JUE´PUCHA. ¡Me puse las pilas con este capítulo! Estoy tan orgullosa de mí, superé mi record de subir a tiempo o antes de tiempo.
Este capítulo va dedicado a… nah, mentira, va dedicado a todos los que gastan su tiempo en mí. Espero que les guste, porque me entretuve mucho escribiéndolo. Traté de acabarlo lo más rápido posible, por ya casi empiezan los exámenes (faltan dos o tres semanas) y entonces… voy a tener la soga al cuello… otra vez.
Ya decidí el aproximado de cuantos capítulos faltan, y estoy dejando en borrador muchos sucesos que pondrán los pelos de punta… soy demasiado mala, lo sé. Amo dejarlos con la intriga.
Meroko-Y-Chan
...
Los gritos de Yolei se expandieron con rapidez por todo el apartamento. Mimi cayo de su cama por la impresión, pero antes de siquiera maldecir, corrió hacia la cocina, tomo un cuchillo y se devolvió a la sala donde escucho a su amiga… ahí estaba la peli morada, chillando… alegremente… con el teléfono en la mano… y una sonrisa de oreja a oreja. Parecía el gato rizón. Y ella de estúpida pensó que se habían metido a robar.
A los segundos dejó de gritar al notar una segunda presencia junto a ella, subió la cabeza y vio a Mimi de pie, observándola con confusión, y… un cuchillo grande en la mano.
-¿Por qué llevas un cuchillo, Meems?- pregunto recuperando la normalidad.
-¿Se puede saber por qué gritabas?- le devolvió la pregunta frunciendo el ceño. A Yolei le recordó a una niñita perdida en el parque buscando a su mamá.
-Solo estoy feliz, pero… ¿Por qué el cuchillo?
La castaña suspiro y dejo el filoso objeto sobre la mesa a su lado y camino hasta dejarse caer sobre el sofá- Creí que se metieron a robar….
-Eres una sádica- exclamo atónita- ¿Pretendías defenderme con esa cosa?- su amiga asintió- No sé si sentirme horrorizada o conmovida por tener una amiga tan protectora.
-Como sea… ¿Por qué estabas gritando, Yolei?- dijo alzando las cejas. Se veía venir una ridícula y graciosa historia. Su cuestionamiento dio resultado, porque la oji rubí volvió a sonreír ampliamente y chilló de nuevo.
-Izzy me llamó- dijo intentando no verle el doble significado a esa palabra. No era momento de sus tonterías.
-y…. qué
-Dijo que… que… ¡ENCONTRO UNA PUERTA ABIERTA!
Yolei frunció el ceño, decepcionada. Ella esperaba una respuesta eufórica de parte de Mimi. Esa noticia valía oro, y ahí estaba esa castaña ingrata con cara de circunspecta y en completo mutismo. Era exasperante, y ella que quería festejar con su mejor amiga, y la otra le bajaba la emoción tan rápido que ni la pudo disfrutar…
-¡Di algo, Mimi!
Su estado de reacción retardada tampoco fue la mejor, ya que la oji miel la miro como si estuviese enferma- ¿Una… puerta… abierta? No tengo ni idea de por qué me tengo que alegrar por eso, pero si quieres… sé más específica. Así tal vez pueda entender el mensaje implícito de esa noticia tuya.
Resoplo y rogo al cielo para poder tener tacto con la despistada que tenía por amiga- Izzy encontró una puerta abierta después de 6 años sin vernos… ¡UNA PUERTA ABIERTA EN EL DIGIMUNDO!
Justo en ese instante la expresión de Mimi fue un poema hermoso. Primero fue se puso muy, muy pálida, segundo parpadeo intentando asimilar la noticia y por ultimo gritó tan fuerte que estuvo por dejar sorda a Yolei, esta sonrió y abrazo a Mimi, acompañándola en su celebración. ¡YA ERA HORA!-¡NO PUEDO CREERLO!- habló Mimi en colapso alegre- Creí que ya no podría abrirse otra puerta desde que decidimos que para la seguridad de nuestros amigos era mejor cerrar el contacto. Todo por ese desgraciado de MaloMyotismon…- murmuró en esta ocasión con resentimiento. Muy a pesar de haber salvado ese fantástico mundo, aun había un muy delicado equilibrio. Por lo cual, con el dolor del mundo, los "niños elegidos" se tomaron la responsabilidad de decidir cerrar todas y cada una de las puertas, incluso sabiendo que no podrían volver a ver a sus grandes amigos.
-Ni me menciones a ese imbécil- respondió haciendo una mueca- No importa cómo, ¡Podemos ver a nuestros digimons! Aunque Izzy dijo que solo podría mantener la puerta por uno o quizás dos días…
- Y tú no pienses en los contras, Yolei. ¿Qué rayos estamos esperando? Ve y busca el D-3 y vamos para allá- la peli morada ni le prestó atención a lo que dijo su amiga, porque incluso antes de que Mimi le hablara, ella ya estaba revolcando las cosas de su armario para encontrar el nostálgico dispositivo.
En cuanto su amiga se hubo internado en su totalidad en la habitación, Mimi hizo lo suyo y camino felizmente hasta su propia recamara. Fue a su armario y saco una pequeña caja rosa que guardaba en el fondo de una gran gaveta. Se sentó en el suelo con las piernas cruzadas y la abrió. Sus ojos mieles destellaron emocionados. Adentro estaban tres fotografías, en una salían todos los elegidos de la primera "generación", una fotografía tomada por Andromon, y las otra dos que fueron las que acapararon por completo su atención. Mimi de diez años sentada junto a un tierno digimon que se asemejaba a una bella flor, ambas abrazadas y sonrientes, sentadas a la orilla de un lago, y en la otra, tomada tres años después, una fotografía que sus padres tomaron en verano de 2002, donde tanto ella como su compañera sonreían sobre un césped verde brillante. Rodeadas de flores de todos los colores. Dentro de la caja también había un pétalo rosa de la máxima digievolución de su amiga, y en una esquina, su propio digivice.
Esos tiempos que nunca volverán, el ver esas fotos, la hacía enojar en cierto punto, con una combinación de melancolía. Esa pequeña que una vez fue, sería cambiada por alguien diferente. Se le arrebataría la confianza sin igual.
Sus ojos captaron de nuevo la foto grupal, específicamente en un lugar, un castaño y una pelirroja muy juntos sonriendo con diversión y complicidad. Que linda pareja… estúpido castaño sobreprotector.
Negó para olvidar esos estúpidos pensamientos. Ya no era momento para eso. Lo único que le importaba era ver a Palmon. Debía recordar que cada uno de los elegidos iría a ver a sus compañeros.
Ese pensamiento la golpeo como un Rayo. ¡Tenía que llamar a Davis!
En un santiamén marco el número de su mejor amigo.
Dos tonos y atendió- ¿Para que soy importante?
Sonrió cómplice- Busca tu D-3
-¿Eh? ¿Mi D-3?- la voz del muchacho era claramente confusa. ¿De qué demonios hablaba, Mimi?
-Izzy encontró una puerta abierta- exclamo con emoción- ¡Veremos a los chicos!
Silencio… y un segundo después…
-¡VERÉ A VEEMON, PERRAS! -ambos gritaron con euforia- NOS VEMOS AL RATO. ¡VERÉ A MI COMPADRE, PERRAS!
Mimi rio por un rato, amaba escuchar a Davis festejar así, su mejor amigo es único.
Ella pretendía ir tal y como estaba vestida, pero… al bajar su mirada se dio cuenta que solo llevaba puesta una camisa enorme. Bufo y como no pensaba perder más tiempo para ver a Palmon, decidió a bañarse y buscó un simple conjunto de ropa. Una blusa amarilla de mangas tres cuartos, un short de mezclilla rasgado, una botas cortas color caramelo con tacón, y una gargantilla dorada con diseño informal.
Tomo su toalla, y se preparó para una ducha.
Mientras el agua caía por sobre su cuerpo, se puso a pensar… ¿Cómo estaría Palmon? ¿Ella habría cambiado? Hacía tanto tiempo que no se veían que se preguntaba si la pequeña la reconocería… no es como si se hubiese transformado su rostro, pero de qué cambio, lo hizo. De repente sus imaginaciones pasaron a otro digimon… Agumon… e inevitablemente pensó en Tai. Él debe de estar igual de emocionado por ver a su compañero de estupideces, el digimon cabezón que en lugar de contrastar con su amigo para hacerlo pensar mejor la cosas, se lanzaba sin dudar hasta al vacío más peligroso. Esos dos era el dúo dinámico.
Una duda la hizo cuestionarse… de niña, ella era muy parecida en carácter a Palmon, sin embargo, ahora era otra persona diferente, y estaba segura que su amiga era la misma. La intranquilizaba imaginarse lo que pensaría su amiga al ver cuánto había cambiado. No quería que Palmon la tratara de otra forma, con ella… todo siempre sería igual, así hayan pasado mil años, sería igual.
Cuando estuvo una vez vestida, se hizo un moño desordenado en el cabello, y a pesar de que no servía como llave al digimundo, su digivice colgaba de una rejilla del short… Yolei grito desde afuera…
-¡SAL DE AHÍ, MEEMS!
Sonriendo divertida puso los ojos en blanco y salió. Su amiga también estaba vestida, un vestido rojo vino con estampado de flores purpuras por encima de la rodilla. Sonriendo como niña, tenía en su mano derecha el D-3 lila.
-¡Es hora!- chillo, caminaron hasta la laptop de Yolei que descansaba en la mesita de la sala de estar.
-¿Cómo se supone que vamos a entrar? Se supone que Izzy es quién la encontró- la oji miel enarco una ceja con curiosidad al ver que su amiga le guiño un ojo.
-Izzy me envió el link de la entrada.
-Estas en todo, Yolei- felicito. La peli morada le extendió una mano y con la otra apunto el digivice a la pantalla del aparato.
-Muy bien… ¿Puedo decirlo?- pregunto con los ojos llenos de ilusión. Mimi rio y se encogió de hombros. Había que darle el gusto a Yolei.
-¡VAMOS, NIÑOS ELEGIDOS!- como extrañaba esa frase. Tantos recuerdos.
Primeramente sintieron la sensación de sus cuerpos siendo absorbidos por la pantalla. Ambas jóvenes fueron envueltas en una luz blanca, por unos largos segundo estuvieron enceguecidas por tantas luces en colores neón, y en un abrir y cerrar de ojos se encontraban cayendo hasta dar con suelo. Bastante duro.
Mimi se había dado de frente contra el suelo y Yolei se quejaba de haberse golpeado severamente la retaguardia.-Auch…- se adolorida- es nostálgico… pero duele…
Mimi se masajeo la frente con el ceño fruncido y al percatarse donde estaban parpadeo rápidamente.
Asimilaron en el entorno. A vista cualquiera, un simple claro en un bosque, árboles enormes y un río se lograba escuchar a los lejos. Arbustos con flores exóticas, pero para ellas que estuvieron en ese lugar hace tiempo, era posible identificar el ambiente a su alrededor para poder diferenciarlo de cualquier bosque en el mundo humano. Unas ligeras vocecitas hablaban esporádicamente en algún lugar a su derecha y caminaron con cuidado hasta llegar y ver una larga en el fondo de un acantilado una aldea de Yokomon.
Definitivamente estaban en el digimundo.
Volvieron al claro donde fueron materializadas y Yolei rompió el silencio- No puedo creer que estemos aquí.
-¿enserio te gustaba decir esa frasecita, verdad?- inquirió Mimi riendo. No podría olvidar jamás la graciosa mueca en el rostro de su mejor amiga al decir esa frase de hace años.
-¡Por supuesto que sí! Pero eso no importa. ¡Hay que buscar a Hawkmon, y a Palmon!
Estuvieron un rato caminando de aquí para allá pero extrañamente no vieron a nadie más, ni siquiera a algún otro digimon. No obstante, de repente escucharon unos gritos alegres, y alguien llorando a todo pulmón. Yolei básicamente arrastro a Mimi quien se quedó observando a un Monzaemon que roncaba fuertemente bajo la sombra de un árbol, hasta donde se oía el ruido.
Sus quijadas cayeron en sorpresa. Que rápidos eran sus amigos.
Frente a ellas estaban Sora y Biyomon llorando a cantaros mientras se abrazaban, Kari junto a Gatomon riendo y tomándose una foto, Tk sonriendo mientras Patamon volaba a su alrededor alegremente. Matt estaba con Gabumon sentado en una pequeña colina cercana hablando tranquilamente. De Izzy, Tai, y Joe… no había rastro en ninguna parte.
-AW… míralos, Meems- la peli morada suspiraba conmovida con la escena del reencuentro, pero su expresión cambio al darse cuenta de algo verdaderamente injusto- ¡Yo también quiero reencuentro!- chillo indignada- ¡HAWKMON! ¡SAL DE DONDE ESTÉS!
Obviamente sus gritos fueron escuchados por sus amigos, tanto digimon como humanos.
Kari sonrió alegremente. Estaba disfrutando ver a todos tan felices.
Gatomon y Patamon se acercaron a saludar a la enérgica joven junto con Biyomon.
La oji miel estaba un poco afectada por la noticia. Se sintió nostálgica.
-¿Te pasa algo, Mimi?- en ningún momento vio venir a Tk.
-Todo en orden, Tk- respondió paseando sus ojos por doquier. Se detuvo en Sora, la pelirroja había ido a sentarse junto con Matt y Gabumon, la pareja avergonzada de que el digimon estuviera diciendo que se veían muy bien juntos. Frunció el ceño y los siguió ignorando. Tenía una semana de no hablar con Sora.
-¿Por qué tienes la frente roja?- pregunto el rubio menor, aproximándose a ella.
Mimi soltó una ligera carcajada ante la pregunto y negó- Nada malo. Solo que cuando llegamos el suelo le dio la bienvenida a mi rostro. Al parecer me extraño mucho.
Ambos se quedaron hablando del digimundo por un buen rato. La castaña saludó a Patamon, y este le dijo que extrañamente se la había imaginado al verla otra vez con el cabello de un color extravagante. A lo que ellos rieron.
-¡HAWKMON!- Yolei se abalanzó sobre el digimon con apariencia de gallina, el pobre termino siendo derribado por su compañera que lo aplastaba fuertemente contra su pecho. Corazones a su alrededor volaban con alegría infinita- ¡CUANTO TE EXTRAÑE! ¡ESTOY CONTIGO OTRA VEZ!- ahora es el turno de Yolei Inoue para llorar con añoranza- ¡SIGUES IGUAL DE PEQUEÑO!
-Y tú creciste mucho, Yolei- contesto Hawkmon luego de ser liberado, pasando por alto que le hayan dicho enano, sutilmente- ¿Qué ha sido de tu vida? ¿Eres novia de Ken?
Las mejillas de Yolei se tiñeron de rojo y negó efusivamente- ¡Claro que no! Eso fue hace tiempo. ¡Lo juro!
-¿Entonces de Davis?- volvió a preguntar curioso. Él se imaginaba a su compañera humana saliendo con alguno de los niños elegidos.
La peli morada chillo horrorizada- ¡Que cosas dices, Hawkmon! ¡Ni en un millón de años!
-¡OYE!- dos voces indignadas detrás de ellos, los hicieron voltearse.
Davis fruncía el ceño ofendido, y en sus hombros, Veemon defendía receloso a su moreno amigo.
-Sería un honor para ti ser la novia de Davis- exclamo el digimon azul con voz altiva.
El joven lloriqueo dramáticamente- ¡Ese es mi compadre! ¡Te extrañe, Veemon!
-¡Y yo a ti Davis!
Yolei estaba muy emocionada, pero eso no le impidió irse sobre Davis y Veemon por indirectamente decirle necesitada de amor.
-¡DEJEN SU NUMERITO GAY DE LADO, LOS VOY A MATAR!- encolerizada y con el orgullo herido camino hasta ese ridículo par. Davis espantado y Veemon… bueno, él estaba confundido, y sin reparar en el aura terrorífica de la oji rubí, se dio la vuelta y le pregunto al moreno.
-¿Qué es gay, Davis?
Esa pregunta detuvo a Yolei, Hawkmon también pregunto eso, y tanto a Davis como a Yolei les corrió una gota de sudor frío por la nuca.
….
-Sora…- la pelirroja miro a Biyomon con una amorosa sonrisa.
-¿Qué sucede?
-¿Por qué Mimi y tú no han hablado desde que ella llegó?- pregunto con inocencia. Sora miró por un segundo a Matt y a Gabumon, su novio enarco una ceja y el otro digimon se mostraba curioso. Él también había visto que la pelirroja y la castaña mayor no se habían dirigido la palabra.
-P-pues…- dijo dudosa, soltó un suspiro. ¿Para qué iba a mentirle a Biyomon? Su compañera era muy perceptiva- no estoy segura. Creo que está molesta conmigo.
Ambos digimon dieron exclamaciones de sorpresa. Ellos recordaban que las chicas eran las mejores amigas.
-¿Por qué?- cuestiono esta Vez Gabumon
Fue Matt quien habló esta vez- Han… pasado muchas cosas estos últimos años, chicos. Y ustedes recuerdan que Mimi se fue a vivir a América poco después del campamento del 99- A pesar de que Tai se ha vuelto irritante, a regañadientes les había contado su pleito con Mimi, a lo que entendió, y se imaginó, creía saber la razón del alejamiento de la castaña para con su novia- Digamos que todos hemos cambiado.
-Qué lástima- se quejó Biyomon- Ustedes eran las mejores amigas
Sora sonrió con tristeza. Ella no sabía porque Mimi estaba tan reacia a hablar con ella.
-Matt… no me digas que tú y Tai tampoco se hablan.
El rubio sonrió divertido y la oji rubí lo imitó- Gabumon, ese idiota y yo seguimos siendo los mismos. Imagínense que tengo que ser capaz de soportarlo porque vivo con él e Izzy.
-Hablando de los chicos… ¿Dónde están?
Otra ronda de bitores y demás se escuchó, todos voltearon a ver hacia unos grandes arbustos.
-¡No me dejas ver, Gomamon! ¡RAYOS, BAJATE DE MI CABEZA!- nada más y nada menos, Joe Kido salió dando traspiés, luchando contra todo para quitarse a su compañero de la cabeza.
-¡No seas frío, salúdame, Joe!- el desvergonzado del digimon reposaba tranquilamente sobre la cabeza del peli azul, sin reparar en que le estaba obstruyendo la vista con sus patas delanteras- ¿Así me tratas después de tanto tiempo? ¿No me extrañaste? ¡Muestra cariño por una vez!
-¡Izzy ya encontré a Gomamon!- Tentomon apareció zumbando, y pocos segundos después, una cabellera pelirroja en punta lo siguió.
-¡Ya era hora! ¡Joe quédate quieto, no lo puedo quitar!
Tanto Tentomon con el joven oji negro, intentaban bajar a Gomamon. El pobre de Joe hace unos minutos ya se había golpeado con la rama de un árbol. No hacía falta otro golpe más.
-¡Gomamon, baja de ahí!
-¡No hasta que Joe me salude!
-¡LO HICE EN CUANTO TE VI! – Gruño a la defensiva- Mis lentes se van a quebrar, hablo en serio amigo, ¡Fuera!
En ese momento nadie podía mentir, ver al superior Joe exasperado, y del modo malo era bastante cómica. Gomamon estaba logrando que todos rieran con su falta de vergüenza y compostura. Joe siguió moviéndose y tal y como Izzy no quería que pasara. El peli azul volvió a caer y Gomamon por el movimiento brusco se desprendió de la cabeza de Joe y fue a dar a los brazos de Kari.
-¿Estas bien, Gomamon?- le sonrió dulcemente.
-Gracias Kari. ¿LO VES, JOE? ¡Kari si es amable!
-¡Es que tú eres muy efusivo!
-¿Superior Joe está bien?- cuestiono Sora al ver como Izzy le daba la mano a Joe para ponerlo de pie.
-Sí, gracias estoy bien chicos- respondió acomodando sus gafas. Dio unas palmadas a su pantalón para quitar los restos del polvo.
-¿Por qué Gomamon estaba sobre ti, Joe?- Matt lo observaba con gesto burlón, y Gabumon a su lado compadecía al mayor de todos en ese momento.
-Yo me defenderé solito- hablo el digimon aludido- cuando vi al ingrato de Joe Kido, quise saludarlo como se debe después de tantos años, y bueno… cuando salté… caí en su cabeza y solo quería que me quitara de encima.
-¡Porque no podía ver!
-Superior Joe… no sea malo con Gomamon- Mimi llegó junto con Tk. Ella con expresión burlesca- Gracias a él, todos la pasamos bomba hace un momento.
Davis soltó una risotada y recostó su brazo sobre el hombro de Mimi- buena esa Meems.
-¡Mimi, Tk, hola! No los había visto.
-No te preocupes Joe- aseguro el rubio menor- fuimos a dar un pequeño paseo.
El mayor de todos los elegidos frunció el ceño y miro detrás de la oji miel- ¿Y Palmon?
Mimi suspiro aburrida- No la he encontrado. Parece que desapareció del mundo…
Continuaron bromeando entre las quejas de Joe, recordando aventuras anteriores. Mimi comenzando a resignarse de no poder encontrar a su compañera.
De la nada, Agumon salió y se detuvo frente a todos. Los inspeccionó por un segundo con sus grandes ojos y del dio la espalda, hecho esto, grito:
-¡TAI! ¡AQUÍ ESTÁN!
-¡VOY!- Tai salió con el cabello más revuelto de lo normal. Si eso era posible y con un golpe en el bíceps que comenzaba a ponerse morado- Hasta que por fin. Llevamos horas buscándolos.
El muchacho paseó sus ojos chocolates sobre todos los presentes y se detuvo en seco ante Mimi. Ella frunció el ceño y se dirigió a Davis, le susurró algo al oído. Pudo escucharlo tenuemente:
-Iré a buscar a Palmon otra vez- su voz era cansada. Hasta ahora lo había notado. Era la única que no estaba con su digimon.
De reojo la observo adentrarse en el bosque, sin darse cuenta siquiera de que él la miraba.
Resoplo, harto de todo, hacía más de una semana que no hablaban.
Si no fuera por Agumon, hubiera continuado maldiciendo su problema.
-Oye Tai- exclamo el mino dinosaurio- Casi no me has contado nada. Ahora que Matt está con Sora. ¿Tú que haces? ¿Te lamentas hasta dormirte?
El moreno sonrió, Agumon seguía igual que siempre. Eso lo alegró- Hey… que mi vida no gira en torno a ellos, Agumon, además eso fue hace mucho, ya lo superé.
-y Vaya que lo supero- voltearon a ver a Matt- Tai deberías decirle a Agumon la viejas nuevas…
-¿Viejas… nuevas?- inquirió confundido el digimon.
-¿Cuál noticia?- pregunto Gabumon. Él si había entendido las palabras de su compañero.
-Eres un entrometido, Ishida- lo fulmino con la mirada y paso a ver nuevamente a los digimon. Se sentía inútilmente descubierto- Estoy saliendo con Mimi- sentenció esperando la respuesta de las criaturas.
Gabumon abrió sus ojos como platos, sus afiladas fauces se notaban por su boca abierta y Agumon… el estalló en risas. ¿Tai y Mimi? Le parecía ilógico.
-Sehh claro… Mentir es malo, Tai. Además, Mimi está fuera de tu alcance.
A Tai le acaban de dar en el orgullo… ¡Mimi no estaba fuera de su alcance! ¡Ella era su novia!
Segundos después, Matt acompaño al digimon en su arranque hilarante- ¡Kamiya ha sido noqueado, está fuera!
-¿Fuera de mi alcance? Mimi es mi novia, Agumon. Y no te miento…
-Entonces voy a probarlo.
-Espera… ¿Qué quieres decir?- las alarmas sonaron. ¿Qué demonios pretendía ese dinosaurio con falta de desarrollo?
-¡KARI!
A Tai no le servía mucho el hecho de que su hermana estuviera del otro lado del claro, porque, desafortunadamente todos los demás presentes voltearon al escuchar el alboroto causado por el digimon del valor.
La aludida interrumpió su conversación con Gatomon y miro a quien la llamo- ¿Qué pasa, Agumon?
-¿ES CIERTO QUE MIMI Y TAI SON NOVIOS?
Todos excepto los humanos, pusieron expresión aturdida… ¿Tai… y Mimi? ¡Pero si ni siquiera se hablaron desde que Tai llegó!
-Ehh… sí. Ellos son novios…- afirmó la elegida de la luz.
El ambiente estallo en exclamaciones incrédulas y sorprendidas. Ninguno, en su sano juicio se imaginó que ese par fueran novios o que llegaran a serlo. Era muy extraño. Cada una de las reacciones ofendió a Tai. Incluso Yolei se había enfrascado en un debate con los digimon para que ella les contará la historia de la pareja de castaños.
Todos cuestionaban a Tai y literalmente, lo acosaban con comentarios. Veemon específicamente le preguntaba lo más bizarro ¿Qué eran los novios y como se hacían? Tenía que ser el compañero de Davis, y sin olvidar al futbolista menor, este solo se la había pasado con Tk, y molestando a Kari, porque se había enterado de la "paliza" que le dio a la chica nueva. El muy necio aun no superaba que eso fue hace días. Se mantenía al margen con Tai porque continuaba cabreado por lo que le dijo a Mimi. No era su relación y tampoco se estaba metiendo, pero fuese quien fuese, nadie se metía con su mejor amiga. Él ya le había advertido que si la hería, lo dejaría en coma etílico. Aunque no estuviera ebrio.
…
Mimi suspiro. Eras más de las 12:50 y Palmon no estaba por ninguna parte, quizás ella se halla ido de paseo a alguna otra parte del lugar. Total, el digimundo era inmensamente extenso, precisamente por eso era el "digi-mundo". Lo malo era que veía como única la oportunidad que todos tuvieron de una puerta abierta, y venir en vano… pudo ver a los otros digimon, pero ella quería ver a su digimon, su tierna amiga… había tanto que contar…
Incluso Tai estaba tan feliz con Agumon… y ahí estaba ella pensando otra vez en ese sujeto. Debía dejar de recordarlo. Lo importante era encontrar a Palmon.
Siguió vagando un rato, dándose cuenta de la gran diferencia del digimundo actual con el del pasado. De no poner atención, acabaría perdida.
-¿Dónde estás Palmon?- murmuro agobiada.
-Disculpe… señorita- una apenas audible y chillona voz le hizo dar un respingo. Bajo sus ojos y frente a ella había un pequeño grupo de Terriermon…
-¿Eh… sí?
-¿Qué hace usted aquí?- pregunto otro digimon.
-Yo… eh… una puerta se abrió al mundo humano y… bueno… vine a ver a una amiga…
-¿Eres una niña elegida?
-Hace mucho si lo fui- contesto sonriéndoles. Había que admitir que eran bastante lindos- ¿Me podrían ayudar? Busco a mi amiga Palmon… por lo que me contaron siempre está cerca de un Biyomon, un Patamon, Gatomon, en fin, un grupo grande. Pero solo a ella no la hemos encontrado.
-¿Vienes con otros humanos?
-Así es, pero en serio necesito encontrar a Palmon.
Uno de los digimon saltó alegre-¡Ya recordé! Ayer vi a Palmon paseándose por el jardín junto al gran lago, no sé si es tu amiga, pero puedes ir a buscar por ahí.
-Muchas gracias-
Hecho a correr y a los cincuenta metros de haber iniciado su recorrido, pudo divisar un hermoso lago cristalino, sus alrededores cubiertos de flores nunca antes vistas, a veinte metros más cuando estuvo a punto de llegar al jardín y en medio de su carrera tropezó porque algo la había sujetado del pie, miro abajo y tenía algún tipo de liana amarrada a su tobillo.
-¡Te tengo!- frunció el ceño al escuchar esa risita tan familiar y cuando logro ponerse de pie, la misma voz chillo asustada- LO SIENTO. PENSÉ QUE ERAS UN AMIGO
Esa gran flor exótica color fucsia, esos grandes ojos verde oscuro. Definitivamente era tonta al no darse cuenta- ¡Eres tú Palmon!
La pequeña digimon se quedó observando a la joven frente a ella, cuando la sujeto no prestó atención a quien atrapo, ella había creído que era Gomamon, el muy malo le había jugado una broma pesada y quería asustarlo. No contó que una joven apareciera de la nada. Solo había reaccionado ante el movimiento. Ella se le hacía conocida, no fue hasta que vio el digivice colgando de su ropa, y aún más de cerca, los ojos color miel de la chica, que logró reconocerla.
Su boca se abrió en una perfecta O. sus ojos llorosos y brillantes. Esa sonrisa…
-¡MIMI!- la castaña no tuvo tiempo de reaccionar y acabo sentada en el suelo con Palmon encima suyo llorando de felicidad- ¿Cómo… como llegaste aquí, Mimi?
Acaricio suavemente su cabeza- Izzy encontró una puerta abierta, inmediatamente vine aquí…
Palmon se alejó un poco sin romper el abrazo, sus ojos llorosos fijados en la castaña frente a ella- ¿Izzy? ¿También está aquí? ¡Hay que avisarle a Tentomon!
-No te preocupes por eso, ya él y los demás están reunidos. Pero claro, mi despistada compañera no aparecía- fingió un puchero molesto.
La digimon volvió a llorar. Parecía tan irreal tener a su amiga otra vez, ya no era una niña, pero eso no le importaba. Mimi estaba con ella, y esa sonrisa cálida que siempre le dedicaba había perdurado. Mimi se limitó a abrazarla durante el tiempo en que lloró. Las palabras simplemente no le salían.
Cuando se hubo serenado un poco, la criatura miro a Mimi fijamente, tenía algo diferente…
-¿Por qué me ves así?
-Luces diferente.
-Puede ser que ya no tengo ni diez ni trece años, Palmon.
-No. No hablo de tu aspecto. Bueno, quizás un poquito- dijo riendo- No llevas nada rosa.
…en lo que se fijaba Palmon…
-Pero también algo… algo… no sé cómo decirlo… algo en tu forma de ser, la siento distinta.
Por leves momentos la oji miel se tensó. Que no pasara a más. Palmon era muy preguntona.
-Pues supongo que te irás dando cuenta- le aseguró- ¿Quieres que vayamos con los demás? Seguro quieres saludarlos.
-¡Claro que sí! ¡Quiero ver a Sora!
Y tenía que ser Sora la primera que tenía que nombrar. Pudo haber dicho Kari, Tk, hasta Izzy, pero ¿Sora? Sin duda Palmon haría un drama porque ella no le estaba hablando a la pelirroja. En serio quería evitar ver su reacción al enterarse de lo suyo con Tai…
-¿Puedo darte un adelanto de lo que descubrirás?- se puso de pie y su amiga caminaba a su lado, dejando un ligero camino entre las flores.
-Sí.
-Davis es mi mejor amigo- miró de reojo a Palmon y una gran sonrisa burlona se le formo en los labios al ver como ella quedaba de piedra.
Primero parpadeo confusa, e incluso tropezó con sus propios pies. ¿Había escuchado bien?
-¿Davis?
-Si- dijo con inocencia. La expresión de Palmon era de fotografía- ¿Por qué tan sorprendida?
-¿No era Tk?
-Ya te lo dije. No tienes idea de cuantas cosas han pasado.
-Mimi…me di cuenta de en qué eres distinta.
-¿Así? ¿En qué?
-Eres sarcástica- concluyo con una sonrisa.
…..
Tuve que dejarlo hasta ahí por varios motivos.
Me iba a salir demasiado extenso, así como mucho con demasiado
Un solo capítulo dedicado al reencuentro me parecía muy deprimente.
Notas:
Venía desde hace tiempo considerando traer de vuelta a los digimon, y algunos también se la pasaban preguntando donde carajos estaban ellos. Bueno, la respuesta era obvio de que en el digimundo. Pero no veía el momento oportuno.
GRACIAS a la persona que me dio la idea de tomar a los digimon. TENÍA que juntar a Veemon y a mi Davis, era obligatorio. AMO a ese par.
Agumon… tan lindo él con su bullying hacia Tai.
Y Palmon… ella tenía que poner a Mimi en una complicada circunstancia.
Ya saben… los niños elegidos aun no terminan su pequeña reunión.
PD: Gomamon RULES, BITCHES!
Meroko-Y-Chan
