Remus estaba mirando como Sirius desplegaba sus encantos con su anfitrión, algo que hacía que él fuera incapaz de no disfrutar.

Quizás para otros ver como su pareja coqueteaba con otros pudiera no gustarles, pero para él era de lo más erótico que había.

Y por otro lado, ver como Severus se ponía nervioso era realmente curioso. El tiempo que había trabajado con él hubiera jurado que ese hombre no se ponía nervioso por nada. No es que tuviera un gran carácter, pero desde luego sus nervios eran de acero.

Sirius se disculpó y fue al baño no sin antes darle un beso a Remus en los labios y una sonrisa coqueta a Severus.

Cuando este se fue tenía los ojos negros sobre sí.

—¿A ti te parece normal que tu "novio" esté intentando seducirme?—dijo sin andarse con rodeos Snape.

Remus lo miró detalladamente, ese hombre le resultaba a partes desagradable y excitante, curiosa combinación.

—Normal quizás no sea la palabra.—Remus bebió un último sorbo de su copa levantándose—Quizás sea más correcto decir "excitante".

Snape había buscado molestarle por lo cual esa contestación no era lo había esperado.

Remus se levantó de su asiento y se dirigió hacia Snape, apoyándose en los reposabrazos del sillón que este ocupaba.

—¿Te sentirías más cómo si yo también tratara de seducirte?—le dijo con su voz más cargada de sensualidad.

Snape le miraba con los ojos abiertos de par en par, incrédulo ante ese modo de actuar de alguien como Remus.

"Las apariencias engañan" pensó para sí mismo.

oooooo

Perdón, creí que había actualizado.

Es que las apariencias engañan, no se puede dar nada por sentado. Y las mosquitas muertas solos las peores 😊

Hola Remus, ¿quieres ser mi lobo?

Se me ve el plumero demasiado con él, ¿verdad?

Hasta mañana.