NOCHE JUNTOS
Katniss
La cena estuvo perfecta y está por demás decir que me sentí muy feliz pero ahora mismo me siento de loas nerviosa, Peeta está despidiendo a todos y yo simplemente no puedo moverme de la mesa, no quiero separarme de él no quiero una noche más sin sus brazos sin su protección pero no sé cómo decirle que lo necesito más a nada en este mundo sin sonar tonta y vulnerable aunque lo sea.
- Preciosa ¿estás bien? –me pregunta Peeta con su hermoso tono de voz que me reconforta pero sé que se preocupa y sólo puedo mirarlo con todo el amor que le tengo.
Sin dudarlo le respondo - Peeta… no quiero ir a mi casa, quiero quedarme contigo.
Él no me responde nada sólo toma de mi mano y subimos a su habitación no hacen falta las palabras simplemente nos necesitamos y nos merecemos el uno al otro, he vivido con culpa, remordimiento y odio pero hoy quiero olvidar todo y ser completamente feliz, quiero unirme Peeta desde hoy por siempre, al llegar a la tenue luz que abarca el lugar comenzamos a besarnos tan tierno y Peeta lo hace de una forma sobreprotectora como si en cualquier momento fuera desaparecer o desvanecerme entre sus brazos yo simplemente quiero ser y hacer lo que él quiera quiero sucumbir a sus deseos y a su amor por mí.
-Katniss ¡Te amo! -me dice con la voz más dulce que he escuchado de sus labios.
-Peeta ¡Te amo! –respondo con todo el amor que siento por él -¡Te amo! y quiero que lo sepas te lo digo con todo el sentimiento contenido desde el momento en que nuestras miradas se cruzaron el día en que salvaste mi vida y la de mi familia dándome ese pan, ahora tengo todo claro y sé que nos pertenecemos y así ha sido siempre aunque haya costado la vida misma no en darme sino aceptarlo, soy total y absolutamente tuya. –le digo sin poder evitar mis lágrimas y él también llora pero nuestro llanto no es de dolor es de amor.
Peeta me toma por la cintura y nos fundimos en un sin fín de besos cargados de amor, necesidad, añoranza, anhelo y todo él deseo que no habíamos podido demostrarnos nunca, poco a poco terminamos recostados en la cama desnudos besándonos y tocándonos con la mayor ternura y amor existente, nos fundimos en un solo ser y cuando por primera vez siento dentro de mi cuerpo a Peeta me siento completa y dolor físico que siento ahora se vuelve mi necesidad.
Peeta
Mi corazón late rápido y sé que el de Katniss igual, allegar a mi habitación la luz de la luna se filtra y podemos vernos sin sentir la presión o pena de una total iluminación, es me da el valor que necesito comienzo a besar a mi amada con todo el amor que siento por ella, siempre soñé con este momento y no sé si este es el apropiado pero después de todo lo que hemos pasado y todo lo que la amo, el lugar no importa sólo nosotros dos, así que la tomo de la cintura y la pego a mi cuerpo lo más que puedo.
Nuestros besos continúan y mi necesidad cada vez es más grande y no puedo evitar decirle que la amo y lo inesperado sucede me responde el tan esperado ¡te amo! Pero acompañado de las palabras más hermosas que haya escuchado, el llanto de ambos aparece y Katniss simplemente cede a mis besos y caricias ya no soy dueño de mis actos tengo en la mente las últimas palabra que dijo ¡soy tuya!
En ese momento pierdo toda cordura y es tan inesperada la reacción de mi Katniss que enloquece todos mis sentidos, se deja llevar por mí completamente y lo amo, mis manos comienzan a desnudar su cuerpo y ella el mío, nuestros besos pasan de apasionados y tiernos y amorosos, quiero probar todo de ella quiero sentir y saborear su olor, miro su cuerpo desnudo y ella mira el mío, la llevo a la cama y la beso con desesperación y deseo toco todo de ella sus hermosos senos los beso mientras mis manos viajan hasta su parte intima su olor es mi perdición y los sonidos que salen de su boca me invitan a entrar a su cuerpo.
En este momento a estar dentro de ella podría morir feliz, quiero más y más la aprieto a mi cuerpo y la beso sin cesar nuestras respiraciones se combinan y todo es Katniss, lamo su cuello, su bocas, sus senos, sé que esta es nuestra primea vez para ambos y sé que le duele un poco lo noto en su rostro placer y dolor unidos, ella no me permite parar ni separarme y lo agradezco no se podría, poco a poco lo jadeos de Katniss se intensifican hasta convertirse en pequeños gritos me besa con desesperación y su legua invade mi boca con tal lujuria que es incontrolable –¡Peeta… te amo, te amo, te amo! –me dice Katniss al oído al tiempo que su cuerpo se estremece, tiembla y se contrae de manera involuntaria y yo no puedo más, simplemente me dejo ir con ella.
FIN
