Capitulo Anterior:
Ahora fue el turno de la pelirroja, la cual dio un salto abalanzandose sobre la capitana y impactándole un fuerte puñetazo en la mejilla, que hizo que la capitana cayera al suelo.
*Joder, Si sigo así caeré antes que ella, Necesito Liberar al Aguijón para ahorrar fuerzas, pero si hago eso, tendré que luchar con tres piratas, y si no puedo ni vencer a esta, imagínate a tres piratas, solo tengo una opción, Traspasar mi límite* Monic se levantó a duras pena, estaba muy agotada, para luchar y para vencer tendría que sobrepasar los límites de su Fruta
(())(())(())(())(())(())(())(())(())(())(())(())(())(())(())(())(())(())(())(())(())(())
Elisabeth sabía que la capitana ya no podía más, un golpe más y la dejaría inconsciente, y eso haría. La pelirroja se dispuso a acabar ya con el combate.—Ken supāku (Puño Chispa)—el puño de Elisabeth estaba a solo unos centímetros de la cara de la Marine, Esta intentó esquivarla, pero no podía, traspasar su límite era imposible, y recibió el puño de lleno, sintiendo como millones de descargas electricas le atravesaban la piel.
Como efecto inmediato Flama volvió a la normalidad, Nesa suspiró aliviada, enfundó sus dos espadas y miró al peli azul con cara de malas pulgas.
—Tu te dejas hipnotizar para intentar matarme, a que sí, pues que sepas que soy tu Nakama y eso jamás cambiará—Flama ignoró la protesta de la pelinegra y volteó hacía la pelirroja, la cuál estaba sentada en el suelo intentado recuperarse un poco, desvió su mirada hacía la peli azul marino y la vena de la frente se hizo notar.
Avanzó hasta la Marine con una rabia inmersa, sacó su aguijón de la espalda y se dispuso a acabar con la vida de la Marine.
—Alto—La voz de la pelirroja hizo que el Pirata se parase—Acabar con la vida de una persona es imperdonable, se que eres un sádico y todo lo que quieras, pero tendrás que aprender a no matar, una vida es un regalo, seas malo o bueno, no pueden quitarte la vida, eso es algo injusto, que yo jamás haré, y lo mismo espero de ustedes —La Pelirroja se levantó del suelo—Vamos, Ya no tenemos nada que hacer aquí —La pelirroja comenzó a caminar hacia las escaleras, El Peli azul apretó el puño, enfundó su espada, guardó su aguijón, recogió su espada del suelo, la enfundó también y caminó tras la pelirroja. Nesa miró por última vez el cuerpo inconsciente de Monic, y acto seguido empezó a caminar también.
...
Los tres piratas se encontraban en la ciudad camino al barco, Sabían que solo en unas horas esto se llenaria de Marines, pero no tan pronto, La Alarma de la Base se escuchó por todo la ciudad, muchos ciudadanos miraron hacia la Base asustados, los tres comenzaron a correr, no estaban preparados para comenzar una lucha de nuevo.
Llegaron a la costa, donde el barco seguía intacto. Aunque no esperaron que el barco comenzara a Estibar. Los tres subieron al barco antes de que empezara a alejarse demasiado, estaban confundidos, el barco no podía estibar solo, tendrían que haber subido el ancla, lo que significaba que alguien estaba en el barco.
La puerta de la cocina se abrió dejando ver a una chica rubia, con un trozo de carne de rey de mar en la mano, vestía con una camiseta roja de tirantes, unos vaqueros largos, botas negra altas, un colgante con forma de medialuna menguante en el cuello y un cinturón ancho con hebilla, donde un arma de fuego plateado descansaba.
La chica miró a los tres chicos que tenía delante, en menos de un segundo tenía el arma plateada en mano apuntando a la pelirroja mientras le daba un mordisco al trozo de carne.
Nesa y Flama desenfundaron sus espadas y se colocaron en guardia, Elisabeth miro a la chica sin entender, pero luego miró al trozo de carne.
—Oye ese es mi trozo—Flama, Nesa y La chica Rubia cayeron al suelo estilo Anime.
—¡ESO ES LO QUE TE PREOCUPA!—Gritaron los tres al unísono, Elisabeth se encogió de hombros.
—Es que el arma no tiene Balas, y tengo hambre—La Chica Rubia guardó el Arma impresionada y miró a la Pelirroja mientras comía otro trozo de carne.
—Eres lista, bueno no, eres astuta, como supiste que no tenía balas—La Chica Rubia pregunto a La pelirroja interesada, mientras le daba otro bocado al trozo de carne.
—Supongo que por que no nos disparaste en un principio, por cierto este es mi barco, que haces aquí—La Pelirroja la miró acusandola.
—Solo lo tomaba prestado, tengo que llegar a una ciudad, Mi Capitán me espera y creo que estará impaciente—Explicó La Rubia—Por cierto, Soy Helena, Podéis Llamarme Helen—La Pelirroja Iba a Hablar pero el Segundo al Mando se le Adelantó.
—Marchate de este barco, ahora—La Mirada del Peli Azul Oscuro era impasible, La Rubia retrocedió.
—Pero necesito ir, y no...—La Rubia miró al peli azul con desesperación e intentó explicarle, pero el pirata la interrumpió.
—Me da igual lo que necesites, Me da igual lo que te pase, solo marchate—Cada Palabra del Peliazul era Fria, como si estuviera hablando del tiempo, La Rubia Miró al peli Azul con mucha ira, Si tuviera una misera bala le hubiera disparado en toda la boca.
—Flama, No seas Así—Nesa entró en Acción—Solo necesita ir a una isla, la llevamos y punto.—La Rubia miró a la pelinegra con Gratitud.
—Si, Tampoco nos va a pasar nada—La Pelirroja apoyó lo dicho por Nesa.
—Sabeis qué, haced lo que os venga en gana, yo os lo advertí—Flama caminó hasta un rincón de la proa y se sentó apoyando sus espadas a un lado suya, se cruzó de brazos y cerró los ojos.
—No te procupes, él es así—La pelirroja apoyó una mano en el hombro de la chica.
—Gracias—la Rubia agradeció a la Pelirroja, De Verdad que necesitaba ir rápido, Su Capitán no era muy paciente, y ya iba retrasada cinco días.
...
La noche hizo su aparición, todos los Destroyers y Helena se encontraban en la cocina, Volviendo a comer algunos trozos de Carne, acompañados de un vaso de Ron, pues no habia agua, y no querian desidratarse.
—Oye en la proxima isla deberiamos de comprar más cosas, Vasos, tenedores, cuchillos, Bebidas Sin alcohol, Comida diferente, especias, cosas así —Le Dijo La Pelinegra a su capitana.
—Pues Solo tenemos130 belis—La Pelirroja sacó de su bolsillo unas cuantas monedas.
—Pues adiós cubiertos—La Pelinegra se desánimo, no le gustaba comer con las manos, parecía una salvaje comiendo con las manos, ella quería cubiertos.
—Toma, No te daré explicaciones —El Peli azul oscuro se quitó la bota, La Pelinegra hizo un mohín, estaban comiendo y se quitaba la bota. De Ella sacó una bolsita y se la entregó a la pelirroja.
—12.000 belis, no los desperdicies—Flama Se Levantó después de acabar con su bebida, y un poco de carne, y se fue a la cubierta.
—12.000 belis, Con eso compraremos un montón—La Pelinegra estaba muy contenta, La Rubia miró por donde el Peli azul oscuro se habia marchado.
—Yo también he terminado—Helena se levantó y se marchó por la puerta, La Pelirroja y La Pelinegra se quedaron Charlando.
La Rubia miró como el peli azul oscuro se recostaba en el suelo apoyado en la barandilla. Se acercó con paso firme.
—¿Que quieres?—Preguntó El Peli azul con su típico tono de voz.
—Solo decirte que tienes Razón, si ves a una desconocida en tu barco lo normal es echarla, lo veo muy razonable, Pero si no lo hago mi capitán me daría caza, y es imposible escañar de él, solo queria decirte que espero que no nos llevemos mal, por mi parte habrá respeto, espero que por la tuya también—La Rubia no esperó respuesta, sabia que el pirata no se la iba a dar, se apoyó en la barandilla y miró al infinito horizonte azul, pensando en como se tomaría su capitán el retraso.
...
Elisabeth y Nesa salieron de la cocina, se acercaron a los otros dos, donde uno aparentaba estar dormido y otra miraba al infinito mar azul, Elisabeth y Nesa discutían sobre quien iba a dormir en el camarote.
—Yo ahí no entro, huele muy mal—La Pelinegra rechazaba cualquier intento de dormir en esa maloliente habitación, al igual que la pelirroja.
—Pues que duerma Helena—Inquirió la pelirroja, la nombrada giró el rostro.
—¿A donde quieres que duerma?—La Rubia no sabia nada del olor que desprendía la habitación.
—No le hagas eso Elisabeth, pobrecita—La Pelinegra salvó a la Rubia de una intoxicación.
—Vale, pues dormiremos en cubierta, Pero nos vamos a morir de frio, y la mantas huelen muy mal, Además oí una vez que los hombres daban mucha calor—Flama se tensó al oir eso, Nesa y Elisabeth lo miraron con Una sonrisa maliciosa, La Rubia no pudo evitar reir.
CONTINUARÁ...
