Severus estaba molesto, tenía a la pareja en su salón, su lectura había quedado relegada y su tranquilidad también.

Los dos estaban vestidos como si fueran a un club de esos de ambiente, totalmente vulgar para su gusto. Sí, eran atractivos ¿tenían que estar allí mostrándole lo estupenda pareja que formaban?

Solo esperaba que aquella visita fuera algo breve antes de irse al lugar al que tuvieran que ir.

Apareció dos copas, él sabía tener modales otra cosa es que quisiera usarlos.

Abrió con magia la botella invitándoles a que ellos mismos se sirvieran.

Sirius fue quien lo hizo, ofreciéndole una copa a Remus para luego mirarle a él, Severus alzó su vaso lleno de whisky de fuego. No era mentira que no le gustara el vino, después de todo.

La parsimonia con la que Sirius se sirvió la copa y se la llevó a los labios bebiendo mientras le miraba fijamente le estaba poniendo nervioso.

Remus acogió a Sirius con su brazo sobre sus hombros. Y Severus tomó un nuevo sorbo de whisky.

—Nos ha sorprendido mucho verte en este barrio.—Remus habló mientras acariciaba la pierna de su pareja—Hacía mucho que no sabíamos de ti.

—Dejé Hogwarts tras la guerra—contestó Severus, no tenía ganas de contarles a esos dos su vida, pero era más extraño estar allí sentados sin hablar.

—¿Suficiente niños por una vida, no?—preguntó Sirius, la mirada gris de este tenía la capacidad de ponerlo realmente nervioso.

—Incluso por dos—contestó Severus y se sorprendió al ver la sonrisa coqueta de Sirius, miró a Remus sorprendido, pero este tan solo sonreía tranquilamente.

¿Estaba Sirius tratando de seducirlo delante de su pareja?

ooooooo

Sirius sonriéndote de manera seductora, ¿quién no caería?

Hasta mañana