PREPARATIVOS.

Katniss

Hoy será el primer festejo de año nuevo que se vivirá en el distrito 12 sin los horribles juegos del hambre, en donde no se festejaba nada además de sentirte libre por otro año al no salir como tributo o que alguien de tu familia saliera, Peeta ha decidido que quiere realizar una cena en su casa para festejar que por fin somos libres y podemos vivir tranquilos, me comentó que quiere invitar a Haymitch, Sae y su nieta, a Madge y a la familia de Gale; además han regresado al distritito algunos de los amigos que él tenía en la escuela he invitará a su amiga Delly.

Es temprano he iré a cazar después de una mala noche en donde las pesadillas me siguen, pero por un lado despertar y saber que mi realidad es con Peeta me anima mucho, antes de salir miro las cosas preciadas que tengo guardadas en un cajón y que tanto me ayudaron en el distrito 13, con la excepción la perla que seguro se perdió en mi traje de sinsajo, tomo el medallón de Peeta y miro las fotografías de mi Prim y mi madre al igual que la de Gale, me da tanta nostalgia que decido salir, antes de ir al bosque voy a buscar a mi novio para darle un beso y poder irme feliz.

Él me recibe con una increíble sonrisa le doy un abrazo y un beso lo cual hace que me sonroje un poco, porque no me siento satisfecha con el tierno beso que me da, así que sin más me abalanzo con todas las ganas que he guardado y reprimido desde nuestro reencuentro en el bosque y lo beso desesperadamente, tanto que Peeta me abraza con fuerza y me corresponde metiéndome dentro de la casa y pegándome contra la puerta, mi lengua busca la suya con gran necesidad y me la brinda sin dudarlo, sintiendo el sabor del interior de su boca, su aliento desesperado igual que el mío, su lengua es lo más delicioso que existe para mí, mis manos recorren con desesperación su espalda y acaricio su cabello, Peeta es tan fuerte que un instante ya no toco el suelo, estoy abrazada de su cuerpo con las piernas y él me soporta acariciando mi espalda y mis nalgas como nunca lo había hecho, me siento tan feliz, pero tengo tanta desesperación lo deseo… lo deseo como nunca he deseado nada, lo necesito o moriré.

-Peeta te deseo quiero ser tuya. –digo con la voz entrecortada.

Peeta

Es temprano son aproximadamente la cinco de la mañana, Katniss y yo tenemos una relación de novios, eso me hace muy feliz, el problema es que sigo escuchando sus gritos por las noches y cuando estoy a punto de salir de la cama he ir en su búsqueda me detengo, el día de hoy no es distinto sus gritos me han despertado así que tomo un baño y me dispongo a buscarla, pero escucho que tocan la puerta esta, el sol todavía no sale y al abrir la puerta me sorprende ver a mi amor parada delante de mí con su linda sonrisa.

Sonrío de felicidad y ella me abraza y me da un beso el cual correspondo con delicadeza y ternura, siento que es tan frágil, que quiero cuidarla hasta en esos momentos y tener siempre precaución en mi trato para con ella, pero al separarnos noto algo diferente en sus ojos, además está muy sonrojada y cuando estoy por preguntarle que sucede, me abraza y me besa con tal desesperación que me olvido que debo ser cuidadoso y le correspondo de la misma manera, su lengua insistente desea entrar en mi boca y por supuesto muero por sentirla nuevamente, así que sin más la beso desenfrenadamente introduzco mi lengua en su boca y saboreo todo, en un instante sin darme cuenta la tengo cargando y recargada contra la puerta, me encuentro acariciando su cuerpo, no puedo parar de besarla, con una mano la sostengo de sus glúteos y con la otra acaricio sus senos, su espalda, recorro su cuello, sus orejas el inicio de su pecho con mi lengua, ella suspira y produce sonidos que me hacen enloquecer, sus manos recorren lo que puede de mi cuerpo lo cual me estremece, ambos estamos fuera de control con nuestras bocas unidas ella me pide algo que me sorprende y me alaga, pero no puedo dárselo… no ahora, así que con la mayor fuerza de voluntad la separo de mí, ella se inquieta y pone una carita triste.

-Katniss mi pequeña, no podemos…no todavía amor. –digo entre jadeos.

-¿Por qué? –me pregunta angustiada.

-Porque aún no eres mayor de edad y no creo que sea correcto, quero respetarte de la mejor manera posible.

-Peeta yo te amo y eso no me importa.

-Pero a mi si linda, por favor entiéndeme, tu eres lo más importante en mi vida, sin ti muero, por favor… por favor no te enojes conmigo. –Le digo mientras acaricio su bello y sonrojado rostro.

Katniss se me queda mirando de una forma que no se descifrar y me responde que está bien, me da un pequeño beso y me dice que irá a cazar la cena de hoy y que la prepararemos juntos, yo asiento y la veo partir al bosque, mientras comienzo con los preparativos de la cena y trato de distraer mi mente del momento que acabo de pasar con ella, no sé si podré resistir algo así nuevamente, a decir verdad amo que Kantiss me desee tanto como ya a ella y en verdad quisiera tenerla por completo, pero creo debemos esperar.

Katniss

Me dirijo al bosque todavía con mi respiración acelerada, aun no puedo creer lo que hice, estoy fuera de control, pero en realidad no me arrepiento, es increíble si Peeta no se hubiera detenido yo ni siquiera lo dudaría y me hubiera entregado a él sin duda, no sé si enojarme un poco o sentirme orgullosa de él, creo que en este momento siento ambas cosas, pero tratare de no pensar en eso y cazar aunque es muy difícil, estoy enloquecida por Peeta.