Hola… hoy publique rápido, digo yo. Duré unos días más por el cole, pero aquí estoy… como es continuación del reencuentro valía la pena apurarse. No voy hablar mucho para que lean en paz… si notan que estoy algo callada textualmente es porque he estado muy desanimada…

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Yolei Inoue pocas veces se había sentido confundida respecto a sus sentimientos, era una joven muy realista y honesta, por no decir sentimental. Cuando le gustaba alguien lo admitía y listo, no era de esas personas testaduras que no confiesan estar enamoradas, tal vez no era testaruda en el amor, sobre lo demás… era otra historia. Volviendo al tema anterior, en síntesis, la muchacha de cabellera peculiar era muy abierta cuando de amor se trataba, por lo cual resultaba muy extraño verla martirizándose sobre la pregunta del millón: ¿Me gusta o no me gusta?

Ella observaba a la distancia uno de los grandes lagos que habían en el digimundo, específicamente a alguien que se encontraba sentado en la orilla. Hace unos treinta minutos los chicos se sumergieron, literalmente en una guerra de agua, y varios terminaron dentro de las poco profundas aguas. Entre ellos, Izzy Izumi. Estaban tan mojados que tuvieron que recurrir a por lo menos quitarse las playeras para que se secarán a la luz del sol, por lo cual y que es muy obvio, quedaron con el torso desnudo. La peli morada se regañaba mentalmente por no apartar sus ojos de los chicos, mejor dicho de UNO de los chicos. No tenía por qué estar husmeando, sus otras amigas estaban tranquilas y hablaban con los muchachos sin ninguna vergüenza. ¿Por qué demonios le daba pena acercarse donde estaba el pelirrojo?

-¿Por qué el destino se empeña en mostrarme lo que no puede ser mío?- su pregunta se escapó en un susurro. Mordió su labio inferior frustrada.

-¿Por qué pones esa cara, Yolei?- Hawkmon ladeo su cabeza. Había escuchado claramente la pregunta con evidente desasosiego de su amiga. Normalmente la chica era muy imperactica y enérgica. Pensó que se pondría a molestar a Davis por quedarse completamente mojado, pero más bien se alejó de los jóvenes recientemente bañados.

Volteo a ver al digimon con aspecto de pájaro. Le dedico una sonrisa, Hawkmon siempre será muy observador e inteligente. En el momento en que estuvo por responder, fue interrumpida.

-Ya verán… esos idiotas me la van a pagar- Mimi caminaba hacia ellos con el ceño fruncido, el chongo que anteriormente sujetaba su largo cabello se deshizo y ahora sus hebras caían sobre todo su rostro, tanto el cabello como la ropa destilaban agua y de fondo de escuchan las carcajadas de los chicos. Con más fuerza, la de Davis. Palmon la siguió y ambas se sentaron junto a Yolei y Hawkmon- Lo van a lamentar. Esos tramposos se unieron contra mí. Brabucones.

-¿Cómo terminaste así, Meems?

Con brusquedad quitó un mechón de cabello de su rostro y bufo- Me reí de los chicos porque estaban empapados y los muy imbéciles me lanzaron al agua. Incluso el superior Joe se confabulo contra mí. Que decepción….- Mimi fue consciente del silencio raro por parte de su amiga y enarco una ceja, fijando sus orbes mieles sobre ella- ¿Qué ocurre contigo? Hace rato vi que observabas el lago con arrepentimiento…

En ese instante la joven Inoue se erizó de pies a cabeza… su conciencia le murmuraba con ironía: "Mejor dicho, a ALGUIEN en el lago"

Mimi levanto una mano como advertencia- Si me mientes, te fastidiaremos hasta que nos digas. ¿Verdad chicos?

Yolei miró con ofensa como Palmon y Hawkmon asentían sonrientes ante las palabras de la elegida de la pureza….

Traidores…

No había de otra, como dijo Mimi… si ella mentía, se darían cuenta, primeramente Hawkmon.

Sin darse cuenta, sus ojos viajaron de sus amigos hasta Izzy. El joven de ojos azabache reía con Tentomon y Gomamon, al parecer le estaba jugando una broma a Joe porque el peli azul estaba muy rojo.

La castaña miro en la dirección en donde veía su amiga… era extraño… Yolei solo estaba viendo a Izzy… ¿Izzy? ¡IZZY!

-¿IZZY?-grito, un segundo después tenía a Palmon tapándole la boca con sus lianas. Afortunadamente el pelirrojo no la había escuchado- Pakmonjnd djhekajkamhe hjddablhdjar.

La digimon con cautela retiro su liana- ¿Qué?

-Déjame hablar.

-Cuidado con lo que dices, Mimi- la peli morada se había tornado sonrojada. Por poco y sintió la pena máxima si Izzy las hubiese volteado a ver.

-Bien, bien. ¿Se puede saber porque vez tanto a Izzy?

El sonrojo nuevamente se apoderó de sus mejillas- Es que… desde hace unas dos semanas… creo… creo que me gusta Izzy…

-¿Lo dices en serio?

-Si Palmon.

-¡Que lindo!- festejo la criatura emocionada

Luego de unos segundos en silencio, por fin se atrevió a encarar la burlona sonrisa de su mejor amiga, ya se la veía venir, pero cuando levantó su avergonzado rostro Mimi no estaba riendo ni mucho menos burlándose; la castaña estaba estática y con los ojos abiertos como platos.

-¿Tú… tú que piensas Hawkmon?

Para su alivio, su compañero le sonrió comprensivo- Eres muy honesta Yolei. No le veo nada malo. A pesar de que querías a Ken, lo superaste, y seguiste adelante, supongo que Izzy es tu "adelante"

-¿Mimi?

Pareció salir de su coma sorpresivo y pestañeo- Es algo raro de procesar, pero… suena raro que sea yo la que te esté dando un sermón, dices que te gusta Izzy como si fuera un crimen…

-¡Lo es! Me gusta un amigo, y él solo me ve como una amiga loca…

-Es que eres una amiga loca- afirmó riendo- Pero todos te queremos así, además, estoy impresionada, jamás me imaginé que te gustará Izzy, es un chico genial y divertido, pero tampoco es uno de esos ebrios fiesteros, es perfecto para ti ,ahora que lo pienso se complementan, incluso mejor que con Ken. Es inteligente al igual que tú y tienen muchas cosas en común…

- No lo sé- cerró sus ojos con pesar al escuchar las risas del pelirrojo- Dudo mucho que llegué a pensar en mí de otra forma…

-¡Yolei! No te hagas menos, ni adelantes algo que no ha pasado. No sabes si Izzy no te quiere o si sí lo hace.

-Mimi tiene razón, Yolei. Eres una chica muy amigable…

-Y además… por algo eres la heredera del amor- Mimi sonrió con picardía- sin embargo, no te pases porque también eres la heredera de la pureza.

-¿Pureza?- inquirió sarcástica.

-En mi defensa. Yo soy pura de corazón, la suciedad se me resbala. Es como un escudo, bastante funcional si me permites decirlo. Y ahora es tu turno. Yolei Inoue más te vale que aceptes que eres una chica maravillosa y que como la mujer independiente y moderna que dices ser, no esperes a que alguien dé el primer paso, ve y dile a la cara a ese pelirrojo que le gustas.

-¿Estás de broma?

-Yolei, no creo que Mimi este bromeando, no ahora.

-Palmon es que no lo entiendes ¡Me da pena!

-¡Tú puedes Yolei!

-¡Hawkmon me estás poniendo nerviosa!

-Yolei…

Estaba aturdida con estos tres hablándole al mismo tiempo. Abochornada era poco para describirla. Esto era lo que se llamaba karma, porque a pesar de no estar carcajeándose, ella vio en las palabras de Mimi cierta ironía y gracia.

-¿Qué pasa?

-¿Desde cuándo te pasa esto con Izzy y porque hasta ahora me doy cuenta?

-No estaba segura y quería cerciorarme para decírtelo. Y fue desde hace unas semanas. ¿Recuerdas a Sebastián?- Mimi asintió. Recordaba vagamente al chico. Solo una vez le habló y fue porque Yolei se lo presentó, luego de eso ni de sonrisa se saludaban las pocas veces que se encontraban en la universidad- Un día el me invitó a salir y yo no quería, así que le pedí a Izzy que me ayudara a zafarme del problema y no sé… se comportó algo… posesivo y ni se dio cuenta que me tenía sujeta por la cintura.

-¿Y eso que tiene de extraordinario? Has visto a Davis, me cela como si fuera mi novio y me molesta como si fuera mi hermano.

-Qué fue diferente. Izzy siempre abraza por los hombros al menos a nosotras de vez en cuando, pero en esas ocasiones no me sentí rara. Total. Es mi amigo. En cambio esta vez sí fue distinto, y en cuanto me di cuenta que no me soltaba me dio mucha pena por lo descarada que estaba siendo. ¡No quería que dejará de abrazarme!

Mimi sonrió macabramente y miró a Hawkmon Y Palmon. Ambos digimon captaron el silencioso mensaje y vieron a Yolei.

Ella temió lo peor.

-¡TE GUSTA!-gritaron a todo pulmón. Obviamente los demás los voltearon a ver por el repentino escándalo y la peli morada chilló espantada. Por suerte no dijeron nombre, pero aun así… ¡dejaron la idea al aire!

Era como si el tiempo no hubiese pasado. Como si en verdad seis años no hubiesen transcurrido. Solo eran niños riendo junto a unas extraordinarias criaturas que tenían como amigos y compañeros de aventuras en un increíble mundo digital. Sentían como si un solo día hubiera pasado desde la última vez que se vieron. Para los digimon, esos jóvenes adultos frente a ellos, seguían siendo niños de diez, once y doce años… con nuevas historias que contar y bromas que hacer.

-Vaya Palmon, ya se te hizo costumbre eso de aparecer siempre de última.

El comentario de Tk provocó que todos rieran, incluso Palmon se sonrojo apenada.

Mimi se sentó junto a su compañera y sonrió divertida- No le hagas caso a ese rubio. Lo que pasa es que Palmon sabe que es genial hacer esperar a las personas por ti. La mayor atracción para el final- dijo guiñándole el ojo a su amiga.

-¿De qué hablaba Tk, Meems?- Yolei compuso una graciosa mueca de confusión y Davis que estaba a la derecha de la castaña, profirió un ruido de extrañez.

-Verán, la primera vez que estuvimos aquí, el viejo de Genai nos dijo que el transcurso del tiempo había cambiado, así que ahora el tiempo del digimundo estaba en sincronía con el nuestro, por obvias razones debíamos volver o envejeceríamos aquí, a la hora de la despedida, cuando todos estaban juntos, yo inocentemente buscaba a la ingrata de Palmon, que decidió no despedirse de mí, pero al final se arrepintió….así que técnicamente Palmon tiene la manía de aparecer al final.

-¡Es que no me gustan las despedidas!- chillo avergonzada.

-Te entendemos Palmon- Yolei le sonrió dulcemente. Pocas, por no decir casi nulas ocasiones compartió con la digimon de su mejor amiga, pero definitivamente pensaba que se trataba de una criatura muy tierna.

La siguiente pregunta saco de contexto a más de uno, especialmente a tres personas.

-¿Cómo está Michael, Mimi?

La señorita Mimi Tachikawa detuvo abruptamente su conversación con Izzy, Yolei abrió tanto la boca que Hawkmon tuvo que hacerla reaccionar y Davis se puso de todos los colores bajo la atenta y curiosa mirada de Veemon. Por otro lado, la pregunta viajó hasta los oídos de cierto castaño que frunció fuertemente el ceño al escuchar que pronunciaban el nombre del muñeco de plástico americano.

Los demás simplemente quedaron en silencio. Era bien sabido por todos que la sola mención de Michael Washington era tabú para Mimi, y que desataba una ola fría de rabia por parte de la castaña.

La oji miel estaba estática, de todas las preguntas habidas y por haber… precisamente su estimada amiga decía ESA… instintivamente miró de reojo a la izquierda del lugar en donde Tai charlaba con Joe y Matt… el moreno tenía sus ojos literalmente fijos en ella… una sonrisa macabra se curvó en ella… una sonrisa que nadie vio al ser tan fugaz y pequeña.

Era hora de un pequeño escarmiento marca Meems.

Posó sus ojos de nuevo sobre Palmon, y convirtiendo en equivocadas todas las suposiciones de los demás, sonrió.

-Michael… la verdad hace mucho que no lo veo- respondió riendo- La última vez fue hace unos meses y la verdad fue interesante nuestro reencuentro, de hecho, desde que volví de América, él ha venido a visitarme dos veces, sigue siendo un joven encantador y educado, incluso se tomó la molestia de obsequiarme un anillo- la sonrisa que bailaba en sus labios amenazaba con convertirse en carcajada. No podía evitarlo. Luego de ver discretamente las expresiones de todos, era imposible no sentir unas tremendas ganar de reírse en sus caras. Y la reacción de Tai… valía oro. El pobre estaba tan estupefacto y furioso a la vez que no sabía bien que expresión poner. Su mente se debatía entre maldecir o solo dejar una cara de idiota.

Pero Palmon… ella solo sonreía ampliamente. Sin darse cuenta del ambiente de desconcierto que reinaba en el lugar. En cuanto a los demás digimon… ellos solo estaban bastante confundidos con la situación, primero que todo porque la mayoría no conocía al rubio aludido, y los que sí lo recordaban: Hawkmon, Veemon, Gatomon y Patamon…. No tenían idea que porque sus compañeros tenían esas caras extrañas.

Davis se encontraba completamente desencajado. ¿Por qué carajos Mimi hablaba con alegría del maldito de Washington? Honestamente no entendía nada. Y no le hacía gracia que ella hablara del mendigo rubio con tanta añoranza.

Ella fue la única en notar la fugaz sonrisa macabra de Mimi. Todas y cada una de las palabras que decía Mimi de Michael eran viles mentiras. Menos sobre el anillo. Y técnicamente no fue un regalo, él solo le devolvió algo que no le pertenecía. Yolei había visto la expresión de Tai cuando Palmon pregunto por Michael. Inmediatamente supo la razón de las palabras de Mimi. Su amiga solo quería cabrear al moreno.

¿Un… anillo? ¿Cuál jodido anillo? En ningún momento él había visto a Mimi usar un anillo, además… ¿Por qué demonios ese principito le daría un regalo a su novia? Y también… ¿Cuándo pasó eso? ¿Washington vino después de aquel día en la fiesta de Kambara? ¡Él y Mimi ya tenía algo en ese entonces! Sus manos apretadas en puños con tal fuerza que sus nudillos se tornaban pálidos, y sus orbes chocolates despedían llamas… sintió un jaloneo en el borde de su playera y al bajar la vista, su amigo pregunto:

-¿Tai, quién es Michael?

Bonita pregunta. Perfecta. Maravillosa.

Soltó un gruñido de ira- Nadie importante Agumon. Un tipo americano, fue amigo de esa castaña- movió su cabeza en dirección a Mimi. La muy campante continuaba hablando de Michael con Palmon. Que descaro. Estaba seguro que lo hacía a propósito.

Biyomon que se había mantenido rezagada junto a Sora, volteo a ver a la pelirroja con evidente duda en sus ojos- Ya me confundí, Sora.

La oji rubí parpadeo y sonrió: ¿Te confundiste en qué, Biyomon?

-¿Mimi no era la novia de Tai?

Los demás elegidos se mantuvieron tranquilos ante las palabras del digimon rosa, menos Mimi y Palmon. La castaña quedó en shock sintiendo como si fuera succionada por un vórtice, y la compañera de la oji miel pegó un grito al cielo.

-¿QUÉ?- chillo abriendo mucho sus ojos. ¡Ella no sabía eso! ¡Pensaba que Mimi y Michael eran novios! Levanto la cabeza y se sorprendió más al ver la expresión de estupefacción de su compañera. Mimi estaba petrificada.

Biyomon… ay Biyomon… ¿Acaso era el día de las preguntas imprudentes? ¡Tenía todo el rato pensando en cómo decirle a Palmon sobre su relación con Taichi!

-"El mundo conspira contra mí"- pensó horrorizada. Lentamente giro su rostro imperceptiblemente hacia Tai, él la vio y le enarco una ceja como diciendo: ¿No le dijiste?

Ese gesto la indigno. Por la nula reacción de sorpresa de los demás estaba claro que los digimon ya sabían… ¡Él tuvo que abrir la bocota! Conteniendo la ira que le comenzaba a burbujear, bruscamente se puso de pie y le sonrío a Palmon.

Sus palabras salieron atropelladas por tratar de que no se notará su enojo- ¿Damos otro paseo, Palmon?

La pequeña digimon asintió confusa y siguió a Mimi. Cuando las chicas se alejaron por completo del lugar, fue Veemon quién hablo primero.

-Eso fue muy raro. ¿Mimi es así de terrorífica y chistosa?

Davis asintió y rodeo los estrechos hombros del digimon azul con su brazo- Así es. Esa es nuestra Meems, amigo. Pero no te preocupes, la vida resulta bastante entretenida con ella.

Tai frunció su ceño ¿Ella era la que se enojaba? Él debería ser el que se moleste. Mimi se atrevió a hablar mil maravillas sobre el imbécil de Washington. Hoy todos estaban disfrutando en herirle el maldito orgullo. Primero Agumon, luego Matt y ahora Mimi. Solo eso le faltaba. Sin embargo… ¿Por qué puso esa cara de horror cuando Biyomon dijo que él era su novio? Después de todo era la verdad… estaban enojados, pero no habían terminado. Esa actitud ridícula de la oji miel lo ponía de malas.

Sintió una palmada fuerte en la espalda y luego una voz burlándose- Definitivamente tienes un ser único como novia. Te felicito. Hablando de eso ¿Cuándo pretenden arreglar su estúpida pelea? No creí que tardaran tanto. Los subestime. Creo que tendré que pagarle a Izzy- añadió en tono aburrido. Maldito Izumi y su jodida y atinada deducción.

El moreno alzó sus cejas- ¿Ustedes apostaron sobre nosotros?

-Sí. Matt ve buscando tu billetera- Izzy se acercó con Tentomon zumbando en el aire.

-Desgraciados- murmuro fulminándolos con la mirada.

-No me imaginé que te volvieras un bromista, Izzy.

El pelirroja sonrió apenado. Él era uno de los que más había cambiado. Ya no era tan reservado y cortés… al menos no tan notoriamente. Era obvio que Tentomon se diera cuenta en poco tiempo.

-Te llevarás una decepción aquí Tentomon, este tipo se ha vuelto un alboroto completo.

-No ayudas Matt.

-¿Enserio?- el rubio mostró una sonrisa torcida. Era tan divertido molestar a sus amigos.

-Gabumon… - Izzy le devolvió una sonrisa de soslayo a Matt- ¿Sabes que ahora Ishida es un algodón de azúcar? Deberías verlo cuando habla por teléfono con Sora.

-Vete al carajo, Izumi.

Agumon se había mantenido al margen, entretenido con las pullas que se lanzaban Izzy, Matt y Tai, pero desde que Mimi se había ido él se dio cuenta que el elegido del valor se mostraba bastante molesto. Quizás un poco perturbado también.

Tai sintió que era observado fijamente y noto que era Agumon quién lo miraba con curiosidad. Suspiro derrotado. Le hizo un ademán a digimon con la cabeza para que lo siguiera. Metió las manos en sus bolsillos y caminó hasta el otro lado del lago. Era mejor estar a solas. Al llegar, se desplomó sobre el césped verde ligeramente húmedo y clavó sus achocolatados ojos en el cielo despejado del digimundo. Su compañero lo imitó.

-Como me gustaría quedarme por siempre aquí...

Había cierta nostalgia en su voz, pero nada camuflaba la frustración.

-Puedo ser un poco lento, pero al final me doy cuenta… ¿Por qué estás tan raro, Tai?

-¿De qué hablas?

-Dijiste que eres novio de Mimi, pero desde que ella llego junto con Palmon no se han ni hablado.

-Si… es complicado- resoplo fastidiado. Las nubes bailaban esponjadas en el manto celeste captando la atención visual del castaño. Cruzó los brazos detrás de su cabeza para más comodidad- Mimi y yo estamos saliendo, pero hace un par de semanas discutimos y el problema no se ha arreglado…

-¿En serio? Pero ella no ha hecho ningún escándalo, es decir… es Mimi.

Sonrió divertido ante la ocurrencia de su amigo. Todavía recordaba muy bien a la antigua Mimi.

-Mimi ya no arma escándalos… se ha vuelto un poco fría cuando se enoja y se encierra en sí misma, parece como si ya no confiará en nadie. Cuando regresó de América ella era muy distante con todos y nos llevamos varias sorpresas con su llegada, una de ellas fue el cambio de actitud, conforme pasó el tiempo, fue recobrando la simpatía con los demás y yo…- soltó un nuevo suspiro, como si le fuese difícil hablar del pasado- me fui enamorando de ella. No de la princesa caprichosa, ni de la chica voluble, sino de la joven valiente y directa… jamás creí enamorarme de alguien como Mimi, pero me di cuenta que eso lo pensaba al recordar a la niñita llorona y malcriada, y no en imaginarme un cambio radical en ella… alguien independiente y que afronta los retos sin una sola queja… hubo momentos en lo que nos íbamos acercando, y de un momento a otro, nos alejábamos de nuevo, pero ahora… siento que ella no confía en mí y el brillo que había en sus ojos al verme parece haberse extinguido…

-¡Escúchate Tai!

Dio un brinco al escuchar de la nada el regaño de Agumon, apoyo sus manos en el suelo y se impulsó, de modo que quedó sentado de lado encarándolo.

-¡Es obvio que la quieres, amigo! No tengo idea de lo que es estar enamorado, pero he visto una que otra señal en el poco tiempo que ustedes tienen aquí. Solo basta con ver a Kari y Tk o a Sora y Matt, y la forma en que hablas de Mimi… tú deberías saber que el mundo no es una fábrica de conceder deseos… cada día hay una nueva batalla y esa pelea con Mimi ha hecho que ambos vayan perdiendo cada batalla en los últimos días… ¿Dónde está tú coraje? ¿Ese coraje con el que peleaba un niño de solo once años?

-Quizás tengas razón, pero el que yo libre mis batallas no significa que de la nada Mimi confié en mí. Le he demostrado que la apoyo en todo y…

Agumon dirigió su vista a la copa de un árbol bastante alto. Las hojas se mecían con lentitud por el viento que soplaba con frescura-Te estás dando mucha importancia a ti mismo- lo regaño cruzándose de brazos- Dijiste que Mimi cambio. Pues ese cambio seguro que se llevó la faceta de ella en la que soltaba lo que le pasaba como una de esas aves de colores del mundo suyo.

-¿Un perico?

-Si eso. También dijiste que afrontaba cada reto sin quejarse. Puede ser que por esa razón tú pienses que no confía en ti. Porque sus batallas son silenciosas para no preocuparte. ¡Tienes que hablar con Mimi! Esto no tiene que ver con eso de que el hombre da el primer paso porque no es algo extraordinario, solo habla con ella y listo.

¿Agumon era el que hablaba con semejante coherencia? Su amigo en verdad era increíble. De cualquier forma siempre lo terminaba animando.

Una gran sonrisa se formó en su rostro y sus chispeantes ojos se iluminaron.

-Tienes razón. Me doy cuenta cuanto te extrañe, amigo.

-Por cierto. ¿Por qué estabas enojado cuando Mimi habló de ese chico de América?

Esa pregunta le cayó como balde agua fría. Odiaba hablar del principito Washington.

-ÉL fue novio de Mimi- contesto bufando- y su compañero de toda una vida cuando vivió por allá.

-¿Cómo se llama a eso que te pasó?

-¿A qué te refieres?

-A esa sensación de ganas de golpear al que se junta con la persona que te gusta.

-¿Hablas de los celos?

-Exacto. Tai tú estás celoso de ese chico.

¿CELOSO DE ESE SUJETO? Ni en un millón de años luz.

-Yo no estoy celoso- dijo esquivando la mirada- Solo no me gusta mezclar el presente con el pasado.

- eso es porque tú no estuviste en el pasado de Mimi y él sí.

Touché.

Se quedó en silencio.

-Has crecido Tai- dijo de repente. El muchacho lo miró- No solo estás más alto, sino que también maduraste. Estoy orgulloso de mi elegido del valor.

-Y lo seguirás estando.

Palmon caminaba detrás de Mimi- una expresión confundida estaba plantada en su rostro y en cierta parte estaba preocupada por la actitud de la castaña. ¿Qué tanto ha cambiado?

La siguió durante cinco minutos más en mutismo total y por fin la oji miel se detuvo sentándose en un tronco caído junto a una cueva. La digimon notó que su amiga no reparo en que había una posibilidad de que un digimon salvaje saliera de esa cavidad rocosa. Estaban rodeadas de bosque por cualquier lugar en el que se viera. Tenían suerte de que ella se sabía muy bien el camino de regresó.

-¿Por qué no me dijiste que Tai es tu novio?- no pudo soportarlo más. La duda estaba a flote.

Mimi rio con amargura- No pensaba decírtelo así. Biyomon se me adelantó.

-¿Entonces porque en todo el rato no le has hablado a Tai?

-Hace un par de semanas tuvimos una discusión algo… ¿agitada?... y no nos hablábamos desde ese día…

Sentía sobre ella los ojos de Palmon. Curiosos y confundidos. Con mil preguntas por hacer y sin saber cuál formular primero. Debía aclararle las cosas con franqueza, aunque se diera una decepción de su "elegida".

-Palmon…- dijo con pesadez- Ya nada es igual en mí… no soy más la niña dulce y sensible de antes… tampoco soy temerosa ni llorona… y podría decirse que soy de mente fría…

Esa confesión le caló en lo más profundo… había comenzado a darse cuenta del cambio de carácter en Mimi, pero no pensó que fuera tan drástico. La forma en que la castaña hablaba era tan amarga que parecía imposible compararla con la niña de diez años.

-¿Qué te paso Mimi?- su pregunta era un hilo de voz, ocultando el miedo de perder a su amiga…

-Cuando todo lo relacionado con este lugar terminó… no volví a Japón… poco a poco perdí todo contacto con los chicos y me sentí olvidada, como si no significara nada para ellos, incluyendo Sora… enfurecí y los dejé en el pasado, seguí adelante sin imaginar que Davis y Yolei se convertirían en mis mejores amigos- una extraña calidez la invadió al recordar las memorias que compartía con esos dos chicos, simplemente eran irremplazables- me uní mucho a una amiga del colegio y también a su hermana pequeña, Addison, rápidamente se volvió una hermana para todos nosotros, la tristeza que pase por estar pensando en los de aquí desapareció, todo era increíble, al tiempo… Michael se hizo mi novio- su garganta quemaba, sus ojos la amenazaban con lágrimas cristalinas, una oleada de malas sensaciones se formó alrededor de ella. Tenía que terminar…- cuando todo parecía que era perfecto, la vida me demostró que nada es eterno…

Observo como su compañera cerraba sus ojos, sus parpados temblaban… algo en su interior le decía que en verdad no sería bueno lo que estaba por escuchar…

-Addison se enfermó gravemente, una enfermedad cuyo tratamiento era muy fuerte. Todos nos mantuvimos más que unidos para tener fuerzas, para apoyar a Addison… un año después ella murió…

Los verdes de la criatura comenzaron de derramar lágrimas… era una historia muy triste. Estar tan feliz luego de sufrir y de repente recibir un golpe tan feo…

-¿Pasó… algo más?- pregunto débilmente.

-Nada nunca termina… con la muerte de Addison… cambié, me volví menos abierta y más callada… pero seguía siendo en parte muy dulce, Michael siempre estaba ahí para mí, hasta que empezó a actuar diferente y descubrí que me engañaba cuando viajaba con su padre.

No se inmuto cuando vio a la digimon dar un brinquito de asombro y no la culpaba, todos los que no vieron a Michael meramente actuando así, no creerían que fuese capaz de cometer una traición… ella no lo creyó… hasta que fue la primera en descubrirlo.

-M-me parece imposible.

-No te preocupes… los demás también lo creyeron, incluso al principio a mí también me costó, pero él mismo se encargó de aclararme la realidad

La desconcertante franqueza con la que hablaba Mimi era tan inusual… honestamente no creía que esa joven fuese su Mimi… en verdad había cambiado.

-Por extraño que parezca, todo se relaciona entre sí… mi problema con Tai se debe a que piensa que no confió en él, solo porque ahora soy muy reservada con mis asuntos, también tiene que ver con que este molesta con Sora- fijo sus ojos en el suelo… sintiéndose impotente. Atrapada. Frustrada- Él la protege tanto… incluso de mí. ¿Por qué tiene que cuidarla de mí? Sé bien que soy una persona demasiado voluble y que ya no tengo mucho tacto al hablar, pero no es como que la odie… me insulta que vea en mí un potencial peligro para Sora, dice que no entiendo sus problemas… ¡Yo tengo suficientes problemas como para lidiar con los de Sora! Y también… también está eso de que él estuvo enamorado de ella, me da celos y lo acepto, pero ya estoy harta… es obvio que alguien que ha pasado por tantos golpes se vuelva reservado con su dolor…

-Estás llorando Mimi.

Ante las palabras de Palmon, la oji miel parpadeo. Había pensado que las gotas que caían al suelo eran de lluvia, no de lágrimas… sus lágrimas…

-En serio lo siento mucho Palmon- sus manos temblaban y no se atrevía a mirarla a los ojos. La digimon no pasó desapercibido un dato. Lágrimas caían de los ojos de Mimi, pero no era un llanto intenso, desconsolado, más bien era de amargura- lo siento tanto… cuando me viste tú imaginaste a la dulce de Mimi… y ahora te das cuenta de en lo que me he convertido. Sé que soy irreconocible a tus ojos… esa niña de hace años se esfumo y ya no volverá… crecí… y de la peor forma, una niña que tuvo que crecer tan rápido por tantas mentiras y decepciones…

-Por favor, no digas eso. No me importa cuanto haya pasado o cuanto cambiaste- se acercó a Mimi y la abrazo-Sigues siendo la misma para mí. Siempre he pensado que hay criaturas que se vuelven fríos solo porque sí, pero hay otras que lo hacen de forma inevitable. Lo mismo es con los humanos, tu cambiaste por esa serie de eventos… no fue que los manejaste a tu antojo, solo pasaron y tuviste que enfrentarlos. Si no mal recuerdo así es la Mimi que conocí y esa sigues siendo tú.

Hacía tanto que no se liberaba de esa forma… tan culpable se creía ante los orbes esmeraldas de su amiga… y ella lo pasaba por alto. No la juzgaba.

Volvió a sonreír, se le hacía extraño estar llorando- ¿Sabes que eres la mejor?

-¿Ahora me vas a decir cómo fue que tú y Tai terminaron siendo novios?

Touché.

-es increíble. Eres igual de chismosa que Yolei.

-¡Anda cuéntame!

La oji miel se dedicó a contarle los más que recordaba de cómo empezó su extraña relación con el moreno, aproximadamente unos diez minutos después entre risas, un gran estruendo se escuchó, cada vez se acercaba más a donde estaban ellas y un chillido que no se pierde ni siquiera en otro mundo las hizo levantarse alertas.

Se apuraron a caminar unos cuantos metros y de entre varios arbusto gigantes salieron Davis y… ¿Raidramon? ¿Veemon había digievolucionado?

Con Davis llegaron Tk y Kari. Gatomon atacaba y… Angemon también.

-¿Qué rayos está pasando?- murmuro la castaña con asombro. Su vista se detuvo en su mejor amigo y este la volteo a ver.

-¿Qué demonios esperas, Meems? ¡Corre!

¿Qué corriera…?

Su pregunta se respondió sola cuando tres Tyrannomon los persiguieron.

Ella y Palmon se volvieron a ver y corrieron a todo lo que daban. Desafortunadamente no se fijaron en la otra y se dividieron tomando caminos opuestos.

Palmon puso ver en el cielo a Sora con Birdramon y en una colina a Matt con Garurumon. Abruptamente se detuvo. ¡Ella tenía que defender a Mimi!

La busco por todos lados y cayó en la cuenta de que la castaña no estaba en ningún lado.

-¿PALMON, DONDE ESTÁ MIMI?-

Elevo sus ojos hasta Sora, la pelirroja descendía junto al digimon que volvía a su etapa de entrenamiento.

-No lo sé, la perdí en el camino- respondió preocupada.

..

Pues Mimi se perdió. Terapia marca digimon señoras y señores. Me he dado cuenta que el digimundo acaparará más de dos capítulos porque evidentemente no podemos dejar a la castaña separada de los demás. No tiene gracia.

Tengo una duda. No sé si solo yo. ¿Se han preguntado cómo serían Mimi y Tai si fueran personas reales? Yo sí. Pero por más que lo intento no encuentro información. Si alguien ha visto algún parecido con alguien real. Díganme quiero saber.

Adiós.

Meroko-Y-Chan