ATENCION: LOS PERSONAJES DE GAKUEN ALICE NO ME PERTENECEN, LE PERTENECEN A LA HERMOSA CREADORA
003- Ojos de fuego
Estaba debajo de una sombra infernal, lo deduje. Era diabólico y aterrador estar debajo de una mirada así. Escuchaba las voces de los príncipes que me llamaban y que al mismo tiempo lo llamaban a él por Natsume. Quería voltear a verlos, pero no podía mirar otra parte que no fuera esos ojos. Apreté mis labios y me encogí enseguida, tenique hablar o si no sería rostizada.
—S-soy Mikan, vengo…— Parpadee un par de veces y lamí mis labios como gesto nervioso— de las tierras de Cáncer, bajo las leyes del reino Goat. Yo…—
Hice mi mirada a un lado, todo mi cuerpo me ardía, esa presión comenzaba a marearme. Mire detrás de él, por encima de una de sus hombros, todos nos estaban viendo, estaban murmurando burlonamente, y atentos a lo que yo respondería enseguida. Seguí paseando de manera veloz mi mirada y me encontré con los ojos grisáceos del príncipe Luca, estaba preocupado, trataba de hallar una entrada a nosotros. Él estaba llamando al chico que apretaba mi mandíbula y utilizaba su fuego para amenazarme.
Volviendo mi mirada al de ojos de fuego, respiro hondo y contesto con seguridad, frunciendo un poco el ceño. Siendo él un príncipe tiene todo derecho a preguntarme, pero no de esta manera. No me dejaría intimidar por alguien así.
— Yo no tengo don—
Sus ojos gatunos se mueven un poco pero aun siguen mirándome, su ceño deja de fruncirse y tan solo veo un gesto de burla en sus labios.
—No me importa quién te halla traído y con qué razones, no voy a permitir que la Elite sea pisada por escorias como tu —
Discutiendo con mis pensamientos dedico decirle:—Usted perdone— Sonreí, sarcásticamente— Pero la Elite ya fue pisoteada por escorias— como ustedes — mucho antes que yo—
Cuando su rostro se ciñe de euforia e ira monstruosa, agarro fuerzas suficientes y decido empujarlo muy lejos de mi. Debía admitirlo, estará aterrada por dentro, pero no dejaría que en esta ocasión mi miedo se mostrara, porque ellos seguro que se burlarían. Sin embargo, temía de que él me lanzara fuego. Cosa que seguro y sucedería si Naru no llegaba pronto.
Lo cual no sucedió.
—¡Insolente! —Farfullo en un violento sonido cuando atrapo mi cabello y tiro de él para hacerme caer. Enseguida lo vi sobre mi y una llama de fuego en su mano izquierda.
—¡Yo tampoco quiero estar aquí! — Grite, enfurecida azotando un puño contra su mejilla. Al instante me escapo de su cuerpo y corro hacia uno de los lados. Tan pronto lo hago, escuchando sus gruñidos me doy cuenta de que una bola de fuego esta correteándome.
—¡Mikan! — Uno de los príncipes grito mi nombre, pero no pude verlo. Pare inmediatamente con el corazón en la mano. Creo que es demasiado tarde porque ahora eran un puñado de bolas de fuego que venían hacia a mí.
Yo no los hice nada, solo trataba de defenderme porque ellos no tenían derecho a insultarme y a tratarme así, yo también soy humana y aunque tienen una corona en su cabeza, no es razón suficiente para tratarme como escoria. Seré plebeya y muerta de hambre, pero soy alguien que merece respeto.
¿Y dónde está el duque Naru? Dijo que estaría constante cuidado de mi.
¡Realmente yo tenía razón! No tengo don y ahora seré lastimada por culpa de ese hombre con sus falsas promesas.
Estaba aterrada, debía admitirlo.
En ese segundo pensé en muchas cosa, una muy importante, mi abuelo.
Acorralada por una enrome pared de llamas me erguí sobre mi cuerpo con los brazos cubriendo mi cabeza y rostro de las bolas de fuego que ahora se habían hecho una mano gigantesca.
—¡Por favor! —Grite, cerrando los ojos fuertemente.
De un segundo a otro, mi voz se había escuchado como un rayo cayendo del cielo y estopándose en el suelo, esparciéndose como el viento y aturdiendo hasta mis oídos. Otra vez, desde mi interior estaba esa inexplicable adrenalina que corría deliberadamente por mis venas y surgía al exterior como rugido de tigre. Aunque me dolía el pecho y sentía que mi corazón explotaría en cualquier momento, esa fuerza aterradora no pude detenerla.
Escuche el unisonó de sus gritos de terror.
No sabía que estaba sucediendo o lo que había sucedido.
No consiguiendo controlar mi cuerpo, caigo de rodillas sintiendo como mis músculos cosquilleaban y ardían bajo la misma adrenalina que iba terminando. Mis pulmones se inflan tan rápido que me siento asfixiada inmediatamente, estoy cansada y era seguro que desmayaría.
Eleve mi mirada atónita, aturdida y asustada. Las llamas, todas habían subido como humo al techo, esparciéndose como una laguna de fuego sobre nosotros que pronto desapareció. Bajando la mirada me encuentro con todo tipo de rostro palidecido, los estudiantes están de rodillas con los ojos como piedra y la quijada a punto de caer al suelo. Los príncipes Tsubasa y Luca, así como también la princesa de Sagittarius de igual forma que todos los demás estaban de rodillas, y quitando las manos sobre su cabeza me miran de inexplicable manera. Un segundo después yo ya estaba viendo al de ojos de fuego.
Él también estaba de rodillas con las manos a cada lado de su cuerpo y el rostro palidecido y atónito, sus ojos no dejaban de ver los míos con incredulidad, a pesar de que no estaba aterrado podía saber que él también estaba impactado y desconcertado al igual que yo. De su frente fruncida caían gotas de sudor de lo cansado que estaba al igual que yo, bajo por un segundo su mirada al suelo tratando de procesarlo y luego la volvió a mí, buscando una explicación.
Cuando menos me di cuenta ya había caido en los brazos de Naru. Él si había llegado, pero demasiado tarde. Y, antes de quedar inconsciente sonríe diciendo:
—Dijiste que me mostrarías que no tenias don. Yo vi hoy, todo lo contrario—
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Estoy teniendo un sueño, lo eh soñado todos los días desde que tenía 15 años, o sea, hace dos años. Es esa clase de sueño en la que tu no apareces y no puedes hallarle sentido alguno. Pero sientes que te esta advirtiendo de algo, que hay algo que ese sueño quiere decirte. Le había contado a mi abuelo sobre este mismo sueño hace nueve meses, pero él solo me dijo que a su tiempo sabré lo que significa. Si es que significa algo.
Era un jardín bañado de todo tipo de rosas, tulipanes y jazmines, así mismo de bellos arbustos que forjaban un largo túnel que al parecer no tenia salida. El cielo estaba iluminado, pero no haba sol ni nubes. La única parte que podía mirar de mi eran mis pies y mis manos. Yo estaba caminando por ese jardín, de vez en cuando me inclinaba para oler las flores o contar los pétalos de una rosa, pero otras veces, arrancaba las flores y la pisoteaba con rencor. Después de hacer eso, me dirigía siempre al mismo túnel hecho de bellos arbustos, y me paseaba. En ese túnel siempre se escuchaban susurros de toda clase, susurros que me ofendían y me culpaban, y susurros que me agradecían y me alagaban. Otra cosa sucedía aparte de esto, y era que el cielo se obscurecía, pero no había luna ni estrellas. Era una oscuridad horrible, y de ella emanaba una brisa grisácea que me rodeaba completamente. Luego de todo esto, ocurría algo que terminaba por hacerme llorar, los arbustos comenzaban a pudrirse en cuanto mis manos tocaban aquella brisa grisácea, y no solo los arbusto, todo el jardín. Los pétalos de las rosas de los arbustos podridos caían al suelo en gotas de sangre, las piedras que mis pies pisaban perdían color y yo corría aterrada en aquel túnel sin salida, corría para no ser alcanzada por aquella brisa que me perseguía. Lo único que quería era despertar.
—Mikan— Una voz cálida acompañada de unas manos cálidas. —Mikan—
—¡Despierta! —
Mis ojos se abrieron de golpe a un fondo blanco, era el techo de una habitación desconocida. Cerré mis ojos y los abrí, todo se me movía aun. Moví un poco mi rostro hacia la derecha cuando escuche el suspiro del príncipe Luca. También estaban el príncipe Tsubasa usando un gorro encima de sus cuernos, lo que lo hacía lucir gracioso, y más atrás acostado en un sillón, estaba Yoichi.
—¿Estás bien? Tenias una pesadilla—
—Príncipe Luca ¿En donde estoy? — Pregunte mientras reunía fuerzas para sentarme, él se limito ayudarme.
—En el hospital ¿Dónde más? — Dijo el príncipe Tsubasa, riendo irónicamente mientras tomaba asiento encima de la cama.
—Te desmayaste—
Mire las palmas de mis manos confundida, luego abrí mis ojos cuando fugazmente llegaron a mí el sucedo en la cafetería. La cafetería, las llamas, aquel príncipe de ojos de fuego. Fuego.
— Lo que hiciste en la cafetería, nos sorprendió a todos—
—Cierto. Me sorprendió el hecho de que dijiste no tener don, y mira nada más lo que sucedió— El príncipe Tsubasa parecía muy emocionado— Nadie antes se había enfrentado así al príncipe del reino Dragón—
—¿Reino dragón? — Exclasmo. Con razón del fuego. Eso respondía muchas cosas, inclusive del porque los ojos de él son así. Ahora entendía, él es el príncipe del reino Dragon, de las tierras de Aries.
—Pero fuiste una bruta insensata— Escupe Yoichi levantándose del sofá— Ahora, estas en peligro. El príncipe Natsume nunca se queda con los brazos cruzados, menos cuando lo han enfrentado—
Parpadee con sorpresa luego de escuchar aquello, removí mis piernas en las sabanas para levantarme.
—Yo no quería enfrentarlo— Mire el vestido que Naru me había dado esta mañana, estaba completamente sucio y lleno de cenizas, quemado, en pocas palabras. — Ese príncipe quiso lastimarme cuando yo no le hice nada—
—No te preocupes, Naru ahora mismo le esta advirtiendo— Dijo el príncipe Tsubasa después de guiñarme un ojo y levantarse de la cama. — Pero, aun no entiendo ¿Cuál es tu don? Porque lo que sucedió en la cafetería no me lo dejo muy en claro—
No volteé a verlos, me quede parada viendo hacia la pared. Era cierto, Naru tenía razón. Yo si tengo un don. Pero aun si eso era cierto, entonces ¿por qué mi abuelo y yo vivimos en la pobreza todo este tiempo? Además ¿Cuál es mi don? Yo tampoco lo tengo en claro.
—No lo sé—
—¿Cómo que no lo sabes? Todos conocieron por si mismos sus dones, tu deberías saberlo también—
Me encogí de hombros aun sin verlos—No conozco mi don— Decir mi don me provocaba agriuras en la garganta.
Era cierto, no sé ni siquiera que fue lo que hice para que el fuego no llegar a mí y se fulminara en el techo. ¿Era algo malo no saber cuál es mi don? ¿Cómo debería sentirme? Porque no tengo ni la menor idea de cómo deba sentirme o como deba actuar ahora que sé que tengo uno. Ahora que se que no volveré con mi abuelo.
—No te preocupes— La mano del príncipe Luca me saca de mis pensamientos. Él esta sonriéndome de dulce manera— Pronto lo sabrás, no te precipites a saberlo—
Cha-chan ¿Qué les parecio? n.n
AkAnEkO-Ai: Jajaja si la queman vida no tendriamos personaje principal y no abria romance T.T Pero algo asi tenia que psar ¿no? jaja, muchas gracias por leeer y se guir leyendo *-* Me inspira a escribir y escribir y escribir y escribir...
GAkaty: Pues que te digo jaja, casi casi le atinaste jajaja xd! Me alegro mucho de verte por acaaa!
michan-natsu: A mi tambien me encanta esta nueva version *-* De hecho hasta yo misma me agarre leyendo capitulo por capitulo aunque solo sean pro ahora cuatro jaja xd, pero tambien que no paro de escribir y escribir xd! Gracias por leer MICHAN-NATSU :3 Se te agradece
Nanami-chan: Muchas gracias jaja, ¿qué peudo decir ?Amo este manga y de él me inspiro *-*!
