Los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi
Capítulo 9
Serena POV
Los días pasaron y con ellos más semestres, presentaciones, eventos y nuevos sueños fueron tomando forma
Las chicas celebraban el tener tan buena relación con los chicos, todo estaba en su lugar, se tenían nuevas oportunidades, el amor estaba en el ambiente
Solo faltaba que se uniera un alma perdida, ella era muy buena con los demás, su relación iba viento en popa y ni hablar de sexo y esas cosas, no había espacio que se salvara de haber sido testigo del amor que nuestra pareja favorita se entregaba, a veces se pensaban adictos, pero quién no, cuando dos cuerpos y dos almas se unen y se compenetran de tal manera que todo lo demás deja de existir no haces más que buscar la manera de estar siempre junto a ella, cuando te das cuenta de que esa persona tiene un trozo de ti no puedes dejar vacíos tienes que llenarte, sentir tu cuerpo junto al suyo, recorrer cada rincón y reconocer lo que es tuyo, lo que con tanto empeño se entrega….pero no todo es color de rosa y ese sexto sentido que llaman le decía que debía aprovechar esa felicidad lo mejor posible.
Decidida a no permitir que las cosas tomaran rumbos diferentes empezó a reconocer el terreno en el que se encontraba, los pro y los contra de todo lo que se avecinaba, sabe que un descuido puede ser garrafal, que aunque ya no es una niña el momento en el que eso aparezca e intente adueñarse de su vida y su paz nuevamente ella debe ser fuente, tal vez el amor que siente por Seiya ha hecho que se de cuenta de lo indispensable de avanzar, dicen que cuando la vida te repite situaciones es porque no has aprendido lo suficiente de ellas, así que busca la manera de que las superes
Todo esto pensaba mientras cantaba con John Legend de fondo - All of me - decidida a darse una oportunidad y dejar de ser la diferente siempre, decidida a tomar el toro por los cuernos empezó a prepararse hasta que llegara el día, estaba pronto, de eso no había duda
Ella tenía 6 años cuando las cosas empezaron a cambiar, a sus padres no los conoce, sabe sus nombres y que cada vez prometen ir por ella, pero por alguna razón no siente ese anhelo que todo niño por estar con ellos, en ocasiones es su madre la que tal vez le genera algo de ansiedad, pero a esa tierna edad no se es consciente de que se necesita o no.
Vive con su abuela materna, su abuelo y su tía menor, no hay dinero pues muchas veces comen cada segundo o tercer día, su abuelo detesta a su madre, en una conversación escucha que él no es su padre, al igual que tampoco lo es de su tio favorito quien de vez en cuando llega a casa y la hace sentir como la princesa más hermosa de la tierra, es su ángel, pero no vive con ella
El abuelo consume drogas, es algo que hace a diario, en algunas ocasiones incluso pierde algo la cabeza haciendo que todos salgan de casa sin importar la hora, es así que tenía que pasar horas sentada en la acera al frente de su casa jugando con su tía quien es mayor que ella por solo 4 años, su desarrollo es algo lento por lo que se acopla bastante bien con la pequeña, de esa manera se acompañan, la situación es difícil pero llevadera, no resiente mucho la falta de alimento ni la ausencia de amor ni cariño solo vive el día a día, no hay recuerdos de juguetes o fiestas,
Lo único que añora es a su tío o a sus hermanos, pero el mayor demasiado parecido a ella abandona el hogar cuando se da cuenta de que nada va a cambiar dejando a su hermana mayor con su padre y aunque son hermanos solo de madre los anhela, recuerda algunas veces en que iba a verla pero ella lloraba mucho a pesar de ser mayor
No era consciente de los días ni los años, solo que la situación era cada vez más diferente, ha habido un incendio, su ángel y su abuelo han discutido, su abuelo llevado por la locura de las drogas ha intentado arrebatarle a su ángel terminando la casa en llamas, su tío herido y ellas en la calle, su hermano de visita logra rescatar solo algunas cosas, a falta de dinero se ven obligados a vivir bajo las escaleras, su abuela ahora se ausenta más dejando a las pequeñas en casa
-Saori que te pasa estas bien?
-Si pequeña no te preocupes, no me he sentido bien pero no quiero asustar a mamá
-Pero sangras mucho, no te ves bien, puedo ir a pedir ayuda?
-anda, dile a la señora de la tienda que si por favor te da algo para evitar el sangrado de nariz, que abuela pagará más tarde
La pequeña salió a pedir ayuda, no recibió mucha a decir verdad, cuando volvió su tía ya no sangraba, decía estar bien, pero la situación se repitió, eran hemorragias fuertes, las toallas no eran suficientes, acudió nuevamente a la vecina quien dio la misma respuesta por lo que las niñas no tuvieron otra opción más que afrontar la crisis solas para evitar la angustia de su abuela que de por sí bastante preocupada estaba intentando buscar alimento
Hasta que un día golpearon a la puerta, eran de servicios sociales, aunque la vecina no ayudó mucho, se dio cuenta de que ellas estaban solas, seguramente pensó que el sangrado era por maltrato o alguna enfermedad seria por lo que informó a las autoridades
Hablaron bastante tiempo con su abuela, Saori debía ser atendida para saber qué era lo que pasaba, no supe mucho de la situación, solo que mi abuela dijo que si se encargaba de ella como debía no podría hacerse cargo de mi, pero que mi otra abuela, la madre de mi papá se haría cargo de mí.
Me explico que era lo mejor, que ellas me iba a cuidar, a darme estudios, que aunque ella me enseñó las cosas principales debía educarme para ser alguien en la vida, no tuve más remedio que irme, dejé atrás todo, de mi ángel no supe más, creo que ni ropa llevé conmigo
Llegué después de muchos días a una casa bastante grande, algo fría, pero como una autómata solo seguía ordenes.
Mi otra Abuela, de la que nunca supe hasta aquel día se llamaba Beryl, tenía un cabello largo, ondulado y rojo, sus ojos eran dos llamas ardientes, recuerdo que me asusté al verla, ella vivía con su esposo y un hijo
Empezaron a cuidarme, arreglo mi cabello, me dió vitaminas, decía que estaba muy desnutrida, por lo que a diario me daba jugos o menjurjes le llamaba yo… de todo tipo de cosas, frutas verduras y así, no recuerdo cuanto tiempo pasó, no sé si era feliz o no, se que extrañaba mucho a mi abuela y a mi tía
Con el pasar de los días conocí a mi padre, supe que noera bien recibido en aquella casa pues vivía en las drogas y su padrastro exige que las deje para poder ingresar al hogar
Descubrí que no estaba registrada no tenía papeles de nacimiento por lo que decidieron que se incluiría el apellido de mi padre, llevaba un nombre diferente, hasta que el día del registro mi abuela Luna reunida con mi padre y Beryl decidió a nombre de mi madre que si llevara el apellido pero el nombre sería otro, a partir de ese día me llamaría Serena Tsukino
Un nuevo nombre, un nuevo comienzo, una nueva oportunidad… todo esto pensaba aquella pequeña ingenua.
Las cosas siguieron su curso, Beryl decidió prepararla antes de llevarla a un colegio para que se nivelara pues nunca había ido a una escuela, ya sabía leer, los números y nada más
Las sumas y restas no presentaron ningún problema al igual que las multiplicaciones, pero cuando llegó la hora de divisiones y fracciones las cosas cambiaron.
Cada que no respondía algo bien Beryl la golpeaba al principio solo eran golpes en la cabeza, pero luego fueron puños y patadas, la obligaba a escribir con su mano derecha pues ella usaba la izquierda a lo que Beryl decía que eso era del demonio que estaba mal, por ende la golpeaba también por esto
A medida que el tiempo pasaba los golpes aumentaban, al parecer no era suficiente golpearla con sus propias manos por lo que cada vez la golpeaba con más cosas, sandalias correas, escobas, palos. Una vez mientras le hacía un vestido se molestó mucho porque se movió, el resultado: la estrelló contra la puerta, no recuerdo sentir dolor, era como si no tuviese alma, salí de ahí y fui a peinarme según sus órdenes hasta que a través del espejo vi como la sangre brotaba, tenía una herida en la cabeza, ella revisó pero no me llevó a ningún hospital, más días pasaban mientras yo me encerraba cada vez más, ingrese a estudiar saltandome dos cursos y aunque era buena estudiando no hablaba con nadie, si estaba con ella no decía absolutamente nada pues cualquier intento de hacerlo era acallado con una bofetada que generalmente terminaba con boca y nariz sangrantes, con el pasar de los días se tornaba más agresiva los golpes siempre eran lejos del rostro para que nadie sospechara, debía hacer las labores de la casa, si planchaba mal la ropa quemaba mis manos, si no cocinaba bien cada rincón de la cocina sentía mis golpes, incluso alguna vez quiso pararse en mi cuello, si la ropa no quedaba bien intentaba ahogarme metiendome de lleno en el agua y sumergiendo hasta que se saciaba.
Pero eso no es lo peor, lo peor era el demonio que tenía por hijo, se dió cuenta de los debil que era yo, que las palabras que ella decía eran ley, por lo que empezó a abusar de mí, cualquier intento de queja terminaba en golpes de ella, debía dormir con él sin quejarme, mi cuerpo era todo un mapa de moretones y cicatrices por todos lados si no era ella era él quien lo hacía, sus abusos aumentaban, cada día me violaba un poco más, cada día me sentía más miserable, abandonada la vida me odiaba
-oye tú, habla con tu otra abuela, dijo que tu tío Artemis está muerto jajajajaja me lo dijo hace días pero lo olvidé igual y qué diferencia hace
Mi ángel se había ido, el único que pudo haberme rescatado, lo dijo muerta de risa como si de basura se tratara, la odié con toda mi alma, intente llorar pero hacía mucho tiempo que lágrimas no habían ya que si las veía me golpeaba más fuerte, entonces decidí escapar, si no lo hacía estaba segura que me mataría o lo peor el otro seguiría abusando de mi
Tenía 8 años, tan solo 8 pero tuve que escapar, una amiga me ayudó, Cere cere vivía con sus 3 hermanas y aunque su madre a veces la golpeaba ella decía que existían cosas peores, yo pensé que no conocía a beryl
Me dijo a dónde debía ir, que fuera después de la escuela o los profesores informarían de mi ausencia, ese día entregaron notas y ella me golpeó, esa fue la última vez, pero fue una de las golpizas más fuertes…. Salí en silencio de casa, en la escuela una niña me golpeó pero no le di importancia, esperé ansiosa la salida, el final de las clases y apenas fue así me escape, corrí con mi amiga y nos entregamos
No quise decir mi nombre, obvio hasta la dirección de la casa la sabía pero dije que no,
-Hola pequeña, yo soy el agente Pierre y voy a ayudarte, puedes decirme tu nombre?
miré al hombre que se acercaba, sabía que si decía algo me devolverían a ese horrible lugar, por lo que guardé silencio
-Dime al menos tu nombre, de esa manera puedo devolverte a tu hogar, tus padres deben estar preocupados
Guarde silencio, sabía que sus padres ni cuenta se iban a dar de que estaba desaparecida, llevaba horas en la estación, recordó a su compañera que se entregó con ella pero ella sí dio sus datos y su madre fue a recogerla, al contrario de ella, jamás quería volver, sabía que era demasiado pequeña, pero esa noche, a pesar de su corta edad se dio cuenta de que tenía que salvar su vida, no permitiría nunca más que le pasara nada malo y juró esa noche ahí sentada muerta de frío y hambre que jamás nunca nadie más volvería a hacerle daño
###################################################################################################################Aqui otro capi para los que esten siguiendo la historia, es algo pesado y corto pero pronto traere otro
gracias por leer
