ESTADO MENTAL.
Peeta
Mi recuperación ha sido lenta y difícil, tengo un gran sentimiento de culpa por lo mal que me porte con Katniss en el distrito 13, sé que nunca fue mi intención dañarla, pero eso no me exime de haber intentado matarla, aún tengo episodios en los que las imágenes golpean mi mente y dudo de todo, de mis propios recuerdos y vivencias; dudo de ella, de si es o fue real o si solamente se trata de una malvada creación de Snow; me repito a mí mismo que crea en ella, que crea en lo que me hace sentir, pero el dolor es muy fuerte y lucho constantemente por no llorar y salir corriendo como un niño indefenso o un enfermo mental, sin los brazos deseados que anhelaba que me recibieran.
Hace unos días el Dr. Aurelius me ha entregado una gran cantidad de videos que Katniss realizó en el transcurso de la guerra, además de los últimos Juegos del Hambre en donde participamos; dice que los vea y analice cada uno de ellos, pero no me he atrevido aún a mirarlos, a pesar de ya conocer perfectamente los de los juegos.
Los días pasan sin cambios realmente importantes, mis sesiones con el Dr. Aurelius continúan, pero lo más difícil de vivir son las noches, ella no está conmigo y al despertar de mis sueños y darme cuenta que no está a mi lado es como seguir dentro de ellos; pero también están las pesadillas donde me aferro a su delgado cuello y le doy fin a su vida, al despertar me encuentro en un rincón llorando y debatiendo conmigo mismo, algunas veces golpeando mi cabeza y agradecido que Katniss esté lejos del monstruo que soy; trato de aferrarme a los recuerdos de los momentos reales buenos y malos con Katniss, pero reales.
-Dr. Aurelius, me pregunto si cree que ya es momento de irme de este lugar, me siento desesperado y no sé si puedo soportar más tiempo separado de Katniss, me destroza no verla, no dejo de pensar que está sola y no puedo protegerla.
-Peeta, considero que aún no es tiempo. ¿Has visto los videos que te di?
-No he tenido el valor suficiente para ver la imagen de Katniss.
-Peeta si no te atreves a ver una imagen de ella es muy difícil que pueda darte de alta y dejarte verla en persona, podría ser muy peligroso para ella y dado que no contesta mis llamadas es posible que no se encuentre mejor que tú.
Se me parte el corazón en mil pedazos, no lo digo, pero me falta la respiración, siento como se me oprime el pecho y los deseos de llorar se apoderan de mí.
-Tengo algo para ti.
Antes de retirarme El Dr. Aurelius me entrega un sobre y me dice que lo recuperaron del traje de sinsajo de Katniss, mi corazón late muy rápido y espero a llegar a mi habitación porque las lágrimas comienzan a salir sin saber con qué me encontraré, al mirar el contenido quedo completamente sorprendido, es la perla que le regale en la playa del vasallaje; no puedo creer que exista.
La tomo entre mis manos y me quedo dormido con solo un pensamiento, -¡Estoy decidido a ver a mi amor!
Katniss
Últimamente he tratado de recuperar mi realidad mental, de hacerme a la idea que mi vida pasará gris y sin sentido, pienso en Gale y en esa carta que me mando hace unos días, aún no la leo y no sé si tenga el valor de hacerlo, hoy vino a visitarme mi antiguo mentor, evito preguntar por Peeta, pero él se anticipa, me dice que ha recuperado gran parte de su memoria pero que sus episodios no cesan, a lo que sólo respondo con una expresión simple, ¡Ho!
Después de un rato me quedo completamente sola como de costumbre y lo único que logro es no dejar de llorar, no dejo de pensar en que Peeta me ve como un muto, -¡No sé porque me tiene que preocupar tanto lo que Peeta sienta o piense de mí!, me pregunto constantemente; me quedo así hasta pasada la media noche y despierto intempestivamente después una larga y horrible pesadilla, me levanto por un poco de leche tibia y me decido a leer la carta de Gale.
Catnip.
Espero que cuando leas esta carta no me odies o por lo menos no tanto como hace unos meses, porque yo sigo sintiendo lo mismo que he sentido siempre por ti, lo único que puedo decir es que te amo y que por eso mi intención fue siempre cuidar a tu familia, ahora creo que debí ofrecerme de tributo para ir contigo a los 74 juegos y no dejarte ir con Peeta, me di cuenta que lo amas y que por mi sólo has sentido compasión y agradecimiento, tal vez amistad y al final odio.
Si hubiera ido contigo yo estaría muerto ¡si¡, pero tú y Prim vivas, podrías hacer tu vida con quien quisieras y ese siempre seria Peeta, jamás me miraste, abrazaste o besaste como a él aunque no lo aceptes, sé que él te ama más, ahora lo comprendo porque el amor correspondido es más fuerte y verdadero y tampoco hice lo que él hizo por ti, estaba más cegado por venganza y furia que deje de lado mi amor por ti, cosa que él no hizo, siempre fuiste lo más importante para él, tal vez se pertenecen y no quería darme cuenta, porque al final él siempre ha sido más que yo para ti y tu hubieras dado tu vida por él sin pensarlo.
Intente luchar por ti, pero siempre lo hice mal, ahora sólo quiero pedirte perdón por lo que mis acciones pudieron repercutir en tu vida, pero tampoco merezco tu odio, nunca quise lastimarte ni hacerte sufrir.
Te ama Gale.
Las lágrimas salen de mis ojos de forma incontrolable.
-¿Qué sabe Gale de mis sentimientos?
-¿Qué sabe de los sentimientos de Peeta?
-Toda mi vida y mi sentir ha sido utilizada y manipulada al antojo del Capitolio.
No puedo dejar de llorar, de gritar y de aventar todo, finalmente agotada me dejo caer en el sillón y cuando estoy a punto de desmayarme solo veo unos hermosos ojos azules y finalmente me pierdo en mis pesadillas.
