¡Hola, hola, hola, soy Noah!
Y aquí traigo el capítulo 4.
¡Estoy deseando que sigáis comentando! ¡Me haría muy feliz! Así que, espero ansiosamente vuestros comentarios. Sin más que decir, ¡qué comience el capítulo!
Disclaimer:
Los personajes de Corazón de Melón o Amour Sucré, acompañados de los personajes de Eldarya pertenecen a Beemov y a su fantástica creadora, ChiNoMiko.
Y bueno, los demás, son OC's que pertenecen a mi mente e imaginación -Leia y Hatsuharu que saldrá más adelante-, si necesitáis usarlos, o cualquier cosa, tenéis que avisarme por mensaje. También la trama, la historia y todo me pertenece, NADA de robo.
IV
Te amo porque sí y no a causa de.
Ella desaparece cuando más la necesito y aparece cuando creo que puedo seguir caminando por esta vida sin su presencia. Parece que sabe cómo atraparme en lo más hondo de mis recuerdos y como encerrarme en ella sin poder dar marcha atrás.
Y lo peor, sabe que si me concediesen un atisbo de magia para retroceder o impedir que me conociese o apareciese, permitiría que volviese a atraparme en la ilusión que tengo de necesitarla. Ella conoce todas las caras de mí, sabe cómo utilizarlas y como hacerme sentir parte de su mentira vil.
Ha desaparecido de nuevo y no puedo saber cuál es su opinión sobre todo lo que está sucediéndome en estos instantes. Ella parece que no le da importancia, pero mi mundo puede dar un vuelco muy grande si acepto la pequeña mano de Leia extenderse para sacarme del pozo. Y no quiero aceptarla, sería como aceptar que otra persona puede salvarme y yo no estoy listo para que la Muerte no venga a salvarme esta vez.
- Nathaniel, por favor, déjame ayudarte.
- Leia… por favor, vete, Amber notará que no estás y podríamos tener problemas…
Y ella parece negarse a mis palabras, aunque sabe que tengo razón. Aunque sabe que ambos nos meteríamos en serios problemas si ella continua aquí, en mi habitación. Conmigo en boxers. Con ella en pijama corto, el mismo que Amber pero en azul.
Leia siempre ha sido un encanto, ha ayudado a todos desde que llegó al instituto y juro que podría haberme enamorado de ella si no hubiese sido por la presencia nívea y cristalina que me acompañaba todas las noches… sin ella, creo que hubiese podido tener una vida normal y sentir mariposas en el estómago al verla cruzar trotando los pasillos. Incluso aunque Castiel quisiese matarme por observarla enamorado, si eso pasará, claro.
- Por favor- pide. –Por favor, Nath, eres mi mejor amigo, no soporto verte así…
- No, vete- digo. –Necesito cubrir a Amber aquí, protegerla, si te preocupo de verdad, por favor, déjalo estar. Gracias por preocuparte, pero no tienes que hacer más.
Y ella se resigna y se aleja de mi cuarto. Noto su angustia y sé que no va a rendirse, pero necesito creerlo, no puedo salir de aquí, no puedo ser ayudado. Por Amber, por mí, por mi madre, por mí otra vez y porque no puedo vivir sabiendo que otra persona me ha ayudado y la Muerte no lo ha hecho.
Sé que reposa en calma sobre el colchón inflable, que he ido a buscar para ella por petición de Amber, después de un rato y de oir la puerta cerrarse, sería estúpida si no lo hiciese.
Además, yo no quiero otra ayuda que no sea la suya. Yo no voy a aceptar una mano que no sea la de la Muerte.
[…]
Todo ha sucedido muy rápido.
Tres semanas muy largas y una nueva vida en otra casa. Aunque Leia no me hizo caso y pidió ayuda a Castiel, magnífico, oye. Pude salir de casa y tomar un ritmo nuevo en mi vida. La independencia sería dura si no fuese porque siempre había hecho todo lo que mis padres habían querido. Hubiese sido difícil para mí si no fuera por ellos y en cierto sentido, me alegraba de no ser un enclenque en las labores domésticas.
Leia ya volvía a ser mi amiga, pues después de que me traicionase y se metiese, me había cabreado con ella. Pero bueno, era Leia, mi mejor amiga, no pude cabrearme demasiado tiempo con ella.
También, cada día, era más consciente de que, si hubiese tenido una vida normal sin la presencia blanquecina y hermosa –que no se había vuelto a mostrar desde hacía más de un mes desde que la hice irse-, me habría enamorado de esa chica que correteaba tras Castiel, y, seguramente, me hubiese roto el corazón en pedazos.
Tras hacer toda la mudanza y colocar todo, podía sentirme en paz conmigo mismo y descansar tranquilo a solas y sin golpes. Pero obviamente, ella lo impediría.
- Es una bonita casa-
Frunzo el ceño disgustado.
Aparece ahora, que no la necesito, que mi vida está estable. Pensé que iba a protegerme como hacía siempre, que me ayudaría, pero no, no hizo nada por mí, se quedó por allí, sabe Dios donde, lejos de mí y sin pensar si quiera en que estaría haciendo o en mí, en mis sentimientos, en lo que podría haber sufrido sin su presencia. Me sentía traicionado, aunque no tenía derecho a hacerlo.
Se sentó a mi lado y sonrió amargamente.
- Si he pensado en ti- dice, contestando a mis pensamientos. –Pero tengo que trabajar-
Soy consciente de ello.
Sé que tiene que llevar las almas de los que perecen o al cielo o al infierno, pero siempre se presentaba, al menos algunos días, unos simples minutos que significaban oro para mí. Nunca habíamos estado tanto tiempo lejos después de conocernos y, me entristece que a ella parezca no afectarle.
- Nathaniel, sabes que me importas, he tenido que trabajar mucho para sacarte de ahí.
- Que yo sepa no has hecho nada-
El ceño de ella se frunce y se levanta del sofá, arrodillándose frente a mis piernas, abiertas, y colocándose en medio. Me rodea la cintura con sus brazos y reposa su cabeza en una parte demasiado sensible a ella. Podría hasta ruborizarme, pero me he acostumbrado a esto ahora.
- ¿Quién crees que le metió en la cabeza a Leia que tu padre te pegaba? No puedo intervenir directamente contigo, ¿lo sabes, no?
- No, pues eso es lo único que haces. Intervenir directamente conmigo.
Me niego a caer tan fácil con ella.
Aun me siento dolido y no puedo estar seguro de que ella realmente ha intervenido en la cabeza de Leia, y si lo ha hecho, pienso que estaría celoso porque su atención colmaba en otra persona en vez de tenerla por completo en mí. Prefería ser golpeado a estar un mes sin ella, y lo digo después de dos años viviendo bajo malos tratos. Era peor su ausencia y… ahora quería hacerle daño, incluso aunque me dolía más a mí herir sus hermosos sentimientos.
- Nath… solo debes mirarme a los ojos y olvidarte de todo. Te he salvado, te ha salvado… y ahora, simplemente puedes gritar todo lo que quieras, porque eres libre. Y besarme para celebrar… más intimidad…- susurra suavemente. -Nosotros, solo nosotros.
Y quizás, por su tono tan melindroso, pude enfocarme solo en ella y saber que, no podría resistirme a ella, sus encantos y sus brazos, su piel tan cerca de la mía… De saber que ahora podía tocarla y besarla hasta que mi corazón tratase de escapar hacia ella. Entregarle mis suspiros y mis labios, todo lo que ella me pidiese. Podríamos hacer todo, sin interrupciones. Solo nosotros… solos.
Solo quería aprovechar el tiempo perdido y olvidarme de que la Muerte, me había abandonado tanto tiempo…
¿Qué os ha parecido?
Siento no haber subido mi capítulo semanal la semana pasada, pero es que he estado tan ocupada que no he podido hacer más que quedarme trabajando y no he podido hacer gran cosa, además se me ha olvidado... ¡Lo siento!
Espero que podáis perdonarme y que os guste el capítulo.
Os amo, dejad reviews para mí.
Besos.
¡Buena semana!
