Cap5: el encantador de perras

Hola buenas! Otro capítulo más de Asqueroso baka hentai, el maratón sigue y solo parara cuando acabe la historia o me canse. Es lo que tiene aprovechar los espacios libres entre mis historias principales. Y, otra vez más, se me ha ido de largo, así que vuelvo a añadir otro capítulo más. Digamos que las aspirantes de hoy coparon todo el puto protagonismo... y merecidamente. Lo dicho, disfrutad de lo de hoy, un saludo!

Cap1: Anko

Cap2: Ino

cap3: Karin

cap4: Ayame

Cap 5: ? Y ?

cap6: ?

cap7: ?

cap8: ?

Nothernlights91: hola buenas! No eres el único, hasta yo quedó frustrado, pero la historia lo pide. Tú imagínate cómo está ya Naruto: la sexy Anko, la monumental Ino, la ardiente Karin, la cariñosa ayame... y a todas las ha dicho no entre lloros xD Sobre tenten... quién sabe, quedan 3 aspirantes al rubio a parte de las dos de hoy... tendrás que esperar xD pero ten segura una cosa: Sakura intentará impedirlo a puñetazo limpio siempre. Es un hecho XD. Un saludo y disfruta.

Neopercival: saludos! A ver, estoy empezando a detectar un cierto resquemor hacia la pobre Sakura, que solo está haciendo lo que haría cualquier novia con su pareja en esa situación (aunque ella no admita por orgullo ese papel): partirle la cara a quien quiera robarle a su querido Naruto. Y si, falto muy poco, y hoy... te recuerdo que vamos en aumento...

de princeso nada, más bien inocente y excesivamente fiel, para su desgracia. Es el canon, yo sería muy feliz poniéndolo de vividor follador, pero... y ya veras hoy las inuzuka... muuucho peligro.

Te puedo prometer que hoy no interrumpe Sakura :P un saludo y disfruta!

Thonycvs: hola! Si, he llegado a la conclusión que ni Sasuke, ni kaguya, ni el juubi... el peor enemigo de Naruto soy yo XD habrá un lemmon explícito, no lo dudes, y depende como lo vea de duración puede que dos. Eso sin contar un cierto giro argumental...

Y con hinata... calcado. Ya veras, será apoteósico XD disfruta de lo de hoy!

Masteralex1201: hola! Gracias, espero que el de hoy tb te mole XD y tranquilo, tiempo al tiempo con el especial, yo puedo prometer que Naruto Naruto no va a estar más que con una mujer... pero todo tiene truco. Lee y a ver si lo ves venir, un saludo!

Ultrachols: Saludos! Gracias, hoy tenemos un capítulo interesante, con un claro avance narusaku. Y kurama... kurama tiene muchísimo peligro, ya veras. Disfrútalo y me cuentas, un saludo!

Narusakufans: hola buenas! Si, el amor apache de Sakura es brutal xD y hoy lo vas a ver en plena ebullición, 20 inuzuka intentando follarse a Naruto? Sakura no se va a quedar de brazos cruzados... Naruto hoy va a necesitar mucha ayuda, ya veras XD

gracias! Me hizo mucha gracia imaginármelo así, con su burka andando por las calles, me pareció una solución muy de Sakura enfadada XD Sakura celosa es irracional, siemore ha sido así en la serie. Saludos y disfruta de lo de hoy!


-aaaaaaaaaaa- personaje hablando

-aaaaaaaaaaa- personaje pensando

- aaaaaaaaaaa- ser sobrenatural hablando

- aaaaaaaaaaa- ser sobrenatural pensando

RENUNCIA DE DERECHOS: ¿en serio os imagináis a kishimoto escribiendo un Lemmon? Acabarían todos rogándole sexo a Sasuke mientras el uchiha hace su hmpf característico… no, ni el mundo de Naruto me pertenece, ni mis historias le pertenecen a kishimoto. Dos mundos separados, y yo cuál parásito usando una buena idea para lanzar las mías, nada más. Aunque también es cierto que yo le hago publicidad con estas cosas…


-Sakura chan… SO…CO…RRO…- pidió auxilio el rubio, y la pelirrosada no tuvo más remedio que mirar fuera del restaurante. Y lo que vio la heló la sangre. Una veintena de mujeres inuzuka… mirando fijamente a Naruto sin camiseta…

Maldita sea, Sakura no podía dejar de lamentar su suerte. Konoha era famosa por tener la mayor variedad de clanes de todas las aldeas shinobi, en ello radicaba su fuerza. Mientras que Suna solo contaba con el clan Sabaku y sus titiriteros sin un clan concreto (cualquier shinobi con un buen control de chakra y buen manejo de los dedos podía intentar ser titiritero); Iwa con un número aceptable de clanes, pero todos centrados en el uso del doton, por lo que en realidad no había variedad; kumo se habían centrado más en el uso del kenjutsu y el Raiton, prescindiendo de la organización por clanes de su rival de la hoja; y Kiri, la única aldea que en un pasado tuvo un número de clanes similar al de konoha en cuanto a variedad (Yuki, Kaguya, Terumi…), los había perdido a prácticamente todos durante las limpiezas de sangre promovidas por su enajenado mizukage durante la guerra civil; Konoha había seguido el legado de Shodai gokage y mantenido una amplia variedad de clanes, no exenta de ciertos accidentes y desgracias, como la práctica extinción del clan senju o el cuasi exterminio del clan uchiha. La hoja contaba con clanes especializados en el combate de choque, como los akimichi; clanes de inteligencia, como el yamanaka; con doujutsu únicos, como el hyuuga; con líneas de sangre increíbles, como el nara; expertos en fuinjutsu, como el uzumaki; o especializados en rastreo, como el aburame o… el inuzuka.

Y de esas decenas de clanes, tenían que haberse topado con el inuzuka. El clan inuzuka, como su propio nombre indicaba, estaba íntimamente relacionado con los perros. Habían adquirido de ellos ciertos rasgos, como finos colmillos y garras que invocaban en combate, o sentidos agudizados. Y, dentro de estos últimos, entraba un olfato hipersensible, capaz de captar y procesar los olores de una manera más exhaustiva que la del resto de humanos, y dar esa información al shinobi. La mayoría de los humanos no captan ni la cuarta parte de lo que realmente huelen, un inuzuka lo capta prácticamente todo… incluidas las feromonas de Naruto. Y, como las captan de manera plena, también sufren sus efectos de manera plena. Toda inuzuka tenía una meta en su vida sexual: encontrar un alfa, una pareja con unos genes privilegiados, fuerte, atractiva y, lo más importante, que desprendiese una sensación de que las podía arrancar la ropa y someterlas hasta que alcanzasen la decena de orgasmos como mínimo. Tal era el fanatismo de una inuzuka por encontrar un alfa, que se podían pasar durante años satisfaciéndose con otras hembras del clan y rechazando a cuanto aspirante apareciese, reservando su pasión y energía para ese…

-Alfa…- dijeron la veintena de inuzuka prácticamente al unísono. Si, lo habían encontrado. Estaban en su congreso anual inuzuka, dentro del terreno su clan, debatiendo sobre cómo había ido el año y proyectos de futuro, cuando todas lo captaron. Un olor fuerte, atractivo… el olor de un alfa generando feromonas. Un alfa en celo, y MUY poderoso. Todo el congreso se había quedado en silencio de golpe. Las más veteranas habían dibujado una sonrisa pervertida en su cara, mientras las más jóvenes, recién entradas en su época fértil, habían gemido sin querer mientras apretaban las rodillas para contener esa extraña sensación en su entrepierna. Los pocos hombres inuzuka allí presentes gruñeron al sentir competencia, pero una simple mirada furibunda de las mujeres les hizo decidir quedarse en sus casas sin intervenir. Ellos eran betas en este caso, no alfas, jamás podrían llegar a desprender ese olor. Por algo el clan inuzuka era eminentemente matriarcal. Y, como una manada de lobas, las inuzuka se habían recorrido la aldea hasta encontrarlo. El alfa.

-Mierda… Naruto, huyamos…- declaró Sakura para darse la vuelta tomando la mano de Naruto. Dándose prisa llegarían a la torre hokage antes de que les alcanzasen. Pero, detrás de ellos aparecieron otras veinte. Las inuzuka cazan en manada. La haruno apretó los dientes con tensión, ahora no tenían escapatoria. Y la vía diplomática estaba descartada: todas las inuzuka sudaban a mares, respiraban agitadamente, y muchas de las que llevaban shorts ajustados tenían una mancha muy sospechosa en la entrepierna… Ah no, venían con una idea muy clara, y Sakura no iba a permitir que tocasen a SU Naruto ni un segundo… eran cuarenta contra una, por supuesto que no iba a permitir que Naruto sin camiseta interviniese en ese combate y que esas arrastradas calentorras le pudiesen rozar tan siquiera… sería difícil, eran cuarenta y mas de medio centenar de canes, pero no iba a achantarse. Era discípula de una sannin a fin de cuentas.- Naruto, quédate detrás de mi, voy a partir algunas piernas…

-¡Espera!- la interrumpió un atemorizado Naruto. ¿Estaban todas locas? ¿Iban a montar una batalla campal en pleno centro de konoha? Porque conocía la forma de luchar de todas esas mujeres… remolinos de mujer-bestia, puñetazos capaces de tirar el monte hokage abajo, terremotos al destruirse el suelo… no iba a quedar un solo edificio en pie, necesitaba pensar un plan alternativo. Su hirashin estaba descartado, necesitaba un sello y no tenía ninguno… sin contar que aún teniéndolo aparecería en su piso con Karin en estado de ebullición y su vecino perturbador; y usar a gamakichi o gamabunta estaba descartado, destruirían media aldea al aparecer y al aterrizar en la huida… Y, buscando una solución, tuvo una idea.- Sakura chan, sé cómo salir de aquí, observa.- afirmó, poniéndose en una pose estática con un gesto serio. Sakura le observó tensar su pose y se sonrojó ligeramente al contemplar esos músculos compactos marcarse… era su pose heroica, la que ponía en batalla… y no le podía parecer nada en el mundo más atractivo que eso, incluso notó sus rodillas temblar cuando se echó ese sedoso pelo rubio y revuelto hacia atrás con su mano izquierda para que no le mostease su visión, ¿Qué haría? ¿Alguna técnica alucinante? ¿Quizás invocar a algún sapo especializado en huidas para que les sacase de ahí? Entonces Naruto dispuso su palma derecha en dirección a las inuzuka, que se frenaron, ansiosas por ver qué hacía el alfa.- Eeehhh, shhhhhhh… SIT.- gritó, señalando al suelo con sus dedos índices y corazón en un gesto firme. Y Sakura, así como la mayoría de las inuzuka, se cayeron de espaldas por la impresión. Definitivamente, Naruto era un baka…

-¿En serio acabas de usar el gesto del encantador de perros?- preguntó con una gota de sudor en la nuca. Era un plan ridículo, estaba claro que Naruto veía demasiada televisión…

-Perdona, pero ha funcionado… parcialmente…- se defendió un ofendido Naruto, arqueando ambas cejas Sakura por la sorpresa al ver cómo las inuzuka más jóvenes y sumisas, así como todos los perros, se habían sentado en el suelo a la orden del alfa. Sakura sacudió su cabeza con confusión, en serio, ¿Qué cojones le pasaba a esta ciudad hoy? ¡Era ridículo! Pero al menos ya solo eran treinta contra una…

-Agggh, tú aléjate de estas busconas y no te metas, ya me encargo yo del resto… ¡EH¡- gritó Sakura a las inuzuka, que contemplaron a su rival adoptando una pose de combate. Sobre la piel de Sakura comenzaron a dibujarse las líneas de su sello del byakugou no in, mientras sus músculos se tensaban y sus reservas de chakra se disparaban.- ¡SI QUERÉIS TOCAR A MI NARUTO VAIS A TENER QUE PASAR POR ENCIMA DE MI!- desafió, para acto seguido comenzar a expulsar chakra como muestra de poder. Y Naruto no pudo evitar sonrojarse al oírlo… ¿le había llamado SU Naruto?

Normalmente, usaba byakugou no in de manera contenida, en previsión de futuros combates o de personas que necesitarían atención médica, por lo que nunca mostraba todo su potencial de golpe. Prefería la duración a la potencia. Pero ahora no se iba a contener… solo de imaginarse a esas arrastradas de mierda cabalgando sobre SU Naruto se encendía cada molécula de su cuerpo… ah no, nadie iba a cabalgarlo salvo ella… aghhh, NADIE iba a cabalgarlo, y punto. Estar rodeada de tanta pervertida la estaba convirtiendo en una... Las rocas a su alrededor comenzaron a flotar, mientras una esfera de chakra azulado comenzó a dibujarse a su alrededor, haciendo frenarse a las inuzuka. Esa aspirante al alfa era… poderosa. Y Sakura aprovechó ese momento de duda para hacer lo segundo que más quería (lo primero estaba relacionado con Naruto y un colchón hecho con inuzuka arrastradas inconscientes): cargar de frente. Un borrón de pelo rosado atravesó las filas inuzuka como si de simples gennin se trataba, mandando a volar a una tras otra a puñetazo limpio. Pronto las inuzuka pasaron a contestar con sus gatsuga, formando inmensos taladros entre giros para impactar a la haruno. Pero, si la ojijade recibía un golpe, se volvía a levantar como si nada mientras sus heridas se cerraban al instante y seguía combatiendo. No es que todo fuese miel sobre hojuelas, las inuzuka golpeadas por Sakura estaban en un estado de frenesí, ignoraban el dolor y volvían al combate. Los ciudadanos allí presentes salieron corriendo, agradeciendo la ayuda del uzumaki, que cargaba con los que no podían moverse rápido y suspiraba aliviado ya que tanto Sakura como las inuzuka estuviesen conteniendo la lucha a las calles, sin tocar los edificios.

-Nunca pensé que la chiquilla fuese a imitar a uchiha madara en la gran guerra…- confesó el biju de nueve colas con los ojos como platos, mientras Naruto asentía igual de impresionado. Sakura atravesaba las líneas de inuzuka a la carrera, mandando a volar a cuanta enemiga se interpusiese, todo entre insultos y maldiciones. Un espectáculo, pero Naruto pensaba en otra cosa…

-Ya… kurama, ¿lo has oído? ¡Me ha llamado SU Naruto!- exclamó un feliz uzumaki, que empezaba a creer lo que había hablado hace poco con el kitsune, que quizás Sakura le quería como algo más que un amigo.

-Ya, ya lo he oído gaki, ahora solo tienes que marcarla al estilo kitsune, como tu madre con mikoto, mira, te lo mostr… ¡CUIDADO!- exclamó kurama antes de poder invocar esa imagen yuri de sus recuerdos, intentando avisar a Naruto, pero ya era tarde.

Naruto se giró y recibió de lleno el placaje de una figura, que con rapidez lo introdujo en la recepción de un edificio de oficinas cercano, que gracias a kami ya estaba evacuado. El rubio cayó boca arriba tras rodar unos metros, adolorido, preguntándose si le había arrollado un tren de mercancías… y al levantar la vista vio que no estaba muy equivocado… le había atropellado una chica que estaba como un tren. Hana inuzuka se irguió a cuatro patas a muy poca distancia, frente a él. Lo primero que vio el ojiazul fue su pelo, largo y castaño, recogido en una trenza perfecta para agarrar y… aggghh, autocontrol Naruto, autocontrol. Pero sus ojos siguieron recorriendo esa figura… un cuerpo delgado, con unos pechos del tamaño de los de Ino (y Ino no los tenía precisamente pequeños…), vestida con una camiseta a medio desgarrar que dejaba ver su vientre plano moviéndose al compás de su respiración agitada y un short diminuto que desprendía un olor dulzón similar al de ayame hace unos minutos… o al de Karin… o al de Ino… ¡Joder, lo que daría por saber porqué le excitaba tanto ese olor! si no sabía ni a qué se debía… Naruto intentó emplear todas sus fuerzas en no mirarla a los ojos, sabía que eso sería su perdición… pero la fémina le levantó la mirada tomándole del mentón con esas manos tan suaves.

-Te atrapé…- declaró Hana inuzuka con un tono travieso, y Naruto sintió que toda la sangre se le estaba acumulando abajo. Su rostro ligeramente sonrojado, dandole un toque de inocencia que contrastaba brutalmente con la lujuria y las ganas de comérselo (empezando por abajo) que desprendían esos ojos castaños… Joder con la hermana mayor de kiba… ya se había fijado en ella las veces que había ido a acompañar a su amigo al complejo de su clan, y siempre le había llamado la atención esos rasgos finos y esa piel suave y blanca, contrastada con la de su explosiva madre. Y no era el único: hasta el frío Shion había reconocido que la hermana de kiba era una auténtica belleza. Tenía que salir de ahí.

-¡SAKURA CHAN!- gritó desesperado, esperando que su heroína particular le volviese a rescatar. Pero recibió una respuesta terrible… o cojonuda, si le preguntabas a kurama.

-Estamos solos… los tres… Naruto kun…- anunció una voz a su derecha. Y, con los ojos como platos, Naruto pudo ver que, efectivamente, eran tres. Ante él, de pie, se erguía una mujer, por decirlo de una manera corta, explosiva… tsume inuzuka. A sus cuarenta años, la mujer presentaba un cuerpo de infarto, moldeado a base de ejercicio diario como toda inuzuka y acompañado de una genética privilegiada. Un vientre plano entre dos pechos grandes, quizás del tamaño de los que había querido intuir en hinata, y una cintura algo pronunciada que le daba una forma de reloj de arena. Observaba a Naruto con las manos apoyadas en sus costados, relamiéndose en un rostro lleno de lujuria, con su pelo castaño corto y revuelto y unos ojos como los de su hija mirándole con picardía. Todo lo que tenía su hija de inocencia lo tenía ella de experiencia.

-Joder, JODER, MADRE E HIJA CACHORRO, MADRE E HIJAAAAAARRGGHH- Si, kurama sufría su segundo ataque epiléptico del día. Se recobró a los pocos segundos, y se dirigió directo al sello con decisión.

-qué… ¿Qué haces kurama?- preguntó un atemorizado Naruto en su pasaje mental, mientras fuera tsume se iba acercando a su presa. Maldita sea, guerra en dos frentes…

-tú tranquilo, solo voy a ABRIR EL PUTO SELLO, ABSORBER TU ALMA Y FOLLÁRMELAS HASTA QUE PIDAN PIEDAD.- anunció echando espumarajos por la boca, para ser detenido de inmediato por Naruto, que invocó decenas de cadenas de diamantina para amarrar al biju.- ARGGHH, ¡ESAS CADENAS NO!- Si, Naruto había aprendido a usar las cadenas de diamantina exclusivamente para controlar a kurama si se desmadraba… el último regalo de Kushina, que veía venir que el biju intentaría salir en su época de celo.

-Kurama, ¡que me matas!

-Gaki, ¡no es algo personal!- se explicó el biju mientras forcejeaba con un apurado Naruto.- Sabes que el porno de "Mom Teaches Teen" es mi favorito joder, ¡Prometo no matar inocentes y ponerles tu nombre a mis hijos demonio!

-¡Que no joder!- gritó Naruto con esfuerzo, para luego volver al mundo real. Intentó mover las manos, pero estaba esposado boca arriba contra una tubería… ¿esposado? ¿Cuánto tiempo llevaba pegándose con kurama? Pero antes de seguir preguntándoselo se fijó en algo más… tsume y Hana estaban a cuatro patas, y bajándole el pantalón… y solo en tanga. Pudo ver los enormes pechos de tsume, y los nada pequeños pechos de Hana, con los pezones erectos, moviéndose al son de esos torsos. Hubiese hablado, pero cuando vio las expresiones de ambas féminas al ver a Naruto Junior palpitante dentro del bóxer se quedó sin palabras. Tsume reaccionó sonriendo aún más, e incluso relamiéndose los labios con ansia; mientras Hana se sonrojaba y miraba el pene de Naruto de arriba abajo con la boca abierta. Kami, ¿por qué? ¿Por qué su vida parecía una película porno? ¿Y POR QUÉ NO LO ESTABA DISFRUTANDO? Se preguntaba, maldiciendo cada segundo el momento en que se enamoró perdidamente de ese pelo rosa…

-Ka… Kaa chan… es… es enorme…- dijo con asombro Hana, mientras con su mano derecha acariciaba el miembro de Naruto por encima del calzoncillo… de abajo arriba, con una clara ansia reprimida.

-Lo sé hija, es el pene de un alfa… pero antes debo de enseñarte a acariciarlo bien, mira… lo tomas desde la base y haces esto…- explicó Tsume a su hija con un tono académico y a la vez lascivo, tomando la mano de su hija con suavidad y guiándola por la base del pene en movimientos marcados y circulares, mientras con su pulgar estimulaba la base del glande de Naruto. El uzumaki ahogó un gemido y luchó con todas sus fuerzas para contenerse, pero era difícil, sobre todo cuando en su paraje mental había invocado un centenar de clones y estaba luchando en una batalla apocalíptica contra una bestia con cola con chakra infinito y completamente excitado. Odoma rasengan, rasen shuriken, rasen tarengan… incluso estaba barajando seriamente invocar el sello de la parca y acabar con todo. Pero, en lugar de eso, movió inconscientemente las caderas, ampliando el contacto de ambas mujeres, y con ello el placer. Era el peor y el mejor momento de su vida.- ¿ves? Le gusta… a nuestro alfa le gusta que le demos placer, y solo acabamos de empezar…

-Kaa chan… quiero más…- dijo Hana, gimiendo y sin apartar su vista del miembro de Naruto.

-Bien, me gusta que estés excitada, nuestro alfa lo agradecerá… ahora debemos de mantenernos calientes para que nuestro alfa pueda penetrarnos sin problemas…- continuó explicando tsume, para luego tomar la mano de su hija y acercarla a la intimidad de la joven. Puso sus dedos corazón y anular sobre el clítoris de Hana y, sin dejar de guiar su mano con la suya, la hizo hacer movimientos circulares cada vez más rápidos. Hana empezó a gemir, sin dejar en ningún momento de acariciar el pene de Naruto por fuera del bóxer, arrancándole esta vez un gemido totalmente audible a él. Joder, esto iba a dejar de ser una violación en breves si seguía así, sobre todo cuando Hana se acercó al pene de Naruto sin dejar de masturbarse y… besó con pasión y los ojos cerrados la punta por fuera del bóxer entre gemidos. Naruto apretó los dientes y cerró los ojos, al borde de su resistencia física y mental; y los gemidos de la propia Tsume, que se estaba también masturbando mientras se acariciaba los pechos con la otra mano, le pusieron las cosas muchísimo más complicadas. Con esto Ero sennin habría tenido para diez icha icha…

-ahh… aaahhhh… AHHHHH.- exclamó Hana con los ojos abiertos como platos, mientras ese olor dulzón que percibía el uzumaki se intensificaba. Hubiese cerrado los ojos, pero entre que hubiese sido más placentero para su desgracia, y que en el fondo no se quería perder el espectáculo, no fue capaz. Malditas hormonas adolescentes y maldita época de celo…- kaa chan... me… me encanta… nunca pensé que fuese así… -Joder, encima era su primer orgasmo, eso le excitaba aún más...

-Muy bien hija, córrete para nuestro alfa.- dijo Tsume mientras lamia la oreja de Naruto, mordía el lóbulo con una sonrisa y acariciaba el pelo de su hija de forma maternal. Demonios, si servicios sociales supiese esto encerraban a tsume con la puta cadena perpetua joder, que esta mujer criaba a los niños inuzuka…

-Kaa chan… quiero… quiero probarlo… pu… ¿puedo?- preguntó con un tono de súplica Hana, mientras comenzaba a encajar con nervios sus dedos por dentro de la goma elástica del bóxer de Naruto. No joder, ¿debería de pedirle permiso a él, no? Aunque, en el estado en el que estaba, el decir no era cada vez una opción más difícil… solo la esperanza de que apareciese Sakura chan para rescatarle evitaba que se diese rienda suelta. Pero claro… tsume quería ponerle a prueba.

-Podrás… pero el pene de nuestro alfa será primero para mí.- anunció la inuzuka, aproximando también sus manos al bóxer. Hana frunció el ceño.

-¡El pene de Naruto es mío!- gritó, mirando a su madre en señal de desafío. Tsume tomó la barbilla de su hija y acercó su rostro al suyo con un gesto autoritario, mientras Naruto tomaba aire e intentaba buscar una salida. Rompería sus esposas usando chakra, pero lo necesitaba todo para combatir a kurama, que en ese momento estaba invocando una bijudama para intentar abrirse paso hasta el sello al grito de "tranquilas, hay pene para todaaaaas".

-Escúchame bien Hana chan…- comenzó a hablar tsume.- Yo voy a probar primero el pene de Naruto porque sé perfectamente lo que tengo que hacer. Lo lameré de arriba abajo…- Naruto apretó los dientes…- succionare la punta mientras lo acaricias con las manos en su base…- Joder, ahora el uzumaki apretó los muslos entre si por la tensión.- me lo introduciré hasta lo máximo que pueda en la boca, y no pararé hasta que mi alfa se corra en mi…- Naruto dejó escapar un pequeño gemido de sufrimiento y excitación por partes iguales al imaginárselo… - y luego me tragaré todo lo que me dé, hasta la ultima gota. Y tú lo verás todo, aprenderás y después harás lo mismo.- Vale, definitivamente estaba en un puto sueño de Ero sennin…

-Va… vale kaa chan… lo… lo siento por desafiarte…- se disculpó Hana con una mueca inocente, mirando a un lado avergonzada. No en vano, su madre era la alfa en su clan.

-Bien hija, vamos a hacer las paces para nuestro alfa…- anunció la matriarca, y entonces comenzó a acercarse a una sonrojada Hana, que la miró confusa.

-Oh no, lo va a hacer…- pensó Naruto, al borde incluso de su propio orgasmo involuntario.

-JODER, LO VA A HACER- exclamaron los cien clones de Naruto al unísono en su paraje mental, con los ojos como platos, incluso dejando de pelear contra kurama.

-¡OH SI, LO VA A HACER!- aulló kurama con una sonrisa pervertida inmensa, y entonces sucedió. Tsume atrapó los labios de su hija en un beso, uno lleno de pasión. Hana al principio reaccionó con sorpresa, pero luego cerró los ojos con una mueca de felicidad, y se entregó a ese ósculo tan bueno mientras acariciaba el rostro de tsume.- JODER, Y CON LENGUA NARUTO, ¡MIRA!.- chilló el kitsune mientras saltaba de alegría, y Naruto miraba todo temblándole la mandíbula inferior. Si, se podía ver a Tsume llevando la voz cantante, con su lengua batallando contra la de Hana en pleno ósculo, entre gemidos de excitación. Una visión por la que todos, absolutamente todos, los hombres de konoha, excepto kiba (o al menos eso quería pensar Naruto), matarían por ver. En su paraje mental, su centenar de clones desapareció, y Naruto se aproximó al sello.- Espera gaki, ¿Qué haces?

-Liberarte del todo…- suspiró derrotado Naruto, mientras el kiuby arqueaba ambas cejas con asombro. Eso significaría morir.- No… no puedo más… pero yo solo quiero a una mujer, y no podré vivir si hago esto amándola a ella.

-Joder Naruto, ¿no te parece un poco drástico? Podrías follártelas a fuego y luego rogarla perdón, en tu situación es comprensible que cedas… joder que si es comprensible…- confesó el zorro, mientras veía como en el exterior Tsume estaba lamiendo los pechos de Hana, y esta gemía al aire con fuerza.

-Para mi no… es o Sakura chan o nadie… promete no destruir konoha y proteger la aldea…- dijo Naruto, para prepararse para abrir el sello. Lo sentía mucho por Sakura chan, pero prefería morir a hacerla sufrir… era Naruto, siempre tomaba la decisión correcta y difícil. Aproximó los dedos iluminados por el chakra a su sello, pero antes de que lo tocase, kurama habló.

-Anda, cambiemos lugares y déjame arreglarlo…- ofreció el biju. No iba a permitir que su cachorro muriese, ni tan siquiera antes cuando chilló a los cuatro vientos que iba a absorberle el alma hablaba en serio. Le habría encerrado en la jaula, se habría follado a esos dos monumentos toda la semana y luego le habría devuelto el control. Naruto era su mejor amigo, no quería que muriese así… su preferencia era que muriese a polvos en una época de celo salvaje con un centenar de mujeres… feliz, y con descendencia… o de viejo con esa chica que le gustaba si fallaba la primera opción… no inmolándose por amor.

-Kurama, si te las follas tú con mi cuerpo será lo mismo que si lo hago yo…- repuso Naruto con tristeza.

-Ya, confía en mí. No te las vas a follar, tú solo follaras con la pelochicle durante esta época de celo, si es que ella quiere. Solo hablaré con ellas, ¿vale?- Naruto lo miró con suspicacia… sonaba demasiado bien, y el zorro era muy astuto. Mucho más que él.- Te juro por mis nueve colas que tú, Naruto uzumaki, no te vas a follar a una mujer que no quieras durante tu época de celo, dame solo cinco minutos para quitarte a estas dos de encima. Si me las fuese a follar necesitaría días para acabar, créeme.- declaró solemnemente el biju, y el uzumaki decidió creerle. Total, a peor no podía ir. Cerró los ojos y se dejó introducir en la oscuridad, mientras el biju los abría y llegaba a la luz. En el exterior, Tsume ya había bajado el bóxer de Naruto, y se relamía mirando el gran pene de Naruto, sostenido por su acalorada hija, que gemía ansiosa por probarlo también. Era enorme, el más grande que había visto, y todo para ella… iba a aproximar su lengua a la base del pene, cuando una voz gutural y poderosa la interrumpió.- Ejem ejem… no es que no me guste lo que estoy viendo, pero… SIT.- ordenó kurama manejando el cuerpo de Naruto. Tsume miró con sorpresa como los ojos azules de Naruto ahora eran rojos, mientras este partía las esposas como si fuesen de papel. Kurama se irguió por el tronco, marcando los abdominales y demás musculatura del rubio en esa pose, movimientos que hizo a ambas mujeres tragar grueso con un gesto de aún más excitación. Ese tono autoritario, ese cuerpo… Y ambas féminas, tras ver cómo el cuerpo de su alfa exudaba aún más feromonas, obedecieron a esos dos rubíes rojos con pupila rasgada y se sentaron en silencio, completamente rojas y ansiosas por recibir más órdenes de su alfa. Kurama, mientras se volvía a subir los bóxers y se acercaba su pantalón naranja de chandal, sonrió, marcándose aún más esas marcas de bigotes de sus mejillas… el auténtico encantador de perras era él.- Tengo una propuesta muchísimo mejor que haceros…- ofreció, captando la atención de ambas féminas mientras sonreía con un gesto travieso… Mientras tanto, en el exterior, la batalla parecía haber terminado con un bando como vencedor.

-HAHAHAAAA, ¡SI, SHANNARO!- gritó Sakura, riendo como una maníaca para terror de los presentes. Era más terrorífico incluso que el panorama: una treintena de mujeres inuzuka lamentándose por el suelo, con una pequeña montaña de mujeres inconscientes en el centro de la plaza, las inuzuka más veteranas e insistentes. Y, en lo alto de esa montaña, estaba Sakura, exultante de poder, con una inuzuka agarrada de la pierna y colgando como si fuese una bolsa de la compra. La última inuzuka que la había desafiado.- Y ahora dime, ¿Quién es la alfa?

-T… tú…- concedió la semiinconsciente mujer, de pelo rubio despeinado y ojos azules. El que tuviese un aire a Ino le había dado a Sakura un plus de poder, sobre todo tras saber que la cerda había intentado violar a su nov... perdón, amigo, en el hospital.

-Así me gusta, y diles a las arrastradas de tus amigas que como vuelvan a tocar lo que es mío extingo todo vuestro clan, ¿ha quedado claro?- la inuzuka asintió con nerviosismo, para luego caer al ser soltada por la haruno, que al fin se permitió suspirar. Estaba agotada, había vencido a una treintena de inuzuka en frenesí, pero había merecido la pena. Mientras las inuzuka que habían obedecido la orden de Naruto retiraban a las mujeres inconscientes rumbo al terreno del clan, Sakura buscó su premio… perdón, a su amigo. Pero no lo pudo ver. Demonios, ¿Dónde estaba? Notó su corazón comenzar a desacompasarse, pensando en que lo había perdido. ¿Y si durante el combate alguna inuzuka especialmente lista hubiese acechado al rubio y lo hubiese secuestrado? No había caído en esa posibilidad durante la batalla, y ahora le aterraba esa opción… esa inuzuka desconocida sobre Naruto, besándolo… y el correspondiéndola… amándola. Esto último la hizo sentir un dolor en el pecho, tanto que se estrujó el vestido por fuera. No, su Naruto había aguantado mil asaltos, tendría que haber aguantado este. Por kami, que no hubiese pasado nada… desesperada, puesto que no sabía dónde buscar, se dejó guiar por su instinto y se fió de su… "sensación de calor". Y, tras vagar un par de minutos, lo pudo encontrar. -¡Naruto!- gritó, entrando a un edificio de oficinas cercano.

-Sakura chan…- oyó desde la recepción. Sakura pudo ver a Naruto y suspiró aliviada, lo había encontrado. Aunque su alivio se sustituyó de golpe por una sensación extraña… por un enorme calor. Vio a Naruto en una pose de meditación, sobre una mesa de la entrada. Se fijó en que estaba sudado, pero respiraba con normalidad, solo estaba acumulando chakra natural para que el siguiente asalto no le pillase agotado. Las gotas de sudor resbalaban por su torso desnudo, acariciando esos abdominales perfectamente definidos de una forma tan sugerente que la pelirrosada entreabrió los labios inconscientemente. Pudo ver su pelo rubio, revuelto al no llevar su bandana, meciéndose al viento suavemente… estaba algo largo, pero le quedaba particularmente bien. Y entonces esos ojos azules la miraron fijamente, y Sakura solo pudo temblar. Se notaba acalorada, ansiosa por acercarse… no lo entendía, tenía que ser el cansancio, pero su paladín particular se acercó para sostenerla antes de que a la haruno le fallasen las rodillas.- ¿Estas bien?- preguntó, sosteniéndola por los hombros. Sakura inspiró con fuerza… joder, olía tan bien… no era algo normal, estaba sudado, lleno de escombros de la batalla, no debería de volverla loca ese olor… pero entonces captó un aroma diferente… perfume. Y eso la hizo volver a sentir esa furia y dolor mezclados, despertándola del hechizo.

-Estoy bien… dime ahora mismo qué ha pasado aquí.- ordenó Sakura con ansia, rogando a cada dios que no hubiese pasado nada. No podría soportar que hubiese pasado algo…

-Me emboscaron tsume y Hana aquí… - Sakura aguantó la respiración, temiéndose lo peor.- tranquila, no pasó nada. Estuvieron a punto de ganarme, pero kurama habló con ellas y se fueron sin más…

-¿Habló con ellas?- preguntó la haruno con una ceja arqueada. Como ese biju hubiese empleado el cuerpo de SU Naruto para follarse a esas dos arrastradas iba a ocurrir un bijucidio… a parte del homicidio de Naruto.

-No hizo nada, Sakura chan. Habló con ellas unos minutos y ellas se fueron, nada más. No sé qué las dijo, el muy cabrón me bloqueó las imágenes, pero estoy bien y sigo siendo virgen, te lo puedo aseg… - antes de que pudiese completar la frase, Sakura lo empujó contra una pared, y se juntó a él lo máximo posible tomándolo de la pechera.

- Escúchame bien, asqueroso baka hentai.- comenzó a hablar la kunoichi, con una mirada extraña, entre el enfado, la alegría y… ¿celos? Con ese momento de tensión, y el alivio de la respuesta, Sakura había perdido prácticamente todo el autocontrol que la quedaba, solo era pasión en ese momento, quería asegurarse de que lo que acababa de CASI ocurrir no ocurriese JAMÁS.- Eres mío, ¿te enteras? No quiero que ninguna mujer te toque, como me entere de que te dejas tocar por alguna asquerosa arrastrada te mato. Mejor, te castro, la destrozo a ella todos los huesos del cuerpo y luego te mato, me da igual la excusa que me pongas. Me da exactamente igual con quien, cuando, o como sea, yo seré la única para siempre, a partir de ahora te vas a pegar a mi como si de verdad me necesitases para respirar, ¿te ha quedado claro?- Finalizó, con su rostro a centímetros del de Naruto, que solo pudo asentir. Y, tras unos segundos en silencio, los ojos de Sakura bajaron hacia los labios del uzumaki. Podía ver esos labios masculinos entreabiertos, respirando de forma pesada, y ella dibujó el mismo gesto inconscientemente. Por instinto volvió a levantar sus jade en dirección a los zafiros de Naruto, y se quedó hipnotizada. Veía esos ojos brillar, brillar por el deseo y por la pura adoración. Y Naruto contemplaba lo mismo en ella. Comenzó a aproximarse, muy poco a poco, llevada por una fuerza invisible, y Naruto hizo lo mismo. No sabía qué la impulsaba, pero necesitaba hacerlo. Incluso comenzó a ladear la cabeza mientras cerraba los ojos y envolvía el cuello de Naruto. Sentía las varoniles manos del rubio rodearla por la cintura, con ese torso musculado y desnudo contra el suyo, su aliento cerca de su boca, a milímetros… era una locura, pero quería hacerlo… quería…

-¿Hay algún herido aquí?- preguntó un anbu de konoha, miembro de las fuerzas policiales que habían sido enviados a esa plaza al recibir noticias de una batalla campal. Y, para enfado de ambos shinobi, lo hizo interrumpiendo… Sakura parpadeó, sintiendo el hechizo de hace unos segundos desvanecerse. Se alejó del ojiazul mientras miraba al suelo, y Naruto miró al anbu con tal furia que poco le faltó al pobre hombre para arder en llamas. Joder, todo el día interrumpiéndose situaciones como esta y ahora, que bajo ningún concepto quería que lo interrumpiesen, venía ese anbu y lo hacía. ¿Qué clase de semana de mierda le esperaba?

-Quod somos, ho queritis, cachorro (lo que somos, lo seréis vosotros)- rugió kurama entre carcajadas crueles, tomándose el estómago de la risa incluso. Al fin el gaki probaba un poco de lo que él había tenido todo el día…

-Sa… Sakura san, Naruto san…- saludó un cohibido anbu, al que ni su máscara de perro le salvaba de mostrar nervios. La haruno y el uzumaki lo estaban mirando con odio puro.- El… el hokage requiere su presencia en el centro anbu…- anunció, para luego retirarse a toda prisa en un sunshin. Ambos jóvenes suspiraron con pesadez.

-Sa… Sakura chan…- habló Naruto, intentando saber qué había ocurrido antes.

-Voy a por tu burka, no te vas a pasear así por la aldea…- le interrumpió Sakura, para tristeza del uzumaki.- Lu… luego hablaremos de esto, tú… tú solo cumple lo que me has prometido…- finalizó, con un fuerte sonrojo y mirando al suelo, y la tristeza de Naruto se tornó en alegría. Reconocía ese gesto...


Bueno, hoy hemos tenido avance. Joder, os juro que supuestamente esto iba a ser un tercio de un capítulo normal, y que solo habría ocurrido un capítulo desde la huida del ataque de Karin hasta aquí, pero empezó a surgirme la inspiración y al final tenemos dos capitulos.

Para empezar... tsume y hana. Agggh, uno se siente sucio escribiendo sobre eso, pero es que la cosa de ir subiendo cada vez más la perversion de los ataques a Naruto exige ya niveles alucinantes XD iban a ser solo dos párrafos en un principio, pero la historia (kurama) lo pedía. Y por esta razón nunca podré enseñarles estas historias a mis padres XD

Y hoy hemos visto un gran avance narusaku. Hoy, cuando Sakura al fin se ha visto con el agua al cuello, se ha dejado llevar por lo que realmente siente. Le ha partido la cara a treinta inuzuka y luego le ha dejado bien claro a ese asqueroso baka hentai quien manda, BRAVO SAKURA. Y Naruto no se queda atrás... puede que me quedase muy radical eso de liberar a kurama, pero pensad en las consecuencias de follarse a tsume y hana: pierde definitivamente a Sakura. Porque ella jamás se lo perdonaría, por mucho que no sean nada. La hubiese hecho un daño terrible. Al fin se encuentran y parece que es su momento... pero este autor cree en la justicia divina y en que Sakura tb debe de sentirla en sus carnes XD ya tocará!

Así que kurama le ofrece una salida... parece que el zorro se está portando bien no? No parece que tenga algun plan entre manos... ejem ejem. Lo dicho, disfrutadlo y nos vemos en el siguiente... Un saludo!