Advertencia: Violencia física y verbal, intento de violación.
CAPITULO 30
"¿Qué… q-que estás haciendo aquí?" La voz de Kurt preguntó temblorosa, sus manos fueron directamente a su vientre, esperando poder defender a su bebé de la persona que estaba parada en la puerta de su hogar.
"¡Sorpresa! ¿Hey… porque esa cara? Solo vine a visitar a un viejo amigo y a felicitarlo por su embarazo"
"S-Sebastian, no-" Kurt tartamudeó al pronunciar su nombre.
"¡Mírate! Te queda muy bien la barriga." Dijo señalando el vientre de Kurt, y Kurt abrazó más apretado su estomago. "¿No te alegra verme?" Preguntó sombríamente el joven que estaba parado en la puerta.
"No, Sebastian. Por favor vete. Déjanos tranquilos, a mí y a mi familia." Kurt dijo. Intentó cerrar la puerta, pero el pie de Sebastian Smythe se interpuso entre la puerta y el marco, imposibilitando que Kurt la cierre.
"¡Hey! ¿Dónde quedaron tus modales? ¿No me invitas a pasar?" Preguntó con sarcasmo. Abrió la puerta con fuerza y Kurt se tiró hacia atrás, para impedir que lo golpee. Sebastian logró entrar, cerró la puerta detrás de él, pero no pasó llave. "Wow… tienen un bonito lugar aquí, tú y tu familia" El Warbler dijo tomando las palabras de Kurt en broma.
"Vete, Sebastian. Blaine estará aquí en cualquier momento" Kurt dijo, pero su voz salió como un susurro. El miedo estaba apoderándose de su cuerpo. Él sabía que Sebastian no estaba ahí para nada bueno. Si quería hacerle daño a su bebé seguro que podría, pero Kurt lucharía con todas su fuerzas para no dejar que lo haga.
Sebastian se acercaba a él lentamente, mientras Kurt caminaba hacia atrás sosteniendo su vientre. "¿Crees que soy idiota?" Sebastian agarró fuertemente a Kurt de los bíceps y lo sacudió. "Tu estúpido novio no vendrá por varias horas. Lo que nos da mucho tiempo para divertirnos"
"Por favor, Sebastian. Voy a tener un bebé" Kurt decía con apenas un hilo de voz, mientras Sebastian seguía llevando a Kurt hasta la habitación. "No le hagas daño a mi bebé. Él es inocente, no tiene nada que ver contigo." Rogó mientras las lágrimas caían en sus mejillas.
"¿Tu bebé?" Rió Sebastian. "Querrás decir tu pequeño monstruo… un monstruito creado por un fenómeno como tú y un rebelde sin causa como Anderson" Gruñó Sebastian empujando a Kurt en la cama. "Si eso que llevas dentro tuyo, fuese mío, ten por seguro de que te haría abortar"
Kurt gimió de dolor cuando cayó fuerte sobre el colchón. Veía obscuridad en los ojos de Sebastian, odio y lujuria en ellos. Ahora sí, estaba temiendo por la vida de su hijo. "Por favor, Sebastian. No sé qué te hice para que me odies tanto." Kurt murmuró, la voz ahogada en un sollozo mientras Sebastian se quitaba la camisa.
"¡¿Qué me hiciste?! ¡Encamarte con el primero que se te cruzó y quedarte embarazado! ¡Eso me hiciste! ¡Tomarme como un idiota durante dos años!" Sebastian gritó, se arrodilló en la cama entre las piernas de Kurt.
Kurt trató de empujarlo y tirarlo de la cama, pero Sebastian lo agarró de las muñecas y las colocó en el colchón arriba de su cabeza, tirándose encima del cuerpo de Kurt aplastando su vientre. Su cara a unos escasos centímetros de la del chico embarazado. Kurt quería patear, gritar, moverse debajo del cuerpo pesado que estaba sobre él, pero sentía que sus extremidades no se podían mover.
"¡Tú fuiste el que se acostó con todo imbécil que se te acercaba!" Kurt gritó en el rostro del otro chico que lo tenía atrapado entre su cuerpo y la cama. Ante esto, Sebastian se enfureció y le dio un golpe fuerte en la cara.
"¡CALLATE, PUTA!" Gruño. Kurt sentía su cara arder de dolor, la marca de los dedos de Sebastian había quedado grabada en su delicada piel de porcelana. Kurt dejó su cara a un lado, revelando su cuello, Sebastian aprovechó la oportunidad para besarle y mordisquearle la nuez de Adán. Siguió por la línea de la mandíbula y terminó en su boca, besándolo duro. Kurt trató como pudo de zafarse, pero era imposible, además la fuerza que hacía podía dañar a su bebé. Lo único que podía hacer era rezar a una divinidad que él no creía, para que alguien venga a salvarlo.
Sebastian siguió besándolo, dejando marcas de dientes por todo su cuello y hombros. "Eres tan puta… tan puta… dejaste que te embarazara la primera vez que te tocó." Susurraba Sebastian en el oído de Kurt, su aliento caliente mojaba la oreja y Kurt moría del asco que estaba sintiendo. Mientras tanto, Sebastian, movía sus caderas rozando su erección en la pelvis de Kurt y cada vez que subía por su cuerpo, llegaba hasta tocar su vientre con su miembro. Kurt podía sentir el pene de Sebastian a través de la delgada tela de su pantalón corto.
"Déjame ir, por favor… por favor" Pedía Kurt con el poco aliento que tenía. Sebastian estaba aplastando su vientre.
El chico más alto volvió a besar su boca y mordió el labio inferior de Kurt, lo estiró y clavó sus dientes haciendo que sangre. Kurt lloró de dolor. "¿Sabes…? Supe lo de… Karofsky."
"Basta… por favor" Rogaba entre sollozos Kurt. Estaba sintiéndose muy mal, su estomago le dolía terriblemente. "¡AUXILIO!"
"¡QUE TE CALLES!" Seabastian gritó en la boca de Kurt y le dio otra mordida a su labio. Esto hizo gritar de dolor a Kurt. "¿Asi que Karofsky también te besó? ¿Eh…?" Sebastian dijo y nunca dejó de moverse, aplastando a Kurt con su cuerpo pesado.
"Detente, por favor… le estás haciendo daño a mi bebé" Kurt lloró desconsoladamente, pero Sebastian no escuchó.
"Eres la putita de la escuela ¿verdad?" Sebastian sonrió con maldad. "¿Qué es lo que tienes entre las piernas que hace volver locos a todos? ¿Eh…?" Sebastian juntó las muñecas de Kurt de manera que solo una mano estaba sosteniéndolas, pero a esta altura Kurt ya no tenía fuerzas para seguir luchando. "Supongo que tendré que averiguarlo por mí mismo." Sebastian bajó la mano hasta llegar a posarlas entre las piernas de Kurt. Movió los dedos hasta que encontró el sexo de Kurt por encima de la tela de su ropa.
"No me toques… no me toques, por favor" Sollozó Kurt. "¡Blaine!" Gritaba con la voz entrecortada llamando a su novio.
"No lo llames. No va a venir. Prefiere estar trabajando que estar soportando tus malditos aires de diva." Sebastian movía los dedos tocando la vagina de Kurt, gimiendo mientras frotaba el clítoris sobre la ropa. Pero no conforme, se puso de rodillas entre los muslos del chico y de un tirón y con la mano que no sostenía las muñecas de Kurt, le quitó los pantalones y la ropa interior de una sola vez. Kurt gritó por ayuda mientras seguía llorando e intentó cerrar las piernas. "No te muevas" Gruño Sebastian. "Disfrutaré esto" Dijo con una sonrisa malévola al ver la vagina del chico que tenía bajo su cuerpo. Otra vez se tiró encima de Kurt y la mano volvió a tocar su sexo, pero ahora no había ninguna tela que impidiera penetrarlo con sus dedos.
"¡SUELTAME! ¡NO ME TOQUES!" Kurt gritaba con la voz ronca, se retorcía debajo de Sebastian, pero éste no se inmutaba.
El Warbler, pellizcó el clítoris de Kurt repetidas veces, mientras gemía y Kurt pedía ayuda. Trasladó el dedo del medio hasta su agujero y jugó con su entrada sin penetrar. Como sintió que Kurt no estaba mojado, levantó la mano y puso su dedo en la boca de Kurt. "¡Chupa!" Gritó, pero Kurt no abría la boca. Entonces Sebastian pasó su mano por la cara de Kurt, que estaba mojada por las lágrimas y aprovechó esa humedad para utilizarla como lubricante. Volvió a colocar la mano en la entre las piernas de Kurt y cerró los ojos mientras sus dedos corrían de arriba abajo entre los labios de la vagina del chico.
En ese momento, Kurt aprovechó a mover una pierna y con la rodilla flexionada, llegó a golpear la ingle de Sebastian. "¡MALDITA PUTA!" Gritó Sebastian. "¡TE ORDENÉ QUE TE QUEDARAS QUIETO!"
Sebastian soltó la muñeca de Kurt, se arrodilló sobre los muslos de Kurt, clavando sus huesudas rodillas en la carne tierna de la pierna del chico embarazado. Kurt gritó de dolor, y para callarlo, Sebastian le dio una bofetada en la cara, donde tenía la marca del anterior golpe haciendo que su piel se vuelva tan roja como la sangre. "¡AHORA ME LAS PAGARÁS!" Gruñó Sebastian. "¡AHORA VERÁS LO QUE ES TENER UN HOMBRE VERDADERO DENTRO TUYO!"
Sebastian puso sus manos en sus pantalones, desabrochándolos. Metió una mano en sus bóxer y sacó su pene duro, hinchado, colorado y con la punta brillante por el líquido preseminal. Miró a Kurt y sonrió mientras sobaba su miembro.
Kurt miró lo que Sebastian hacía, el miedo se apoderó de él. Iba a violarlo y nadie estaba ahí para ayudarlo. Quería levantarse y correr, pero el peso de Sebastían en sus muslos era demasiado. No tenía otra opción que gritar por ayuda. "¡AYUDENME! ¡AUXILIO! ¡BLAINE!" Gritaba con el poco aliento que le quedaba.
El Warbler se tiró encima suyo y tapó la boca de Kurt con una mano para impedirle que siga gritando, y con la otra acarició su pene unas veces. Alineó su miembro a la vagina de Kurt y penetró la cabeza, ignorando el grito ahogado que Kurt estaba dando en su mano y sus ojos azules llenos de lágrimas y terror.
