Fue la gobernante del Reino de Saba, un antiguo país que la arqueología presume que estaba localizado en los actuales territorios de Etiopía y Yemen.
