¡Hola, hola, hola, soy Noah!

Y aquí traigo el capítulo 3.

Espero que disfrutéis de la lectura, aunque bueno, el estrés constante de que ya sale el episodio 32 nos tiene a todas como locas, al menos a mí, espero que sea un buen episodio, aunque con la magnifica Chino podemos esperarnos un buen capítulo -aunque pueda contener drama, claro-

En fin, pasando al fic. ¡Subiré todos los martes!

Ahora sí, a disfrutar de la lectura.


Disclaimer:

Los personajes de Corazón de Melón o Amour Sucré, acompañados de los personajes de Eldarya pertenecen a Beemov y a su fantástica creadora, ChiNoMiko.

Y bueno, los demás, son OC's que pertenecen a mi mente e imaginación -Leia y Hatsuharu que saldrá más adelante-, si necesitáis usarlos, o cualquier cosa, tenéis que avisarme por mensaje. También la trama, la historia y todo me pertenece, NADA de robo.


III

Que alguien te conozca, es darle un súper poder. El de destrozarte o el de cuidarte para siempre.

Ella estaba allí otra vez. Me levante de sopetón al sentirla y ni siquiera logre sorprenderla.

Luego de haberme salvado de la misma Muerte, o sea, de ella misma, había desaparecido durante dos semanas. Dos semanas sin ella y sin noticias, tampoco explicaciones. Se había evaporado, casi creí que su trabajo había terminado y que había desaparecido porque yo ya no tenía escrita la muerte en mi cara.

La había esperado con ansias y deseado encontrarme con ella desde que me enteré de que la mayoría de los que iban en aquel autobús, de la ruta 8, habían fallecido a excepción de dos personas, que habían quedado en coma, había esperado por ella aún más deseoso que nunca.

Si siempre deseo verla, a cada hora, cada instante, cada minuto y cada segundo, no podrían ni los astros imaginarse como echo de menos la curva de su cuello, donde mi cabeza reposa cuando me abraza en sueños, donde todo el mundo desaparece y yo, concilio la belleza en paz.

- ¿¡Dónde demonios habías estado!?- gritó y ni siquiera controle mi tono.

- No grites tanto- ni se altera. –Tus padres van a despertarte y va a pegarte si ve que estás hablando solo.

Me calmo un poco, pero a lo largo de mi cuerpo, puedo sentir como se me contraen los músculos de ira y de preocupación, aunque a la Muerte nada puede pasarle, el hecho de no verla, me hacía sentir que quizás jamás volvería y me preocupaba por mí y por ella.

Pues nadie la querría tanto como la quería yo, y yo me quedaría sin ganas de seguir viviendo si ella no estaba aquí.

- ¿Eso es lo único que tienes que decir?- digo, bajando el tono unas décimas.

- Sí. ¿Qué quieres que diga?

- No sé, ¿dónde has estado? ¿Qué has estado haciendo? ¿Por qué me has salvado?- En el fondo de mí, lo sabía, ella debió haberme salvado, manipulado para que quisiera caminar.

Ella sonríe y se acerca a mí.

Sus manos se deslizan por mi cuerpo y, con un simple toque, hace que caiga en mi cama, con ella encima de mí, sentada sobre mí, tocándome a mí y solo a mí.

Se deslizan sobre mi cara y me acaricia. Sus largas uñas están pintadas de negro, ni siquiera tengo tiempo a inspeccionar sus manos para saber si está herida, ella no deja que me concentre en sus pequeños detalles y mis insanas preocupaciones. Ella solo actúa y me rompe los esquemas para hacerme trabajar más en recomponerme.

- Llevándome almas por todo el mundo- dice. –Es mi trabajo, creí que lo sabías cuando vine a llevar tu alma al cielo… Soy la muerte, corazón.

No puedo concentrarme con su cercanía y desearía hacerlo, pero es tan difícil que mi cuerpo y mi mente reaccionen cuando ella se encuentra a centímetros de mí… tan difícil que casi puedo jurar que mi corazón se retuerce fuertemente contra mi cuerpo y quiero arrancármelo.

Sin embargo, sus palabras cariñosas, jamás concuerdan con sus acciones.

- Sé que es tu trabajo, pero si tu trabajo es llevarme… ¿por qué lo has hecho?

- Hm, quizás estoy siendo una chica mala…- dice, con una sonrisa burlesca. -¿No quieres castigarme?- sus susurros son eróticos y atrayentes, su voz es tan sensual que mi piel se eriza con su suavidad.

Alejo los pensamientos lujuriosos que invaden mi mente y ahora soy yo, el que acaricia la cara de la Muerte, su rostro, deteniéndome constantemente en sus ojos.

Su piel es demasiado suave y perfecta, lo irreal roza su cuerpo y lo hace casi adictivo, absorbente. No me gusta la forma en la que me siento cuando está tan cerca, pero no puedo evitarlo, peco una y otra vez, aproximándome al borde de mi fin. Y vuelvo a probar, aquella boca tan sádica por la que la sangre de inocentes ha surcado de forma imaginaria.

Aquella boca que ha contemplado sin ver, los peores asesinatos y muertes de inocentes y culpables.

- Desearía que fueras real.

- Lo soy- dice. –La Muerte existe y está presente en el día a día.

- Pero no eres como yo…

Ella frunce el ceño y noto que su presencia va diluyéndose entre las cuatro paredes, el techo y el suelo de madera de roble. Desaparece poco a poco, eso significa que se va.

Sé que, si desaparece, no tendré la certeza de que vuelva a aparecer y yo, sinceramente, necesito que aparezca de nuevo, para mí, que me brinde de pequeños momentos donde nadie puede interrumpirnos, que me quite el sueño y que me haga perder la mitad de la noche, solo mirándonos y haciéndonos sentir vivos, los únicos de la tierra… de este universo.

- No te vayas…

- No hagas que me vaya- replica.

Y su presencia, su cuerpo que descansaba en mis piernas, desaparece. Y yo estoy seguro de que no puedo evitarlo, porque ella hace lo que quiere.


¿Qué os ha parecido?

Espero que haya sido de vuestro agrado y que los reviews exploten, porque estoy muy entusiasmada con este proyecto complicándolo y no complicándolo.


Os amo, dejad reviews para mí.

Besos y buen viernes y fin de semana.