Ranma ½
Capítulo 4.- ¿Qué es fácil? olvidar menos…
Akane miro el pupitre vacío donde debía estar ese tonto de Ranma, los nudillos fuertemente apretados dejándolos blancos sobre sus piernas, no podía evitar los intensos celos que la abordaban, Ukyo no podría encontrase con él de reojo la había llegar desanimada al salón de clases.-¿Cuál sería el motivo?.-se preguntó.
-¡Qué te pasa! ¡Qué te importa! se recrimino así misma por sus pensamientos, ellas no habían hecho más que fastidiarla en estos últimos meses desde aquel día desastroso en el hogar Tendo, no podía concentrarse en la clase.
-Maldición.-ese idiota aún tenía el poder de volver su mundo de cabeza, aún dolía bastante de pronto sintió que el airé le hizo falta.
El profesor se dio cuenta de la palidez de su alumna.-Se encuentra bien señorita Tendo.-interrogo con preocupación.
-Podría.-Akane respiro al decir.-salir un momento profesor.-sus amigas la observaron preocupadas.
-Vaya a la enfermería Señorita Tendo.-siempre había sido una alumna ejemplar, hasta que apareció el joven Saotome, seguía siendo una alumna destacada no se atrasaría por un día.
-Relájese debe ser el agobio de inicio del ciclo escolar.-sonrió levemente el profesor por su broma. Akane salió del aula no era su intensión acudir a la enfermería, solo necesitaba un par de minutos para recobrar su estabilidad emocional, el pasillo lucia solitario. Respiro profundamente mientras se recargaba en el frío muro del salón de clases, cerró los ojos intentando tranquilizarse.-Qué frio.- pensó.-quizá es la frialdad que rodeaba a su corazón.
Al regresar de China se ilusiono razón por la cual acepto casarse con él, no solo por el regalo que su padre les haría, sinceramente deseo casarse con Ranma. -"Ranma, ¡Tú me amas!" confiada pregunto y lo único que obtuvo fue la negación del egocéntrico artista marcial y el "Si, no quiero".Tonta, tonta se recriminaba una vez más.
"Exponer su vida por él, no era una clara muestra de amor"
Akane estaba segura de lo que quería cuando regresaron a casa. Días después del desastre la discusión con la familia, Nabiki acostumbrada hacer con ellos lo que quisiera hizo que ese idiota firmara un acuerdo comprometiéndose a saldar las gastos que ocasionaron "su amigos" en el Dojo en el día de la boda, la suma era exorbitante. Al enterarse se enfrentó a su hermana por su desfachatez. Fueron momentos difíciles, aunque necesarios los cambios que se dieron en el seno familiar. Por lo menos ya no eran acosados y presionados para casarse.-la joven rio sin entusiasmo.-el que ella hubiera dicho.-"No pensaré un futuro con Ranma, si no cubren deudas y toman más responsabilidad de su acciones".-les dio el susto de su vida a sus padres.
"Ya no podía permitirles que siguieran jugando con ellos al gato y al ratón"
A la semana de tantas emociones contenidas, cierta mañana mientras corría visualizo una figura conocida que venía de frente a ella, el joven de la pañoleta amarrilla se acercaba y no la había visto, de pronto la anciana que siempre mojaba todas las mañanas a Ranma mojo a un despistado Ryoga, lo siguiente que supo es que en vez de tener de frente a su confiable amigo, se encontró con un cerdito con un pañuelo amarillo. Akane paro bruscamente su trote matutino, tomo al pequeño animal que se encontraba paralizado y pidió amablemente a la anciana agua caliente y una manta para taparlo, vertió agua caliente en el pequeño cerdito para confirmar que no había sido su imaginación.
Aún Incrédula frente a ella apareció el artista marcial petrificado, sintió una ola de calor corriendo por todo su cuerpo y con todo el impulso que pudo le dio tremenda cachetada que lo hizo volar unos metros atrás y le grito.
-Jamás quiero volver a verte en mi vida.-no espero alguna la explicación del chico, se dio vuelta y corrió por mucho tiempo hasta agotarse.
Esa noche bajo de madrugada con un par de cojines entro al Dojo y se encerró sentándose en el centro flexionando su piernas hacia ella e intento controlar el cumulo de emociones de los últimos días, sus ojos se negaban a detener las lágrimas que fluían sin remedio, intentó dispersarlas con las manos pero ellas tercamente caían, se dio por vencida acurrucándose sobre sus rodillas, lloro por el desastre y el rechazo en la boda, los problemas con la familia, el distanciamiento con su hermana, la traición de la persona que creyó su amigo, lo estúpida que fue al no darse cuenta que su adorable mascota p-chan era Ryoga, que cínicamente se metió a su habitación en su forma maldita, como pasarlo por alto si traiciono su confianza.
Ranma nunca fue claro y lo permitió, aunque él siempre a su manera quiso que se diera cuenta de ello, ella creía que las referencia de clásicas de Ranma hacía Ryoga solo eran para fastidiar y burlarse del chico; cuantas veces confió más en Ryoga que en su prometido, cuantas veces golpeo a Ranma por defender a p-chan. Lloró sin control tomando los cojines para hundir su rostro y ahogar sus lamentos, no quería que se supieran que estaba desmoralizada, no supo cuando paso llorando hasta que su ojos quedaron secos, el cansancio la venció un par de horas en el Dojo, al despertar aún era temprano subió a su habitación y volvió a quedarse dormida. Ranma disipo un poco ese dolor cuando la defendió a la mañana siguiente de toda la familia, al escucharlo corrió a su habitación por no poder contener su llanto. Más tarde Ranma subió a su habitación a disculparse con ella, hablaron tranquilamente, Akane pudo sentir después varios días un sentimiento de felicidad que dispersaba el dolor de su corazón.
Los días anteriores cobraron factura en ella haciéndola dormir hasta ya pasado del mediodía, bajo de mejor ánimo, pensando que podía aclarar muchas cosas con su prometido, pero mayor fue su sorpresa. Lo primero que vio al llegar al comedor fue a Ranma que comía plácidamente los platillos que Ukyo, Shampoo y Kodachi le ofrecían. Una rabia inmensa al instante la invadió al verlo dejarse atender complacido por esas mujeres, por reflejo tomo lo que estaba a su alcance y se lo lanzo a Ranma estampándolo en una de las paredes de la casa completamente.
-Qué te pasa, Akane.- grito el artista marcial.
-Akane sigue siendo violenta.- dijo la bella amazona
-Ra-chan te encuentras bien.-se sorprendió con la rapidez que se recuperó Ranma reclamándole a Akane.
-Ranma mi amor.- con su loca risa joooo jooo.-Come lo que te preparé.-dijo Kodachi.
Akane se volvió toda furiosa de nuevo a su habitación, sin responderle a Ranma.
Akane levanto su rostro y camino por el pasillo acercándose a una de las ventana y al llegar la abrió, respiro él aire puro de afuera tan reconfortante, el paisaje majestuoso a la vista desde ahí y al mirar hacia abajo, la alberca le hizo recordar cuando recién llego Ranma a Nerima, un leve sonrisa adorno su bello rostro. Ranma Saotome llego a su vida cuando menos se lo esperaba, aunque su primer encuentro fue lamentable para ambos, desde ahí solo discutían, se insultaban y la incontrolable boca del artista marcial provocaba que ella terminara por golpear a ese idiota al sentirse herida y humillada por él.
Nunca supo en que momento el sentimiento de irritación cambio a admiración por el joven; en muchas ocasiones era un insensible egoísta y en otras te sorprendía comportándose tierno a su manera.
Ahora lo reconocía el primer arranque de celos, fue cuando la amazona lo beso sorpresivamente, ese día se quedó atónica al ver la escena, en un impulso tomo la arma china y con ella golpeo a Ranma, nunca acepto sus celos pero siempre reaccionaba impulsivamente cuando los sentía, golpeando a Ranma. Encontrarlo en situaciones comprometidas con alguna de ellas la molestaba tanto y solo lo golpeaba sin escucharlo, rio irónicamente la bella chica mientras seguía perdida en sus pensamientos.
-Confiar en alguien como Ranma.-un chico orgulloso con el ego más grande del mundo, actuando regularmente por soberbia y vanidad. Como aquel estúpido día que Shampoo le dijo que no lo amaba por esa joya que traía, él actuó como un verdadero idiota intentando ser un casanova para conquistarla a la amazona y que volviera a caer en adoración por él, inclusive intento darle celos con ella.-ah ah el muy estúpido.-aun podía sentir la rabia de ese momento. –
-Maldición, que estaba haciendo.-se recrimino mentalmente.-Es suficiente, tenía que suprimir esas emociones. Se volvió mientras su mirada triste recorría el largo pasillo vacío, apoyo sus manos sobre el marco de la ventana, mientras sentía el fresco del día sobre su espalda.
No podía negarlo ya, mucho antes que fuera secuestrada sabia lo su corazón sentía por Ranma, el egocéntrico guerrero sin proponérselo cautivo su corazón y por orgullo jamás quiso reconocerlo abiertamente. Aceptar que se había unido al sequito de femeninas enamoradas de él, como iba permitir que ese tonto se bufara de sus sentimientos por haber caído a los encantos de un Saotome. Ella no era la típica chica enamorada que fuera servicial, dócil y vulnerable, jamás podía pasar por alto que la persona que amaba se dejara consentir por otras, nunca aceptaría ese tipo de relación en su vida y recurría a su orgullo para sentirse a salvo.
Dudaba que el artista marcial orgulloso y soberbio quisiera alejar a esas mujeres de él, hasta cierto punto las alentaba aceptado sus guisos. Akane suspiro resignada y ¿Cómo no?.-si ella era un desastre en las labores domésticas principalmente en la cocina y él era tan glotón que jamás despreciaba la comida. Hasta como artista marciales ellas demostraban que era muy buenas muchos mejor que ella.
Cansada por el rumbo de sus pensamientos, cerró los ojos mientras aspiraba el aire fresco, algo en su interior cambio desde la batalla en Jusenkio. De verdad que quiso intentarlo aplaco su rabia y orgullo al descubrir el secreto de Ryoga y antes de llegar suposiciones erróneas como era costumbre en ella tenía que hablar con Ranma, volver al circuló anterior por orgullo y celos intensos, terminando con golpes de su parte, ya no más.
Ukyo, Shampoo y Kodachi se aparecían en su casa y en la escuela con atenciones a Ranma. Si ella no supiera que las tres chicas se detestaban, pensaría que se había puesto de acuerdo. Con el paso de los días la escena se repitió a diario. Al mes de regresar de Jusenkio con pesar se dio cuenta que Ranma no tenía interés de cambiar su entorno y todo seguiría igual y ella ya no tenía excusa alguna para agredirlo, que claro lo tenía desde la boda fallida. Ranma no mintió "Si, no quiero" al negarse a casarse con ella. Fue duro darse cuenta que lo de Jusenkio, quizá solo fue producto de su anhelado corazón por sentirse correspondida por el joven Saotome y que el sentimiento que guardaba celosamente su corazón no era correspondido y por eso a Ranma no le importo que durmiera con un chico convertido en un cerdo…
La joven de los cabellos azules apretó sus manos apoyadas en el marco de la ventana con fuerza, la furia, la vergüenza se apodero de ella, su angelical rostro adquirió un tono carmesí intenso sobre su piel de nácar, la humillación que sentía por todas los días que se comportó como una boba y estúpida frente a Ranma.
-Estúpida.-mascullo Akane mientras abrió los ojos para recomponer su postura y regresar al salón, no supo cuánto tiempo había pasado desde que salió, aun con su rostro acalorado, decidió que era mejor estar en clases que permitir que sus pensamientos la agobiaran.
-Te encuentras bien, Akane.-una voz varonil la trajo de vuelta, la indiferencia que rodeaba su corazón hace meses se recompuso con solo escucharlo, mientras se volvió hacia él.
Ranma subía las escaleras cuando la vio apretar sus manos y como enrojeció al instante, algo la había molestado. En los últimos meses ya no cruzaban palabra sin que fueran interrumpidos o lo que es peor no los dejaban estar solos y al encontrarse con su mirada distante su corazón sufrió la indiferencia de la chica.
-Que puede pasarme.-la joven suspiro con pesar sin apartar su mirada indiferente.-Tantas cosas han pasado.-empezó a encaminarse dejando atrás al artista marcial.-Nada es fácil.
-Akane.-antes que tomara más distancia con nerviosismos el joven guerrero la llamo.
La joven se volvió de nuevo hacia él, sin sonreír esperando interrogante a que hablara.
-Necesitamos…..hablar.-los nervios no le permitían hablar con fluidez a Ranma.-de ese día…
-ah.-Akane no lo dejo terminar mirándolo sin emoción alguna en su rostro.-Dejemos eso.-fue lo único que dijo Akane mientras regresaba rápidamente a clases.
Nota: creo que hasta aquí termina la especie de recuento del manga, con ellos de por medio en esta historia (RANMA ½ DESPUES…).
En siguiente episodio a pesar de distanciamiento de estos dos chicos necios, sabremos como podrán restaura la camarería entre ellos, con solo un pequeñísimo detalle de Ranma y como Akane cede si pensarlo mucho…
Solo bastara unas palabras, para que ellos volvieran a ser los mismos de siempre…aunque con un toque de evolución en sus personalidades. Bueno eso es lo que espero…
Evolución de ellos poco a poco, además que Akane no sería la misma de siempre, recordemos que ella protegió a Ranma de golpes mortales del dios guerrero a pesar de que estaba indefensa, aunque creo firmemente que no será capaz de enfrentar a una guerrera como Shampoo, debido a la nobleza de su corazón que impide odiar a su enemigos o más bien a su rivales…
Gracias a lo que siguen este proyecto…
bry creo que tienes la razón demasiado repetitivo, pero creo que pensé en el afrontamiento de los sentimientos de Ranma y como alguien criado si la calidez de una madre y un padre tosco y capaz de vender a su propia familia por interés, no sería fácil para el rudo artista marcial afrontar su gran debilidad y sería muy difícil para él su revelación de su sentimientos.
Contradictoria, pues creo que como novata me pasará, espero que no sea el caso pronto….
Ah en mi biografía aun no indago como hacerlo, pero soy Mexicana y no tengo nada escrito, para describir cómo va la historia, tengo muchas ideas pero no siguen ordenadas, por el momento veré que sale….
nancyricoleon oh eso sí (ellos eran tan bobos y lentos para avanzar en una relación) era parte de su personalidad de ambos. Ranma y Akane en cuestión sentimental nunca se dieron cuenta de lo que sentían del uno y de otro, o más bien tal vez sí, pero anteponían primero su orgullo ante todo, por miedo de no sentirse correspondidos.
Pleasenoticemesempai ah pienso que en la mía no será así, intento solo enfocarme al manga, el anime es otro cantar, creo que sería al revés Akane sería capaz de renunciar a Ranma si la felicidad de él fuera con otra persona.
Recuerdo un pasaje de Manga, cuando Ranma se siente empequeñecido frente Akane, debido que él solo pensaba en como deshacerse del traje de combate que hacía a Akane muy fuerte y ella estaba dispuesta a dejarlo para que él no se sintiera tan mal.
