Cap4: un burka por amor

Buenas de nuevo! Seguimos con este mini maratón, y como para haceros un Naruto y dejaros a medias, 11 REVIEW para un solo capítulo. Récord de mi tablón, muchísimas gracias! Y, como las buenas noticias molan más acompañadas, os anuncio que este capítulo también me quedo muy largo... por lo que lo he dividido y ahora tenéis dos ;) Un burka por amor y el encantador de perras, espero que os gusten, paso a contestar review, aunque antes os dejo un pequeño croquis con las mujeres de cada capítulo para que hagáis cábalas:

-Cap1: Anko

-Cap2: Ino

-Cap3: Karin

-Cap4: ?

-Cap5: ? y ?

-Cap6: ? y ?

-Cap7: ?

Darkofsoul: Hola buenas! Muchas gracias, hoy también viene cargado, veo que os encanta ver al pobre Naruto sufrir XD un saludo y disfruta!

Ultrachols: hola! Gracias, espero que te guste el de hoy, un saludo!

NaruSakufans: Saludos! Gracias, me alegra que te guste! Si, solo a Naruto, cualquier otro habría caído ya con Anko incluso, pero Naruto ha optado por la senda del bien... es decir, del sufrimiento y dolor XD un saludo!

Thonycvs: Buenas! Gracias, ese es el objetivo, que os riáis xD tengo que aclarar que, durante la escritura de este fic, ningún paciente sufrió daños, fueron contratados especialistas. No puedo decir lo mismo del pobre Naruto, que no tiene dobles en esta historia XD un minuto de silencio y disfruta del fic, un saludo!

Guest: Saludos! Gracias, procuro esforzarme para daros una buena historia y no me gusta quitar descripciones, me alegra que lo notéis! Y suelo ser rápido para escribir, las ideas las tengo claras, y un capítulo de estos suelo tardar un día y medio, dos a lo sumo. Disfruta de lo de hoy, un saludo!

Shoseiki chan: Bienvenida por aquí! Me alegra muchísimo que te haya gustado, ya te lo dije por mp, pero aprovecho para contestar tus review su tb aquí.

Si, un pobre Naruto inocente... Ero sennin ya tendría decenas de hijos ilegitimos en camino en su situación, pero el pobre Naruto solo quiere a una chica... una exageradamente violenta. Ya sabes, su Naruto en peligro, un montón de busconas tras el... Sakura está en modo berserker xD y kurama en modo troll, ya puestos xD

Y a Karin tuvisteis, pero antes tocaba Ino xD estas loca? Besar a Ino? Como haga eso el pobre Naruto, en el estado en el que está, no salen de esa habitación en una semana. Que Naruto lo ha dejado claro: porque está enamorado de otra, que si no... no le frena nada en esa situación. Me gustó mucho como me quedo, seguramente haga otro naruino en el futuro, depende de la inspiración y de la idea que se me ocurra para que Sakura no se entrometa. Si Sakura actúa de forma canónica, pasa eso: entra a grito limpio y los separa. Y porque Ino estuvo lista, que si no la habría matado XD

Y pasamos a Karin. Si, tenías razón, explosiva es la palabra. No iba a dejar escapar al pobre Naruto, y kurama no era de ayuda desde luego. LLega unos minutos más tarde Súper Sakura y Karin ya pasa a trabajar con el pequeño Naruto directamente, y ahí ya no habría solucion, la bestia estaría desatada xD es la gracia del fic, siempre a medias el pobre Naruto. Y lo del paciente... pura Sakura no? Cuando se enfada se pone al nivel de Kushina. Y si, alerta tanga naranja fue muy buena, no sé ni cómo se me ocurrió xD

Espero que lo de hoy te guste, y me alegra que te haya enganchado! Muchas gracias y ya veras hoy, acaba muuuuy interesante. Un saludo!

Adrit126: hola! Me da muchísima pena por Naruto si te soy sincero... una y otra vez asaltado, y cada vez llegando más lejos... Anko con insinuaciones, Ino con tocamientos directos, Karin con ese baile... y solo estamos en la mitad del fic XD y Karin casi lo logra, el pobre Naruto quiere ahorcarse practicamente XD el paciente no puede quejarse, que al menos Sakura le reparo el codo antes de ir al rescate de Naruto XD imagínate que hubiese seguido con el examen... xD un saludo y disfruta!

Neopercival: buenas! Si, otra vez... el pobre Naruto va a morirse a este ritmo. Kurama se pregunta lo mismo que tú si te sirve de consuelo xD y eso obligará a kurama a empezar a... esforzarse. Ya lo verás. Y si, pobre paciente... no te cruces nunca con Sakura enfadada. Un saludo y disfruta!

Dana2: Saludos! Pues si, yo tb me quede con sangrado nasal... que duro es que Naruto este enamorado y ni se dedique a coleccionar bragas, habría sido muy feliz en este fic con su harem xD y se escapó gracias a Sakura y su enfado monumental, ya tenía ganas de que vieseis a Karin y Sakura lanzándose a la cara viejas acusaciones, fue un gran acierto. Siempre coinciden en amoríos las pobres XD en fin, disfruta de lo de hoy. Un saludo!

Liz uchiha: hola buenas! Me alegra que te Guste! Poner a Naruto celoso y agresivo? Bufff, no dejaría mujer sin tocar en konoha xD si te fijas, hay otra persona que está como tú dices... tiene el pelo rosado, ojos verdes... xD y esta la pobre Sakura como para tontear con otros, como deje a Naruto solo un minuto lo violan! Disfruta del capítulo, un saludo!

Kazumi oneesan: hola! A ti y a todos XD al pobre Naruto le queda mucho "sufrimiento", la vida es terrible en estos momentos para el, el paciente al menos ya ha podido escapar y jamás volverá a esa consulta XD tus deseos son ordenes, disfruta!


-aaaaaaaaaaa- personaje hablando

-aaaaaaaaaaa- personaje pensando

- aaaaaaaaaaa- ser sobrenatural hablando

- aaaaaaaaaaa- ser sobrenatural pensando

RENUNCIA DE DERECHOS: ¿en serio os imagináis a kishimoto escribiendo un Lemmon? Acabarían todos rogándole sexo a Sasuke mientras el uchiha hace su hmpf característico… no, ni el mundo de Naruto me pertenece, ni mis historias le pertenecen a kishimoto. Dos mundos separados, y yo cuál parásito usando una buena idea para lanzar las mías, nada más. Aunque también es cierto que yo le hago publicidad con estas cosas…


En uno de los céntricos barrios de la Villa, famoso por estar en su mayoría habitado por personal del hospital debido a su cercanía al edificio médico, la vida transcurría con normalidad. Era un barrio tranquilo, agradable, compuesto por varios edificios de pisos con apartamentos sencillos, un par de habitaciones, cocina y baño, un barrio que destacaba por su quietud debido a que la mayoría de sus habitantes estaban normalmente haciendo guardia en el hospital. El barrio escogido por Sakura para independizarse. La pelirrosada llevaba muchísimo tiempo deseando salir de casa de los haruno, no por falta de cariño a sus padres, si no porque la joven adoraba la vida independiente. Planear su día a día sin más preocupación que su trabajo, no atarse a nada, poder comer donde y cuando quería… Quizás por eso no se planteaba ninguna relación romántica con ese baka rubio… estaba contenta con su vida, y, si una relación amorosa acababa mal, podría ver arruinada esa felicidad que le había costado tanto lograr. Naruto era un pilar vital en su felicidad, la apoyaba cuando tenía algún reto, la acompañaba cuando se sentía sola, la hacía reír cuando se entristecía… perderlo sería terrible. Si lo pensaba bien, no era más que miedo en el fondo, había tenido que pasar hasta una guerra para lograr poder regir su vida así, y no quería perderlo. Prefería quedarse como estaba a dar un paso en falso. Pero esa idea iba a sufrir un serio revés, como revelaba un potente haz de luz amarilla que apareció en un callejón cercano al complejo de pisos de Sakura.

-Maldito bote de ketchup con miopía, ¡ven aquí!- gritó Sakura con furia, a la cual la rapidez de la técnica de Naruto le había pillado completamente desprevenida. Le costó unos segundos situarse: estaba en su barrio, y no en el piso del rubio. Y no estaba de pies, sino tumbada sobre algo blando… Bajó la mirada y pudo ver a su "cojín": Naruto. El pobre uzumaki descansaba boca arriba en el suelo en medio de un pequeño cráter en los adoquines, dolorido, abrazando de forma protectora a la fémina para evitar que se llevase el golpe del mal aterrizaje de su aún desenfrenada técnica. Ah, y con su camiseta hecha jirones, mostrando su torso musculoso y ligeramente sudado… una visión celestial esto último, si se lo permitían decir a Sakura. Tan celestial que se quedó mirándolo mientras su temperatura subía como nunca. El rubio abrió sus ojos y se quedó completamente en silencio cuando vio esos dos jades mirándole a escasos centímetros con un brillo especial. Zafiro contra jade. Tenía sus manos alrededor de la cintura de Sakura, y la podía sentir respirar con pesadez… y su cuerpo totalmente dispuesto sobre el del uzumaki, con su pecho reposando sobre el suyo. El rostro de la pelirrosada se sonrojó de golpe, la fémina era incapaz de hablar. Solo tenía ojos para esos dos mares azules, y su boca solo pudo entreabrirse, acercándose a esos labios masculinos que parecían esperarla. Parecía una buena idea… solo un segundo de debilidad, un instante para probar lo que se estaba perdiendo y ver si merecía la pena… ¿Qué podía perder? Pero, cuando estaba solo unos milímetros, jadeando por la excitación, su yo responsable, comedido y racional ganó la batalla…- KYAAAAAA- … y la hizo gritar avergonzada mientras apartaba al pobre Naruto de un fuerte capón. En fin, amores reñidos…

-Auch…- se lamentó Naruto, despertando de ese hechizo en el que también se había visto atrapado para volver a su cruda realidad de ese día: dolor y sufrimiento agónico y sexual causado por las mujeres de la hoja.- Sakura chan, ¿Por qué me pegas, dattebayo?

-Eee… estabas muy… muy cerca, shannaro…- se excusó una apenada Sakura. Lo cierto es que hasta ella admitía que ese capón había sobrado… más aún, lo cierto es que estar tan cerca de Naruto le había dado ganas de hacer algo MUY diferente, para su confusión y vergüenza… estaban en medio de la calle, podía haber niños cerca incluso… la joven se levantó, mirando confusa alrededor.- E… estamos en mi barrio… ¿Cómo…?

-Hirashin…- respondió Naruto con pesadez mientras se sacudía el polvo, todavía en el suelo.

-La… la técnica de tu padre… ¿ya la controlas?- preguntó una sorprendida Sakura. El hirashin no jutsu, la técnica definitiva del relámpago amarillo de konoha, que le permitió frenar al ejército completo de iwa él solo incluso. Naruto ya era per se el shinobi más poderoso de la tierra pero, tras aprender esto, ya ni tan siquiera Sasuke podría acercársele. Aunque algo no cuadraba…

-Más o menos… el aterrizaje se me da muy mal todavía… y solo tengo dos sellos, uno en mi casa, y el otro aquí…- reveló Naruto, ignorando el dolor del golpe mientras se levantaba. Decir que se le daba mal el aterrizaje era ser muy poco fiel a la verdad, lo cierto es que siempre acababa estrellado en el suelo entre lamentos. Era cuestión de tiempo que se acostumbrase y lograse controlarlo, pero, hasta entonces, debería de sufrir esos golpes… no habría usado la técnica acompañado, pero no tenía otra si quería evitar un homicidio. Solo pudo abrazar a Sakura, protegerla y esperar el aterrizaje. Sakura analizó lo que le acababa de decir el rubio, y algo vino a su mente de manera inmediata.

-Y… po… ¿por qué pusiste uno aquí?- cuestionó con un imperceptible sonrojo.

-Para estar al instante si me necesitas o quieres que esté, Sakura chan.- repuso Naruto con su habitual sinceridad, como si hubiese hecho algo completamente lógico y normal. Y el sonrojo de Sakura aumentó dos tonos más… Ese cabezota siempre pensando en ella, dispuesto para aparecer cuando fuese para protegerla… podría haber colocado ese sello en el hospital para llegar antes a curarse, o en la torre hokage para la asignación de misiones… demonios, era Naruto, ¡hasta en el Ichiraku para comer antes su adorado ramen! Pero lo había puesto en el lugar que le pareció más importante… cerca de la casa de la haruno. Sakura miró a Naruto con una sonrisa, sintiendo como el enfado que la había acompañado todo el día iba desapareciendo. Ese era el efecto que ese ojiazul tenía en ella: evadirla de lo malo, alejar la rabia y la preocupación.

-Baka…- dijo con, está vez, un tono cariñoso, a diferencia de los anteriores baka de ese día. Ambos se comenzaron a sacudir los restos de cascotes del cuerpo, así como los pedazos de los muebles del rubio absorbidos por su técnica. En el interior de su paraje mental, kurama se rió mientras tanto.

-Al menos ya no te llama pervertido… puede que dentro de cien años consigas una cita.- se burló el kitsune.- Por cierto, maravilloso aterrizaje…

-¿No tienes otra cosa que hacer que burlarte, maldito zorro pervertido? Todo es culpa tuya…- se quejó Naruto.

-Hubiese preferido ver cómo empotrabas a la pelirroja contra la puerta de la cocina hasta que rogase piedad… o a la rubia contra la camilla hasta que se olvidase de su fecha de nacimiento…- confesó el biju con una sonrisa perversa.- Me estás haciendo esta época de celo muy frustrante: podría ser la mejor de mi existencia, con sexo variado y desenfrenado con decenas de mujeres y un montón de reviews, pero te me quedas siempre a punto por culpa de la pelo chicle y nunca te lanzas, ¿estás seguro de que no haces lo que haces porque te va "la otra liga"?

-¿Cómo? Estúpido zorro pulgoso, me gustan las mujeres, MUJERES…- gritó un avergonzado Naruto, mientras kurama volvía a reírse. Qué fácil era hacerle saltar…

-Está bien, te creo… que no sería nada malo si fuese si eh, que soy un biju moderno y enrollado, y entiendo que los jóvenes de hoy adoráis experimentar… me acuerdo que durante su época de celo tu madre descubrió que podía invocar cadenas más finas para…

-Aggghhh, ¡deja a mi madre y sus gustos sexuales fuera de esto por favor!- gritó un aterrado Naruto, sobre todo porque el biju estaba a punto de mostrarle sus recuerdos para ilustrarlo todo. En su paraje mental, se había quedado congelada en el aire la imagen de Kushina en ropa interior de encaje con una risa maniaca y una cadena a modo de látigo… y lo peor de todo era que, en su estado actual, excitaba a Naruto. Unos pechos perfectos, un cuerpo curvilíneo, unos labios carnosos con unos bellos ojos violeta... La peor semana de su vida iba a ser esta…

-Está bien, está bien… no sabes lo que te pierdes aún así… en fin, me creo lo de que no eres homosexual, mientras no hagas como tu vecino onanista amante de los ponis animados todo va bien… aunque no lo parece si te soy sincero, cualquier otro en tu lugar habría dejado a Karin, Ino y Anko sin andar un mes…

-Cualquier otro no soy yo. Yo solo quiero a una, Y PUNTO.

-Ya, la que te pega en lugar de besarte… Si tanto te gusta, ¿por qué no atacas y ya? Está casi al borde del desmayo por mis feromonas.- reveló el biju, mientras Naruto se fijaba en que Sakura se estaba limpiando el sudor con el dorso de una mano.

-Sakura chan no está afectada por las feromonas, si no habría hecho algo ya… además, para eso tendría que gustarle, y solo me quiere como amigo… para mí ya es mucho aún así…

-Bah, no me seas llorica, esa chica es una kunoichi médico entrenada, que esté como está es un indicador claro… abre los ojos, ¿por qué te crees que te persigue a todas partes?- sentenció el biju, mientras Naruto se tomaba el mentón pensativo. Lo cierto es que Sakura estaba tomando mil riesgos por él, incluso había abandonado su puesto en el hospital para sacarle de las garras de Karin… ¿y si lo hacía por algo más que amistad? Ansioso por averiguar una respuesta, el rubio abandonó su espacio mental.- estupendo, ya se va sin despedirse… en fin, toca volverme a ver los mejores éxitos de este fic…- comentó el zorro, mientras frente a él volvía a aparecer la imagen de Ino "frotando la lámpara mágica"- Bufff, cuánto vicio tienes criaturita…

-Sakura chan…- dijo el rubio, ignorando los jadeos de su indeseado huésped… en serio, ¿se podría castrar a un biju?

-NI SE TE OCURRA PENSARLO- rugió kurama, con un enorme paquete de pañuelos de papel a su lado.

-…- Naruto ignoró el rugido de su biju y siguió a lo suyo, puesto que Sakura había dejado de sacudirse el polvo para prestarle atención.- Por… ¿por qué haces todo esto, dattebayo? Me refiero a… preocuparte así por mí… -Sakura abrió los ojos con sorpresa, para luego sonrojarse furiosamente.- Ya… ya te dije que puedo arreglármelas, no… no quiero que dejes de hacer tu día a día por esta chorrada de kurama…

-Lo… lo hago por…- Sakura se volvió a secar el sudor con la mano, aunque en esta ocasión, por primera vez, lo hizo por nervios y no por… "calor". Realmente ni ella misma tenía la respuesta. Estaba claro que todo lo que hacía excedía de lo que haría una amiga normal, había destrozado una planta entera de un edificio incluso en un arranque de rabia. Pero no podía tampoco controlarlo: era imaginar a Naruto con otra mujer… acariciándola, besándola… diciéndola que la quería junto al sufijo chan… y se entristecía. Y muchísimo, desde siempre. Y esta semana además se cabreaba. Y muchísimo además. ¿Qué la ocurría? Desesperada por encontrar una escapatoria, el estómago de Naruto decidió rugir, salvándola.- Cre… creo que tienes hambre… mejor lo hablamos después de comer…- declaró, con la esperanza de que Naruto y su cabeza llena de aire no volviesen a pedirle una respuesta que no sabía aún.

-Tienes razón, ¡estoy hambriento dattebayo!- exclamó Naruto, olvidándose de inmediato de la pregunta y sacándole una sonrisa tierna a Sakura. Lo dicho, una cabeza llena de aire, era uno de sus mayores gazapos… y de sus principales atractivos. Mejor tener aire en la cabeza que mil ideas pegándose en un puto caos, como ella.- ¿Hay algún restaurante cerca?

-Naruto…- le contestó Sakura con una ceja arqueada y la vena de su frente hinchándose.- No vas a ir en tu estado a comer a un puto restaurante, Y MENOS SIN CAMISETA.- añadió la ojijade con un ligero tic en el ojo. El uzumaki se había olvidado de que estaba semidesnudo tras su asalto a Karin, y con esa cabeza llena de aire seguro que habría sido capaz de entrar a un concurrido restaurante lleno de enfermeras en su tiempo libre, que eran los que abundaban en su barrio. Ellas gritarían "Naruto kuuuun", intentarían tocarlo y Sakura tendría que escupirles ácido a la cara usando a katsuyu… o matar a las cabecillas… o ambas cosas… en fin, NADA DE RESTAURANTES LLENOS DE ARRASTRADAS. La pelirrosada tenía una idea mejor.- ¡Ya sé, tengo en mi casa mi puré de verduras rico en vitaminas! Te gustó mucho la última vez que lo probaste.- ofreció con una sonrisa feliz Sakura. Recordaba ese día, le había ofrecido a Naruto probarlo tras pasarse horas cocinándolo. Un puré perfecto para darle a su amigo las energías necesarias para entrenar. Al principio se había preocupado un poco cuando lo vio palidecer al probar la primera cucharada, pero después se lo había comido todo con una sonrisa, incluso rebañando el plato. Y le había dicho que le encantaba… era cierto seguro, Naruto no sabía mentir. Y en su piso podría luego encerrarle en su cuarto y atarle a la cama para… argggh, maldito calor, quería decir encerrarle en una habitación estanca para controlar su emisión de feromonas…

-Ah… tu puré… si…- repuso Naruto con su mejor cara de póker. Lo recordaba… blanco, viscoso y lleno de inexplicables grumos… En cuanto lo vio en el plato su cerebro, su instinto, kurama e incluso su propia madre desde el más allá le gritaron que no lo comiese. Pero comenzaba a ver a Sakura con una expresión triste, según ella había estado cocinando y preparando la receta mucho tiempo, así que probó la primera cucharada, y… joder, ¿por qué sobrevivió a la lucha contra Sasuke? Era lo más asqueroso que había probado en su vida, hasta kurama se había caído al suelo entre arcadas. Sakura chan tenía mil talentos… salvo cocinar. Ahí nada de nada. Pero la felicidad de Sakura chan está por encima de todo, así que se comió todo el puto plato. Hasta lo rebañó, para desesperación de su biju, que quería forzar el sello y liberarse para huir de ahí. Y luego le dijo que estaba riquísimo. Con dos cojones, porque estómago ya no tenía. Y casi se queda sin colon tras estar una semana yendo al baño cinco veces al día a sentarse… ese día descubrió que, cuando le interesaba, sabía mentir muy bien. Y que si Sakura patentaba la receta, sería un remedio dietético natural infalible, Naruto se había quedado con cero de grasa corporal después de comerlo. No, no tenía ahora cuerpo para repetir lo de ese puré… no señor.- Sakura chan, preferiría ramen sinceramente… que hoy tengo antojo…- mintió en lo último Naruto.

-pues no tengo en casa.- respondió Sakura arqueando una ceja, viendo por dónde iba el rubio.- Y no hay ningún restaurante que lo sirva en la zona…

-El Ichiraku está a diez minutos andando…- sugirió el uzumaki.

-Ah no, de ninguna manera- negó vehementemente Sakura. Ya estaba Naruto usando su otro gran superpoder: podía calmarla cuando estaba enfadada, y volver a enfurecerla cuando estaba tranquila. ¿Por qué no podía darle exactamente igual lo que dijese como con el resto de hombres? Asqueroso baka hentai obsesionado con el ramen...- ¿estás loco? ¿Tú has visto lo que han provocado tus feromonas en Ino y Karin? Debemos de alejarnos lo máximo posible de la población. Eso sin contar que hemos tenido suerte y no nos hemos cruzado con… ella…- masculló Sakura apretando los dientes, reconociendo de inmediato ese gesto Naruto. Sakura se refería a hinata. No entendía esa reacción de Sakura, ¡supuestamente la hyuuga y ella eran amigas! Pero, desde que Naruto había rechazado la invitación de hinata para salir… dos veces… no se podían ni ver.- Y no quiero ni pensar qué efecto puede llegar a provocar tu estado en… ella…-volvió a mascullar. El efecto de las feromonas era proporcional a la atracción… y la señora "tartamudeo a todas horas pero casualmente le puedo pedir citas a Naruto kun sin desmayarme" se sentía MUY atraída por Naruto...- Iremos a mi casa a comer el puré, y punto.- sentenció Sakura con un rostro decidido, buscando imponerse. Y nueve de cada diez veces, Naruto habría cedido, pero… está no sería así. Ah no. Su ramen de Ichiraku un día como este no…

-Sakura chan…- empezó a hablar Naruto con un gesto serio. Cuando ponía ese gesto, Sakura sabía que había pinchado en hueso.- … llevo todo el día sudando, he perdido mi camiseta favorita, me han intentado violar dos veces…- Sakura apretó los dientes… si Naruto equiparaba lo de su mejor amiga con lo de Karin, es que Ino había intentado algo más serio que simplemente acariciarle el torso… Maldita puerca, la iba a asesinar en cuanto la viese…- y he roto media acera con mi espalda para evitar que matases a mi prima… vamos a ir al Ichiraku a por ramen de puerco doble.

-He dicho que a mi casa a por puré.- se mantuvo firme Sakura. Bajo ningún concepto iba a ceder, lo tenía clarísimo. Naruto iba a perder esta batalla.

-O vamos al Ichiraku a comer o me paseo desnudo por las calles.- Amenazó Naruto, abriendo los ojos Sakura con sorpresa al imaginárselo. Tenía que ser un puto farol. Se imaginaba el perfectamente musculado cuerpo de Naruto, con su… kunai… preparado para la acción, paseando entre todas esas ofrecidas… lo despedazarían vivo a polvos… No, era un farol… pero entonces vio el rostro decidido de Naruto, el mismo que ponía cuando anunciaba que sería hokage, y lo entendió… no iba de farol, lo haría. Era así de estúpido…

Con un gesto de furia, la haruno cedió. Pensándolo mejor, no le convenía estresar a Naruto. Tenía que reconocer que el pobre rubio había pasado un día infernal: sin contar sus golpes, había resistido un ataque de Ino, y luego otro aún más brutal de Karin, dos mujeres MUY atractivas. Mucho más que ella para su desgracia. Sabía que tendría que haber sido difícil… muy difícil, seguramente todos sus amigos se iban a reír de él cuando se enterasen de que dejó pasar la oportunidad de acostarse con la yamanaka. Y el pobre no se quejaba, solo obedecía. Cualquier otro habría mandado a la mierda a la ojijade, pero Naruto no, así que aquí tendría que ceder… además, el Ichiraku no solía tener mucha asistencia femenina a esas horas… aunque lo haría a su manera. Unos minutos después, dos personas caminaban por las calles de konoha. Una era Sakura, ya sin su bata de doctora. Y la otra… era indescriptible. Bajo una marea de ridículas mantas de diversos colores superpuestas por el cuerpo, extremidades y cabeza, un casi muerto Naruto avanzaba como un zombie. Una manta rosa, otra marrón, otra naranja y otra verde brillante con dos agujeros para los ojos… era ridículo, y acompañado todo de unos guantes gruesos de jardinería y de unas botas de invierno. Un burka. La solución de Sakura, muy a su pesar debido a que se consideraba una feminista acérrima, era un burka. Tapar a Naruto con mil mantas para alejarlo de las miradas lascivas de las mujeres de konoha. Era una medida extrema, pero no se le ocurría otra forma de atravesar konoha de forma segura. Y no funcionaba muy bien para su desgracia… las mujeres seguían observando a Naruto como si fuese un trozo de carne. Demonios, ni con esas mil capas de ropa podía evitarlo… y eso sin contar lo obvio.

-Sakura chaaaaaan… tengo mucho calor…- se quejó amargamente con su voz distorsionada con las mantas que le cubrían la cara Naruto, que sudaba a mares bajo toda esa ropa. Se iba a morir de deshidratación antes de llegar al Ichiraku. Sin contar la vergüenza que estaba pasando… parecía el tío eso de la familia adams arrastrando las capas por el suelo, o uno de los fantasmas de pesadilla antes de navidad en la cabalgata del día del orgullo gay. Definitivamente, era el peor día de su vida.

-Deja de quejarte, hace frío, estamos en marzo.- espetó Sakura de forma telegráfica, mientras miraba a dos jóvenes chunnin que habían osado fijarse en Naruto y cuchichear entre sonrojos con tal furia que ambas féminas salieron corriendo por el miedo.

-¡Pero si tú estás sudando a mares dattebayo!- acusó Naruto con indignación. Era cierto, Sakura a duras penas había sobrevivido al súbito ataque de calor que la entró cuando Naruto se rasgó los restos destrozados de su camiseta para quitárselos y ponerse el burka. Parecía un guerrero recién salido de la batalla para llevársela en brazos hacia su cuarto… agggh, ya volvían esos repugnantes lapsus, y ahora tenía la frente empapada…

-¡Es por tener que vigilarte como un niño pequeño todo el día!- se excusó con torpeza Sakura.- piensa que es como esa película que viste conmigo la semana pasada, "un burka por amor".

-Me dormí a los diez minutos Sakura chan…- confesó Naruto con pena, mientras Sakura no podía ocultar una ligera sonrisa al acordarse de Naruto roncando a pierna suelta mientras ella descansaba acurrucada junto a él. Tuvo que borrar esa sonrisa y mostrarse firme, o si no Naruto se rebelaría y se quitaría su disfraz anti busconas.

-¡Pues considéralo tu forma de compensármelo! Y anda más rápido, las mujeres se empiezan a acumular…- declaró la haruno, viendo cómo inquietantemente un grupo de mujeres de unos cuarenta años casi se les caía la baba viendo a Burka-baka-Naruto. ¡Por el amor de kami, estaba con un puto burka! ¿Cómo le podían ver atractivo? Y ahora lo contemplaban como los putos pájaros de la película de hitchcock…

-Es que me tropiezo con el burka…

-¡Deja de quejarte y anda!- le gritó Sakura, tomándole con tal fuerza la mano que crujieron todos los huesos y arrastrándolo como un saco de patatas. Pronto llegaron al Ichiraku, que para alivio de Sakura estaba vacío, y se sentaron en dos taburetes de la barra. Hicieron su pedido, y Sakura permitió a Naruto destaparse la parte de la cara del burka al oírle jadear de forma agónica. Tras lograr normalizar su respiración entre chorros de sudor, y llegar los platos a manos de ayame, la pareja de amigos siguió hablando sobre temas banales, con Naruto intentando hallar la forma de comer su plato con ese puto disfraz. Habría sido una conversación más animada, pero Sakura llevaba desde que llegaron al restaurante queriendo preguntarle una cosa al rubio. Todavía daba vueltas en su cabeza lo que le había ocurrido con Ino, así que reunió el valor suficiente y habló.- Na… Naruto… quiero preguntarte algo… y… puedes no contestarme si… si quieres…

-Claroh Sakuragh chan, dimegh.- contestó Naruto con una mueca de felicidad aún con el acaloramiento mientras sorbía sus fideos como podía con esos guantes gruesos que llevaba en las manos. Así era Naruto, dale ramen de Ichiraku y podrá vivir en el mismísimo infierno.

-No hables con la boca llena…- le corrigió Sakura negando con una suave sonrisa, mientras le limpiaba con su servilleta un trozo de fideo que había manchado su burka cerca del cuello.- Es… sobre lo que ocurrió con Ino… po… ¿por qué no hiciste nada? A ver… entiendo lo de Karin… la consideras tu prima, por muy guapa que sea… pero Ino es perfecta… es guapísima, la mujer más guapa que conozco. Tiene un cuerpo perfecto, es lista, y líder de un clan poderoso. Y además tiene a decenas de hombres rogando por una cita con ella… lo normal hubiese sido…

-Sakura chan…- la interrumpió Naruto, dejando incluso de comer para girarse hacia ella.- te diré la verdad: Ino es guapísima. Todavía recuerdo cómo literalmente kiba estuvo fardando una semana como si fuese un héroe legendario solo porque pudo invitarla un día a tomarse algo…- Sakura se entristeció mirando al suelo. Lo que se esperaba… Naruto se arrepentía...- Pero ni me parece la mujer más guapa del continente… ni la más lista… ni la más interesante. Y yo solo le ruego citas a la mujer que reúne esos tres títulos…- confesó Naruto con una sonrisa radiante, una tan bonita que incluso le hizo a Sakura ignorar ese horrible burka que le había puesto, y que arruinaría cualquier otro discurso. Se sentía abrumada por lo que acababa de oír, como siempre Naruto tenía las palabras perfectas para el momento perfecto, aún disfrazado de forma ridícula. Sentía su corazón latir desbocado, sus ojos humedecerse… tenía que alejarse unos minutos o Naruto la vería llorar, y se había prometido dejar esas tonterías emotivas atrás, quería que Naruto viese que no era esa llorona de la época gennin… estaba excesivamente sensible ese día, maldita sea… excusándose con torpeza, movió su taburete y se dirigió al baño un minuto a serenarse. Naruto la observó marchar con un gesto triste… joder, ya la había espantado… por cosas como estas ya no la pedía citas, o no tan frecuentemente al menos, Sakura se ponía nerviosa cuando lo hacía. A veces lo solventaba con un capón, y casi lo prefería porque se quedaba todo en ese golpe y ya, Sakura era una mujer muy emotiva, muchas veces necesitaba desahogarse y no sabía otra forma de hacerlo. En otras, en cambio se incomodaba de verdad y se iba. Como esta. No la debía de haber gustado la respuesta... tendría que haber mentido y haber dicho que Ino era feísima, joder. No tenía sentido seguir comiéndose la cabeza aún así, sobre todo cuando necesitaba toda su concentración para manejar los palillos con esa puta mierda de guantes.- Joder, este burka es una puta mierda.- se quejó Naruto cuando los fideos de su adorado ramen que sostenía sus palillos cayeron al suelo y solo pudo morder el aire.

-Veo que no te estás adaptando mucho a ese nuevo estilo de ropa eh…- comentó una voz familiar a su lado. El rubio se dio la vuelta y pudo ver a Ayame, vestida con su traje de camarera. La joven, unos años mayor que Naruto, llevaba su melena castaña recogida en una coleta larga, y se acercó hasta el taburete que antes ocupaba Sakura.- estás muy guapo hoy Naruto kun, ¿ya te lo han dicho?

-Ayame nee chan… parezco la madre del protagonista de "la vida de brian"…- se quejó amargamente Naruto, riendo Ayame por la ocurrencia del comentario.

-siempre has sido muy gracioso Naruto kun… y aún así vestido, estás guapo.- declaró la castaña con una sonrisa, para luego secarse la frente del sudor… y desabrocharse un par de botones de su camisa hasta dejar visible su sostén blanco. Naruto arqueó una ceja… conocía ese gesto. Oh no.- buff, qué calor da estar entre fogones… déjame ayudarte a comer y así descanso…- sugirió la tendera, y se sentó en la silla de Sakura antes de que Naruto pudiese replicar.

-Esto… no hace falta, puedo quitarme los guantes y…

-No repliques Naruto kun…- contestó Ayame, para tenderle unos fideos con esos palillos… y, por supuesto, poniéndose en una postura que le facilitaba a Naruto una visión perfecta de los pechos de la fémina… joder, eran más grandes de lo que aparentaba con ese traje…- abre la boca para mí…- añadió, con un brillo lujurioso en sus ojos y sin parar de mirarle los labios. Joder, no, Ayame nee chan no… otro espectáculo incestuoso sería demasiado para su pobre raciocinio, y menos unido a su fantasía de que le diese de comer ramen una mujer atractiva. Intentó disimuladamente, de la que tomaba el bocado de la forma más sobria y no sexual posible, levantarse de la silla y alejarse en dirección a Sakura, pero no pudo… La ojijade, al mover el taburete para levantarse, había trabado su burka, y ahora no podría liberarlo sin caerse al suelo… y ya sabía lo que pasaba cuando una mujer afectada por sus feromonas le atrapaba tumbado… primero Ino, luego Karin… frotaban su varita mágica, y ahora no tendría fuerzas para resistirse… Tendría que salir de ahí negociando.

-Ayame nee, ¿te he dicho alguna vez que te veo como una increíble hermana mayor que nunca se aprovecharía de mi?- intentó escabullirse Naruto.

-Lo sé Naruto kun.- la joven le dio otro bocado… y realizó un suspiro-gemido de esos que Naruto comenzaba a odiar con toda su alma.- Yo también te veo como un hermanito… un hermanito con unos ojos azules preciosos, una sonrisa sexy y un cuerpo de escándalo bajo ese burka tan ceñido…- ¿sexy y ceñido? ¿En serio? ¡Llevaba cuatro mantas de las que Sakura usaba para dormir la siesta en el sofá encima, una incluso era rosa con lunares blancos! Pero entonces sucedió algo… temiblemente inesperado. En la nueva porción a comer, un trozo de fideo se quedó en la comisura de su labio. Naruto iba a limpiarse con prisa, pero Ayame le detuvo de inmediato mientras se mordía el labio inferior. Joder, y encima esa mujer también era guapa, siempre le había parecido guapísima, podía vislumbrar sus curvas bajo ese traje, y más de una vez había demostrado ese carácter que el rubio adoraba. Y encima mayor, la cantidad de cosas que podría enseñarle… agghhh, ya empezaba a hablar como el pervertido de su biju.- Uy Naruto kun, te has manchado… déjame limpiarte.- y, antes de que Naruto pudiese hacer nada, la tendera atrapó con sus labios el trozo de fideo… y los labios del propio rubio. Un beso rápido, pero intenso. Naruto cerró con todas sus fuerzas los labios, centrando toda su energía en contenerse. Literalmente se había sentido temblar, y ahora estaba agarrando el taburete como si fuese una tabla de náufrago. Había notado esos labios suaves contra los suyos, y ahora incluso sabía su sabor. Sentía el aliento de la castaña contra sus labios, su respiración entrecortada, su excitación. Ayame le quitó su guante izquierdo con delicadeza mientras seguía mordiéndose el labio y Naruto tragaba hondo.

-Por favor, que no haga nada sexualmente sugerente…- rogó a kami, pero fue kurama quien le contestó… con una sonrisa zorruna enorme y asintiendo con pura maldad. Había captado un olor dulzón muy familiar en estado puro, sin nada obstaculizándolo… y se imaginaba lo que era. Tocaba darle a grabar en su espacio mental para poder volver a verlo en sus horas de soledad…

-Naruto kun…- le susurró Ayame al oido, haciéndole temblar de nuevo, sobre todo cuando la castaña se metió la mano desnuda de Naruto entre las piernas.- No llevo bragas…- Joder… joder, joder y joder. Era cierto. Sintió sus dedos tocar algo increíblemente húmedo y blando, algo que no tenía ni idea de lo que era debido a su falta de experiencia en esos asuntos, pero que hizo a su soldado casi reventar el burka como el bicho de alien… Naruto congeló su cuerpo entero como último recurso, pero Ayame no se iba a dar por vencida… primero, pasó su mano por debajo de las mantas de Naruto, acariciando sus abdominales tras gemir con fuerza… junto a su oído… por kami, sonaba demasiado bien…- Naruto kun… ahhhhh… lo… lo haces muy bien… no pares… ahhhhh… no hagas ruido, mi… mi padre está en la trastienda… ahhhh.- Sexo prohibido… que pedazo de plan joder… aggghh, ¡Naruto, aguanta! Piensa en gai sensei… pero entonces, Ayame, moviendo las caderas, comenzó a trazar círculos sobre el dedo corazón del uzumaki. Y, a medida de que ella gemía más, él temblaba más presa de la excitación… y ayudaba inconscientemente a su nueva asaltante.- Sigue… eres… eres increíble Naruto kun…- Ayame bajo su mano hasta justo encima de sus bóxers, abriendo los ojos con fuerza al notar la gigantesca arma del rubio… quería probarla, sobre todo tras escaparse un gemido de la boca de Naruto al sentir ese roce.- quiero… ahhhh… déjame correrme para ti… Naruto kun… ahhhh…- Joder, comentarios sumisos y alabanzas entre gemidos no por favor, ¿por qué tenía que ser todo tan difícil?

-Cachorro, ¡Ponla contra la mesa y clávasela hasta el fondo mientras comes tu plato de ramen de su pecho, joder! AUUUUUUUUUUU.- aulló kurama von excitación, mientras Naruto apretaba los dientes con fuerza. Joder, sonaba perfecto… sexo… ayame… ramen… le gustaban las tres cosas separadas, JUNTAS DEBÍAN DE SER LA HOSTIA. Pronto, los gemidos de Ayame fueron audibles casi en toda la tienda, y Naruto daba gracias por dos cosas: para empezar, porque el viejo estuviese en la trastienda, donde el ruido de los fogones ocultaba cualquier otro sonido; y segundo… por su amazona particular, que volvía a su rescate.

-¿PERO QUÉ COJONES?- gritó Sakura desde los baños, completamente roja, mientras Ayame se apartaba sobresaltada de un movimiento rápido y miraba confusa alrededor.- ¿Es que no puedo irme ni cinco minutos al baño sin que hagas el asqueroso baka hentai?

-Sakura chan, que yo te juro que no me muevo, vienen a miiiiii…- afirmó Naruto al borde del llanto, pero Sakura dio un puñetazo a la pared, abriendo un gran agujero, y avanzó hasta el uzumaki y la Ichiraku.

-¡siempre con excusas, asqueroso baka hentai!- le chilló con rabia la haruno, para apartarle de un empujón tan fuerte que hizo a Naruto salir rodando de la tienda mientras su burka se caía a pedazos, y luego encararse con Ayame.- ¡y tú! ¿No te da vergüenza casi violar al pobre Naruto?

-Sa… Sakura san…- intentó excusarse una completamente abochornada Ayame, que no entendía que había pasado. Había salido a saludar a Naruto, le había visto comer y de pronto un inmenso calor la había invadido. Después, todo había ocurrido sin más, como en un sueño… y joder, lo peor de todo… se había corrido y deseaba más…- te… te juro que no… no sé lo que ha pasado…- dijo con vergüenza la castaña, ¡si dijo la verdad cuando declaró que veía a Naruto como un hermanito! Era también cierto que siempre le había parecido un chico muy atractivo, pero de ahí a querer violarle... Sakura volvió a maldecir al aire, ¡encima la muy… se mostraba arrepentida y no podía golpearla! ¿Qué clase de broma de mierda era este día?

-Sa… Sakura chan…- oyó a Naruto desde fuera de la tienda.

-Luego vas tú, asqueroso baka hentai, ahora tengo que dejarle claro a Ayame que no debe de plantar en jardín ajeno…- amenazó la haruno con una mueca homicida sin despegar su vista de Ayame, mientras la castaña temblaba como una hoja. Pero Naruto volvió a insistir.

-Sakura chan… SO…CO…RRO…- pidió auxilio el rubio, y la pelirrosada no tuvo más remedio que mirar fuera del restaurante. Y lo que vio la heló la sangre. Una veintena de mujeres inuzuka… mirando fijamente a Naruto sin camiseta…


Y fin. Bueno, aquí acaba la historia. Naruto es violado salvajemente por esas inuzukas en frenesí, Sakura muere valientemente defendiéndolo y todos les recuerdan como héroes... ah no, que no es de esta historia... entonces no sé qué pasará a partir de ahora, pero Naruto está BIEN jodido (o estará realmente) :D el clan inuzuka es famoso por su conexión con el mundo animal, y con su olfato superdesarrollado captan más feromonas que el resto...

hoy tocaba desarrollar un poco más el punto de vista de Sakura, ¿que la pasa? ¿Por qué no se ha planteado una relación con Naruto ni con nadie? Y luego toca romper esa visión poco a poco muahahahaaaa. Parece que Naruto tiene muy claro lo que quiere, pero Sakura está hecha un lío, como siempre. Es canónica esa habilidad de la haruno para complicarse la vida. Y, como muchos pedían, al fin Naruto se encara con Sakura para imponer su deseo, y su deseo es... RAMEN. Que ha salido horriblemente mal? Si. Que hubiese sido más sencillo que Sakura comprase ramen instantáneo en un supermercado mientras Naruto la esperaba? La haruno no va a alejarse de Naruto más de lo necesario, y ese ramen no es el de Ichiraku. Pero olvidaros de todos esos errores y pensar que sin ellos NO TENDRÍAMOS A BURKA NARUTO! La nueva figura de acción que conquistara las jugueterías estas navidades! XD

y sobre ayame... tenía que ponerla, su diseño me encanta, y me ha llamado la atencion. Es el amor civil que podría haber tenido Naruto si no fuese obligatorio al parecer que los ninja se casen entre ellos. Y, como civil que es, las feromonas la afectan más... mucho más. El pobre Naruto tiene muy buena y muy mala suerte el pobre... y, como os ha acostumbrado este fic, si no llega a ser por Sakura esto habría acabado sobre la barra del bar, y a lo bestia. Pobre Naruto. Y, realmente, todo es culpa de Sakura, con lo del taburete y lo del empujón, sin el burka habría podido escapar xD como veis, los asaltos secuaces cada vez son más... atrevidos :D

hasta el siguiente, ahora ya si... "el encantador de perras" xD un saludo y nos leemos!