Jade's POV

Desperté, pero mantuve mis ojos cerrados, tratando de asimilar lo que sucedió anoche, no tengo la seguridad si fue un sueño o fue real. Al abrir mis ojos vi que me encontraba en un lugar extraño, parece una iglesia, empecé a sentir de nuevo ese infierno dentro de mi y me quemaba la garganta, así que me senté al lado de la cama y vi que en el buró habían cinco jarras con agua, no me importó sí eran o no para mi, las tomé y comencé a beber su contenido una por una para ver sí conseguía aplacar ese ardor dentro de mi. Salí por la puerta y me di cuenta que estaba en un cementerio, ahí fuera vi a un hombre algo viejo que alternaba su mirada entre su reloj de bolsillo y una lapida que decía: "Erwin Sikowitz: Que los ángeles te lleven al paraíso". Supuse que sería el sepulturero, así que me acerqué a él.

-¿Estás bien?- me preguntó acercándose también.

-Sí, siento que tengo fuego en el cráneo, pero estoy bien, gracias por el agua ¿has visto mi moto?- pregunté, pero no había notado que el hombre sonreía -¿dije algo gracioso?-

-Irónico, aquí somos fanáticos de la ironía, está por allá- me dijo señalando una pequeña bodega.

-Gracias- le dije rápido para ir a buscar mi moto, sólo espero que este normal.

-Sí está- escuché decir al tipo.

-¿Que?- me giré a verlo pues no le había entendido.

-Sí te preguntas si tu moto está normal... Sí, está- ¿Pero qu..? ¿cómo supo eso? -y para responder a tus otras preguntas: anoche no estabas dormida, todo eso pasó y se va a seguir repitiendo- ok, esto ya está muy raro.

-¿Quién eres?- le pregunté seria y mirándolo fijamente.

-La cuestión es... ¿Quién eres tú?- me contestó señalandome, fastidiada me empecé a alejar de él -Eres el Vengador, o en su defecto Vengadora, la Vengadora fantasma, acostumbrate, será más sencillo, sino te tengo reservado un lugar en primera fila-.

-Viejo estúpido- murmuré por lo bajo, llegué a la bodega que ese loco me dijo y saqué mi moto, la cual estaba normal, al dirigirme a la salida el tipo me siguió. ¿que no se cansa?

-Ya te vieron, te estarán esperando, necesitarás que te ayude sí quieres sobrevivir- me hablo misteriosamente, oh no no no, Jade West puede sola, no necesita la ayuda de un desconocido y decrepito viejo.

-La última vez que un extraño me ayudó no me fue muy bien- le contesté recordando lo que pasó con papá, luego subí a mi moto, la encendi y me empecé a retirar del lugar.

-No puedes huir de esto, al firmar ese contrato te condenaste- me detuve en sean al escuchar eso, ¿cómo lo supo? Me voltee a mirarlo y apague mi moto -Felicidades, ahora tienes un poco de esperanza-.

General POV.

-Fuentes cercanas a la investigación dicen que pueden haber conexiones entre lo que pasó aquí en el centro y la masacre de Broken Spoke en el desierto, soy Victoria Vega, en directo- Tori lucía cansada, aún así cumplió con su deber.

-Y corte- dijo Stuart apagando la cámara, sin embargo tuvo que encenderla de nuevo ya que el capitán de la policía, Lane Dolan apareció en el lugar y la latina trato de entrevistarlo.

-Capitán Dolan, ¿es cierto que hay una conexión entre la masacre en el bar y la víctima de anoche en el patio de trenes?- en ese momento unos paramédicos llevaban el cadáver de alguien que fue asesinado por Blackheart, la latina sintió un escalofrío al ver el brazo de la víctima, luego miró a Lane para que este le contestara.

-Sin comentarios- dijo el hombre volteandose a mirar las marcas que tenía un vehículo que estaba en el lugar, se sorprendió al ver que la marca era de una mano esqueletica y no pudo evitar tocar, pero se quemó ya que estaba ardiendo.

-Entre nosotros capitán- dijo la latina tratando de convencerlo.

-¿Entre nosotros?- preguntó Lane acercándose a Tori -vete al diablo- luego comenzó a alejarse, dejando a la castaña muy molesta y confundida.

En la capilla, el sepulturero continuaba explicandole a Jade en lo que se había convertido mientras le curaba la herida que tenía en su espalda.

-El Vengador es el cobrador del Diablo, lo envía para cazar a los que se escapan el infierno- le dijo este a Jade, dándole una aguja con hilo -Esterilizala-

-¿Esteriliza?- Jade al no saber que hacer, intentó lanzar fuego de sus manos sobre la aguja, sin éxito.

-En agua hervida- le respondió el hombre señalandole una taza con agua hirviendo, tratando de disimular su risa.

-Claro- mencionó Jade poniendo la aguja en el agua -Estoy confundida- el tipo tomó un poco de alcohol y lo pasó sobre la herida de Jade.

-Durante el día serás normal, pero de noche...- comenzó a explicarle mientras le cosía la herida -... en presencia del mal, el Vengador te va a controlar- la de piel palida parecía comprender.

-Empiezo a recordar, anoche- llegaron a su mente imágenes de lo sucedido la noche anterior -había un asaltante, y vi todo el mal que había hecho y le regresé su mal-

-La Mirada del Castigo- mencionó el sepulturero, haciendo que Jade lo mirara -desgarra el alma del malvado. Es el arma más poderosa del Vengador, todos la han tenido- la pelinegra se sorprendió al escuchar la palabra "todos".

-¿Han habido otros con mi "Problema Fantasma"?- preguntó curiosa.

-Unos cuantos- afirmó el tipo sin mirarla -el último fue hace 150 años en el pueblo de San Venganza, lindo lugar, eran amables, hasta que un extraño llegó a hacerles promesas a uno por uno. Consumidos por la avaricia se traicionaron entre sí, hasta que el pueblo de San Venganza se ahogó en su propia sangre y sus almas quedaron atrapadas en ese lugar abandonado por Dios-.

-¿Eso que tiene que ver con Blackheart?- cuestionó Jade, el hombre la miró por un momento sorprendido.

-¿Blackheart? ¿te envío por Blackheart?- preguntó ahora él.

-Entre otros- contestó la de piel palida.

-Los Ocultos- explicó el Sepulturero -son ángeles caídos, expulsados del Cielo por el mismisimo San Miguel, se ocultan en los elementos esperando El Día del Juicio- rió amargamente -será mejor que te quedes aquí, no entran en lugares sagrados-.

-Gracias- dijo Jade al ver que el sujeto terminó de coser su herida -y también por la información, me siento mucho mejor sabiendo que soy la cobradora de Satanás- rió sarcasticamente, levantándose y poniéndose su chaqueta de cuero negra.

-¿Adónde vas?- preguntó el hombre.

-Tengo una cita con alguien-

-Es mala idea-

-No sería la primera- contestó Jade saliendo de la capilla.

-¿Porqué lo hiciste? ¿Porqué firmarte el contrato?- preguntó de nuevo el hombre.

-Era una adolescente-

-¿Qué te dió a cambio?- Jade al escuchar esa pregunta recordó la muerte de su padre.

-Desgracia- y dicho esto se retiro del lugar.

En el patio de trenes, Lane veía unas huellas muy extrañas, era cómo sí el calzado de quién caminó por ahí estuviese envuelto en llamas.

-Capitán- Sinjin Van Cleef, el asistente de Lane se acercó a este con unos papeles en sus manos -la autopsia de los motociclistas y del empleado de la estación sugieren la misma clase de muerte-

-¿Envenenados con azufre?- Sinjin asintió -no sabía que el azufre era tóxico-

-Lo es en altas dosis y esta gente nadaba en el- explicó el de lentes -podría ser un ataque químico-

-O un fanático religioso- mencionó Tori acercándose a ambos.

-Alto, aquí no hay nada que sugiera la obra de una secta religiosa- dijo el moreno acercándose a la latina.

-Azufre- la castaña alzó una ceja -¿ha leído el Antiguo Testamento, capitán?- preguntó Tori.

-Granizos de fuego- dijo Lane reflexionando.

-Exacto- dijo Tori con una sonrisa triunfadora en su rostro.

Jade llegó a un callejón por donde había pasado la noche anterior, sorprendida por la destrucción que había causado. Bajó de su moto y comenzó a caminar hasta que diviso a Tori entrevistando a la mujer a la que había salvado, y se puedo ahí para escuchar.

-Háblanos del buen samaritano- inquirio Tori a la mujer.

-Sólo se que jamás la olvidaré-

-¿'La'?- preguntó la latina.

-Sí, era una mujer, alta, de cintura ancha y muy delgada, cómo esqueleto y tenía una motocicleta fabulosa, tenía llamas y su cara era un cráneo y tenía fuego- Jade al escuchar eso se tocó el rostro y por su parte Tori miró a Stuart confundida.

-¿Tenía fuego?- preguntó la latina con un poco de burla en su voz.

-Sí, salía de su cuello alrededor de toda su cabeza y se que parece una locura, pero no se veía mal- aseguró la chica- verás es un estilo radical pero ella sí sabía usarlo- Tori trataba de disimular su risa.

-No se que agregar, soy Victoria Vega, en directo- luego de eso le dió las gracias a la chica y se acercó a Jade, pensando en lo que pasó anoche.

-Tori- la latina se alejó cuando vió que Jade se acercó a ella.

-Adiós- le dijo a Jade comenzando a alejarse.

-Espera un momento, déjame disculparme por favor- rogó Jade siguiéndola hasta la camioneta.

-No te molestes- replicó la castaña abriendo la puerta del vehículo -me hiciste un favor, pensé en lo de antes y en lo de ahora, cuando te fuiste, sí, sufrí, pero lo superé, fui a la universidad y conseguí un buen trabajo, pero tú Jade, sigues igual, oh sí, mejor pagada, más admiradores, pero sigues siendo una cirquera- Jade abrió la boca para responderle, pero sabía que la de piel morena tenía razón.

-Sí-

-Increíble- dijo Tori decepcionada -mi papá tenía razón, solo fuiste una más- dicho esto, subió a la camioneta.

-Eso salió bien- dijo Stuart arrancando el vehículo y alejándose del lugar.

-Capitán, aquí hay una pista- dijo un policía con un objeto rectangular en sus manos.

Al caer la noche, Jade se encontraba leyendo sus libros de existencialismo, en uno de ellos encontró una imagen de 3 ángeles que esperaban el día del juicio, pasó la página y encontró una frase que le pareció interesante.

-El anfitrión puede tomar control del espíritu que lo posee concentrandose en la manipulación del elemento fuego que existe dentro del ser humano- dejó el libro a un lado y se puso de pie, extendió su brazo derecho con su puño cerrado -me dirigo al elemento del fuego en mi interior, dame control del espíritu que me posee- al decir esto abrió su mano y una pequeña flama se asomó en esta, sin embargo se asustó al escuchar su ascensor, lanzó la flama lejos y esta encendió 3 velas. Se sorprendió al ver a Tori llegar ahí, después de todo lo que había pasado en la tarde.

-Hola- dijo Tori tranquilamente -espero que no te importe, el ascensor estaba abierto, vine a disculparme, me voy está noche y no quería que te quedaras con lo último que te dije hoy- Jade podía notar la sinceridad en los ojos de la latina.

-Oh, descuida-

-No, en serio- la castaña interrumpió a Jade tratando de explicarse -fue cruel y además no era cierto-

-Por favor, olvidalo- contestó la pelinegra con el corazón latiendole a mil por hora y con un deseo incontrolable por besarla.

-¿Algo se quema?- preguntó Tori al percatarse del olor a humo que emanaba el departamento de Jade.

-Oh...- "inventale algo, lo que sea" pensaba Jade un poco nerviosa -d-debe venir de afuera, la parrilla del vecino, le encanta cocinar- contestó mientras miraba cómo la morena observaba cada uno de los carteles que anunciaban los eventos en los que participaba con su fallecido padre. Tori siguió recorriendo la habitación y encontró una fotografía de ambas de hace 4 años, Jade por su parte cerraba rápidamente sus libros para que la latina no los notara.

"Es tan linda, aún conserva mi foto" pensó la latina tomando entre sus manos el cuadro "¿Será que ella aún sienta algo? Sólo hay una forma de averiguarlo". Se sobresaltó un poco al sentir la presencia de la otra chica a su lado, pero aún así mantuvo su mirada pobre la foto.

-No olvido ese día- dijo Tori recordando con felicidad el momento -había mucha gente esperando y usamos un pollo de monedas ¡mira mi cara! estaba aterrada de que mi papá nos descubriera y...- mientras hablaba se fue acercando disimuladamente a Jade, quién tenía la vista en la foto, "este es el momento" pensó la latina y acercó su rostro al de la pelinegra y posó sus labios sobre los de ella, al inicio esto tomó por sorpresa a Jade, sin embargo comenzó a disfrutarlo y luego lo profundizo, sentía un zoológico dentro de su estómago, ese beso había pido lo que ambas habían estado esperando durante 4 años.

La temperatura comenzó a aumentar periódicamente, Jade se estremeció al sentir las manos de la latina colarse por debajo de su blusa, ella comenzaba a desabroachar los botones de la camisa de Tori cuando una espeluznante imagen llegó a su mente: Mephisto transformado en el mismo demonio apareció frente a ella.

-Jade, ni te atrevas a continuar con esta novelita- le dijo este a la de ojos grises mostrándole que traía la cabeza de su padre, el tipo la lanzó hasta que esta quedara al lado de Jade. Lo que más le asustó fue observar cómo la cabeza de su padre abrió los ojos y comenzó a repetir lo mismo que el demonio le decía.

-OLVÍDATE DEL AMOR JADE, OLVIDALO- al escuchar eso se detuvo y abrió sus ojos, separandose de Tori.

-Tori... detente- Jade intentaba explicarse, pero la castaña continuaba besándola -creo que lo mejor por ahora sería llevarte al auto, no es un buen momento- la latina se detuvo y la miró, luego bajó su cabeza molesta y rascándose la nuca pasó al lado de la otra chica analizando las cosas.

-Casi te matas en la autopista para invitarme a cenar y nunca llegas- Tori encaraba a Jade, haciendo que esta diera unos pasos hacia atrás -conservas mi foto, pero cuando te beso me acompañas a la puerta- no conseguía encontrarle la lógica al asunto -¿que te pasa, no te importo en lo absoluto?- preguntó con tristeza en su voz, necesitaba saber si Jade aún la quería.

-Jamás me creerías- musitó Jade mirándola a los ojos, pero aún así Tori se sentó frente a ella.

-Habla-

-Pensarás que estoy loca, talvez lo esté, espero estarlo- razonó Jade un poco -el punto es que yo... le vendí mi alma al diablo- Tori un poco incrédula se recostó para estar más cómoda y le pidió que continuara hablando -y ahora debo protegerte-

-¿De que?-

-Del diablo, ya que trabajo para él, y por eso no pude ir a la cita-

-¿porque estabas trabajando para el diablo?- cuestionó nuevamente la latina.

-Sí, soy su cobradora, pero sólo pasa de noche, cómo a esta hora, cuando el mal está cerca, luego me transformo en...-

-¿En que?- preguntó cortante la morena, comenzaba a fastidiarse.

-En un... horrible monstruo, pero estoy aprendiendo a controlarlo-

-¿Entonces esta noche te transformarás?-

-Temo que sí- afirmó la pelinegra -por eso lo más prudente sería que te vayas a casa, Tori- la latina se levantó y miró a Jade con molestia.

-Parece que sólo tengo 2 opciones- comenzó a hablar Tori viéndola a los ojos -una es aceptar que de verdad crees que me estas diciendo la verdad y llevarte al hospital psiquiátrico más cercano- Jade intentó replicar pero la morena no se lo permitió -...o entender que prefieres inventar historias ridículas que ser sincera conmigo, y salir por esa puerta, para siempre-

Jade no encontró que decir en su defensa, así que la latina bajó rápidamente hasta donde tenía su auto, subió en el y se marcho del lugar dejando a Jade con el corazón roto y viendo cómo se alejába el amor de su vida. Cuando se dirigía a su casa de nuevo, cuatro autos de la policía le bloquearon el paso.

-Arriba las manos- gritó uno de los oficiales bajando las manos y apuntandola con una escopeta, Jade sólo obedeció.

-Jade West- la aludida giró su cabeza para ver quién le llamaba -soy el capitán Lane Dolan y el es el oficial Van Cleef, acompañenos- la pelinegra alternaba su mirada entre ambos hombres sin saber el porque de la situación.

-Claro- fue lo único que contestó antes de subir a la patrulla y dirigirse a la delegación.

Nota del Autor: Hola apreciados lectores! Lamento mucho la demora, durante este mes pase por una situación muy difícil y no pude actualizar bueno pues ya estoy acá para dejarles un nuevo capítulo! espero que compense la demora quisiera comentarles que pronto publicare una nueva historia, para los que me pidieron la continuación de "Yo te esperare" espero subirlo en 2 semanas, bueno sin más por ahora me despido, si les gusto el capítulo dejen review chau J A over!