Hola mi gente querida. Sé que tarde un poquito, pero… me tienen jodida en el colegio. Estas son las consecuencias de cursar el último año de preparatoria… te fastidian y asfixian hasta lo último que das. Y bueno… también están los distractores buenos ¡FAIRY TAIL Y NATSU DRAGNEEL!

Okey…. Me fui por la tangente. Como sea, disfruten el capítulo.

Meroko-Y-Chan

..

Una gota de sudor frio escurrió por la nuca de Joe. El estudiante de medicina no sabía qué hacer para ahuyentar el aura tenebrosa que giraba en torno a Mimi. La joven caminaba delante de ellos con tal vez un metro de distancia. Era evidente que la castaña estaba furiosa. Por otro lado Tai caminaba a su lado tranquilamente y con una sonrisa burlesca en su rostro. Algo le decía al joven de lentes que esa sonrisa en el moreno se debía al malhumor de Mimi.

Los elegidos y Gomamon desfilaban por el pasadizo primordial de vuelta al salón principal del castillo. Antes de encontrarlos, Joe, o más bien Gomamon les pudo explicar lo que ocurría a los Gekomon, le contó quienes eran y los digimon apenados accedieron con gusto a liberar a sus cautivos salvadores. Gomamon era conocido por todos los digimon, sus bromas "inocentes" eran conocidas por todos y aun les parecía ilógico que su compañero humano fuera mil veces más recatado que él.

-¿No les parece curiosa esta situación, chicos?- pregunto para quitar la incomodidad.

-¿A qué te refieres?- Tai volteo a verlo con una expresión llena de humor. Amaba ser el causante de la furia de la señorita Tachikawa.

-A que justamente nosotros tres pasamos por algo parecido hace años- explicó esperanzado. Esperaba con ese comentario mejorar el carácter de Mimi.

-Si te refieres a la prisión. Creo que hablas de nosotros. La princesa estaba jugando- hablo con sorna. Vio como los hombros de Mimi se tensaban y sus puños se cerraban con fuerza. Se estaba cabreando en grande. Justo lo que quería- ya que lo mencionas… ¿Por qué no nos cantas algo princesa?

Ese endemoniado castaño se estaba metiendo demasiado con ella. Se estaba ganando una golpiza. Iba muy lejos y si llegaba al límite. Lo lamentaría- Claro ¿Te canto Rata de dos patas? Es perfecta para ti.

Auch. Eso daba en el orgullo de Tai. El cual últimamente estaba siendo muy pisoteado. Principalmente por la oji miel.

-Es cierto. Todo empezó porque Mimi no quería cantar- la voz chillona de Gomamon resonó en las paredes- Y nos encerró vilmente luego de gritarnos en el oído.

Gomamon estaba ganándose un espacio en la lista negra de Mimi. Debajo de Michael y junto a Tai.

Para su sorpresa la castaña sonrió- No me lo van a negar. Fue divertido y todo resulto bien. Dentro de lo que cabe en este lugar, y regresamos. Fin de la historia. No me hagas ver como la mala, Gomamon- se quejó entrecerrando sus ojos hacia el digimon.

-Pero lo eras…

-Gomamon- Joe frunció el ceño con desaprobación- No hice el comentario para que molestarás a Mimi. Es un recuerdo agradable de nuestra estadía en el digimundo.

-¡Pero Joe! ¡Estuvimos en la cárcel! ¡Y solo tenías doce insignificantes años!

Tai soltó una carcajada. No podía contenerse más. Gomamon era más bocón que Yolei.

-¡Yo te apoyo!- Mimi vertió fuego y hielo sobre el moreno con sus ojos- inocentes y fuimos castigados por una malcriada y caprichosa niñita.

Una vena comenzó a marcarse en la frente de Mimi. Inhala. Exhala. Inhala, exhala. No los mates Mimi. No quieres ser una criminal. Tai la estaba provocando y simplemente quería que ella estallara para llamarla inmadura e irritante. Esa estúpida pose de "no me importa nada" que el dueño del valor traía solo decía dos cosas "orgullo e indiferencia".

-Si. Si. Era una niña malcriada y caprichosa. ¿Quieres aportar algo que no sepamos?- le dedicó una gélida mirada y pasó por delante de él. No quería ver su rostro- Tus comentarios siempre son lo obvio. Resultan irritantes.

Joe suspiro resignado al ver la intención de su digimon para hablar- ¿Saben qué es gracioso? ¡Sus peleas! Han peleado desde que llegaron aquí. No soy despistado. Parece que si tuvieran poderes como los nuestros sería una batalla épica. Como por decir "Metal Greymon vs Lilymon" y como Mimi da miedo y Palmon no. En serio la batalla sería dura. Porque. Tai. Ella quiere matarte.

Esa vez, una sonrisa sincera bailó en los labios de la aludida. No sabía si Gomamon hablaba por aligerar el ambiente o solo era un simple comentario, pero le sacó el mal humor. Al menos con él y la hizo olvidar momentáneamente el que tenía con Tai. Los digimon eran más agradables que las personas en muchos aspectos. Ojala pudieran verse cada que quisieran y no únicamente ese día. Le gustaría pasar siempre con Palmon, entre ella y Yolei la pasarían regañando por ser tan mala. Palmon…

Ese pensamiento la hizo detenerse abruptamente y uno de los chicos chocó contra ella. Que no sea Taichi. Que no sea Taichi…

-Fíjate por donde caminas, princesita.

Mimi suspiró resignada y se alejó de inmediato. Era claro que su vida estaba colmada de mala suerte. Volviendo a su repentina idea…

-¿Por qué Palmon no vino con ustedes?- dijo mirando a Joe por sobre su hombro.

Joe pareció relajarse al ver el cambiado gesto de la castaña y destensó sus hombros- ¡Oh eso! Bueno. Lo que pasa es que cuando Agumon nos reunió para contarnos lo que ocurrió, el solo mencionó que a Tai se lo llevaron al castillo Gekomon, pero no dijo nada de ti porque no te vio por ninguna parte.

-Agumon dijo que estuviste un momento con él y Tai, pero que te fuiste luego de amenazar a Tai- el moreno hizo una mueca al recordar eso. Claro. Ahora lo dejan a él como la victima frente a una chica de mal carácter.

-¿Entonces donde está ella?

-Fue junto con Davis, Veemon, Yolei y Hawkmon a buscarte a otra parte. Los demás se dividieron para buscarlos a los dos, en caso de que Tai haya escapado del castillo.

Tai se mostró interesado- ¿Y Agumon?

-Él dijo que no podía venir. Que quería ver que el plan resultará más dramático.

Los tres jóvenes enarcaron una ceja ¿Qué plan? Joe no escuchó la aparente conversación que Agumon tuvo con Gomamon, de entre esos dos no podía salir nada bueno.

El moreno batalló mentalmente para descifrar esas ideas de su amigo. ¿Qué tramaba Agumon? Lo pensó por un segundo. Al rato de que la princesa de hielo se fuera, se quedó completamente dormido al menos por una hora, una hora en la que su compañero fácilmente pudo haber hecho otra cosa y él ni en cuenta. Después, cuando los Gekomon lo atraparon, Agumon en lugar de digievolucionar en Greymon y patearles el trasero, fue golpeado medianamente y dijo que buscaría ayuda. Duró como tres o cuatro horas en "buscar ayuda" y cuando la encuentra, no viene de compañía. Y ahora decía que el plan dramático debería cumplirse para verlo… Agumon conocía el digimundo perfectamente… y vio el lugar por donde Mimi se había ido….y hablaba de un plan… captó de inmediato y sus achocolatados ojos se abrieron de par en par, un gruñido furioso se escapó de sus labios… ese mendigo digimon y su jodido plan… su "compañero" supo que Mimi se dirigía al castillo, con unas pocas palabras engañosas y bien tramadas Agumon convenció a los demás digimon para que lo encarcelaran junto con Mimi… ¡Le tendió una trampa! ¡Estuvo en prisión sin razón! ¡Otra vez!

Mimi y Joe se giraron para ver con duda a Tai. Aparentemente estaba enojado por saber Dios qué cosas. La castaña enarcó una ceja ¿Ese había enloquecido?

-Ese digimon… lo voy a matar- mascullo el moreno con furia decisiva. ¿Cómo se atrevía a engañarlo de esa forma? Con esos jodidos amigos, para qué enemigos.

-¿Te pasa algo?- el mayor habló con extrañeza. Mientras la castaña se encogió de hombros y siguió caminando junto a Gomamon, al digimon ni le importó lo que dijo el joven.

…..

-¿Dónde demonios está Mimi?- Davis se quejó estirando sus brazos. Llevaban bastante rato buscando a su amiga.

-¿Quieres dejar de quejarte? Fuiste el primero en avanzar para encontrarla, Davis- el joven se sonrojo. ¿Qué tenía de malo preocuparse por su mejor amiga?

-Yolei tiene razón, Davis.

-Veemon no me ayudes. Hemos buscado por todos lados y nada.

Palmon soltó un chillido preocupado- ¿Y si le pasó algo malo?

La peli morada sonrió amablemente y negó con la cabeza- Mimi puede ser despistada, demasiado diría yo. Pero tiene un buen sentido de la orientación.

Davis se detuvo en seco y miro a Yolei con los ojos muy abiertos. Segundos después estallo en carcajadas- ¿Mimi? ¿Sentido de la orientación? Debes estar bromeando.

-Bueno. Mimi se puede perder hasta en un centro comercial de una planta. Pero si sabe cuidarse sola.

Los cinco comenzaban a preocuparse. Sus gestos lo decían todo. Davis tenía el ceño fruncido y estaba muy serio. El digimundo siempre ha escondido peligros por doquier, y no porque Mimi supiese cuidarse bien, el peligro sería alejado de ella. El hecho del riesgo en sí que representaban los Tyrannomon fue lo que ocasiono que ella y Palmon se separaran. Quería encontrarla rápido.

Yolei también estaba angustiada. Mimi era una chica muy impulsiva, en cualquier momento podía cometer una locura e insultar a algún digimon. También estaba la supuesta pero muy obvia discusión con Tai… y la amenaza de su mejor amiga hacia el castaño. Agumon les contó que con Tai la salvaron de que un Tyrannomon la encontrara… y al parecer eso más bien provoco que discutieran otra vez. Esos dos deberían reconciliarse. Ya era demasiado. Y aunque ambos lo ocultaran con disfraces de enojo y orgullo, se extrañaban mutuamente. Ah, pero no. Tan tercos eran que se la pasaban retándose con la mirada y haciendo enojar al otro. Un claro ejemplo, Mimi fastidiando a Tai con Michael, a veces su amiga era tan desesperante. Era casi imposible no meterse en el drama de los castaños, pero a eso se le sumo que cuando se separaron para distraer a los digimon, no contó con que estaría con Tk… y con Izzy.

Estaba que reventaba de la pena…. ¿Por qué demonios Izzy Izumi no se ponía la maldita camisa? De seguro ya la prenda se había secado. ¡Tk ya se la había puesto! Los chicos son unos inmaduros, lo espero de Davis, Tai y… y quizás Matt al ser provocado por Tai, pero ¿Tk, Joe e Izzy? Se llevó una mala impresión de ellos… y ella que pensaba que sus tres amigos eran los más serios. Mimi también quedó empapada, pero ella se lo buscó.

-¿Yolei?- dio un brinco hacia atrás al ver a Izzy tan cerca de su rostro. ¿En qué momento se le acerco?

-¿Eh?- parpadeo confusa y dio otro paso atrás. Mejor mantener distancias- ¿Qué pasa?

Izzy notó el ademán de su amiga para alejarse de él. Y eso lo extraño. ¿Desde cuándo él la incomodaba? -Te llevo hablando por varios minutos y tienes una expresión de vergüenza desde hace rato- Yolei volvió a ponerse colorada. Eran tan obvia.

-Eh… no…- "ACTUA NATURAL YOLEI INOUE" sí… por una vez necesitaba ocultar lo que le pasaba, y lo haría tal y como la maestra de la inexpresividad. Mimi Tachikawa. Aclaró su garganta y levanto la barbilla. Esperaba verse regia y no tonta- No es nada. Sigamos.

Izzy enarco una ceja y vio a Hawkmon. El digimon se encogió de hombros.

-Izzy. ¿Qué le pasa a Yolei? Luce muy rara- Tentomon revoloteo a su lado con evidente curiosidad. Tk estaba igual y ni qué decir de Patamon. Veían que preguntándole a Hawkmon no sería de ayuda. El digimon guardaría el misterio de su compañera.

-No tengo ni la más remota idea.

-Creo que es por ti, Izzy.

-¿Por qué dices eso Tk?- esa suposición lo tomo desprevenido e inconscientemente fijo sus ojos en la peli morada que caminaba delante de ellos, aparentemente ajena a su conversación. A decir verdad… no encontraba razones, y para variar últimamente todo lo que tuviese que ver con ella lo dejaba con curiosidad en demasía.

-Porque Yolei ha estado evitando verte durante todo el día- Más adelante, Yolei se paralizó y fingió acomodarse el cabello. ¿Por qué Tk era tan meticuloso? Aunque no pareciera. Ella estaba escuchando todo. Era inevitable.

-¿Qué le hiciste, Izzy?

El pelirrojo se mostró sorprendido por el cuestionamiento de su compañero ¿Por qué él tendría que haberle hecho algo? ¿Y porque precisamente Tentomon le preguntaba?- Yo no he hecho nada- se defendió con el entrecejo fruncido.

-¡Oigan chicos!- la peli morada chilló "alegremente". Sino los distraía entre esos cuatro la descubrirían.

Ambos jóvenes y sus respectivos compañeros miraron a la muchacha- Cuando encontremos a los demás deberíamos hacer una fogata. Fácilmente alguno de nosotros podría ir al mundo humano y traer comida para pasar la ultimas horas con los demás antes de que la puerta se cierre.

-Por mi está bien- acepto el rubio. En ese momento Yolei era como un libro abierto. Ella ocultaba algo.

-Por mí también.

-¡Comida!- festejaron Hawkmon y Patamon, ambos digimon recordaban todas las golosinas que en el pasado sus amigos les llevaban de la tienda de los padres de Yolei.

La muchacha suspiro llena de alivio. Sin darse cuenta que Izzy estuvo observando su expresión.

Un escalofrío la recorrió al recordar esa pequeña tortura. Estuvo demasiado cerca. Odiaba que la estudiaran, porque con un poco más de atención, Izzy o Tk se darían cuenta. No por algo Tk le había pregunta tal cosa al pelirrojo.

-Davis, creo que algo le pasa a Yolei. Tiene cara de loca- la aludida frunció el ceño molesta, viéndose interrumpida en sus pensamientos. Veemon eran tan parecido a su compañero. Ella no podría vivir con un mini Davis color azul.

-Descuida. Esa es la cara habitual de Yolei, amigo- el joven respondió con simpleza. Mirando al cielo… si él fuese Mimi… donde estaría-Tienes alguna idea de a donde pudo ir Meems, Palmon.

La digimon con resignación suspiro- No… el digimundo ha cambiado mucho desde la última vez que estuvieron, así que dudo que ella sepa cómo llegar a cualquier lugar- un bombillo se prendió en la mente de la pequeña-A menos que….

Un timbre extraño hizo dar un salto a todos los presentes. Yolei rio apenada bajo la mirada acusatoria de sus amigos y sacó su celular.

-No creo que sea momento de atender esa cosa.

-Veemon tiene razón. Yolei. Estamos buscando a Mimi- apoyo Hawkmon. Su amiga podía ser tan… especial. Siempre le pasaban las cosas en el peor momento.

-Ya… ya. Lo siento. Es un mensaje de Joe.

El chico de cabello alborotado ladeo la cabeza y bufo- ¿Por qué Joe te mandaría un mensaje?

-¡La encontraron!- festejo sonriente. Continuo leyendo el mensaje y no pudo evitar reír con malicia. Llena de ironía.

Davis la observo como si un cuerno le hubiese salido de la cabeza- Enloqueció.

-No es eso. Idiota- lo fulmino con la mirada- Joe dice que encontraron a Mimi, mientras buscaban a Tai. Y resulta que los dos estaban encerrados en una celda en el Castillo Gekomon.

Una mueca de incomprensión bailo en el rostro de Davis. ¿Qué hacía Mimi con Tai? ¿No que estaban enojados? ¿Cuál maldito castillo? ¿En el digimundo había monarquías? Mimi tenía una suerte… que ojala no se le pegara a él. De seguro su amiga castaña estaba hilarantemente furiosa por estar encerrada con su "novio".

Palmon sonrió con nostalgia. Así que Mimi, Tai y precisamente Joe fueron a dar al castillo… le hubiese gustado estar ahí con su amiga. Recordar esas situaciones en las que fueron envueltos por los chistosos y exagerados caprichos de Mimi. Incluso se imaginaba a la oji miel criticando a su yo de niña con comentarios como: "Era una niña irritante" "Que llorona era" o "De ser ustedes yo me hubiera gritado".

-Bueno… no tenemos más que hacer. Volvamos con los demás donde acordamos vernos- por fin podía caminar tranquilo sin imaginarse a Mimi insultando a algún Flameramon y siendo quemada.

El ambiente formado se convirtió en una amena reunión. Al fin se libraron de las persecuciones. Ya tuvieron muchas de esas en el pasado y fueron suficientes. Tal y como Yolei había propuesto (solo para salvarse) enviaron a Mimi y Davis al otro mundo para traer comida. Empezaron una fogata y al empezar el cielo a oscurecer ya estaba lista.

Davis se acercó con una sonrisa macabra hacia Mimi y se sentó junto a la castaña. Esta lo miro con recelo. Ese chico se traía algo entre manos.

-¿Cómo te fue en tu estadía, Meems?- pregunto con sorna.

- Ni me lo recuerdes. Estar ahí adentro fue un golpe a mi orgullo.

-¿Y tu compañero de celda?

-Eso sí fue divertido. Fue como revivir una imagen pasada. Solo que yo estaba viéndolo desde una perfecta perspectiva en la que yo era la autoridad y me reía de ese cretino- desvió sus ojos hacia Tai que en ese instante ayudaba a Kari con la comida.

-¿Lo golpeaste?- cuestiono acercándose al rostro de su mejor amiga. Disfrutaba ver la mala suerte de la castaña.

-Mala suerte para ti, campeón. Estuve a punto pero Joe y Gomamon me interrumpieron.

-Yo diría que estuviste a punto de darle un beso. Estaban muy cerca- Mimi dio un respingo. Y giro su cabeza como si se tratara de la niña del exorcista. Gomamon sonreía descaradamente mientras Davis fue embargado por un ataque hilarante.

-¡JOE KIDO!- grito la muchacha furiosa. El aludido temió por su vida. Sabiéndose insignificante ante la postura atemorizante de Mimi- ¡TE QUEDARÁS SIN COMPAÑERO!

-¡OH MIMI! GOMAMON TIENE LA LENGUA MAS FILOSA QUE LA TUYA- en ese momento quería ahorcar a su amigo. ¿Cómo se atrevían…?

-¡Gomamon huye!- Palmon veía como todos los colores se arremolinaban en el rostro de la castaña. Si su amigo no se alejaba. Las pagaría muy caro.

-¡Estás muerto Gomamon!- Por algo son compañeros. Veemon reía igual o más fuerte que Davis.

-Creo que a Mimi no le ha ido muy bien hoy…- Yolei estuvo a punto de atragantarse con su refresco al escuchar cómo le hablaban tan de cerca. Miro de costado.

-Me asustaste- Izzy rio al ver la rojas mejillas de Yolei. Tal vez no debió tomarla por sorpresa de esa forma, la chica pudo haberse ahogado- Pero tienes razón. Todas y cada una de las cosas que le han pasado tienen que ver de una u otra forma con Tai o Gomamon. Y el pobre de Joe está sufriendo la ira de Mimi.

La sonrisa que el pelirrojo curveo en sus delgados labios dejó atontada a la joven ojos rubíes. ¿Desde cuándo Izzy le parecía tan atractivo? En definitiva tenía algún trastorno delirante. En cierta forma él siempre le pareció muy tierno, porque a pesar de todo aún seguía siendo un poquito tímido.

"¡Reacciona Yolei!"

-¿Yolei?

-¡Ah, lo siento! Me distraje.

-Últimamente estás muy rara conmigo. ¿Acaso hice algo malo?- Oh Dios… se puso serio.

"Sí hiciste algo. ¡Me tomaste de la cintura y te quitaste la maldita camisa!"

Aunque… él estaba preocupado y todo por su culpa. Ahora creía que había hecho algo malo.

-C-claro que no Izzy. Son cosas mías…- Eso de tartamudear se le estaba haciendo un estúpida costumbre.

Por lo visto esa respuesta no le pareció al pelirrojo pues se mostró inconforme y frunció el ceño.

-Ya veo…- murmuro en desacuerdo. Él esperaba que la peli morada fuera más abierta con él, después de todo siempre habían tenido una relación cómoda…

-Izzy…- volteo a mirarla y no supo cómo actuar. La forma en que Yolei lo miraba es tan… confusa- No pienses que no confío en ti, el problema es que no sé descifrar mis propios pensamientos- comento con pena.

Completamente idiotizado quedo el pelirrojo ante esa mirada rubí y esa dulce sonrisa… mierda… ¿Desde cuándo él se le quedaba viendo así a Yolei?

-¿Así que estuvieron encerrados?

-Ya te dije que sí como mil veces, Ishida- contesto fastidiado.

-¿Solos?- inquirió mirándolo pícaramente. Tai puso los ojos en blanco y Sora le dio un ligero golpe a su novio- Hey ¿Por qué el golpe?

Ella lo miro reprobatoriamente- Si ya entendiste no molestes a Tai. No es bueno disfrutar de las desgracias de tus amigos.

-¡Oye! Tú también te estás riendo Sora. Y claramente estábamos solos, solos a punto de matarnos. Esa mujer me tiene harto. Es la persona más exasperante que existe, y parece estar orgullosa de serlo.

La pelirroja sonrió con dulzura- así la quieres. Por eso es tu novia, Tai.

Esas palabras dejaron a Tai mudo. Touché.

"aguante el orgullo"- se decía a sí mismo.

-Sabía palabras, cariño- Matt le dio un beso a su novia en la cien y esta rio apenada. Pobre Tai… libraba una batalla contra su orgullo.

Así pasaron las horas… todos trataban de extender el tiempo lo más posible. Los digimon gritaban, bromeaban, ellos sentían que eran los mismos días del pasado con sus niños…

11:15 pm

Mimi aprovecho por un momento que todos estaban inmersos en la historia que Davis contaba para ir a dar su posible último paseo por el mundo digital.

La oji miel camino unos pocos metros, viéndose oculta de sus amigos por unos grandes robles que llenaban el firmamento con sombras intercaladas por las leves iluminaciones de la noche. Observar el cielo nocturno era un hábito que adquirió desde la primera vez que estuvo en el digimundo. Como no podía dormir al estar tan desesperada por volver a la seguridad que le proporcionaban las barreras de oro que sus padres construyeron para ella, se sentía vulnerable y un malestar en su pecho al recodar que de todos los elegidos, era ella quien menos ayudaba, quejándose y llorando por cumplir sus propios caprichos sin pensar en los anhelos de sus amigos e ignorando el peligro que corrían las criaturas digitales.

-Mimi…- volteo a la derecha y le sonrió a Palmon- ¿Puedo acompañarte?- como respuesta le dedicó un guiño y siguieron mirando el cielo en un pacífico silencio. Al pasar unos minutos, la digimon fue asaltada por una pregunta, pregunta que desde hace varias horas rondaba en su cabeza. Estaba algo insegura sobre si formularla o no. Pero sabía que si no la decía, esa molesta voz curiosa en su cabeza hablaría por siempre, les quedaba poco tiempo juntas- ¿Puede hacerte una pregunta?

-No veo porque no. Pero Palmon…- dijo riendo- No me veas como si tuvieras miedo de mis reacciones. Parece como si esperas que con tus palabras fuera a gritarte o algo parecido.

Un leve sonrojo ilumino sus mejillas- Tienes razón- respondió apenada- Bueno… ¿Es cierto que ya no cantas?

La sonrisa de la castaña se empequeñeció- Si… ¿De dónde sacaste eso?

-Cuando te estábamos buscando, Yolei comenzó a cantar, y Davis le dijo que considerara a los seres vivientes, y ella le dio un golpe… y yo me acorde que tu habías cantado aquí, y les pregunte si te habían escuchado cantar, ellos me dijeron que sí, pero se pusieron muy raros y Yolei me dijo que hace mucho no cantas.

-Ellos no te dijeron mentiras, Palmon- hablo suspirando- Desde hace tres años que no he vuelto a cantar. Es decir… claro que escucho música, y tarareo las canciones que me gustan, pero digamos que ya no canto en serio.

-¿Porque?

-Porque la última vez que canté fue en el funeral de mi amiga Addison…

-¿Fu-funeral?- repitió con extrañez. Nunca había escuchado esa palabra, y por lo visto Mimi capto la pregunta.

-Es la ceremonia que hay cuando entierras el cuerpo de una persona fallecida, ella está dentro de una caja muy detallada que se llama ataúd, es para conservar sus restos y con el tiempo su alma va al cielo. Así cuando extrañez a esa persona, vas donde yace su ataúd enterrado y la visitas. Es como si la esencia de tu ser querido siguiese dentro.

-Ah… ¿Y porque cantaste en un funeral? Creo que es raro si un funeral es triste.

-Yo escribí una canción para ella… y quería que los demás la escucharan, una canción en memoria de Addison… aunque eso no es todo. En parte sí, pero también porque ese día cante junto a Michael mientras él tocaba la guitarra- apretó sus manos en sus costados. En solo recordar ese día se le contraía el corazón- Supongo que sea cual sea la canción… recordaré que Addison murió y que Michael no actuó de la forma en que siempre lo hizo…

-¿Te digo algo? Yo creo que si cantas, es una forma de tener a Addison a tu lado, y recordar solo los buenos momentos con Michael, me dijiste que la última vez que lo viste, todo se arregló entre ustedes a pesar de que no son amigos… una forma de mantener vivos y latentes los bonitos recuerdos. Incluso aquí, cuando cantaste pasaste por cosas buenas y malas….

-Estás llena de razón, Palmon.

-¿Te puedo preguntar algo más?- Mimi la vio como diciendo "¿Es en serio?"- Bien, bien, ya entendí. ¿Puedes cantarme esa canción? Por favor…- pidió en un tono infantil que hizo que su amiga riera.

-De acuerdo…

Mimi se recostó contra un árbol, la luz de la luna iluminando su rostro apenas. Sus ojos brillaban por el destello del hermoso satélite natural.

-¿No te molesta Mimi?

-Claro que no. Eres tú, Palmon- respondió sonriendo. La digimon le devolvió el gesto y se sentó frente a ella. Su amiga tenía sus orbes mieles fijos en el horizonte. En el cielo estrellado del digimundo.

Tomó aire. Sabía que era duro cantar esa canción, más cuando la última vez que la cantó, Michael estaba con ella.

I remember your bare feet down the hallway
I remember your little laugh
princess dresses on the living floor
plastic dolls
I love you to the moon and back.

En las sombras, oculto y tomado por sorpresa, Tai se detuvo al escuchar esa suave voz… letra pronunciada perfectamente, esa voz la escuchó hace demasiado tiempo, pero seguía siendo muy hermosa… olvido por completo que Agumon le dijo que viera cerca de ese lugar algo que le llamó la atención, y se quedó observando a la castaña cantar.

I remember your green eyes
looking into mine
like we had our own secret club
I remember you dancing before bed time
then jumping on me waking me up

Una sonrisa nostálgica se curveo en los labios de la oji miel… esos recuerdos tan hermosamente dolorosos… tan personales… que resultaban agobiantes a la vez.

I can still feel you hold my hand
little girl, and even the moment I knew
you fought it hard like a warrior
Remember I leaned in and whispered to you:

Come on baby with me, we're gonna fly away from here
you were my best six years

Por un segundo, Palmon desvió sus ojos verdes de Mimi, algo entre unos árboles más allá le llamó la atención y al voltear vio a Tai recostado contra un árbol, observando a Mimi fijamente, había algo en sus ojos chocolates que no supo descifrar. Algo era verdad, estuviesen o no enojados, el moreno sabía de quien hablaba la canción y la historia detrás de ella.

I remember the walk home when the blind hope turned to crying and screaming why
flowers pile up in the worst way
no one knows what to say about a beautiful girl who died

Sus ojos estaban cerrados fuertemente y su voz comenzaba a quebrársele. Su garganta ardía en un vago intento por dejar escapar un sollozo de dolor. Recordaba perfectamente el día en que la escribió, fue justo después de llegar llorando a su casa luego de que Daniel le dijera la desgarradora noticia. Michael había llegado junto a ella apenas se enteró. La tristeza los embargó tanto que era imposible conciliar el sueño, Michael que venía directo de clases de música, toco para ella toda la noche y a ella misma la letra le saltó del alma.

and it's about to be Halloween you could be anything you wanted if you were still here
I remember the last day when I kissed your face and whispered in your ear

Come on baby with me, we're gonna fly away from here
out of this curtained room and this hospital gray will just disappear

Una lágrima logró escapar de la burbuja de fortaleza de la castaña, y eso fue notado tanto por Tai como por Palmon.

El moreno sabía perfectamente lo que la pequeña Addison significaba para Mimi, la letra era muy hermosa, pero a la vez triste, esos eran los sentimientos de la antigua Mimi y esa lágrima demostraba que algo de esa niña de diez años quedaba dentro.

Palmon hace ya un rato que se dejó vencer, la canción era muy, muy triste y ella era muy sentimental y sensible. Su llanto le ganó una batalla que no tenía ánimos de librar. Su amiga estaba tan concentrada y atrapada en la canción que pareció perder la noción del tiempo a su alrededor. Ya no sentía la presencia de Palmon a su lado.

La digimon miró de nuevo a Tai, y pensó en que esos dos estaban distanciados, era mejor dejarlos solos, Mimi tarde o temprano se daría cuenta de la presencia del muchacho. Le dedico una mirada desolada a su compañera y se fue sin que ni Tai ni Mimi la notaran. Quería ayudar a unirlos.

Come on baby with me, we're gonna fly away from here
you were my best six years

¿What if I'm standing in your closet trying to talk to you?
¿What if I kept the hand-me-downs you won't grow into?
and ¿what if I really thought some miracle would see us through?
¿What if the miracle was even getting one moment with you?

Su cantó se transformó en el llanto de su corazón. Un cantó que anhelaba que la situación de la letra solo fuera una historia generalizada, y no una de vida. Un testimonio del dolor que se siente al perder a alguien luego de una guerra con la vida misma.

Come on baby with me, we're gonna fly away from here
Come on baby with me, we're gonna fly away from here
you were my best six years

I remember your bare feet down the hallway
I love you to the moon and back.

Mimi tenía un gran nudo en su garganta. Para cualquiera sería una canción común y corriente. Una dedicatoria triste. Sin embargo para ella esa sonata poseía un peso lamentable. No pudo negarle a Palmon la petición de que le cantara esa canción, no era capaz de apartar más a la digimon de su vida. Últimamente había tenido sueños repletos de recuerdos pasados. Sueños que le provocaban ansiedad y desolación.

Su respiración quemaba con cada exhalación y un frio se extendía por su cuerpo. Carraspeo para quitar esa horrible sensación de su pecho y por fin habló- ¿Palmon…?

Justo en ese momento noto que se encontraba completamente sola. La luna siendo la única testigo de su dolor mudo. Apoyo sus manos en el tronco a su espalda y se impulsó para incorporarse mientras soltaba un suspiro. Se dio la vuelta para ir hacia la fogata donde estaban los demás, pero una presencia para nada esperada la hizo detenerse en seco.

Un encuentro de miradas se llevó a cabo. Sintió como su corazón dio un vuelvo y tuvo unas insoportable ganas de llorar. La ira y enojo que estuvo acumulando se esfumaron.

No podía. Simplemente no podía ver a la oji miel en ese estado. Lo destrozaba enteramente. Durante toda la canción se abstuvo de ir y abrazarla, pero ahora… ella se veía tan frágil. El tema relacionado con su pequeña amiga americana siempre seria doloroso.

En el momento en que Mimi se dio la vuelta, seguramente para regresar a la fogata, lo vio.

La expresión de la joven era sombría y diviso un atisbo de sorpresa cruzar por su rostro.

Era seguro el que la castaña le gritara. Le reclamara el por qué se entrometía en asuntos que no le conciernen. Que no tenía derecho a espiarla. Amargamente afirmaba que se molestaría más con él. Y que era posible que en esta ocasión se mandaran al diablo definitivamente. Mimi Tachikawa era la persona idónea para exasperar y llevar hasta el límite a la persona más racional y llena de autocontrol. Él no era muy paciente así que eso no contribuía mucho. Mimi lo enfurecería y él explotaría. Una pelea masiva que arruinaría su rápida estancia en el digimundo, y su relación también.

Tai miró con resignación a Mimi, que frunció el ceño al verlo.

"ahí viene la fiera…"

Todas sus ideas sobre lo que pasaría se fueron por la borda en el instante en que la oji miel se acercó y lo abrazó por la cintura. Su tacto era helado. Y un apenas audible sollozo se ahogó contra su pecho.

-yo si confió en ti…- escuchó que ella decía suavemente. Esa aclaración lo tomo por sorpresa.

El muchacho de ojos chocolates se tensó. Mierda. Una ola de culpabilidad lo envolvió. En momentos así la Mimi abierta y casi siempre oculta salía a la luz, y con eso no había duda de que decía la verdad. Sintiéndose un desgraciado, rodeo la pequeña figura de Mimi. Acercándola lo más posible a su cuerpo. Inclusive sentía el palpitar agitado del corazón de ella. Aunque… a decir verdad, su corazón estaba en las mismas condiciones. Estaba confundido… Mimi estaba mal hace un momento por los recuerdos de Addison, pero ella estaba hablando del tema que los llevó a discutir.

Sin apartarla mucho de sí mismo, Tai bajo sus ojos hacia su novia… Agumon tenía razón… tal vez Mimi solo no quería preocuparlo con sus problemas, y él actuó como un estúpido reclamándole porque… en cierta parte… era independiente. Sonaba bastante ridículo. Él se quejó porque Mimi era independiente.

-No tienes que decir nada Mimi. Soy yo el que sí- dijo acariciando su cabello- Te reclame por algo verdaderamente ilógico… y hasta ahora me doy cuenta…

-No… si entonces era ilógico yo tendría que haberte aclarado las cosas, y no enfurecerme, aferrándome a los celos para justificar mi estúpido enojo. Lo siento… no… no debí enojarme contigo. Nada de esto tiene sentido… hoy debería ser un día tranquilo, pasarla con los digimon a quienes no vemos desde hace años, y en cambio han pasado peleas, reclamos, recuerdos que lastiman… parece como si todo fuese a propósito.

Mimi no se atrevía a ver a Tai a los ojos. No por sentirse intimidada, sino porque no quería que él viera esa oscura expresión en su cara. Además… se sentía en una burbuja de calidez. Y esa calidez no era más que los fuertes pero a la vez protectores brazos del moreno. Odiaba admitirlo. Pero lo extrañaba. Extrañaba escuchar su contagiosa risa…

Tai suspiro- Perdóname tú a mí. Fui un imbécil al pensar que te conocía como la palma de mi mano. Siempre has sido un misterio que se resuelve poco a poco y me creí conocedor de todo él. Aun sabiendo… que me encanta cada sorpresa que me llevó cuando voy descubriéndote.

Cerró sus ojos con fuerza, ocultándose más y más en el pecho de Tai. La voz de él era tan tranquilizante… ¿Cómo podía animarla y pacificarla al mismo tiempo? No tenía idea- He sido una histérica, aunque… si me dio mucha rabia que protejas a Sora de mí… puedo ser una sádica salida del mismísimo infierno cuando me enojo, pero no creo que le hiciera algo a ella…

Incluso aunque trato de evitarlo, una gran sonrisa gano una batalla en los labios de Tai. Tenía que ser Mimi y su humor violentamente tierno.

-Puede que la sobreprotegiera solo un poco, pero si soy así con ella… contigo soy peor- Mimi contuvo un escalofrío al sentir el ronco susurro de Tai en su oído. Se animó a separarse de él y enfrentarlo…

Al momento en que sus ojos se conectaron, cualquier rastro de enojo por parte de ambos había desaparecido, solo había anhelo en ellos, un sentimiento de necesidad hacia el otro.

-Entonces creo que debo estar al pendiente de que no me pase nada.

-Te lo pido. Puedo ser un demonio si se meten contigo de cualquier forma…

Se habían sumergido en una pelea infantil de quien gana la última. Inmersos en los ojos del otro…

-¡Ya es hora!

Claro. Hasta que Agumon interrumpió, y Tai quiso por primera vez golpear a su amigo. Agumon era un perfecto mata momentos…

Mimi se alejó de él, como si nada hubieses pasada, estaba a punto de regresar al grupo, pero Tai al ver las intenciones de la castaña, la sujeto por la muñeca y la acerco de nuevo a él…

-¿Qué…?

-Me debes algo- murmuro pícaramente. Un signo de interrogación apareció en la mente de la oji miel, pero entendió al ver como sus rostros se acercaban… empujo levemente el pecho de Tai y retrocedió.

El moreno parpadeo sin comprender porque no le permitió besarla. Los orbes mieles de Mimi estaban serios…

-Tenemos que volver- era cierto. Pero el muchacho sabía bien que algo más fue el motivo por el que él no pudo quitarse esa maldita necesidad de besar los labios de su novia… sin embargo… ¿Acaso ella pretendía cortar en buenos términos?

Ella sonrió y le dio la espalda caminando hacia la fogata. Nunca entendería a Mimi.

Mimi suspiro, sabiendo que había creado preguntas existenciales en la cabeza de Tai sobre porque ella no le permitió besarla. No obstante, mantenía su postura. Aun existían asuntos que aclarar. Lo bueno era que esa sensación de vacío que apareció al cantar se evaporó cuando él la abrazó. No estaba molesta, pero tampoco se tiraría comérselo a besos.

-¿Dónde estabas Mimi?- miró a Palmon que le sonreía "inocentemente". Como si no conociera esa expresión de mala muerte. Palmon tenía que ver con el hecho de estar "sola" cuando termino la canción.

-Yo debería preguntarte eso a ti- respondió entrecerrando sus ojos. Palmon se horrorizó. ¡Fue descubierta!

-Ya es casi la hora chicos- avisó Izzy tecleando algo en su Tablet- es mejor irnos antes de tiempo, sino estaremos muy limitados.

-¡No me quiero despedir!- Hawkmon era estrujado hasta el punto de quedar sin oxígeno por Yolei que lloriqueaba a mares… su compañera era muy dramática. Pero era inevitable. Él tampoco quería despedirse. Había pasado tanto tiempo sin verla- ¡Me voy a quedar contigo Hawkmon! ¡Nadie nos va separar! ¡Si Sora y los demás pudieron vivir aquí por "meses" yo también lo haré!

-¡Qué cosas dices Yolei!- exclamo el digimon con apariencia de gallina. Su amiga en verdad es extremista.

La oji miel mostró una sonrisa tétrica y se acercó al oído de su mejor amiga para susurrarle- Es una pena que ya no verás más a Izzy…- al instante la peli morada se sonrojo a más no poder. Mimi era tan, pero tan cruel. Disfrutaba el karma que la rodeaba actualmente.

-Eres una bruja Meems- chillo apenada.

Todos los elegidos se dispusieron a la hora más difícil. Despedirse seguramente para siempre, aunque ellos no lo querían pensar. Anhelaban que en unos años alguna puerta pudiera abrirse de nuevo…

La recatada y amable Gatomon fue derribada por la tristeza, y derramaba lágrimas de nostalgia sobre el regazo de Kari. La menor de los Kamiya tenía su rostro pintado por la alegría y la pena. Agradecida por haber podido ver a su preciada compañera aunque sea solo por varias horas. De igual forma las atesoraría. A su lado Tk reía con Patamon, hablando con voz risueña sobre todo lo que pasaron cuando el rubio era niño. Ese irremplazable recuerdo de la dicha que sintió cuando Patamon volvió a nacer en sus manos. Trataban de hacer no una despedida, sino una conversación que continuaría más adelante. Sabían que se volverían a ver.

Sora tenía atrapada entre sus brazos a Biyomon que se mecía infantilmente con un puchero divertido en su rostro. No quería dejar a Sora. La pelirroja era un mar de lágrimas, pero no del modo exagerado de Yolei, Sora lucía como una madre orgullosa cuya hija se iba de viaje. Extrañaría profundamente a esa pequeña criatura rosa.

Siendo algo irónico o más bien como una vieja y bonita costumbre, Matt sacó su inigualable armónica, e interpretó aquella nostálgica tonada. El rubio ignorando las maldiciones procedentes de todos, menos de Sora, Kari, Davis y Yolei. Estos dos últimos no habían estado presentes en la despedida de la primera aventura, por lo tanto, no encontraban melancólica la canción, al menos no combinada con nostalgia. Gabumon junto a él sonreía con añoranza, al lado de su compañero de gran corazón, incluso él había pasado su brazo rodeando los hombros del digimon lobo.

Yolei por fin se tomó la molestia de calmarse, no quería despedirse de Hawkmon, pero lo que menos quería era que él la recordara chillando como cacatúa. Eran tan diferentes que se complementaban. Hawkmon soportaba con humor sus arranques de histeria, incluso la hacía avergonzarse con ademanes inocentes, pero siempre la apoyo. Sonrió con tristeza.

-¿Qué te pasa Yolei?

-No es nada, Hawkmon. Tan solo me hubiese gustado que Cody y Ken nos acompañaran. Armadillomon y Wormon estarían muy felices. Pero ni siquiera los vemos por aquí. Con Cody desde que se fue con su mamá y su abuelo a Australia casi no habló con él, el pobre está sacándose canas verdes con el colegio y el idioma. Y Ken… no pude contactarlo para que de alguna forma pudiera haber entrado…

-Al menos hiciste el intento- La animo dándole una palmadita- Sé que donde quiera que estén, tanto Cody como Ken, querrán a Armadillomon y Wormon aunque no los hayan visto.

La peli morada levanto la cabeza y volvió a sonreír- Gracias, esperemos que siempre sea así.

Izzy conversaba como si nada con Tentomon. Como si no estuvieran a media hora de decirse hasta pronto. El pelirrojo ahora se comportaba más abierto, pero seguía sin poder ser excesivamente demostrativo en las despedidas… incluso estaba un poco incómodo al notar como sus amigas lloraban, simplemente no podía con el llanto femenino. Él sabía las probabilidades de que una puerta volviera a abrirse. Eran muy pocas. No obstante, años atrás, esas posibles alternativas también lo habían sido. Y si lograron abrirse.

Gomamon continuaba quejándose sobre lo poco cariñoso que era el superior Joe. Le insinuaba que la próxima vez que se vieran debía tener una novia para decirle a ella el gran error que cometía al estar con el hipocondriaco de Joe Kido. La relación de esos dos siempre resultaba cómica, Joe y Gomamon entendían que esa era su manera de interactuar, porque al final del día, existía un gran lazo entre ellos. No por nada, el compañero del digimon poseía el emblema de la sinceridad. El peli azul a pesar de protestar debido las molestias de su amigo, siempre las dejaba pasar sin llegar a mayores porque conocía perfectamente la única personalidad de la criatura. Muy a su pesar, echaría de menos las situaciones comprometedoras y los comentarios fuera de contexto del digimon.

Desgraciado de Matt. Él que como líder de la segunda generación tenía la imagen de fuerte, se mordía el labio para no llorar dramáticamente. Que porquería… extrañaría en exceso a Veemon. Su compadre. Su amigo. Su compañero. El mayor de los rubios tocaba esa jodida melodía de telenovela… y lo remordía por dentro… aunque no entendió porque casi todos lo insultaron cuando empezó a tocar la canción. Él no lo hizo, pero seguro había una razón… recordaba muy bien cuando se dio cuenta que era un elegido, y que tenía un compañero que podía evolucionar en criaturas geniales, esa adrenalina que lo rodeaba en una batalla. Quizás hoy no hubo una batalla exhaustiva como antes, pero experimento esa increíble sensación de energía acumulada durante la persecución de los Tyrannomon… Veemon siempre sería para él el recuerdo de miles de aventuras.

Mimi contuvo un nudo en la garganta ¿En qué maldito momento Matt saco la estúpida armónica? Solo él era un masoquista que torturaba a todos con esa melodía… le recordaba a la ocasión en la que no pudo despedirse correctamente de Palmon. Su pequeña amiga estaba abrazada a su brazo, dejando caer lagrimas cristinas y sollozando. En momento como este es cuando ella se sentía como una bruja desalmada. Odiaba las despedidas y nunca sabía cómo actuar. Desde hace unos minutos se contenía para no llorar…

-¿No te arreglaste con Tai…?

-Eres una traviesa, Palmon… ya no estoy molesta con él, pero hay una cosa que quedó al pendiente. Creo que si no la arreglamos no podremos seguir saliendo- murmuro acariciando su cabeza.

-¿Por qué no?- dijo haciendo un puchero. Ella quería que siguiera siendo una pareja de cuento de hadas. Tai es perfecto para Mimi.

-Porque si no hay confianza, no puede haber nada…

-Mimi… Tai es perfecto para ti.

-Eso me dicen las chicas… sin embargo, ellas no han pasado porque sus novios desconfíen de ellas. En cambio yo sí.

-Es que Tai es muy bocón, pero es muy lindo.

-Puede ser…- respondió suavemente. Sus ojos picaron… - Rayos… te voy a extrañar muchísimo Palmon.

-Yo también Mimi. Recuerda que siempre serás la niña dulce y decidida que conocí.

Ese miserable de Ishida… se las pagaría por esa maldita canción… ¡Otra vez le sucedía lo mismo que en el pasado! Durante todos estos años, pasaron por infinidad de situaciones que le hubiese gustado tener a Agumon a su lado. Él lo entendía a la perfección, y de forma inusual lo aconsejaba con palabras que acertaban en muchas de las veces…

Miro a su compañero que estaba junto a él y recordó algo-¿Tú planeaste que me encerraran, no es así?

-¿Cómo supiste Tai?- el digimon abrió sus ojos muy sorprendido. Su infalible plan fue descubierto de la forma más ruin.

-Gomamon me dio una pista. Aun así, sé porque lo hiciste, y te lo agradezco amigo- sonrió de manera complica. Lo que hizo que Agumon tuviera un mini flashback en donde ese mismo Tai le sonreía, con la diferencia de que era un niño, y ahora todo un hombre hecho y derecho.

-¿Todo ya está en orden?

-Por lo visto no- contesto viendo en dirección a Mimi. Le alegraba saber que esta vez todos si pudieran despedirse con sus amigos.

-Eso explica porque no me dejaron comer más de cuatro raciones- se quejó decepcionado- me hubiera gustado que entre tú y Mimi ya se hayan reconciliado.

-¿Qué pretendías?

-Que si todo arreglaba entre ustedes, me dirían que soy el digimon más fuerte del mundo y que toda la comida sería mía.

-No te puedo dar comida porque ya se acabó. Pero eres el digimon más fuerte, ni siquiera necesitas evolucionar a Wargreymon.

-¡Eres el mejor Tai!-Agumon se abalanzó sobre el moreno. Ambos compartiendo risas.

-¡Nos vamos yendo gente!- Davis grito acercándose a la pantalla que poseía el rol de puerta entre los dos mundos. Está estaba ubicada en una pared de roca de más de tres metros.

Todos los jóvenes se alinearon frente a esta y voltearon hacia sus queridos compañeros.

-¡Sora te quiero mucho!

-Yo también, nunca lo olvides Biyomon- respondió la pelirroja aferrada al brazo de su novio.

-¡Joe recuerda siempre dar lo mejor de ti en tus estudios!

-No te fallaré amigo.

-¡Izzy recuerda no ser tan formal!- Tentomon se dio por imitar en su llanto dramático a Yolei.

-Dalo por hecho- Izzy hizo un ademan militar a su amigo acompañado de una gran sonrisa.

-¡Tk! ¡nos volveremos a ver!- y Patamon también se unió a Tentomon en su llanto.

El rubio asintió sonriente. Conmovido por las repentinas lágrimas de su amigo- Es una promesa Patamon.

Fue el turno del tímido Gabumon para hablar- Gracias por volver a tocar para mí, Matt.

-Cuando quieras, amigo.

-¡Yolei no olvides comportarte y aclarar que ese chico te gusta! ¡Cuídate!

La peli morada se sonrojo al sentir las miradas de TODOS los presentes sobre ella, apenada los ignoro y lloro a mares. Otra vez- ¡No lo haré! ¡TÚ TAMBIÉN CUIDATE MUCHO HAWKMON!- grito apoyando su cabeza en el hombro de Sora.

-Cuídate mucho Kari. Te extrañare- la aludida sonrió, sus mejillas sonrosadas por el llanto. Está se abrazó a Tk y asintió.

-Yo también. Nos veremos Gatomon.

-¡Davis! ¡Te echaré de menos! ¡Sigue adelante!- Veemon agito sus brazos al aire. Su siempre carácter enérgico.

Davis levanto su pulgar y sonrió abiertamente- Cuídate compadre. Sigue siendo igual de fuerte.

-¡Si nos pudimos despedir, Mimi!

-Claro que sí. No iba a permitir que te escondieras de mí otra vez.

-Gracias por todo lo que hiciste hoy.

No te preocupes, así está bien. Muchas gracias por todo, Palmon- la oji miel le dedico un guiño de complicidad.

-¡Hey Tai! Asegúrate de siempre triunfar. Lamento que mi plan no haya funcionado, amigo. Siempre te metes en líos sin mí, no es justo

Esta vez fue el turno de que todos vieran a Tai confundidos ¿Qué plan?

El moreno asintió decidido. Le daría el gusto a su amigo de que la meta de su plan se cumpliera. Aprovecho que Mimi estaba a su derecha junto a Izzy, y la atrajo tomándola de la cintura. En un abrir y cerrar de ojos la estaba besando y tanto Yolei como Palmon pegaron un grito de emoción. Al separarse Mimi estaba más que sorprendida, pero antes de que ella pudiera decir algo, el joven de mirada achocolatada le susurró- Olvida lo que te dije- dirigió su vista hacia Agumon- ¡Ya está hecho amigo! No te preocupes, ya tengo quien se meta en líos conmigo- dijo refiriéndose a cierta castaña que aún no salía de su shock.

Todos los elegidos se dieron la vuelta aun un poco sorprendidos, y uno a uno fue entrando al portal tridimensional.

Las aventuras que vivieron y revivieron los elegidos durante ese corto lapso de tiempo dieron por finalizadas. Sin embargo y a pesar de que las puertas se han cerrado, eso no quiere decir que no puedan volver abrirse paso. Siempre y cuando las fantásticas criaturas digitales sean recordadas en los corazones de todos, justo en cualquier momento, y mientras su deseo de reencuentro de mantenga latente, al sonido del digivice se escuchará para que una nueva visita se haga presente.

Creo que sería algo mucho con demasiada crueldad, porqueeste capítulo se prestaría para ser el fin del fic, pero como soy una persona medianamente cruel…. Quiero hacerlos sufrir más exasperación, así que NO, esto no termina aquí gente. La cosa sigue y con ganas.

Tengo demasiado que decir, pero, primero lo primero: ¿Quién quiso golpear a Mimi por no dejar que Tai la besara? (._.)/

¿Quién quiso que Tai le robara un beso así tan de repente? (._.)/

No crean. Yo sufrí escribiendo este capítulo, para la parte final tuve que ver la despedida de digimon adventure, y oh shit…. Se me contrajo mi corazón de piedra. Tantos recuerdos…. Snif snif…

¿A quién le trajo recuerdos la melodía de Matt? (._.)/ A mí, volver a escucharla fue como un puñal. Yo también golpearía Ishida por interpretarla. Pero él quería complacer a Gabumon, así que perdonado. Por ahora.

La última parte trate de hacerla lo más posible con similitud a digimon adventure, así que habrá pequeñas cosas parecidas, otras no.

Solo diré que AMO a Gomamon. Y que este capítulo me salió enorme.

La canción que use como "dedicatoria a Addison" es una de Tailor Swift, es una de las pocas que me gustan de ella y cuando la escuche fue así como demasiado perfecta para la situacion. Se llama "Ronan" y de hecho ella la escribió como tributo a un niño que murió de cáncer. ciertas palabritas fueron cambiadas para que tuviese ajuste perfecto.

PD: hice un humilde one shot sobre Mimi y Davis, así que, cordialmente invitados a que lo lean. Como decimos en Costa Rica: lléguenle.

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