CAPITULO 5

Kurt tenía los ojos cerrados, la respiración agitada y un cuerpo pesado cernía sobre el suyo. Una sensación de placer y éxtasis lo invadía de pies a cabeza. Se sentía vivo, más vivo de lo que estuvo alguna vez. Sus uñas se clavaban en la espalda de la otra persona y podía sentir los gemidos en su cuello. Ese cuerpo se movía sobre él y lo único que los separaba una capa de sudor. Se escuchaba a sí mismo clamar por más, y utilizar palabras que jamás hubiera dicho.

"Estoy tan cerca." La otra persona susurró en su oído, pero Kurt no podía identificar su voz.

Kurt pasó sus dedos sobre el cabello del hombre y lentamente abrió los ojos para encontrarse con los del otro. Esos ojos que hacían que se pierda, esos ojos dueños de un color indescifrable, los ojos de…

"¡Blaine!" Exclamó Kurt sentándose en su cama. Estaba jadeando y se dio cuenta que se encontraba sólo en su habitación y que todo había sido un sueño. Algo mojado y pegajoso sintió en sus bóxers. Se miró a él mismo y una mancha de humedad se filtró en la tela. Suspiró y miró la hora, faltaban cinco minutos para levantarse y prepararse para la escuela.

Había tenido un sueño erótico con Blaine. Era la primera vez que le sucedía algo así y no era con su novio. Se levantó y se fue a dar un baño para quitarse el sudor que tenía pegado en el cuerpo.

Oh Dios, no podré mirar a Blaine a la cara otra vez.


Kurt trató de evitar a Blaine en la escuela, pero le resultaba imposible porque el "badboy" lo seguía a todos lados y le susurraba cosas al oído. Muchas de las cosas que le decía hacían sonrojar al Cheerio, pero de todas maneras seguía sin mirarlo y sin hablarle.

Luego de la escuela, Kurt tenía la práctica con las animadoras en el campo de football. La entrenadora Sue lo había reservado con anticipación para hacer rutinas más difíciles. Blaine tenía la vista perfecta del campo desde debajo de las gradas donde siempre pasaba el rato.

"Deja de mirarlo así, lo desconcentras" Quinn dijo sentada en su sillón de siempre.

"No lo desconcentro, él no sabe que lo estoy mirando" Blaine dijo encogiéndose de hombros. No despegaba la vista de ese maravilloso chico, le encantaba verlo hacer volteretas y piruetas con ese ajustado uniforme.

"Si, cariño… lo sabe. Te aseguro que puede sentir como lo desnudas con la mirada" Ella dijo, cerró los ojos y se recostó en el sillón.

"Yo no… no lo desnudo con la mirada" Dijo, pero estaba como hipnotizado, cada vez que miraba a Kurt se daba cuenta de cuan enamorado estaba de él.

"Como tu digas, Blainey."

Cuando la práctica terminó Kurt corrió hacia los vestidores de los chicos, sin darse cuenta que Blaine lo seguía detrás.

Kurt se duchó desnudo, ya que era el único chico que quedaba en la escuela… o al menos eso creyó. Salió de la ducha solo con sus bóxers y una toalla en la cabeza.

Blaine vio a Kurt salir de la ducha y caminar solo con su ropa interior color gris, hasta su casillero del vestuario. Lo primero que llamó la atención del chico malo fue el trasero del Cheerio. Sus nalgas eran bien redondas como una manzana y Blaine podía ver cómo un poco de carne sobresalía de debajo de la tela, ya que la prenda era más chica y más ajustada que cualquier otra. Blaine solo lo podía ver de espaldas mientras se terminaba de secar el cabello. Cuando Kurt se inclinó para secar sus pies, el chico malo notó cuan angosta era su ropa interior y como se cavaba entre las mejillas. Blaine exhaló, nunca había visto nada más sexy en su vida. Se sentía un poco mal por espiar así a este chico, pero no podía evitarlo, incluso sintió como su erección hacía más ajustados sus jeans.

El muchacho de ojos azules giró para buscar algo en su bolso, y lo que vio Blaine lo sorprendió más que nada de lo que haya visto jamás. En donde él esperaba ver la silueta de un pene, estaba lizo y pudo notar la forma de los labios de lo que podía ser una… vagina. Kurt no tenía un miembro masculino, tenía un órgano femenino.

"¡Oh por Dios!" Susurró. Los ojos de Blaine se abrieron más grandes y estaba más excitado que nunca, Kurt era hermoso por donde se lo mire. Escondido detrás de una fila de casilleros, se quiso mover para mirar un poco mejor, pero tiró sin querer un casco que estaba apoyado sobre una de las bancas haciendo un ruido escandaloso.

Kurt miró hacia sus costados esperando ver a alguien. Ya se había colocado el jean y estaba abrochando su camisa. "¡¿Hola?! ¡¿Hay alguien ahí?!" Dijo muy fuerte. Como nadie le contestó, se acercó hasta donde había oído el ruido. "¡¿Blaine?! ¿Qué haces ahí escondido? ¿Estabas espiándome?" Preguntó el Cheerio y se apuró en terminar de abotonarse la camisa.

Blaine no tenía donde esconderse, Kurt lo había visto y afortunadamente su erección había desaparecido por el susto que le había causado que Kurt lo viera ahí. "No… yo… eehhh…" Blaine estaba nervioso y le costaba formar una frase coherente. "Estaba… esperando por ti… necesito hablar contigo." Terminó de decir y sus manos estaban sudorosas.

"¿Hace mucho que estás ahí parado?" Preguntó mientras volvía a enfrentarse a su casillero para arreglarse el cabello.

"No… recién llego. Entonces, ¿podemos hablar?" Preguntó esperando que no se note su nerviosismo.

"De acuerdo, ¿Qué quieres?" Dijo Kurt mientras colocaba laca en su cabello y lo acomodaba como a él le gusta.

Blaine pasó el dorso de su mano por la frente secándose el sudor. "Es que has estado evitándome todo el día, y… quería saber si hice algo mal."

Kurt lo miraba desde el reflejo de su espejo en la puerta del casillero. Tenía otra vez esos ojos de cachorro. Suspiró y giró para mirarlo directamente a la cara. "No, tu no hiciste nada. Lo siento… es que…" No terminó de decir, nunca le diría el sueño que tuvo con él. "Es que tengo novio, y…"

"Ah, veo que sigues con ese imbécil." Dijo un poco dolido.

"No le digas así, Sebastian es un buen chico."

"De acuerdo, Kurt… como tu digas. De todas maneras, no se… yo quisiera ser tu amigo." Dijo con una pequeña sonrisa que hizo derretir a Kurt.

"Si, por supuesto. Amigos." El Cheerio le devolvió la sonrisa y le extendió la mano. Blaine estrechó su mano y ambos sintieron como una electricidad que los hizo separarse de inmediato.

"Bueno, amigo…" Dijo Blaine dando énfasis a la última palabra. "¿Qué tal si vamos a mi casa y seguimos con ese ensayo de francés?" Dijo Blaine esperanzado mientras veía a Kurt terminar de prepararse.

"No puedo, Sebastian está esperando por mí." El Cheerio dijo. "Pero podemos vernos mañana" Dijo sonriendo.

"Ok. Mañana nos vemos a la salida de la escuela." Dijo Blaine un poco desilusionado.

"Hasta mañana entonces." Dijo Kurt y se acercó para darle un beso en la mejilla a Blaine.

Kurt dejó el vestuario y Blaine se quedó allí, duro como una estatua tocándose la mejilla donde el Cheerio le había dado un beso.


Los días pasaban y Kurt se encontraba con Blaine las tarde que no estaba con Sebastian, que eran más seguidos.

Cuando Kurt estaba en compañía de Blaine, se sentía más libre, más él mismo. Como si podía hacer cualquier cosa que se le cruce por la cabeza. En cambio con Sebastian, a pesar de que tenía plena confianza en él no se sentía tan a gusto con él que con Blaine.

A veces cuando se cansaban de hacer la tarea, sólo se ponían a hablar de cualquier cosa. Kurt se perdía en sus pensamientos mientras hacía que escuchaba. No era que le aburría o no le interesaba lo que Blaine le decía, era que no podía dejar de pensar en lo guapo y dulce que este chico era con él.

¡Oh Dios! Mira como mueve las manos para hablar, y como le brillan los ojos cuando habla de algo que le gusta. Y su boca… amo el gesto que hace con ella. ¡Espera! ¿Amo?. Oh Kurt Hummel, creo que te estás enamorando de Blaine Anderson.

Un día Kurt estuvo enfermo y había faltado a la escuela, entonces Blaine pensó que sería buena idea ir a saludar al Cheerio.

"Yo abro, yo abro" Decía Kurt con una voz ronca por la gripe. Estaba envuelto en una frazada, los ojos con bolsas y le goteaba la nariz, se veía miserable.

"¡Sorpresa!" Gritó Blaine cuando Kurt abrió la puerta. Kurt se quedó sorprendido, no esperaba ver al chico parado en la puerta de su casa.

"¿Qué haces aquí, Blaine?" Preguntó Kurt y como pudo se acomodó un poco el cabello. ¡Oh no! Estoy en pijama, pensó y se cubrió más con el edredón.

"Bueno, supe que estabas en casa enfermo y me pregunté '¿Por qué no? Voy a visitar a mi amigo'" Dijo demasiado entusiasmado. Kurt lo dejó pasar y Blaine le entregó una rosa que había sido arrancada de algún jardín. Sonrió y la llevó a su nariz, luego se dio cuenta que no tenía olfato.

"¿Quién es tu amigo, Kurt?" Preguntó su padre cuando vino desde la cocina.

"Blaine Anderson, Sr. Hummel, soy un amigo y compañero de la escuela de Kurt. Un placer conocerlo por fin, Kurt me ha hablado mucho sobre usted y su tienda." Dijo Blaine amablemente estrechando la mano de Burt. Kurt se sorprendió al ver lo educado que era Blaine. ¿Hay algo más que no sabía de él?.

"Igualmente, muchacho." Dijo Burt sonriéndoles. "Este chico me cae mejor que Sebastian". Dijo mirando a Kurt.

"¡Papá!" Kurt revoleó los ojos y Blaine se rio.

"Por cierto ¿dónde está él?" Preguntó Burt.

"Está cantando con los Warblers en un orfanato" Dijo con un poco de orgullo Kurt.

Blaine y Burt se rieron. "Sí, claro…" Dijeron los dos al mismo tiempo y se rieron otra vez. Kurt los miró con la boca abierta. Sebastian y su padre nunca han cruzado más de dos palabras.

"Bueno, chicos… los dejaré solos." Burt dijo y salió de la sala golpeando juguetonamente el hombro de Blaine.

"Tu padre es agradable." Dijo Blaine con una sonrisa, Kurt lo miró y exhaló. "Traje algunas películas, si quieres las vemos juntos." Kurt se sentó en el sofá y Blaine lo siguió. "Son musicales, sé que te gustan." Sonrió y colocó la película en reproductor.

Kurt reconoció enseguida la película cuando comenzó "Moulin Rouge" Susurró.

"Si, es una de mis favoritas. Pero no le digas a nadie" Blaine dijo y le guiñó el ojo a Kurt.

El Cheerio estaba cada vez más maravillado con este chico, era tan increíble cuando estaban solos. Pero sentía que debía dejar esos sentimientos de lado, ¡él tenía novio por amor de Dios!, pero la verdad era que no podía evitar sentirse tan bien al lado de Blaine.

Estaban muy cerca sentados al lado del otro en el sofá, rozando sus hombros. La música empezó y Blaine comenzó a seguir la letra de la canción muy bajito. Kurt lo miraba sin que él se diera cuenta, sonreía como tonto. Apoyó su cabeza en el hombro del otro chico y se quedó dormido escuchando su voz. Definitivamente estaba enamorado de Blaine Anderson.


Hola! Gracias por leer mi fic!

Estoy pensando en cambiar el último párrafo del capítulo anterior, no tuvo buenas críticas y no quisiera incomodar a nadie. Aunque se advierte en el summary que se trata de boypussy!kurt, y si tiene todos los órganos para poder quedar embarazado, entonces quiere decir que debería menstruar, pero… nosé, ustedes díganme si debería cambiar la parte de la menstruación.

Bueno, gracias otra vez…

Besossss y abrazos para todos!