Ranma ½

3.-Revelación y debilidad.

Ranma sentado en la azotea del edificio intentaba comprender la conversación que Akane y sostuviera con sus amigas a la hora del almuerzo, confundido tenía una sensación extraña oprimiendo su pecho, que sucedía con esa chica torpe que desde que se conocieron lo llamo pervertido y fenómeno; bueno él también la insultaba, fea, violenta, pechos planos, etc., cosa frecuente en las discusiones entre ambos. También lo golpeaba sin dale tiempo a que él le explicara o cuando lo encontraba con cualquiera de ellas en situaciones poco convenientes y también que el mismo provocaba le encantaba verla rabiar; la joven Tendo al que menos escuchaba era a él y en muchas ocasiones recibió golpes por confundir las cosas, aunque se disculpaba con él por ello.

Ahora las cosas habían cambiado desde hace meses no podía estar cerca de ella, ni siquiera en casa, las molestas mujeres que lo acosaban no lo dejaban respirar. "A ese idiota le gusta" "su ego es tan inmenso" pensó en las palabras dichas por Akane que lo hicieron enfurecerse.-si la estúpida supiera que cada día es insoportable aguantarlas, bueno que hombre no le halaga la vanidad que varias chicas disputaran su atención.-pensó el chico con una sonrisa sobrada en su atractivo rostro. "No soy una cobarde chicas".-indudablemente no era una cobarde, era fascinante verla decidida sin dar marcha atrás, cuando la retaban y aunque no tenía las mismas habilidades de las otras, no les tenia temor o miedo, por eso él se enorgullecía de ella. "No me arrepiento" y estuvo a punto de morir por salvarlo. Igualmente él tampoco se arrepentía de cuidarla, protegerla, y mantenerla a salvo; sabía que le gustaba ser independiente, pero él jamás se perdonaría que le pasara algo o resultara lastimada. "Al regresar de China estaba segura de lo que quería" Ranma enrojeció con las palabras dichas por Akane en verdad que ella. "Por eso yo…" recordó que callo titubeante no terminando la frase.

Una boba sonrisa apareció en el rostro de Ranma pensando.-en que si él no se hubiera comportado como idiota y los demás no hubieran intervenido ellos estarían ya casados. ¿Cómo sería estar casado con esa fierecilla?.-el solo pensamiento lo hizo ponerse más rojo. "Desde aquello, ahora sé lo que quiero" "Soy Akane Tendo, excelente estudiante e iré a la Universidad de Tokio"-parpadeo mientras asimilaba las palabras de su prometida y la sonrisa desapareció de su cara roja, ella planeaba su vida lejos de su familia, no considerando instruir la enseñanza en las artes marciales, inevitable recordó el suceso de ayer por la mañana.

-¿Qué fue lo que paso aquí?.-pregunto el joven.-completamente arruinado.-se quedó pensativo para abrir los ojos más y rápidamente miro hacia las chicas.-¿Quien fue?.

-Fue un accidente.-la chica de cabellos azulados expreso mientras empezaba a recolectar los pedazos grandes del muñeco.

-Akane, tendrás que comprar otro.-expreso Kasumi con una suave sonrisa.

-No me vas a decir, quien te ataco.-el joven se sintió ignorado, molesto siguió.-Aunque tengas la fuerza de mil hombres.-con su clásica sonrisa burlona.-Te falta mucho para hacer algo así.

-La actitud del muchacho la irrito, intento no alterarse antes de contestar.-Según tú, porque no podría hacerlo.-sabía que no tenía qué preguntar al idiota de Ranma…..

El muchacho estaba jugando con su prometida, no se dio cuenta de la mirada de advertencia de Kasumi, se volvió pensativo mientras alzaba sus brazos para colocar las palmas de sus manos detrás de su cabeza mientras miraba el sitio donde el muñeco destruido se encontraba antes.

-Las técnicas que usas solo son de fuerza.-el chico con algo de burla prosiguió.-1) Careces de concentración. 2) -Y eres…tor….

-No te cansas.-apesadumbrada y alterada la chica exclamo.-recriminar mis defectos, las capacidades y cualidades que no tengo…..

-He.-el joven dejo caer sus brazos a un lado y la sonrisa de su rostro desapareció, asustado se volvió pensando que Akane lo golpearía hasta morir.-espera eso no fue lo que quise decir.-agitó sus brazos para disculparse como siempre.

-No, Ranma.-conteniendo su enojo expreso la menor de los Tendo.-nunca es tu intensión.

Ranma y Akane se miraron de frente, ella estaba furiosa con el joven y él estaba sorprendido por la actitud de la chica.

-Tal vez, me dedique a estudiar.-dijo sin emoción la bella chica.-¡No te perece!- siguió con ironía mientras lo miraba sin apartar la mirada.-Se me da bien, que quedar al frente de un Dojo.-dicho lo último le dio la espalda para retirarse, dejando al joven de la trenza con la mirada baja y cabizbajo y a su hermana sorprendida.

Rayos.-últimamente todo estaba mal.-pensó el joven mientras la veía entrar a la casa Tendo.- Akane se comportaba y actuaba diferente a lo acostumbrado, en otras situaciones parecidas lo golpeaba por herir su orgullo.

Qué idiota lo único que hizo con sus juegos estúpidos al provocarla y verla enojada; era que decidiera tomar un rumbo, que nunca imagino que Akane tomaría alejarse de su hogar. Sentía coraje, molestia y rabia acumulándose en su interior al enterarse de los planes de la chica de los cabellos azules. Esa estúpida chica fea como se atrevía a rechazarlo a él, al gran Ranma Saotome perseguido por 3 hermosas jóvenes, excelentes guerreras que sabían cocinar deliciosamente, importante para ser una buena esposa.-¿Es lo que quieres?Dijo su yo interior.-No te engañes.

-"Supongo que algún día" "Se decidirá por alguna de esas tres". Su orgullo y soberbia bajo como la espuma con la frialdad e indiferencia de Akane. "Pero no es mi problema". Desolación, ansiedad y un dolor intenso se clavó en su pecho, como si lo golpearan un millón de veces. Ranma se había sentado en la terraza del edificio en posición de meditación de repente un frio intenso recorrió todas su extremidades, haciendo perder todo el calor de su cuerpo, sus brazos antes cruzados se extendieron hacia atrás apretando su puños contra el concreto.

Akane no se estaba comportando rara; simplemente se había vuelto distante de todo lo que acarreaba a su alrededor, él mismo había visto el hastió en su bello rostro, el mismo escenario de siempre en su casa desde hace meses, ya ni se quejaba o molestaba. Akane indiferente recogía sus alimentos y se retiraba dejándolo a solas con aquellas que luchaban a diario por su atención y él ni cuenta lo había notado por su soberbia de creer que pasara lo que pasara ella siempre estaría ahí con él. Akane se estaba alejando de su vida "Debería agradecer a los locos, no les parece".

De nuevo ahí esa maldita sensación de abandono cuando pensó que ella prefería a ese chico que la salvo de niña en ese bosque misterioso, por primera vez padeció el sentimiento de rechazo y perdida. Este dolor se incrustaba en su corazón comparado con aquel que sintió cuando casi la pierde en china, este sentimiento era más intenso lo peor es que Akane estaba viva y estaba decidiendo su vida, alejada de él y su familia.

Ranma retrocedió aquel día que estuvo frente Akane hermosamente ataviada con su vestida de novia.

- ¡Oye! Akane.-entro como trompa el joven.

-Ranma.- Akane lo miro sorprendida.

eee ummm..-Ranma enmudeció al verla luciendo un precioso vestido de novia occidental

-Tal vez debí elegir el vestido japonés…tímidamente decía Akane

- No, no…-Se quedó deslumbrado por la belleza de joven Tendo-creo que en los dos…te ves…bonita…-con timidez dijo Ranma

- ¿En serio?.-Akane se sonrojopor el cumplido, él le había hecho un cumplido,-Gracias

-Eh, Akane -

-Sí.

-¿Por qué de repente decidiste que sí querías casarte conmigo?.-interrogo el joven

- Bueno, me di cuenta de que… -tímidamente contesto.-Ranma, ¡Tú me amas! -

- ¿Eh?.-Ranma frunció el ceño al escucharla - ¿De... qué estás hablando?-

-No recuerdas, mientras llorabas en Jusenkio.-expreso Akane

mmmm.Ranma enmudeció al escucharla

-Yo no dije eso.-refuto el chico con energía

-Si lo dijiste.-grito la menor de los Tendo con fuerza.

-Bueno…Si, no quiero.-Ranma no quiso aceptar sus sentimientos.

-De acuerdo no tienes que hacerlo sin no quieres.-se volvió con pesar Akane.-Pero…te vas a arrepentir.

Ranma al enterarse de la existencia del barril de agua del nannichuan, ya nada más tuvo importancia para él y salió corriendo mientras dejaba a su prometida. Después todo quedo un desastre y lo peor es que ni había obtenido el barril del agua, debido a que Happosai se lo había tragado todo, pensando que era sake.

Perdió la oportunidad de reconocer sus sentimientos delante de ella, además si ella había aceptado casarse con él ese día, "Al regresar de China estaba segura de lo que quería" aquellas palabras de Akane brotaron de nuevo en su memoria, pero no estoy preparado aún para reconocerlo, tampoco me siento listo para casarme, tengo que…

-"Si, no quiero" sus propias palabras se hicieron eco en su cabeza.-por eso aquel día yo…..

-Si tan solo supieras la tonta marimacho que difícil es decidir y más complicado será decirlo-

-"Pero no es mi problema" de nuevo esas palabras indiferentes de ella rebotaban una y otra vez en su cabeza.

Agobiado pensó.-"Akane se está alejando". "Soportado a un chico con varias prometidas" la amiga parlanchina de Akane dijo una verdad, siendo tan bruto se burlaba de ella, infinidad de veces cuando discutía o por su cobardía y lo peor es que muchas veces lo hizo delante de ellas, nunca dio muestra de decidirse por alguna, pero tampoco hizo algo para disuadirlas de su acoso. "Que te insultaba y destacaba las cualidades de las otras"… oh eso dolió tanto, que mujer no odiaba ser comparadas con otras, o que les digas que no son bonitas.

Ranma que se inclinó para apoyarse con sus rodillas con los brazos extendidos hacia adelante con las palmas de las manos sobre el concreto, intentando controlar un sin fin de emociones en su interior la revelación de sus propios sentimientos, sentimientos que revelo en Jusenkio en la desesperación y que él negó frente a ella el día de la boda, el joven guerrero estaba consternado no conocía la delicadeza, era rudo por naturaleza, su padre lo educo para ser el mejor artista marcial y no mostrarse débil por nada. El acercamiento de una mujer podía causarle pánico y se paralizaba por su extrema timidez, cuando se tratara de un reto o desafío que tenía cumplir no había nada que no pudiera hacer por salir vencedor, sin que sus emociones se vieran involucradas. Con Akane era distinto, ella no lo acosaba, ni lo obligaba.

Recuerdos fugaces pasaron por su mente, con su estúpido ego jamás dio muestra de respetarla, temeroso de que ella no lo quisiera, pero solo fueron sus propios complejos de no sentirse verdaderamente un hombre por su maldición. Ahora el gran soberbio artista marcial se sentía perdido, que podía hacer para estar cerca de Akane sin que su torpeza y rudeza saliera a flote, aunque no lo reconociera abiertamente ella es indispensable en su vida, si no partió a China de inmediato fue por aquella encantadora chiquilla que le extendió su amistad con amabilidad pensando que era mujer.

Cuando lo comprometieron con Akane se sorprendió del acoso que la mayoría de los hombres de Instituto de Furikan le hacían, que estupidez retándola todas las mañanas y quien la venciera podría obtener el derecho a salir con ella, que chica en su sano juicio no tendría miedo ser vencida por esos malditos pervertidos y pelear con todas su fuerzas para no darle ningún derecho sobre su persona. En su inconsciente no quiso partir en buscar de su cura, para no dejarla a merced de esos estúpidos locos.

Sin proponérselo fue el único que la venció y por esa regla ella le pertenecía, si era un estúpido machista pensar de esa forma, pero Akane era suya. Su prometida por derecho desde que nacieron por la decisión de los padres de ambos. La chica de la cual se había enamorado sin proponérselo, desde que la conoció, negándolo frente a todo el mundo por temor al rechazo.

"No te apartes".-con ese pensamiento Ranma Saotome se levantó para mirar al cielo, necesitaba hacer algo pronto para estar al lado de la chica que llenaba su mundo, "Akane Tendo".