Konichiwa!

estarán muy molestos conmigo después de tantos días sin escribir

pero estaba ocupada jejeje

espero que me disculpen ^-^

este cap será mas de Kaiko metida en problemas que otra cosa

asi que si quieren leer solo la parte KaiMiku vayan al final

(este cap no es lemon por más que lo parezca al principio)

disfruten :)


Atado a ti

18. No solo ellos se meten en problemas...


Mientras todo esto pasaba con Kaito, Miku y Kaiko tenían su propia aventura secreta, la peli azul se había metido escondida y sigilosamente al cuarto de cámaras para ver cómo su hermano se ¨deshacía ¨ de Rin.

-Esa me la cobro yo, perra-Masculló entre dientes al ver como Rin se abalanzaba y besaba a Kaito-Si le robaste el primer beso a mi hermano estás jodida; reza por que no te encuentre.

De pronto y sin previo aviso un guardia enormemente musculoso y alto de la seguridad del hospital entró a la habitación descubriendo a Kaiko.

-Pero se puede saber qué demonios haces aquí-Dijo el tipo frunciendo el ceño y cruzando los brazos.

Kaiko casi se cae de espaldas muerta de risa; aquel guardia tan aterrorizante tenía una voz tan chillona como la de una niñita de diez años.

-¡¿Con que te burlas de mi voz éh?!-Exclamó el hombre mientras se acercaba a ella amenazante.

-Pe-perdón, es que s-su voz en m-muy… graciosa-Respondió la Shion entre nerviosa, asustada y carcajada tras carcajada.

-Te llevaré a la policía por entrar en un área sólo para personal autorizado… a ver si mi voz te sigue causando tanta gracia-Aquél guardia la había tomado fuertemente de la mano; le estaba haciendo daño.

-¡Eh! ¡Suélteme!-Kaiko intentó zafarse del brazo de aquél hombre tan extraño pues la mano le dolía terriblemente, la estaba apretando demasiado.

-Pero antes de ir con la policía… me divertiré un poco contigo, no se encuentra una Vocaloid así todos los días-La voz de pronto dejó de ser chillona a una perfectamente madura y pervertida.

Kaiko palideció; recordó que había ido a ese hospital muchas veces y conocía a todos los miembros del hospital, desde los enfermeros hasta la seguridad con el nombre de cada uno; tanta confianza le tenían que le habían permitido el acceso a cada rincón del hospital. No había visto a ese hombre en su vida, y no podía ser nuevo porque sólo admitían nuevos miembros a principio de año y en otros casos, cuando uno se retiraba, cosa que no había ocurrido.

Pero se asustó aún más al ver el supuesto uniforme de aquél extraño… ¡No tenía placa!

-¡Suélteme! ¡Impostor! ¡Suélteme pervertido!-Kaiko lo golpeó fuertemente en brazos, piernas, espalda y cabeza, pero él respondió agarrándola por ambas manos y apretujándoselas terriblemente, la chica gritó de dolor.

-Tranquila nena, no querrás que nos encuentren en pleno acto, es muy malo quedarse con el placer a medias-Dijo igual de pervertido dándole una idea más clara a la peli azul de que él pensaba hacer con ella.

En un movimiento brusco le ató las manos a la espalda pero no le tapó la boca; pero le puso por amenaza que le dañaría su ¨ electrónica cara de muñequita ¨ si gritaba o hacía algo, pero Kaiko era rebelde por naturaleza.

-¡Escúcheme bien maldito! ¡Si no me suelta será usted quien salga con la cara rota!-Gritó la chica, a lo que el malvado respondió quitándole su abrigo y su bufanda violentamente mientras volvía a amenazarla.

Kaiko al ver como su inocencia que ella tan cuidadosamente había reservado para cierta persona corría peligro, pensó y pensó mientras veía asustada como aquel desconocido empezaba a desvestirse lentamente. ¨ ¡Mi navaja! ¡Mi navaja de bolsillo! ¨ pensó de ponto, alcanzó lentamente su bolsillo trasero del pantalón y se cortó con mucho sigilo las ataduras; pero se quedó inmóvil a esperar el momento más acertado para atacar…

-Escucha, muñequita-Dijo el guardia falso, sólo en ropa interior mientras le sujetaba la cara a Kaiko-Sé que te gustan los helados, pues aquí tengo uno enorme para ti; prohibido vomitar y cuando yo termine tienes que tragártelo todo.

Una oleada de asco y terror inundó a Kaiko, casi se desmaya del susto; pero intentó conservar la consciencia para atacar y huir. El pervertido empezó a quitarse los calzones; la peli azula provechó para abalanzarse sobre él y hacerle una profunda cortadura en el estómago con toda la cuchilla de la navaja, tal era su furia y asco que tenía ganas de cortarle la cabeza, pero sintió la necesidad de dejarle algo a las autoridades, aquel hombre se retorcía mientras sangraba y ella aprovechó para tomar el micrófono que había entre la mesa y los ordenadores de la habitación de cámaras de seguridad, su voz se oiría en cada rincón del hospital.

-¡Seguridad! ¡Seguridad rápido a la sala de cámaras! ¡Deprisa! ¡Mikuo por favor ayúdame!

Su voz temblorosa retumbó en cada rincón del edificio, Mikuo y Kaito al escucharla se les heló la sangre, se unieron rápidamente al batallón de policías que corrían hacia la mencionada sala.

Mientras esto pasaba, aquel hombre parecía haberse recuperado y tumbó a la chica de un puñetazo, luego la tomó por el cuello.

-¡Maldita! ¡Te voy a matar desgraciada!-Exclamó mientras intentaba estrangular a la muchacha.

Kaiko supo que si no la auxiliaban rápido moriría, pues aquel tipo tenía suficiente fuerza para romperle el cuello en cuestión de minutos; pronto empezó a quedarse sin aire.

Mientras los policías tumbaron la puerta, pues esta tenía el seguro por dentro y tuvieron que hacerlo pues no había un cerrajero cerca, y tiempo tenían menos. Cuando lograron abrirla, Kaito y Mikuo sintieron su corazón desvanecerse cuando vieron a aquel hombre alto y fuerte apretando el cuello de Kaiko que estaba pálida, casi sin conciencia.

Se oyó un disparo, Mikuo desesperado había arrebatado el arma de un policía y había disparado; el cuerpo del tipo se desplomó, no muerto, pues le pegó a una pierna, los policías corrieron a hacer su trabajo mientras el Hatsune y el Shion intentaban hacer que Kaiko se restableciera, pronto las enfermeras llegaron y se llevaron tanto al criminal ahora esposado y a la chica a la sala de urgencias.

Mientras tanto, la alarma de Kaiko se había escuchado en cada rincón incluyendo el cuarto de Miku, que estaba hecha un manojo de nervios al igual que las demás chicas, Gumi y Rin se quedaron con la peli verde mientras Luka y Kyoteru corrían hacia urgencias.

-Tranquila Miku, de seguro ella está bien-Rin pasaba amistosamente la mano por el pelo de Miku.

-Pero… ¿Qué le ocurrió?-Preguntó la última haciendo con las manos y el rostro señas de nerviosismo y preocupación.

-No lo sabemos, pero Luka prometió volver con noticias-Apenas Gumi hubo terminado de decir esto cuando la peli rosa entró casi sin aliento a la habitación.

Las chicas la dejaron respirar y luego nerviosamente le preguntaron qué había pasado.

-Verán, al parecer un tipo alto y fuerte se hizo pasar por policía de seguridad y entró al cuarto de cámaras donde estaba Kaiko, allí intentó abusar sexualmente de ella y la pobre niña se defendió como pudo; le hizo un corte con una navaja e hizo el llamado de auxilio que todos escuchamos; el tipo furioso intentó estrangularla pero por suerte todos llegaron a tiempo para salvarla y Mikuo le disparó en una pierna al abusor… y ahora ambos están en la enfermería, pero tranquilas, Kaiko está bien y Kaito quiere hablar contigo-Luka dio un enorme suspiro, ni siquiera había respirado al decir todo esto.

Las chicas salieron mientras el peli azul entraba lentamente a la habitación, luego de decirle a Miku que su hermana estaba bien Kaito se sentó junto a ella, Miku se olvidó de todo; estaban muy cerca el uno del otro casi podían sentir su respiración, Miku miró a una esquina muy sonrojada ¿Para qué querría Kaito hablar a solas con ella?

-Miku… yo…

Kaito se acercó a ella lentamente, Miku no podía disimularse, varios recuerdos invadieron su mente… el helado, durmiendo juntos… el cerezo…

Kaito la besó…


Todos pensarán que me pasé de dramática...

pueden considerar este cap de relleno si quieren

pero en los tres caps que le quedan a la historia... esto no pasará

sayonara!