Katniss

¡Lo extraño tanto! De una manera desesperada, extraño sus abrazos, sus besos, su cuerpo junto al mío, sueño con el constantemente y se va de mis brazos, todo este tiempo en el que he estado lejos de Peeta me ha servido no sólo para darme cuenta de los sentimientos que tengo por él sino para aceptar que siempre fue así, que estoy completamente enamorada de Peeta y que a Gale lo quiero como un hermano que estuvo cuando lo necesitaba y que cuido de mi familia, pero lo más extraño es que este sentimiento me enfurece, porque la tristeza que siento por todo lo sucedido no se compara con el gran vacío y dolor que siento por su perdida, su lejanía y ausencia, mis lágrimas no dejan de fluir y la agonía me invade, los deseos de morir se más vuelven reales.

Pienso en los momentos que pasé con él y los anhelo con locura pero eso se quedará en mi mente y lo enterrare en lo más profundo de mi corazón. Peeta ha sacado de mi lo que siempre me reúse a sentir, la primera vez que nuestras miradas se cruzaron ya jamás se desprendieron y los únicos besos me han provocado hambre y deseos de más son de él.

Me resigno a vivir con esos recuerdos y simplemente me conformo con imaginar que estoy a su lado y revivir los momentos de verdadera felicidad que con sólo viví con él, en verdad no sé porque Peeta no me dejo morir, recuerdo la última vez que lo vi cuando me quito el nightlock, recuerdo pedirle que me dejara ir y escuchar de su voz un ¡no puedo! Me hubiera gustado ser más sincera no sólo con Peeta sino con Gale también, siento haberles mentido, confundido y usarlos, pero no podía pensar en otra cosa que la causa y después la muerte de tantas personas inocentes y queridas, mi Prim. Ahora me queda disfrutar mi sufrimiento porque por fin siento algo y es el gran dolor de no tenerlo.

Peeta

Comienzo a ver los videos y decido que lo primero que necesito es realizar mi lista mental de los mejores recuerdos con Katniss que sé que son reales, después de varios días y al terminar de verlos me doy cuenta que jamás he dejado de amarla, que a pesar de todas las mentiras que instalaron en mi cerebro ella siempre ha estado en mi corazón y ahora lo único que debo hacer es comprobar que puedo controlar mis ataques y viajar de vuelta al 12 para estar con ella.

No sé en realidad que siente por mí, nos hemos besado infinidad de ocasiones y aunque besarla es sentirme en una nube, no sé qué ha significado para ella, porque sé que ha besado a Gale, tal vez no tanto como mí y no de la forma en que nos besamos en la playa, lo sé no sólo porque él me lo dijo sino porque ahora lo recuerdo a la perfección y me invade un gran deseo de estar a su lado, tenerla en mis brazos y poder preguntarle si me ama.

Me dirijo directamente con el Dr. Aurelius.

–¿Puedo pasar?

-Adelante Peeta pasa, dime.

-Doctor he decidido que no puedo seguir aquí, que si quiero estar bien sólo lo lograre al lado de Katniss, además ella me necesita lo sé. Merecemos una vida mejor.

-Peeta mi intención no es dañarte es sólo que no estamos seguros que como será tu reacción al verla.

-Yo lo sé y no pasará nada. He visto los videos y recuerdo cada cosa real con Katniss, sé que puedo controlar mejor mis ataques y de cualquier forma me alejare de ella si siento que llegan, pero por favor déjeme ir.

-Ok, Peeta realizaré lo necesario para que mañana salgas de vuelta a tu distrito.

-En verdad se lo agradezco, recogeré mis cosas y nuevamente gracias.

-Peeta.

-¿Si?

-Dale a Katniss mis saludos y dile que conteste alguna vez el teléfono.

-Gracias, lo hare.

Me dirijo a mi habitación a recoger mis pocas pertenencias, tomo un largo baño y decido dormir con la perla entre mis manos y así acortar el tiempo de espera para ver a mi Katniss.