CAPITULO 33
A la mañana siguiente, luego de lo ocurrido con Kurt, Blaine había decidido dejar dormir a su novio unas horas más. Llamó a la doctora Dawson para cambiar el turno de la cita y ella aceptó sin problemas.
Kurt había estado moviéndose toda la noche, balbuceando palabras y llorando dormido. Despertaba a cada rato sobresaltado y llorando, Blaine solo podía abrazarlo fuerte hasta que se calmaba y se volvía a dormir. Deseaba poder hacer algo más para aliviar su pena. Así había pasado Kurt toda la noche, con horas de sueño intermitente. Cuando por fin había logrado dormir dos horas seguidas sin tener pesadillas, Blaine no quería despertarlo. Y Blaine tampoco había pegado un ojo en toda la noche, se la pasó velando el sueño de su novio.
Ahora, estaba desayunando con Quinn en la cocina, ella también había dormido poco. Cada vez que cerraba los ojos, veía al monstruo de Sebastian tirado sobre el cuerpo de Kurt, y ella ahí sin poder hacer nada.
"Uhmmm… sé que no es el momento oportuno, ni tampoco de mi incumbencia" Quinn rompió el silencio de la cocina. "Pero… tengo una pregunta que hacerte. Es una pregunta íntima… sobre Kurt." Ella hablaba y Blaine levantó la mirada de su tasa, él creía saber lo que estaba por preguntarle su amiga, de todas maneras dejó que hablara. "Ayer… emmm… cuando vi a Kurt desnudo… él tiene… bueno…" Comenzó a decir ella, pero no sabía cómo terminar la frase, Blaine continuó por ella.
"Si" Respondió simplemente Blaine. Quinn asintió con la cabeza y no dijo nada más. "Pero es un secreto, muy pocas personas lo saben. Así que te pido discreción."
"No te preocupes, de mi boca no saldrá ni una palabra" Ella le dijo sonriéndole y tomando la mano de su amigo. Ambos siguieron tomando sus cafés en silencio, hasta que el ruido de la puerta de la habitación los hizo mirar.
Kurt salió del cuarto caminando lentamente, en seguida Blaine se levantó y lo tomó de la cintura con un brazo para sostenerlo y acompañarlo hasta la mesa.
"Buen día" Susurró Blaine luego de darle un pequeño beso en la frente. "¿Cómo te sientes?"
"Me duele la cabeza, los brazos y las piernas" Respondió en voz baja. Por la lucha que había tenido para que Sebastian no lo tocara, Kurt había usado todo su cuerpo para defenderse, por eso el dolor en sus extremidades. Tenía además la garganta irritada por los gritos de ayuda que daba, los ojos hinchados por el llanto y bolsas debajo de ellos. En este momento lo que menos le importaba era su apariencia. A eso se le sumaba que a cada segundo se le aparecían imágenes en su mente, quería intentar borrarlas, pero era imposible olvidar los ojos furiosos de Sebastian y sus asquerosas manos recorriéndole su cuerpo, y ni hablar de la sensación de sentir el miembro de su ex novio sobre su hijo. Esto le causaba náuseas y mareos.
Blaine ayudó a Kurt a sentarse en la mesa para desayunar, pero Kurt se negaba.
"Cariño, me levanté temprano y fui a buscar el cheescake que tanto te gusta. ¿Me lo vas a rechazar?" Blaine preguntó poniendo ojos de cachorro y arrodillado al lado de la silla de su novio.
Kurt sonrió sin ganas, acarició la mejilla de su novio y se inclinó para darle un tierno beso en la comisura de sus labios "No" Susurró. Rápidamente, Blaine cortó una porción para su novio y le sirvió un vaso de jugo de naranja recién exprimido.
"Hablé con la doctora Dawson, cambié el turno, asique en unos minutos saldremos a su consultorio." Blaine explicó cuando habían terminado de desayunar y estaba juntando la mesa con ayuda de Quinn. Kurt asintió con la cabeza y volvió al cuarto a vestirse. En ese momento, Blaine aprovechó para enviarles un mensaje de texto a los chicos que habían compartido con él la escuela en Dalton.
Los necesito. En una hora en el callejón de Scandals. -Blaine A.
Era todo lo que decía el texto, después de unos minutos las respuestas fueron llegando.
Ahí estaremos. -Wes.
Blaine guardó su celular en el bolsillo en el momento justo que Kurt salió del cuarto.
"Estoy listo" Kurt dijo. Blaine asintió y los dos salieron del apartamento, Quinn se quedó.
Durante el camino al consultorio, ellos no dijeron ni una palabra, cada uno estaba absorto en sus pensamientos. Kurt tenía la cabeza apoyada en el asiento del auto y la vista en la ventanilla, mirando hacia afuera, hacia la nada. Sus manos acariciaban lentamente su vientre mientras pensaba en su hijo y tratando de no pensar en la persona que le había hecho tanto daño. Lo único que quería en este momento era tener la certeza de que su bebé esté en perfectas condiciones.
Blaine también estaba con su mente ocupada de cosas. Por un lado estaba preocupado por la salud mental de su novio y de cómo lo sucedido podría afectarlo emocionalmente; por otro, también pensaba en el bebé que estaba llevando y en su bienestar, aunque sabía que su hijo y el de Kurt estaba perfectamente. Pero también Blaine estaba pensando en el maldito de Sebastian Smythe. Sabía que no denunciarlo a la policía era un error, pero Kurt pidió específicamente que su padre no se enterara de lo sucedido, y si daba aviso a la policía daba por seguro que Burt Hummel se enteraría. Así que, tenía que buscar una manera de hacer que Sebastian pague por lo que hizo, sin que nadie lo sepa, es por eso que había convocado a los ex Warblers.
En el consultorio de la Dra. Dawson, Kurt estaba acostado esperando a que ella comience con el ultrasonido. Mientras preparaba la máquina la doctora trató de convencer a Kurt de que haga la denuncia del acoso, todavía estaba a tiempo, pero él se negó rotundamente. Sin más que hacer, la doctora comenzó con la ecografía.
"Está todo muy bien, el feto está en optimas condiciones" Dijo ella mirando el monitor y tecleando en la máquina, Kurt y Blaine suspiraron de tranquilidad. "Estás de diecinueve semanas y en este momento se puede ver el sexo del bebé ¿están seguros que no quieren saberlo?" La doctora preguntó sonriendo.
Kurt miró a su novio que estaba parado a su lado sosteniéndole la mano. "¿Tu qué dices?"
"Habíamos quedado en que sería una sorpresa" Contestó Blaine.
"Si, lo sé… pero… ahora es como que… quisiera saberlo" Kurt miró a Blaine con esos hermosos ojos azules penetrantes. Eran tan trasparentes, que Blaine juraba que podía ver su alma a través de ellos.
Blaine sonrió. "Como tú quieras, amor" Dijo, se inclinó y besó su frente.
"Gracias" Susurró Kurt. "Si, queremos saberlo" Le dijo a su doctora con una gran sonrisa.
"Muy bien…" Dijo ella y miró más detenidamente el monitor, tratando de distinguir los órganos sexuales del bebé. "Es… un niño" Dijo ella sonriendo.
"¡Un niño, Blaine!. ¿Escuchaste? ¡Vamos a tener un niño!" Kurt dijo entusiasmado y por unos instantes, toda la amargura que sentía había desaparecido por completo de su cuerpo.
"Si, mi amor. Vamos a tener un niño maravilloso" Blaine se arrodilló al lado de la camilla donde su novio estaba acostado, y besó sus nudillo. Las lágrimas se estaban formando en sus ojos, pero no permitió que ninguna caiga, quería llorar de alegría al ver como el rostro de Kurt había cambiado de repente. Deseaba poder ver esa sonrisa de felicidad en su cara para siempre.
Kurt le contó a la doctora que no había dormido bien, se sentía cansado y el cuerpo le dolía, la mujer le dio una receta para tomar unas píldoras especiales para embarazados que servía para calmarle la ansiedad y tener un mejor sueño.
Antes de terminar con la cita, la doctora le volvió a insistir con la denuncia, o por lo menos que Kurt acepte un terapeuta, otra vez, Kurt se negó. La mujer también le dio unas indicaciones a Blaine mientras Kurt estaba en el baño.
"¿No hay manera de persuadirlo para que dé aviso a la policía de todo esto?" Preguntó en voz baja la mujer a Blaine para que Kurt no pueda oírlos mientras estaba en el baño.
Blaine suspiró. "No. Él es muy terco, se va a negar, yo no creo que nadie pueda hacerlo cambiar de idea" Contestó Blaine.
La doctora se encogió de hombros. "Está bien, entonces no hay nada más que yo pueda hacer, solo verificar que esté bien, y… ¿me permites que te de algunas recomendaciones?". Blaine asintió. "Nunca lo dejes solo de ahora en más. Sé que tú tienes que trabajar y todo eso, pero trata de asegurarte que siempre esté con alguien. Tal vez que pase unos días en la casa de padre. No sabemos que puede estar pasando por su mente en este momento"
Con esas últimas palabras, Blaine se comenzó a preocupar aún más por Kurt. "Doctora… yo no creo que Kurt sea capaz de lastimarse a sí mismo" Dijo él, escéptico.
"Por supuesto que no, pero es mejor no arriesgarnos." Blaine asintió y le agradeció a la doctora.
Blaine estacionó frente a su departamento y se bajó del auto para abrirle la puerta a Kurt y ayudarlo a bajar. Subieron las escaleras y entraron a la casa, Quinn aún estaba allí haciendo algo de almorzar y Blaine le agradeció por eso.
"Uhmm… Kurt. Tengo que irme por unos minutos" Blaine dijo mientras acompañaba a su novio al cuarto.
"¿Te vas?" Kurt preguntó.
"Si, pero no te quedas solo, Quinn estará contigo. Yo voy a comprar las pastillas que te recetó la doctora y a hablar con Finn para tranquilizarlo." Respondió. Kurt asintió y se despidieron con un tierno beso en los labios.
Lo que le había contestado Blaine a Kurt en parte era cierto. Iba a la farmacia y pasaría por el garaje a avisarle a Finn que no iría a trabajar por un par de días, pero también se iba a encontrar con los ex Warblers. En su cabeza ya había ideado un plan para vengarse de Sebastian, y sabía que esos chicos lo ayudarían.
Hola! Sorry, sorry! No me maten!
Tardé en actualizar porque estoy estudiando a full! Pero no quería dejar pasar más días sin actualizar, asique acá esta…
En el capítulo que viene se aclarará porque son los "ex warblers", pero nose cuando voy a publicar…
Porfavor no me abandonen porque yo no voy a abandonar esta historia…
Besosss! Gracias!
