Cerca del desierto había un pequeño bar donde varios motociclistas se encontraba en una fiesta. En la entrada estaba uno de ellos tomando aire, y una chica rubia se le acercó.
-Aquí tienes- le dijo ella entregandole una cerveza.
-Ya era hora- le contestó algo molesto, la chica entró de nuevo al bar, mientras que el motociclista le daba un trago a su cerveza, pero notó algo extraño: su cerveza se congeló de la nada, estaba confundido y diviso que a lo lejos una figura vestida de negro se acercaba, puso la botella a un lado y se dispuso a hablar con el tipo.
-Parece que estás perdido- le dijo al sujeto, pero este lo ignoró e intentó ingresar al bar, cosa que el motociclista impidió -¿Qué estas sordo? Aquí sólo entran ángeles- el sujeto se detuvo y le miró.
-¿Ángeles? ¿De verdad?- preguntó el tipo curioso.
-Sí, en serio- contestó el motociclista mirándolo amenazante y poniéndole una mano en el pecho -¿Algún problema con eso?- el sujeto lo miró fijamente.
-Para ser franco- dijo el sujeto poniendo un dedo en el pecho del otro, haciendo que brotara humo con el contacto y que el motociclista empezara a desintegrarse
-Lo tengo- fue lo último que mencionó antes de ingresar al bar.
Ya en Texas, André y Jade se dirigían a la casa de la de piel palida.
-Sí, me encanta tu vecindario- habló el moreno con tono sarcástico mientras empujaba la moto -Mucha gente amistosa, ¡Hola! ¿Que tal?- dijo a una mujer que pasaba por ahí, pero está sólo lo ignoró y siguió con su camino.
-Uy, veo que tu ascensor todavía no tiene candado, perfecto, aquí tienes motocicletas muy costosas- mencionó de nuevo en lo que Jade abría el ascensor y se quitaba la chaqueta -Aunque eres una chica, ya te lo había dicho y te lo vuelvo a decir: este lugar necesita un toque femenino-.
-Cómo tú- Replicó Jade subiendo las escaleras
-Estoy de acuerdo- contestó André mientras dejaba la moto junto a otras 4 que estaban en el lugar -Muy bien, 4 de 5, destruye una más y tendrás el juego completo, y que bueno que le encontraste uso a tus libros- dijo cuando vió cómo Jade tenía aparcada a Grace sobre una pila de libros, y tomó uno.
-¿Quieres un dulce?- le preguntó la pelinegra sirviendose dulces en una copa.
-Nah, no quiero tus estúpidos dulces- le contestó el moreno viendo un dibujo extraño en el libro que había tomado -Quería hablar contigo de algo importante-.
-Quisiera relajarme- dijo Jade sin mirarlo.
-Sí, lo se, esto sólo llevara un segundo- hablo el moreno mientras se acercaba a Jade, quién estaba sentada en un sofá y se reía de un mono practicando karate que estaba en la televisión -Se trata sobre tu salto en el aniversario de la muerte de tu papá, ¿te importa sí apago la música un minuto? Este salto Jade es...- André parecía molesto y apagó la música y la televisión ya que Jade no le prestaba atención.
-André, sí tocas a Los Carpenters o mi televisión de nuevo y tendremos problemas- le amenazó Jade bastante molesta y fulminandolo con la mirada.
-Este salto es una locura ¿Atravesar un campo de fútbol lleno de autos? Por favor ¿que es lo que intentas probar?- le preguntó el moreno.
-Que es mi salto- dijo Jade tranquila.
-¿Tu salto?- André parecía confundido.
-En la motocicleta- trato de aclarar Jade.
-Claro que es tu salto ¿quién más lo va a hacer? Me estas asustando, porque estás leyendo esta basura de existencialismo y teorías religiosas, te está afectando
-¿Que es lo que te pasa?- le preguntó preocupado.
-¿Las segundas oportunidades existen?- preguntó curiosa Jade.
-No lo se-
-Sí alguien comete una equivocación, una equivocación muy grande ¿Crees que esa persona deba pagar por su error todos los días el resto de su vida?- preguntó de nuevo.
-¿Te refieres al accidente de tu papá?- le preguntó ahora extrañado el moreno.
-Verás...- Jade parecía meditar su respuesta -espero una señal-.
-¿Que clase de señal?- preguntó asustado André.
-Para hacer que algo negativo sea positivo, cambiar el curso del destino-
-Comprende que la tragedia que le sucedió a tu padre no fue culpa tuya ¿Sí lo sabías?- Jade desvío la mirada
-Jade, al menos prométeme que pensarás en retirar los autos-
-Sí, lo pensaré- dijo Jade encendiendo la televisión de nuevo y vio una caricatura de un esqueleto que movía su mandíbula de forma curiosa, y André se retiró del lugar.
En el bar, la mesera rubia se escondía en la barra luego de ver cómo el tipo vestido de negro mató a todos los que estaban en el lugar dejandolos cómo esqueletos con piel.
Ella se levanto un poco pensando que el peligro había pasado, pero no notó que el tipo apareció a su lado, este la tomó por el cuello y la levantó.
-Sabía que estabas aquí, podía oler tu miedo- dijo haciéndole lo mismo a la chica, luego de asesinarla, empezó a caminar hacia la entrada y se detuvo cuando un poco de tierra comenzó a subir tomando forma humana.
-Hola Gressil- le saludó tranquilo.
-¿Que haces aquí?- preguntó Gressil molesto, mientras que le tipo vio cómo del lavabo un poco de agua también tomaba forma humana.
-Wallow- dijo el tipo sonriendo.
-¿Que quieres de nosotros?- Preguntó ahora Wallow, mientras se quitaba el ojo izquierdo que inmediatamente le volvió a salir.
-Vine por el Contrato de San Venganza- Contestó el tipo -La leyenda dice que lo robaron y ocultaron en un cementerio que está cerca de aquí y ustedes me ayudarán a buscarlo- en ese momento una ráfaga de viento entró al bar, y se detuvo al lado de Wallow tomando forma humana también.
-Abigor- el tipo parecía sorprendido.
-Y cuando lo encontremos ¿Que pasará?- preguntó este último curioso.
-Nos apoderaremos del mundo- respondió el tipo acercándose a uno de los cadáveres -Ciudad por ciudad-.
-Blackheart!- el rostro del tipo tomó una forma monstruosa al escuchar su nombre y la voz de quién le llamaba.
Salió rápidamente del bar, para encontrarse con la persona que le llamó, esa persona resultó ser Mephisto, el hombre con el que Jade hizo el trato, Blackheart al verlo comenzó a burlarse de él.
-¿Qué rayos haces aquí?- Preguntó Mephisto muy molesto.
-Ahora es mi turno, anciano- le contestó Blackheart tranquilo
-Tu turno llegará, pero no ahora-.
-Sabes que no puedes lastimarme aquí- dijo Blackheart sonriente -no soy cómo tú, jamás he caído y jamás caeré-.
-Talvez no tenga poder sobre ti en este mundo, pero mi Vengador sí- amenazó Mephisto haciendo que la sonrisa de Blackheart se borrara.
-¿El fantasma? ¿Tu creación favorita?- le preguntó Blackheart mirándolo fijamente -el poder de el tormento del fuego infernal desperdiciado en un patético humano? Sí hubieras confiado en mi, sí me hubieras dado lo que me correspondía...-.
-Todo es mío hasta el Juicio Final- Replicó Mephisto al borde de la ira.
-Adelante, haz lo que quieras, envíalo, lo aplastaré y a tí después, Padre- dijo Blackheart haciendo que Mephisto desapareciera.
A la mañana siguiente, se llenaba el estadio donde Jade haría su salto.
-Damas y caballeros, bienvenidos al salto de la muerte de Jade West- anunció el presentador, mientras la multitud estaba euforica por verla saltar. Jade se encontraba en su camerino escuchando una canción, en lo que André entraba al mismo.
-Oye Jade...- dijo pero ella lo calló.
-Shh, interrumpes a Karen- le susurró ella esperando que la canción terminara y recibiendo el bordón que el moreno le traía
-¿Que ibas a decir, André?- le preguntó mientras tomaba un poco de café.
-Revisé todas las rampas, se ven bien, la gente está fuera de control, Jade, ¿sabes que no tienes que hacer esto verdad?- le dijo el moreno preocupado.
-¿Me queda bien el traje? Lo siento un poco flojo- le preguntó ella evadiendo la otra pregunta.
-Se ve bien- contestó André viendo cómo el traje se pegaba perfectamente al cuerpo de Jade, definiendo sus hermosas y delicadas curvas.
-¿Me traes mi casco, André? Gracias- pidió ella viéndose en el espejo -No puedes vivir con miedo- se dijo a sí misma antes de salir rodeada de reporteros.
-Señorita West, soy Trina Monett, publicidad de eventos, quería saber sí tenía tiempo para una entrevista- dijo una mujer que se había acercado a Jade.
-Disculpa, no se cuanto tiempo puede llevar tu trabajo, pero Jade West no da entrevistas- contestó André muy molesto.
-¿Ni siquiera a una vieja amiga?- en ese momento todo se detuvo para Jade, conocía esa voz, giro su cabeza hacia la izquierda, donde la vio, ¿era ella o su mente le estaba jugando una mala pasada? Se quitó las gafas oscuras que traía y al verla, llegó a su mente el recuerdo de 4 años atrás cuando ella le había ido a buscar -Hola Jade- le saludó ella con su característica sonrisa.
-Hola, Tori- contestó Jade con una sonrisa en su rostro y con el corazón latiendole a mil por hora.
-Maquillaje- ordenó Trina, pero Jade impidió que le maquillaran y Tori la miraba confusa.
-Oh ¿el traje?- preguntó Jade, Tori asintió -Se que es ridículo, pero a los admiradores les gusta y debo complacerlos- dijo Jade tranquilamente.
-¿Y esa cosa?- preguntó Tori, refiriéndose ahora al bordón que Jade traía en la mano.
-Uh, necesito apoyo- Jade rió de su mal chiste -no, es parte del atuendo.
-Y estamos listos en 5, 4, 3, 2- dijo el camarógrafo.
-¿Cómo está tu papá?- preguntó Jade, pero la latina le ignoró y empezó con la entrevista.
-Jade West, gracias por esta entrevista antes de tu salto mortal, nadie había intentado saltar una distancia tan grande, más de 100 metros de extremo a extremo- se dirigió a Jade -¿en qué estas pensando ahora?-.
-Te ves radiante- le dijo Jade, haciendo que se sonrojara
-Te he visto en televisión, veo mucha televisión y haces un muy buen trabajo- Tori miró a Trina y esta le hizo una pena para que continuara.
-Jade, ¿Que te impulsa a arriesgar tu vida por el entretenimiento?- preguntó Tori, recuperando un poco la calma.
-Supe que te casaste- dijo Jade con la cabeza un poco baja, esta frase desarmó a Tori, quién recordó porqué había cancelado su matrimonio.
-No, se canceló- le susurró la latina.
-¿En serio?- preguntó Jade con una luz de esperanza en su mirada, y con el corazón latiendo tan fuerte que pensó que se escucharía.
-Muchas veces la prensa se enfoca en los choques, los huesos rotos, el costo de lo que haces, ¿Hay algún otro costo, Jade?- preguntó Tori.
-Eh...- Jade no sabía que responder -...sí- Tori se quedó esperando alguna otra respuesta, pero nada.
-Ahí la tienen, gracias por esta reveladora información de tu vida, Jade West- dijo Tori sarcásticamente -Soy Victoria Vega, en directo-.
-Y corte- hablo el camarógrafo dando por terminada la entrevista.
-¿Te vas a quedar a verme saltar?- preguntó Jade esperanzada.
-Tenemos que irnos- se excusó Tori -y nunca me gustó verte saltar- y dicho esto se retiró.
-Victoria- la llamó Jade desconcertada, Tori se volteó, dedicándole una sonrisa, luego siguió con su camino.
-No se porqué siento que hubo algo entre ustedes- dijo curioso André, quién se acercaba a Jade.
-Ahí está André, ella es la señal- musitó Jade sonriente.
En el estacionamiento, Tori y su camarógrafo se retiraban.
-¿Segura que no quieres quedarte?- preguntó el camarógrafo.
-No-.
-Aún no empieza-.
-Nah-ah-
-Te compro una dona, vamos Tori, es Jade West!- pidió el chico resignado.
-Andando- dijo la latina subiendose a la camioneta.
En la rampa, Jade estaba lista para su salto mientras André le hablaba.
-Gracias a Dios me hiciste caso en retirar los autos, así, sí no llegas al otro lado aterrizarás en el suave y acolchonado...- André no pudo terminar su frase, ya que el techo del estadio se abrió y 6 helicópteros Blackhawk descendieran hasta tocar la cancha, André miró a Jade asustado.
-Retiré los autos- dijo tranquila la pelinegra.
-¿Por qué helicópteros Jade?- preguntó el moreno molesto.
-Mi padre lo pensó- respondió Jade nostálgica poniéndose su casco- ¿ella ya debe estar en la autopista verdad?-.
-¿Eh?- preguntó André confundido.
-¿Cuanto nitrógeno le pusiste a los tanques?- preguntó Jade.
-Lo mismo que a los aviones- dijo André y ella sin pensarlo aceleró hasta saltar.
-Oh Dios, Jade! No va a lograrlo- dijo André asustado, mientras iba en el aire, Jade cerró sus ojos y tuvo recuerdos de cuando Tori la miraba saltar, hasta que llegó al otro lado.
-Lo hizo- gritó André emocionado, mientras el público estallaba en júbilo, Jade le dio su casco a un niño que estaba ahí y salió del lugar rápidamente.
-¿Adónde va?- preguntó el moreno desconcertado.
En la autopista, el camarógrafo hablaba con Tori.
-Hay que reconocerlo, la chica tiene agallas, el otr...- dijo el camarógrafo pero fue interrumpido.
-¿Podrías dejar de hablar de Jade West, Stuart?- preguntó la latina bastante molesta, Stuart miró por uno de los espejos laterales de la camioneta y vio que Jade venía acercándose.
-Sí, eso va a estar difícil- Tori se giro a mirarlo, cuando Jade aparece de repente a su lado sobresaltándola un poco.
-Sobreviví- dijo Jade emocionada, Tori sólo le miró sorprendida -frena, detente- la latina puso una mano cubriendo su rostro, señal de que no le pondría atención.
-¿Quieres que me detenga?- preguntó Stuart.
-Sigue- le susurró Tori molesta.
-Por favor Tori, tengo que hablar contigo- pidió Jade pero la latina se negaba, entonces pasó al otro lado de la camioneta donde estaba el chico -¿Cómo te llamas?-.
-Ah Stuart-.
-Jade- se presentó la pelinegra extendiéndole una mano -Stuart, ayúdame ¿quieres?-
-Lo siento, pero ella manda- dijo el joven haciendo que Tori sonriera con suficiencia, pero su expresión cambio al mirar al frente.
-Jade cuidado- gritó asustada, Jade esquivo 2 trailers y se acercó de nuevo a la camioneta.
-Tendremos que hacerlo a tu manera, sujétense- dijo Jade y aceleró su moto un tanto más adelante y se detuvo en medio camino, Stuart frenó y la camioneta se detuvo justo al frente de Jade.
-¿Intentas suicidarte o qué?- preguntó furiosa Tori bajandose de la camioneta.
-Quiero charlar contigo, no te veo desde hace 56 000 años- contestó Jade divertida.
-Esto es una locura, estas loca, y no tengo tiempo para esto, tengo que editar un artículo- la latina abría de nuevo la puerta de la camioneta para subirse.
-Pudiste negarte- dijo Jade, Tori no comprendía bien lo que le había dicho -Cuando te pidieron que me entrevistaras, pudiste negarte- Tori se sonrojó un poco.
-¿Qué insinuas?- le preguntó la latina divertida.
-No estoy insinuando nada, sólo pienso que significa algo más, vamos a cenar, ¿Aún te gusta la italiana?- preguntó Jade esperando una respuesta positiva. Tori le sonrió.
-¿Que pretendes Jade? ¿limpiar tú conciencia?- preguntó la latina -a los 17 años presenciaste una tragedia y huiste, lo entiendo ahora cómo lo entendí entonces, no siento rencor, por eso lo llamé pasado, porque ya pasó, quedó atrás y...- Jade buscaba una forma de callar a Tori, porque su paciencia ya se estaba agotando, así que hizo lo primero que le llegó a la cabeza: acercó su rostro al de la latina y depositó un beso en sus labios, esto tomó a Tori por sorpresa, luego lo comenzó a disfrutar hasta que cayó en cuenta de lo que hacía y se separó de Jade.
-¿Me excedí?- preguntó la de piel pálida.
-Hay un restaurante en mi hotel, El Plaza, a las 8:00p.m.- dijo Tori haciendo que una sonrisa se formara en el rostro de ambas.
-¡SÍ!- Gritó Jade llena de felicidad.
-No llegues tarde- fue lo último que le dijo Tori, ya que se subió a la camioneta y se retiró.
-Es una señal Victoria, no hay casualidades, así es el destino- Jade se mostraba muy contenta y comenzó a firmar algunos autógrafos de los fanáticos que se acercaban.
Al caer la noche, Tori ya se encontraba en el restaurante, chequeó su Pearphone y vio que no tenía mensajes, entonces le dió un sorbo a su cosa de vino y siguió esperando a Jade. Mientras tanto, la peli negra aún se encontraba en su departamento.
-No puedes vivir con miedo- se decía a ella misma mirándose al espejo -tú hiciste ese salto, eres la mejor que hay, te lo mereces, mereces otra oportunidad, ella es una señal- Jade notó que sus manos parecían piezas de metal ardiendo a máxima temperatura, las metió bajo el chorro de agua que salía de la llave y al secarlas, notó que soltaban humo, se sentía un poco asustada ya que luego escuchó que alguien le llamaba, al girarse vio que Grace no estaba en su lugar, así que salió al callejón, de donde escuchaba que le llamaban y encontró su motocicleta ahí, lo extraño era que estaba encendida, se paró a un lado de esta y fijo su mirada al frente, levantó su brazo derecho señalando a la figura que estaba frente a ella.
-TÚ!- Le dijo Jade con todo el rencor posible y dándole una mirada cargada de odio...
Continuará...
Nota del autor: Hola a todos :v pues he venido a dejarles un nuevo cap, con mucho cariño para todos uds!
Quiero agradecerles todos sus comentarios, de verdad me alegra saber que les gusta mi historia, y quisiera aclarar algunas cosas: Wallow, Gressil y Abigor, imaginenlos cómo Danny, Ryder y Steven respectivamente Jime: Me pareció buena tu pregunta, y la respuesta es: Jade. Ella abandona a Tori pues se siente devastada luego de haber perdido a su padre. Sin más que decirles que espero que les guste, lean, disfruten y dejen Review nos leemos Chau
