Capitulo anterior.
—No le hagas eso Elisabeth, pobrecita—La Pelinegra salvó a la Rubia de una intoxicación.
—Vale, pues dormiremos en cubierta, Pero nos vamos a morir de frio, y la mantas huelen muy mal, Además oí una vez que los hombres daban mucha calor—Flama se tensó al oir eso, Nesa y Elisabeth lo miraron con Una sonrisa maliciosa, La Rubia no pudo evitar reir.
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Dos días habían pasado desde que habían vencido a la capitana marine, nuestros protagonistas se encontraban ansiosos por llegar a la siguiente isla, apenas quedaba carne de rey de mar y la bebida ni siquiera la olían.
—Dios estoy seca, Elisabeth dijiste que hoy avistariamos una isla, y lo único que veo es agua de océano—La pelinegra se encontraba lloriqueando en el suelo, estaba harta de esta situación.
—Tranquila Nesa, memorizé todo el East Blue y si mi mente no me falla llegaremos a una isla llamada organ, cuya ciudad se llama Orange.—La pelirroja miraba el tiempo mientras notaba en falta un log Pose, tendría que conseguir uno allí.
Nesa bufó y comenzó a mirar el cielo, se alertó al ver algo volando dirigiéndose al barco, se levantó rápidamente para avisar a sus compañeros.
—Chicos algo se acerca al barco—Comenzó a gritar la pelinegra para llamar la atención de todos. La pelirroja que estaba al lado miró hacia la dirección que apuntaba Nesa con el dedo. Flama y Helena llegaron unos segundos después. Todos se prepararon para lo peor, pero se tranquilizaron al ver que se trataba de una gaviota mensajera.
El Ave dejó unas pocas hojas y un periódico en la cubierta, y acto seguido siguió su rumbo.
—por fin algo que hacer en este barco—la ojinzul caribe cogió el periódico y comenzó a leer una página al azar. Sus ojos se abrieron al ver la noticia que publicaba esa página.—Chicos escuchad "Capitana, sub capitan y soldados de una base marine, caen derrotados por una nueva banda desconocida, pero gracias a un marine que se mantuvo al margen pudieron conseguir fotos y los nombres de dichos piratas, a los cuales le pondremos precio a su cabeza"—Todos es cucharón atentamente la noticia, la pelirroja cogió los papeles y resultaron ser algunos carteles de se busca de piratas nuevos.
—Guau, chicos soy yo—La ojiambar rió muy contenta al verse en un cartel de se busca—Elisabeth; Felina sangrienta, 17.000.000 belis—La pirata estaba muy feliz, por fin era una pirata con precio a su cabeza—O mira Flama tu cabeza subió de precio, Antes era 16.00.000 belis y ahora es 20.000.000 belis—El ojizafiro le arrebató su cartel y lo miró detalladamente.
—Joder solo 4.000.000 millones, claro que el Marine manco tampoco era para tanto—la pelinegra le arrebató todos los carteles a la ojiambar, buscó y buscó hasta que encontró su propio cartel.
—¡Queee! Esto es una broma, Nesa; La tigresa. 1.500.000 belis—La pelinegra tiró al suelo los carteles de se busca y comenzó a pisotearlos.—Estos tipos son idiotas—Elisabeth palmeó su hombro.
—Tranquila conseguirás aumentar tu precio, solo tienes que vencer a los peces mas gordos—La Pirata bufó y asintió con desgana.
—Estoy de acuerdo, tampoco hiciste mucho, a parte de la inútil, por mi no valdrías ni medio beli—La tipica voz del Pirata hizo que la morena desenfundara sus espadas.
—Yo te mato—Elisabeth agarró fuerte a la pelinegra para que no cometiera ningúna locura.—Suelta Elisabeth, le voy a enseñar lo que es bueno al subnormal—El ojizafiro volteó ignorando a su nakama.
*pero en que tripulación de locos me he metido* Helen negó con la cabeza mientras seguía con lo que hacía, que era esperar sentada hasta que una isla apareciera.
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Isla organ; Ciudad Orange.
—Señorita Vorah, Deberia descansar, lleva días sin dormir—Una anciana de cabello negro y revuelto, miraba con lastima a una joven de cabello negri azabache, que vestía con un Vestido hasta los muslos negros, Guantes largos hasta el codo, negro también, collar negro y zapatillas negras.
—Oh, tranquila señora Djoa, estoy bien, y además si duermo cómo salvaré a estas personas—Las dos miraron con pena a la docena de heridos que hacían cola para entrar al pequeño hospital. Cada uno de ellos apenas podían andar
—Cuando acabará todo esto—La Anciana golpeó fuertemente el suelo con su bastón.
—Tranquila señora Djoa, según oí los piratad se marcharán dentro de tres días, mientras tanto yo curaré a los de..—La peliazabache fue interrumpida por el sonido de un gemido de dolor.—Oh no—A lo lejos se podía divisar a un joven musculoso, con una hoz, maltratando a un ciudadano.—Tengo que hacer algo—La azabache comenzó a correr hacia donde se llevaba acabo la trifulca.
—Esto por avaricioso, maldito, esta ciudad tiene los días contado, Hijajaja, tan importante para ti es prestarme unos cuantos belis—El desgraciado comenzó a patear el abdomen del hombre.
—Se..señor, si te doy este dinero, como comeran mis hijos—El ciudadano intentó explicar su estado economíco, pero eso al pirata le importaba un rábano.
—Por favor, para, Te daré todo mis belis pero deja en paz a este buen hombre—El pirata giró el rostro encontrandose con la azabache.
—Mmm no, Hijajajaja, ya no quiero belis, quieri matar a este desgraciado, a sí que no interfieras si no quieres morir—El pirata agarró la chaqueta del ciudadano y lo levantó en peso, alzó la hoz e intentó cortar de una vez por toda al hombre, pero la voz de la azabache se lo impidió.
—¡Para!, tomame como exclava pero no mates a este ciudadano—El pirara giró de nuevo el rostro y sonrió maliciosamente, soltó al ciudadano y caminó hasta la chica.
La agarró fuertemente del brazo y la arrastró con él.
La anciana se llevó una mano a la boca—Oh no, Vorah—
CONTINUARÁ...
