CAPITULO 24

El embarazo de Kurt ya estaba en la semana catorce. Los días anteriores, Kurt se los pasó estudiando para sus exámenes finales. El señor Shue fue el maestro que la escuela le había asignado, él estaba feliz por eso.

Como Blaine ya no podía volver a la escuela, debido a su expulsión, se pasaba casi el día entero en el taller de su suegro, trabajando. Estaban ahorrando para comprar todo lo que un bebé necesitaba.

Todo el asunto de Karosfky no estaba olvidado por completo, pero tampoco hablaban de ello.

"¿Blaine…?" Kurt dijo con un poco de nervios. Los dos estaban sentados uno frente al otro, en el desayunador de la cocina. Blaine desayunaba huevos revueltos, café y jugo de naranja; mientras que Kurt se terminaba lo que quedaba del lemmon pie que había comprado su novio para él, el día anterior.

"¿Mmmm…?" Blaine tenía la boca ocupada con comida.

"Uhmm… quería pedirte permiso para algo" Kurt dijo mientras se acomodaba en su silla. "Bueno… no es exactamente permiso… es decir, es mi casa también… o sea, yo vivo aquí y por ende tu hijo también, entonces-"

"Kurt, sabes que puedes decirme lo que sea" Blaine dijo con una sonrisa antes de tomar un sorbo de café.

Kurt retorció sus manos, con nervios. "Bueno… es que extraño a mis amigas del Club Glee, y quería invitarlas a… una pijamada… aquí. Y además es para festejar que ganaron el Campeonato Nacional de Coros."

Blaine debatió consigo mismo. Estar rodeado de chicas no era la suyo, pero sí era lo de Kurt. Siempre era feliz cuando sus veía a amigas, y a pesar de que a Blaine no le gustaba nada la idea de que invadan su casa, aceptó, después de todo como dijo Kurt, esa casa también era suya y de su hijo. "Claro, no hay problema" Blaine le dijo sonriendo.

Kurt gritó de alegría y corrió hacia su novio, sentándose a horcajadas en su regazo. "Gracias, gracias, gracias" dijo entre besos.

Blaine lo sostenía de la cintura atrayéndolo más cerca, para que sus entrepiernas se toquen. "No tienes que agradecerme nada. Puedes traer a quien quieras a esta casa, es tanto tuya como mía." Dijo y lo besó con mucha pasión. Kurt respondió de igual manera, dejando que sus lenguas se encontraran en un beso fogoso. El chico embarazado comenzó a mover sus caderas, sintió a través de la fina tela de su pantalón de dormir como el miembro de su novio se hacía cada vez más duro.

Blaine se separó del beso para recuperar el aliento. "Debo ir al taller." Dijo con la respiración agitada.

"¿No tienes tiempo para… un rapidito?" Kurt dijo poniendo su mejor voz y cara de niñito inocente. Lo miró desde sus pestañas y sacó el labio inferior para afuera. Él sabía que con ese jueguito calentaba a su novio.

"Para ti, tengo toda una vida" Dijo Blaine. Acercó su boca a la de Kurt y se besaron muy fuerte y duro.


Blaine y Finn estaban en un descanso del trabajo del taller, ese mismo viernes en la tarde. Compartían un refresco y unas galletas que Carole había horneado para ellos. Los dos chicos se habían vuelto bastante unidos las últimas semanas. Se llevaban bien, se podría decir que eran casi amigos, no solo cuñados.

"Así que… me dijo Rachel que Kurt hará una pijamada" Finn dijo con la boca llena de galletas.

Blaine asintió con la cabeza y tragó lo que estaba masticando antes de hablar. "Si. Kurt extrañaba a sus amigas, por eso se le ocurrió la pijamada. Aunque nunca he entendido bien que hacen las chicas y Kurt cuando se juntan" Blaine dijo mirando hacia la nada.

"Bueno, ellas se juntan para hablar, hacerse las uñas, ponerse mascarillas en el rostro, pepinos en los ojos, esas cosas…"

"¿Y de que hablan?"

"De cabello, de moda… y de chicos, obviamente."

"¿Cómo es que sabes todo eso?"

"Es que Kurt siempre organizaba pijamadas cuando vivía con nosotros." Finn dijo. "¿Y tú que harás?" Preguntó Finn, Blaine se encogió de hombros. "Mira… Puck, Sam y yo iremos a la casa de Artie a jugar juegos de video. ¿Quieres unirte a nosotros?"

Los ojos de Blaine se abrieron grandes, era la primera vez que lo invitaban a pasar el tiempo con chicos de su edad de una manera sana. "Bueno, no estaría mal. Pero no quiero dejar a Kurt solo en la noche, a pesar de que esté con sus amigas. No me sentiría seguro." Él dijo y el chico más alto asintió con la cabeza. "Pero…" Siguió Blaine. "Pueden venir a mi casa en algún momento. Tengo unos juegos de video nuevos con unos excelentes gráficos" Contó Blaine, sacando su lado infantil y nerd.

Finn sonrió. "Eso sería genial" Dijo. Los dos chicos levantaron sus manos y las chocaron como dos buenos amigos.


Kurt abrió la puerta de su departamento y vio a sus amigas Mercedes, Tina y Rachel paradas del otro lado, sonriendo y cargando sus mochilas y bolsas de dormir. Había invitado a Quinn pero la rubia rechazó la invitación argumentando que 'esas cosas no son lo suyo', pero prometió que un día iría a cenar con ellos. Tampoco invitó a Santana, por lo que había tenido con Blaine, hubiera sido muy incómodo para los tres. Y como no invitó a Santana, tampoco invitó a su novia Brittany, Kurt lo lamentó porque se lleva muy bien con la Cheerio.

"¡Hola, bienvenidas!" Dijo Kurt sonriendo y se hizo a un lado para que las chics pudieran pasar. Ya tenía su pijama puesto.

Las tres entraron y miraron la casa detenidamente, asombradas. "¡Wow! Kurt, tienes una casa muy bonita" Mercedes dijo mientras dejaba su bolso sobre el sofá.

"Si, es preciosa. ¿Tú la decoraste?" Tina dijo luego.

"Gracias, chicas. Pero no, no la decoré yo. Fue el tío de Blaine, en realidad. Yo solo le agregué unos detalles… y la mantengo ordenada." Kurt dijo con una sonrisa.

"Pues, te felicito, está muy bonita" Rachel dijo mientras miraba la cocina.

"Vengan que les muestro la habitación." Kurt indicó y las chicas caminaron detrás de él.

Los cuatro entraron en la habitación. Las chicas elogiaban la elección de colores y su combinación.

"¿Y esto?" Dijo Tina entre risas señalando el saco de box. Kurt sonrió también, todo aquel que entraba en el cuarto preguntaba por eso.

"Es de Blaine. Le gusta hacer ejercicios por la mañana, a veces también sale a correr." Explicó el chico.

"Y… ¿Qué se siente vivir solo, con un hombre?" Preguntó Mercedes sentada en la cama de los chicos.

Kurt suspiró y se sentó a su lado. "Bien, al menos con Blaine. Él es bastante ordenado. Si, a veces deja la ropa tirada, pero luego le pongo cara de enojado y la levanta en seguida. A veces tiene actitudes así, pero la mayoría del tiempo no. Es un buen compañero de convivencia." Kurt contaba mientras se acariciaba el vientre distraídamente. Tina notó el gesto.

"¿Y este pequeñito de aquí, como está?" Ella dijo haciendo voz de bebé cuando se sentó al lado de Kurt y tocó la panza del chico.

Kurt sonrió y miró su propio vientre, que ya era notable. "Y este de aquí sigue creciendo." Él dijo tratando de imitar la voz que hizo su amiga, pero le salió más nasal haciendo reír a las chicas. "Estamos cumpliendo la semana catorce."

"¿Van a querer saber el sexo del bebé?" Rachel preguntó arrodillándose frente al chico.

"No, preferimos que sea sorpresa. De todas maneras todavía faltan como seis semanas para eso."

Luego de que Kurt les mostrara su departamento, las chicas se pusieron su pijama. Se sentaron en la alfombra de la sala y se colocaron unas mascarillas en el rostro de un color verde. Tina estaba pintando las uñas de mercedes y Kurt le colocaba ruleros en la cabeza de Rachel. Todos charlaban animadamente, las chicas le contaron de su experiencia en las Nacionales. Habían invitado a Kurt y Blaine, pero no pudieron asistir debido a que la competencia era en Chicago y Kurt prefirió no hacer un viaje, ni siquiera en avión. Era algo que iba a lamentar siempre, pero primero estaba su bebé.

Blaine llegó a su casa luego de trabajar en la tienda de Burt. Antes de abrir la puerta, podía oír las risas y la música proveniente de adentro. Blaine sonrió antes de abrir.

Cuando entró vio a las tres niñas y a Kurt que lo miraban, las chicas se quedaron congeladas en sus lugares. Tenían puesta la mascarilla facial color verde, esa que una vez Kurt se había hecho y le había dicho que era de palta. Él se detuvo un segundo con la puerta abierta y sonrió por dentro. Finn tenía razón con los de las mascarillas. Esto parece una convención de Shrek, pensó él.

"¡Hola!" Saludó mientras cerraba las puertas. Las chicas contestaron el saludo tímidamente. Blaine creía que debajo de esa pasta verde que tenían, estaban sonrojadas de vergüenza. "Hola, amor" Dijo cuando se arrodilló al lado de su novio.

"Hola, cariño" Saludó Kurt. Los dos se dieron un pequeño beso en los labios. Las chicas ladearon la cabeza y dijeron 'aaww'. Luego Blaine se inclinó y besó el vientre de Kurt, como lo hacía cada vez que se veían. Otra vez las chicas dijeron 'aaww'. Kurt sonrió y Blaine le volvió a besar los labios, pero cuando se separaron una mancha verde quedó en la nariz de Blaine. Kurt pasó su mano para quitársela y Blaine llegó a besarle la palma. Kurt se mordió el labio inferior y sus mejillas se volvieron rojas, aunque no se veían, podía sentir el calor que le proporcionaba. De nuevo, las chicas hicieron 'aaww'.

Blaine sonrió y se paró. "Me voy a dar una ducha." Dijo y besó el cabello de su novio. Luego entró en el baño, pero no cerró la puerta del todo, quería escuchar lo que decían.

"Ustedes se ven tan lindos juntos" Dijo Mercedes, soñadora.

"Si. Quien iba a creer que un chico como Blaine podría ser tan tierno" Agregó Tina juntando sus manos sobre su pecho.

Kurt suspiró enamorado. "Es super tierno, y amable, gentil, cariñoso, comprensivo, dulce… lo amo, es mi príncipe azul" Kurt dijo. Blaine, que había estado escuchando todo, sonrió.

"Me encantaría encontrar alguien así" Mercedes dijo.

"¡Hey! Hablando de eso… ¿Qué hay entre tu y Sam?" Rachel preguntó pícara y guiñando un ojo, los demás esperaron expectantes las respuestas, Mercedes escondió su cara entre sus manos. Blaine cerró la puerta del baño y comenzó a desvestirse. Lo que hablarían no era de su incumbencia. Pero otra vez, pensó que Finn tenía razón, ahora hablaban de chicos.