¡Konichiwa!
hola de nuevo, mis queridos compañeros
escribo demasiado rápido xD
la dura realidad es que duré tanto tiempo sin actualizar que escribí dos capítulos en ese tiempo
jejeje
bueno, espero que les guste
Atado a ti
17. Contratiempos
-Miku, debo decirte algo…
-¿Qué pasa Kaiko? ¿Qué quieres decirme?
-Esto… Kaito…
-¡Lo tenemos!-Mikuo entró a la habitación con Gakupo y Len cargando a Kaito que estaba aterrorizado y pataleaba con fuerza.
Ambas chicas se asustaron al ver como Kaito estaba amarrado y amordazado, el peli azul luchaba con todas sus fuerzas para intentar liberarse de sus ligaduras; intento inútil.
En el camino de regreso al hospital, Kaito no luchó en el auto, pero al visualizar el hospital a lo lejos palideció y empezó a luchar para intentar liberarse, mientras Gakupo y Len intentaban retenerlo, el Shion logró liberarse de la cinta que cubría su boca.
-¡NO! ¡Mikuo por favor para! ¡No me lleves con ella!-Suplicaba Kaito.
-¡Cállenlo!-Ordenó Mikuo, la orden fue recibida y realizada inmediatamente, Kaito tuvo que contentarse con patalear e intentar liberarse.
Al llegar al hospital los tres chicos se subieron el prisionero a los hombros y empezaron a correr a toda velocidad por los pasillos con él encima buscando la habitación de Miku, más de una persona los miraron con curiosidad, otras solo rieron, y algunas pensaron que un chico del manicomio escapó y ahora lo llevaban al hospital. ( sinceramente, yo pensaría lo mismo *-* )
-Aquí lo tienes, Miku-Dijo Gakupo bajándose a Kaito de los hombros, el Shion mayor tenía una mueca de horror en el rostro, casi se podía oler el miedo en el sudor que le bajaba como cascadas por su frente, tanto había sudado que tenía el pelo mojado.
-¡¿Qué le hicieron?!-Exclamó Kaiko al ver así de descompuesto a su hermano, estaba realmente aterrorizado, o debía estarlo para sudar así en pleno invierno.
-Sólo lo trajimos, como me lo pediste-Explicó Mikuo, Miku solo miraba la escena confundida.
Kaito miró a Kaiko enojado, su hermana lo había traicionado, o al menos eso él pensaba. Kaiko le quitó la cinta de la boca a su hermano rápidamente.
-Auch-Sé quejó el peli azul cuando su hermana le quitó la cinta de la boca.
-Hay dos personas que quieren hablar contigo, Miku y Rin, yo fuera tú hablo primero con Rin; hazme el favor de liberarte de esa peste-Dijo Kaiko en modo desafiante a su hermano mayor.
-Pe-Pe-Pero…-Kaito dio una ojeada a la dirección de Miku, no soportaba verla así, en una cama, casi parecía una enferma terminal; gordas lágrimas bajaron por el rostro del peli azul y empezó a llorar con fuerza.
Miku no podía creerlo ( 0o0 ) , nunca había visto a Kaito llorar, ni siquiera de alegría, y no era el mejor momento de verlo llorar, así, amarrado y arrodillado, parecía una persona que suplicaba por su vida, Miku se sintió contagiada de la tristeza de ese chico que se había robado su corazón.
-¡Lo siento Miku! ¡Lo siento tanto!-Kaito lloraba cada vez con más fuerza, Kaiko se abrazó de su hermano intentando consolarlo y Mikuo se sentó con ellos en el suelo y le dio unas palmaditas en la espalda a Kaito, mientras Gakupo tomó un bisturí y rompió las ligaduras del chico dejándolo libre.
Miku tenía unas ganas terribles de abrazarlo, consolarlo, decirle que dejara de llorar, de decirle que todo estaba bien… de decirle que lo amaba… ( yo igual TWT )
-Tranquilo campeón, Miku saldrá de aquí mañana, se ha recuperado rápidamente, mañana en la noche ya estará en casa con nosotros-Kyoteru había entrado en la habitación y había visto todo; por lo que le fue fácil determinar la causa del llanto del Shion.
Pronto las lágrimas de Kaito cesaron, su hermana menor estaba fuertemente abrazada a él y Miku miraba todo todavía algo confundida, Kaito no se atrevía a mirarla a los ojos.
-Hermano… Por favor… díselo, díselo, díselo ya-Suplicó Kaiko en los oídos de su hermano.
-N-no lo sé, d-dudo que me perdone-respondió Kaito también en los oídos de su hermana.
-pero… al menos habla con Rin-Susurró Mikuo sumándose a la conversación en secreto.
-De-de acuerdo-Aceptó el peli azul todavía algo inseguro.
Mikuo, Kaiko y Kaito salieron de la habitación, la peli azul volvió con Miku mientras Mikuo y Len acompañaban a Kaito al encuentro de Rin, que estaba en la cafetería del hospital con Gumi y Luka. Antes de ir al encuentro de las chicas en la cafetería Mikuo aconsejó a Kaito que se lavara la cara para hacer desaparecer el rastro de las lágrimas.
Luego de lavar su rostro y ver su reflejo en el espejo Kaito dudó de que pudiera confesarle su amor a Miku.
-Debo hacerlo… si me perdona… sólo así seré feliz… sólo así podré hacerla feliz…-Se decía el chico para sí mismo.
Al salir vió a Rin hablar amistosamente con las dos chicas que la acompañaban, Kaito se acercó lentamente.
-Rin, disculpa que te interrumpa pero debo hablar contigo-Kaito cerró sus puños.
-Claro Kaito, chicas, ya vuelvo-Dijo la rubia alegremente mientras iba con Kaito.
Se sentaron en una banca que estaba libre de nieve en un pequeño parque detrás del hospital; no había nadie, Kaito notó un ligero sonrojo en las mejillas de la chica. ¨ ¿Y ahora qué? ¨ se preguntó Kaito, no tenía claro que debía hacer ahora.
-Rin… yo… quería decirte algo… -Kaito la miró fijamente, el rubor de Rin aumentó demasiado.
-¡Sí ya lo sé! ¡Acepto! ¡Acepto ser tu novia Kaito! ¡Te amo!-Rin se abalanzó sobre el Shion y lo abrazó con fuerza.
Kaito sintió la declaración de la chica y su abrazo ¨ oh… m*erda ¨ Pensó Kaito, este era un grave problema.
-Pero… Rin, yo…- pero la rubia no lo dejó continuar…
Rin se abalanzó con más fuerza sobre él, esta vez hasta alcanzar sus labios y lo besó con mucha fuerza, Kaito intentó retenerla pero fue inútil, sólo cuando sintió la lengua de la Kagamine intentando entrar en su boca Kaito la separó de su rostro.
-¡Rin, no!-Kaito la separó de él totalmente.
Rin se alejó de él confundida, lo miró interrogativa, Kaito lo supo, llegó el momento de acabar con esto.
-Rin escucha, nunca pasó por mi mente pedirte que fueras mi novia, es más, jamás me has gustado y nunca me vas a gustar porque yo amo a otra persona-Kaito la miró, no lo había dicho con dureza para que no fuera tan duro para la rubia, pero sí había un poco de rudeza en su voz. ( O.O )
-Pero… ¡Yo te amo Kaito! ¡Quiero que sólo seas mío!-Rin estaba al borde del llanto, una pequeña lágrima resbaló por su rostro.
-Lo lamento, Rin, pero lo nuestro no es posible-Kaito se acercó a ella y limpió la lágrima de su pequeña cara.
-Amas a Miku-La Kagamine bajó el rostro.
-Sí Rin, amo a Miku, a ella y a nadie más-Kaito limpió otra lágrima del rostro de la pequeña rubia.
Kaito la abrazó tiernamente, era un abrazo de consuelo, Rin se limpió las lágrimas del rostro y respondió el abrazo.
-Pero siempre te amaré como amiga, Rin-Kaito le sonrió tiernamente.
-Y yo también Kaito, siempre te consideraré mi mejor amigo-Rin también sonrió.
-Siempre cuenta conmigo-Le dijo Kaito para sellar aquella consolación. ( si así de fácil fuera... -.- )
Ambos entraron al hospital con una sonrisa en el rostro, Rin ya no estaba triste, solo algo decepcionada, pero ella sabía que algo así ocurriría tarde o temprano, por suerte Kaito le había abierto los ojos antes de que ella se obsesionara completamente con él.
-Lo hiciste bien, campeón-Mikuo le dio un par de palmaditas en la espalda a Kaito.
Lo primero había pasado, pero aún quedaba la parte difícil…
-Miku…
Bueno señores... se acerca la hora de la verdad
soy la que lo escribo y estoy ansiosa ejjejeje ( risa nerviosa )
aún así, espero que les haya gustado = - )
nos vemos en el próximo
¡Sayonara!
