CAPITULO 18

"Puedo ver que estas en muy buenas manos aquí." Quinn dijo sonriendo mientras se sentaba al lado de Blaine en la cama.

"Si. He encontrado en los Hummel la familia que siempre me hubiera gustado tener" Blaine contestó humildemente.

"Lo puedo imaginar, los Hummel y Carole son excelentes personas. Créeme pasé un tiempo viviendo con ella y Finn, Carole es una madraza. Pero… no entiendo. ¿Cómo es que llegaste aquí? Es decir, sé que Kurt es tu novio, pero…" La joven rubia se veía confundida.

Blaine suspiró. "Si te lo digo, ¿prometes no decírselo a nadie?" Dijo casi en un susurro.

"Mis labios están sellados." Quinn dijo levantando su mano en la boca y haciendo que cierra una cremallera invisible.

"Es que Kurt… está embarazado, de mi hijo. Vamos a criarlo juntos y cuando me recupere nos iremos a vivir juntos en mi apartamento." El chico se acercó más a su amiga y susurró.

Las cejas de Quinn se elevaron y sus ojos se agrandaron por demás. "¿Qué? ¿Cómo es eso posible…? ¿Embarazado… como embarazado?" Ella hizo un gesto en su estómago.

"Si. Pero por favor no le digas a nadie. Es algo muy difícil de explicar y…"

"No te preocupes. Entiendo si no me lo puedes decir. Pero… wow… el pequeño Blainey va ser papá." Ella sonrió y acarició la mano de Blaine. "Serás un excelente padre, estoy segura."

"Gracias Q. Me alegra mucho que mi mejor amiga me apoye." Blaine sonrió y besó la mano de la chica.

"Para eso estamos los amigos. Pero… basta de sentimentalismos." Dijo soltando la mano de Blaine. "Dime… ¿Cómo te hizo esto el idiota de Smythe?"

"Uuff… te lo contaré, pero no quiero regaños…"


Kurt todavía estaba encerrado en el baño, tratando de calmarse antes de salir. Cuando abrió la puerta, Carole estaba frente a ella.

"Carole, me has asustado" Kurt dijo colocando una mano en su pecho y dando un pequeño salto.

"Los siento, cariño. ¿Cómo te sientes? Estuviste bastante tiempo encerrado ahí"

"Uhmm… bien. Bueno… más o menos, las nauseas otra vez…" Dijo Kurt tratando de esconder su nerviosismo, pero sabía que Carole era demasiado intuitiva.

La mujer entrecerró los ojos, desconfiada. "De acuerdo. Haré galletas con chispas de chocolate. ¿Quieres ayudarme?"

"Si, por supuesto" Kurt contestó. Mantenerme ocupado en algo me hará no pensar en Karofsky, pensó él.

Cuando estaban por bajar a la cocina a comenzar a amasar, Quinn salió de la habitación de Kurt. Carole la miró extrañada.

"Hola Carole." Quinn saludó a la mujer con una sonrisa y se acercó para darle un pequeño abrazo.

"Quinn, hija. Hace mucho tiempo que no te veo. ¿Cómo has estado?" Preguntó la mujer sorprendida al ver el cambio de la ex capitana de las animadoras.

La joven se encogió de hombros "Siempre se puede estar mejor, pero… bien" Ella dijo mirando el suelo. "Bueno, debo irme..."

No, espera, quédate a cenar" Invitó Kurt.

"No, gracias, sería muy incómodo para todos. Adiós, Carole." Despidió a la mujer con otro abrazo. "Adiós, Kurt… y felicitaciones" Dijo ella tocando el estómago del chico.

Kurt miró la mano de la joven en su estómago. "Blaine te lo dijo" El no preguntó, afirmó.

"Si, me lo dijo. Pero no te preocupes, de mi boca no saldrá una palabra, te lo prometo. Y, Kurt… No cometas el mismo error que yo" Dijo Quinn mirando a los ojos de Kurt.

El chico asintió con la cabeza. "No lo haré. Gracias Quinn." Dijo sonriendo y abrazando a la chica.

Carole y Kurt bajaron las escaleras para acompañar a Quinn hasta la salida. Ella se fue llorando, todo esto, el embarazo de Kurt, Carole y también Finn (aunque no era el padre) le recordaba a su hija Beth. De repente sintió la necesidad de recuperarla, sabía que eso no era posible, pero al menos podía cambiar para que quien la tuviera la dejara ir a verla.


Al día siguiente, Blaine fue a la consulta con el Dr. Wexler. Él le dio el alta, su costilla ya estaba sana y podía hacer el ejercicio que quiera, siempre y cuando no sea tan pesado. Blaine extrañaba el box, pero lo que más extrañaba era hacer el amor con su novio.

Por su parte, Kurt ya tenía todo empacado para mudarse a la casa de Blaine. Toda su ropa (que era mucha) estaba lista en varias valijas; sus docenas de cremas, emulsiones y otros productos para la belleza estaban perfectamente acomodadas en cajas; los muebles estaban desarmados y listos para ser trasladados. Mientras tanto, Kurt mantenía en secreto el beso con Karofsky. Sabía que si Blaine se enteraba mataría al footballista y en este momento, Blaine no podía meterse en una pelea. Afortunadamente David tampoco volvió a molestar a Kurt, pero de todas maneras tenía que estar muy atento.

Todo estaba cargado en la camioneta que rentaron para trasladar las cosas de Kurt, dos días después del alta de Blaine y un día antes de la primera ecografía de Kurt. Burt pensaba que su hijo estaba exagerando al llevar todo su armario completo.

"Papá, el armario de Blaine es demasiado pequeño, todas mis cosas no van a caber. Además la habitación es lo suficientemente grande como para que mis muebles también entren" Kurt dijo llevando una maleta no tan pesada, exclusiva con sus bufandas. Burt suspiró y sonrió.

Al llegar al complejo de departamentos donde Blaine vive, Burt, Finn, Blaine y Kurt habían bajado de la camioneta y se disponían a subir las cosas al cuarto piso.

"Bien, así es como lo haremos. Finn y yo descargaremos los muebles, Blaine tu todavía estas recuperándote asique te encargarás de las valijas de ropa, ¿entendido?" Burt ordenó y los chicos asintieron con la cabeza "Bien. ¡A trabajar!"

"Esperen un segundo…" Kurt dijo tratando de llamar la atención de los hombres "¿Qué voy a hacer yo?" Preguntó un poco ofendido porque no le asignaron una tarea.

Blaine se acercó a él y apoyó sus manos en la cintura de su novio. "Tú te sentarás y te quedarás quietito viéndote precioso como siempre." Blaine dijo suavemente y luego besó los labios de Kurt.

"¡¿Qué?! ¡¿Yo me voy a quedar sin hacer nada como un inválido?!" Preguntó casi gritando y aún más enojado.

Blaine tocó la nariz de su novio con la punta del dedo. "No como un inválido, sino como la persona que tiene que cuidarse a sí misma porque lleva un niño adentro." Besó la frente de Kurt y comenzó a poner manos a la obra. Kurt intentó protestar, pero en lugar de eso fue a la tienda y se compró una barra grande de chocolate con almendras.

Luego de pasar toda la tarde subiendo muebles por el ascensor y ensamblándolos, la mudanza era totalmente oficial. Burt miró detenidamente todo el departamento, en especial la única habitación de la casa.

"¿Hay algo mal?" Preguntó Kurt a su padre mientras acomodaba los potes de crema en el tocador que había pertenecido a su madre.

"¿Dónde colocarán las cosas del bebé?" Preguntó curioso Kurt.

"Bueno… aquí." Kurt señaló el espacio entre la cama y la pared. "Sé que no quedó tanto espacio, pero haremos que funcione." Kurt dijo sonriendo.

"¿Y… esto? Deberían quitarlo." Burt dijo señalando la bolsa de box colgada en la habitación.

Kurt rio. "Eso es de Blaine, le pedí que no lo quite. No quiero transformar su cotidianeidad. Ya para eso estará el bebé cuando llegue."

"Bien… es hora de irme." Burt dijo con un tono de tristeza en su voz. "Te quedas en tu casa, hijo." Los ojos de Kurt se llenaron de lágrimas y corrió a abrazar fuerte a su padre.

"Te voy a extrañar, papá" Kurt dijo con la voz amortiguada por el pecho de su padre.

"¡Hey! Nos veremos todos los días, irás a trabajar a la tienda luego de la escuela ¿no?" El hombre dijo acariciando el cabello de su hijo.

"Si, pero no será lo mismo." Kurt sollozó y miró a su padre.

Burt besó la frente de su hijo. "Estás formando tu propia familia ahora. Además siempre podrás volver a casa y mi nieto también será bienvenido." El hombre volvió a abrazar a Kurt.

"Gracias, papá" Dijo Kurt dándole un último abrazo a su padre.

Burt despidió a Blaine y Finn abrazó a Kurt. Los dos se fueron dejando a la joven pareja solos por primera vez en su casa como familia. Blaine se acercó a Kurt y lo abrazó, Kurt apoyó la cabeza en el hombro de su novio.

"¿Te arrepientes de vivir conmigo?" Preguntó Blaine con miedo de la respuesta.

Kurt levantó la cabeza del hombro de Blaine y lo miró a los ojos. "No, no me arrepiento para nada, pero es un poco difícil para mí, sabes. Nunca me separé de mi padre ni un momento. Pero sé que tengo que hacer mi vida separado de él y estoy muy feliz de formar mi propia familia contigo" Kurt dijo desde el fondo de su corazón.

Blaine tomó las mejillas de su novio y lo besó, al principio lento y suave, pero luego el beso se hizo más necesitado y salvaje. Cuando lo abrazó por la cintura e intentó llevarlo a la cama, Kurt se separó del beso y se puso tenso.

"Blaine, no sé si pueda hacerlo… tener sexo." Kurt dijo sin mirar a los ojos de su novio.

Blaine lo miraba confundido. "¿Qué? ¿Por qué no?"

"Es que… tengo miedo de que le suceda algo al bebé" Dijo Kurt jugando con el cuello de la camiseta de Blaine.

"¿Qué le puede suceder, amor?" Blaine preguntó acariciándole la espalda muy amorosamente.

"No lo sé… ¿Qué tal si tu pene le golpea la cabeza… o… con un movimiento brusco se sacude mucho…?" Kurt decía haciendo un puchero.

Blaine se rio. "Kurt… ¿Cómo le voy a golpear la cabeza con mi pene? Eso es absurdo." Dijo riendo todo el tiempo. Kurt era tan tierno y Blaine estaba muy caliente.

"No te burles de mi." Dijo golpeándole juguetonamente el brazo. "Me da miedo, ¿por favor, podemos esperar hasta hablar con la Dra. Dawson? No será por mucho tiempo, mañana es la cita"

Blaine sonrió otra vez. "De acuerdo."

"Gracias, te amo. Ahora vamos a dormir, tengo sueño."

"Espera, debo darme una ducha antes. ¿Quieres unirte?" Blaine le preguntó.

"De acuerdo. Pero recuerda, nada de nada" Kurt tomó la mano de su novio y los dos fueron juntos a la ducha.