Cap2: hoy toca limpiar a fondo

Buenas, aquí de nuevo con esta historia corta. Si, se que el capítulo iba a llamarse "un burka por amor", pero resultó que lo escrito se me iba tranquilamente a más de 10000 palabras, y quiero que esta historia tenga capítulos de máximo 6000 contando estos textos, así que tendréis un capítulo más! Hoy tenéis "hoy toca limpiar a fondo" (cuando entendáis el título os reiréis XD). Por lo pronto, me alegra el recibimiento de la historia, espero que lo de hoy os guste, un saludo.

honter11: hola! Un gusto leer un review nuevo! Si te soy sincero, no soy muy de naruino, me suelo centrar sobre todo en Narusaku, narushion y en narushizuka, pero desde que hice mi NaruKarin me notó más abierto a de vez en cuando airearme un poco y experimentar con nuevas señoras uzumaki... y lo de Ino me gustó muchísimo como me quedo, no es una mala candidata. Quién sabe, en un futuro puede que caiga algo más, tengo que idear alguna historia...

y con lo del trío, lo mismo, no lo descarto en otro fic... depende de la inspiración. No dudes de que si se me ocurre algo, aquí saldrá. Un saludo y disfruta de lo de hoy!

ultrachols: hola buenas! La gracia de este fic es que Naruto no va a ponerse agresivo, el pobre necesita toda su concentración para no "desatar a la bestia" y no convertir esto en una historia de 100000 palabras donde se folla a cada mujer de konoha XD Y tranquilo, Sakura caerá... todas caerán muahahahaaaa. Un saludo!

Nothernlights91: hola de nuevo! Recién te leo en la oscuridad en ti y ahora paso a contestarte aquí. A ver, no es que este sumiso con Sakura... es que sabe lo que le conviene. Lo explicaré al final, pero hoy vas a ver las consecuencias de intentar razonar con Sakura en su estado actual XD aún así, en el capítulo que viene Sakura tocará un tema tabú y Naruto se encarará, te reto a averiguarlo.

Me alegra que te guste la historia, adoro escribir comedia, me es muy fácil porque no debo de matarme a unir mil detalles de trasfondo. El capítulo de hoy te va a gustar me parece a mí ;) un saludo y disfruta de la segunda mitad sobre todo!

Adrit126: hola! Gracias, es la primera vez que trato a ese pj relacionándolo con Naruto, y he salido contento. Y aquí me parece muy realista su reacción: me gusta Naruto, respeto que a él le gustes, como no lo aproveches ya no respeto nada. Puro Ino. Y hoy vas a ver que todo es mucho más peligroso xD y si, kurama es un caso, adoro esta faceta de kurama, junto con la demonio puramente malvado son mis favoritas. Hoy vas a tener más, disfrútalo, un saludo!

Neopercival: saludos! Es la magia de esta obra, si no todo sería muy fácil para Naruto XD y si te pareció que Ino ha estado agresiva, ya veras lo de hoy con la segunda aspirante, el pobre Naruto se va a cortar las venas xD digamos que hoy kurama sufrirá un ataque epiléptico. Un saludo y disfruta!

Thonycvs: Hola! Exacto, y en Fjaka, o el arte de no hacer nada es aún más bestia, aquí está contenido dentro de Naruto XD hoy vas a tener más de él, disfrútalo y un saludo!

MasterAlex1201: saludos! Me alegra que te haga reír, creo que el de hoy es incluso mejor XD pues yo tb tengo la duda, sólo tengo que esperar a que la inspiración me guíe... quizás cuando acabe "la oscuridad en ti" me lance a por ello. No es mi pareja favorita, soy narusaku hasta la médula, pero no voy a negarles su momento si me gusta la idea. Espero que te guste lo de hoy, un saludo!


-aaaaaaaaaaa- personaje hablando

-aaaaaaaaaaa- personaje pensando

- aaaaaaaaaaa- ser sobrenatural hablando

- aaaaaaaaaaa- ser sobrenatural pensando

RENUNCIA DE DERECHOS: ¿en serio os imagináis a kishimoto escribiendo un Lemmon? Acabarían todos rogándole sexo a Sasuke mientras el uchiha hace su hmpf característico… no, ni el mundo de Naruto me pertenece, ni mis historias le pertenecen a kishimoto. Dos mundos separados, y yo cuál parásito usando una buena idea para lanzar las mías, nada más. Aunque también es cierto que yo le hago publicidad con estas cosas…


Sakura sólo pudo quedarse mirando cómo Ino salía de la sala con su sonrisa triunfal, totalmente congelada por lo que le acababa de decir. En un principio sintió incredulidad ante la soberana estupidez que le había dicho su amiga sobre que le parecía irresistible Naruto, ese baka cabezota estaba muy lejos del prototipo de hombre ideal de la yamanaka, a Ino le gustaban fríos, pálidos y misteriosos, y Naruto ni se acercaba a ese concepto, Naruto era cálido y tenía menos misterio que un trapo viejo; luego esa incredulidad se transformó en ganas de reír, ¿ella, enamorada de Naruto? Sakura tenía claro que no estaba para amores en ese momento de su vida. No, no estaba enamorada, y menos de ese baka hentai exhibicionista que se dedicaba a dejarse tocar por una mujer que no era ell… digo, por una mujer al azar a las mínimas de cambio. El recordar ese episodio que, gracias a Kami, había interrumpido a tiempo, la hizo dar el último paso en su debate interno: de las ganas de reír a unas ansias homicidas inmensas. Recordaba a Ino con su mano izquierda rodeando el cuello de Naruto, y con su mano derecha sobre su pecho desnudo, y en serio que le costaba no atravesarse todo el hospital para convertir a su amiga en pulpa. Y ese asqueroso baka hentai disfrutándolo… menos mal que fue listo y la obedeció, si no estaría ahora mismo en el quirófano… lejos de las manos de las arrastradas que querían aprovecharse de él. Tuvo que respirar hondo para seguir con sus labores en el hospital, tenía pacientes que atender, aunque no pudo dejar de dar vueltas al tema, poniéndose cada vez más furiosa.

-Ese asqueroso baka hentai…- murmuró entre dientes Sakura, con una vena palpitando en su frente.

-Di… disculpe, ¿decía algo?- preguntó un atemorizado paciente, un hombre de unos treinta años de edad, pelo castaño y algo de barba oscura, que había acudido para un chequeo médico rutinario con tal mala suerte de encontrarse a la haruno en estado de ebullición.

-Nada, siéntese.- ordenó la kunoichi secamente, obedeciendo de inmediato el infortunado paciente. Como para enfadarla más, esa mujer parecía dispuesta a derribar el hospital a puñetazos…

-Sé que normalmente tú eres la voz de la razón y yo la que chilla, pero…- intervino inner Sakura, mientras la haruno agarraba el hombro del hombre sin ninguna delicadeza para sacarle sangre, ignorando su lamento.- Deberías de concentrarte un poco más, vas a matar a este pobre inocente…

-No me digas cómo hacer mi trabajo…- espetó Sakura de la que pinchaba con su aguja al paciente… con fuerza. Estaba tan distraída que no se dio cuenta de que lo dijo en voz alta.

-Pe… perdone doctora, me lo de… ¿decía a mi?- preguntó aterrado la víctim… digo, el paciente. A ver si la médico estaba loca y él no lo sabía…

-Nada, cosas mías con un asqueroso baka hentai que no sabe dejar de serlo…- declaró Sakura, mientras el hombre tragaba grueso. Esos mechones de pelo rosado habían flotado como las colas del kiuby mientras lo decía…

-Si sirve de algo… Ino te ha dicho que no hicieron nada, y por la pose en la que los vimos, no fue por falta de ganas de ella… creo que Naruto la rechazó…

-Ya, seguro que Naruto rechazó a la mujer más guapa de konoha…- respondió con ironía, mientras volvía a pinchar en otro sitio. ¿Alguien rechazando a Ino? Eso era imposible, la yamanaka podía tener a quien quisiese, su lista de admiradores era inmensa, ya había rechazado decenas de peticiones de matrimonio incluso. Cada vez que salían juntas lo veía: todos la ignoraban para ir tras la explosiva rubia. Era cierto que Sai no había mostrado interés en ella, pero… era Sai… no sabía si considerarlo un aspirante a una mujer tan siquiera, con todo el respeto a su amigo. Por lo demás, era imposible que alguien dejase pasar la oportunidad, y menos Naruto.- Seguro que se la iba a follar ahí mismo y yo llegué justo a tiempo de evitarlo… ese asqueroso baka hentai…

-Mira, piensa lo que quieras, si fuese así no te habría obedecido de inmediato, se habría quedado a terminar el trabajo… pero, por favor, TEN MÁS CUIDADO CON EL PACIENTE.

-Ay, duele…- se quejó amargamente el pobre hombre que estaba atendiendo, tras clavar Sakura con saña por tercera vez la aguja en su brazo. Sakura negó con la cabeza y extrajo la sangre por fin, mientras el pobre desgraciado contenía las ganas de llorar. Le había acertado en el hueso en todas las anteriores…- Si… si todo se debe a algún mal de amores, debería de hablarlo con él… po… podemos dejar esto para un día que esté más calmada…- intentó arreglar la situación el infortunado, pero Sakura sacó la aguja sin ningún cuidado mientras le dirigía una mirada que podría perfectamente haberle matado. Vale, mejor no hablar…

-Ya está, pasemos al examen de flexibilidad de articulaciones…- anunció Sakura, mientras el paciente palidecía.

-Esto… me… me siento mucho mejor… creo que lo podemos dejar para otro…

-¡Siéntese!- ordenó una furiosa Sakura, obedeciendo de nuevo el castaño con temor. Pobre de ese desgraciado que le gustaba a esa chica, no iba a salir vivo de hoy…

Mientras examinaba las rodillas del paciente, Sakura siguió rumiando su principal preocupación. Puede que su inner tuviese razón… qué demonios, era ella misma su propia inner, puede que estuviese en lo cierto, y a la vez equivocada. Joder, era cierto que Naruto no había hecho nada, y que se veía claramente incómodo ante las insinuaciones de Ino. Y no era porque ella estuviese delante, Sakura había llegado en medio del ataque de la yamanaka y ellos ya estaban así. Si hubiese estado interesado en ella, la habría tomado ahí mismo, o como mínimo besado. Así que puede que a Naruto no le gustase Ino… pensó para sí misma mientras doblaba con cuidado la rodilla izquierda del paciente, que procuraba ni respirar por si acaso volvía a despertar a la bestia. Aunque entonces… ¿Por qué no había salido de ahí al primer indicio de asalto de la rubia? Aggghh, era todo demasiado complicado. Quizás debía de aceptar la tesis de kurama sobre su estado de celo y entender que Naruto podía querer algo y su cuerpo todo lo contrario, lo cual le sumaba mérito a su rechazo a la yamanaka. Ser capaz de, aún excitado, rechazar a la explosiva Ino era para aplaudir. Aunque no quitaba que esa cerda mala amiga hubiese acariciado el torso de Naruto… y le hubiese susurrado al oído… y quién sabe qué más… uuuuy como se enterase de que había hecho algo más Ino…

Sakura dobló la rodilla derecha del paciente con más fuerza de la necesaria, aunque afortunadamente no rompió nada, sólo le hizo apretar al hombre los dientes con miedo. Vale, iba a aceptar la tesis de kurama, Naruto estaba expidiendo feromonas y su amiga se había visto afectada. Ella no estaba afectada, eso lo tenía claro. Por favor, ¿ella, una kunoichi médico experta en toxinas, afectada por las feromonas de un biju pulgoso y pervertido? Y lo más importante… ¿excitada por ese asqueroso baka hentai? Como si se hubiese fijado en esos ojos azules como dos mares, o en ese pelo rubio y sedoso tan llamativo, o en esas marcas parecidas a bigotes tan lindas… agggghh, ya volvía a distraerse, y la tocaba comprobar los codos de su cita. Pero era normal que estuviese descentrada, estaba sudando a mares, ¿Cómo podía hacer tanto calor? Estaban en marzo, estaba nublado, debería de hasta llevar ropa de abrigo… y hablando de ropa de abrigo, ¿Dónde estaría ese asqueroso baka hentai? Inner suspiró con cansancio… ¿Qué tenía que ver una cosa con la otra? Sakura ignoró a su personalidad interna y siguió cavilando. ¿Le habría obedecido y estaría en su casa? ¿O se habría detenido a… hablar? Quizás con un par de kunoichis arrastradas… seguro que le llamarían con esas voces repugnantes, con un "Naruto kuuuuuuun" patético, y ese asqueroso baka hentai habría acudido presto a atenderlas… rodearlas con sus fuertes brazos, besarlas en el cuello… acariciar sus caderas… decir sus nombres con el chan detrás… ah no, ¡el chan era suyo, de su propiedad! Como ese estúpido se atreviese a llamar a otra mujer empleando el chan…

CRACK

-AYYYYY. Do… Doctora, cre… creo que el codo no se doblaba en esa dirección…- gritó de dolor el hombre en la camilla, con su codo doblado en dirección contraria. Sakura sacudió de nuevo su cabeza, centrándose.

-Vaya… una fractura por estrés…- comentó con ira.- túmbese boca abajo en la camilla de la que se la reparo.

-¿por estrés? ¡Se lo has doblado al lado contrario como una puta rama, loca!- acusó su inner.

-Esto… po… ¿podría pedir otro médico? O algún testigo para la consulta…- solicitó con temor el pobre hombre, conteniendo su dolor como podía, pero una mirada de Sakura con esos jades centelleando por la furia bastó para que obedeciese y se tumbase diligentemente. Sakura se dispuso a su lado, curando con su chakra verdoso esa "fractura por estrés" que afortunadamente había detectado a tiempo, cuando volvió a su cabeza su tema recurrente. ¿Estaría Naruto ya en su casa? Más le valdría hacerlo… allí estaba convencida de que estaría a salvo, fuera de las garras de las busconas. Ninguna arrastrada iría a su pi… En ese mismo instante, Sakura abrió los ojos con fuerza. Joder. Joder, joder y joder. Se acababa de acordar de algo. ¡Había enviado a Naruto a la boca del lobo! Tenía que impedirlo, no podía dejar las cosas como estaban. Era impropio de ella dejar su trabajo a medias, la haruno no se había tomado nunca un día libre y era adicta a las horas extra, pero este asunto era DE VIDA O MUERTE. Concretamente, la de Naruto como le encontrase… ocupado. Y por la puerta tardaría demasiado, así que, incluso con su bata de médico puesta, saltó por la ventana rumbo al apartamento del uzumaki, dejando la habitación en silencio. Un silencio que se rompió a la media hora, cuando una temblorosa voz se pudo oír entre esas cuatro paredes.- Di… ¿disculpe? ¿Sigue ahí?- preguntó el infortunado paciente, o afortunado teniendo en cuenta que se había librado de más tratamiento de la furibunda haruno. Hubiese levantado la cabeza, pero tenía miedo de que esa mujer siguiese en la habitación, observándole en las sombras como un depredador, y se enfadase… ya le había reparado el codo, pero podría romperle los dos perfectamente…- ¿hola?

Mientras Sakura tortur… esto, atendía al paciente, Naruto cumplía su misión de manera diligente. Kurama le había llamado calzonazos, huevón y mil y un insultos y burlas más, sobre todo tras rechazar a esa chica rubia que hasta al biju le parecía atractiva, pero al uzumaki le daba igual. Demonios, llevaba década y media junto a Sakura, sabía perfectamente lo que tenía que hacer. En otras circunstancias, Naruto se habría explicado, e incluso podría haber desobedecido esa orden. No hizo nada malo, dattebayo. Pero hoy Sakura estaba en modo berserker, y Naruto, como catedrático en la forma de pensar de su Sakura chan, sabía que en esos momentos le convenía estar lejísimos. En la luna si fuese posible. Pobre del desgraciado que se cruzase en su camino este día, Sakura estaba más sedienta de sangre que shukaku cuando atacó konoha… Y todo ello sin contar que quería poner tierra de por medio con cualquier mujer que se le cruzase. Todavía le dolía sus dos "rasengan" tras rechazar a la monumental yamanaka. Definitivamente, creía a kurama, estaba en celo, y en esos instantes cualquier mujer que insistiese podría acabar convenciéndole de hacer algo que no quería. Y Naruto, mal que le pesase, era fiel incluso fuera de la relación. Le gustaba UNA chica, no más. Toda su vida había sacrificado todo por los demás, ¿era tanto pedir acabar con la mujer de sus sueños?

En fin, gracias a Kami, ya estaba en su apartamento. Había saltado de tejado en tejado como si estuviese infiltrándose en una aldea enemiga, y llegado a su casa en un tiempo récord. Cerró la puerta con pesadez y suspiró, satisfecho. Su baluarte frente a los asaltos femeninos, su apartamento desde los cinco años, un piso de dos habitaciones, cocina y baño, algo pequeño, pero suficiente para él toda su vida. Normalmente habría estado lleno de ropa sucia por el suelo, platos de comida sucios, y con polvo en los estantes, pero, tras la guerra, estaba completamente limpio. Cada cosa en su sitio, los platos lavados y su ropa o preparada para lavar en la lavadora comunitaria, o en su armario esperándole, perfectamente seca y planchada. Incluso había limpiado el polvo acumulado, dandole al hogar un aspecto luminoso y acogedor. Le había costado mucho trabajo de sus clones, pero ahora era un lugar habitable. Y todo se debía a que ya no podía ser tan descuidado con el cuidado de su piso, no desde que no vivía solo…

-Karin, ya estoy en casa…- saludó Naruto al aire, colgando su chaqueta en la percha de la entrada.

Si, vivía con una mujer. Pero no debía de pensarse mal de él, esa mujer era Karin uzumaki, su prima pequeña. Tras la gran guerra, Naruto había perdido mucho. Un brazo que afortunadamente le repuso Tsunade oba chan, casi a un amigo si ese cabezota del teme no hubiese entrado en razón, casi la vida si Sakura chan no le hubiese salvado… pero había sacado algo. El respeto del continente, la prueba de que era un shinobi respetable… y reencontrarse con su familia. Karin había terminado la guerra sin una aldea y, tras hablarlo con su recién descubierto pariente, había decidido instalarse en konoha como shinobi en activo. Pero no tenía ni dinero, ni conocía a nadie, así que su autoproclamado primo le había ofrecido cortésmente vivir con él, por supuesto. Era el patriarca del clan, jamás dejaría a un uzumaki tirado. Su apartamento era pequeño, pero cabían los dos. Naruto quería reconectar con su familia, y agradecía la compañía, aunque no entendió porque Sakura gruñó como un jabalí con la rabia cuando Naruto se lo dijo. Kurama le había explicado que se debía a sus celos, seguramente la haruno creía que Naruto quería algo más con la pelirroja, pero era ridículo, ¡era su prima, ninguno de los dos pensaba en el otro de esa manera! Se lo intentó explicar, pero sólo obtuvo capones y gritos furiosos, así que lo dejó por imposible. Karin se instaló en su antiguo salón, convirtiéndolo en su cuarto, el se mantuvo en silencio y todos tan contentos.

Naruto entró en la cocina y se sentó en una de las sillas de la mesa para almorzar, resoplando con pesadez. Había sido un día terrible, y todavía no era ni la hora de comer, pero ya había terminado. Se encerraría allí hasta que llegase Sakura, y luego buscarían una solución para su problema. Ahora quería respirar un poco, y luego comer. Pero alguien lo interrumpió… Karin apareció por la puerta, y, por un momento, Naruto tuvo que abanicarse. Demonios, Sakura chan tenía razón, este clima no era normal, hoy hacia un calor inmenso. Entre su acaloramiento, pudo ver a su atractiva prima moverse en silencio por la cocina. Llevaba su pelo rojo largo y suelto, e iba vestida con un diminuto, pero diminuto diminuto, camisón de pijama. Joder, ¿Por qué era tan pequeño? No era su talla, claramente, si no fuese porque había decidido clavar sus ojos en el techo habría podido ver demasiado. Pero que kurama gritase "Alerta, tanga naranja, repito, TANGA NARANJA" entre jadeos fue suficientemente ilustrativo. Demasiado ilustrativo. Y encima de su color preferido… Definitivamente, necesitaba un vaso de agua… o meterse en la nevera para dejar de sudar. Karin pareció reparar en su nerviosismo, y como para no hacerlo, Naruto estaba rígido en su silla, con sus dos manos tapando la muestra de culpabilidad, así que decidió hablar.

-Naruto…- le dijo con una voz melosa, aunque se la notaba acalorada. Por lo visto, la hipótesis del excesivo calor ganaba enteros, ¿por qué iba a estar tan sudada si no?

-Kami santo, con el sudor parece que esta bañada en aceite…- comentó kurama con pura maldad y una sonrisa zorruna

-Joder, deja de decir esas putas mierdas, ¡que es mi prima zorro pervertido!- exclamó Naruto en su paraje mental, pero Karin volvió a llamar su atención.

-…Hoy me toca limpiar la cocina a mi, ¿no te importa quedarte ahí quiero mientras acabo para no manchar nada, no? Serán unos segundos...- preguntó, apoyando ambas manos en la mesa de la cocina y mirando a través de sus lentes al paralizado Naruto, que sólo pudo asentir y abanicarse. Karin sonrió con malicia, tomando un pañuelo en su mano.- Estate atento por si me dejo algo sin limpiar…

Y, sin darle oportunidad de responder, la uzumaki comenzó con su labor… empezando justo delante de Naruto. Comenzó a pasar el trapo húmedo por encima de la mesa, limpiándola con movimientos suaves y, lo más inquietante, sin apartar su vista de él. Movía el trapo hacía delante y hacia atrás por la mesa, e incluso a veces se la escapaba un suspiro… o gemido… joder, no podía ser un gemido, estaba limpiando, no era algo placentero. Naruto sintió como sus bóxers eran insuficientes cuando Karin apoyó todo el torso sobre la mesa para llegar a la otra punta, a pesar de que hubiese sido mucho más fácil andar hasta ahí… era una puta mesa para dos, era pequeña… Pudo ver cómo, a través de ese diminuto camisón, los pechos de Karin se aplastaban contra la mesa, llamando aún más su atención. La ojirroja sonrió con una mirada pícara, y decidió que ya había acabado con la mesa… y que ahora tocaba el fregadero. Se dio la vuelta, y se puso a frotar con brío, dandole a Naruto una visión absolutamente absoluta y absolutista de su escultural trasero. Estaba cerca del de Sakura en perfección, y eso era un mérito enorme. Y, como le había anunciado kurama, llevaba un tanga naranja. Se quedó hipnotizado mientras veía esos glúteos y esas piernas perfectas botar de la que la pelirroja daba pequeños saltitos para llegar a los rincones más recónditos. ¿Por qué tenía que saltar joder? Se lamentaba el rubio, al cual le comenzaba a faltar sangre en el cerebro por estar concentrada en otros… menesteres.

Y, tras unos eternos minutos por fin acabó. Naruto se disponía a levantarse para encerrarse en su cuarto a pensar en gai sensei en bañador hablando de la juventud y así bajar esa hinchazón de su entrepierna sin cometer incesto de pensamiento, pero Karin le detuvo poniéndole la mano sobre el pecho mientras se mordía el labio ligeramente. Ella no había acabado y Naruto había prometido quedarse ahí hasta que acabase… y ahora tocaba el suelo. A Naruto se le olvidó como respirar mientras Karin se agachaba hasta ponerse a cuatro patas y limpiaba el suelo con un balde de agua fría y su trapo. Joder, tenían fregona, ¡que usase la maldita fregona! Se quejaba amargamente Naruto en sus pensamientos. Pero como para decir algo, la visión era… magnífica. Primero, la pelirroja se agachó, dándole una vista perfecta de ese escultural trasero en esa posición de sumisión. Lo veía moverse, adelante y atrás, una y otra vez, y cada vez más cerca de su cintura, mientras Karin seguía emitiendo a veces algunos de esos suspiros por el calor tan malinterpretables para la mente sucia de Naruto. Uno fue particularmente amplio cuando, casualmente, rozó con sus glúteos su entrepierna. Luego, se puso de lado, ofreciéndole una vista de esos pechos balanceándose al son de su cuerpo dentro de ese diminuto camisón.

-Joder Naruto, ¡NO LLEVA SUJETADOR!- gritó kurama mientras agarraba a Naruto en su paraje mental de la camiseta preso del ansia.- ¡DÉJAME ABRIR EL SELLO DEL TODO Y APROPIARME DE TU CUERPO! ¡SÉ QUE MORIRÁS, PERO ME LO DEBES!- chilló con la sangre cayendo por su nariz. Pero Naruto no podía responder en ese momento, sobre todo cuando ocurrió un accidente que le hizo temblar la mandíbula inferior.

-Uy, que torpe, se me ha caído encima…- dijo con una fingida inocencia Karin al derramarse todo el balde de agua fría sobre su torso. ¿Cómo había llegado el balde ahí joder? La respuesta se borró en el aire… el camisón se trasparentaba entero, dandole a Naruto una visión TOTAL del escultural cuerpo de su prima. Sus pezones, erectos, notándose a través de la ropa, las gotas de agua resbalando por su piel mientras Karin lanzaba un gemido de satisfacción por aliviarse ese calor. Vale, definitivamente, Naruto debía de salir de ahí o Karin no podría andar en meses. No iba a negarlo: su prima estaba buenísim… digo, era guapísima, pero él quería a Sakura chan, y además eran parientes. Muy lejanos, jodidamente lejanos, casi era más una invención suya que… argggh, no, eran parientes, tenía que salir de ahí.

-Lo… lo siento, se me ha olvidado algo en mi cuar…- intentó excusarse Naruto, pero entonces, con una velocidad impresionante, Karin se interpuso en su ruta de escape.

-¿Qué te pasa nii chan? ¿Se te ha perdido algo?- preguntó con un tono aparentemente inocente Karin. Aparente porque en ese momento estaba paseando su dedo por las gotas de agua de su escote…- Te puedo ayudar a buscar lo que se te ha perdido… el tiempo que haga falta…- se insinuó la ojirroja. Vale, quedaba confirmado, su prima también estaba afectada por sus feromonas. Estaba en un serio aprieto, su ariete amenazaba con alargarse y estrangularlo para tomar de una punta vez el control de la situación. Un monumento vale, pero rechazar a dos era una misión imposible, mini Naruto no se merecía eso. Pero, en este caso para enorme desgracia del rubio, el uzumaki destacaba por su enorme fuerza de voluntad.

-Ka… Karin… no debemos…- se explicó entre tartamudeos, dispuesto a salir corriendo. Pero entonces sintió como su mano era agarrada por algo fuerte… muy fuerte. Miró incrédulo como de la espalda de Karin salían dos cadenas de diamantina, que le agarraron las manos y levantaron en el aire como si fuese un niño.

-Lo siento nii Chan, pero si no quieres por las buenas…- contestó con un tono lujurioso la pelirroja, mientras las cadenas le ponían sobre la mesa con ambos brazos atados por encima de su cabeza.- … será por las malas.

-ARGGGHHHH, ¡COMO KUSHINA CON MIKOTO Y TSUME HACE VEINTICINCO AÑOS! INCLUSO LA MISMA FRASEHHHHHGGGGHH- rugió kurama entre convulsiones, babeos y con una hemorragia nasal brutal, casi ahogándose, mientras Naruto le miraba con una mueca de asco puro al imaginarse a su madre haciendo eso… no era difícil, Karin tenía el mismo pelo…

-kurama, ¡no me estás ayudando!

-Lo siento cachorro, es la emoción.- se excusó el biju, adoptando una pose seria mientras carraspeaba un poco. El hecho de descubrir que esa conducta sexualmente agresiva y dominante venía en los genes uzumaki le había distraído de lo importante. Al fin parecía que kurama se iba a tomar todo en serio…- Si quieres puedo prestarte un poco de chakra para que revientes esas cadenas…

-Si, esi debería bast… UN MOMENTO.- exclamó Naruto, mientras kurama le dirigía una sonrisa zorruna al verse descubierto. Kurama lo había explicado en el despacho de Tsunade: la única razón por la que Naruto conseguía controlarse era por no usar el chakra del zorro. Como lo emplease ahora, se follaría a Karin seis días enteros sin parar, y a toda mujer que se le cruzase. Que no es que fuese una idea terrible en ese momento, es más, así podría repoblar el mundo de uzumaki y hacer MUY felices a muchas mujeres… sería un héroe, un guardián silencioso… un caballero oscuro, como Batman… aggghhh, ya volvía a distraerse. Le gustaba una sola mujer, y punto. Cansado de no obtener ayuda de ese zorro traidor, Naruto intentó dialogar.- Imouto (hermanita), somos familia, esto no está bien. Estas afectada por las feromonas de kurama, debes de… aaarghh- se interrumpió Naruto a si mismo cuando Karin le arrancó con sus manos la camiseta, comenzando a acariciar su musculado torso con una sonrisa nada santa en el rostro.

-Naruto, no cuela. Lo cierto es que no somos parientes tan cercanos como para que sea algo inmoral, y que entre clanes son comunes los matrimonios de gente en nuestra situación. Lo de nii chan te lo digo porque… me excitaría mucho llamarte así mientras te cabalgo…- reconoció Karin, mientras Naruto lanzaba un gemido-lamento… se lo había imaginado, y era PRECIOSO, daba para un cuadro...- además…- continuó, subiéndose sobre la pelvis del sometido Naruto, y haciendo contactar su propia intimidad con el gigantesco bulto de los pantalones del rubio.- … parece que tu amigo se lleva muy bien conmigo, y tú me gustas muchísimo… - anunció, comenzando un vaivén de caderas que arrancó un gemido involuntario a Naruto. Joder, eso no, bailes eróticos intimidad con intimidad no… su resistencia y salud mental estaban al limite. La pelirroja siguió así unos minutos, hasta que abrió los ojos con fuerza de golpe.- … ahhhh, AHHHH… Nii chan… estoy… muy húmeda…- dijo con un tono lo más inocente posible, lamentándose Naruto al cielo. Joder, lo notaba incluso a través del pantalón… Karin se había corrido, y buscaba más. Como para no querer el plato principal: un pequeño baile sobre ese gigantesco pene la había bastado para alcanzar su orgasmo. Y Naruto estaba a un paso de mandarlo todo a la mierda y no parar de penetrarla hasta que se rompiese la mesa, la encimera de la cocina, las paredes, el techo, el suelo y el puto edificio… pero, por suerte para él, la puerta del apartamento reventó de un puñetazo, revelando su salvación.

-Socorro…- gritó con miedo a los escombros de lo que antes era la entrada de su piso. Y, entre el polvo y los trozos de madera colgando, lo pudo ver: primero, dos ojos brillando de forma siniestra y antinatural, luego un pelo rosado con sus mechones flotando aparentando las colas de un biju (kurama estaba francamente sorprendido, ¿era posible hacer eso sin tener su chakra?), y por ultimo unos puños cerrados con rabia y dispuestos para destrozar. Es conveniente aclarar que Naruto no sabía si había dicho socorro porque estaban a punto de violarle, porque Sakura le había interrumpido cuando iba a dejar de ser violación para convertirse en el modo cooperativo del videojuego más divertido de la historia, porque temía por la vida de su prima, o por la suya propia. El caso era que tenía MUCHÍSIMO MIEDO.

-¡LO SABÍA!- gritó Sakura con rabia, mientras Karin también reaccionaba con violencia e invocaba dos cadenas más.- Sabía que esa carita de niña buena y abandonada era solo fachada…- acusó con resquemor a la uzumaki. Ya se había olido que la pelirroja se había fijado en SU Naruto. ¿Su? Argghh, este calor iba a acabar con ella, en Naruto, a secas. Y ante ella tenía la confirmación. Y, salvo que a ese asqueroso baka hentai le fuese ahora el sado, cosa que no descartaba porque era un asqueroso baka hentai que siempre acababa en estas situaciones (como cuando recibió un beso de koyuki… o le tocó un pecho a Sasame supuestamente sin querer… o esa ofrecida del país del demonio le ofreció sexo Y EL MUY IMBÉCIL ACEPTÓ…), estaba claro que estaba siendo forzado. Esa ojirroja iba a desear no haberse puesto encima de ese kunai que Naruto tenía guardado en los pantalones, ¿por qué era un kunai no? Eso no podía ser… Sakura sintió de golpe subir la temperatura del ambiente varios grados al percatarse de que eso no podía ser un kunai...

-tú…- contestó Karin con furia. Si había alguien a quien Karin mataría por interrumpirla en ese momento era Sakura. Al resto solo les habría partido ambas piernas para luego continuar donde lo dejó, pero lo de Sakura venía de largo…- bonita, ¿por qué no nos haces un favor y te piras? Primero Sasuke, luego Naruto, parece que te encanta imitarme…- declaró con veneno Karin, hinchándose la vena de la frente de Sakura hasta límites insospechados.

-¿Imitarte yo? Maldita menstruación andante, ¡YO ESTABA PRIMERO! ¡Eres tú la que me imita a mi!- insultó Sakura, cerrando los puños Karin ante su nuevo mote. Nadie se iba a meter con su pelo.

-¿Ah si? Llevas rechazando a Naruto años, ¿por qué no te apartas de una puta vez si no estás interesada en él y nos dejas a las demás acercarnos? ¡Podemos darle mucho más que tú, PELO CHICLE!- Sakura lanzó una exclamación de odio al aire, no sólo por esa injusta acusación (cada mujer tiene su ritmo en el amor… agghhh, ya volvía a liarse…) sino también por el insulto final, NADIE SE METÍA CON SU PELO.

-Se acabó, llevo esperando esto desde antes de la guerra…- sentenció Sakura, remangándose su bata de doctora y adoptando una pose de combate.

-Aquí me tienes, estoy perfecta de chakra, puedo estar todo el día...- respondió Karin, preparando sus cadenas y bajándose de encima de Naruto. Y, cuando la haruno se lanzó de un salto sobre Karin, llevándosela por delante, Naruto oyó una voz en su interior.

-SI JODER, PELEA DE HEMBRAAAAAAAAS- gritó completamente exaltado, con sus flamas naranjas brillando en su espalda con fuerza. Adoraba sus épocas de celo.- Gaki, si las separas, usa tu "varita mágica", creo que a las dos las encantaría.- sugirió el biju, mandando a Naruto una imagen de ambas féminas besándose entre gemidos mientras Naruto y un clon las penetraban sin piedad por detrás.

-Agghh, maldito Ero kitsune…- se quejó Naruto, sacudiendo la cabeza para serenarse (esa imagen le había dejado aún más mal que ese baile erótico-incestuoso…). Tenía que evitar que esas dos se matasen, una era su mejor amiga y la otra su adorada prima. Pudo ver cómo ambas féminas, entre insultos, puñetazos, patadas y mordiscos, habían atravesado la pared de la cocina y entrado en el piso contiguo. Naruto se apresuró en seguirlas, pero se quedó helado cuando, al pasar a la habitación de su vecino, pudo verle desnudo, abrazado a un peluche gigante de un unicornio y viendo en la tele "my little pony". Parpadeó un par de veces completamente descolocado, ¿Qué cojones le pasaba a esta aldea hoy?, mientras su vecino le miraba con una mezcla de vergüenza por la situación y miedo por haber visto a dos mujeres diminutas atravesar como si nada una pared de piedra. El uzumaki tuvo que centrarse cuando vio que ambas kunoichi comenzaban a lanzarse electrodomésticos y preparaban sus técnicas para pasar al siguiente nivel.- Tú no has visto nada y yo tampoco.- le ofreció a su vecino, que asintió de inmediato. Naruto corrió hacia Sakura, que en ese momento se preparaba para invocar un puto dragón de tierra que destrozase el edificio, y la abrazó con fuerza para luego desaparecer ambos en una luz amarilla. Karin rugió al cielo al ver escapar a Naruto… ahora tendría que buscarlo… y se había quedado a medias joder.


Y fin. Antes de nada, un minuto de silencio por el pobre paciente de Sakura. En un principio iba a ser Sakura quejándose en su despacho sin más, pero os leí gritando que Naruto debería de encararse con Sakura y no me pude resistir a daros un adelanto de hasta qué punto está rabiosa la haruno. Como podéis ver, su inner es la parte racional ahora, y la cosa va en aumento... y cree que no la afectan las feromonas, JA. En definitiva, como he aprendido de mi vida en pareja: cuando tu novia está enfadada y tiene carácter, mejor aléjate y no hables. Y menos si tiene esa fuerza bruta XD

Kurama unchained, adoro a mi zorro pervertido. Me encanta el contraste al escribirlo a la vez que "la oscuridad en ti", uno oscuro y demoniaco, y este amable y pervertido, mi pj favorito para escribir sin duda. En cuanto se recupere de su ataque epiléptico volverá a la carga, no lo dudéis.

Y hoy tocaba Karin. Si, cada episodio tendrá una aspirante diferente hasta el momento apoteósico, y hoy le tocaba el momento incesto. Pobre Naruto, en serio, a cada capítulo que hago sufro más por el... y también me río más, es un circulo vicioso (nunca mejor dicho). A Naruto le duelen sus rasengan, y no es para menos, SE MERECE UNA PUTA ESTATUA. O que Sakura le deje seco, lo que llegue antes. Por lo pronto, ¿a donde habrán ido? ¿Que hará Sakura ahora que ha aceptado la tesis de kurama? Todo esto y mucho más en el siguiente capítulo, "El encantador de perras". Un saludo!