¡Konichiwa!

hola de nuevo hermanos de Fanfiction, espero que estén bien

perdón por haber tardado un poco, pero nos encerraron en la cárcel-Manicomio-Internado

( Osea que volvimos a la escuela xD )

pero aquí está el capítulo, mejor tarde que nunca

ya casi estamos terminando T-T

¡Disfrútenlo!


Atado a ti

16. Te necesito para seguir


Cuando Miku despertó estaba en una habitación desconocida; el fuerte olor a medicamentos la hizo reaccionar, estaba en el hospital, a su lado estaba Mikuo que al verla despertar puso una gran cara de contento.

-¡Hermanita!-Exclamó abrazándola-¡Qué bueno que estés bien! ( ¡Clásico de los hermanos! ¡Simplemente clásico! xD )

-¿Qué ocurrió?-Preguntó Miku confundida.

-Te desmayaste cuando fuiste al cuarto de Kaito a pedirle auxilio-Mikuo la miró con cara de ¨ ¿Y por qué no fuiste por mí?¨

Miku miró hacia el ventilador que estaba apagado colgando del techo; lo último que recordaba era que había tocado la puerta del cuarto de Kaito… después de eso todo fue borroso.

Kaiko y Luka entraron rápidamente con Kyoteru y un doctor al cuarto de la peli verde, después de revisar su presión, respiración así como mil y una cosas más el médico y Kyoteru se retiraron charlando.

-Dicen que tendrás que quedarte aquí algunos días, para ver que todo esté bien-Dijo Luka en voz baja mientras Kaiko lucía una cara de preocupación.

Ambos hermanos Hatsune se miraron; Miku siempre había tenido una salud de hierro, esta era la primera vez que pasaría algunos días en un hospital.

-Estarás bien-Dijo Mikuo mientras acariciaba el pelo de su hermana menor.

-Mikuo, ¿Me dejas a solas con Miku? Debo hablar algo importante con ella…-Kaiko parecía preocupada y algo descompuesta.

Mikuo asintió y le hizo señas a Luka para que lo siguiera, ambos salieron de la habitación. Kaiko cerró la puerta y puso seguro, se sentó pesadamente en un extremo de la cama de Miku, esta observó cómo los ojos de la Shion se aguaron hasta finalmente estallar en fuertes sollozos.

-Kaiko… ¿Qué te sucede? ¿Pasó algo contigo y… mi hermano?-Preguntó Miku con cierto temor de acertar en la última pregunta.

-No, no es nada de eso-Dijo Kaiko entre sollozos intentando frenar sus lágrimas-Es por… mi hermano… ( O.O )

-¿Kaito? ¿Qué le pasó? ¿Se enfermó también?-Preguntó la peli verde con el mismo terror de acertar en la última pregunta.

-Nada de eso… es… que ya no quiere hablarme, no me responde y dice que te enfermaste por su culpa… y no quiere salir de su cuarto-Respondió la Shion limpiándose las lágrimas que bajaban por sus pálidas mejillas.

-Pero… él no hizo nada como para que esto me pasara-Miku se sentó lentamente en la cama.

-Él dice que te enfermaste porque él sabiendo que estabas enferma te sacaba a pasear con el clima que hacía-Kaiko estaba más calmada, pero podía verse la desesperación en sus ojos.

-Quiero verlo… quiero estar con él… lo necesito… o creo que nunca volveré a pararme de esta cama…-Miku sentía una profunda tristeza, tan grande que ya sentía que empezaba a consumirla. ( q.q )

-No digas eso Miku-Kaiko cambió de estado inmediatamente, ya no era melancolía lo que transmitía su mirada, ahora era temor y reproche.

Luego de un rato de habla un poco más, Kaiko la dejó dormir, luego salió al pasillo y buscó a Mikuo, este al verla así de triste la abrazó fuerte y se comprometió a sacar a Kaito de su cuarto para que Miku hablara con él antes de que fuera demasiado tarde…

Esa misma tarde Mikuo, Gakupo y Len iban en un coche, el Hatsune al volante, hacia la casa Vocaloid a cumplir su promesa de llevarle a Kaito a su hermana, Gakupo entró varias sogas y cinta adhesiva negra en el baúl del auto, con la excusa de que lo necesitarían.´

Al llegar tomaron las ¨herramientas¨ y subieron rápidamente al cuarto de Kaito, Mikuo tocó la puerta.

-Kaito ¿Estás ahí?

-¡Váyanse!-Respondió energéticamente la voz del peli azul al otro lado de la puerta.

-Kaito, por favor… ¡Escúchame!-Mikuo empezó a tocar la puerta con insistencia.

-¡Miku te necesita!-Exclamó Len intentando convencer al peli azul.

-¡No quiero verla! ¡¿Cómo creen que podré verla a la cara después de lo que le hize?!-La voz del pobre chico parecía desesperada.

-¡No me importa! ¡Saldrás de ahí quieras o no!-Mikuo empezó a golpear la puerta, pero era inútil.

-Necesitamos algo para tumbar a puerta-Dijo Gakupo.

Ambos chicos miraron a Len, este inmediatamente entendió la indirecta y puso Cara de ¨ ¡Ni de coñ* me usarán a mí! ¨ así que bajaron a la sala a buscar algo con que tumbar la puerta, encontraron un tonel largo de hierro y pensaron que podía servir.

Empezaron a chocar fuertemente el tonel contra la puerta hasta que finalmente la tumbaron, Kaito estaba en una esquina de la habitación dispuesto a pelear, Mikuo y Gakupo mandaron a Len a por las sogas y las cintas mientras ellos intentaban atrapar a Kaito.

Mikuo sabía por experiencia que Kaito era difícil de atrapar, de pequeños el peli azul ganaba en todas las actividades deportivas desde carreras de obstáculos hasta boxeo y karate infantil y juvenil; Mikuo tragó saliva, preocupado. ( Están jodidos chicos )

Empezaron por acorralarlo, pero Kaito derrumbó a Gakupo e intentó salir de la habitación, pero Mikuo lo agarró por la espalda y lo contuvo, Gakupo le inmovilizó las piernas hasta que Len volvió con las sogas; tumbaron a Kaito al suelo, el pequeño rubio se llevó una buena patada en la cara y el peli púrpura una en la parte sensible ( nada mejor que un a buena patada en los coj*nes ) pero curiosamente Kaito no le lanzó ningún golpe a Mikuo aunque con facilidad hubiera podido hacerlo.

Luego de atarlo con sogas y cinta lo levantaron y lo metieron en el auto y salieron a toda velocidad en dirección al hospital; cualquiera creería que se trataba de un secuestro, Kaito cerró los ojos como si aceptara su destino, el hospital estaba lejos y seguro tardarían más de veinte minutos en llegar.

Mientras en el hospital Kaiko esperaba en el cuarto de Miku, ambas chicas tenían el insistente temor de que los tres chicos no hubieran podido sacar al Shion de su cuarto.

-Espero que el plan de Mikuo haya resultado-Decía la peli azul mientras suspiraba.

-Yo también… espero que Kaito esté bien… lo necesito… lo amo…-La peli verde suspiró.

Kaiko sintió que el momento de decirle a Miku lo que debió confesarle desde un principio había llegado.

-Miku, debo decirte algo…


Esos chavales si que se meten en líos

se merecieron las patadas xD

pero... ¿Qué le dirá Kaiko a Miku? ( Sospecho que ya lo saben -.- )

nos vemos en el próximo ^-^

¡Sayonara!