Cap6: dulce protocolo

Buenas de nuevo! Saco un segundo para publicar esto, es una semana muy complicada... fiestas, exámenes... horrible todo XD Hoy tenemos un nuevo capítulo de Naruto sufriendo... perdón, descubriéndose a si mismo y poniendo a prueba su amor por Sakura, espero que os guste, paso a los review:

cap1: Anko

cap2: Ino

cap3: Karin

cap4: ayame

cap5: Tsume y Hana

cap6: ?

cap7: ?

cap8: ?

Neopercival: buenas! No te voy a negar que, si es por kurama, esto sería un fic puramente porno. Naruto se pondría en la plaza central de konoha emitiendo feromonas y todas ellas se pondrían en fila. Peeeero Naruto es un romántico. Aguanta, de milagro, pero aguanta, aunque como alguna le pille por banda demasiado tiempo... tela. Sin contar el hecho de que, como use chakra de kurama, game over, se follara todo lo que se le ponga por medio XD

tendrás que esperar hasta el siguiente capítulo para saber el plan de Ero kitsune! Un saludo!

Shoseiki chan: hola de nuevo! Doble review, así me gusta! Si, kurama está más salido que el pico de una plancha. Y lo de Ayame lo hice por sorprender, para que se vea que todas están en peligro, salvo excepciones muy contadas. Siempre la he visto como una hermana mayor de Naruto, pero me ha llamado el naruayame, si lo piensas ella ha estado a su lado TODA la serie, y sería un ejemplo precioso de que una civil puede llegar a salir con el gran héroe del mundo. Yo solo he jugado con una posibilidad: que tras ese cariño fraternal haya un poco de "y si...". Y el burka era necesario SI o SI, y aún así no funciona muy bien xD es un buen toque cómico.

Si, por un pelo se besan, ¿que fastidio que interrumpan verdad? En este fic la vida no es justa, y las putadas son ecuánimes para todos XD tranquila, Sakura no se va a separar de SU Naruto, así que habrá más oportunidades. Lo de que Sakura se entere de todo... a ver, de todo todo no joder, la ignorancia es una bendición. Pero si se imaginará cosas, se hará una idea, y se cabreara muchiiiisimo. Sobre todo cuando intervenga cierto zorro pervertido. Ya veras, disfruta de lo de hoy, hinata se acerca... (música de tiburón). Un saludo!

Ultrachols: hola! Hoy vas a tener un poco del desarrollo de Sakura, y algo más de Naruto sufriendo, pero el capítulo siguiente tendrá muchiiisimo contenido. Disfruta, un saludo!

Adrit126: saludos! Pues si, cuando las inuzuka despierten a lo mejor se sienten mal... o a lo mejor vuelven al asalto, quién sabe con ellas xD te adelanto que tendrán otra cosa en la que pensar, te recuerdo que han hablado con kurama de algo... y si, Sakura AL FIN le reconoce el mérito a Naruto... joder, es que el pobre se lo está ganando en este fic, no te parece? Un saludo y disfruta de lo de hoy!

ThonyCvs: hola! Si, aquí el escritor es un cabron con todos, no sólo con las chicas que asaltan a Naruto XD y lo de kurama... tendrás que esperar al siguiente, pero te prometo que será legendario XD de mientras disfruta de lo de hoy, un saludo!

Narusaku fans: hola buenas! Justo mientras escribía lo anunciaron, y no pude resistirme a poner a Naruto en modo encantador de perros XD muy... Naruto XD. Si. Las inuzuka fueron CON TODO, hasta a mí me costó resistirme a no mandarlo todo a la mierda XD

y si, fue épico, Sakura al fin reconoce lo obvio, que su obsesión con Naruto excede la amistad. Hicieron falta cuatro intentos de violacion para ello, pero joder, al fin lo defiende y reconoce lo obvio. No está todo vendido, Sakura todavía tiene muchas cosas en la cabeza, pero es un primer paso muy importante. Naruto está en una nube XD y si, cómo se cruce con Ino, la rubia conocerá el infierno...

está tramando algo, no lo dudes XD es kurama, es un demonio, es pura maldad XD gracias a ti por leer, disfruta de lo de hoy, un saludo!


-aaaaaaaaaaa- personaje hablando

-aaaaaaaaaaa- personaje pensando

- aaaaaaaaaaa- ser sobrenatural hablando

- aaaaaaaaaaa- ser sobrenatural pensando

RENUNCIA DE DERECHOS: ¿en serio os imagináis a kishimoto escribiendo un Lemmon? Acabarían todos rogándole sexo a Sasuke mientras el uchiha hace su hmpf característico… no, ni el mundo de Naruto me pertenece, ni mis historias le pertenecen a kishimoto. Dos mundos separados, y yo cuál parásito usando una buena idea para lanzar las mías, nada más. Aunque también es cierto que yo le hago publicidad con estas cosas…


-Es la peor semana de mi vida… Y SOLO ESTAMOS A MARTEEEEES…- se quejó al aire Naruto en medio del centro de detención anbu.

Cualquiera pensaría que el uzumaki estaba exagerando, pero nada más lejos de la verdad. Seamos sinceros: la semana estaba siendo un asco. Para empezar, no podía usar su chakra, no sin provocar un cataclismo. Su chakra estaba totalmente mezclado con el de kurama, llevaba toda la vida usándolos indistintamente, por lo que no podría distinguir cuando usaba el del biju o el propio. Y el nueve colas ya lo había advertido: como usase su chakra, se volvería loco. Se convertiría en un animal sexual incapaz de pensar en otra cosa que no fuese reproducirse. Así que estaba indefenso y jodido… muy jodido. Jodido porque todas las mujeres de konoha habían decidido lanzarse como buitres a por él… y no atendían a razones. Anko había sido… algo invasiva, pero bueno… Ino más atrevida, pero comparada con las demás había sido hasta tímida… Karin había llevado el asalto al siguiente nivel, aunque al menos no le había usado como instrumento sexual, o no de manera total… Ayame directamente le había usado como consolador, destrozando la imagen fraternal que tenía de ella por el camino… y lo de hana y tsume era incalificable… Joder, Ero sennin habría MATADO por estar en esa situación, pero él no era Ero sennin. Era uzumaki Naruto, y solo tenía una meta en materia amorosa…

-Deja de quejarte baka…- Si, esa chica pelirrosada que le regañaba por quejarse era su meta… podría haber escogido una chica más tranquila… más edulcorada… demonios, que al menos no le mandase volando por los aires de un puñetazo. Pero ninguna de esas chicas sería su Sakura chan. Al menos ahí era una de cal y otra de arena: al fin había avanzado en su objetivo de conquistar el corazón de Sakura. Hasta un pobre incauto como él podría ver lo que CASI había ocurrido en esas oficinas. Casi le besa. Si, ella a él. Y sin estar obligada, ni amenazada, porque ella quería. Y, por otro lado, le habían interrumpido en ese mágico momento y ahora temía que Sakura volviese a alejarse. Sobre todo viéndola tan… efervescente… En ese momento, la haruno le había tomado de la mandíbula con su mano derecha y una expresión de fría ira homicida… si, podría haberse enamorado de una mujer menos volcánica… pero su vida sería mucho más aburrida en ese caso.- Escúchame bien, te vas a quedar aquí con Sai de la que yo hablo con kakashi para arreglar todo esto, y te vas a pegar a él como mierda al calzoncillo, ¿me has oído bien? Como te vea haciendo de asqueroso baka hentai te castro, ¿te ha quedado claro?- preguntó, obteniendo un asentimiento atemorizado de Naruto, para luego dirigirse la haruno al despacho del hokage en el centro anbu.

Vale, puede que Sakura se hubiese mostrando muy… furibunda… con el pobre Naruto. Era injusto tratarle así, el uzumaki estaba sufriendo como el que más, sin contar que todavía tenía que hablar algo con él de lo que CASI ocurrió en ese edificio de oficinas… pero es que temblaba de terror solo de pensar en dejarlo solo. En lo que llevaba de día se había separado de Naruto cuatro veces… y le habían asaltado para violarlo en todas ellas. De momento Naruto había resistido como un auténtico héroe, si no fuese por el episodio de las oficinas pensaría incluso que era homosexual, pero no sabía cuanto más podría resistir. Aunque, pensando en lo que estaba haciendo el rubio, no pudo evitar sonreír. Naruto había aguantado el asalto de muchísimas mujeres ya… y lo había hecho por ella. Porque la amaba solo a ella. Si tenía alguna duda sobre la madurez del amor de Naruto, el uzumaki la había superado ese día. Y no lo entendía, ¿Qué le aportaba ella a él? Desde luego no era la chica más guapa, Ino la pasaba por encima por poner un ejemplo entre cientos… ni la más sensual, Anko se llevaba la palma, Sakura todavía se sonrojaba cuando le hablaban de sexo… ni la más dulce, Ayame sería mucho mejor novia que ella, que mandaba a Naruto a volar a la mínima. No lo entendía, y la vocecita de su cerebro le decía que no pintaba nada ahí. Pero su corazón seguía recordando ese latir desbocado de hace unos minutos… sus labios no borraban esa sonrisa… ni podía dejar de pensar en esos ojos azules. ¿Qué veía Naruto en ella? Fuese lo que fuese, tendría que esperar, ahora debía de aportar un plan de acción para solucionarlo todo…

-Kakashi sensei.- dijo Sakura de la que entraba en el despacho. Por supuesto, sin cita previa ni formalidades, ¡la situación era apremiante!- necesito una decena de anbu, todos hombres, sin familia ni remordimientos y dispuestos a asesinar mujeres si es necesario.- solicitó la haruno con firmeza, dejando al hokage con sus dos ojos como platos y la boca abierta tras su máscara. Definitivamente, era una petición nada usual...

-Yo, Sa… Sakura, qué gusto verte, y qué… poco habitual lo que pides… ¿Se puede saber para qué quieres formar a tu propio escuadrón de la muerte?

-Hay un montón de busconas arrastradas tras Naruto, están armadas, son peligrosas y no tienen la más mínima dignidad…- declaró Sakura, con sus dientes rechinando al recordar el rostro de cada mujer que hubiese intentado ligar con SU Naruto… iría a la casa de cada una de ellas a recordarlas lo que es el dolor…- con esos diez anbu me refugiaré con Naruto en algún edificio del extrarradio y defenderemos la posición hasta que pase una semana o todas esas busconas estén bajo tierra… ojalá sea lo segundo.- murmuró, aunque el fino oído de kakashi lo captó todo.

Lo cierto es que no entendía nada, ¿Qué le ocurría a Sakura? Tenía asuntos muchísimo más apremiantes que tratar que las preocupaciones de su alumna. Dentro de poco sería la gran cumbre diplomática de la alianza gokage, que este año se celebraba en konoha, y las fuerzas jounin y chunnin de konohagakure no sato estaban en máxima alerta. Eran tropas veteranas, no deberían de tener problemas, pero… ese día estaban ocurriendo cosas extrañas. Para empezar, sus kunoichi estaban abandonando sus puestos sin razón aparente, o pidiendo la baja por una extraña enfermedad que las tenía sudando a mares en pleno marzo. Normalmente las habría obligado a seguir en sus puestos, pero tenía un problema aún más grande que esos actos de indisciplina: la ciudad se estaba volviendo loca. El cuerpo anbu se encontraba desbordado por decenas de turbas violentas de mujeres que buscaban como locas a alguien sin identificar, incluso se habían visto a kunoichi jounin y chunnin que habían abandonado sus puestos integrando tales grupos… la situación era crítica. Y las autoridades todavía no se explicaban este estado de caos. Y ahora le venía Sakura con ese extraño interés en lo que hace o deja de hacer Naruto, otra más que actuaba raro… o no tanto. Kakashi llevaba tiempo sospechando algo, y quería probar una teoría.

-A ver Sakura, lo que dices suena ridículo, no creo que haya un montón de mujeres persiguiendo a Naruto… es cierto que tiene sus admiradoras, pero siempre se han mostrado respetuosas, y Naruto nunca las ha atendido, seguro que serán imaginaciones tuyas… pero, aunque no lo fuesen… ¿hay algo que yo no sepa y que te haga querer actuar? ¿Es que sois novios… o algo así?- inquirió, buscando su preciada información. Si, era hokage y tenía un caos que ordenar antes de que llegasen las comitivas, pero también era un gran amante de las novelas de pasión adolescente, un metiche en el armario, ¡esa información sería una distracción perfecta entre tanto papeleo!

-¿qu… qué? ¿No… novios?- devolvió la pregunta una visiblemente nerviosa Sakura, ahora a la defensiva. Vale, tenía que admitir que le interesaba el uzumaki, ya lo había hecho cuando destrozó sin piedad a esas inuzuka, pero lo que le estaba preguntando Kakashi eran palabras mayores. Novios… con Naruto… para empezar, todavía no sabía por qué él querría salir con ella. Que no dudaba de que la quería, pero… ¿Por qué? Esa era una pregunta obvia antes tan siquiera de plantearse algo más. Luego estaba el hecho de que iniciar una relación seria con él lo pondría TODO en riesgo. Su estabilidad, su independencia… y sobre todo, su amistad con Naruto. Perderlo no era una opción, bajo ningún concepto; y solo de imaginarse a Naruto con el corazón roto porque ella no aclaró bien lo que sentía y al final no le quería de esa manera, llorando por las esquinas y odiándola, se le partía el alma. No, era muy pronto para plantearse eso, de momento prefería seguir sin ponerlo nombre.- Pe… ¡¿pero qué dices, shannaro?! Na… Naruto y yo solo somos amigos…- intentó desviar la atención una sonrojada Sakura, pero Kakashi era un perro de presa, y acababa de morder.

-Bueno, si es así, menos razón aún para ayudarte. Naruto es ya mayorcito para arreglárselas con las mujeres. Además, si están más insistentes que de costumbre, puede que hasta le venga bien…- declaró con oscuras intenciones el hatake, mientras la haruno se revolvía nerviosa.- Naruto, como bien sabes, siempre ha sido muy despistado con el tema de las mujeres. Quizás alguna consiga atraer su atención, enamore a mi aprendiz y al fin Naruto siente la…- no pudo completar la frase, puesto que de golpe sintió como era levantado de la pechera por los aires. Bajó la mirada, y pudo ver a su alumna con un rostro de pura ira, mirándole con esos jades y ese ceño fruncido. Vale, quizás se había pasado a la hora de poner el cebo… esperaba que picase un pez normal y Sakura reconociese la verdad, no pescar un tiburón que le tirase al agua… Aunque, ahora que lo pensaba, Sakura solía reaccionar parecido en todo lo referente a Naruto. No tan furibundamente, pero siempre de forma pasional, a diferencia de con Sasuke, que sólo la inspiraba reacciones comedidas o de tristeza. En fin, aún con esta forma de actuar, había confirmado sus sospechas, sobre todo cuando la kunoichi habló.

-escúchame bien Kakashi… no soy la novia de Naruto… pero él es mío. De nadie más. No sé lo que somos, pero no pienso dejar que ninguna arrastrada venga a por él, así que deja de decir chorradas, si alguien va a tener su "atención" voy a ser yo, ¿ha quedado claro?- Joder, sí que estaba furiosa… y si que la gustaba el rubio. Sakura acababa de reconocer implícitamente que quería al uzumaki como algo más que un amigo, para satisfacción del hatake, que llevaba tiempo queriendo zanjar ese tema. Aunque le sorprendía su reacción furibunda, Sakura solía ser muy reflexiva a la hora de actuar, pero aquí había actuado sin pensar y sin medir las consecuencias, estaba amenazando sin darse cuenta al hokage de la aldea. Solo la orden de kakashi con su mano evitó que el escuadrón escolta del rokudaime hokage la hubiese atacado. Sakura, tras unos segundos, pareció darse cuenta de lo que había hecho y se alejó del peliplata, aunque sin pedir disculpas en ningún momento. No se arrepentía de haber dejado claro lo que sentía.

-Bi… bien bien, queda claro…- contestó kakashi mientras se recolocaba la capa y sus anbu volvían a ocultarse en las sombras. Sakura solo levantó su barbilla y miró para otro lado con una mueca ofendida.- Solo te estaba tanteando, pero hablemos ahora en serio: Sakura, no voy a quitar a diez anbu de sus puestos para que mates a las admiradoras de Naruto. Ambos sois mayorcitos, y no creo que le vayan a violar… Y, si te soy sincero, precisamente hoy no es el mejor día para prescindir de soldados, la ciudad se está volviendo loca…

-Ese es el problema, ¡que si le quieren violar!- exclamó con desesperación Sakura, arqueando una ceja el hokage ante esa revelación. ¿Se habría vuelto loca su alumna?- Sé que parece una locura, pero déjame explicarme: resulta que ese parásito pervertido de nueve colas que vive en Naruto tiene una época de celo cada veinticinco años, y ahora acaba de cumplirse ese plazo. Está generando feromonas a través del cuerpo de Naruto para excitar a toda mujer que se sienta mínimamente atraída por el baka, y son tan potentes que está volviéndolas locas. Yo no estoy afectada porque soy una kunoichi médico profesional y no me arrastro como una desesperada como hacen esas busconas repugnantes…- kakashi arqueó aún más su ceja. Veía a Sakura acalorada, furiosa, celosa… si admitía esa hilarante teoría, Sakura estaba CLARÍSIMAMENTE afectada.- Pero en el resto de mujeres de la aldea está provocando estragos. Ya le han intentado violar Ino, Karin, Anko, una treintena de inuzuka… ¡incluso Ayame!- exclamó Sakura, reaccionando Kakashi con sorpresa. Joder, de Anko se lo imaginaba, incluso de Karin e Ino, que eran muy extrovertidas, pero… ¿Ayame? ¿Y había oído bien con lo de una treintena de inuzuka?

-Alto alto alto… Sakura, en serio, querría creerte, pero esto parece el argumento de un mal fic escrito por un niñato de quince años recién entrado en la pubertad…- comentó el hatake, aunque una vocecita en su cabeza le dijo que era también muy parecido al argumento de su adorado icha icha… No, eso era mentira… los icha icha tenían un bello melodrama psicológico, una historia romántica central dentro de la trama, épica, LÍRICA. Los lemmon eran algo superfluo, el incluso se los saltaba… bueno, la mayoría de las veces… bueno, a veces…

-¡Sé que es increíble, pero es cierto kakashi sensei! Puede preguntarle a Tsunade sama si quiere, ¡o incluso a ese zorro del demonio! Incluso afectó en su día a la madre de Naruto hace veinticinco años, cuando era jinchuriki, ¡tiene que acordarse!- declaró, y kakashi se esforzó por hacer memoria. Para empezar, en esa época no sabía que la mujer de su sensei era jinchuriki… es más, solo sabía de la relación entre esos dos por su cercanía a Minato, porque no era algo público… pero sí que recordaba un momento extraño. Recordaba cómo su sensei estuvo literalmente desaparecido una semana hace exactamente veinticinco años, ahora que hacía cuentas… y que también lo estuvo Kushina. Joder, y Tsume inuzuka y Mikoto uchiha ahora que lo pensaba mejor. Y, cuando le preguntó a su sensei pasado ese tiempo sobre dónde había estado, pudo ver cómo su maestro se ponía nervioso… nervioso y sonreía disimuladamente. Nunca lo había entendido, pero ahora… quizás…

-A ver… sigue sin encajarme todo esto, pero es cierto que nos has dado una solución fácil para averiguar la verdad… has venido con Naruto, ¿no?- Sakura asintió.- Bien, pues vamos a preguntarle a kurama. Si puede ayudar a discernir el porqué las mujeres de esta aldea parecen hoy un montón de zombies de the walking dead, valdrá la pena…

Y, con esa sentencia, la pelirrosada y el peliplata se dirigieron al lugar donde Sakura había escondido a Naruto, encargando su vigilancia a Sai. Mientras ella convencía al hokage de darle una oportunidad a esa explicación, en el interior del centro de detención, Naruto disfrutaba por primera vez en todo el día de un poco de tranquilidad. Estaba encerrado en un cuarto de interrogatorio y detención, sin ventanas, con solo una puerta de entrada y una mesa con dos sillas… el sitio perfecto para estar seguro de asaltos femeninos. Sobre todo cuando Sakura había sido muy explícita con Sai sobre la importancia de que no se separase del uzumaki. Concretamente, "como te separes de él o le toque alguna arrastrada te corto la mano del pincel" fueron unas palabras muy elocuentes que lograron que el anbu pálido dejase su trabajo de oficina y custodiase al preso. No entendía en absoluto el porqué de esta situación, y las explicaciones de Naruto sobre una avalancha de mujeres excitadas intentando violarle no le habían convencido. La verdad, no entendía cómo podía estar alguien interesado sexualmente en otra persona para ser sincero, no encajaba en su forma de pensar. Pero de momento no tenía otra cosa que hacer, así que le había dado un voto de confianza a sus amigos. Tampoco es que hiciese falta en otro lugar…

-¡Atención!- se oyó por el intercomunicador del anbu a otro shinobi, que sonaba claramente apurado.- Código 324 en los barrios bajos de konoha. Una turba enfurecida de mujeres ha asaltado el piso quinto de un edificio de apartamentos, el hogar de Naruto uzumaki…- Naruto palideció al oír eso… se estaban volviendo más agresivas… y si no hablaba de su prima, es que Karin estaba suelta… y buscándole probablemente.- No han encontrado nada, y ahora están registrando vivienda por vivienda. Tenemos ya tres anbu heridos y nos superan en número y fuerza, necesitamos shinobi expertos en control de masas, ¡ES URGENTE!- pudo gritar el hombre, antes de que la comunicación se cortase abruptamente entre griterío femenino. Pronto, la puerta de la sala se abrió, y Naruto pudo ver a una decena de anbu corriendo por el cuartel para prepararse, parándose uno que parecía ser un oficial con una careta de buey ante Sai.

-Doragon (dragón).- anunció el capitán, haciendo referencia al nombre en clave de Sai en el cuerpo anbu. Sai había escogido la máscara de dragón, tan poco habitual, por su gusto para dibujar esas criaturas en sus lienzos.- Necesitamos a tus figuras de tinta, ven con nosotros.

-Ushi (buey) taichou, se me ha encomendado custodiar a Naruto uzumaki hasta nueva orden.- repuso con disciplina Sai, pero el anbu no parecía querer aceptar un no por respuesta.

-¡Ahora eres necesario en el centro, ya hemos perdido el contacto con diez escuadrones, la ciudad se ha vuelto loca!- exclamó con furia el shinobi, para luego dirigirse a uno de sus guerreros.- ¡Tora (tigre)! Encárgate de custodiar al detenido, ahora acompáñanos Doragon.- mientras una kunoichi con la careta de tigre y un cuerpo curvilíneo entraba al lugar, Sai comenzó a prepararse para salir, pero fue interrumpido por Naruto.

-Sai, no me jodas, ¿A dónde vas? ¡Te necesito aquí, dattebayo!- exclamó con miedo el uzumaki, mientras miraba a esa kunoichi observarle en silencio.

-Ya has oído a mi capitán, debo de ir a luchar…

-Joder, ¡al menos déjame con un hombre! ¿Es que no has oído lo que te he dicho sobre mis feromonas y las mujeres?

-Tranquilo pene pequeño, somos anbu, nos entrenan para soportar esas cosas, en raíz nos duchábamos hombres y mujeres juntos sin ningún problema.- aclaró el artista, mientras cerraba su mochila. Naruto iba a gritarle que en raíz puede que fuese así, pero que en anbu no estaban preparados para la época de celo de kurama, pero el ninja pálido desapareció en un sunshin de tinta antes de que pudiese hacer nada. Maldiciendo a Sai, el rubio intentó escapar para buscar a Sakura, pero la kunoichi anbu le cerró la puerta de la sala en las narices. Joder, su escondite perfecto era una trampa, ¡su única salida estaba ahora bloqueada! Y había reconocido esos dos bollos que llevaba su nueva guardiana en su peinado…- Esto… tenten… creo que tengo que salir al baño un momento…- se intentó excusar el uzumaki para escapar de ahí. A ver, Tenten nunca había mostrado atracción por él más allá de la amistad, y no parecía estar mostrando síntomas tras esa máscara, pero, tras el incidente con Karin y Ayame, no se fiaba de nadie.

-Lo siento, pero me han encargado tu vigilancia, así que te vas a quedar aquí.- contestó la fémina, firme entre la puerta y Naruto. El ojiazul tragó grueso.

-Tenten, no lo entiendes, será mejor que estés lejos, es posible que…- no pudo terminar, puesto que la kunoichi le inmovilizó y le puso de cara contra la pared en un solo movimiento. Naruto lanzó un grito adolorido, ese golpe había sido muy brusco, pero pronto tuvo otra preocupación mayor.

-Aquí me llamo Tora, que no se te olvide…- le corrigió la castaña mientras le retorcía el brazo por la espalda para inmovilizarlo, para luego quitarse la máscara con la otra. Vale, Naruto estaba jodido… tenten sudaba a mares, y ese brillo en los ojos ya lo había visto demasiadas veces ese día… otra vez no joder, esto ya rallaba la película gore. Sobre todo si Sakura apareciese en esa sala…

-Va… vale Tora… verás, por lo que veo debo de haberte parecido guapo en algún momento, o quizás no y solo te gustan estas… cosas…

-No me seas hipócrita, te debes de creer que mis feromonas en solitario te están levantando a Naruto Junior ahora…- comentó con una sonrisa zorruna Kurama. Naruto siempre había mostrado predilección por las chicas decididas y mandonas, con especial interés en las tsundere, como el resto de varones uzumaki a lo largo de la historia… era una verdad universal dentro del clan uzumaki, la mujer llevaba en casa los pantalones, la falda, las camisas, los vestidos y el hombre los calzoncillos, y que diese gracias. El caso es que no había un uzumaki en el mundo que no se sintiese atraído por una conducta dominante… y menos si estaba en la época de celo de kurama.

-No me estás ayudando kurama…- reconoció el rubio con pesadumbre.- ¿no puedes hacer como con tsume y hana?- preguntó, deseando oír un puto si, pero el biju solo se rió en voz alta.

-No, lo de tsume y hana solo funcionó con ellas… aquí no tengo ideas, salvo que quieras que salga y la mate…- sugirió el kitsune, sabiendo de antemano la respuesta. Tenía sus planes, peeeero… no era el momento.

-Aaargghh, Maldita sea…- se quejó amargamente el uzumaki, para luego volver a la conversación. Y horrorizarse de paso.- Un momento, ¿de donde has sacado esas gafas de sol y esa porra?- preguntó aterrorizado.

Tenten había ingresado en el cuerpo anbu hacia unos pocos meses, llevada por su gran pasión: las armas. Adoraba todo lo referente a ellas, y el cuerpo anbu era célebre por entrenar el manejo de cada una, así que la kunoichi no sé lo pensó dos veces y aceptó el reto. Demostró una disciplina y habilidad excepcionales, integrándose fácilmente en la organización… adoraba ese tipo de vida militar, luego se jubilaría pasados unos años y con lo ahorrado ampliaría el negocio familiar de armas de su padre. Un plan perfecto. Además, estaba el valor añadido de que, con tantas misiones, la talentosa estudiante de maito gai había trabajado un cuerpo de escándalo: unas caderas ligeramente pronunciadas con un vientre plano y unos pechos de tamaño mediano, todo ello quedaba perfecto en ese uniforme anbu ceñido reglamentario. Y Naruto se había fijado… joder, daría lo que fuese por no hacerlo, pero es que era hombre joder, estaba programado para mirar, aunque estuviese enamorado de otra. Y a ese cuerpo sexy había que añadir su pelo castaño recogido, esas gafas de sol oscuras de modelo aviador y esa porra, que la daban un aire de autoridad bastante tentador… Definitivamente, cuando fuese hokage obligaría a todas las mujeres a vestir ponchos amplios, estaba viendo ese día que estaba rodeado de féminas espectaculares… y fuertes, viendo cómo tenten volvió a pegarle contra la pared.

-¿te he dado permiso para mirar?- preguntó con una voz fuerte.

-Joder Tenten, en serio, resulta que tengo algo con Sakura y no quiero a nadie más… bueno, creo que es algo, lo cierto es que me manda señales confusas, ¿no podemos hablarlo y…?- tenten le dio un golpe con la porra en la pierna antes de que pudiese terminar.

-Te he dicho que me llames Tora.- ordenó, para luego delinear con su arma las nalgas del rubio con una sonrisa lasciva.- y que lo hagas con respeto.

-Auch… s… si, Tora sama…- contestó Naruto… joder, ese porrazo había dolido… y también había sido excitante, adoraba resistirse a la autoridad… agggh, ¿Qué estaba pensando? ya volvemos a lo mismo…

-Muy bien…- comentó, para luego pegarse a la espalda del uzumaki. Mientras el ojiazul tragaba grueso al notar como los pechos de tenten, con sus pezones erectos, rozaban su espalda desnuda (joder, tampoco llevaba sujetador, ¿Qué les pasaba a las mujeres hoy con la ropa interior?), la kunoichi acercó sus carnosos labios a la oreja del rubio. Adoraba su trabajo: ejercicio, armas, y ese bombón rubio que hoy estaba particularmente atractivo para ella sola, sin poder negarse a sus deseos… tendría que pagar ella por estar allí y no al revés. Normalmente se contendría, su profesionalidad era uno de sus mejores atributos para el cuerpo anbu, pero había sido ver a Naruto y calentarse… incluso con esas mantas ridículas por el cuerpo estaba para comérselo...- Bien, y ahora seguiremos el procedimiento estándar… separa las piernas para el cacheo, estoy buscando armas…- declaró, mordiendo el lóbulo de la oreja del rubio. Y arrancándole un gemido de paso.

-¡NARUTO, NO CEDAS! ¡RECUERDA NUESTROS AÑOS DE DELINCUENTES JUVENILES, A.C.A.B.!- rugió el kitsune en el paraje mental del rubio presa de la excitación, vestido inexplicablemente con una palestina que le daba un toque anarquista. Realmente la tenía en su armario de sus años rebeldes de juventud, pero ese momento le había hecho querer revivir esos días. Joder, el género porno de policía presidiario también tenía su aquel… con suerte, Naruto se revolvería y tenten sacaría unas esposas.

-Joder tenten, en serio…- intentó resistirse Naruto.- Que no tengo armas, déjame hablar con kakashi… Ahhh…- gimió cuando le tomó del cuello por la espalda y sintió esa piel tan suave contra la suya, respondiéndole tenten con otro gemido.- No no no, ¡QUERÍA DECIR AY!

-Yo decidiré su eres inofensivo o no…- le susurró la castaña al oído con un suave gemido. Se notaba arder, estaba deseando inmovilizar a Naruto sobre la mesa de interrogatorios y cabalgarlo hasta romperla, pero antes había un protocolo que cumplir… dulce protocolo...- contra la pared.- ordenó, empujando de nuevo al rubio. La kunoichi comenzó a pasar sus manos por el cuerpo sudado del uzumaki, traspasando su burka casero. Palpaba esos pectorales firmes, esos abdominales definidos, y no podía evitar excitarse más… sentía su entrepierna húmeda, y no gemía únicamente porque eso le daría una imagen de debilidad ante el recluso… y parecía que él estaba a gusto… lo notaba arder bajo su tacto, con la respiración entrecortada y algún gemido mal contenido. Siguió con su cacheo a fondo, hasta que encontró algo interesante… MUY interesante…- parece que si vas armado…- comentó, mientras agarraba un objeto grande, duro y palpitante bajo los pantalones del ojiazul. Naruto se estremeció, sobre todo cuando Tenten comenzó a mover su mano arriba y abajo mientras se relamía… el mote que le había puesto Sai era MUY desacertado…

-E… eso no… no es un arma Tenten…- intentó romper el juego Naruto, desesperado por escapar. Joder, le estaba volviendo loco, solo ese chakra natural acumulado antes le estaba dando las energías necesarias para resistir… La kunoichi, al oír cómo le había llamado, le dio la vuelta con violencia, quedando su rostro a centímetros del de Naruto… el rubio podía ver esos ojos avellana brillando con lujuria, mientras la castaña no soltaba su pene ni un segundo.

-Veo que has vuelto a desobedecerme… me parece que voy a tener que disciplinarte… antes de hacer algo con tu… arma oculta…- declaró la fémina, mientras miraba el pene de Naruto mordiéndose el labio con fuerza y sacaba algo del bolsillo trasero de su short negro.

-¡JODER, AHÍ ESTÁN LAS ESPOSAS!- rugió el kitsune con alegría. Esto se iba a poner caliente. Y, cuando la mejor parte llegaba, justo se abrió la puerta del lugar. Kakashi y Sakura se quedaron congelados cuando pudieron ver a tenten sin su armadura anbu, con su blusa negra entreabierta hasta formar un escote que estaba a un solo botón desabrochado más de dejar ver sus pechos sudados, con su porra en la mano y dirigida a un Naruto esposado con las manos a la espalda, sin camiseta ni burka. Ah, y completamente amordazado. El rubio miró a los nuevos espectadores y balbuceó una petición de auxilio. O de que le dejasen terminar al menos, ni Naruto sabía qué estaba diciendo. Se habrían quedado todos en silencio, sin saber qué decir, pero Sakura decidió hablar.

-ARRRRGHHHH, ¿ME CREE AHORA O NO, KAKASHI SENSEI?- exclamó con pura furia y la vena de su frente pulsando con fuerza. Definitivamente, iba a recrear lo que hizo itachi, pero con media aldea… y castrar al rubio de paso.


Y fin! Si, pobre Naruto y Angron11 eres un cabron... llamad a la policia si queréis... que me detenga tenten así vestida por favor :D

hoy quería mostrar que todavía no está todo perfecto entre la pareja protagonista: Sakura sigue teniendo dudas y miedos, y no los resolverá hasta que lo hable con el rubio. El problema: ¿CUANDO? Se ha pasado el día huyendo y pegándose, es imposible así XD y ahora kakashi no se cree lo que le ha contado, menos mal que ha logrado pruebas gráficas.

Como veis, Konoha es un caos. Las feromonas se extienden cuanto más está Naruto sin hacer nada, sólo parara cuando se... vacíe, por así decirlo... y de momento no hay manera. Hoy le tocaba a tenten intentarlo. Tenía la duda de si ponerla a ella o a yugao, pero me hacía ilusión poner a todas las novatas. Y encima poner un poco del motivo que da resistirse a la autoridad... pobre Naruto, ¿por qué no le matan ya? XD

El siguiente capítulo... no os diré nada salvo el título, y vosotros sacareis conclusiones... "Un Apocalipsis color perla". Disfrutad, un saludo!