CAPITULO 7
Blaine llevó de la mano a Kurt hasta su habitación en penumbras iluminada sólo por la luz de afuera, y mientras caminaban los dos tenían una sonrisa en sus caras. Kurt estaba más nervioso de lo que nunca había estado antes, no quería decirle a Blaine su "secreto", temía que podía arruinar el momento y en este instante se sentía preparado para tener su primera vez.
Parados al lado de la cama, Blaine comenzó a desvestirse. Kurt miraba como lo hacía, ese chico al frente suyo tenía un cuerpo tonificado y bronceado, quería tocarlo tanto, pero reprimió esas ganas por ahora. Blaine se desvistió por completo y quedó parado desnudo frente a Kurt.
Kurt se sentía como que estaba viviendo un sueño, un sueño del que nunca quería despertar. Blaine se acercó a él despacio y lo despojó de toda ropa que tenía, excepto su ropa interior. A medida que le iba sacando cada prenda, Kurt sentía su corazón acelerándose y golpear tan fuerte en su pecho que creyó que podía oírlo.
Estaban ahí, parados al lado de la cama, y Blaine lo miraba con esos ojos llenos de amor y ternura. Entonces abrazó a Kurt, y ambos podían sentir el calor del cuerpo el otro, y el aire tibio de su respiración. Blaine lo envolvió con sus brazos acercándolo aun más, y Kurt gimió al sentir la erección del otro chico en su cadera. Esa húmeda respiración en la oreja se convirtieron en besos, muchos besos que recorrieron la piel del cuello de Kurt, luego sus hombros y su pecho. La boca de Blaine se detuvo para besar y succionar los pezones de Kurt, primero uno y luego el otro. Kurt estaba cada vez más excitado y gemía cada vez que Blaine movía su lengua caliente y húmeda contra su piel. No sabía qué hacer con las manos, asique comenzó a acariciar los brazos musculosos del otro chico.
Suavemente Blaine recostó a Kurt sobre las sábanas blancas y sin romper el beso apasionado que le estaba dando. Blaine lo miró a los ojos y sonrió. Si Kurt no podía describir el color de ojos de Blaine anteriormente, tampoco podía hacerlo ahora, porque era lo más brillante que había visto jamás. Los dos sonrieron y Blaine tomó una de las manos de Kurt para besar cada uno de sus nudillos sin apartar la mirada del otro.
Kurt estaba asustado y emocionado al mismo tiempo por lo que iba a suceder. Blaine pasó suavemente su mano áspera por el pecho de Kurt y luego por su vientre hasta llegar a toparse con la tela de su ropa interior. De una sola vez, Blaine se la quitó y miró maravillado el sexo inmaculado de Kurt.
"Eres tan hermoso, Kurt… tan hermoso" Susurró Blaine contra sus labios.
De repente, Kurt ya no tenía miedo de nada. Blaine aprovechó que Kurt estaba más relajado para pasar sus dedos entre los labios de su vagina, y suavemente rozó un par de veces el clítoris haciendo que Kurt se retuerza de éxtasis debajo de él.
Cuando Blaine sintió la respiración de Kurt un poco más calmada, se puso de rodillas en la cama y con delicadeza, separó sus piernas acariciando la parte interna de sus muslos con las dos manos. Se inclinó y comenzó a besar sus piernas desde la rodilla hasta el centro, primero una y luego la otra. Entre beso y beso, le susurraba palabras tiernas, nunca le dejó de decir lo hermoso y perfecto que era. La piel de Kurt era tan suave y blanca que Blaine quería besar cada centímetro de ella, y empezar de nuevo cuando acabara.
Nunca llegó a besar la vagina del chico, no quería asustarlo, pero se moría de ganas de hacerlo. En su lugar besaba su monte de Venus libre de vello. Las piernas de Kurt comenzaron a temblar y sentía un calor interno que solo podía atenuar con pequeños gemidos y jadeos.
Blaine volvió a pasar sus dedos por entre los labios de la vagina y jugó con su clítoris una vez más. Kurt no sabía cuánto tiempo había estado haciendo eso, pero no quería que terminara más. Cuando Blaine sintió que Kurt estaba bastante lubricado, se volvió a inclinar y posó apenas un suave beso sobre el clítoris disfrutando del olor del sexo del chico precioso. Se acercó a la cara de Kurt y besó su boca con necesidad, y Kurt sintió una mezcla de la saliva de Blaine y su propia humedad.
Cuando se separaron del beso, Blaine se instaló entre las piernas abiertas de Kurt. Se subió encima de él y lo miró dándole una sonrisa muy dulce y al mismo tiempo sexy, Kurt se la devolvió y Blaine no pudo evitar besarlo otra vez. Posicionó la cabeza hinchada y húmeda de su pene en la vagina del otro chico, y lentamente comenzó a entrar en él. Muy suavemente lo fue penetrando, Kurt sentía un poco de dolor y ahogó un gemido. Blaine se dio cuenta de que se había puesto tenso y le besó la punta de la nariz con mucha dulzura.
"Shh shh… amor. Ya está… ya no dolerá más" Prometió Blaine acariciando el cabello de Kurt.
Kurt asintió con la cabeza y le creyó, confió en él y en cada palabra que salía de su boca. Blaine lo trataba con delicadeza y cuidado, acariciando cada milímetro de piel que podía encontrar. Kurt estaba tan inmerso en las palabras de Blaine, que no se dio cuenta cuando estuvo completamente dentro de él y su himen había sido quebrado.
"¿Listo?" Preguntó Blaine susurrando y Kurt lo único que pudo hacer es asentir con la cabeza.
Entonces Kurt comenzó a sentir como Blaine se movía dentro suyo, al principio muy suave hasta que encontró un ritmo contante en sus embestidas. Kurt clavó sus uñas en los hombros del otro chico cada vez que entraba y salía de su cuerpo. Un calor comenzó a invadir su vientre y dentro de sus paredes vaginales, fue cuando se dio cuenta que no estaban usando condón, pero en ese momento no le importó nada más.
Kurt se sentía en el cielo, se sentía como que estaba volando y no pudo evitar decirlo, decir esas palabras que no tenían vuelta atrás.
"Te amo, Blaine" Susurró con la respiración agitaba y su pecho bajando y subiendo llenado sus pulmones del aire espeso y caluroso que podía obtener de la habitación.
Blaine levantó la cara del cuello de Kurt, sin dejar de moverse y lo miró. Una amplia sonrisa se dibujó en su cara.
"Yo también te amo, Kurt" Le dijo y volvió a besarlo de una manera desordenada.
Ambos comenzaron a temblar y Blaine apuró sus embestidas. Luego de unos segundos y algunos gemidos y jadeos, Blaine vino dentro del interior de Kurt. Blaine comenzó a hacer sus movimientos más lentos hasta que se detuvo completamente, pero todavía no quería salir del interior de Kurt. Por su parte, Kurt tampoco quería que se fuera, entonces lo abrazó y buscó la boca del otro chico. Blaine sabía que Kurt no había llegado al orgasmo, pero era su primera vez y presentía que no iba a ser la última, asique no se preocupó por eso, ya tendría tiempo de hacerlo sentir mucho mejor.
Se besaron de manera perezosa por un rato susurrándose que se amaban entre cada beso. Estaban agitados y mojados por el sudor y el semen de Blaine. Lentamente, Blaine salió de dentro de Kurt, muy a pesar suyo y se recostó a su lado. Los dos miraron hacia la sábana y vieron allí la prueba de la virginidad de Kurt, una mancha carmesí había quedado plasmada.
"Lo siento" Dijo Kurt sonrojándose.
Blaine lo miró y acarició la mejilla de Kurt, le dio algunos pequeños besos ahí, en su mentón y en su nariz. "No te preocupes por eso, amor" Le dijo con dulzura. "Ya vuelvo, quédate aquí" Le susurró con una sonrisa antes de levantarse de la cama. Kurt sonrió, él no se iba a ir a ninguna parte, no después de esa maravillosa muestra de amor. Kurt no pudo evitar mirar el trasero perfecto de Blaine cuando caminó saliendo de la habitación. También observó un tatuaje escrito en letras chinas en el omóplato derecho del chico.
Cuando Blaine volvió trajo consigo una toalla limpia y húmeda que utilizó para limpiar la entrepierna de Kurt con mucha suavidad y ternura. Luego cambió las sábanas por unas frescas y limpias, y los dos se tendieron así desnudos como estaban, enredando sus piernas y brazos para estar más cerca el uno con el otro.
"Blaine…" Dijo Kurt antes de dormirse. "¿Qué significa tu tatuaje?"
"Coraje" Simplemente respondió Blaine. Unos minutos después los dos estaban dormidos
Había sido una noche perfecta, Kurt no podía sentirse más feliz. Atrás había quedado el recuerdo amargo de Sebastian y ese chico en aquel club de mala muerte. Sus preocupaciones sobre su anatomía ya no le importaban, porque tenía a su lado a un chico que lo amaba por lo que era por dentro. Kurt estaba en paz consigo mismo.
Blaine estaba más que feliz, Kurt le había dicho que lo amaba. Lo único que esperaba era que Kurt no le haya dicho esas palabras por el calor del momento, sino porque en verdad lo sentía. Decidió que esperaría a la mañana para pedirle a Kurt que sea su novio.
Espero que les haya gustado. Quise que sea algo como más emocional y no tan carnal, sensual y no porno, para eso ya habrá más oportunidades ;)
Esta historia recién comienza…
Gracias a todos otra vez!
