CAPITULO 26

La joven pareja se dirigía al centro comercial de Lima. Faltaban pocos días para el baile de graduación y necesitaban comprar un traje.

Blaine le había dicho a Kurt que no necesitaban trajes nuevos, puesto que tenía muchos y todos estaban casi nuevos y él podía pedirle prestado uno a su amigo abogado. Kurt se sintió muy ofendido. "Kurt Elizabeth Hummel jamás repite su ropa y mucho menos permitirá que su novio use uno prestado" Dijo y Blaine sonrió.

Días antes, Kurt había acompañado a sus amigas a buscar un vestido perfecto para cada una y de paso había visto un esmoquin muy elegante para él y otro, un poco más informal, para su novio.

Habían recorrido cada tienda y las chicas se habían probado un millón de vestidos de diferente tipo, color y tela, hasta que cada una encontró el adecuado, combinando con los zapatos. Se habían tardado más de lo habitual, porque con cada prueba de vestido, Kurt se emocionaba y lloraba.

"¡Tada!" Mercedes cantó mientras abría la cortina revelándose con un precioso vestido color azul zafiro que le quedaba muy bien con el tono de su piel.

"Oh por Dios, Mercedes… te ves preciosa" Tina dijo y Rachel estuvo de acuerdo.

"Me encanta este color" Dijo la chica sintiendo la textura del vestido. "Y tu Kurt, ¿Qué opinas?" Preguntó girando para mostrarse.

Kurt tenía los ojos con lágrimas. "Estas… estas hermosa, Mercedes" Dijo y comenzó a llorar.

"Aww Kurtie" Dijeron las chicas y se acercaron para abrazarlo, lo que lo hizo llorar mas.

"Lo siento. Es que estoy muy sensible" Se disculpó mientras se secaba las lágrimas del rostro. Lo mismo sucedió durante toda la tarde. Cuando llegó al departamento estaba muy cansado, y no de caminar, sino de llorar todo el día.

Ahora, era su turno. Por eso recorrieron con Blaine algunos de los lugares más distinguidos del centro comercial.

"Kurt, no sé cómo vamos a pagar esto, es mucho dinero y no podemos gastar lo que no tenemos." Blaine dijo mirando las etiquetas de las camisas.

"Lo sé, por eso le pedí dinero a mi papá" Comentó Kurt mientras le daba a Blaine algunas camisas, pantalones y chaquetas para que se pruebe.

"Kurt, no le voy a pedir dinero a tu papá para que compre mi ropa" Blaine dijo orgulloso.

"Sabía que ibas a decir eso, así que hablé con mi papá para pedirle un adelanto de nuestro sueldo, luego él nos lo restará de a poco. Ahora, ve a probarte todo eso, yo te esperaré afuera." Ordenó Kurt mientras se dirigían a los probadores. Blaine entró con todo lo que le había dado su novio y comenzó a vestirse, Kurt lo esperó sentado en un sofá que había frente a los probadores.

"Blaine, ¿te falta mucho? Estás tardando una eternidad, amor" Kurt dijo perdiendo la paciencia.

"Es que… no estoy seguro de esto. No es lo mío, no estoy cómodo." Blaine contestó desde adentro.

"A ver, sal para que te vea." Kurt dijo y se paró del sillón para esperar a su novio.

Blaine corrió la cortina salió del pequeño cubículo, luciendo un traje negro con líneas muy finas grises, una camisa blanca y una corbata de moño. Kurt se quedó sin habla, la chaqueta hacía resaltar sus anchos hombros y en pantalón le ajustaba perfectamente, y ni hablar del moño. Blaine se veía elegante y sexy, pero a la vez muy tierno.

"No lo sé, Kurt, me siento… raro" Dijo mirándose a sí mismo.

"Oh Dios, Blaine. Te ves tan… tan guapo" Kurt dijo mientras se acercaba a él.

"¿Tú crees?" Preguntó Blaine incrédulo.

"Mhhmm" Asintió Kurt mientras le arreglaba el cuello de la camisa. "Me dan ganas de…" Susurró, miró hacia ambos lados para vigilar que nadie los viera y se mordió el labio. Empujó a Blaine hasta el probador y cerró la cortina.

"¿Qué haces?" Preguntó Blaine mientras sentía los besos de su novio recorrer su cuello.

"Cumplo una fantasía." Dijo mientras desabrochaba la camisa de Blaine. "¿Nunca fantaseaste con hacerlo en un probador de una tienda?" Kurt susurró y terminó por desabotonar la camisa y siguió con los pantalones.

Blaine sonrió. "No" Dijo con una risa.

"Bueno, yo sí… y quiero hacerla realidad ahora" Dijo suavemente en el oído de Blaine.

Blaine sonrió y tomó a Kurt por la cintura. Los dos comenzaron a besarse frenéticamente, mientras sus cuerpos se pegaron y sus manos recorrieron la espalda del otro. Labios moviéndose con hambre y lenguas luchando por el dominio, los dientes chocaban y el calor aumentaba en el pequeño espacio que compartían. Blaine levantó unos centímetros a Kurt para girar y dejarlo de espaldas contra una de las paredes de madera, haciendo sonar cuando golpeó su cuerpo.

"¿Crees que esto resista?" Murmuró Blaine contra los labios de Kurt.

"No lo sé, probemos…" Respondió Kurt con el poco aliento que tenía. Blaine sonrió y volvieron a besarse como antes.

Blaine apretó su cadera contra la de Kurt, haciéndolo gemir cuando su miembro erecto chocó contra la pelvis. Blaine sonrió en la suave piel del cuello de su novio. Dejó unas pequeñas marcas ahí, y luego bajó un poco más sus labios para besar la piel descubierta de la clavícula. Kurt tenía los ojos cerrados y gemía con cada tacto de los labios de su amor, las manos acariciaban la nuca y se enredaron en sus rizos. Blaine pasó sus manos por el pecho de su novio, apretando sus pezones por arriba de su camisa y luego bajó hasta su vientre, acariciándolo suavemente, mientras sus bocas seguían unidas. Sonrió al sentir como el estómago de Kurt había crecido. Sus manos siguieron bajando hasta toparse con el pantalón, lo desabotonó, bajo el cierre y lo dejó caer al suelo junto con sus boxer, Kurt levantó los pies para quitárselos de los tobillos.

Mientras volvía a besar su cuello, Blaine pasó sus manos por la espalda baja de Kurt y luego a las mejillas de su trasero, apretándolas y dándole un masaje, Kurt gimió en su oído. Luego las palmas de las manos de Blaine siguieron su camino por la suave piel de los muslos de su novio y con un poco de fuerza lo levantó. Kurt entendió la señal y con un pequeño salto, envolvió las piernas en la cintura de Blaine, que ya se había bajado los pantalones. Blaine pasó un dedo por el clítoris de Kurt, y el chico gimió de placer, luego su dedo viajo hasta su entrada y sintió la humedad acumulada allí.

"Estas tan mojado, solo para mi" Gruñó en el oído de Kurt, haciendo que se estremezca cuando sintió el aliento cálido en su oreja.

"Para ti, solo para ti…" Respondió Kurt en un susurro. Blaine lo volvió a besar para distraerlo, y penetró su miembro hinchado y caliente en la vagina de su novio. Kurt gimoteó y se aferró al cuello de Blaine y suavemente dejó caer sus caderas para quedar completamente envuelto en el pene de Blaine.

Blaine lo abrazó bien fuerte por la cintura con un brazo y con el otro se sostenía en la pared. Juntó la frente con la de su novio y se miraron a los ojos. Lentamente comenzó a moverse y Kurt acompañó moviendo sus caderas. Las embestidas comenzaron a ser cada vez más fuertes y los dos no podían reprimir más sus gemidos, entonces taparon sus bocas con la boca del otro para evitar cualquier sonido. Kurt lo sentía, sentía que en cualquier momento iba a venir, y podía sentir como el pene de Blaine latía en su interior. Giró la cabeza y miró el espejo de cuerpo entero en la pared, que le devolvía la imagen de los dos haciendo el amor. Cuerpos brillantes cubiertos de sudor, cabellos despeinados, músculos contraídos por la fuerza que cada uno ejercía y la excitación aumentó al ver esa imagen y al pensar que podrían ser descubiertos en cualquier momento. Kurt sonrió y tomó la cara de Blaine que estaba en su cuello y le giró la cabeza para que mirara el reflejo, nunca dejaron de mover sus caderas.

"Eres tan hermoso" Susurró Blaine mirando el cuerpo de su novio a través del espejo y poniendo especial atención en el vientre de Kurt.

"Tú lo eres" Kurt dijo casi sin aire. Blaine sonrió y apretó más sus caderas y el clítoris de Kurt rozaba los vellos púbicos de la base del pene de su novio, haciéndolo estallar de placer. Blaine apoyó la frente en el cuello de Kurt y apretó los ojos cuando vino dentro de su novio. Siguieron moviéndose un poco más hasta bajar de su orgasmo, compartiendo besos perezosos y el aire que salían de sus bocas, hasta que se quedaron quietos en esa posición.

"Eso fue… wow" Kurt dijo con una sonrisa cuando recuperó la respiración.

Blaine largó una pequeña carcajada. "Lo se" Dijo y salió de dentro de Kurt y lo ayudó a ponerse de pie. Pero las piernas de Kurt se sentían como gelatina y lo hizo caer un poco, pero fue atrapado por Blaine que lo sostuvo de los brazos. Los dos sonrieron y se dieron un beso tierno en los labios.

"¿Señor…?" Los dos escucharon una voz femenina que veía del otro lado de la cortina.

"Es la vendedora" Murmuró Kurt. Blaine puso un dedo en sus labios haciéndolo callar.

"Si, uhmm… ya estoy." Dijo Blaine asomando solo la cabeza por la cortina. "Me llevo este traje que me estuve probando" Dijo.

"De acuerdo" La vendedora dijo sonriendo. "¿Su novio? Estaba aquí hace un momento" La chica dijo mirando hacia todos lados en busca de Kurt.

"Uhmm… si, salió a tomar aire. Enseguida regresa." Contestó Blaine. Kurt tuvo que taparse la boca para aguantarse la risa. La chica se fue y Blaine volvió a cerrar la cortina. "Bien, primero salgo yo, y luego tú" Blaine le dijo y Kurt asintió con la cabeza. "Te amo" Le dijo antes de darle un beso.

Blaine volvió a colocarse su ropa, se acomodó el cabello y salió del probador con el traje, la camisa y moño en los brazos. "Esto es lo que llevo" Dijo Blaine entregándole a la vendedora la ropa. Ella sonrió mientras la doblaba y la guardaba en una bolsa. Kurt regresó un minuto después. "¿Te sientes mejor, amor?" Preguntó Blaine haciéndose el disimulado.

"Si, mucho mejor" Contestó Kurt. "Este pequeño de aquí me tiene loco" Dijo frotándose el vientre con cariño. Ambos chicos se miraron y compartieron una sonrisa cómplice.