Los ojos de Ahri se abrieron como platos. ¿Thresh?¿Enamorado? eso era algo que ella nunca hubiera pensado. Pero juzgando su tono de voz era algo de lo que definitivamente le dolía hablar
"…Siempre jugábamos cuando pequeños, cuales niños inocentes durante muchos años. No había día que no nos viéramos. Por eso, años después, cuando me vi obligado a trabajar en el sistema penitenciario, nos separamos.
Para nuestra suerte, nos comunicábamos mediante cartas. Pero como ya sabes, fácilmente recibías una cada dos semanas; no era suficiente.
Creo que fue eso lo que me dio el propósito de desahogar mi dolor con los presos. Durante años estuvimos asi y-"
"Puedes… parar si quieres" Ahri no quería hacerle pasar un mal rato por su culpa
"Pero me preguntaste"
"Tranquilo. No tienes que torturarte si no quieres" dijo con una sonrisa
"Gracias" le devolvió el gesto
El momento fue arruinado por la típica luz azul brillante. Apuradamente, invocaron sus armas y equipamiento.
Lo que no saben era que, con la prisa, Ahri acabó agarrando la linterna de Thresh y él acabo agarrando su orbe. Ninguno se dio cuenta porque ambos los sostenían poniendo una mano arriba o abajo para que no cayeran. Lentamente desaparecieron.
…
Cuál fuera su sorpresa al darse cuenta que iban en equipos contrarios. Confiando en sí mismos, ambos aparecieron en la fuente e invocaron sus armas.
Thresh sintió una energía diferente pero familiar a la vez debajo de su mano. Bajó la vista y vio el orbe color azul de Ahri. Sus ahora humanos ojos quedaron aturdidos.
"Invocador. Hay algo mal aquí"
"¿Qué sucede Thresh?"
"Tengo…el orbe de Ahri, no mi linterna o guadaña"
"¿De que hablas? Oh, tus movimientos también son diferentes, nunca los había visto"
"Apúrate y lee"
"Veamos. Para empezar, parece que atacas con tus puños, así que eres melé y tus habilidades no tienen costo
Pasiva-Golpes espirituales: Tus ataques básicos hacen 2% de daño adicional acumulable conforme ataques al mismo objetivo. Máximo de 20%
Primera-Absorción Vital: Absorbes el alma de los enemigos cercanos, dañándolos y ganando un escudo en base al número de enemigos impactados
Segunda-Flujo de almas: Enlazas las almas de los enemigos cercanos, realentizándolos 30% durante un segundo y medio si no salen del rango. Después, recibirán daño y serán aturdidos durante un segundo
Tercera-Desaparición: Te vuelves invisible durante cinco segundos y tu próximo ataque te hará aparecer detrás del objetivo, además de infligir 10% de daño físico adicional por vida máxima
Definitiva-Vórtice Apocalíptico: Llamas a todas las almas a tu alrededor, que reciben daño y son jalados hacia ti cada .25 segundos por dos segundos y medio. Ganas una gran cantidad de defensa durante la habilidad"
"Interesante"
"Pero esto no va con tu posición oficial, espera un momento hablo con mi compañero junglero"
...
Del otro lado del mapa, Ahri tenía la misma situación. Le había tomado algo de tiempo acostumbrarse a tener dos herramientas, pero lo había logrado. Escuchaba a su invocador leer sus nuevas habilidades
"Para empezar, eres a distancia, pero no usas proyectiles. Y tus habilidades no tienen costo
Pasiva-Salvajismo: Tu primer ataque en contra de un objetivo es tan potente que lo engancha y lo tiras hacia ti un par de veces. Tiene un enfriamiento de siete segundos por enemigo
Primera-Barrido: Usas la guadaña para dar un golpe en un cono amplio en frente de ti. Los enemigos impactados son dañados y silenciados por un segundo
Segunda-Asalto: Giras la guadaña a tus lados, infligiendo daño físico cada .25 segundos por tres segundos
Tercera-Tortura: Pasivamente ganas robo de vida por nivel. Al activarse, doblas esta bonificación y haces que tus ataques realenticen al enemigo un 50% por medio segundo
Definitiva-Decapitación: Pasivamente marca a los campeones cercanos inferiores al 15% de salud y los revela. Al activarse atacas violentamente a un campeón, infligiéndole daño físico. Si se usa en un objetivo marcado por esta habilidad, lo asesinarás instantáneamente y guardarás su alma, que incrementa en 10 tu daño de ataque permanentemente, además de reiniciar esta habilidad. Heh, ¿Dónde he visto esto antes? Deja hablo con mi compañero que va arriba"
Entonces así quedaba, Thresh y Ahri iban a enfrentarse con sus propios equipos. Era sin duda algo de lo que tendrían que hablar en un futuro, pero es algo que a ambos les intrigaba saber el resultado. Había que salirse de la rutina de vez en cuando para divertirse.
…
Temprano en el juego, iba como cualquier otro. Ahri, enfrentándose al odioso Fizz en la top lane, la tenía presionada. Ahri llegó a nivel 6 antes que Fizz, y estaba esperando la señal de su jungla, Jarvan IV, para entrar.
Jarvan entro, y Ahri comenzó el ataque desde su posición acorralada en torre, llevando a Fizz cerca de ella con Salvajismo y activando Tortura para realentizarlo con sus ataques. El príncipe demaciano utilizó sus movimientos típicos para acercarse y mantener a Fizz en su lugar. Ahri usó Asalto para mantener el daño, mientras que Jarvan usó Cataclismo.
Pudo saltar fuera, pero una marca de una calavera negra apareció en su cuerpo. Al aterrizar, Ahri usó Decapitación y pues… ya saben cómo acabo el despreciable pescado.
Más abajo unos segundos después, Talon se enfrentaba a Ekko en el medio. Thresh aguardaba en el arbusto de lado de Dragón esperando a que Ekko se posicionara mal. El joven se acercó a poner un centinela, pero Thresh utilizó Desaparición para que no lo viera, y le señaló a Talon para atacar.
Ambos aparecieron detrás de Ekko al mismo tiempo, mientras que el noxiano le hacia su combo típico, Thresh usó Absorción Vital para hacer daño. Tanto castigo obligó a Ekko a utilizar su Cronorruptura y alejarse un poco. Para su mala suerte, Thresh se había adelantado y usó Vórtice Apocalíptico. Permitiendo a Talon acercarse.
Aunque el zaunita usó todo lo que tenía para intentar escapar, Thresh era muy resistente lo que le dejó a Talon llevarse su vida.
Tanto Ahri como Thresh habían visto las jugadas del otro. Y ambos pensaron en que no podían esperar el encontrarse más tarde.
Tras el juego, aparecieron ambos en el mismo lugar. Exhalando, se sentaron lado a lado de nuevo. Ninguno se atrevía a mediar palabra. El equipo de Ahri había ganado, después de que ella se volviera tan poderosa junto con Jinx, a pesar de los intentos de Talon y Thresh que iban con el marcador a su favor.
Después de todo, a ellos no les afectaba en nada perder o ganar, a los invocadores era a quienes les volvían locos las derrotas, muchas veces se les agotaba la poca paciencia que algunos parecían tener por la edad.
"Eso fue… interesante" empezó Ahri
"Si"
Silencio incómodo
"¿Qué tal el… cambio?" pregunto Thresh
"Fue divertido ser la asesina por un momento"
"Y para mi ser el peleador"
"¿Te parece si… hacemos eso más a menudo?"
"Si tu quieres"
Se voltearon a ver y Thresh le lanzó una sonrisa divertida seguida de una imitación barata de los campeones denominados para el rol de 'asesino'
"Cuchillo, salto, salto, capucha, soy sigiloso"
Rieron juntos un momento
"Ahh, no sé Thresh, aún no me siento muy capaz…"
"¿Qué tal si usamos las copias esas que tienen los invocadores para practicar? Seguro que no les molesta"
"Pues… es buena idea"
Inmediatamente, el carcelero se levantó y le tendió la mano
"Vamos, que el nexo no se defiende solo"
Ya dentro, se organizaron para ir juntos a la línea superior mientras que los otros tres invocadores se dividían lo demás. Cerca de su torre, platicaron un poco
"Hace unos días, jamás habría pensado compartir algo contigo, Thresh"
"¿Es un halago o insulto?"
"Tómalo como quieras"
"Eres cruel"
"Mira quien habla"
Rieron un poco mientras los súbditos entraban. Pasaban los segundos, y Thresh había logrado clavar un par de ganchos, pero como el sospechaba, Ahri no estaba dando su 100%, teniendo él dos asesinatos y Ahri una muerte. Coincidieron en la fuente, y tras comprar un par de cosas salieron juntos de nuevo.
"Lo siento, Thresh. Pensé que me sentía mejor, pero-"
"Hey, está bien. Sólo recuerda lo que te dije"
"¿Lo de tu enamorada?"
"…Eso es en privado" dijo dándole un pequeño empujón
"¡Hey!" le regreso un golpe al brazo
"Oye, tranquila. Mejor pégales a ellos"
Enfrente estaba la torre exterior siendo atacada por los hologramas de Trundle y Rammus. Thresh preparó su Sentencia de Muerte, golpeando al rey de los troles. Ahri se agarró de su abrigo a pesar de que le haya dejado su linterna, dificultando el salto a Thresh pero permitiéndole acercarse a el.
Cuando llegaron, Ahri cayó al suelo por el impulso al lado de Rammus, quien por estar conjurado así la iba a espinar cayéndole con la espalda. Sin embargo, una guadaña color verde lo arrastró hacia dentro la torre junto con el otro holograma. Usando su agilidad, Ahri se levantó de un salto mientras Thresh conjuraba La Caja, encerrando a los enemigos. Ella sonrió y su antes única cola de zorro se dividió para formar nueve y sus ojos adoptaron un color azul brilloso mientras se lanzaba para adelante, diciendo algo para sus adentros.
"Gracias, Thresh"
Tiempo después, parecía que Ahri se estaba recuperando, cosa que a Thresh le alegraba como nunca en muchos años. Saliendo de una sala, ambos caminaron juntos hacia ningún lugar en concreto.
Los que los veìan pasar se extrañaban de verlos a los dos juntos, desde que sus naturalezas son completamente opuestas. Ahri te engañaba, usaba su belleza para atraerte y hacerte caer rendido ante sus pies; por lo menos morìan con una sonrisa. Thresh era alguien a quien le gustaba torturar, eso esta claro; antes y después de la muerte, no te librabas del sufrimiento eterno.
Pero a ninguno de los dos le importaba. Dicen que todos estamos en este mundo en busca de la felicidad, y ninguno de los dos la ha encontrado. Aun asì, definitivamente sería mas fácil si tienes alguien con quien buscarla.
"Ahri… si hay algo que debes saber es esto. No hay una sola persona, ser o espectro en este mundo que este libre del sufrimiento, porque debajo de lo que sea que parezcan todos a primera vista, no hay nadie que no sea una persona normal debajo de la piel"
Thresh recuerda haber visto una vez a Jinx, la terrorista que amenazaba con destruir Piltòver hasta las cenizas, recargada en una pared de la Grieta viendo una fotografía después de que acabara el evento. No tenía su expresión de siempre, y puede que sus ojos le hayan jugado una broma, pero podría jurar que viò una pequeña làgrima mientras acariciaba la imagen diciendo algo que no pudo escuchar por la distancia.
La hechicera no dijo una solo palabra, pensando todo el camino en lo que le acaba de decir. Para ella, Thresh era alguien que podía enseñarte muchas cosas, pero no podía arreglar sus propios sufrimientos. Porque el, todo el dia, todos los días, a cada hora, los acallaba.
"Listo, hemos llegado"
Ahri reaccionò a su voz y mirò a su alrededor, parecía que estaban en un jardín ubicado al oeste de la Academia. La luz de la luna brillaba, los pastos y las flores se movían al pasar del viento. Caminaron hacia un lugar donde terminaba el jardín, un carco de piedras pequeñas indicando que había una pendiente con un lago abajo.
La luna se reflejaba en el agua, y el toque del viento frío hizo templar un poco a la kumiho de vez en cuando, pero lo podía soportar. Ella diò un suspiro ante la maravillosa vista.
"¿Es hermoso no crees?" le pregunto al carcelero, quien mantenía su mirada en el cielo con los brazos cruzados
"Si" lo que parecía ser una expresión de tristeza marcaba su rostro
"¿Qué pasa?" se giro alarmada
"Nada… solo que estaba pensando en algo"
Ella no supo que contestar, optando por quedársele viendo fijamente, observando como parecía venirse abajo lentamente.
"Todos creen que sigo aquí como un castigo a mis actos, pero yo creo que es por algo màs. Despues de todo, también dicen que los espectros caminan en el mundo de los vivos por algo que ellos no pudieron completar en vida, y que no descansaran hasta cumplirlo.
Yo creo… que estoy aquí para encontrarla. Nunca supe nada mas de ella después de que me mando su ultima carta días antes de mi muerte, pidiéndome perdón.
Han pasado siglos y lentamente me quedo sin esperanza, pero creo que una vez que logre saber su destino y encuentre su espectro, o al menos su alma…
Creo que será cuando podrè descansar"
Los ojos de Ahri humedecieron ante tal confesiòn, un nudo en su garganta le dificultaba hablar, pero parecía que ni el querìa hacerlo.
Porque estaba llorando con la cabeza baja. La kumiho pensó que tal vez era cierto que la única razón por la que un hombre podía llorar es por amor.
En un intento por reconciliarlo, Ahri le regalò un abrazo sin decir nada, hundiendo su cabeza en su pecho. Èl se quedo paralizado por unos instantes, pero la abrazò de vuelta, feliz de que al fin parecía que las cosas mejoraban.
La vida no es tan difícil después de todo…
