Este iba a ser el último capítulo, pero me he sorprendido a mí misma haciendo de esta etapa final algo más amplio, así que en lugar de acabar aquí el fic, este terminará en el capítulo 7.


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Habían pasado varios días desde el cumpleaños de Elena y Damon seguía evitando a la chica, quien no paraba de intentar hablar con este y pedirle perdón por haber dudado de él. Por su parte, los familiares y amigos de ambos querían hacer algo para ayudarles a hacer las paces, pero no sabían qué.

Una mañana, Stefan estaba solo en la tienda, la cual aún no estaba abierta porque tenía que hacer limpieza y era temprano, cuando llegó el cartero para entregarle un paquete que resolvería los problemas de su hermano con Elena.

Impaciente por ver la reacción de Damon, Stefan le hizo ir la tienda con urgencia pese a que era el día libre de este.

-¿Qué quieres, Steff? –se quejó el chico de ojos azules-. Tengo planes.

-Fueran los que fuesen, acaban de cambiar.

-¿Y eso por qué?

-Porque vas a ir a hablar con Elena ahora.

-¿Y por qué iría a hacer tal cosa?

-Me acaban de traer los pases para la Comic-Con de San Diago y ha venido uno extra –le explicó Stefan mostrándole los cuatro pases que tenía en la mano.

-Ella no va a ir con nosotros –se negó su hermano en rotundo-. No quiero.

-¿Por qué no dejas de actuar como un crío de una vez por todas, Damon? Elena te ha pedido disculpas cientos de veces, se siente fatal por lo que pasó. Es hora de que le perdones, solo así conseguiréis pasar página.

Como Damon seguía estando indeciso, Stefan le dejó dos pasos en el mostrador y se fue al sótano a guardar los nuevos cómics que acababan de llegar. Al regresar arriba minutos después, su hermano no estaba y los pases tampoco. Stefan sonrió ampliamente al ver que le había convencido al fin y se dispuso a abrir la tienda para el público.

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Nada más salir de la tienda de cómics, Damon fue al Grill y se sentó en una de las mesas más alejadas de la barra pese a que aquella mañana estaba tranquilo y apenas había gente. Bonnie fue a atenderle enseguida, pero este pidió que llamara a Elena, que era a ella a quien quería ver.

-Hola –le saludó la chica Gilbert tímidamente.

-Hola.

-Bonnie dice que querías hablar…

-Sí, bueno… Quería darte algo –dijo Damon sacando del bolsillo interior de su cazadora una cosa y entregándosela a ella-. Es una especie de pase vip para la Comic Con de San Diego.

-Wow –alucinó Elena-. Siempre he querido ir, pero las entradas son súper difíciles conseguir porque se agotan enseguida. ¿Cómo has conseguido esta?

-Todos los años montamos un stand allí y este es uno de los cuatro pases de empleado que nos han dado.

-Espera, ¿cuatro? O sea, ¿que tú también vas?

-Claro, es mi negocio -dijo él con una sonrisa burlona, continuando al verla dudar-. Los billetes de avión ya están pagados, no puedes dejar a Stefan y a Katherine tirados.

-¿Y qué hay del alojamiento?

-Mi amigo Enzo tiene una casa enorme en San Diego. Él y su novia Maggie se van de vacaciones y nos dejan la casa.

"Hay más de dos habitaciones, tranquila. Vas a tener una para ti sola. Si es lo que quieres...

-No lo estropees antes de tiempo, Salvatore –bromeó Elena, sabiendo que podía confiar en él.

-Vale, perdona. Entonces… Vas a venir, ¿verdad?

-¿Tendría que ayudaros con el stand y eso?

-No, Stefan y Katherine se las apañarán bien solos. Tú y yo vamos de vacaciones. Te enseñaré todo el lugar, es impresionante.

-Estoy segura de que lo será.

-¿Eso es un sí?

-Sí, Damon. Iré a la Comic Con contigo.

-Genial.

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Una vez su avión aterrizó en San Diego, se reunieron con Enzo en la salida del aeropuerto. A Elena le cayó bien de inmediato, aunque le incomodó un poco que el chico la tomase como la novia de Damon y nadie le sacase del equívoco. Ella era demasiado tímida como para corregir a un extraño que le iba a acoger en su casa pero, siendo este tan amigo de los Salvatore, no entendía por qué ellos no le decían nada. Aunque Damon parecía que estaba disfrutando incluso con la confusión de su amigo, puesto que le hacía gracia la cara que se le quedaba a Elena cada vez que Enzo comentaba algo sobre ellos dos como novios.

Maggie, la novia de Enzo, les recibió en la casa. Ella se disculpó por no haber ido a recogerles al aeropuerto, puesto que se había quedado en casa terminando de preparar las maletas para su viaje. La chica afroamericana era tan amable como su novio, puede que incluso más. Tanto que a Elena le apenó no poder pasar más tiempo con ellos porque estos tenían que irse ya a tomar su vuelo.

Ya instalados en sus respectivas habitaciones, tomaron un taxi para ir al recinto donde se iba a llevar a cabo la convención. Mientras esperaban que llegase el camión con la mercancía para vender en su stand, desayunaron tortitas en un restaurante cercano, las mejores tortitas que Elena había probado en su vida. Y no solo estaban riquísimas, sino que también estaban decoradas con caras de personajes de cómics, algo que hizo que Elena empezase a sentirse dentro ya de la Comic Con antes incluso de pisar el recinto.

Con las barrigas llenas de un delicioso, dulce y divertido desayuno, descargaron el camión y fueron a montar su stand. La convención abría al público a las 18.00h, por lo que por la mañana solo estaban la gente que exponía, preparándose para recibir a los futuros compradores. Aún así, pese a que apenas había cosas montadas cuando entraron ellos, Elena se quedó alucinada por lo chulo que estaba todo, por lo grande que eran los pabellones y lo bien distribuido que estaba todo.

Montar el stand fue más divertido de lo que Elena pensó que sería, algo que ayudó a que se le pasase el tiempo volando. La chica no se dio cuenta de que era ya la hora de abrir la convención al público hasta que Damon le dijo de ir a ver los eventos que se iban a organizar ese día. Elena, impaciente por ver lo que les esperaba en el primer día de la convención, se llevó al chico a rastras hacia un mural donde estaban colgados carteles con la programación del día. Elena estaba tan emocionada que ni se dio cuenta de que le cogió de la mano a Damon para llevarle allí, algo que no pareció molestarle a este en absoluto; es más, a Elena le pareció ver una mueca de decepción en su rostro cuando ella le soltó la mano.

-La convención cierra hoy a las 21.00h –le informó Damon a la joven-. Los eventos importantes empiezan mañana. Hoy más que nada es un día para ver stands y dónde se van a llevar a cabo los eventos de los próximos días.

"También hay proyecciones de capítulos politos de las nuevas series de televisión, pero la cola te lleva tanto tiempo que no merece la pena perderse el resto de la convención solo para ver algo que dentro de un par de meses podrá ver todo el mundo en la tele.

-Está bien. Tú eres el experto, ¿a dónde vamos primero?

-Empecemos con el plato fuerte…

Damon llevó a Elena a un pabellón diferente al que otro donde ellos montaron su stand y, nada más entrar, la chica supo a dónde le conducía. El puesto de Funko era tan llamativo que era imposible no verlo incluso desde la distancia.

-¡Mira ese Groot gigante! –exclamó Elena al ver una gigantesta pero a la vez muy cuca del personaje de Guardianes de la Galaxia.

-¿Quieres que te eche una foto con él? –se ofreció Damon, sacando de su mochila una cámara de fotos.

-Sí, por favor –asintió ella colocándose junto al enorme Groot.

Una chica que pasaba por allí en ese momento, creyéndoles pareja, se ofreció a sacarles una foto juntos. Elena, quien antes había posado tímidamente, esta vez se puso a hacer el tonto en la foto imitando la divertida pose de Damon.

-Muchas gracias –le dijeron ambos a la chica que les hizo la foto.

-De nada, parejita –les sonrió esta, sacándole los colores a ambos.

Al llegar al stand de Warner Bross, Elena, con total confianza, le quitó a Damon la cámara de las manos y se volvió loca haciendo fotos y grabando vídeos de todo lo que allí había. En el centro había una construcción a tamaño real de los personajes de Scooby Doo hechos con Legos, con el autobús incluido.

También había una mesa enorme con piezas sueltas de Lego donde le gente podía construir lo que quisiera y llevarse luego consigo su creación de forma totalmente gratuita. No teniendo mucho tiempo para crear una cosa realmente complicada, Damon y Elena construyeron juntos una torre Stark en pequeñito, con la "A" de Avengers culminando la cima de la torre. Se notaba que Damon había sido de niño un fanático de Lego, porque tenía mucha habilidad colocando las piezas exactamente como las tenía en su mente. El chico insistió en que Elena se quedase con la torre Stark, quien tenía claro dónde colocarla: en la mesita de noche de su habitación.

Sin que Elena se diese cuenta y aprovechando que esta estaba distraída fotografiando un gigante Hulk de Lego peleando con Hulkbuster, Damon compró las figuritas de Lego de los vengadores y Loki para regalárselos a ella y que así la Torre Stark estuviese "habitada". Como el chico conocía a los dueños del stand, le pidió el favor a estos de que le mandasen las figuritas al stand de Stefan para que así Elena no lo viese hasta la noche.

Damon y Elena fueron visitando más stands donde exponían los trajes de los superhéroes de las películas o series de televisión y también réplicas a escala de naves de Star Wars y demás películas. En definitiva, el paraíso de cualquier friki.

Cuando anunciaron que la convención cerraría en media hora, la pareja regresó donde Stefan y Katherine para ayudarles a recoger algunas cosas e irse los cuatro juntos a cenar a algún restaurante de la zona. Damon se pasó toda la cena deseando que su hermano y su cuñada se fueran a casa de Enzo para así quedarse a solas con Elena, no sabiendo que esta también estaba esperando a que eso mismo sucediese.

Por desventura, no pudieron tener un momento a solas hasta que regresaron a la casa de Enzo y sus amigos se despidieron para irse a dormir. Elena colocó la pequeña torre Stark en su mesita de noche y le echó una foto con el móvil para mandársela a Jeremy, junto con algunas fotos más que había hecho aquel día.

-¿No te parece que la torre está un poco sosa así? –preguntó Damon apareciendo en la habitación sin llamar.

-A mí me gusta tal y como está –le aseguró ella, defendiendo la creación de ambos.

-Bueno, pues si tanto te gusta, tal vez no quieras lo que hay aquí dentro… -murmuró el chico mostrándole una bolsa con el nombre de la tienda donde habían estada esa tarde.

-¿Me has comprado algo?

-Sí, bueno… No ha sido nada –quiso quitarle importancia él, no queriendo parecer muy atrevido.

-Yo también tengo algo para ti.

-¿En serio? ¿Cuándo lo has comprado? Si no has parado con la cámara en todo el día…

-¿Me estabas observando? –preguntó Elena con tono divertido.

-No tan bien como creía al parecer…

La pareja se intercambió los regalos, siendo ella la primera en abrirlo.

-Wow, ¡esto es una maravilla, Damon! –celebró esta loca de contenta, abriendo las cajitas individuales de las figuritas para colocarlas alrededor de la torre Stark-. Ahora sí que está completo.

-Nada mal, no –sonrió el chico acercándose a ella para contemplar la obra acabada.

-¿No vas a abrir tu regalo? –le preguntó Elena al ver que no lo había sacado de lo bolsa.

-Iba a hacerlo en mi habitación.

-Quiero ver tu reacción al abrirlo –insistió la joven, poniendo carita de pena para convencerle.

-Está bien, si me lo pides así…

Damon se quedó sin palabras al ver un muñequito de Loki hecho con fieltro. El sonriente y divertido muñeco vestía el uniforme que lucía el personaje en las películas, con casco y cetro incluido.

-No me ha quedado muy bien logrado el cetro –murmuró la chica muy nerviosa al no saber interpretar el silencio de él-, pero es que no he tenido mucho tiempo…

-¿En serio lo has hecho tú? ¿Para mí?

-Sí, claro.

-Vaya… Es increíble.

-¿Te gusta?

-Pues claro que me gusta, Elena. Me encanta. Y te ha quedado genial.

-Gracias.

-¿Pero por qué Loki?

-Me gustan los chicos malos, supongo.

-Ya veo…

Este comentario llevó a un silencio algo incómodo, siendo solo interrumpido por el sonido del móvil de Elena al recibir una llamada.

-Esa es mi señal para irme –comentó él divertido-. Buenas noches, Elena.

-Buenas noches, Damon –le deseó también ella antes de coger la llamada de Jeremy, quien quería saber cómo había sido la experiencia del primer día en la Comic Con de San Diego.


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N/A: nunca he tenido la suerte de ir a la Comic Con de San Diego, pero he intentado recrear la experiencia lo mejor que he podido a través de un visionado de un vídeo que subió un youtuber (Andrés Navy) fanático de Marvel que grabó su vivencia en la convención de este año.