Disclaimer: los personajes son pertenecen a Stephanie Meyer, la historia es completamente de Tufano79 yo solo la traduzco obvio con su permiso. Guacha es la editora
Capítulo dieciocho
EPOV
¿Ya sabes lo que dicen de los maestros y los médicos? ¿Los maestros son los peores estudiantes y los doctores son los peores pacientes? Bueno, es la maldita verdad. La semana después de mi encuentro con la mandíbula de mi hermano, yo era un imbécil de primera clase. Tenía dolor y estuve insoportable porque no podía hacer mi trabajo. Bella, después de una semana, me arrastró a mi oficina por gritarle a una de las nuevas enfermeras que había contratado. La pobre muchacha estaba llorando en los vestidores debido a mi comportamiento poco profesional de mal humor. Le había gritado por no poner una vía intravenosa de manera apropiada.
Sorprendentemente, Bella me puso en un tiempo de espera mientras ella iba a hacer frente a la nueva enfermera, Bree. Ella incluso fue tan lejos dándome una asignación para centrarme. De mala gana, me puse a escribir en mi equipo, ya que la escritura era un problema con el condenado cabestrillo negro. Parecía un niño de jardín de niños escribiendo el cuaderno de recetas. Me enorgullecía en tener buena letra para ser doctor. En los últimos tiempos, no tanto.
¿Cuándo me podré quitar el estúpido cabestrillo?
Regresando a la asignación de Bella, ella me pidió que escribiera una manera para no morderle la cabeza a alguien si estoy frustrado. Me quedé mirando la pantalla del ordenador con la mirada vacía, tratando de pensar en estrategias para evitar una repetición de la situación con Bree.
Manejo de la ira 101 — estrategias de Edward Cullen, MD*, asignadas por su brillante novia, Isabella Swan, RN*.
Cuando en el trabajo o en la vida, las personas tienden a sentirse frustrados, enojados, molestos, etc… Necesitas poner atención en como manejas estos momentos para no desquitarte con tus compañeros de trabajo, amigos y otras personas importantes (novia / prometida). Estos son algunos consejos y trucos para la dirección de dichos temas.
Paso número uno: Alejarte cuando te estás comenzando a molestar. Cuando estás nervioso, tus emociones están en alto y será más rápido que pierdas los estribos a que si estuvieras tranquilo. Si esto no es una opción, continúe con el paso dos.
Paso número dos: Algunas veces estás en una situación en dónde no te puedes alejar (situaciones de emergencia en donde tu paciente se está desangrando… si un doc se va durante eso, te ganarás una demanda por negligencia profesional) toma algunas respiraciones calmantes, trabaja a través del procedimiento / situación. Una vez que el paciente se ha estabilizado (o la situación), toma un tiempo de espera. Sólo después de que hayas recogido tus pensamientos habla con la otra persona involucrada.
Paso número tres: Obtén una mamada de tu chica (¡broma! ¡Te amo Bella! ¡Xoxoxo!)
Paso número cuatro: Hazle sexo oral a tu chica… (¿Te das cuenta a donde se dirige esto? Te necesito dulce niña. Enterrar mis labios entre tus muslos y emborracharme de tu suculento néctar) ¡UGH! ¡Necesito detener esto! Control de la ira…
Paso número cinco: Lo digo en serio, lo juro. Si es posible, consigue a otra persona para mediar entre tú y la persona con la que estás enfadado: alguien que no participe activamente en la situación en cuestión. Es necesario tener esa perspectiva fuera para trabajar a través de los problemas y crecer como persona.
Paso número seis: Si las estrategias anteriores no funcionan, emborráchate y hazle el amor a tu chica. Estar encerrado en su calor es un bálsamo para el alma. Las endorfinas liberadas por venirte hacen que todo se sienta mejor, por no mencionar el placer físico de ver a tu chica venirse. ¿Quién está conmigo?
Ahora, yo sé por qué escribes todo, dulce niña. Es una manera muy productiva para liberar mi vómito verbal. Además, muestro lo caliente que estoy. (¡¿Por favor?! ¡Te necesito, mi niña!) También ya me siento mejor. Bree va a obtener una disculpa de mi culo malhumorado antes de que se vaya.
Estaba guardando e imprimiendo mi entrada de diario mientras Bella entró por la puerta. Sus ojos eran oscuros, con ira y basado de su postura, todavía estaba muy enojada conmigo. Saqué mi labio inferior — Te amo, Bella.
—No vueles, Cullen — dijo ella con vehemencia. — Siéntate — con las hojas de mi trabajo sobre el manejo de la ira, me dejé caer en mi sofá. Tenía un poco de miedo de Bella. Ella se paseaba en mi oficina. — Conseguí que Bree se calmara. Tu comportamiento grosero fue la gota que colmó el vaso para ella.
— ¿Qué sucedió?
—Lauren, Jessica y Britney han asumido la responsabilidad de molestar y burlarse de Bree como ellas se burlaban de mí — gruñó Bella. — Entonces, a esto le añadimos tu comportamiento idiota, ella está en su punto de ruptura. Bree tuvo problemas con la colocación de la intravenosa y te pidió ayuda.
—Le dije que no podía debido a mi lesión — dije malhumorado.
—Edward, he oído lo que has dicho. Estaba en el área siguiente de la cortina — dijo Bella con enojo. — Tú dijiste y cito: Si usted no puede hacerlo, poner una vía intravenosa, ¿qué está haciendo en mi sala de emergencias? — Bajé la cabeza con vergüenza. Yo era un idiota. Me odiaba a mí mismo por hacer llorar a una chica porque tenía el dolor. — Fue un milagro que ella fuera capaz de colocar la vía intravenosa después de ser avergonzada y regañada, Edward. ¡Tú eres uno de los buenos! ¿Qué demonios?
—Lo siento — murmuré.
—No te disculpes conmigo. Tienes una enfermera de veintitrés años de edad que está petrificada de ti, con la que necesitas disculparte — dijo Bella con severidad. Con un suspiro, se sentó a mi lado. — Sé que te duele, cariño. Es frustrante cuando sabes que puedes hacer algo, pero debido a una lesión, no se puede. Sin embargo, no puedes desquitarte con otras personas.
—Lo sé — murmuré. — Soy un idiota.
—Normalmente no lo eres, Edward — dijo ella mientras entrelazaba sus dedos con los de mi mano buena. — De todos modos, Félix dijo que revisaría tu mano hoy en la tarde y Bree sale dentro de una hora. Tienes ese tiempo antes de tener que pedirle disculpas. Y no la hagas llorar, Cullen. Ella está completamente abrumada. Este es el primer trabajo fuera de la universidad que tiene y está nerviosa. Si uno de los jefes cuestionara tus habilidades, tú también llorarías — cogió mi diario y lo dobló, poniéndolo en su bolsillo. — Voy a leer esto más adelante. Cuando esté en casa.
—Awww, Bella — lloriqueé. — Dijiste que vendrías a mi casa.
—Angela está enferma y ella me necesita — dijo ella, agitando mí cabello. Hice un puchero, cruzando los brazos sobre el pecho. — Oh, Edward. Sé que dije que iba a pasar la noche contigo, pero Ang me envió un texto pidiendo que volviera a casa ya que ella se sentía tan miserable. Voy a pasar la noche contigo cuando tengamos nuestra cita este fin de semana. ¿A dónde vamos?
—Lo sabrás cuando salgamos — respondí crípticamente — ¿Puedo al menos obtener un beso antes de que te vayas?
—Sí, cariño — se rió, inclinándose para besar mis labios dulcemente. — Te amo Edward. Muchísimo a pesar de tus actos cascarrabias de la semana pasada. Discúlpate con Bree.
—Si dulce niña — respiré contra su boca, deslizando mi lengua entre sus labios. Ella gimió antes de alejarse — ¿Hey…?
—Me tengo que ir Edward — se rió. — Te llamo más tarde. ¿Está bien?
—Bien — gruñí.
—Oh, no hagas pucheros nene — soltó una risita.
— ¡Estoy frustrado, caliente y bueno Caliente! — siseé. — No puedo exactamente sobarme a mí mismo porque estoy roto — dije moviendo mis dedos dentro del aparato ortopédico. Jodido Jasper… Bella se rió mientras caminaba hacia la puerta. — ¡Bella! — Dios, ¿puedo ser más bebé llorón?
—Me voy Edward. Lo siento por tu problema tengo a una amiga enferma en casa. Eres ambidiestro, usa la otra mano — ella me guiñó un ojo antes de salir de mi oficina. Fruncí el ceño ante la puerta cerrada, pero realmente no había pensado en lo que sugirió Bella. Tal vez lo intentaría esta noche.
xx APFL xx
Me disculpé con Bree y le expliqué mis frustraciones por el cabestrillo. Ella todavía estaba extremadamente temerosa de mí y de perder su trabajo. Me tomó casi una hora convencerla de que me dolía la mano y estaba molesto que no podía hacer nada con el estúpido cabestrillo en la mano. Ella no iba a perder su empleo.
Sin embargo, una de las cosas buenas que pasaron. Félix me quitó el cabestrillo y dijo que podía regresar a trabajar completamente. Yo estuve malditamente cerca de besar al hombre cuando dijo que estaba "curado". Celebré cuando llegué a casa masturbándome en la ducha, soñando con Bella.
Después de comer una breve cena de un plato de cereal y una cerveza. Es asqueroso. Lo sé. Tengo que ir al supermercado. Por lo menos la leche no estaba echada a perder... decidí llamar a mi chica. Quería ver cómo estaba y ver cómo estaba Angela. Marqué su número y esperé a que contestara. Cuando lo hizo, oí gemidos en el fondo — ¿Hola? — Preguntó.
—Hey, dulce niña — le dije — ¿Está todo bien?
—Angela no puede retener nada y ella está sollozando incontrolablemente — dijo Bella. — Ella está vomitando. Pobrecita.
— ¿Ella quiere algo de Reglan? Yo puedo ir y darle una inyección — le dije. Quería estar con mi chica tan desesperadamente.
—Espera — dijo ella. Oí al voz apagada de Bella y un "¡SÍ!" Entusiasta por parte de Angela — ¿Te importaría venir?
—No hay problema. Voy a pasar por el hospital, a recoger los medicamentos y una bolsa intravenosa ya que Angela quizás también esté deshidratada — dije mientras subía por las escaleras. — Voy a estar allí en una media hora más o menos.
—Gracias — susurró Bella. — Te amo, Edward.
—Te amo más dulce niña — murmuré. Me puse unos shorts, una camiseta de los Cubs y unos tenis. Terminé mi apuesto conjunto con mis gafas y me fui al hospital. Rápidamente inicié sesión, pedí algunos Reglan y una bolsa de suero para Angela. Alice estaba trabajando y me lo entregó. Le di las gracias y me dirigí hacia la salida. Sin embargo, la puerta del vestuario se abrió. Jacob siseaba en su teléfono.
Yo no estaba contento cuando el consejo de administración le permitió a Jacob volver al trabajo. Ellos creían que nosotros lo podríamos rehabilitar. Yo, personalmente, creo que es una causa perdida porque actúa como si fuera Dios. La mayoría de los cirujanos lo hacen. Decidí ser un bastardo entrometido y escuchar su conversación.
— ¡Mierda! ¡Hombre, yo no tengo más dinero! Mi nuevo trabajo me está jodiendo... jefe de mierda tiene este palo listo para ensartarme por cada cosa de mierda que yo haga... Habla con Sam. Él puede ayudarte, si sabes lo que quiero decir. Auto medicarse y todo eso... No, no puedo traerte medicinas. Todavía estoy bajo llave con mi jefe imbécil y sus compinches. No puedo recetar nada...Habla con Sam. Él puede ayudarte mientras tanto. Estaré ahí después de mi turno para verte... Bien. Nos vemos dentro de poco — Jacob colgó el teléfono y salió por la otra puerta de los vestuarios.
Lo seguí a una distancia, agarrando a Alice en el camino — ¡Edward! ¿Qué estás...?
Cubrí su boca con la mano — Estoy siguiendo a Black. Algo pasa y quiero un testigo — le dije. Asintió con la cabeza, seguimos a Jacob al armario de drogas. Alice observaba mientras veíamos a Jacob deslizar varios frascos de analgésicos, reemplazándolos con botellas similares. También tomó varios parches Demerol*, reordenando los restantes para que pareciera que no fueron tocados. Fruncí el ceño. Esto estaba bajo llave. Black no tenía una llave. ¿Quién le dio una?
Jacob salió del armario de drogas y por la dirección opuesta de donde estábamos parados — ¡Mierda! — Chilló Alice — ¿Qué va a pasar?
—No lo sé. Alice, necesito que escribas lo que viste, y envíalo a Eleazar y Marcus. Voy a hacer lo mismo. Black está robando sustancias controladas sin nuestro consentimiento con la intención de utilizarlos, posiblemente venderlos — le dije. — Eso es un delito grave y él puede perder su licencia médica.
—Te mandaré copia oculta de mi informe — dijo ella.
—Gracias — le respondí. Con un suspiro le envié un texto rápido a Bella diciendo que estaría allí en un poco más de un media hora y me puse a escribir mi informe. Anoté todo lo que escuché previo a lo que Alice y yo vimos en el armario. Lo revise y estaba convencido de que tenía mi punto a través de Jacob. Cuando iba a enviarlo a Eleazar y Marcus, me di cuenta de que la copia de Alice ya estaba en mi bandeja de entrada. Cerré sesión en mi computadora, agarrando las medicinas para Angela y conduje a su apartamento.
Usando la llave, entré en el edificio, pero llamé a la puerta. Bella abrió y pude a escuchar a Angela vomitando en el baño. — Oh — dije.
—Ella cree que comió algo de sushi en mal estado — respondió Bella.
—Yo estaría vomitando demasiado si comiera pescado crudo. Esa mierda es desagradable — yo reí caminando hacia los sonidos vomitosos de Angela en el baño. Estaba acurrucada alrededor del inodoro, aferrándose a él para salvar su vida. — Hey Ang.
—Uf — se quejó.
—Lo sé, cariño — le dije mientras me sentaba a su lado — ¿Tienes fiebre?
—Sólo un poco — dijo con voz ronca. — Creo que es debido a todo el vomitar que tengo.
— ¿Crees que puedo examinarte? — Le pregunté mientras quitaba el cabello sudoroso de su cuello.
—Me disculpo si te lanzo algún trozo. A pesar de que será debido a tu elección de atuendo. ¿Los Cubs? Cullen, ¿en serio? — Bromeó mientras cerraba la tapa del inodoro para sentarse en ella.
—No estás tan enferma. Le estás dando mierda a los adorables perdedores — bromeé. — Bella, ¿puedes tomarle la temperatura?
—Claro — respondió Bella, poniendo el termómetro en la oreja. Toqué su cuello para ver si se hincharon sus ganglios linfáticos — 37.3 grados.
—Gracias, dulce niña — sonreí — ¿Podrías hacerme un favor y acomodar la intravenosa en el dormitorio, administrando el Reglan dentro? — Ella asintió con la cabeza y salió del cuarto de baño, cerrando la puerta para darnos a Angela y a mí algo de privacidad — ¿Estás segura de que es intoxicación alimenticia?
Angela se mordió el labio y, a pesar de su palidez, se sonrojó ligeramente.
—Ang, no te puedo tratar si no lo sé — le dije, arqueando una ceja — ¿Podrías estar embarazada?
—Me acabo de enterar — susurró. — Ben y yo éramos siempre cuidadosos pero una noche él no tenía ningún condón y pensé que estaba en mi zona segura para mi ciclo. Aparentemente no... ¿El Reglan podría lastimar al bebé?
—No. Va a estar bien, pero lo tomarás con moderación. ¿Tu "enfermedad de la mañana" ha sido tan violenta todo el tiempo? — Le pregunté.
—Más o menos — se quejó, inclinándose hacia adelante. — Sin embargo, este es el más largo que ha aparecido. He estado fuera durante dos días y he estado vomitando durante dos días — se cubrió la boca y se apresuró a desechar los escasos contenidos en el inodoro. Gentilmente le froté la espalda mientras sostenía su cabello lejos de su cara — ¡Esto es una mierda! Yo no tengo un bebé en mi vientre. Tengo el engendro de Satanás.
—Apuesto a que Ben le encantaría oír eso — me reí.
— Él no lo sabe. Todavía no — murmuró. — Tampoco Bella. No sé qué hacer. ¡Edward, ayúdame!
—En primer lugar, necesitas decirle a Ben. Él es el padre y él tiene derecho a saber — le dije en voz baja, sentándome sobre mi trasero. — En segundo lugar, es necesario hacer una cita con un obstetra. Él puede determinar cuando ocurrió la concepción y te dará un mejor asesoramiento para las náuseas matutinas que yo. Soy un médico de urgencias, no un ginecólogo.
— ¿Puedes recetarme algo para el vómito? No puedo andar por ahí con una vía intravenosa con Reglan — ella frunció el ceño.
—Probablemente Zofran * pero podrían intentar algo natural primero — me encogí de hombros.
— ¿Qué hay de Bella? — Preguntó.
— ¿Qué pasa con ella?
—Una vez que le diga a Ben, él va a querer que me mude con él. Yo no quiero dejarla sola — Angela frunció el ceño.
— ¿Hasta cuándo termina tu contrato de alquiler?
—Finales de julio — respondió ella. — Dejaré que Bella lo sepa tan pronto como le diga a Ben.
—Con suerte, puedo convencerla de que se mude conmigo — le dije, sonriendo ampliamente. Angela rodó los ojos, luego vomitó de inmediato. Después de que Angela se cepilló los dientes, la ayudé a entrar en la cama donde Bella había instalado la bolsa de suero. Expertamente, Bella lo insertó y la levantó en el cabecero de la cama. Puse un cubo de basura al lado del colchón ya que ella estaría atada a la cama. Ella frunció el ceño. — El Reglan te producirá sueño.
—Lo sé, lo sé — se quejó — ¿Sólo una bolsa?
—Después de esto, quiero que trates de tomar un poco de caldo caliente y galletas saladas — le dije.
—Te voy a hacer un poco, Ang —dijo Bella mientras besaba la frente de su amiga. — Sólo descansa, ¿de acuerdo? — Angela asintió y sus párpados comenzaron a cerrarse. Una vez que su respiración se niveló, Bella y yo entramos a la cocina y comenzó a trabajar en hacer su caldo. Con base en el volumen de lo fuerte que estaba golpeando las ollas y sartenes, sabía que algo estaba pasando. Sin embargo, ella no dijo nada.
Angela se terminó la bolsa de suero y fue capaz de mantener su caldo y galletas en el estómago. Estaba exhausta, cayendo dormida con prontitud después de comer. Bella lavó los platos y los puso en el lavaplatos. Su rostro, sin embargo, estaba increíblemente triste. Envolví mis brazos alrededor de su cintura, acariciando mi nariz en su cabello. — Háblame, dulce niña.
—Nada. Sólo pienso en un millón de diferentes escenarios — se encogió de hombros. — Estoy preocupada por Ang.
—Yo también, Bella. Ella va a estar bien — le dije. Está creciendo un ser humano en su estómago. A pesar de que soy un médico, todavía estoy sorprendido por el milagro de la vida.
—No es intoxicación alimenticia — dijo Bella hablando con total naturalidad. — Hay más, pero ella no me lo está diciendo.
—Si hay más, ella te dirá a su manera, Bella — le dije. — Ahora, ¿has leído mi diario? — Necesidad. De romper el hielo. Si ella me preguntara si Angela estaba embarazada, no podía negárselo. Tendría que decirle.
—Lo hice y eres un perv — ella resopló, golpeando mi pierna. — Siento que nuestros horarios no han estado alineados y que tu pobre varita fuera descuidada debido a tu lesión. Si te sirve de consuelo, yo he estado en el mismo estado de «prohibición», como tú.
— ¿No jugaste con alguno de sus juguetes? — Ronroneé, mordisqueando su oreja.
—No. Honestamente, me asustan — ella se sonrojó. — Son tan ruidosos y bueno, ¿y si Angela me escucha?
—Ella está fuera de combate. Puedo mostrarte cuánto pueden ayudarte esos juguetes — yo reí, tirando de Bella lejos de la cocina y hacia su dormitorio. Digamos que los juguetes no eran tan ruidosos como mi chica...
xx APFL xx
El resto de la semana pasó volando. Angela habló con Ben y él estaba en la luna por su feliz noticia. Sin embargo, Bella estaba bastante molesta por ésta ya que Angela y Ben le explicaron esa misma noche que se irían a vivir juntos. Bella apareció en mi puerta llorando. Yo no dije mucho. Simplemente dejé que llorara mientras la sostenía. Ella sabía poco sobre nuestra cita, le iba a pedir formalmente a que se mudara conmigo junto con otra sorpresa.
El día antes de nuestra cita, salí de mi turno y se fui a visitar a mis padres. La última vez que los vi fue en la cena de graduación fallida de Jasper. Cuando entré en la casa, pude oír sollozos. Mi padre se paseaba en la sala de estar hablando por teléfono. — No importa. Mi hijo está aquí y puede ayudar más que usted — espetó. — ¡Jodido psiquiatra bueno para nada! Hola, Edward.
— ¿Qué pasa? — Le pregunté, frunciendo la frente.
—Tenemos los papeles de la corte para el juicio de Royce — dijo. — Está agendado provisionalmente para la primera semana de julio. Además, Jenks nos informó de que Royce se encuentra en arresto domiciliario hasta el juicio porque fue amenazado en la cárcel. "Él temía por su vida" y algún juez liberal le concedió la libertad. Él no puede salir de su casa para nada. Pero eso está enloqueciendo a Rose. Tan pronto como recibió la llamada de teléfono, ella corrió al baño y vomitó todo lo que ha comido y se niega a comer nada más.
—Mierda — gruñí. — Voy a ir a hablar con ella.
—Bien porque ella tiene que calmarse. Su ritmo cardíaco está corriendo y me preocupa — dijo Carlisle, con la frente arrugada por la preocupación.
Asentí con la cabeza y caminé por las escaleras hasta la habitación de mi hermana. Estaba acurrucada en una bola junto a la ventana con mi mamá sentada cerca de ella, pero sin tocarla — ¿Rosie?
—Eddie — dijo entre sollozos mientras se levantaba de un salto, corriendo a mis brazos. La cogí y me caí al suelo, sosteniendo a mi hermanita con fuerza. — Él va a salir. ¡Lo sé! ¿Qué voy a hacer?
—Está bien, Rosie. Eddie te tiene — arrullé. Balanceando suavemente a mí hermana en mis brazos. Mi mamá se fue, erizando mi cabello al pasar. Rose estaba sollozando incontrolablemente. Simplemente dejé que llorara contra mi pecho. Después de una hora o así, ella se calmó lo suficiente y pude de hablar. — ¿Qué pasó?
—Tenemos la fecha del juicio — Rose se sorbió los mocos.
—Esa es una cosa buena, Rosie — dije mientras le apartaba el cabello enmarañado de la cara. — Mientras más rápido sea la fecha del juicio, más rápido podrás seguir adelante con tu vida.
—También lo pusieron en libertad para estar en su casa, Eddie — dijo ella, con voz ahogada. — Él fue "amenazado" y algún juez imbécil le concedió el arresto domiciliario. Él va a salir a buscarme. ¡Lo sé!
—Rose, no llegará a ti. Yo te prometo que va a tener que pasar por mí, papá, mamá, Emmett, Bella y posiblemente Assper* para llegar a ti — le dije mientras apretaba mi agarre sobre ella. — Sé que estás aterrorizada, pero no puedes dejar que te controle. Eres más fuerte que esto. Eres más fuerte que cualquiera de nosotros juntos.
—Estoy muy asustada, Eddie. ¿Qué pasa si esto sucede otra vez mientras estoy en la escuela? No voy a tener a nadie allí conmigo — murmuró con desaliento.
—Johns Hopkins es una escuela increíble, pero también lo son cualquiera de las escuelas de medicina locales — repliqué. — Te admitieron en Northwestern y la Universidad de Chicago. Siempre se puede asistir allí.
—Pero, quiero mudarme — se quejó. — Si voy a la escuela aquí, voy a estar atrapada en control parental.
—Puede que tenga algo que nos beneficiaría a ambos. Déjame hablar con Bella y vamos a ver dónde caen las fichas — le dije mientras levantaba a mi hermana. Ella chilló, golpeando mi pecho. Yo la dejé sin contemplaciones sobre la cama.
—Tonto — se rió, entonces limpió su nariz mocosa. — ¿Qué quieres decir? Edward, ¡vamos! ¡Dime! ¡Dame las mercancías! Necesito algo positivo en estos momentos. ¿Por favor?
—Bien — me reí entre dientes sentándome frente a ella. — Estoy aquí por un par de razones. La primera es para recoger el anillo de bodas de la abuela Masen para dárselo a Bella.
— ¿Le vas a proponer matrimonio? — Chilló.
—No. Todavía no. Quiero darle a Bella ese anillo como una promesa de que voy a proponerle matrimonio — le dije.
— ¡Hurra! ¡Tengo una nueva hermana! — Rose gritó, jalándome a la cama, haciendo que cayéramos al suelo. Mi cabeza se estrelló contra la alfombra.
— ¡Suéltame, mocosa! — Solté un bufido mientras rodaba debajo de ella. Masajeé mi cuello, con el ceño fruncido a mi hermanita. — Sé amable con tu decrépito hermano mayor.
—Lo siento — ella sonrió dándome su versión de una sonrisa torcida.
—Sí, lo que sea, Squirt — me reí. — Yo soy tu saco de boxeo personal.
Ella rodó los ojos. — Así que, ¿cuál fue la segunda cosa que viniste a hacer aquí? — Preguntó Rose, apoyándose en su colchón.
—Para cumplir en pedirle a mamá que trabaje con Bella en redecorar mí casa. Sin embargo, yo estaba pensando que si vas a asistir a la escuela aquí en Chicago, podrías comprar mi casa de piedra rojiza y Bella y yo podríamos conseguir algo juntos — me encogí de hombros. Rose soltó otro grito de niña. — ¡Ella tiene que decir que sí primero!
— ¡Ella lo hará! ¡Yo sólo sé! — Dijo Rose aplaudiendo. — Oh, yo sólo sé qué cosas maravillosas puedo hacer con tu casa, Edward. Voy a destripar totalmente el armario para que sea un vestidor — ella saltó y corrió hacia su computadora, escribiendo furiosamente.
—Estoy muy contento de haberte hecho sentir mejor — dije sin expresión.
Ella dejó de escribir y se volvió en su asiento. — Edward, sabes que Te amo. Yo no habría podido pasar través de esto sin ti.
—No olvides a mamá y papá — le dije.
—Ellos ha sido geniales, pero fuiste tú al regresar a casa quien pateó mi trasero — dijo ella. — Además la amistad que tengo con Bella, Alice, Angela y la hermana de Alice, Cinthya me ha hecho más fuerte.
—Tampoco olvides a Emmett — me reí. Ella se sonrojó. — ¿Ustedes dos no han salido oficialmente en una cita todavía? ¿Se han besado?
— ¿Cita? Si ¿Besarnos? Todavía no, pero creo que pronto — dijo ella sonriendo con nostalgia. — Emmett es un santo.
—Lo es. Él es un gran tipo, Rosie. Te mereces a alguien como él — le dije mientras me levantaba. La besé en la cabeza y le revolví el cabello. Ella golpeó mis manos. — Voy a ver cómo están mamá y papá. Habla con ellos. No dependas de tu hermano mayor para sacarte de tu miedo.
—Lo sé — ella suspiró. — Te amo Eddie.
—Yo también te amo, Rosie — le dije mientras besaba su mejilla, haciéndole una trompetilla en su piel. Ella chilló. Corrí lejos, esquivando los lápices que estaban siendo arrojados en mi dirección. Mi hermana lanzaba como una niña. Cerré la puerta y me dirigí al estudio de mi madre, que estaba en el mismo nivel que la habitación de mi hermana. — ¿Mamá?
— ¿Rosalie está mejor? — Preguntó. Su voz sonaba tan rota.
—Lo está, mamá — le dije mientras me sentaba en el borde de su escritorio. Unas lágrimas caían por las mejillas de mi madre. — No llores, mamá.
—Me siento tan impotente, Edward. La única persona a la que responde cuando ella es así eres tú — ella suspiró. — Mi niña se ha roto y no puedo arreglarla.
—Ella no necesita que tú la arregles mamá. Ella necesita que la entiendas. Yo la entiendo y es por eso que ella me responde — yo suspiré, pasando la mano por mi cabello. — Rose es muy frágil, pero ella no está completamente rota. La trato lo más normal que pueda. Quítate los guantes de seda, mamá.
—Ella es mi bebé y me duele verla con dolor — dijo. — Fuera de mis tres hijos, eres el más normal.
—No, no lo soy — me reí. — Es sólo que oculto mis jodidas estupideces muy, muy bien. Quiero decir, mi ex mujer fue lesbiana de clóset ¿por cuánto tiempo?
—Oh, Edward — ella respiró. — Ahora, yo sé que no viniste aquí para arreglar a Rose. Tienes el determinado look de "yo-sólo-vine-con-Mamá-a-conseguir-algo-que-yo-quiero".
—Eres tan inteligente, mamá — le dije en broma.
—Puedes conseguir lo que quieras, eres mi hijo mayor — ella sonrió. — ¿Qué quieres?
—El anillo de bodas de la abuela Masen — le dije.
— ¿No le vas a proponer a Bella matrimonio con eso verdad? — Dijo Esme rotundamente.
— ¡Cielos, no! Voy a darle una roca que hará que un ciego se cubra los ojos — le contesté. — Quiero el anillo para dárselo como una promesa de que voy a pedirle matrimonio — Esme gritó, saltando en su asiento. Me tapé los oídos. — ¡Jesús! ¿Qué pasa con todas las mujeres de esta casa chillando? ¡Ten piedad de mis pobres oídos!
—Estoy tan feliz por ti, Edward — dijo mientras me abrazaba. — ¡Ustedes dos deben tener una boda de verano!
— ¡Es un anillo de promesa Ma! No nos vamos a comprometer todavía — le dije. — ¿Me lo podrías dar?
—Claro — dijo mientras se ponía de pie, caminando a un gran cuadro en la habitación. Ella lo abrió y situado detrás de él estaba la caja fuerte con todas las "joyas" familiares: la banda de boda de la abuela Masen, el anillo de compromiso de la abuela Cullen (Qué es más feo que el pecado ¿Quién utiliza un ópalo de fuego para un anillo de compromiso?), varios collares y aretes y, por último, el anillo de bodas de la bisabuela de mi mamá que tiene un masivo y enorme diamante. Cogió una bolsa de terciopelo. Con una suave sonrisa, ella lo apretó contra su pecho. — Aquí tienes, Edward.
—Gracias, mamá — dije mientras sacudí la bolsa. Acostado en mi palma había un anillo de platino que estaba rodeado de tres filas de diamantes. Relucía brillantemente y sólo podía imaginarlo en su dedo. — Voy a que lo limpien y lo pulan.
— ¿Cuándo vas a dárselo? — preguntó.
—Mañana ya que tenemos nuestra cita — le dije. — También voy a pedirle que se mude conmigo. Su compañera de cuarto está embarazada y cuando el contrato de arrendamiento termine, se mudará con su novio — mi madre sonrió, obviamente, muy contenta con este desarrollo. — Nos vemos más tarde, ¿de acuerdo?
—Está bien — dijo. — Te amo, Edward.
—Yo también te amo — le dije mientras le besaba la mejilla. Salí del estudio y me dirigí a la planta principal, iría con nuestros joyeros para que limpien, pulan y abrillanten el anillo. Sin embargo, mi papá me detuvo antes de que pudiera salir.
— ¿Edward? Una palabra — preguntó.
— ¿Sí?
—Acabo de recibir un correo electrónico de Marcus y Eleazar respecto a nuestro cirujano preferido de trauma — dijo, con la nariz arrugada con disgusto. — Han iniciado una investigación formal contra él robo de drogas del armario.
—Bien — le dije con frialdad. — ¿Sabes cuánto tomó?
—Hay seis frascos de solución salina enmascarados como morfina y 50 pastillas de Percocet* más diez parches Demerol extraídos del armario de medicamento que no fueron prescritas — dijo Carlisle. — Tú y Alice tendrán una reunión con Marcus y Eleazar el lunes por la mañana. En lo que a mí respecta, el doctor Black ya no es miembro de nuestro personal en el County. Yo no confío en él.
—Yo tampoco — le dije. — Sin embargo, él consiguió la llave del armario de alguien. Se le negó el acceso, papá.
—Vamos a tener que hacer que señale a su cómplice — dijo Carlisle, frunciendo los labios. — Esa es la pregunta ¿Quién sería tan estúpido como para darle una llave del armario de medicamentos cuando no se le dio el privilegio de sustancias controladas recetadas?
—Medita sobre eso, mientras yo voy hacer unos recados — dije mientras me levantaba de un salto.
—Edward, tú trajiste esta acusación contra Jacob — dijo Carlisle con severidad.
—Lo sé, papá. Pero, yo no tengo tiempo para hablar de eso ahora. No estoy trabajando. Ni tú tampoco — le dije, pellizcando el puente de mi nariz entre mis dedos. — Tengo una cita importante para planear y una chica con la que yo quiero pasar mi vida.
— ¿Le vas a proponer matrimonio? — Preguntó, dándome una sonrisa torcida.
—Todavía no, pero pronto, papá. Le voy a "prometer" que algún día le voy a proponer matrimonio con un anillo de promesa. Tengo que ir a que lo limpien antes de nuestra cita en Odissey de mañana — le expliqué.
—Está bien — se rió entre dientes. — Me alegro de que tú y Bella se hayan encontrado el uno al otro. Ella es una enfermera increíble y una chica tan hermosa.
—Ella lo es papá. Pero retrocede. Es mi novia sobre la que estás babeando — bromeé. Él levantó las manos a la defensiva, riendo a carcajadas. — ¿Vas a estar en la reunión?
—Ahí estaré — dijo. — Buena suerte mañana y déjanos saber lo que responde.
—Lo haré, papá — le respondí mientras me precipitaba fuera de la casa antes de que me detuviera por otra persona. Sería suerte la mía que Julio, el jardinero, me detuviera para preguntarme si quería begonias de color púrpura o rojo para el jardín de mi madre. Me dirigí a la joyería y conseguí que limpiaran el anillo. Se veía como un millón de dólares, ya que brillaba en la caja que me dieron para el anillo. Después, me fui a mi casa para cambiar mis sábanas ya que íbamos a pasar la noche en mi casa después de nuestra cita.
Me fui a la cama temprano y soñé con mi chica. Los sueños que asaltaron mi subconsciente eran de nuestro día de bodas. Bella caminando hacia mí en un vestido blanco. Bella en mis brazos mientras se balanceaba con la música en nuestra recepción. Bella limpiándose escarcha en la nariz de nuestro pastel de bodas. Bella y yo haciendo el amor en nuestra noche de bodas, la creación de nuestra vida. Nuestro hijo o hija naciendo.
Cuando me desperté, tenía lágrimas en mis mejillas. Deseaba tanto que ese sueño se hiciera realidad. Quería que mi niña estuviera conmigo de forma permanente. Esta noche era el primer paso para hacer ese sueño una realidad.
xx APFL xx
—Vale, Cullen. Puedes hacer esto — me dije mientras me sentaba afuera del apartamento de Bella en mi Aston Martin. — Vas a una cena romántica con la chica de tus sueños, le vas a preguntar si quiere mudarse contigo y prometerle pasar el resto de tú vida con ella. Entonces, tal vez, hacer el amor hasta que tu polla se caiga — con una respiración profunda, me acerqué al apartamento de Bella. Angela abrió la puerta, viéndose mucho más parecida a un ser humano y no como un zombie.
—Hey, Dr. Tattward — bromeó.
—Pregosaurus Rex* — bromeé. — ¿Cómo está tu frijol?
—Cocinándose — resopló. — Tuve mi primera cita con el ginecólogo y estoy cerca de ocho semanas. Además, mi médico me dio una prescripción para Zofran * y no voy a vomitar más. ¡Soy feliz!
—Felicitaciones — le dije mientras la abrazaba. — ¿Has visto a mi chica?
—Ella está estresada sobre su atuendo. Ella piensa que es demasiado apretado, pero creo que se ve increíble. Ella ha bajado casi doce kilos y si yo fuera lesbiana, me le lanzaría encima.
— ¡Te he oído Angela! — Bella gritó desde su cuarto.
— ¡Ben me dice que tengo una lengua mágica, Bella! Tal vez podría tener un poco de diversión contigo si el Dr. Tattward se siente generoso — dijo Angela. Mis cejas se dispararon a mi línea del cabello. Angela rodó los ojos y musitó que estaba bromeando. Sin embargo, Bella salió de su habitación en un vestido de un sexy azul pavo real. Llevaba el pelo rizado y colgando alrededor de su cara como un halo de caoba de la belleza. ¿En serio Cullen? — Pensándolo bien, tal vez no. Yo a ti, Bells te amo, pero no giro esa dirección.
—Angela, te lo juro, tu filtro se ha ido por la ventana desde que anunciaste que estabas embarazada — dijo Bella.
— ¿Qué? Estoy caliente — dijo mientras se frotaba el vientre plano. — Yo me necesito un poco de carne de hombre. Voy a ver si Ben puede tomar una pausa para el almuerzo extendido para hacer que la mama de su bebé se venga con su propia lengua. ¡Pañales! — Cogió su bolso y bailó fuera de la habitación, dejándonos a Bella y a mí en shock.
—Cero filtro — Bella suspiró.
—Yo no me preocupo por Angela o su filtro. La única persona que me importa ahora mismo es… — dije mientras cruzaba al otro lado para ir con ella, besando sus labios suaves. — Hola, cariño. Te ves increíble.
—Gracias — ella se sonrojó. — Alice y yo fuimos de compras hace unas semanas y compramos esto. Era estrecho, pero ella insistió en que lo conseguiría, afirmando que "me quedaba bien y te haría babear".
—Bueno, te ves jodidamente caliente y definitivamente yo estoy babeando — le dije mientras me limpiaba la barbilla. — No puedo creer lo sexy que te ves, Bella.
—Ya soy talla diez — dijo ella, su rostro brillaba con orgullo. — Tal vez tenga que bajar otros diez kilos para quedar en talla ocho, pero estoy feliz con lo que he logrado.
—Deberías estarlo dulce niña. Sin embargo, te amaría incluso si fueras talla treinta — dije besándola dulcemente.
—Puedes, pero yo no lo haría — ella suspiró. — Ahora, dijiste que era de "etiqueta" ¿Vas a decirme a dónde vamos?
—Ya verás cuando lleguemos allí — dije mientras le ofrecía mi brazo. Ella ansiosamente se enganchó en él ya que llevaba tacones increíblemente altos. Nos dirigimos a mi coche y yo galantemente la ayudé a que se metiera dentro del Aston Martin. Puede que haya apretado su culo suculento mientras ella me pasaba. Eso me valió un manotazo. Después me metí en el coche, nos llevé a Navy Pier, aparqué en el estacionamiento exorbitantemente caro.
— ¿Navy Pier? Estamos un poco demasiado elegantes Edward — dijo ella, tirando de su vestido.
—La primera parada, dulce niña — dijo mientras entrelazaba mis dedos con los suyos. Caminamos hasta el muelle donde estaba atracado el Odyssey. Cuando llegamos ella estaba desconcertada. — ¿Te sorprende?
—Nunca he estado en un barco — susurró. — Todo esto es tan glamoroso.
—Bueno, tengo planeado algo especial para ti una vez que estemos a bordo — murmuré contra su pelo suavemente rizado. Nosotros serpenteamos por la línea y nos tomaron nuestra fotografía cuando abordamos. Le entregué al portero mi boleto y nos llevó hasta la cubierta superior, justo debajo de la sala de observación. Yo había reservado todo el espacio para los dos, junto con una banda de jazz que Bella quería.
—Edward, ¿dónde están el resto de las mesas? — preguntó ella cuando se dio cuenta que sólo había una mesa en el centro de la habitación, junto a la pista de baile.
—Alquilé la habitación para una fiesta privada — canturreé. — La vida ha sido una locura últimamente y quería consentir a mi chica.
—Tú me consientes mucho, Edward — dijo en voz baja.
—Lo haré siempre, nena — murmuré. La guie a la mesa y la ayudé a sentarse. La camarera nos sirvió una copa de champán antes de dejarnos solos.
—No puedo creer esto — murmuró Bella. — Nunca en mi vida esperé todo esto.
—Te mereces lo mejor, dulce niña — le dije mientras levantaba la mano, besando su palma — Ahora, ¿Cómo estás? A pesar de tu belleza absoluta, puedo ver en tus ojos que estás en problemas.
—Estoy estresada — suspiró. — No sé nada sobre toda la situación de dónde voy a vivir. No puedo darme el lujo de permanecer en el apartamento de Ang y yo vivo por mi cuenta.
—Hmmm — dije pensativamente.
—Estoy tratando de descubrir mis mejores opciones de menos costo — dijo ella, jugando nerviosamente con su cabello.
—Tengo una sugerencia — le dije mientras corría mis dedos por la suave piel sedosa de su mano.
—Está bien — dijo ella, arqueando una ceja.
—Múdate conmigo — dije simplemente.
—Es demasiado rápido, Edward. Quiero decir, sólo hemos estado juntos durante seis meses... — ella divagaba.
—Bella, te he dicho una y otra vez lo que eres para mí — le dije. — Quiero pasar el resto de mi vida contigo. ¿Por qué no te vienes a vivir conmigo?
—Yo no puedo darme el lujo de vivir contigo. Quiero decir, que probablemente no podría hacer el pago eléctrico de tu casa — dijo ella, respirando con dificultad. Ella estaba al borde de un ataque de nervios.
—Bella, relájate — le dije mientras me sentaba a su lado, frotando suavemente su espalda. — Si por mí fuera, no pagarías nada — ella me lanzó una mirada. — Obviamente, no quieres eso, para que podamos solucionarlo puedes seguir pagando lo que pagas con Angela.
—No es justo — argumentó débilmente — Debería ser, cincuenta / cincuenta.
—Bella, esto no es por el dinero. Se trata de compartir nuestras vidas juntos — le dije mientras tomaba su rostro entre mis manos. Mientras lo hacía, el barco se alejaba del muelle y comenzaba su viaje a lo largo de las orillas del lago Michigan. — Si no te gusta mi casa, podemos escoger otro lugar. Sólo los dos.
— ¡Oh, no! yo no quiero que gastes más dinero innecesariamente — dijo.
—Bueno, Rose está pensando en alojarse en Chicago y va a necesitar un lugar para quedarse. Ella puede comprar mi casa y podemos conseguir algo juntos. Es un ganar-ganar — le dije. Se mordió los labios y su frente se arrugó. — Bella, amor, quiero esto. Cuando estoy lejos de ti, yo no duermo. Quiero saber que estás en casa y segura en mi casa así puedo tenerte en mis brazos siempre. Te amo mucho, Bella. Por favor, ¿te mudas conmigo?
— ¿Y si no lo logramos? — Preguntó, sus ojos marrones llenos de miedo y temor.
—Bella, un amor como el nuestro no sólo se desvanece. Te amo con todo lo que soy — le dije. Quería esperar para hacer esto, pero yo sabía que tenía que entregar mi as. Metí la mano en mi bolsillo y corrí mi pulgar sobre el dedo anular derecho. — Bella, ¿qué se necesita para que sepas que yo no voy a ninguna parte?
—Nada, Edward. Sé que me amas, pero... todavía tengo miedo — dijo.
—Bella, sé que todo el mundo en tu vida antes de que yo llegara te ha jodido una y otra vez. Eso apesta. Quiero asesinarlos por hacerle daño a mi niña, pero haré todo lo que esté en mi mano para hacerte feliz. Quiero pasar toda mi vida haciendo eso, Bella — saqué la caja que contenía el anillo de mi abuela. Lo abrí y lo puse en el plato.
—Eso no es un... — chilló.
—No, cariño. No es un anillo de compromiso — le dije. — Es una promesa. Mi promesa de que yo no voy a ninguna parte. Mi promesa de que yo te amaré por siempre y para siempre. Mi promesa a ti de que yo quiero un futuro contigo, incluyendo una casa, una camada de niños, un perro, tal vez un par de conejillos de indias y quizás un petauro del azúcar*.
— ¿Un qué? — Se rió, las lágrimas cayendo por sus mejillas.
—Es como un mono. Siempre quise uno cuando era niño — solté un bufido. — Bella, eres mi presente y mi futuro, sin duda. Yo te prometo el mundo, si me aceptas. Así que, voy a preguntar de nuevo. ¿Vas a vivir conmigo? — Tomé el anillo deslizándolo en el dedo anular derecho.
Sus ojos cafés me miraron. Levantó las manos y acarició mis mejillas, empujando suavemente mi cabello de la cara. Con una lágrima solitaria, ella asintió con la cabeza. — Sí, me iré a vivir contigo — susurró.
— ¿En serio?
—De verdad — dijo ella con voz ahogada.
—Te amo Isabella Swan — le sonreí, chocando mis labios contra los suyos. La saqué de la silla y la levanté, girando en la pista de baile, ganándome una risa de felicidad de mi chica. Mi casi-prometida. Mi pasado. Mi presente. Y lo más importante, mi futuro. Mi amor.
N/T: Buenooo antes que nada ¡FELIZ NAVIDAD! Siii amo estas fechas! Pásenla bien con su familia y sus seres queridos le mando un beso y un mega abrazo! Y aquí el regalito de navidad! Haha que tal con Eddie! Si pudiera les mandaría uno a cada una! Pero como no puedo solo lo tomamos prestado jeje por fin darán ese gran paso todo comienza a avanzar y esto se pone cada vez más bueno! Gracias por sus reviews, favs y follows! Prometo contestar prontito! Besos chicas! Felices fiestas!
*Registered Nurse(RN) su equivalente en español, Enfermera Registrada. Doctor of Medicine (MD) su equivalente en español, Doctor en Medicina.
*Demerol/ Forma comercial de llamar a la meperidina pertenece al grupo de los opioides sintéticos, entre los que también se encuentra la metadona. Al igual que otros opioides, causa dependencia y síndrome de abstinencia si se deja de tomar de forma repentina tras varios días de administración, por lo que la dosis debe retirarse de forma gradual. Es un narcótico analgésico que actúa como depresor del sistema nervioso central y se utiliza para aliviar el dolor de intensidad media o alta.
* Assper/ es una combinación de palabras, de Ass que significa culo o trasero y per de Jasper. No tiene traducción así que lo dejé así.
* Percocet/ Forma comercial de llamar a la oxicodona es un analgésico opioide, efectivo por vía oral, muy potente y potencialmente adictivo. Se sintetiza a partir de la tebaína.
* Pregosaurus Rex/ Combinación de palabras que no tiene traducción y decidí dejarlo así. Se refiere a una mujer embarazada que actúa como un Tiranosaurio Rex enfadado, gruñón y hambriento.
*Zofran/ (Ondasetron) se usa para prevenir las náuseas y los vómitos.
* Petauro del azúcar/ Son animales mamíferos nocturnos y de costumbres arborícolas. Debe su nombre común a su preferencia por los alimentos azucarados.
