Pues aquí llega, estamos casi al final así que cuidadito con saltarse renglones al leer o con no disfrutarlo. xDDD
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Percy's Pov
Me levanto a las 7 de la mañana a pesar de no haber pegado ojo. Ya sabes, que la chica que te gusta intente hacerte polvo es algo que no ocurre todos los días.
Intento desayunar y hablar con Annabeth y Grover como siempre pero acabo vomitanto a causa de los nervios.
Después llego al gimnasio y me alegro de que no quede nada en mi estómago cuando veo a todos los hijos de Ares sentados en la grada con cara de pocos amigos. Clarisse está al fondo de la sala comprobando su equipo antes de ponérselo, en mitad del campo se encuentra Quirón y poco a poco la gente va entrando y buscando asientos para ver como me trituran.
Mientras Annabeth me ayuda a colocarme la armadura me dedico a observar a Clarisse. Está pálida y tiene ojeras, me apuesto lo que sea a que ella tampoco ha dormido mucho. Beckendorf está ayudándola pero Silena no para de gesticular a su lado como si estuviera regañándole, me sorprende que la deje hacerlo aunque para ser ciertos no creo que la este escuchando con atención.
Mi amiga me ofrece un escudo liso, aún no tengo el mío propio así que he tenido que coger uno del almacén. Aprovecho para comentarle:
-Tal vez debería hablar con ella antes- Señalo con un movimiento de cabeza.
-No llegarías vivo a donde está ella, sus hermanos tampoco están contentos- Lanza una mirada discreta a donde están ellos montando jaleo- De hecho, el mejor consejo que te puedo dar es que te asegures de perder de una manera lo suficientemente humillante como para que te dejen tranquilo- A veces el sentido práctico de las hijas e hijos de Atenea me abruma.
-No voy a desenfundar la espada, no la necesito, no voy a atacar así que me las puedo arreglar con el escudo- Busco en su cara la aprovación.
-¿No aprecias mucho tu vida, verdad? Se lo tomará como un menosprecio y tendré que darte néctar con pajita durante el resto del verano- Me da una palmada en la espalda acompañada de una sonrisa sarcástica.
Realmente está tensa.
-Soy tu ayudante y como tal tengo que aconsejarte, la decisión final está en tus manos pero no digas que no te advertí- Me abraza- Suerte, sesos de alga-
Clarisse ya está lista en el centro de la pista. No deja de tironear de un pañuelo que lleva atado a la muñeca.
Me acerco.
-Chicos, por favor, pelead límpio- Pide Quiron antes de separarse de la pista y hacer sonar su silbato.
La gente grita. Clarisse mueve en su mano la espada un par de veces y comienza a acercarse. Estoy sudando y todavía no he hecho nada.
Retrocedo unos cuantos pasos. Oigo abucheos.
"¡Oh, Poseidon, estoy muerto de miedo!"
-Saca tu espada, Prissy- La chica que está frente a mí mueve la cabeza a ambos lados sacando crujidos de su cuello.
"¡Deja de jugar y dale un buen golpe! Ya sacará la espada cuando le hayas dado un poco de marcha" Matt grita desde la grada. Parece a punto de saltar para golpearme él mismo con los ojos echando chispas y su pelo oscuro callendo desordenado y grasiento sobre su frente.
Annabeth tenía razón, los hijos de Ares no van a dejar que me vaya de rositas.
-No quiero dañarte- La miro a los ojos en un último gesto de súplica.
-No podrías aunque quisieras- Resopla con chulería.
Por un instante un relámpago pasa por sus ojos y décimas de segundo después su espada cae con la fuerza de una maza sobre mi escudo. Se me doblan un poco las rodillas y los codos debido a la brutalidad del golpe pero no llevar espada tiene la ventaja de que puedes sujetar el escudo con ambas manos. Consigo no caer al suelo.
Intento consolarme con eso cuando me llega un golpe desde el lateral. Clarisse me ha soltado un gancho utilizando su escudo. El dolor me deja en la zona del hombro un ligero hormigueo.
Me muevo a la derecha un par de pasos. Ella se ha vuelto a quedar parada a una distancia prudencial, mantiene una pose relajada.
Le habría resultado muy fácil volver a descargar su espada contra mí mientras que yo me tambaleaba porque es condenadamente rápida pero ha decidido darme otra oportunidad:
-Saca la espada- Vocaliza muy despacito, como si intentara enseñar a un niño pequeño.
Niego con la cabeza y me coloco en posición para recibir otro golpe.
Me mira con auténtica desesperación. Se acerca veloz como una serpiente y lanza un par de golpes con la espada lo suficientemente lentos como para que yo pueda paralos con mi escudo, ni siquiera son excesivamente fuertes.
-Mira, si me haces caso arreglaré esto con tan solo un par de golpes- Susurra.
La creo porque probablemente ya me habría golpeado cinco veces más si hubiera querido.
Saco la espada. Algunos campistas me aclaman.
-Ahora pelea medianamente bien- Se burla en voz baja Clarisse.
Muevo mi espada en mi mano esperando a que de el primer paso. No tarda en lanzar una estocada inofensiva que desvío continuada de un par de golpes dirigidos directamente a mi escudo. Me golpea no demasiado fuerte con su escudo.
La miro algo mosqueado.
-Deja de bailar y atácame- Me regaña.
Así que luchamos algo más en serio los dos. Bueno, parece serio para cualquiera que no nos haya visto pelear antes y con eso vale.
Matt está a punto de echárse encima de nosotros, está claro que sabe qué puede hacer su hermana y no le parece suficiente su nivel actual para honrar a su padre: "¡Golpéale con el escudo!" grita con su aire de animal salvaje.
Cuando se hicieron las reglas para los combates se decidió que uno ganaba cuando el otro se quedaba sin posibilidad de seguir peleando. De esta manera se evitaba que los semidioses se mataran entre sí o acabaran seriamente mutilados.
El problema es que nadie pensó que tu contrincante podría estar dándote golpes durante el tiempo que quisiera. Es decir, cuando eres claramente superior al otro luchador (como son los hijos de Ares la mayoría de las veces) puedes decidir si quieres acabar la pelea rápido desarmando a tu oponente o si quieres golpearle una y otra vez sin llegar a tirarle al suelo o quitarle la espada, con lo cual el combate se prolonga hasta que el más débil cae desfallecido o noqueado.
Eso es lo que Matt está proponiendo. Nada de cortes que hagan parar la lucha por miedo a que me desangre, sino golpes de escudo que me vayan moliendo los huesos hasta que no pueda ni moverme.
¿He comentado ya que no me cae simpático?
Y entonces termina todo. Clarisse me barre los pies del suelo con una patada a la vez que golpea mi escudo con el suyo lo suficientemente fuerte para echar mi cuerpo hacia atrás de torso para arriba y antes de que mi cabeza choque contra el piso me da una patada en la mano con la que me hace soltar la espada.
Cuando vuelvo a ubicuarme la punta de su espada apunta a mi cuello y me ha pisado el brazo que sostiene el escudo para evitar que lo mueva.
Si esto fuera una pelea que yo quisiera continuar podría probar a asestar una patada o incluso utilizar mi mano libre para desequilibrarla pero creo que ya es suficiente por hoy y acepto el final rápido e indoloro que me está ofreciendo.
Algunos no se han enterado de nada y aplauden mientras Clarisse se aleja pero los hijos de Ares la abuchean y Matt en particular salta a la pista, saca la espada y comienza a gritarle:
-¡¿Qué te crees que acabas de hacer, niñata inútil?!- Presiona un botón que tiene en la mano y se despliega un enorme escudo con la forma de una cabeza de jabalí en relieve.
Es plateado. Los colmillos del animal están claramente hechos para lastimar cuando se golpea de arriba a abajo.
-Eres débil, idiota y ¡No eres digna de defender el orgullo de nuestro padre!- Escupe con furia las palabras.
Las ha escogido bien al pareces porque veo que a Clarisse le tiembla un poco la mano derecha.
Es un buen momento para levantarme. Tengo ganas de gritarle a ese grandullón.
Demasiado tarde:
-¡No eres mi hermana!- Grita.
Y acompaña a sus palabras con un aluvión de golpes velocísimos de su espada. Clarisse los para todos entre el escudo y la espada pero justo después Sherman, otro de sus hermanos, lanza a sus pies una jabalina con la bandera roja de Ares atada en el extremo.
No lo hace para herirla sino para obligarla a retroceder antes de que hiera a Matt porque todos sabemos que el líder de la cabaña 5 siempre es el que ha ganado a todos sus demás hermanos en combate y ahora que él ha atacado ella tiene pleno derecho para defenderse todo lo brutalmente que quiera.
Además la bandera atada tiene una connotación clara. Está de acuerdo con las palabras de Matt, es una forma de repetirle que no es digna de vengar a su padre.
Sin embargo todo sucede muy rápido y mientra Clarisse busca con la mirada a quien ha lanzado la jabalina, Matt levanta su pesado escudo e intenta descargarlo con una fuerza brutal sobre ella. Únicamente tiene tiempo para apartar la cabeza con lo cual deja que los dientes del jabalí desciendan sobre su hombro emitiendo un crujido de huesos que me pone enfermo. Cae al suelo como si fuera una marioneta a la que le han cortado los hilos y desde allí le arranca a sus cuerdas vocales un sonido desgarrador de dolor.
Por un segundo me quedo inmóvil a apenas unos pasos de distancia de su cuerpo. Es hasta donde había llegado antes de ver el golpe.
La gente pasa por mi lado y me empuja abriéndose camino para prestarle ayuda a la morena y para detener a Matt y a quienes quieren pegarle.
Se la llevan a la casa grande y Quiron los echa a todos después para hablar allí con Matt y Sherman.
Me hubiera gustado poder hacer algo...
...Pero se supone que solo puedo esperar a que se despierte para hablar con ella.
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Elliot
