Holaaa antes que todo, quiero pedir disculpas por el atrasooo, pero les traigo un cap largo como recompensa, la verdad no me dio mucho tiempo de escribir pero ahora estaré en casa por un tiempo así que espero actualizar un poco más seguido.
La adoro con sus mensajitos de amor, me ayudan enserio a seguir, me alegro tanto que les guste la historia. Me tienen tan feliz!
Quiero aclarar que si me inspire en la peli, y que algunos hechos están basados en ella, pero quiero que vean la peli o las que ya la han visto se darán cuenta que no es nada parecida, solo tiene recolectada la idea de las cartas, y que los personajes van según la historia pero yo quiero darle un giro, la película avanza rápido, me encanta pero se pierde el rollo romántico de como va avanzando la relación, o como la protagonista se va amistando de los amigos de él. Es por eso que verán muchas cosas que no están en la pelicula, y hasta la historia misma entre personajes es distinta. Espero aclarado esto, siga interesándoles la historia.
Espero les guste! cualquier duda o critica constructiva pueden dejarlo en la bandejita y yo con mucho amor les responderé, saludos!
Capitulo 5:
"Sasuke y Sai" 1era Parte
Sasuke me había besado, era un patán la primera regla que se puso fue no besar. ¿El veía todo al revés o qué?
Caminé hacia mi clase de biología, ahí dentro estaba Naruto, Hinata, tenten entre otros compañeros. ¡Ah claro! y mi vergüenza tomándome fuerte del brazo después de lo sucedido.
Me senté junto a Hinata y Tenten ya que los puestos de esa clase eran de 3 asientos por mesa. Inmediatamente al sentarme pude notar que Hinata de vez en cuando por no decir cada 3 segundos… miraba de reojo a un chico rubio que estaba unos puestos más lejos de nosotras, Naruto. Yo conocía a Hinata tanto como a mi, y sabía perfectamente como era ese chico tan... colorido y alegre, porque así era, Naruto sonreía, reía, gritaba, se enojaba y volvía a estar feliz en 2 segundos. Corría, era muy hiperactivo. Era todo lo contrario a mi tímida hermana, ella tan cautelosa con todo, silenciosa, tímida, recatada, era de las que prefiere estar en su habitación antes de ir a un simple café con amigos. Pero Hinata no era así porque si, a ella mucho la molestaron hace un tiempo cuando se le ocurrió fijarse en Naruto, ella que siempre era muy tímida, sacó sus garras y en plena clase gritó a los cuatro vientos que le gustaba Naruto Uzumaki, y el muy estúpido le sonrió "Tu también me gustas Hinata" Pude ver como la vergüenza daba paso a un brillo de felicidad en los ojos de mi hermana, hasta que Naruto "pero también me gusta Sakura, e Ino, son mis hermanas favoritas" en ese momento yo pensé realmente que a Naruto le faltaba un tornillo.
Le di un codazo a mi pelinegra hermana y ella se sobresaltó de inmediato.
-¿Qué estás mirando? – Quise jugar un poco con la timidez de mi hermana
- ¿Qué? ¿Qué cosa? – me miró ella con sus mejillas encendidas, y con los ojos desorbitados por la vergüenza
- Ya te pillé Hina, sigues con lo de Naruto– Ante mi revelación ella saltó de su asiento con los ojos como plato – Pero no diré nada tranquila, solo le diré a Sasuke que me ayude -Le sonreí golpeándome los labios con mi lapicero
- No sakura por favor – Y mientras ella me daba una cátedra de porque no podía hablar de esto con Sasuke la profesora nos regañó.
Luego de discutir, debatir, y hasta forcejear sobre este tema en el almuerzo, acompañé a mis amigas a la biblioteca, y dimos la última clase del día.
Estaba agotada, y ahí lo vi, Sai estaba parado en las puertas de la institución mirándome fijamente, el definitivamente quería hablar conmigo. Les hice un gesto a las chicas y ella entendieron. Me desaparecí y ella no me siguieron. ¿Cómo podría enfrentarlo?
Sai si me gustó, claramente ya no, pero el podría pensar en que aún lo hacía. Y lo más trágico de esto o lo mas penoso, es que era mi hermana la que estaba metida en medio. Yo no quería lastimar a nadie, y menos que me guarden rencor. Por eso Sasuke era fundamental en todo esto, tendría que dejar pasar un tiempo siendo novia de él, para que todos creyeran que verdaderamente todo esto era un mal entendido. Así que debía fingir por mucho que me costara hacerlo con Sai, que yo estaba muy feliz con Sasuke y que nuestra relación era llenadora y feliz.
- Sakura necesito hablar contigo- Me habló cuando ya estaba casi cerca
- Claro - Asumí mi responsabilidad, en algún momento iba a tener que afrontar esto, no podía hacerme invisible de un momento a otro, después de haber sido los mejores amigos.
Tomé del brazo a Sai y lo encaminé a un pequeño parque que había muy cerca de ahí. Nos sentamos en una vieja banca, vieja igual que nuestra amistad, desgastada, y media rota. Aun que no lo quisiéramos así, nuestra amistad después de todo lo que había pasado, estaba así, rota.
- Sakura, no sé muy bien que decirte pero tengo muchas preguntas que hacerte - Soltó por fin después de un silencio sepulcral de 20 minutos.
- Ya lo sé, responderé a todas tu preguntas con una sola frase. - Lo miré seria y pude sentir hasta un poco de enojo - Sasuke y yo somos novios, ya todo lo que paso antes de esto, no importa, ahora solo quiero estar con Sasuke - Mentí sin una arruga.
- Maldición Sakura ese tipo es un canalla, además desde cuando que te gustan los deportistas, o los populares, ¿y que hay de la carta que me mandaste? - Me encogí avergonzada de escuchar lo último.
- Sai, esa era una carta que escribí cuando era una cría, ¿hay algo de malo en que me guste alguien Sai? - La última pregunta sonó molesta, ¡y lo estaba! - Quiero tener un novio, quiero que me inviten a salir, que me inviten al cine, un café ¡No lo sé! Las cosas que tu hacías con Ino, ¿Acaso no puedo? - Pregunté con el ceño fruncido
- Claro que puedes, pero no con Sasuke, ¡es un desgraciado! - Me molestaba mucho el que Sai no me entendiera, si bien nuestra relación era falsa, el no podía ir por ahí como padre prohibiéndome con quien estar o que hacer. Quizás Sai no era tan mi amigo como pensé, y todo ese tiempo que estuve liada de él, es muy probable que era porque Sai todo el tiempo me decía que hacer, con quien no, con quien si.
- ¡ME IMPORTA UN CARAJO LO QUE QUIERAS! - Sai se asustó con el grito que pegué - Yo quiero estar con Sasuke, y si eso no te gusta pues entonces ya no seremos amigos - Sai me miraba sin ninguna expresión, solo me miraba y ya.
- No quiero alejarme de ti Sakura, eres muy importante para mi, te quiero mucho, solo que debes contarme tus cosas, y yo te aconsejare si me dejas, no me meteré en tus cosas si así lo quieres, pero no me dejes. - Diablos, porque Sai se veía tan... destruido con las palabras que acababa de decirle.
Sai sacó su teléfono y me mostró una foto de nosotros cuando teníamos 11, recordaba ese momento como si fuera ayer.
- 11 años Sakura, teníamos 11 años cuando nos sacamos esta foto, fue la primera que tenemos, no quiero que esta foto quede en el olvido - Negué con la cabeza – Yo te regalé a Suke -Insistió, Suke era mi mascota, un cachorro de color blanco, era juguetón y amoroso. Ese si era el mejor amigo de la vida.
- Yo tampoco lo quiero así, pero la verdad prefiero que no nos hablemos por un tiempo hasta que las cosas se endulcen un poco, y ya me tengo que ir – Me iba a levantar de mi asiento y Sai me tomó del brazo para impedir mi huida.
-¡Sakura! - Sentí una voz bastante conocida, era grave y masculina, demandante, y posesiva. Con solo escuchar esa voz una imagen viva de un pelinegro ojos oscuros se apareció en mi mente, el ceño fruncido también pude verlo en mi mente.
Me di vuelta con una sonrisa esperando no llamar más al diablo. Y ahí estaba como lo esperaba, Sasuke Uchiha, con su postura demandante y muy hombre.
- ¡Sasuke! - Lo llamé acercándome - Que gusto que viniste - Le cerré un ojo a lo que el solo frunció el ceño.
- ¿Qué haces aquí? - Inmediatamente miró a Sai - Creí que Naruto estaba contigo -
- No, no he visto a Naruto - Miré a Sai y pude ver su incomodo gesto pidiendo que Sasuke se fuera - ¿vamos? Estoy cansada - Le sugerí a Sasuke a lo que el solo asintió y paso un brazo por mis hombros - Adiós Sai -
Era un adiós a él y a su amistad, pude sentir ese quiebre, como una pequeña luz se apagaba. Por un lado extrañaría mucho a Sai, pero esto nos haría bien.
-Caerás Uchiha – Señaló Sai antes de irse y dejarnos solos. Sasuke tenía su ceño fruncido.
- Quiero saber... ¿Por qué mi supuesta novia estaba muy acaramelada con Sai en la banca? - Hablo Sasuke de repente ya cuando íbamos llegando al estacionamiento en busca de su camioneta.
- ¿Qué? Sasuke no estábamos acaramelados, solo estábamos hablando, le dije que ya no quería verlo más ni hablar, nada en realidad - Lo miré desafiante, ¿Acaso Sasuke se estaba tomando el papel de novio enserio? - Además yo no soy tu novia de verdad Sasuke, si yo quiero ligarme a alguien lo voy hacer -
Ahí fue cuando me miró, con sus ojos encendidos, era un incendio dentro de él. Me tomó de un brazo y de un jalón me subió a su camioneta
- Entonces ¿De qué sirve hacer todo esto si vas andar con otros tipos, acaso te gusta Sai todavía? - Me miró con las manos puestas en el volante.
- ¡NOO! ¡Claro que no! Sasuke ¿Qué te sucede? No me gusta Sai, y si estamos haciendo esto es para un bien común, tu quieres volver con Karin y yo quiero ser libre de problemas. ¿Estamos? - Me puse los lentes de sol, y abrí la ventana para que entrara un poco de aire.
Pude ver que una pequeña sonrisa se asomó por sus labios, y subió el vidrio eléctrico como retándome en un desafió, iba a responder pero el inmediatamente puso el aire acondicionado, así que opté por tomar silencio.
- Toma - Habló cuando por fin llegamos a mi casa, lo que es yo me fui luchando con mi sueño que apostaba todo por hacerme dormir.
Y de su bolsillo sacó un pequeño trozo de papel doblado
- Pero ya no estamos a vista de nadie, no es necesario que me entregues esto ahora - Le comenté ya que me imaginaba era una de sus cartas improvisadas para sacarle celos a Karin
- Es necesario, tu solo has lo que digo - Recibí el papel dispuesta a leerlo pero la cara de hinata asomándose por la ventana desde fuera llamó mi atención.
- ¡Hina! - Le reproche por el susto abriendo la puerta, bajé de inmediato y la abrace.
Luego de despedirme de Sasuke entramos a casa. Ya era viernes y era fantástico saber que podría dormir hasta tarde.
- No va haber noche de chicas esta vez, me juntaré con unas amigas en un rato más - Levanté la ceja, Hinata no era de salir a fiestas y menos sin mi.
- ¿Ah si? - Le sonreí - ¿Y dónde irán? no es que quiera controlarte, pero es por si pasa algo ya se donde buscarte... - Ella me miró sorprendida, pude ver en sus ojos que no esperaba esa pregunta?
¿Acaso Hinata me estaba mintiendo? ¿Estaba ocultándome algo? La Niña de ojos albinos que siempre decía la verdad, y le avergonzaba salir sola... ¿Estaba mintiendo?
Recordé la mini carta de Sasuke dejando un poco de lado el tema de Hinata
"Pasaré por ti a las 8, no tengo nada planeado"
¿Eso era una invitación a algo? Sasuke Uchiha quería una cita conmigo... O estaba escapando de algo, que era lo más seguro.
Ese pelinegro de ojos oscuros, siempre tan misterioso, jamás podría entender todas las cosas que el Uchiha podía dar a entender con sus gestos ( los pocos gestos) y sus pocas palabras... Cuando le brillaban sus ojos no entendía bien si era porque le alegraba algo, o porque estaba sorprendido. Era tan enigmático que realmente cuando me preguntaran algo sobre él, estoy casi segura de que podría responder cualquier cosa y nadie estaría claro si es verdad o no, porque así era él, un hombre esotérico.
A pesar de todo, no quería salir, yo solo quería mi cama poder dormir toda la noche y todo el día si era posible... Pero el que Sasuke me pidiera salir y más extraño aún, a nada, a solo estar juntos, es lo que me llamaba a decir que si.
Corrí a mi habitación y miré la hora. 7:12, tenía un tiempo justo para poder asearme y arreglarme.
Al mismo tiempo Hinata estaba escogiendo de su ropero alguna prenda que usar. Me metí a la ducha como flash. Y 10 minutos antes de las 8 ya estaba lista esperando a Sasuke, Como no sabía exactamente donde iríamos, me vestí con algo casual.
5 minutos después, escuché el claxon llamando, cuando salí no podía evitar soltar un suspiro. Sasuke era muy guapo, iba con unos jeans negros y una camiseta blanca que marcaba todo su perfecto y esculturado cuerpo.
Cuando me subí a la camioneta, pude notar su tristeza. No sé como pero pude percibirla.
-¿Qué sucede Sasuke? - Me miró directamente - Te noto algo angustiado, ¿o triste? - Negó de inmediato con la cabeza
- No pasa nada, ¿dónde vamos? - Arqué una ceja
- ¡Qué! No me digas que me invitaste a salir y ni siquiera tienes un plan en mente... - Le sonreí
- ¿Has escuchado de la fiesta de Deidara? - Abrí los ojos como lupas
- ¡Es una fiesta de drogadictos! - Lo miré riendo, en realidad no eran drogadictos, solo fumaban algo de marihuana en las fiestas pero no eran drogadictos. Así los catalogaba yo porque por supuesto yo no metía nada de eso en mi cuerpo.
- Es como el alcohol, a diferencia que esto te relaja - Lo miré atenta a sus gestos
- ¿El gran Sasuke Uchiha ha probado la marihuana? - Por su ceño fruncido me di cuenta que estaba incomodo con mis acusaciones y preguntas.
- Sería una experiencia nueva, no digo que lo hagas siempre, pero podrías probarlo para que después tengas historias que contarles a tus nietos -
-¡Pero les contaré sobre todos los cafés que me he tomado! ¡No sobre las drogas que probé! - Comencé a reír y el también.
Nos quedamos mirando, a Sasuke le brillaban sus ojos y como decía antes, no tenía idea de porque podría ser, Sasuke era un enigma. En su rostro veía una mezcla de tristeza, relajo, y ansiedad. ¿Cómo diablos iba a saber que es lo que realmente le pasaba?
- Me siento bien contigo Sakura - Soltó de repente sin dejar de mirarme. Al instante mis mejillas se coloraron, Sasuke estaba siendo tan bueno conmigo a pesar de todo.
- Podría aceptar tu invitación, digo será una experiencia nueva ¿no? - Reímos un poco más hasta que Sasuke condujo.
No sé muy bien cuanto fue lo que estuvimos en el auto, pero supe que era bastante cuando llegamos a una parte que era casi pleno campo. Había un sector plano donde habían varías carpas, y no muy lejos un lago grande con agua cristalina. Era realmente hermoso, no sé porque Sasuke me llevó hasta allá pero estaba muy agradecida de poder ver tal belleza.
- Sasuke, es hermoso. Te has lucido, pensé que iríamos a la fiesta de los akatsuki - El sonrió abriendo el porta maleta de su camioneta.
- Es mejor de lo que crees, mañana llegará Naruto con Hinata y tu amiga loca - Abrí los ojos sorprendida
- ¿Es enserio?- El asintió - ¡ Ay Sasuke eres el mejor! - Me abalance a él ahogándolo un poco. - Nunca he estado en un lugar tan hermoso y menos acampando - Miraba enamorada al rededor.
Sasuke sacó cosas de su portamaletas, bolsos, un pequeño contenedor para las bebidas y cervezas.
- Tendré que decirle a Hinata que me traiga ropa porque no pensé en venir de viaje y menos aquí necesito ropa más cómoda - Sasuke me quito el teléfono con el que pensaba llamar a mi hermana.
- No hay teléfonos ahora, yo ya tengo todo solucionado, tu solo disfruta - ¡Pero que hombre! Ojala fueran todos así de atentos.
- Que lindo Sasuke no pensé que tenías ese lado romántico - Le guiñe el ojo
- Es que aún no has visto nada, si yo soy el príncipe azul de las nenas - Comenzó a reír
- ¡Si claro campeón! Por eso Karin te pegó una patada en el trasero - Comencé a reír y el solo me pegó un codazo sutil
Supuestamente los demás llegarían al siguiente día, entonces ¿qué se supone que haríamos?
Sasuke sacó unas cervezas y me ofreció una
- embriaguémonos hasta la madre, es ahora o nunca -Lo miré atenta ¿Sería una buena idea embriagarse con sasuke en medio de la nada?
-No lo sé Sasuke... - me puse seria, conocía a Sasuke en su lado popular patán, es como decía Sai. El solía hacer esto con las otras chicas para seducirlas.
- Está bien, como tu quieras, lo que es yo, al menos me tomaré una - me dijo abriendo la lata de alcohol y poniendo música en un pequeño parlante. El hombre venía todo preparado.
Vi como Sasuke más rápido de lo que abrió la lata se tomó su contenido.
Inmediatamente escuché un sonido proveniente de un teléfono, era el de mi acompañante. El le dio una mirada rápida y rodó sus ojos.
- Que molestia -soltó como susurro.
-¿Es karin? -Le pregunté
El inmediatamente asintió, no entendía muy bien la relación que tenían ellos dos, ¿Por qué a Sasuke le importaba tanto Karin si ella ya estaba con otro chico?
Si fuera por enamoramiento, entonces no tendríamos que hacer esto, el debería estar con ella seduciéndola en un lugar como en el que estábamos, pero ellos dos solos. No hay nada que un tiempo solos no arregle las cosas.
-Sasuke ¿por qué quieres volver con Karin? - lo encaré ofreciéndole otra cerveza, quizá eso le soltaba un poco la lengua
-no creo que eso deba importarte- Le fruncí el ceño
-Entonces para que me traes aquí, si no quieres abrirte conmigo y solo quieres cumplir con tu misión, no me hubieras traído- - Le tiré la lata de cerveza en sus manos y me encaminé a el lago que había.
-Si me aceptas una, te contaré - Sentí un objeto frío tocar mi cuello junto con la voz de sasuke. - Y no me digas Maldito, a la próxima te tiraré al lago como castigo - Sonrío
- Está bien -Lo miré tranquila aceptándole la invitación.
Nos sentamos en la orilla del lago y Sasuke comenzó su relato. Ahora podía entender porque Sasuke se sentía obligado a estar con Karin.
- Discúlpame que te diga Sasuke, pero tu mamá ya falleció, igual que la mía, tienes que hacer tu vida como a ti te parezca más llevadora, sino nunca serás feliz... y todos lo merecemos, no podemos ir pisando las huellas que nuestros padres dejaron, tienes que dejar tu propia marca en la vida - Le dije mirando el lago como si ahí encontrara las palabras para confortarlo. -y Karin es una zorra -lo mire con asco -no se como has podido estar con ella... - me quejé
- Gracias - dijo el serio mirando pero sabía que no diría más, Sasuke no era muy bueno con las palabras, sobre todo con temas delicados. -pero Karin es más que eso, además... ¿Acaso eres tú la indicada? - Lo miré con una ceja alzada ¿Acaso me estaba coqueteando?
- ¿Qué tal un juego? - invité para que se fuera el aire pesado e incomodo que se formó de repente
- ¿Qué tipo de juego? -
- Lo apodo, el diablo - El comenzó a reír estrepitosamente - ¡De qué te ríes! Es un buen juego... - Le hice puchero
- Es que eres muy graciosa Sakura, ¿de donde sacas esos nombres? - Levanté los hombros indicándole que no sabía
Le mostré a Sasuke como funcionaba mi juego, cada uno tenía que ir diciendo una letra del abecedario y el otro una palabra con esa letra, si se equivocaba o la repetía con alguna que ya se hubiera dicho, perdía. Y si lo decía bien el otro perdía. El castigo era tomar un shot de tequila, recordaba que en algún momento me enseñaron ese juego y termine bailando en una mesa con todos mirándome. Pero ahora los dos solos, ¿Que tan terrible podía ser Me encantaba el tequila, en realidad era el único licor que toleraba, pero era una bomba, y ya que no era de mucho tomar donde solo me gustaba el tequila, mi resistencia al alcohol era casi nula.
Sasuke sonrío, no lo conocía mucho en su faceta de alcohólico, pero sabía bien que el siempre bebía, hasta solo. Se sentaba en la ventana de su habitación a tomar whisky a las rocas, eso solo lo hacía un verdadero alcohólico, comencé a sonreír bajo esos pensamientos. Era chistoso llamar a Sasuke alcohólico.
-¿Sabes que ganaré cierto? - Me sonrió sirviendo el primer shot y dejándolo en el frío suelo, ya que no teníamos mesa pero era agradable, estar conectados con la naturaleza. Con música, buena compañía, su preciado tequila, y la hermosa naturaleza.
- A - Hablo Sasuke con una sonrisa maliciosa sabiendo que eso era un pacto de infierno.
- ¡Avestruz! - Grité ansiosa en lo que Sasuke gruñía y se bebía el shot - G- Dije llenado el vaso de nuevo sin quitarle la mirada
- Gentuza - Hablo tranquilo
- ¡Oye! ¡Eso no es una palabra! - Fruncí el ceño
- Claro que si, ¿acaso eres tonta? - Fruncí el ceño mientras gruñía
- Eso es muy despectivo, ¿Qué es eso de "Gentuza"? - Exclamé con la voz grave imitándolo vagamente haciéndole burla
- Te toca tomar - Rodé los ojos tomando el shot que recién había servido.
Seguimos así por un largo tiempo, estábamos bien entretenidos, solo que ya no aguantaba más, ya llevaba como 10 shot y estaba muriendo por dentro.
- Sasuke ya es mucho, no quiero seguir, me va a dar algo y serás el culpable - Le dije sonrojada por el alcohol
- Esta bien, te entiendo, niñita - Dijo poniéndose de pie y estirándome su mano para ayudar a levantarme.
- Pues soy una niña, por si no lo habías notado - Le gruñí
Me levanté del suelo y la cabeza me dio vueltas, el estúpido alcohol ya me había afectado.
- Ahora me debes un reto - Me hablo el pelinegro y me di vuelta a mirarlo
- ¿Qué? - El sonrió
- Si, te retiraste del juego, perdiste - Lo miré feo
- ¿¡Y querías que muriera?! - Le grité
- No, pero perdiste, me debes un favor - Asentí
- Esta bien, esta bien, ¿Qué quieres? - Me crucé de brazos
Sasuke sacó algunas cosas de su mochila, y pude ver como brillaba con fuerza una gran pipa de vidrio mi madre me mataría desde el cielo si lo hacía.
- Mira lo que hago con tu objeto para drogos - Tomé su pipa con rapidez y corrí al lago. Todo antes de que Sasuke intentara drogarme.
-¡Sa- Sakura! ¡¿Qué carajos estás haciendo?! - Lo escuché gritar, era muy probable que se haya parado como bala y estuviera corriendo detrás mío. Si no lo hacía ya, Sasuke me alcanzaría, el era un deportista, y yo el mejor deporte que había hecho en mi vida era de textear en el teléfono. y no creo que eso me ayudara.
Lancé con todas mis fuerzas el objeto al lago y el momento justo en que ví como tocaba el agua, unas manos me tomaban fuertemente de la cintura
- ¿¡Y qué pasa si yo también te tomo y te tiro al lago así nada más!? - Y mi vista se nubló, me iba a tirar al lago, cuando menos lo pensé el ya me tenía sobre sus hombros cargada como un saco de papas. Mi cabeza daba y daba vueltas producto al alcohol.
- ¡Sasuke no! Por favor no, voy a vomitar - Le grité. Y ahí sin más ocurrió lo menos esperado, pero advertido.
Vomité. Rayos, había vomitado, y vomité tanto que sentía que mi estomago se apretaba con cada arcada que hacía. Mi estomago pedía a gritos echar fuera a mi hígado mis intestinos, todo.
Y sin darme cuenta, Sasuke estaba lleno de mi vomito, el me bajó de su hombro con una cara de pocos amigos. No sabía muy bien si estaba molesto, si estaba furioso, divertido, o sorprendido. Lo único que sabía es que había un charco de vomito, Sasuke en medio del desastre, y un olor de los mil demonios, el tequila.
- Diablos Sakura... - Dijo por fin el pelinegro mirándose.
- Te lo dije Sasuke, te dije que iba a morir - Me agarré la cabeza esperando que dejara de darme vueltas. Y de un momento a otro mi vista se nublo y lo único que podía escuchar era la voz de Sasuke llamándome.
- Ayúdame... - Fue lo último que pude susurrar antes de que mi cuerpo perdiera el control, y estuviera en un camino directo al suelo. Pero un súper pelinegro alcanzó a rescatarme del golpe.
- Creo que será mejor que te recuestes - Me extendió su otra mano para ayudarme.
Sin emitir palabra alguna le hice caso, ya era bien patético haberlo vomitado por completo.
El muy amablemente me ayudo a entrar a la carpa que estaba destinada a mi, dentro de ella había un cálido colchón inflable que me llamaba a gritos, una pequeña lámpara a pilas, y algunos snack.
Sasuke me dejó sola para que pudiera cambiarme de ropa, solo algo mas cómodo para dormir mas tranquila.
-¿Puedo entrar? -Escuché la voz de sasuke, no se muy bien si fueron 20 o 25 min que pasaron aproximadamente, en lo que sasuke llamó a la carpa.
-Si por supuesto entra- Sasuke abrió el cierre y entró. Pude notar que de alguna forma el ya se había quitado mi vomito y el olor asqueroso de encima, llevaba ropa nueva y limpia, y su cabello mojado le daba un aire aún más varonil si era posible.
- ¿Te sientes bien? - Asentí sin decir palabra alguna
El asintió de vuelta y se recostó a mi lado
-Tendremos que dormir juntos, Hinata traerá otra tienda mañana, así que tendrás que compartir - Le sonreí, la verdad no era ningún problema. Sasuke a pesar de todo se estaba portando muy bien.
- ¿Te puedo hacer una pregunta Sasuke? -El asintió -¿Podría recostar mi cabeza un momento en tus piernas? - Y después de unos minutos el accedió
Y así estábamos, sasuke sentado acariciando mi cabellera que descansaba en sus piernas.
Vagos pero brillantes recuerdos empezaron a aparecer...
Sasuke miraba por la ventana de su habitación como una chica de pelo rosa se movía para todos lados, el solo intentaba leer un libro, pero la silueta de esa chica lo inquietaba, no lo dejaba tranquilo.
Llevaba 2 meses viviendo ya en esa casa, como vecino de los haruno, y esa era Sakura. A penas la vio supo que era distinta, el color de su pelo se lo decía.
Y durante esos dos meses no pudo hacer otra cosa que volverse un psicópata, ver como se dormía a veces con las cortinas abiertas, como luchaba en las mañanas para peinarse, sabía exactamente a que hora iba a lavarse los dientes, y así mismo intentaba cruzarse con ella, ya sea sacando la basura o "casualidad". No sabía por que lo hacía, porque estaba seguro que ella no era su tipo, pero algo lo llamaba, algo de su persona lo atraía como imán, tanto así que no podía ni leer un simple libro por no poder quitarle la mirada de encima.
Pasaron los meses y ya llevaba 2 años viviendo como vecino de Sakura y la situación había pasado a otro nivel, tanto así que se hizo amigo del mejor amigo de Sakura, solo para poder llegar a ella.
El no estaba interesado en la amistad de Sai, para nada, pero su interés en Sakura era tan grande que era capaz de resistir conversaciones eternas con Sai solo por conseguir un poco de tiempo con Sakura. Pero Sai no era mala persona, o eso pensó cuando empezó a confiar en él, cuando empezó a tomarle un cierto aprecio.
-Creo que me gusta Sakura -Fue como Sai se entero de mi secreto, el cuál esperaba siguiera siendo secreto.
Sai intento ayudar pero en realidad solo estaba alterando las cosas.
Sasuke sabía que Sakura deseaba una mascota así que fue directo a una tienda de animalitos para adoptar y se llevo consigo un lindo cachorro al cuál le puso collar con nombre suke algo de humor a la situación no haría nada malo.
Y aún que Sasuke nunca supo porque Sakura nunca le dio las gracias el siguió enviándole regalos.
Su ciclo con Sakura nunca se cerró, porque luego pasaron muchas cosas, y jamás pudo preguntarle si de verdad le había gustado todo lo que él le había regalado.
-Maldito Sai... - gruñí bajo esperando no alarmar a Sakura
Si hubiera sabido que Sai nunca le dijo a Sakura que había sido yo quién se humillaba enviándole cosas, sin recibir ni un gracias a cambio. Si hubiera sabido antes que Sai le mentía a Sakura diciéndole que todos esos gestos eran suyos, él muy probablemente estaría con Sakura ahora. Y no precisamente como novios falsos. Por eso haría pagar al maldito, aún que a Sakura no le gustara que se peleara con Sai, lo iba a hacer porque es lo que se merecía
¿Por qué diablos no puedo dejar de sentirme así? A pesar de que todo es mentira sentía que era lo más cercano que podría estar de Sakura
- Sasuke... - Sakura de un momento a otro me miró, yo creí que ella ya se había quedado dormida. - ¿Qué hace Karin afuera de nuestra tienda? ...
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