Disclaimer: los personajes son pertenecen a Stephanie Meyer, la historia es completamente de Tufano79 yo solo la traduzco obvio con su permiso. Guacha es la editora :)
Capítulo Veintitrés
BPOV
Edward ha estado actuando un poco raro últimamente. No me ve a los ojos y actúa como con culpa. He tratado de hablar con él pero me besa y hace que olvide lo que quería hacer con muchos orgasmos. Estoy determinada, hoy sabré porque trata de matarme con su lengua de platino.
Así que hoy lo voy a emboscar.
En el baño.
No cuando esté haciendo del baño ni nada de eso. Mi hombre es muy nocivo cuando lo hace, sin embargo. Ewwww... debe invertir en montones y montones de velas aromáticas .Y Yankee Candle* está teniendo su liquidación semestral. Toallas suaves es un gran aroma. Lo puse en la lista de tareas pendientes.
Estoy divagando. Edward está en la ducha y por fin voy a confrontarlo acerca de su extraño comportamiento.
En silencio, me metí en el baño y salté sobre el mostrador después de volver de un turno de noche que cubrí para Ben, que ha sido atrapado por el frío verano de Angela. Edward tarareaba en voz baja mientras se lavaba el pelo. Él estaba meneando su trasero al ritmo de la cabeza. Se enjuagó el cabello y cerró el grifo. Dándose la vuelta, se pasó una toalla de la barra y la frotó sobre su pelo mojado. Crucé las piernas debajo de mí y esperé pacientemente. Abrió la puerta de la ducha y salió. Él estaba envolviendo la toalla alrededor de su cintura cuando me decidí a atacar.
—¿Alguna vez vas a decirme por qué estás actuando tan raro? — Le pregunté.
Edward gritó, dejando caer la toalla al suelo — ¡Santa mierda! ¡Bella, casi sacas la mierda fuera de mí! — Chilló.
—Lo dudo mucho ya que la habitación no huele como un vertedero de residuos tóxicos — me reí. Rodó los ojos, envolviendo la toalla alrededor de su cintura —. En serio, ¿por qué estás actuando tan nervioso? — Mis inseguridades vinieron volando — ¿Quieres que me vaya?
—¿¡Qué!? ¡No! — Dijo mientras se ponía a mi lado, tomando mi rostro entre sus palmas cálidas y húmedas. Se inclinó y me besó suavemente. Su boca era cálida y flexible, moldeándose con mis labios.
Me aparté, empujándolo — No más sexo. Estamos hablando, Cullen. ¿Por qué actúas como gato en una habitación llena de mecedoras? — Él frunció el ceño y bajó la mirada hacia mi pecho —. No mires a mis chicas. Contéstame, Edward — moví su cabeza inclinándola hacia mí para que él me mirara a los ojos.
Él suspiró y metió un mechón de cabello suelto detrás de mi oreja —. A principios de esta semana, mi vino hermano — dijo en voz baja. Me ericé. Ugh, Jasper. Bla... Jasper me hirió demasiado. Fue como un culo. Edward debió sentir mi reacción y pasó las manos por mí espalda —. Sé que no te gusta. Demonios, él no es mi persona favorita tampoco.
—¿Qué es lo que quiere? — pregunté rotundamente.
—Antes que nada quería disculparse conmigo y con suerte obtener una oportunidad de disculparse contigo — dijo Edward mientras se inclinaba hacia adelante y besaba mi frente —. Él, finalmente se dio cuenta que fue un pendejo de proporciones épicas y quiere hacer lo correcto.
—¿Cuándo? — susurré.
—Nosotros estamos libres mañana, así que le sugerí que viniera a almorzar — murmuró Edward. Lo miré y estaba encogido con miedo por mi reacción.
—Oh — respondí inteligentemente.
—¿Estás enojada conmigo? — preguntó. Sus ojos verdes estaban llenos de miedo, inquietud y culpa.
—Enojada no es la palabra correcta — le contesté, pasando mis manos por mi rostro —. Más bien como en shock.
—Ahora, dulce niña, si Jasper saca cualquiera de sus estupideces de costumbre, voy a poner fin al almuerzo y sacaré a patadas su culo hippie fuera de nuestra casa — dijo Edward —. Yo sé que acabas de llegar de un turno de noche y yo entro a trabajar dentro de una hora, pero no es necesario que hagas nada especial para este almuerzo. Voy a pedir algo. Sólo vas a dormir como lo planeaste originalmente.
—¿Crees que él es sincero? — pregunté mirando a Edward.
—Si no lo fuera, lo hubiera sacado a patadas en cuanto lo vi estacionado en la calle — respondió Edward jalándome hacia su pecho musculoso —. Se ve que en verdad Jasper quiere pasar de página en su vida. Quiere sanar sus pecados antes de mudarse.
—¿Se va a mudar?
—Sip. Le ofrecieron un puesto de maestro en la universidad Rice en Houston — dijo Edward besando el tope de mi cabeza —. Se irá a Texas cuando nosotros estemos de vacaciones. Quiere comenzar de cero y esta es la mejor manera para que Jasper lo consiga.
—¿Por qué no me habías dicho? — pregunté con un poco de enojo en la voz.
—Tenía miedo de que me cortaras mis bolas — se rió con nerviosismo. Yo le lancé una mirada —. Sin embargo, basado en tu reacción mi preocupación fue por nada.
—Deberías estar preocupado — dije mientras me retorcía liberándome de su abrazo. Me deslicé de la encimera y me incliné contra el marco de la puerta —. No por el almuerzo con Jasper, sino por qué esperaste tanto tiempo para decírmelo. Mi cerebro estaba haciendo volteretas pensando que te habías arrepentido de tu decisión en tenerme viviendo contigo... que querías poner fin a esto.
—Mierda, lo siento mucho, dulce niña — se disculpó —. Ya te he dicho muchas veces que tú y yo, somos para siempre. Yo nunca quise causarte estrés o que dudaras de mis verdaderos sentimientos por ti, amor — asentí con la cabeza, sin confiar en mi voz. Me alegré mucho de que Edward no deseara patear mi culo gordo de su casa, pero estaba molesta por que esperó tanto tiempo para decírmelo —. Puedo ver que estás enojada conmigo. Lo siento mucho, Bella. Te amo y nunca fue mi intención hacerte daño.
—Lo sé, Edward — suspiré —. Mira, es mejor que termines de arreglarte. Tienes turno en el hospital muy pronto y no quiero que nuestro desacuerdo te haga llegar tarde. Además, estoy cansada y de mal humor. Eso agrava mi enojo contigo. Por lo tanto, me voy a poner la pijama e iré a dormir mientras tú salvas algunas vidas.
—Lo siento mucho — susurró, y me dio una mirada tímida — ¿Me perdonas?
—Ya estás perdonado — le dije, revolviéndole el pelo mojado. Él me dio su sonrisa torcida antes de inclinarse hacia delante para besarme. Con un estrechamiento más, me aparté y entré en nuestra habitación para cambiarme e irme a la cama. Me quité mis batas, arrojándolos al cesto. Hice nota mental de que necesitábamos lavar la ropa. Yo empezaría una vez me despertara de mi siesta. En el momento en que estaba acurrucada en la cama con mi diario, Edward vestía un par de batas y unos tenis — ¿Vas informal hoy?
—Sí. Las tres últimas veces que llevaba pantalones de vestir, camisa y corbata, conseguí que me llenaran de vómito — respondió, frunciendo la nariz — Tal vez si estoy vestido menos elegante, no obtengo quedar cubierto del contenido del estómago de alguien.
—¿Quién trabaja hoy? — me acurruqué en la cama dejando mi diario en la mesita de noche. Él se sentó a mi lado y entrelazó sus dedos con los míos.
—Félix, Garrett, uno de los nuevos médicos, Kendra Vanderwulf, y un montón de residentes — respondió Edward —. También Angela, Bree, Alice y Lauren.
—Que bien — murmuré adormilada. Me acurruqué en la cama, recordando algo que me estaba molestando por un tiempo —. Oh, he querido preguntarte. ¿El juicio de Rose?
—Ah, sí, el juicio — suspiró — El abogado de Royce ha puesto un amparo para retrasar el procedimiento, alegando la inestabilidad mental. El juicio fue reprogramado para la primera semana de septiembre a menos que él tire de otra artimaña como esta. Quería estrangularlo por prolongar esto para mi hermana.
—Maldita sea — fruncí el ceño, apretando la almohada de Edward — ¿Cómo está Rose?
—Ella está lista para que se acabe — Edward resopló mientras se ponía el reloj y las gafas —. Ella está comenzando a seguir adelante con su vida con Emmett y la escuela de medicina y este capítulo ha terminado. También sé que Rose quiere llevarte a comprar algo de ropa para nuestro viaje a Hawaii. Prepárate para que el próximo domingo gastes en el centro comercial.
—Oh, demonios — me quejé —. Sólo sé que iríamos a la fiesta de Garrett. No sé si puedo manejar las compras. Además, yo quería empezar a empacar para el viaje, ya que voy a trabajar todos los días previos a nuestra partida.
—Voy a hablar con ella y le diré que limite su excursión de compras a un par de horas como mucho — Edward sonrió —. Ahora, ya me voy. Nos vemos cuando llegue a casa y lo siento por haber esperado tanto tiempo para decirte acerca de Jasper. En verdad, yo estaba aterrorizado de que me cortarías los "chicos".
—Hoy no — le dije, dándole una sonrisa soñolienta. Se inclinó y me besó en los labios —. Te amo, Dr. Tattward.
—Te amo más dulce niña — respondió, quitando el cabello de mi rostro —. Descansa y nos vemos cuando regrese — mis ojos se cerraron. Creo que quedé muerta para el mundo en el momento en el que salió de casa.
xx APFL xx
—¿A qué hora viene Jasper? — le pregunté mientras arreglaba la mesa del comedor. Moviendo las flores que Edward me dio la noche pasada como otra forma de disculpa. Eran coloridas y hermosas, dando a la habitación un ambiente festivo para nuestra comida.
—Estará aquí en una hora — dijo Edward —. Deja de estresarte y ven a sentarte conmigo — él tiró de mi mano y me llevó a la sala de música. Me sostuvo en su regazo, trazando círculos distraídamente en mi rodilla.
—Dijiste que me sentara contigo. No siéntate en mí — bromeé.
—Idealmente, me gustaría que te sentaras en mi cara para que yo pudiera comer tu coño — él se rió, mordisqueando mi oreja.
—¿Caliente Edward? — Me reí —. Tenemos tanto sexo últimamente que me sorprende que seas capaz de caminar. Oh, espera, que yo sea capaz de caminar.
—Yo siempre estoy cachondo, Bella. Soy un chico — dijo inexpresivamente —. Además, tu coño está hecho para mí. Yo podría vivir de tu suculento néctar para siempre.
—Sí, tienes que parar por tres razones. Razón uno, me estoy excitando. Razón dos, no hay nada que puedas hacer al respecto ya que estoy surfeando la ola carmesí. Razón tres, Jasper estará aquí relativamente pronto — Edward puso mala cara y se dejó caer en el sofá —. No hagas pucheros. Deberías estar agradecido de que tengo mi tía Flo ahora y no la tendré mientras estamos en Oahu.
—Bien — dijo —. Hablando de Oahu, me llegaron los billetes de avión, claves e información de coches de alquiler por correo. Dos semanas en el paraíso con nada más que tú, yo, una playa y un montón de hacer el amor.
—Suena celestial — le susurré, acurrucándome en su abrazo. Nos quedamos en la sala de música, envueltos en un abrazo hasta que el celular de Edward vibró en su bolsillo. Era Jasper. Él llamó para decirnos que estaba en camino. Edward tomó eso como su señal para llamar a un restaurante local para pedir nuestra comida. Consiguió un poco de comida italiana: pizza, calzones, ensalada y sopa de boda, para nuestra comida con Jasper. Sería entregado en una hora aproximadamente. Me levanté y abrí una botella de vino tinto.
Veinte minutos más tarde, alguien llamó a la puerta. Mi corazón empezó a palpitar rápidamente. Edward fue a abrir la puerta y corrí a la barra para servirme un trago de algo potente. Tomé un trago de whisky escocés Dewar, me sentí un poco más tranquila. Sin embargo, todavía estaba muy nerviosa. Este hombre había dicho cosas que me habían hecho daño. Cosas que me pusieron casi tan mal como las tonterías de mi padre. ¿Por qué estaba dispuesta a perdonarlo?¿Darle una oportunidad?
Lo haría. Por Edward.
Él era la razón por la que quería intentar escuchar a Jasper.
Con otro trago y una respiración profunda, alisé mi falda de flores y me fui a la sala de estar. Edward y Jasper estaban hablando en voz baja. Pude ver los cambios físicos en Jasper. Estaba más delgado. Sus ropas colgaban de su cuerpo y se veía triste. El cabello de Jasper estaba corto y hecho un lío, su cabellera rubia se parecía mucho a la de Edward. Su rostro estaba cubierto con una barba bien recortada.
— ... Por lo menos ya no huele como una comuna hippie — bromeó Edward.
—Me duché — Jasper gruñó —. Yo ni siquiera conseguí un corte de cabello y uno de esos trabajos de afeitar de lujo. Además, tengo que ir al Houston esta semana para la orientación. Probablemente no debería ir pareciendo vagabundo.
—Probablemente no — resopló Edward. Sus ojos atraparon los míos y me dio una sonrisa cálida. Él fue por mi y entrelazó sus dedos con los míos jalándome hacia su fuerte pecho. Agarré fuertemente su playera polo antes de levantar la mirada hacia Jasper.
Las cejas del hermano de Edward estaban disparadas hacia su línea del cabello. Él no me había visto desde aquel fatídico día fuera de mi departamento. Jasper me dio una sonrisa tentativa —. Hola Bella — dijo en voz baja.
—Hola — murmuré —. Te ves bien Jasper.
—Gracias. Sin embargo, no tan bien como tú — se rió —. Te ves hermosa. Edward tiene mucha suerte de tenerte.
Asentí y me pegué más a Edward —. Gracias.
—Vamos a sentarnos — dijo Edward tratando de romper la incomodidad en la habitación —. Jas, ¿Quieres algo de tomar?
—Solo agua, gracias — dijo Jasper.
Caminamos hasta la sala de estar y nos sentamos. Jasper se sentó en una de las sillas mientras yo me acurrucaba contra el costado de Edward. Sé que estaba siendo empalagosa. Sin embargo, todavía estaba tratando de averiguar las intenciones de Jasper —. Entonces, ¿cuándo te irás a Houston? — preguntó Edward.
—Mi vuelo sale el martes y llego a casa el viernes — respondió, tomando un poco de su agua —. Sólo tengo que llenar papeles, conseguir la asignación de mi horario de clases, salón, oficina y finalizar mi situación de vivienda.
—¿Vas a rentar o a comprar? — apuntó Edward.
—Rentaré por el momento. Si las cosas van como espero, buscaré comprar algo — se encogió de hombros —. Mi contrato en la universidad es solo por un año. Tengo que pasar a través de la mierda de prueba antes de que tenga algo más seguro, ¿sabes?
—Apuesto a que mamá está encantada por el nuevo proyecto para decorar — dijo Edward con una sonrisa irónica.
—Ella lo está, pero esto es algo que quiero hacer por mi cuenta — dijo Jasper en voz baja —. Le he confiado a Mamá, Papá, y Rose demasiado. Es hora de que madure.
—¿Vas a tomar algún mueble de tu apartamento actual? — preguntó Edward, frunciendo la nariz.
—Ah, no — dijo riendo —. La mayoría de los muebles de allí provenía de tiendas de segunda mano o de la Caridad. Todo será colocado en la basura.
—Bien. Ese lugar era un basurero — gruñó Edward —. Vas a rentar un apartamento ¿verdad?
—Sí. Quedaron atrás los días de vivir como un chico de fraternidad crecido — dijo secamente. Jasper se aclaró la garganta y se volteó hacia mí — ¿Cómo van las cosas contigo, Bella?
—Um, están bien. Las cosas están ajetreadas en el trabajo — le contesté cortésmente —. Pero, Edward contrató algunos nuevos médicos de guardia y nos enfrentamos a las secuelas de un escándalo de drogas en la sala de emergencias.
—Papá mencionó eso — dijo Jasper enarcando una ceja — ¿Qué sucedió?
Edward y yo le relatamos la historia de Jacob, Crowley, Newton y Jessica. Jasper se sorprendió por la noticia y las consecuencias posteriores. Mientras contamos la historia, sonó el timbre con la entrega de nuestra comida. Edward se levantó y fue a abrir la puerta. Jasper y yo entramos al comedor — ¿Quieres algo más para beber, Jasper? — Le pregunté educadamente —. Tenemos vino.
—Me quedo con el agua Bella, gracias — él respondió mientras se sentaba. Asentí y fui a la cocina para ayudar con la comida. Edward y yo llevamos todo al comedor junto con una gran jarra de agua, poniéndola a un lado de Jasper. Yo me serví una copa de vino tinto. Aunque la tarde no ha sido demasiado desagradable. Todavía era inquietante sentarme y comer con alguien que me atormentaba. Me recordó la conversación que tuve con Lauren hace un par de semanas cuando conocí a Garrett. Sin embargo, con mucho gusto lidiaría con eso antes que con las conversaciones tensas con Jasper en estos momentos. Además, no hay una conexión real con Lauren. Yo sólo podía ignorarla en el trabajo. Jasper es el hermano de Edward.
Durante la comida, Jasper nos dijo acerca del puesto que aceptó en la Universidad de Rice. Su emoción era palpable y parecía feliz de empezar de nuevo en una nueva ciudad, nuevo estado. Después de haber terminado nuestro almuerzo, hice café y nos fuimos al exterior para tener un postre de ensalada de frutas y yogurt. Jasper parecía desamparado y nervioso. Metió la mano en los bolsillos de sus pantalones cortos y se removió en su asiento.
—¿Qué pasa, Jasper? — Preguntó Edward.
—¿Crees que puedo hablar a solas con Bella? — Preguntó Jasper, mordiéndose el labio.
—Claro, Jasper. Voy a estar dentro — dijo mi novio. Se inclinó y volteó hacia Jasper —. Pero, si la haces llorar, voy a patearte el culo. ¿Me escuchas?
—Te escuché — Jasper gimió. Edward se puso de pie, golpeando el rostro de Jasper un par de veces antes de caminar hacia mí. Él me dio un suave beso en los labios antes de ir a limpiar la cocina. Nerviosamente Jasper se volvió hacia mí, jugando distraídamente con su ensalada de frutas —. Así que...
—Así que... — dije en voz baja, mordisqueando mi ensalada. Necesitaba otra copa. Esta tensión era demasiado jodidamente mucho. ¡Gah!
Jasper suspiró y dejó un sobre encima de la mesa —. Antes de decir nada, ¿puedo pedirte un favor?
—¿Por qué? — Le pregunté, arqueando una ceja —. Lo siento, no me refiero a ser una perra, pero ¿por qué debo hacer este favor para ti cuando has sido más que un imbécil de primera clase conmigo?
—Lo sé — murmuró —. He sido horrible y entiendo completamente por qué... por qué no quieres ayudarme.
—Eso es decir poco — le dije con suavidad. Miré el sobre y vi que estaba dirigido a Alice —. Déjame adivinar, ¿quieres que se lo dé a Alice?
—Si no es mucha molestia — murmuró con desaliento —. Es una disculpa para ella. Me ha bloqueado en su teléfono celular y cada vez que intenté hablar con ella, huyó diciendo que me odiaba. Ahora, sé que lo más probable es que lo rompa y lo tire a la basura, pero al menos lo intenté, ¿sabes?
Cogí el sobre y lo metí bajo mi tazón —. Se lo daré a pero yo no prometo nada acerca de su reacción — respondí.
—Lo sé. Yo sólo quería que ella supiera que la amo y que siempre será una parte de mí — dijo Jasper, dándome una sonrisa triste. Cerró los ojos y se pasó los dedos por su pelo corto —. Bella, quiero disculparme contigo, también — levanté las cejas, mirándolo fijamente —. Sé que estás sorprendida por mi admisión, pero mi comportamiento era inexcusable. Horrible. Odioso. Te traté como una mierda y estaba fuera de lugar.
—Eso dices ahora, ¿pero vas a cambiar de opinión una vez más? — Le pregunté, estrechando mis ojos en él — ¿Sabes lo mucho me lastimaste, Jasper? Dijiste esa hermosa disculpa hace un par de meses, sólo para retirarla un par de días más tarde, porque te quitaron el fideicomiso. No sé si puedo creerte.
—Tienes razón — dijo mientras alejaba su comida —. Desearía que supieras cuanto lo siento por lastimarte. Puedo ver cuán feliz haces a mi hermano y eso me hace feliz — Jasper se restregó el rostro y se levantó —. Bella, lo siento mucho. Seguiré diciéndolo hasta que me creas. Basado en las miradas de amor y adoración que mi hermano te da, sé que tendré una nueva hermana pronto y quiero que tengamos una buena relación.
—Tomará tiempo, Jasper — respondí mirándolo —. Me lastimaste… lastimaste a Edward. Lastimaste a mucha gente. Sin embargo, no soy rencorosa. PERO, no estoy lista para perdonarte; todavía no. Tengo que ver un esfuerzo de tu parte en el futuro para que yo lo considere. Puedo ser cordial y educada, pero no creo que alguna vez pueda ser cercana a ti Jasper. La confianza no está ahí.
—Lo entiendo y respeto eso — él suspiró —. No he hecho nada para ganarme tu confianza e hice todo para aplastar nuestra amistad y nuestra relación.
—Sip — respondí, cruzando mis brazos sobre mi pecho. Le daba vueltas a mi anillo de promesa, no queriendo otra cosa más que este largo día de mierda se acabara —. Dame tiempo Jasper. Tiempo y la prueba de que estás dispuesto a aceptarme. Toda yo. Sé que no soy perfecta. Sé que estoy muy gorda...
—¡Bella! ¡No! No es así. He utilizado eso como una muleta. Tú eres una mujer hermosa. Puedo ver por qué Edward te ama mucho — dijo Jasper mientras se sentaba a mi lado. Se inclinó hacia delante, enredando sus manos en su cabello —. Y no es sólo la belleza física que le atrae de ti. Es el corazón y la bondad de tu alma. Mierda... Yo realmente jodí todo. Lo siento mucho, Bella. Lo siento tanto. Me gustaría poder retirar todo lo que dije. Ojalá pudiera...
—No puedes cambiar el pasado Jasper — dije en voz baja —. Solo puedes hacer cambios para el futuro y lo tomaremos desde ahí, ¿Está bien? — Él asintió y limpió su rostro — ¿Estás bien?
—Lo estaré — respondió, mirándome con ojos llorosos —. Gracias por escucharme Bella y por abrirme las puertas de tu casa para hablar. Eres una mujer increíble y mi hermano es muy afortunado de tenerte. Te prometo que trataré y haré mejor las cosas entre nosotros. Sé que tomará mucho tiempo , pero trataré — se levantó —. Me voy. Tengo que empacar para mi viaje ya que mañana lo ocuparé para hacer otras cosas. Hablamos después Bella — salió del patio trasero hacia el garaje. Escuche encender su auto y alejarse en él.
Comencé a limpiar el postre cuando Edward regresó exterior — ¿Tengo que patearle el culo, dulce niña? — preguntó mientras me abrazaba.
—No. Se disculpó — dije, presionando mi cara contra su pecho.
—¿Y...?
—Todavía no confío en él.
—Tampoco tienes que hacerlo amor — dijo simplemente.
—Voy a ser agradable y cordial, pero no sé si puedo alguna vez...
—Lo entiendo, Bella. Estoy en el mismo barco. Mi hermano siempre ha sido un manipulador. Es parte de su encanto. A veces es lindo y adorable. Al igual que cuando él era un niño, pidiéndole a mamá un helado y ella dijo que no. Él volteaba hacia papá, que en definitiva decía que sí. Ahora, la manipulación no es tan adorable.
—Es detestable.
—Mi hermano es odioso. Eso no ha cambiado — Edward se rió —. Ahora, vamos a ir dentro y pasar el resto de nuestro día abrazados y besándonos como adolescentes en celo.
—Me encanta como suena eso.
xx APFL xx
Esa semana voló rápidamente. El trabajo fue, bueno trabajo: ocupado y lleno de mucha gente enferma. Eso es lo que ves en un hospital. Antes de saberlo el sábado llegó y Edward y yo nos estábamos alistando para la fiesta de la inauguración de la casa de Garrett. Era un coctel, Edward usaba traje y yo usaría el vertido azul envolvente. Edward insistió en que usara la joyería que me dio en San Valentín. Yo con gusto lo haría, ya que no tenía muchas oportunidades para hacerlo. Son muy elegantes como para usarlas a diario. La noche de la fiesta, Edward sostuvo una caja y una tímida sonrisa.
—¿Qué hiciste? — Le pregunté.
—Absolutamente nada — resopló. Él se subió los lentes y me tiró al sofá en el salón.
—Mentiroso. ¿Qué es eso? — me reí, señalando la caja larga y delgada que estaba en sus manos.
—Sólo un poco de algo para mostrar mi cariño a mi niña — afirmó con sencillez —. Te mereces ser bañada de amor y afecto y eso es lo que estoy haciendo — él suavemente colocó la caja en mis manos, sonriendo expectante —. Y antes de que tengas un ataque al corazón, no me gasté ni un centavo.
—Eso me hace sentir más cómoda — le dije con suavidad, arqueando una ceja. Edward sobresalía su labio inferior, empujando la caja más cerca y más cerca de mis manos. Besé su puchero antes de abrir la caja de cuero negro elegante. Lentamente, abrí el presente en mis manos, el sonido de los resortes crujiendo llenó la habitación — ¿Una caja lo suficientemente fuerte?
—Eso fue muy malo — Edward se rió entre dientes.
Le di un codazo y seguí abriendo la caja. Ubicado en el interior estaba el brazalete más hermoso que había visto nunca. Tenía un estilo art deco, brillando con lo que creo que eran diamantes —. Edward... — jadeé —. Esto es... demasiado.
—No, no lo es — dijo en voz baja —. Quería darte esto porque debes estar nadando en diamantes, no en batas de hospital. Además, quiero que te pongas eso con tu vestido de novia cuando nos casemos — tomó el brazalete, fijándolo en mi muñeca izquierda.
—¿Dia... dia... diamantes? — Chillé, mirando las piedras brillantes alrededor de mi muñeca —. ¡Santa mierda!
—Sólo lo mejor para mi niña — murmuró, acariciando mi cuello con su nariz y dándole un beso suave al punto sensible detrás de mí oreja —. Debemos irnos. Tengo que parar en Binny y comprar un poco de alcohol para Garrett.
Asentí con la cabeza y miré mi nueva pulsera, mientras que Edward se ponía de pie. Tocando ligeramente las gemas preciosas, me sonrió suavemente —. Gracias por esto, Edward. Honestamente no sé lo que hice para merecerlo o a ti, pero estoy eternamente agradecida por todo lo que has hecho por mí y yo te amo — le dije, sonriéndole. Poniéndome de pie, envolví mis brazos alrededor de su cintura y lo abracé con fuerza. Sus fuertes brazos serpentearon sobre mí y me abrazaron a su cuerpo como si me fuera a desaparecer.
Después de un beso en agradecimiento por mi brazalete de diamantes de lujo, salimos de la casa. Edward se detuvo en Binny, una gran tienda de licores, para recoger una botella de José Cuervo y Chivas Regal como un regalo de bienvenida para Garrett. Un corto viaje en el Vanquish, pronto entró en la glorieta de la Torre Trump. Edward usó el servicio de valet para aparcar el coche, amenazando al hombre si había abolladuras o arañazos en la pintura con la ira de un millar de hombres.
En el interior del edificio de condominios elegantes, fuimos acompañados por el portero hacia los elevadores. Garrett había informado al complejo de condominios de la fiesta y a los invitados se les permitió subir al piso cincuenta y dos, donde estaba el pent-house. Edward y yo habíamos visto el apartamento de Garrett. Traje comida un par de veces desde que su cocina fue la última habitación que arregló. Garrett no sabe cocinar. Así que se demoró para hacerla funcionar y me hizo el puchero de cachorrito para darle de comer. Edward le dio una mierda por confiar en su novia para proporcionarle alimento. Así que lo hice un par de veces, pero también le dije a Garrett que iba a darle clases de cocina. Es un año y medio mayor que Edward y sí, comer pizza, cerveza y todo eso... no es bueno.
Tendríamos nuestra primera clase de cocina el primer día que tuviéramos libre después de que Edward y yo regresáramos de nuestro viaje a Hawaii.
El viaje en el ascensor fue vertiginoso, debido a la velocidad a la que ascendimos. Odiaba el ascensor de Garrett, pero era aseguro que no estaría caminando por cincuenta y dos tramos de escaleras en tacones de aguja. Sí, yo llevaba tacones de aguja gracias a Rose y Alice, que me convencieron que funcionaría con mi atuendo.
¿Qué mierda había yo fumado cuando acepté usar estos terriblemente altos tacones?
—¿Quién estará ahí? — le pregunté a Edward, cambiando incómodamente de pie para recargarme. Jodidos zapatos.
—Bueno, tú, yo y Garrett — Edward bromeó, enredando su brazo alrededor de mi cintura —. Alice, Angela, Ben, Bree, Félix y su esposa Miranda, mis padres, Emmett, Rose y los nuevos médicos que contratamos. Creo que Garrett invitó al Dr. Volturi y su esposa Diane; pero cortésmente declinaron.
—Lame botas* — me reí.
—Garrett fue siempre un adulador — Edward se rió cuando llegamos a su apartamento. Podíamos oír la música desde el pasillo junto con algunas personas hablando detrás de la gruesa puerta de roble. Tocó el timbre de la puerta y al instante, Garrett abrió la puerta. Parecía borracho ya con una sonrisa torcida, tambaleándose sobre sus pies —. Jesús, McGovern. ¿Cuántos llevas?
—Vete a la mierda, idiota — Garrett resopló, tirando de Edward en un cálido abrazo —. Yo sólo he tomado un trago. Estoy borracho de cierta enfermera sexy .
—No vas a salir con mi novia imbécil — Edward se carcajeó golpeando el brazo de Garrett.
—No Bella — dijo mientras me abrazaba y besaba mi mejilla —. Te amo hermana mía, pero el incesto no es lo mejor.
—Estoy de acuerdo — solté una risita —. Te ves bien Garrett.
—¡Gracias! — exclamó —. Alice mi novia, eligió el traje y me compró esta linda corbata nueva para que coordinara con su atuendo. ¿Qué piensas? Se honesta. Puedo manejarlo.
—Interesante — dijo Edward sin expresión — ¿Qué color es? ¿Rojo?
—No idiota, es coral — Garrett contestó mientras nos arrastraba al interior de su apartamento —. Alice está usando el mismo adorable tono.
—Espera un minuto, ¿dijiste novia? — pregunté agarrando la manga del abrigo de Garrett.
Sus ojos se suavizaron y suspiró —. Sip, Alice y yo decidimos hacerlo oficial y pues eso es — él sonrió como tonto —. Ella es tan asombrosa y nunca jamás me he sentido así por una chica — Garrett tenía una mirada de felicidad en su rostro y se agarró las manos sobre su corazón —. Es el destino que me haya venido aquí. Alice es sólo... la perfección — Garrett miró a Edward, notando la bolsa de Binny — ¿Me has traído el alcohol?
—Dios mío, eres un idiota — Edward se rió, entregándole la bolsa —. Sí, te traje alcohol. Bueno, te trajimos alcohol. José Cuervo y Chivas Regal.
—¿José? — Garrett gimió, su rostro transformándose en una mueca de disgusto.
—¿Qué pasa con José? — Le pregunté.
—Malos recuerdos de la escuela de medicina — Garrett palideció. Se tapó la boca, simulando contener el vómito —. Apestas, Cullen — él suspiró y nos arrastró a la cocina, el depósito del alcohol sobre la barra improvisada en su isla en la cocina.
Alice estaba poniendo la comida en la mesa de la cocina, viéndose sorprendentemente a gusto en el condominio. Llevaba un vestido asimétrico en el mismo tono de coral de la corbata de Garrett. En su cara, ella tenía una sonrisa de satisfacción de una mujer que había tenido sexo. Mucho sexo.
Vaya Garrett. Hiciste una de mis mejores amigos una mujer sexualmente satisfecha.
—Bella — Alice canturreó mientras se balanceaba hacia mí en sus tacones de aguja. Ella me abrazó fuertemente —. Tenemos TAAAAAAANTO de que hablar.
—Puedo imaginarlo — respondí besando su mejilla.
—Te ves asombrosa Bella — dijo Alice mientras agarraba mis manos —. Este vestido fue hecho para ti. Y demonios, tus curvas deberían ser ilegales — arrugué mi nariz. Debajo de mi vestido tenía una faja sosteniendo los lugares en los que tenía bultos y rollos —. Veo tu disgusto. Bella, eres hermosa. Si yo fuera una lesbiana, lo haría contigo.
—Está bien, Ali — resoplé —. Sin embargo, no creo que a tu novio le guste eso.
—¿Él te dijo? — preguntó Alice brincando de puntitas.
—Aja, estoy muy feliz por ti — le dije —. Garrett en un hombre maravilloso y tu mereces mucha felicidad.
—Lo es — dijo Alice con nostalgia. Ella gritó y me abrazó antes de arrastrarme a la sala de estar. Angela estaba allí, charlando con Bree, mientras que Ben estaba sentado obedientemente a su lado. En el sofá de enfrente estaba uno de los nuevos médicos de guardia, la Dra. Kendra Vanderwulf y su novio de mucho tiempo, Chris. Edward finalmente llegó con Garrett y me llevó a un sillón, sentándome en su regazo. Sus dedos se enroscaron con los míos mientras ociosamente besaba mi cuello, escuchándonos conversar sobre la política del hospital, el baby shower de Angela en octubre que Alice estaba organizando y otros temas al azar relacionados con nuestras vidas.
Una hora después, los padres de Edward llegaron con Rosalie y Emmett. Después llegaron Félix y su esposa, Miranda y para nuestra sorpresa, el Dr. Volturi y su esposa, Diane. La fiesta estaba en su apogeo. Fue algo muy elegante con tranquila música de jazz y comida elegante. Garrett había hecho un trabajo increíble con la fiesta.
No fue sino hasta que Cynthia apareció que Alice nos tomó a todas nosotras, arrastrándonos al dormitorio del pent-house. Su cuerpo vibraba de emoción mientras ella saltó a la cama, sentándose con recato, pasando sus manos sobre la suave ropa de cama —. Oh, Dios mío, ustedes — suspiró, cayendo de nuevo en la cama.
Angela se sentó en la silla a un lado, mientras que Rose y yo nos sentábamos en la cama — ¿Tú y el Dr. McCaliente son una pareja oficial? — preguntó Angela, con aire ausente frotando su estómago. Su sonrisa era cegadora y sus ojos brillantes.
—Sí — chilló Alice —. Bella ya lo sabe ya que Garrett reveló el secreto cuando entraron. Pero, sí; Garrett y yo somos una pareja oficial.
—Vamos chica cuenta — dijo Rose, moviendo su largo cabello rubio sobre sus hombros.
—Bueno como que conectamos el Cuatro de Julio — Alice se sonrojó —. Después de nuestro turno, Garrett me invitó a su Pent-house. Hablamos durante horas, ya que los dos teníamos libre el siguiente día. La última cosa que supe es que Garrett me besaba y terminamos en su cama.
—¿Tuvieron sexo? — preguntó Angela lamiéndose los labios de anticipación.
—No. Nos besamos e hicimos de todo menos sexo — respondió Alice sonrojándose de una rojo profundo.
—¿Ya tuvieron sexo? — pregunté enarcado una ceja hacia mi amiga.
Alice guiñó un ojo y asintió —. Anoche fue nuestra primera vez haciendo el amor. Fue después de que Garrett me pidiera que fuéramos exclusivos. Lo que siento por él es… no tengo palabras… honestamente, pensé que Jasper era el indicado pero no era así. Garrett lo es. Quiero decir, tenemos que pasar muchas cosas en nuestra relación. Los dos hemos sido lastimados por personas que significaban mucho: el por su ex esposa y yo por Jasper. Creo que los dos nos ayudaremos a sanar ¿Saben?
—Eso es asombroso Ali — dije mientras la abrazaba —. Tú y Garrett también son apestosamente adorables.
—Basta con la ternura y el factor adorable... ¿qué pasa con su cuerpo? — Preguntó Angela, abanicándose —. Se ve construido debajo de la ropa.
—Tienes a Ben — me reí.
—Lo hago, pero él es un cabrón flaco con una polla enorme — ella sonrió —. Quiero saber sobre el anuncio para abdominales andante y parlante, también conocido como Dr. McCaliente o Garrett.
—Lamí su estómago —Alice se rió —. Sólo para sentir los cuadros. ¿Y su varita? La más grande con la que jamás había estado y he visto muchas, creo que soy una puta.
—Tú no eres una puta. Lauren y Jessica son putas — Angela dijo sin expresión —. Estás sazonada.
—¿Qué soy? ¿Un filete? — Gritó Alice, cayendo de nuevo en la cama. Angela se encogió de hombros mientras Alice se carcajeaba sin control en la cama. Ella se puso seria y se secó la cara de las lágrimas que inevitablemente caían de su festival de risa — ¡Uf! Sazonada... qué descripción, Ang.
—Hablando de Jessica, ¿Qué pasó con ella? — pregunté. Sabía que la habían despedido y que su licencia de enfermera había sido permanentemente revocada.
—Ella regresó a casa con sus padres y está esperando el juicio por el cargo de las drogas. Ella está en muchos problemas — dijo Alice —. Hablan de diez a trece años en prisión.
—La única forma de que pueda salir de eso es que consiga alguna laguna jurídica — dijo Angela mientras se removía en la silla —. Oh, ¿alguien me puede ayudar? Tengo que hacer pis.
Rose se levantó y ayudó a Angela a salir de la silla. Ella se contoneó hacia el baño, cerrando la puerta. Rose tomó su lugar en la silla. Ella había estado muy callada, jugando nerviosamente con el anillo en su mano de derecha — ¿Estás bien Rose? — pregunté.
—Estoy bien — dijo suavemente, dándome una sonrisa ansiosa.
—No, no lo estás. Has estado callada toda la noche y un poco empalagosa con Emmett y Edward — dijo Alice.
Rose suspiró y se recargó en el respaldo de la silla —. Ya terminé con esa mierda de Royce — espetó — mi vida debería ser normal ahora. Él debería estar detrás de las rejas permanentemente, pero su pendejo abogado insiste que es un incompetente mental para pasar por el juicio. Incluso cambió su defensa a "no culpable" debido al extremo desastre emocional.
—¿El alegó demencia? — Chillé. Rose asintió y se mordió el labio — ¡Qué mierda!
—Tal vez todos podemos visitarlo en la cárcel y golpearlo — gruñó Alice.
—Él está en arresto domiciliario — Rose gruñó —. Su abogado lo sacó debido a su angustia emocional. Mi familia trató de hacer que lo pusieran en una instalación médica garantizada, pero fue detenido.
Angela se contoneaba de vuelta, secándose las manos — ¿En que estaban? — preguntó. Rose explicó rápidamente lo que nos acababa de decir y el pálido rostro de Angela estaba rojo de ira — ¡Déjenme verlo! Lo voy a castrar con mis propias manos! ¡¿DECLARÓ DEMENCIA?! ¡En serio lo voy a matar!
—Ang, relájate — le dije mientras la guiaba de nuevo a la silla que dejó vacante Rose. Apoyé la mano en su cuello —. Tu pulso está corriendo y eso no es bueno para el bebé Atómico.
—Bien — espetó, sentándose bien en la silla y tomando respiraciones profunda.
—¿Cuándo comienza el juicio? — Alice le preguntó a Rose tomando su mano.
Yo todavía estaba sentada junto a Angela, supervisando su pulso. Estaba casi tentada de ir por Garrett o Edward para que tomaran su presión arterial, pero decidí no hacerlo. Si la cara de Angela no regresaba a un tono más natural, iría por uno de ellos.
—El 02 de septiembre — respondió Rose —. El antejuicio es en agosto, pero la apertura de las declaraciones reales comienzan el 2 de septiembre. El juez también dijo que no hay más artimañas después de este aplazamiento. De una forma u otra, esto se va a hacer.
—Estaremos ahí Rose — dije mientras entrelazaba mis dedos con los de Rose —. Siempre y cuando no estemos trabajando estaremos ahí. Y cuando den el veredicto, estaré junto a ti.
—¿Lo prometes? — susurró, mirándome con lágrimas en sus ojos verdes.
—Lo prometo Rose — sonreí limpiando sus lágrimas. Ella me abrazó sollozando bajito. Alice me susurró que regresaría a la fiesta junto con Ang. Me quedé con Rose en lo que se componía. Media hora después, Rose y yo caminamos de regreso a la fiesta. Ella se acercó furtivamente con Emmett, disfrutando de su abrazo mientras yo iba a la cocina a prepararme un trago. Entré y encontré a Alice y Garrett en un beso apasionado.
Por beso apasionado me refiero a que estaban a un paso de tener sexo en la encimera de la cocina.
Supuse que mi bebida podía esperar y me dirigí de nuevo a la sala de estar, sentándome al lado de Edward. Él enroscó sus dedos con los míos mientras tenía una conversación con el doctor Volturi y sus padres. Hablaban de una nueva planta de hospitalización psiquiátrica que la junta había propuesto. Lo que ellos estaban hablando me intrigó y escuché con atención, incluso ofreciendo mis propias opiniones las cuales el Dr. Volturi amaba: una clínica para adolescentes y adultos jóvenes que luchan con problemas de autoestima, sesiones de terapia de grupo con psicólogos entrenados para lidiar con el abuso emocional y las burlas y sesiones individuales personalizadas para la comunidad.
Justo antes de que la fiesta terminara, el Dr. Volturi pidió hablar conmigo —. Srita. Swan — comenzó, y me dio una cálida sonrisa —. Usted tuvo algunas ideas muy singulares para la instalación. ¿Alguna vez ha considerado continuar sus estudios?
—¿A qué se refiere Dr. Volturi? — pregunté frunciendo el ceño.
—Usted es una excelente enfermera. Los comentarios sobre usted han sido estelares y sus ideas para la facilidad psiquiátrica son únicas. Usted obviamente tiene talento para la psicología y me gustaría verla desenvolverse en eso — dijo él.
—¿Está bien? — chillé.
—Venga a verme el próximo día que esté en turno, quiero discutir una proposición con usted. Su cerebro es asombroso como para desperdiciarlo solo con la enfermería — me dijo con una sonrisa de orgullo — ¿Trabaja el lunes cierto?
—Sí, señor — respondí.
—Venga a verme antes de su turno — respondió dándome la mano. Después de un apretón de manos se fue con su esposa. Caminé de regreso a la fiesta , después todo terminó muy rápido. Rápidamente, solo estábamos Garrett, Alice, Edward y yo limpiando el desorden. Los chicos se quitaron sus chaquetas y corbatas para lavar los platos, mientras Alice y yo recogíamos los platos que estaban esparcidos por todo el Pent-house. Trabajando juntos, logramos dejar el lugar a su estado original de limpieza. Nos abrazamos en la despedida y Edward condujo de regreso a casa. Nos quitamos la ropa e hicimos el amor antes de quedar dormidos.
Al siguiente día, fui de compras con Esme y Rose. Entre las dos, me consiguieron un nuevo armario de verano de marca para mi viaje a Hawaii. Rose escogió la ropa. Cuando traté de pagar por algo, Esme dijo que quería malcriar a su nueva hija. Rose me arrastró hasta el salón y me depilaron mi gatito. Además de eso, le pusieron luces a mi cabello y lo cortaron, cayendo en largas capas rizadas. Juntas tuvimos un almuerzo tardío antes de que yo llegara mi casa, cargando con una tonelada de bolsas y un juego nuevo de maletas. Maldición, esos Cullen... son demasiado generosos.
Pasé el resto de la tarde lavando ropa y comenzando a empacar. Edward me dejó una nota en la pizarra del refrigerador, explicándome que lo llamaron del trabajo y regresaría en la noche. Alrededor de las siete, llamó para decirme que se quedaría la noche en el hospital ya que estaban cortos de personal en emergencias. Dijimos nuestros te amos y me fui a preparar una ensalada. A las nueve, ya estaba cansada y decidí irme a la cama. Tomé una ducha, sequé rápidamente mi cabello antes de subir a la vacía cama de tamaño King-size, sin Edward. Suspiré… tomando mi diario, puse una página nueva y comencé a escribir.
Julio 28, 2013
Bien, muchas cosas han pasado recientemente. Antes que nada, Edward y yo nos iremos a unas románticas vacaciones hawaianas durante dos semanas. Nunca he estado en un avión y estoy un poco muerta de miedo por el viaje de OCHO HORAS.
Pero bueno, vamos a estar en Oahu: un paraíso tropical. Durante dos semanas enteras. Ahora, estoy emocionada. La única cosa fastidiosa es que trabajo todos los días previos a las vacaciones. Además, las horas extras. El cheque de pago va a ser dulce, pero definitivamente voy a necesitar las vacaciones una vez que todo termine, ¿sabes?
¿Qué ha pasado?... Bueno, vamos a empezar con la actualidad. Me fui de compras con Rosalie y Esme para comprar la ropa del viaje. Ahora tengo un montón de ropa para nuestras vacaciones, más cinco trajes de baño nuevos, y un poco de ropa interior bastante sexy. ¿Quieres hablar de raro? Comprar sujetadores, bragas y negligés con la mujer que dio a luz a tu novio. EXTRAÑO... No es que yo sea una ingrata por la ropa nueva, al contrario; estoy muy agradecida. Es simplemente extraño que fueran comprados por la madre y la hermana de mi novio.
Cambiando de tema. O, más bien, regresándome un poco. Ayer fue la fiesta de inauguración de la casa de Garrett. Ahhh, Garrett. El hermano mayor que siempre quise. Es tan impresionante, de una manera disparatada torpe pero sexy. Él es probablemente la persona más cercana a mí, además de Edward. Amo a Angela, Alice y Rose pero hablar con Garrett es como hablar con una figura de padre/hermano. Eso me hace extrañar lo que nunca tuve con mi padre. Sé que mi relación con mi padre fue terrible, pero a veces, me gustaría, que hubiéramos tenido algo... ¿ya sabes? Es triste que reciba esa sensación de un chico que conocí hace menos de un mes, que es el mejor amigo de mi novio. Estoy tan agradecida de que Garrett se mudara aquí. Él es un médico increíble, un hermano/amigo amoroso y alivio cómico para todos. Garrett es histérico... en serio.
Volviendo a la inauguración de la casa de Garrett, fue muy divertido. La mezcla de gente era sin duda interesante. Tuvimos enfermeras, médicos, técnicos de enfermería, e incluso algunos asistentes vestidos con sus mejores galas para la fiesta. Conversación, bebida y risas fluían con facilidad. Garrett y mi amiga, Alice, son una pareja oficial. Ellos no podían mantener sus manos fuera del otro. Quiero decir, yo entré en la cocina y los encontré casi a punto de hacerlo en la encimera de la cocina.
Después cuando nuestro jefe ya se iba, me preguntó que si nos podíamos ver antes de que comenzara mi turno mañana. Él se quedó muy intrigado por las ideas que tuve para la nueva ala psiquiátrica que los miembros de la junta propusieron. Así que, mañana a las ocho de la mañana me reuniré con él para algo y no sé de qué se trata. Estoy nerviosa pero emocionada al mismo tiempo. ¡Así que deséame suerte!
Desafortunadamente, no todo fueron sonrisas y rosas en la fiesta. Rose estaba molesta por el juicio inminente de su violador, Royce. Hubo un aplazamiento expedido que retrasó el comienzo del juicio hasta el 2 de septiembre. Ella está lista para seguir adelante y esto es sólo prolongar su dolor. Le prometí que estaría allí para ella siempre y cuando estuviera libre. Si yo no trabajaba, me gustaría estar justo al lado de Rose. También prometí que iba a estar allí para el veredicto. Ella necesita a sus amigos y familiares, sobre todo si el veredicto no es a su favor. Basada en lo que he oído, Royce será condenado, pero aun así... es una angustia para Rosalie. Yo estaría vuelta loca si fuera ella.
Rose necesita estas vacaciones a Hawaii más que yo, pero secretamente estoy muy emocionada por ir. Una semana más y estaré dos semana en el paraíso. No puedo esperar, en verdad que no.
Si tan solo el viaje en vuelo no me diera tanto jodido miedo…
xx APFL xx
La semana laboral pasó volando. Antes de darme cuenta, estaba tomando el metro rumbo a casa la noche antes de las vacaciones. Edward había trabajado en la noche y ahora estaba empacando sus cosas, mientras yo estaba en el trabajo. Arrastré mi cuerpo cansado por la puerta poco después de las ocho de la noche. Las maletas de Edward ya estaban junto a la puerta. Me dirigí a la cocina y fui recibida por un novio muy entusiasta, poniendo un collar de flores alrededor de mi cuello —. Ya estás lista y muy floral — él se rió, besando mis labios.
—Dios, eso es tan cursi Edward — me reí. Envolví mis brazos alrededor de su cintura, acurrucándome contra su suave camiseta —. Veo que ya está todo empacado.
—Todo menos mi neceser — dijo, besando mi cabeza —. Estoy tan listo para pasar dos semanas, sin interrupción, contigo, dulce niña.
—Hmmm, yo también — tarareé alegremente —. Ahora, me voy a la ducha ya que apesto a hospital, vómito y antiséptico.
—Nah, hueles a fresas con crema — ronroneó enterrando su nariz en mi cabello. Se alejó suavemente —. Con un poco de vómito. ¿Te cayó en el cabello?
—Vómito proyectil de bebe — me reí —. Adorable, ¿no?
—Peligros del trabajo — respondió. Con otro beso en mis labios, me soltó y subí a la ducha. Cuando terminé con mi ducha, Edward me llamó para cenar. Comimos una comida tranquila de pollo a la parrilla, verduras y una ensalada. Después de lavar los platos, me fui al piso de arriba para terminar el equipaje, salvo por mi propio neceser. Edward llevó mi maleta abajo, pero dejó la maleta con ruedas pequeña en nuestra habitación. Los dos nos fuimos a la cama temprano ya que nuestro vuelo era jodidamente temprano. Por desgracia, no pude dormir. Seguí dando vueltas. Estaba nerviosa por el vuelo. Estaba mareada por el viaje. Todas estas emociones causaban que yo no durmiera — ¿Amor? — preguntó Edward.
—¿Hmmm? — respondí.
—Estás inquieta — dijo volviéndose hacia mí — ¿Estás bien?
—Emocionada. Nerviosa — respondí con honestidad. Abrió sus brazos y me acunó contra su pecho. Apoyé la oreja derecha por encima de su corazón escuchando sus suaves latidos.
—Todo estará bien — murmuró, frotando perezosamente sus dedos en mi espalda —. Volar no es tan feo. Además, estaré justo al lado de ti, sosteniendo tu mano. También , estaremos en primera clase. No iremos apretados como sardinas. Sólo disfrútalo dulce niña.
—Es que son mis primeras vacaciones y estoy deseando que lleguen — sonreí, besando su suave piel.
—Son las primeras vacaciones de muchas, Bella — dijo en voz baja, trazando círculos a lo largo de la piel de mi espalda —. Sólo cierra los ojos, dulce niña.
—Está bien — le contesté, acercándome más a él. Comenzó a tararear y continuó su patrón lánguido en mi piel. La combinación de los dos fue arrullador y caí dormida. La siguiente cosa que supe, es que la alarma estaba sonando y Edward me estaba moviendo de su cuerpo —. No...
—Sólo duerme un poco más. Yo voy a la ducha y a registrar la limusina — dijo, besando mi sien — Te voy a despertar pronto.
Gruñí y enterré mi nariz en su almohada. Lo que pareció un segundo, Edward me estaba sacudiendo suavemente para despertarme —. Vamos, bella durmiente. La limusina estará aquí en media hora y necesitas terminar de empacar tu neceser.
Saqué mi cuerpo de la cama y me dirigí al cuarto de baño. Rápidamente me hice cargo de los negocios de ir al baño, cepillarme los dientes y ponerme algo de maquillaje. Arrojé mi maquillaje y artículos de primera necesidad en mi bolso antes de trenzar el pelo por mi espalda. Recogiendo mi bolsa, caminé de vuelta a la habitación y lo puse en el neceser, junto con mi rizador de pelo y secador de pelo. Entré en el armario y encontré a Edward en el interior buscando una camisa. Se veía delicioso desnudo de cintura para arriba. Envolví mis brazos alrededor de su cintura esbelta, acariciando la piel entre los omóplatos —. Te amo — murmuré contra su piel con fresco aroma.
Sus manos se entrelazaron con las mías y nos balanceaba atrás y adelante —. No tanto como te amo yo a ti, dulce niña — susurró, dándose la vuelta, sosteniéndome contra su pecho —. Estoy tan feliz de alejarnos de todo. Amo a nuestros amigos y familiares, pero dos semanas sólo nosotros es lo que necesito — el teléfono celular de Edward empezó a sonar en su bolsillo —. Limo está aquí. ¿Has terminado con tu neceser?
—Sí — le dije mientras besaba su pecho. Él ahuecó mi rostro y me dio un beso abrasador antes de agarrar una camiseta de cuello en V. Él golpeó mi culo al salir del clóset, y me dejó alistarme. Tomé unas bermudas color caqui y una camiseta de color púrpura. Una vez que elegí mi traje, puse unos tenis en mi bolso. Terminé de ponerme un par de pendientes de aro, mi anillo de promesa y un reloj antes de tropezar por las escaleras. Agarré un puñado de libros, junto con mi teléfono celular, cargador y el iPod, arrojándolos en la bolsa. La última cosa que tomé fue mi cartera.
—... Gracias por cuidar la casa, Rosie — dijo Edward —. No, no tengo ninguna planta que requiera riego. Sólo toma el correo. ¡Oh! Y ningún Polvete en mi casa... Sí, soy histérico pero me amas. Gracias de nuevo, Rosie. Te voy a traer algo de Oahu. Hermanita eres un amor... lo haré. ¡Bye!
—¿Rose cuidará la casa? — Le pregunté mientras me deslizaba mi bolsa por encima de mi cabeza.
—Sip. Recogerá el correo y esas cosas. Ella dijo que nos lo pasáramos bien —dijo, deslizando su teléfono en el bolsillo — ¿Estás lista?
—Creo que sí — le contesté. Él sonrió torcidamente, recogiendo su propio bolso de mensajero y tirando de mi mano. Cerró la puerta y juntos caminamos a la limusina. Ya que era tan malditamente temprano, llegamos al aeropuerto en poco tiempo. Nos registramos, caminamos a través de seguridad y nos fuimos a nuestra puerta. Nos detuvimos por un breve desayuno antes de colocarnos en nuestros asientos en la puerta. Mis nervios estaban levantándose mientras se acercaba la hora de nuestra partida. Estaba muy nerviosa.
—Bella, relájate — Edward se rió entre dientes.
—No puedo — le dije mientras me sentaba durante un segundo antes de saltar de nuevo, paseando por el pequeño espacio delante de nuestros asientos.
Sus fuertes brazos se enredaron alrededor de mi cintura y me jaló hacia su regazo —. Dulce niña, todo estará bien — tranquilizó Edward —. Ahora, creo que necesitas que te distraiga. Todavía tienes que contarme sobre tu reunión con el Dr. Volturi.
—Cierto — me reí con nerviosismo —. No hemos tenido mucho tiempo para hablar esta semana.
—Lo sé — refunfuñó besando mi hombro desnudo —. Dos semanas solo nosotros. Ahora, cuéntame sobre tu reunión.
—Bueno, él me pidió que lo viera antes de que comenzara mi turno el lunes. Sin embargo, fui a su oficina y me dijeron que estaba ocupado que no me podría ver. El Dr. Volturi incluso me envió un mensaje y se disculpó por su agenda apretada, y prometió que me vería alguna vez durante mi turno el martes. No fue sino hasta cerca del final de mi turno cuando llamó a la sala de emergencias, pidiendo hablar conmigo. Así que fui a su oficina y me senté. El Dr. Volturi quedó impresionado por mis ideas para el centro psiquiátrico y me preguntó si alguna vez consideraba volver a la escuela.
—¿Qué le dijiste? — preguntó Edward, deslizando su cálida mano debajo de mi playera.
—Le dije que estaba considerando hacer mis masters para convertirme en una enfermera practicante — expliqué —. El Dr. Volturi sacudió su cabeza y me acercó un catálogo. Era de un programa de doctorado de la Universidad de Chicago en ciencias del comportamiento y la psicología. Dijo que el hospital pagaría para que fuera y obtuviera mi doctorado en psicología, si yo aceptaba a trabajar en la institución psiquiátrica como jefe de la atención de adolescentes y adultos jóvenes.
—¿Hablas en serio? — preguntó Edward, sus cejas se dispararon hacia el nacimiento de cabello.
—Hablo totalmente en serio — sonreí —. Me ayudó a llenar la solicitud. Dijo que él la entregaría personalmente al jefe del departamento de las ciencias del comportamiento cuando fuera a dar clases el miércoles.
—¿Has sabido algo? — cuestionó Edward, obviamente muy emocionado por las noticias.
—Nada oficial por el momento, pero por ahí me dijeron que el jefe del departamento estaba muy impresionado de que el director del County le haya entregado en la mano mi solicitud y parece ser que se quiere reunir conmigo cuando regresemos de Hawaii — dije sonriendo confidencialmente.
—¿Qué hay sobre el trabajo? — preguntó Edward — ¿Seguirás siendo una enfermera?
—Esa es una de las cosas que necesito arreglar, si entro al programa. Solo podré trabajar medio tiempo ya que seré estudiante a tiempo completo — fruncí el ceño —. Podré mantener mi seguro de gastos médicos, ya que el hospital pagaría mi educación, pero mi paga decaería significantemente.
—Bella, tú y yo sabemos que yo puedo mantenernos a los dos. Con estas noticias, estoy más que feliz de…
—No quiero ser una mantenida — suspiré.
—No lo harías. Bella, estarías recibiendo una educación de primera calidad en un programa increíble. Además, ¿recuerdas lo que te dije? Estoy pensando en casarme contigo — dijo con firmeza, pasando su dedo por mi anillo de promesa —. Lo que es mío es tuyo. Eso incluye a la casa, mi dinero y mi cuerpo.
—¿En caso de que necesite alejarme un poco de estrés? — resoplé.
—Exacto dulce niña. Como estudiante de medicina yo era un bastardo calenturiento, ya que estaba en perpetuo estado de estrés — se rió. Él apretó sus brazos alrededor de mi cintura y puso su barbilla en mi hombro —. Esas son maravillosas noticias Bella. Estoy Tan orgulloso de ti.
—Solo tengo miedo de decepcionar al Dr. Volturi — gruñí —. Y a ti. Y a mí…
—No lo harás — dijo Edward suavemente, besándome en el hueco detrás de mí oído —. Eres muy inteligente y Dra. Isabella Cullen suena muy bien.
—Así es, ¿pero quién dice que usaré tu apellido profesionalmente? — Bromeé, codeándole el pecho —. Dra. Swan, también suena jodidamente genial — Edward me lanzó una mirada enarcando una ceja —. Solo estoy bromeando contigo Cullen. En realidad no le tengo mucho cariño a mi apellido — su ceño se profundizó y me apretó tan fuerte que creo que mis costillas se pondrían moradas —. Oww cariño… muy apretado.
—Lo siento dulce niña — dijo sombríamente. Me besó dulcemente y me miró —. Odio que no le tengas aprecio a tu apellido. Quiero decir, deberías estar orgullosa de él y no es así.
—Una vez que tenga el tuyo, estaré orgullosa — dije en voz baja, poniendo mi mano en su mejilla —. Seré una Cullen.
—Serás mi esposa — dijo con seguridad —. Voy a estar muy orgulloso de tenerte como mi esposa, compartiendo nuestro nombre — apoyé la frente contra la suya. Una de sus manos ahuecaron suavemente mi rostro mientras respiraba profundamente —. Te amo, dulce niña. Estoy tan orgulloso de ti... de todo lo que has logrado y lograrás en el futuro.
—Gracias — le dije, jugando con el pelo de la nuca de Edward —. Te amo, también, Edward. Más de lo que podría imaginar.
—Damas y caballeros, estamos abordando el vuelo número 2657, servicio sin escalas al aeropuerto internacional de Honolulu. Pasajeros de primera clase, miembros del club de platino y los pasajeros con asientos de prioridad, por favor tengan sus tarjetas de embarque y alinéense de una manera ordenada.
—Esos somos nosotros — dijo Edward con una sonrisa amplia y radiante. Me levanté y me dirigí a la agente de boletos que escaneó nuestras tarjetas de embarque.
—Que tengan un viaje maravilloso Sr. y Sra. Cullen — dijo ella.
Estaba a punto de corregirla cuando Edward le sonrió, diciendo —. Lo haremos — me arrastró por el túnel. Nos instalamos en nuestros cómodos asientos en primera clase. Me abroché el cinturón de seguridad y miré por la pequeña ventana, volviéndome loca de que este tubo largo con alas nos llevaría a Honolulu. Entrelazando nuestros dedos juntos, Edward me miró con picardía en sus ojos —. Bella, ¿Has pensado en unirte al Mile High Club*?
¿Qué dijo?
N/T: Chicas! Mil disculpas por la tardanza! De verdad que no lo vuelvo a hacer! Espero que les haya gustado este cap! Yo creo que esta disculpa de Jasper si es sincera :) El próximo vamos a Hawaii! Yeii haha estos dos calenturientos! Mil gracias por los reviews, follows y favs! Siempre que veo un correo de notificación me emociono! Les dejo un beso y un abrazo enooorme! Muaaak.
*Yankee Candle/ Es una tienda especializada en la venta de sales aromáticas, esencias y artículos para baño con diferentes fragancias refrescantes.
*Lame Botas/ es un término que se utiliza para referirse a alguien que es adulador.
* Mile High Club/ Club de Las Alturas, creo que algunas si han oído de eso. Se dice cuando dos personas tienen sexo en el avión cuando está en movimiento.
