CAPITULO 22

Kurt estaba muy preocupado. Habían pasado tres horas desde el horario de salida de la escuela y Blaine no aparecía por ningún lado. Muchos mensajes de texto enviados y varios llamados a su celular, ninguno de ellos respondido. Kurt caminaba de un lado a otro del departamento, ya estaba comenzando a asustarse.

"¿Llamaste a tu papá?" Preguntó Carole, que estaba en el apartamento haciéndole compañía a su hijastro. "Quizás esté trabajando en la tienda". Dijo ella como si esa fuera la opción más obvia.

Kurt suspiró. "No había pensado en eso. Puede ser que esté trabajando, el mencionó que quería hacer horas extras para conseguir un poco más de dinero a partir de las propinas."Marcó el número de la tienda un poco más tranquilo, tenía la esperanza de que su novio esté ahí.

"Hummel e hijos. ¿En qué puedo ayudarle?"

"Finn, soy Kurt. Pásame con Blaine, por favor" Exigió Kurt.

"Uhmm… Blaine no está aquí" Finn miró hacia sus costados asegurándose de que Blaine verdaderamente no estaba allí

"¿Estás seguro? ¿No lo viste en ningún momento?" Kurt preguntó, ahora estaba más preocupado que antes.

"Estoy seguro. La última vez que lo vi fue en la escuela y estaba recogiendo las cosas de tu casillero."

"Ok. Gracias, Finn. Si lo vez, por favor dile que lo estoy buscando y que se comunique conmigo"

"Lo haré, no te preocupes. Adiós".

"Adiós, Finn" Kurt cortó la llamada y se sentó en el sofá, moviendo sus manos por su vientre.

"¿Entonces?" Preguntó Carole sentándose al lado de su hijastro.

Kurt cerró los ojos y apoyó la cabeza en el respaldo del sofá. "Nada. Blaine no está en la tienda. Ya llamé a Quinn, tampoco está con ella."

"Bueno, no te preocupes. Seguro que en cualquier momento se comunica contigo" Dijo Carole mientras acariciaba la mano de Kurt. De pronto, el teléfono celular de Kurt comenzó a sonar. "¿Lo ves?. Ahí está" Ella dijo con una sonrisa.

Kurt miró la pantalla de su celular, Numero desconocido, titilaba en la pantalla. Las manos del chico comenzaron a temblar y su cara estaba más blanca que de costumbre, pero se armo de valor y contestó la llamada. "¿Hola?" Respondió temeroso.

"Kurt, soy Blaine."

"¡Blaine! ¿Dónde diablos estás? Estuve intentando locali-" Kurt dijo casi gritándole a su novio mientras se paraba del sofá, Carole lo siguió detrás.

"¡Kurt, por favor escucha!" Blaine interrumpió a Kurt para que lo dejara hablar. De fondo, Kurt podía escuchar voces y teléfonos sonando. "¿Está Carole todavía contigo?"

"Si, está aquí, pe-"

"Pásame con ella" Pidió Blaine, tenía la voz un poco más tranquila, para no preocupar a Kurt.

"¡Dime que está sucediendo Blaine!" Exigió Kurt, colocando la mano que le había quedado libre en su cintura.

"Kurt, por favor, pásame con Carole. ¡Ahora!" Kurt resopló, pero hizo lo que le pidió su novio.

"Quiere hablar contigo" Kurt dijo extendiéndole el teléfono a su madrastra. Ella lo miró extrañada y Kurt se encogió de hombros.

"Hola, Blaine" Dijo la mujer dulcemente cuando acercó el teléfono a su oreja. Kurt quiso escuchar la conversación acercándose al teléfono, pero Carole se alejó para que él no oyera nada. "Aha… si… Oh, Dios" Carole se colocó una mano en su pecho y Kurt temía lo peor. "… de acuerdo. Llamaré a Burt… si… no te preocupes. Adiós, cuídate." Mientras la mujer hablaba, sus ojos iban haciéndose cada vez más grandes y llenos de preocupación. Kurt se mordía las uñas por los nervios.

"¿Y entonces?"

"Kurt… Blaine está… detenido" Carole dijo.

"¿Detenido? Pero ¿Por qué? No puede ser, seguro hay un error…" Kurt decía temblando mientras caminaba de un lado a otro en un pequeño espacio.

Carole lo sostuvo de los hombros y lo obligó a que la mire. "Tranquilo, Kurt. Respira…" Indicó Blaine. Kurt inhaló y exhaló un par de veces hasta que su ritmo cardíaco se calmó. Su madrastra lo llevó hasta el sofá y lo ayudó a sentarse. Kurt se sentó muy recto, con las manos apoyadas en su regazo y los ojos llenos de lágrimas, esperando a que la mujer le siga contando. "Te voy a decir lo que sucedió, pero tienes que prometerme que vas a estar tranquilo, ¿de acuerdo?" Kurt asintió con la cabeza. "Bien. Uhmm… Blaine está detenido en la delegación de policía, por golpear a un chico en la escuela hasta dejarlo inconsciente"

"¡¿Qué?! No, no puede ser cierto. Tengo que ir a verlo." Ante la noticia, Kurt estaba más nervioso que antes. Se levantó del sofá y tomó su chaqueta y las llaves, pero Carole lo tomó por la muñeca y lo hizo sentar otra vez.

"¡Kurt! Me prometiste que ibas a estar tranquilo" Carole dijo e hizo que Kurt se sentara de nuevo. "Vamos, respira" mientras Kurt respiraba y las lagrimas corrían por sus mejillas, Carole le trajo un vaso de agua. Se lo entregó y con manos temblorosas, Kurt apoyó el vidrio en sus labios y apenas sorbió un poco del líquido.

"Tengo que ir a verlo, Carole" Susurró Kurt.

"No, Kurt. No ganamos nada estando allí, no podemos hacer nada" Ella tranquilizó a su hijastro.

"Es que… es tan injusto. Cuando él quedó hospitalizado por los golpes de Sebastian, la policía no se lo llevó detenido" Kurt estaba indignado. Tenía razón, nadie había hecho nada contra Sebastian.

"Lo sé, cariño. Ahora, necesito que me digas donde está la agenda de Blaine. Tengo que contactar a su abogado, y también tengo que llamar a tu padre. Yo me quedaré contigo, tu necesitas descansar"

"Gracias, Carole" Dijo Kurt con una sonrisa forzada en su rostro. "La agenda de Blaine está en el cajón de la mesa de noche, del lado izquierdo." Kurt indicó, todavía con la voz temblorosa. Carole se levantó y fue a buscar la agenda para hacer las llamadas pertinentes.

Kurt se quedó solo en la sala. Respiró profundo un par de veces, los ojos cerrados y las manos apoyadas en su estómago. No sabía porque Blaine había hecho semejante cosa, ni tampoco sabía a quién había golpeado. Tenía sentimientos encontrados. Por un lado estaba enojado por hacer una cosa así, y por el otro estaba seguro que lo había hecho para defenderlo, o a su hijo.


Blaine estaba sentado en una de las incómodas y frías sillas de la delegación de policías. Los codos sobre sus rodillas, y las manos sosteniéndose la cabeza. Repasaba una y otra vez lo que había sucedido horas antes, en su mente. Pensaba en Kurt, luego en Karofsky tirado en el suelo, y sus pensamientos lo llevaban otra vez a su novio y a su hijo.

Con la cabeza gacha, Blaine veía los pies de diferentes uniformados que iban y venían, haciendo golpear sus botas en el piso sucio. Presuntos ladrones, asesinos y prostitutas desfilaban por el lugar con las manos esposadas en sus espaldas. Ellos iban directamente al calabozo. Blaine solo esperaba ahí.

A su lado, sentado, estaba Burt. A pesar de que Blaine era emancipado y mayor de edad para la ley, necesitaba la ayuda de un adulto. Y además de Burt, Blaine estaba esperando a que su abogado llegara.

Entre todos los sonidos de la delegación, gente halando, teléfonos, ruidos de computadoras, y presos gritando por su libertad; Blaine esuchó una voz familiar. Levantó la cabeza y hacia él caminaba su abogado, vestido de traje negro y con un maletín en su mano.

"Blaine" El hombre se acercó al chico. Blaine se paró y abrazó a su abogado y al único amigo adulto que tenía.

"Rick, me alegra mucho de que estés aquí" Blaine dijo cuando se soltó del abrazo del hombre. Burt estaba parado a su lado, esperando a ser presentado. "El es el padre de mi novio, Burt Hummel." Blaine señaló a Burt. El papá de Kurt extendió su mano y saludó con un apretón al abogado. "Burt, él es el Doctor Richard Jaller, abogado de mi tío, mi actual abogado y mi amigo. Fue él quien me ayudó a emanciparme de mis padres"

"Bien, basta de presentaciones" El abogado dijo seriamente. "Pedía que me asignaran una oficina privada para que podamos charlar de lo que sucedió." El hombre dijo, Blaine y Kurt asintieron con la cabeza y siguieron a una mujer oficial de policía quien los guió hasta un lugar donde Blaine pueda hablar con su abogado.

Una vez llegados a la oficina, Blaine y Rick se sentaron en una pequeña mesa, Burt estaba parado y apoyado contra la pared.

"Quisiera escuchar lo que Blaine tiene para decir, si eso está bien" Burt dijo. Blaine asintió con la cabeza, él también quería que escuche lo que tenía para decir.

"Blaine, necesito que me cuentas, con detalle, que es lo que sucedió desde que te levantaste. Por favor, sé completamente honesto conmigo. No puedes pasar nada por alto, y lo más importante, no mientas." El Dr. Jaller sacó unos papeles del portafolio.

Blaine se aclaró la garganta antes de hablar. "Antes que nada, Rick, debes saber que estpy viviendo con Kurt, mi novio. Y él está… embarazado"

"Oh Blaine. ¿Vas a ser padre?" El abogado dijo mientras se formaba una sonrisa en su boca. Blaine asintió con la cabeza. "Te felicito, amigo" El doctor Jaller dijo y Blaine le susurró un pequeño 'gracias'. "Ahora, supongo que eso tiene que ver con lo que sucedió hoy, ¿no es así?" Otra vez, Blaine asintió y comenzó a hablar.