Tú serás mi hoy mañana y siempre

Capitulo 3: Una disculpa no lo soluciona todo.

Nadie estaba viendo la maldita película, ¿Que acaso el profesor no se daba cuenta? Atrás de mí estaba una pareja besándose, a un lado mío un grupo de chicas chismosas, Yamasaki estaba dibujando en su cuaderno, Kinomoto tenía la vista fija en algún lugar y yo era el único de toda la clase que estaba prestando atención, aunque era todo un desastre en lengua extranjera.
-Hey Li, mira esto-dijo Yamasaki por un susurro alzando su cuaderno para que viera como había hecho una caricatura del maestro a base de broma, levante los dos pulgares en señal de que estaba bien su dibujo y volví mi atención a la película.
Pasaron 3 semanas desde aquel incidente, Tomoyo evitaba hablar del tema y Yamasaki se escondía de Eriol cada vez que lo veía, todos en la escuela pretendían no saber nada y transcurrían su vida como si nada pasara, todos vivían en su mundo de fantasía pretendiendo que nada ocurría, sin embargo Meiling me lo reprochaba cada vez que podía y no se separaba de mi ni en sueños, suerte que tiene clases de artes marciales por la tarde y así no me molesta por algunos minutos en mi casa, por suerte la directora no me había dicho nada todavía y eso era extraño porque si Eriol le había dicho toda la verdad a la directora también tendría un castigo y mi expediente ya tendría otro problema en la lista, obviamente eso también ocasiona que mis padres no sepan de nada. Un instinto en mi me decía que me disculpara con Kinomoto, pero no lo haría si ella no lo hizo, yo tampoco lo haría y ahi se terminaba el asunto, tal vez se fuera con los días y después todo volvería a la normalidad sin culpas ni lesiones. Probablemente sea muy fácil el pensar en pedir perdón, pero no es lo mismo pensarlo que decirlo, tenía demasiadas razones por no hacerlo: en primera; si lo decía me vería como un tonto, ridículo etc. En segunda; apuesto a que ella le contaría a toda la escuela que me disculpe y me verían como a un débil y la tercera, la última y más tonta de todas es porque yo tenía un maldito orgullo y eso nadie ni nada me lo quitaban. Yamasaki pasaba todo el día escondiéndose de Eriol y de eso yo tenía la culpa, él sabía que Yamasaki me conto el rumor y yo abrí mi gran bocota, solo espero que llegue a perdonarme, los únicos que seguíamos bien éramos Tomoyo y yo, aun no sabía bien que pasaba pero Eriol tenía algo contra Tomoyo, se lo preguntaría pero decidí que era mejor esperar a que las cosas se calmaran.
-Ahora quiero que en su casa hagan un resumen de toda la película que han visto y mencionen algunos verbos que fueron utilizados-anunció el maestro, Yamasaki alzo la mano para hacer una pregunta, no era necesario que la hiciera, todas las clases hacia lo mismo para preguntar la misma pregunta cuando dejaban tarea-En ingles señor Yamasaki, como siempre-aclaro a su pregunta-Ah y señor Li, quiero que se quede al final de la clase.
-Te deseo suerte hermano-dijo Yamasaki tomando su mochila para salir de la clase-las platicas con el maestro siempre son aburridas y apuesto a que tiene que ver con lo del comedor, si es así me debes la vida, porque en cuanto Eriol me encuentre y me decapite por eso, significaría que muero y tu vienes conmigo a la tumba.
-Antes de que me diga algo quiero aclarar que se todo sobre el asunto en el comedor-dijo el profesor cuando termino la clase-Usted tiene la culpa de quedar hospitalizado por andar causando escándalo así que le dejare un trabajo extra si es que no quiere bajar sus calificaciones-me dio una carpeta y la deje por un momento en la banca mientras acomodaba mi mochila.
Salí de la escuela viendo como se reunían montones de grupos de amigos, veía a Tomoyo y las chicas buenas, a Yamasaki y los chicos geniales, a Eriol y los populares, a Kinomoto y las chicas malas, ¿y yo? Probablemente antes diría que con los problemáticos, pero ¿y ahora? ¿Los nerds, góticos, bandalistas? O tal vez algo disparejo, volví a mi casa suspirando por lo aburrida que era mi vida.
Avente mi mochila por los aires y caí rendido al sofá, prendí el televisor y puse un cojín sobre mi cabeza, podía no hacer la tarea por hoy, solo bajarían un poco mis calificaciones y eso es todo, exceptuando que mi madre me enviara a regularización, mi padre a ejercicios intensivos y mis hermanas al juego de preguntas y respuestas, podía soportar las dos primeras pero no la ultima, no quería estar demasiado tiempo con mis hermanas preguntando ¿Cual vestido es mejor? Y eso sabia mi madre, que si me dejaba por lo menos media hora con ellas, sufriría cual cerdo al ser cocinado, así que tome la decisión de ser responsable, levantarme e ir a mi estudio para hacer las actividades, tome todo lo necesario y lo analice, diccionario, lápices, plumas, cuadernos y carpe...¿Donde deje la maldita carpeta? ¡No puede ser!
-Amor, me voy al trabajo-dijo mi padre por lo alto, salí directo a la sala para ver si estaba por ahi, pero solo me encontré a mi madre comiendo y viendo televisión y a mi hermana pequeña con una corbata y un maletín.
-Ya me voy trabajo, adiós mami-dijo Shiefa abriendo la puerta.
-Tu no vas a ningún lugar-Shiefa empezó a llorar en cuanto mi madre al cargo, estas mujeres me llegarían a estresar como para morir algún día.
Seguí buscando sin cesar la maldita carpeta, nadie sabía de ese trabajo porque obviamente era porque me habían roto la nariz y si mis padres se enteraban, me iba despidiendo de la paz, así que solo estaba yo en esto, dicen que si recuerdas todo lo que hiciste sabrás donde esta, primero el maestro me explico todo, me entrego la carpeta, luego yo la deje en mi banca y después arregle mi mochila y creo que también metí mi carpeta ¿o tal vez no? De todo modos si la había dejado ahi o no ya habían cerrado la escuela, media hora después me rendí de buscar y supuse que la había dejado en la banca, me recosté en mi cama y oí un timbre, los socios de mi papa venían hoy pero no pensé que llegaran tan temprano, baje a darles la bienvenida, abrí la puerta y encontré a quien menos me esperaba.
-El profesor me dijo que habías olvidado la carpeta del trabajo para recuperar tus calificaciones cuando estuviste...-le tape la boca con una mano, si Kinomoto se atrevía a decir que quede hospitalizado en mi casa mi mamá me mataba, lamio mi mano y me dio tanto asco que la solté rápidamente para frotar mi mano en mi camisa-¡Idiota!
-¡Idiota!-dijo Shiefa que venía detrás siendo cargada por mi madre, Kinomoto se sonrojo de la vergüenza y se disculpo tan bajo que no alcance a oírla.
-¡Vaya, Shaoran trajo a una amiga! ¿Por qué no pasas a comer?
-Oh yo no-pero era inútil replicar pues mi madre prácticamente ya la había arrastrado hasta el comedor-Solo vine aquí por petición del maestro-dijo en un susurro en cuanto paso a un lado mío-y que me maten si dicen que soy tu amiga.
Tuvimos una comida no tan amena pues Kinomoto desde que había llegado no dejaba de mirarme con repugnancia, cuando mi madre le dio un lugar a un lado mío no paraba de pisarme el pie, estaba a punto de irse cuando mi madre le pregunto de que era la carpeta que llevaba en la mano.
-Es...es un trabajo de equipo mamá-respondí yo mas rápido que ella-si no te molesta tenemos que ir arriba a trabajar-la tome de la mano y fuimos al estudio tan rápido como pude, si seguía ahi mi madre se daría cuenta de que me había metido en problemas.
-Suéltame inútil-dijo Kinomoto cuando llegamos arriba-Créeme que si no me dejas salir de aquí en los próximos 5 minutos le digo a tu madre de lo que paso.
Me comían los nervios de que mi madre se enterara así que tuve que pensar en algo rápidamente para que Kinomoto no se fuera y mi madre no se diera cuenta de que me había metido en problemas.
-Hago tu tarea, el resumen de ingles y lo demás que necesites, pero quédate aquí por lo menos 30 minutos-maldita sea Kinomoto, ahora era la primera que me veía rogándole a alguien y lo peor es que es ella.
-Suena tentador, pero no me quedare por eso, si no por la señora Li, ella no se merece que se desilusione de su pobre hijo nerd-tomo asiento en una de las sillas y comenzó a tomar unos cuantos libros que habían ahi sin mi permiso.
Así pasaron los primeros 10 minutos, yo escribiendo y ella leyendo, pero ya me había hartado de seguir en silencio así que decidí que era mejor llevarme por la paz con Kinomoto, por lo menos este mes y el siguiente ya se las vería conmigo, no me iba a disculpar, pero si iba a tratar de entablar una conversación no tan amena.
-¿Por qué te comportas de una manera diferente con los adultos y los estudiantes de la escuela?-pregunté, causando que ella levantara la vista del libro que leía, se detuvo a pensar por un momento y después relajo su mente.
-Por que ellos si se merecen respeto-respondió cortante, sobaba muy fría y distante, si hubiera escuchado la respuesta viniendo de Tomoyo y Kinomoto se notaria la diferencia.
-¿Y acaso yo no lo merezco?-bromee para hacer no tan difícil la conversación, sabía que no me merecía su respeto por como la traté.
-Ni el más mínimo-respondió con el mayor acento de burla y repugnancia-¿Por qué quieres conversar? Es mejor que cierres tu estúpida boca.
-Supongo que quería llevarme un poco mejor contigo-respondí sin importancia, eso ni yo mismo me lo creía, hasta podría considerarse un buen chiste, ella soltó el libro y lo dejo en la silla, cruzo los brazos y respondió.
-Li, en este mundo no todos nos llevamos bien, no todos son finales felices, no todos tienen una vida perfecta y sin preocupaciones ¿Entiendes eso o le explico a tu pequeño y estúpido cerebro de drogadicto?-no me enoje, después de todo yo la había llamado peores cosas, no le di tanta importancia a su comentario así que respondí a su anterior pregunta de otra manera.
-No lo sé, entonces supongo que quería saber cómo eras-Kinomoto tomo su mochila y se acerco al escritorio donde estaba haciendo mi tarea de ingles.
-Tú no me quieres conocer, soy lo que no esperas, así de fácil, no soy amable ni dulce, odio el color rosa y no soy amiga de los ponys, ¿Eso te dice algo?
-Si, me dice que habrá unos ponys muy enojados en cuanto se enteren-pude ver el mínimo rastro de su pequeñísima alzadura de labios que indicaban que le había agradado un poco mi comentario, la imite pero yo sonreí un poco más que ella.
-Idiota, no creas que te diré gracias por la tarea, si no fuera por el maestro no venia aquí ni en sueños-dijo Kinomoto y borro su sonrisa, tomo la tarea de ingles que ya había hecho y salió del estudio sin despedirse, supongo que así era Kinomoto.

Notas de autora: Hola de nuevo queridos Readers, se que les dije que haría un calendario pero con el regreso a clases y todo eso supongo que no tendré nada estable por ahora, pero en cada capítulo que subo pondré el día del siguiente capítulo, por ejemplo, el próximo capítulo que subiré será el próximo viernes. Gracias a aquellas que me dejan sus reviews, me llenan mi kokoro de felicidad.Yo los leo, ustedes me leen en el siguiente capítulo, bye, bye.

FLEER 99: Gracias por tu opinión, creo que es más funcional hacer un calendario para aquellas personas que no tienen cuenta y que por lo tanto visitan la pagina por lo menos dos veces al día.

naomi-quintana44: Gracias por tus comentarios, me alegra que te haya gustado y ya verás que poco a poco se irá descubriendo todo.

Sofitkm: Jajaja me ha alegrado tu comentario, creo que la música iría muy bien de fondo con el texto, muchas gracias por leer.

ADELANTOS:

Capitulo 4: Tu rabia, mi rabia.

-¡Oye! ¿Pero qué diablos te pasa idiota?-exclamo Kinomoto con el ceño fruncido.
-¿Que me pasa a mi? Mejor dicho ¿Qué te pasa a ti? Deja de meterte con Tomoyo que no te ha hecho nada.
-Deberías de cerrar esa estúpida boca
-No, puedo soportar que te burles de mí, pero de Tomoyo jamás, ¿Qué rayos te ocurre? ¿Estás celosa de ella porque es mejor que tú? Pues vete resignando que nunca serás mejor que ella...-recibí una cachetada por parte de Kinomoto, me fije en su apariencia y sus puños estaban cerrados temblando, parecía que tenía demasiadas ganas de llorar pero se negaba a hacerlo, sus ojos estaban demasiado rojos como para ocultarlo, su expresión decía que quería golpearme hasta que cayera, ¡Madre santa! Kinomoto está a punto de llorar, todo lo que siempre soñé, pero por alguna extraña razón yo no me reía de ella como en aquel sueño, no me burlaba ni la humillaba, estaba atónito, mi rostro no notaba expresión alguna, solo volvió ese sentimiento de protección.

Ya saben, Reviews=Actualización.

Posdata: Gracias a Aien Li, jesica. , marcela arce y Sofitkm por marcarme a mi y a la historia