Cap8: anarquía, la tarde de las bestias (parte 2)

Buenas! Saco un minuto en mi tiempo de playa veraniega para publicaros la segunda parte del capítulo 8. 12000 palabras en total, tuve que dividirlo si o si para cumplí mi regla de máximo 7000 palabras por capítulo. Esto es un experimento, quiero ver si os resulta ágil este estilo o preferís 10000 por capítulo, o 15000.

Hoy tenéis un mini lemmon (un calentamiento para el lemmon principal), más clones sufriendo, Dos chicas nuevas, kurama siendo un cabron, un momento tierno para descansar de tanta comedia y ya, al fin, lo dejo todo enfilado para el narusaku final. Disfrutadlo, paso a los reviews:

cap1: anko

cap2: Ino

cap3: Karin

cap4: Ayame

cap5: tsume y hana

cap6: Tenten

cap7: hinata

cap8 (1): Ayame y Ino revenge

Cap8 (2): ?, ?, ?, ?, ? Y ?

cap9: ?

Ultrachols: hola! Gracias, los clones siempre son graciosos. Se acerca el beso y lemmon, tu tranquilo, y tendrá dos partes: una con Naruto normal y una... sorpresa. Te gustará, un saludo!

Dana2: saludos! La culpa es de kurama, que la lía muchísimo. Tanto que me ha obligado a publicar dos capitulos con el de protagonista xD pero en el siguiente ya tienes muuuuucho material... no dejan de estar juntos en una cabaña aislada... un saludo, disfruta!

Adrit126: buenas! Me alegra que te haya despertado el gusanillo de TWD, estos dos capitulos son un homenaje al género zombi si te fijas xD hoy tienes más, muuuucho más de eso. A ver si reconoces el momento ;)

Tranquila, los mininarutos vendrán por otro lado :D el capítulo siguiente es de narusaku integro, pero me apetecía poner un poco de kurama por aquí. Lo de Ayame fue una pequeña travesura :P un saludo y disfruta de lo de hoy!

Thonycvs: hola! Me alegra que te guste, es un capítulo diferente, como este. Hoy tienes bastante más, doy rienda suelta a los clones y pongo en marcha una idea que me dio un review XD y kurama lo ha pasado mal, peeero hoy compensará... Un saludo y disfruta!

shoseiki chan: saludos! Me alegra que te gustase, sobre todo lo de Ayame, y que te sirva lo de los clones. Si, estoy muy satisfecho con mi Ino, me ha quedado como quería, y seguramente en el futuro haga algo con ella... En cuanto a las apariciones de hoy, he tenido que recortar MUCHO. Joder, es que como ponga todo (Karin, shizuka, tenten, kurotsuchi...) me pasó cuatro capítulos con esto, y no, QUIERO MI NARUSAKU!

Esta semana creo que tendré algo más de tiempo, a ver si acabo esto y público más de oscuridad y Fjaka. Un saludo y disfruta!


-aaaaaaaaaaa- personaje hablando

-aaaaaaaaaaa- personaje pensando

- aaaaaaaaaaa- ser sobrenatural hablando

- aaaaaaaaaaa- ser sobrenatural pensando

RENUNCIA DE DERECHOS: ¿en serio os imagináis a kishimoto escribiendo un Lemmon? Acabarían todos rogándole sexo a Sasuke mientras el uchiha hace su hmpf característico… no, ni el mundo de Naruto me pertenece, ni mis historias le pertenecen a kishimoto. Dos mundos separados, y yo cuál parásito usando una buena idea para lanzar las mías, nada más. Aunque también es cierto que yo le hago publicidad con estas cosas…


-Maldita sea, ¡esto es una carnicería!- susurró un atemorizado clon, escondido junto a otro tras una esquina de un callejón mientras observaban como un grupo de tres clones se disolvía entre gritos de espanto tras ser capturados por una banda de mujeres histéricas, que rugieron de rabia al perder sus presas y siguieron rastreando. Era cuestión de tiempo que les encontrasen, habían comenzado siendo cerca de diez y ahora solo quedaban ellos… parecía un puto episodio de The Walking Dead, incluso una de esas locas había mordido a uno de los clones en un arrebato de pasión. Estaban jodidos, y ese clon no quería morir sin que Ayame le diese de comer ramen a la boca…

-Tranquilo amigo… tengo un plan.- declaró su clon amigo, obteniendo toda la atención del clon rubio.- Puedo conseguir ayuda, tú solo tienes que quedarte aquí quieto y entretenerlas un tiempo.

-E… ¿estás seguro? Esas locas cada vez están más cerca. No… no tardarás, ¿verdad?

-No temas amigo…- dijo el citado clon, que ahora tenía una gran barba blanca y vestía una túnica del mismo color. ¿De dónde cojones había sacado esa ropa?- Debes de resistir hasta que yo llegue, usa cualquier medio. Y al alba del quinto día, mira al este…- finalizó, para salir corriendo mientras el otro clon caía en la cuenta de algo.

-¡HIJO PUTAAAAAA, QUE CINCO DÍAS ES MUCHOOOOOO!- gritó desesperado mientras el clon cobarde (si, Naruto tiene un clon cobarde) huía con su disfraz de anciano aprovechando que todas las mujeres iban a por su compañero. Traicionero, vil, mezquino… pero un superviviente. Y por el hueco en las alcantarillas que había encontrado para escapar solo cabía uno…

El desgraciado clon que había sido engañado se tapó la boca tras gritar, abofeteándose mentalmente por su falta de sigilo, pero ya era tarde. Contempló como todas las mujeres del lugar se giraron hacia él, y entonces supo que estaba jodido. Tenía que huir. Salió a la plaza mientras las féminas del lugar le perseguían a la carrera, y gritó aterrorizado cuando un par saltaron desde unas ventanas cercanas con la intención de cazarle al vuelo. Tenía que corregir: esto ya no se parecía a The Walking dead… se parecía al puto "guerra mundial Z", o a "28 días después". ¡Incluso algunas de sus perseguidoras lanzaban mordiscos al aire! ¿Por qué mordían? ¡Joder, si ya tenía pocas ganas de que le atrapasen, ahora menos! Estaba claro que kurama se había pasado diez pueblos con las feromonas… Saltó de azotea en azotea, rumbo a la zona central de konoha. Quizás en la torre hokage le diesen asilo. Pero, de la que saltaba un muro, se tropezó y cayó. Dio a parar al suelo, y necesitó unos segundos para recobrar el aliento y saber dónde se encontraba. Pero solo veía dos botas negras frente a él. Y unas piernas de piel tostada y suave… y un cuerpo curvilíneo jodidamente perfecto para su gusto (a Naruto le encantaban con curvas, buen trasero y pechos de tamaño mediano… era su fetiche, qué le iba a hacer…) tras un vestido rojo de dos piezas que dejaba un vientre plano al aire. Joder, y unos ojos negros junto a un peinado corto del mismo que le observaban con un toque malicioso… conocía a esa mujer, pero no se acordaba bien…

-¿Perdona, nos conoc…?- no pudo completar la frase, puesto que la fémina le levantó y le puso contra el muro a su espalda. Vale, esa reacción y esa fuerza las conocía…

-Muy mal que no te acuerdes de mí, naru…- comentó kurotsuchi, mientras sostenía un kunai junto al cuello del rubio clon, que se rascó la nuca nervioso. La notó pegarse a él con suavidad, pudiendo sentir sus pechos contra el suyo a través de la ropa… y mirando esa sonrisa pícara que le estaba regalando, lo había hecho a propósito. Y, por si no tuviese suficientes pruebas, la kunoichi le tomó la mano derecha del ojiazul con un gesto firme y la puso en la parte más alta de la parte de atrás de su muslo, justo donde se iniciaba la curva de su escultural trasero. Joder, no llegaba al de Sakura chan, pero era el que más se le acercaba del mundo, lo podía sentir duro y fuerte con el dorso de la mano. Entre sudores, intentó quitar la mano de ahí, pero kurotsuchi acercó más el kunai a su cuello.- Ahí tu mano está perfecta…- le advirtió con esa sonrisa pícara, para luego mirarle los labios y el mentón y entreabrir los suyos.- ¿Te han dicho ya que estás guapísimo con este burka, Naru?

-Estupendo, ahora también un lime yandere… kami me odia…- pensó el clon mientras se concentraba en NO sentir nada con su mano derecha… era muy difícil, a su mente solo venía una pregunta, ¿Cómo se sentiría el estrujar ese monumento con los dedos? Y la respuesta era VITAL para el mundo de la ciencia… salvaría vidas inclu… NO JODER, ¡céntrate Naruto!- Ku… kuro… etto, sé que te quieres sentir valorada, por lo que primero te diré que eres guapísima y que todo hombre mataría por estar en mi situación, créeme, hasta con el detalle del kunai sobre la yugular…- Kurotsuchi se rió ligeramente, divertida. Un halago muy bueno, sí señor…- Peeeeero tengo una especie de relación de amor-baka-Golpe-baka-amor y ahora mismo no pu…- tuvo que frenarse, puesto que la morena cambió el kunai de su cuello… a su pene. Y aprovecho para acariciar con su pulgar a Naruto Junior, mordiéndose el labio al comprobar el tamaño… su kunai no era el arma más grande ahí abajo…

-¿Quién te ha dicho que quiero una relación?- preguntó con un tono divertido, para luego continuar hablando cerca de su cuello. Naruto tuvo que usar todo su autocontrol al sentir el aliento de la fémina contra su piel, y tembló como una hoja cuando sintió los labios de la kunoichi de iwa darle un beso muy suave, uno que casi parecía más un accidente… pero no lo era, joder que si no lo era… ella había gemido nada más hacerlo…- ¿Sabes? Mi abuelo siempre me hablaba del gran Minato namikaze, el enemigo de iwa… un hombre capaz de vencer a cien en solitario… y si se hubiese sabido que tuvo un hijo, tu cabeza habría valido millones…

-¿Va… vas a matarme?- preguntó Naruto con duda, una duda que excitó como nunca a kurotsuchi. Adoraba ver al hijo del gran enemigo de su nación a sus pies, se sentía ardiendo, con su entrepierna humedecida como nunca. Ninguno de sus amantes anteriores la había provocado así.

-No… viendo lo que tienes entre las piernas y esos ojazos azules, sería un desperdicio…- continuó la morena, para darle "accidentalmente" otro beso en el cuello mientras seguía acariciando el miembro de Naruto desde fuera de la ropa con su pulgar, y por supuesto sin alejar su arma.- Lo que haré será hacerte mío. Pelearemos, y por supuesto espero que te defiendas, y así compensaremos al fin lo que hizo tu padre. Si te gano yo, te follaré tan duro que no tendrás cabeza para otra cosa más. Y si me ganas tú…- kurotsuchi subió su boca hasta el oído de Naruto, que se estremeció de placer al oírla gemir.- …lo que estás rozando con el dorso de tu mano será todo tuyo. Yo seré toda tuya…- Naruto maldijo a su imaginación en ese momento. Por su mente pasaron mil ideas, a cada cual más perversa que la anterior. ¿A que sabría ese culo perfecto si lo mordía? Por ejemplo. Pero, cuando la joven iba a atacar con más agresividad, Naruto tuvo que emplear cada ápice de su voluntad en detenerla.

-Yo… yo solo… soy un clon…- Kurotsuchi le miró con los ojos entrecerrados un momento, para luego sonreír sádicamente. Y, con un movimiento firme, clavó el kunai en las partes nobles del rubio, disolviéndose este en una nube de humo tras un grito de sorpresa.

-Ah, pues era verdad…- se dijo la nieta de onoki, para luego suspirar y volver a centrarse. Kami santo, estaba como una moto en ese momento, y debía de encontrar al rubio original cuanto antes. La daba igual que estuviese en una relación, tarde o temprano Naruto sería suyo…

Y, mientras ese rubio sufría de lo lindo, otros rubios lo pasaban incluso peor. En el interior de una de las propiedades hyuuga, Hinata se disponía a devorar a su presa. O presas mejor dicho. Junto al clon que tenía tumbado y atado boca arriba en el suelo, se encontraban otros seis amordazados y atados en un rincón, lamentándose mientras intentaban desatarse. Y, en medio de todo, Hinata jugueteaba a horcajadas encima del primer clon. Llevaba mucho tiempo imaginándose lo que le iba a hacer, sin atreverse a decirle nada. Siempre observando, nunca protagonista… Le vio pasarlo mal durante su infancia y no hizo nada, quizás en ese momento debería de haber hecho algo, pero no se atrevió. Y, cuando la gente dejó de tratarlo mal, Naruto nunca estuvo solo, y ya había aprendido a volar. Y lo hacía tan alto que la ojiperla solo podía mirarle desde abajo, sin poder hacer nada. Realmente, tenía claras algunas cosas con respecto a Naruto: para empezar, le parecía el hombre más atractivo que había visto. Desde la academia le cautivó ese pelo rubio y esos ojos azules. Pero lo que más le atraía era su carácter. No rendirse nunca, no desfallecer, siempre avanzar sin miedo. Deseaba acercarse a él para ser así, para volverse ella también una mujer fuerte, independiente, demostrarle a su clan que no era una inútil… demostrarles que su primo neji no se había equivocado al reconocerla como una hyuuga digna. Y ahora convencería al uzumaki de que ella, y no Sakura, era su mujer ideal.

-Naruto kun…- susurró al oído del aterrorizado clon. A pesar de estar excitada como nunca en su vida, estaba nerviosa, y una parte de ella le decía que lo que iba a hacer estaba mal… pero le daba igual. Quería hacerlo suyo. Ahora.- Nu… nunca he hecho esto antes.. no se ni por qué lo hago… pero quiero que me des una oportunidad. Puedo ser tu mujer ideal Naruto kun… haré.. haré lo que tú quieras por ti. Cuidaré de nuestros hijos en casa para que tú puedas dedicarte a tu sueño de ser hokage en exclusiva, y siempre te esperaré para cenar contigo, sin reproches ni exigencias. Cocinaré para ti, limpiaré para ti… seré lo que necesites que sea… solo… solo acéptame.- prometió la espectacular ojiperla, abrazada al clon del rubio con fuerza, mientras este se revolvía incómodo. Intentaba hablar, pero la hyuuga no le iba a dejar que pudiese ayuda. Se sentía fatal porque su primera vez fuese a ser así, pero necesitaba hacerlo. Si lo hacía, si se entregaba a su Naruto kun con todo, quizás él la vería al fin… quizás la quisiese al fin de verdad. Pero, cuando iba a besar al clon, este se disolvió en una nube de humo. Hinata, tras un segundo de sorpresa, rugió al aire con rabia, y una voz la interrumpió cuando iba a tomar un nuevo clon.

-El Naruto que persigues es tan real como ese clon que se acaba de disolver…- declaró un Naruto de pelo y ojos rojos, desde la puerta de la sala. Hinata se fijó en que su pose, si bien era parecida a la de Naruto, era diferente, más altiva, más… imponente. Debía de ser kurama manejando su cuerpo, de ahí que percibiese solo ese chakra rojo en su sistema. El biju continuó hablando.- ¿en serio crees que mi cachorro quiere una mujer que se dedique a atender cada necesidad suya sin rechistar, como una esclava? El gaki no necesita aduladores y siervos, nunca los ha necesitado ni los necesitará…- avisó kurama, asintiendo los clones de Naruto. Justo lo que ellos hubiesen dicho si no estuviesen amordazados. Joder, por supuesto que para cualquier hombre la oferta de la sumamente atractiva hinata habría sido irresistible, pero no para él. Él no quería una mujer asistente, quería una igual, alguien con metas y retos más allá de satisfacerle, alguien que le amase y a quien amar con sus momentos buenos y malos. No quería una esclava… quería una mujer. Y hinata no parecía haberlo entendido.

-Me… me necesitará cuando le entregue mi primera vez…- se defendió como pudo la hyuuga, a pesar de que, en su interior, su conciencia clamaba que estaba cometiendo un error y que escuchase al kitsune. Kurama, arqueando una ceja, decidió poner fin a esto.

-Mira… percibo las malas emociones, y puedo ver que sólo tienes pena y miedo… eres una MUY buena persona por eso, hasta la pelo chicle siente rabia alguna vez… y sé que en realidad no quieres hacer esto, así que vamos a hablar tú y yo sin feromonas de por medio…- anunció, calmándose de forma repentina el calor del ambiente. Los clones se sintieron de inmediato más tranquilos, bajándose de golpe sus erecciones involuntarias, mientras hinata sentía todo ese sofoco irse de golpe. La hyuuga incluso se tambaleó, mareada, pero kurama la atrapó al vuelo antes de que se cayese.- ¿estás bien chiquilla?

-Yo… yo…- hinata enrojeció de golpe, recuperando al fin el sentido común… joder, ¿Qué iba a hacer hace unos instantes? Esa no era ella, ella nunca le haría eso a Naruto. Lo respetaba incluso por encima de su amor, no quería que su primera vez con él fuese así… se sentía sucia, y el biju lo entendió al instante, regalándola una sonrisa parecida a la de Naruto que la tranquilizó, abrazándose ligeramente a él.

-No te preocupes hinata, la culpa era de mis feromonas. Era divertido al principio, pero contigo empezaba a ser algo reprobable, así que tú serás la única mujer libre del "calor" en toda konoha…- prometió, ayudándola a sentarse a su lado. Cuando la hyuuga, aún abrazada a él, respiró más tranquila, el biju continuó.- Respóndeme una duda hinata… ¿Qué ves en Naruto?

-¿Q… qué veo?- preguntó con pudor la hyuuga, sintiéndose de nuevo enrojecer. Junto sus índices, y rebusco en su interior la respuesta. Supuestamente debería de ser fácil responder a esa duda, pero ella no encontraba la respuesta de forma fácil. Quizás, tanto tiempo tras él le había hecho olvidarse de la respuesta… solo estaba Naruto y su timidez, nada más.- Yo… yo veo que es fuerte… muy fuerte. Nu… nunca se rinde, defiende a sus seres queridos. No importa la meta, si… siempre se supera y demuestra a los que le menosprecian que es mejor de lo que creen… y por eso le respetan… es… es todo lo que quiero ser yo…- confesó Hinata, ya totalmente abierta mientras posaba su cabeza en el hombro del kitsune, asintiendo kurama con interés mientras la acariciaba el hombro de fuera con suavidad. Lo que se imaginaba: hinata acababa de enumerar todo lo que le hacía falta A ELLA para ser feliz y demostrarle al mundo que era alguien.

-Es curioso… no me has dicho ningún defecto…

-Po… porque Naruto kun no los tiene…

-Chiquilla, todos tenemos defectos… y el cachorro el que más, te podría recitar de memoria unos cincuenta… empezando por dejarse poner ese ridículo burka…- comentó, obteniendo un balbuceo conjunto de los ofendidos clones del rubio, aún amordazados.- ¿no has pensado en que ves en Naruto lo que quieres ver, y no lo que es en realidad? Es MUY buena persona lo admito, alguien excepcional, pero no es perfecto… y después de tanto tiempo mirándole, deberías de haberlo visto… mi padre tenía un dicho: "se nos quiere por nuestras virtudes, se nos ama por nuestros defectos". Tú le quieres, y muchísimo no te lo negaré nunca… pero quizás hayas confundido esa admiración con amor…- Hinata miró al suelo mientras una lagrima caía por su mejilla. ¿Naruto kun tenía defectos? Pensándolo bien, sí que los tenía… Sakura san solía quejarse de que Naruto dormía demasiado, solo comía ramen, no se enteraba de nada… pero ella omitía eso de inmediato. No los asimilaba como parte de él, los apartaba de su visión de Naruto. Su Naruto era vigoroso, sagaz, muy inteligente, valiente a todas horas… un héroe perfecto. Y caía en la cuenta de que eso era imposible. Era cierto, tanto tiempo mirando a su Naruto kun, y no veía defectos en él, solo lo que había enumerado a kurama, y hasta ella sabía que todos tienen defectos. El biju tomó esa lagrima con su mano, y clavó sus orbes rojos en los perla de la hyuuga.- Tienes los ojos de mi madre… - confesó en un momento de debilidad el kitsune, obteniendo un sonrojo y una sonrisa de la hyuuga. El biju sonrió para sus adentros ante ese tierno regalo que le había dado esa chiquilla y tomó una decisión.- Hinata, nunca te he agradecido que le salvases la vida a mi cachorro contra pain… te enfrentaste a un semidiós con los ojos de mi padre, hasta mis hermanos habrían dudado, y tú no lo hiciste… me encargaré de recordarle a ese desastre rubio que debe de darte las gracias también, pero por ahora… te dejo pedirme un deseo.

-U… ¿un deseo?

-Si, un deseo. Soy una entidad de chakra puro, un dios a efectos prácticos. Pídeme aquello que realmente quieras, y te lo concederé. Piénsalo bien antes de contestarme "el amor de Naruto kun". Puedo concedértelo, pero no implicaría su felicidad, y por consecuencia la tuya tampoco. Tendrías a un marido rubio en la treintena trabajando todos los días hasta desfallecer por no pasar por casa a ver a su familia, un sol apagado por completo...- hinata se imaginó esa situación y dibujó una mueca triste. No quería eso… quería a Naruto brillando siempre, no apagándose poco a poco por su culpa…- Pide algo que de verdad te haga feliz a ti.- finalizó, y la hyuuga pensó su deseo con detenimiento. ¿Qué quería realmente? Y, de pronto, la respuesta se dibujó ante ella en letras enormes, tan grandes que incluso la hyuuga sonrió.

-Quiero ser lo que veo en Naruto kun…- afirmó, mirando fijamente al kitsune. Y este, con un movimiento fluido, la dio un tierno beso en los labios. Uno suave, pero cargado de amor, un beso a la medida de hinata hyuuga. La joven abrió los ojos con sorpresa, pero pronto los cerró, entregada a esa sensación. Los labios de Naruto-kurama sobre los suyos, atendiéndola, llenándola de dicha y placer. Puede que fuese el parecido con Naruto, o la forma de tratarla del kitsune, pero ella siempre había deseado un beso así. No supo cuanto estuvo besando esos labios, pero cuando se separó, suspiró con pura felicidad.

-concedido.- declaró el kitsune.- Soy muy escrupuloso con mi chakra, pero contigo he hecho una excepción y te he transferido un poco. Cada vez que sientas que tartamudeas, que dudas en lograr lo que quieres, o que sientas miedo, piensa en nuestra conversación y en este beso, y encontrarás el valor necesario. Te lo prometo.- sentenció kurama, mientras hinata asentía feliz. Si, se notaba liberada, como nueva, con la carga que portaba toda su vida en sus hombros más ligera, y cada vez más aún. Hoy nacía una nueva hinata, una fuerte como su admirado Naruto kun. Hoy sería al fin libre.- Bueno, y ahora… no sé tú, pero eres una chica guapísima y me has besado, creo que podemos pasar a mayores…- insinuó con picardía el biju, sonrojándose de inmediato hinata hasta la raíz del cabello. Contempló entre sudores el cuerpo del jinchuriki, una copia exacta del de Naruto: ese torso de piel morena sin camiseta, musculado, con el tatuaje del vientre, esos fuertes brazos rodeándola… esos abdominales marcados, surcados por el sudor… La hyuuga abrió los ojos con fuerza al (volver) a ver el miembro de Naruto clon pulsando bajo el pantalón, sobrepasada por las mil imágenes que su perversa imaginación la mostraba y… se desmayó, por supuesto. Una cosa es darle más confianza a la hyuuga, y otra muy distinta volverla radicalmente diferente. Hinata siempre sería muy inocente en estas cuestiones. Tras ponerla a reposar suavemente, kurama se dirigió entre risas hacia los clones del rubio, que le miraban con odio. Con curiosidad por saber por qué estaban así, quitó la mordaza de uno, que de inmediato procedió a hablarle.

-¿Algo que decir cachorro? ¿Un "gracias por salvarme de una violación", por ejemplo?

-Joder, pu… ¿puedes hacer esas cosas? Conceder deseos…- preguntó Naruto con duda dentro de su enfado. Las posibilidades eran infinitas: paz mundial, curaciones milagrosas… joder, RAMEN DE ICHIRAKU PARA TODOS DE POR VIDA. Con eso el rubio estaba seguro de que no habría más desgracias en el mundo.

-¿Me ves con pinta del genio azul de aladin? No, yo solo la he dado un beso.- confesó el biju, para luego sonreír mirando a la ojiperla.- el deseo se lo ha concedido a si misma. Solo necesita tener más confianza en sí misma, y yo la he dado una forma de tenerla… Bueno, si no os importa, tengo trabajo que hacer…- finalizó el kitsune, dispuesto a irse, cuando el clon del rubio se acordó de algo muy importante.

-HIJO DE LA GRAN PUTA, ¡¿PUEDES CONTROLAR LAS FEROMONAS?!- exclamó mientras el resto de rubios asentían con sus mordazas y un gesto de enfado. TODO lo que estaban sufriendo ese día podría haberlo evitado esa liendre de nueve colas, ¡era todo culpa suya! Kurama rompió a reír y disolvió a los clones, borrando cualquier pista de sus travesuras… Si, él controlaba la emisión de feromonas, no era algo involuntario, y podría haberse portado bien pero… ¿a que nos lo estamos pasando muy bien?

En el otro extremo de la aldea, dos clones se atravesaban a la carrera una calle desierta. Habían encontrado un buen escondite, un local abandonado donde se habían refugiado con otros cinco hasta que pasase la tormenta. Normalmente no habrían puesto un pie en la calle, pero… tenían hambre. Así que estos dos clones se habían ofrecido a buscar provisiones (muy estúpidamente por cierto, ¡los clones no necesitan comer!) y ahora, tras saquear un supermercado arrasado por las hordas de féminas descontroladas, volvían al refugio con unos sacos llenos botellas de agua y tazones de ramen instantáneo. Suficiente para aguantar… un día al menos. Pero la suerte les fue esquiva, puesto que un grupo de mujeres se percató de su presencia. Corrieron, perseguidos por esas locas, pero por todo lo que cargaban sus perseguidoras cada vez estaban más cerca. La situación era desesperada.

-Amigo…- dijo uno de los clones al otro, sudando y cansado por la carrera.- Déjame llevar tu saco, así podrás pedir ayuda…- el otro clon dudo un momento, era un suicidio para su amigo, pero decidió hacerle caso. Así al menos uno se salvaría. Y, cuando se acercó, su supuesto amigo le dio un potente golpe en el tobillo, rompiéndoselo en el instante. Sin entender todavía su víctima qué pasaba, el rubio traidor le arrebató su saco e ignoró sus gritos de dolor mientras seguía su huida. Lo último que vio fue a su clon amigo implorándole ayuda de la que las mujeres se lanzaban a por él. En el mundo de los clones en época de celo no hay lugar para la bondad… se trataba de sobrevivir. El clon traicionado estaba gritando de horror, le habían arrancado el burka y estaba a punto de ser descuartizado por ese grupo de mujeres excitadas, pero entonces pudo oír una voz.

-¡POLICIA ANBU DE KONOHA!- un par de botes de humo cayeron alrededor del grupo de féminas, que se disolvieron ante el ímpetu del shinobi de rescate. Pronto, solo quedaban el clon de Naruto en el suelo, hecho un ovillo, y su rescatador.

-Gracias, gracias y mil gracias, creí que no lo…- el clon de Naruto levantó la vista y palideció de golpe.- ¡OH NO, TÚ OTRA VEZ NO!- exclamó con puro terror, tras ver la identidad de su salvador… o salvadora.

-Exacto…- contestó tenten, con su porra, su uniforme de policía sexy a medio abrir y esas gafas de sol tan autoritarias. Se puso sobre el clon infortunado, o afortunado si le preguntabas a CUALQUIER OTRA PERSONA, quedando sus labios a centímetros de los de Naruto, que volvió a tragar grueso.- Ya he interrogado a otros de tus amigos, y ninguno habéis soltado prenda… me obligáis a ser cada vez más… imaginativa. Sé bueno y dime dónde está el original… tiene una deuda con la justicia y una cita conmigo en la sala de interrogatorios…- Sugirió Tenten mientras seguía hablando a centímetros de la boca del congelado rubio. Naruto notaba esos pechos pegados al suyo, esos fuertes muslos apretando su pelvis, y esa zona sumamente húmeda sobre su entrepierna… un interrogatorio con tenten… oh kami, sonaba bien el plan… NO NARUTO, FIDELIDAD.- ¿no vas a hablar? Bien, tendré que ponerme seria… -tenten comenzó a desabrocharle el pantalón.- No te dejare correrte hasta que confieses…- prometió la castaña mientras se relamía. Todo eso fue demasiado para el clon, que se disolvió con un gemido de placer, para frustración de la policia. Así era imposible lograr un buen "interrogatorio", y, en serio, con ese calor necesitaba uno. Uno cercano, directo, sin preliminares…

-Yo sé dónde está Naruto…- declaró un hombre a un lado de la policia. Tenten giró el rostro y tuvo que bajarse ligeramente las gafas al ver el origen del comentario. Era Naruto… pero a la vez no lo era, tenía el pelo rojo sangre y los rasgos más animalizados, un toque mucho más criminal que literalmente había hecho temblar de excitación a la castaña. Veía ese gesto rebelde que le estaba dirigiendo, ese tatuaje en su vientre, esa apariencia de chico malo mucho más atrayente que la ingenuidad de Naruto… si, este pelirrojo era más su tipo. Empleando toda su profesionalidad, la joven se levantó del suelo y se acercó al ojirrojo, que la miraba con una sonrisa zorruna. La encantaba cuando los delincuentes empezaban… confiados.

-Dime donde está y te aseguro que no te arrepentirás…- dejó caer, deseando que su nuevo objetivo se resistiese. Una parte de ella estaban tan caliente que deseaba que ese pelirrojo la pusiese contra el pavimento y la hiciese gemir tan alto que la oyesen desde el monte hokage, pero otra deseaba que se resistiese… para que la empotrase siempre habría tiempo, antes quería seguir con el juego.

-No soy un chivato.- repuso kurama siguiéndola el juego, para placer de tenten, que lo empujó contra el suelo mientras se mordía el labio.

(Mini lemmon inicia)

-Te diré lo mismo que a tu amigo… me lo dirás, o no te dejaré correrte…- prometió la kunoichi, de la que bajaba la cremallera del pantalón de kurama. Y, cuando la castaña tuvo ese gran pene en su mano derecha y tragó hondo con ansia, kurama decidió garantizarse el disfrute por horas.

-Me parece que antes tú me dirás todo a mi…- la retó, mirándole tenten con los ojos entrecerrados.- Lo que te gusta, lo que quieres que te haga… que quieres que siga más fuerte…- tenten le cortó poniéndole la porra junto al cuello. ¿Se atrevía a retarla? Ya vería quien aguantaba más…

-No te he dado permiso para hablar…- contestó con autoridad.

Kurama iba a volver a jugar cuando se quedó sin palabras de golpe. Tenten se había introducido su pene en la boca, y comenzaba a succionar con detenimiento. Empezó por la punta, con lentitud, besándola mientras miraba a su víctima de vez en cuando por encima de esas gafas de sol. La castaña sonrió para sus adentros, observando al pelirrojo cerrar los ojos con una mueca de placer. Comenzó a bajar por el tallo mientras lo sostenía en firme con su mano izquierda, y pronto acompasó los movimientos de su mano con los de su boca, subiendo y bajando, arriba y abajo, gimiendo de forma amortiguada de vez en cuando. Ella también lo estaba disfrutando. Notaba el miembro del pelirrojo hincharse, endurecerse en el interior de su boca, pulsar a punto de estallar. Todo ello la humedecía, la extasiaba, la acercaba a su propio climax. Cuando sintió a su presa gemir con fuerza, cercano al orgasmo, se detuvo de golpe, para separarse del miembro mirando a un contrariado kurama.

-Te dije que hasta que confieses, no te vas a correr…- comentó con una sonrisa pícara, provocando un gesto de sufrimiento de kurama. A lo mejor no fue tan buena idea intentar joder con la policia…

(Fin del mini lemmon)

Puede que kurama estuviese sufriendo, pero la vida seguía… y, en algunos casos, todo se volvía más peligroso. Konoha ofrecía en ese día una imagen caótica, debilitada, y muchos enemigos lo estaban esperando. Tomar la hoja siempre había sido el sueño de uno en particular… Durante toda su vida, orochimaru había ansiado demostrarle a konoha quien era el shinobi más poderoso. Casi llega al puesto de hokage, casi la conquista empleando a una aldea menor como oto, casi logra hacerse con el cuerpo perfecto para gobernarla mediante el sharingan… Y ahora estaba de vuelta. Su querido Sasuke kun le había revivido, y ahora tenía una nueva oportunidad… y no la iba a desaprovechar. Esperó durante años, logró material genético del ser más poderoso que había existido, y ahora iba a atacar. No sabía porqué, pero la hoja parecía estar destruyéndose desde dentro, y sabía que no tendría una oportunidad igual en su vida. Y con su nueva arma, su victoria era segura…

-¡Kukuku konoha!- gritó desde la entrada norte de la aldea, con su siniestro sonrisa. Aunque le costó un poco mantener la pose malévola y no poner una de total confusión cuando vio a un grupo de clones de Naruto con escudos antidisturbios intentando frenar a una horda de mujeres histéricas. ¿Qué cojones…?

-Orochimaru…- contestó con esfuerzo uno de los clones, el que parecía el líder.- Nos pillas un poco ocupados, intenta conquistarnos dentro de una semana por favor…- rogó, para luego seguir intentando mantener la línea. Orochimaru abrió los ojos con espanto cuando uno de los clones fue agarrado por un grupo de mujeres y descuartizado en directo. ¿Era una clase de broma o en konoha habían llevado los survival zombi al siguiente nivel de realismo?

-Esto… no, de esperar nada…- declaró, reponiéndose de la impresión cómo pudo. No estaba quedando todo lo megalómano que habría querido, pero bueno, el fin justifica los medios…- Y no esperare porque no podéis hacer nada, EDO TENSEI.- exclamó con una carcajada maniaca, mientras una nube de polvo dejaba entrever un sarcófago que se abrió de inmediato, revelando el arma definitiva de orochimaru.- KUKUKUUUU, dime Naruto, ¿Qué harás frente a la creadora del chakra, la indestructible diosa conejo? KAGUYA OTOTSUKI MUAHAHAHAAA… digo, KUKUKUKUUUUUU.- se rió el sannin, mientras una bella mujer de piel grisácea, ojos perla y larguísimo pelo blanco observaba a su alrededor hasta reparar en los rubios. Flotando, se dirigió a los aterrorizados clones del rubio, mientras la horda de féminas huían aterrorizadas al recibir una mirada de esa diosa.- Eso kaguya, enfréntate a tu anterior verdugo… demuéstrale lo que es la venganza… si, tómalos con tu pelo y acércalos hacia ti… ¿oyes eso Naruto? Es el sonido de tu muerte acerc… EH, ¿pero qué cojones…? ¡KAGUYA, NO LO BESES! ¿Pero qué haces? Cuando te dije que le dejases sin poder volver a andar en su vida no me refería a eso… ¡KAGUYA! Eres mi revivida, mi sirviente, ¡OBEDÉCEME Y NO INTENTES CHUPARSELA A ESE CLON! ¿Me has oído? ¡KAGUYA!

Pasando por alto este momento megalómano con un gran fallo de cálculo, un grupo de cincuenta clones se encontraba en apuros. Huían por las calles, perseguidos por una horda de locas ansiosas por violarlos. Eran el último grupo de clones de Naruto medianamente organizado, el resto de ellos habían muerto de forma horrible, se habían escondido o se habían dispersado en pequeñas bandas. Estaban desesperados, habían logrado eludir la caza un tiempo, pero necesitaban un buen escondite, y pronto. Y la suerte pareció ponerse de su parte. Un clon rubio les hacía señas desde una puerta gigantesca cercana, gritándoles que era un lugar seguro. Y, por supuesto, todos le hicieron caso, era uno de ellos, ¿Qué podría salir mal? Pero, cuando acabaron de entrar en el recinto, la puerta se cerró de golpe. Y entonces los confundidos clones lo vieron… estaban en el recinto inuzuka. Medio centenar de mujeres inuzuka salieron de todos los rincones, ansiosas y excitadas aún a pesar de las heridas por la batalla reciente contra Sakura. Todos los Naruto tragaron grueso, con nerviosismo… estaban requetemegajodidos… Fuera, entre carcajadas, el clon que había guiado al resto se quitó el henge y mostró su cabellera pelirroja, mientras otros diez pelirrojos le secundaban en risas. Era divertidísimo ver a Naruto pasarlo así…

-Bueno chicos…- anunció uno de los kurama.- Al fin unas buenas vacaciones. Dejadles sufrir un poco y luego divirtámonos, que esta semana vamos a estar ocupados. Yo… voy a por el plato principal.- anunció, mientras el resto sonreía. Si, este era el trato que había alcanzado con tsume esa misma mañana: que dejasen a Naruto tranquilo un poco, y tendrían a diez kurama para ellas solas. El alfa original, el mejor biju… las inuzuka iban a estar sin borrar su sonrisa meses, tanto como el biju. Y, por supuesto, el biju se había reservado una copia para el mayor espectáculo que le habían dado ese día. Tenía un clon con tenten, otro con Anko, otro con Karin, otro preparándose para Ino, otros tantos "cazando"… pero por supuesto tenía uno para las dos inuzuka que literalmente casi le hacen matar a Naruto para tomar el control y dejarlas temblando. Anduvo por los pasillos mientras oía los gritos aterrorizados de los clones en el patio, y pronto llegó a su destino. En un gigantesco colchón, madre e hija inuzuka esperaban obedientemente a su alfa. Las vio disponerse de rodillas sobre el colchón, dirigiéndole una mirada lujuriosa la mayor y un sonrojo inocente la menor…

-Kurama sama…- saludaron, oliendo de inmediato el biju ese aroma dulzón que adoraba… si, mucho tiempo sin una buena época de celo… pero nunca más.


Bueno, ya hemos terminado la parte de kurama en solitario. Si, me dejo cosas en el tintero (Karin, Anko, shizuka, Shion...) pero es que si lo meto os tengo aquí eternamente xD y ya tengo ganas del capítulo final narusaku, llamadme nostálgico.

Por partes, kurotsuchi en modo yandere es un experimento, me gusta escribir así sobre la morena, una combinación del odio inculcado en iwa contra Minato y la atracción por Naruto... es decir, algo YANDERE. Ya me diréis si os gustó, como lo de los clones...

En cuanto a hinata... tenía que hacer eso con ese pj. Hay muchas injusticias por medio, una visión de la mujer como florero que no me gusta nada (si te gusta una mujer florero, es que no sabes nada de jardinería...) y un pj PRECIOSO que se anula con Naruto. Si, soy nejihina convencido, no me haréis cambiar de idea XD quería darle al pj de hinata un pequeño respiro, y creo que lo he logrado. Un lime o lemmon con la ojiperla tiene que ser así, tierno, y de paso os muestro un lado de kurama más humano, el zorro no es solo un pervertido... aunque es un cabron siempre, ¿habéis visto lo de las feromonas? XD

tenten... dudaba si poneros el mini lemmon de Karin o de tenten, pero el de la pelirroja me le reservó para el siguiente. Aquí muestro un concepto de esta tenten que me parece que encaja con su rollo policía estricta: que la gusten los chicos malos... y ese toque dominante. Ya me diréis si os gustó...

y en cuanto al final... gracias a Soul of demon por la BRILLANTE idea que ha jodido el plan a orochimaru, y dejamos al kitsune dándolo todo con sus adoradas inuzuka...se lo merecía el pobre. Bueno, el siguiente ya, sí que si, tenemos narusaku. Ya sabéis, "bendito baka hentai". Un saludo y disfrutad!