Estoy aquí luego de una larga ausencia… pero no crean, yo también he sufrido por la espera de otras actualizaciones de capítulos. Es un infierno, así que los entiendo.
No hay mucho que decir. Solo perdónenme por la tardanza, y gracias por los review, ya les he dicho que suben mi ego con sus felicitaciones. Falta decir que tarde porque… soy una lamentable persona que se quedó sin imaginación y está agonizando semanalmente por la espera de UN SOLO capitulo por semana de dos animes en emisión. Que por cierto SON INCREIBLES.
Meroko-Y-Chan
…
Dentro de la residencia Tachikawa/Inoue se llevaba una conversación "entretenida" de algún modo. Quizás para algunos sin importancia y aburrida, para otros dulce.
-Vaya, el club de las enamoradas inició su sesión- y Mimi Tachikawa formaba parte del pensamiento "aburrido". Cerró la puerta de entrada tras de sí y camino riendo hacia donde sus amigas la observaban con el ceño fruncido.
-Ha hablado la mujer que tiene novio- zanjó Yolei arqueando las cejas. Esta vez Mimi no ganaría.
La oji miel se encogió de hombros -¿Y eso qué? ¿Me ves a mí suspirando día y noche?
Las tres jóvenes restantes se sonrojaron notoriamente.
Mimi -1 Yolei-0
-No. Pero si te veo cuando miras esa fotografía en tu mesa de noche, y sonríes embobada.
Mimi-1 Yolei-1
Sora y Kari soltaron una carcajada al ver la expresión desencajada de Mimi. Ella aparentaba indiferencia, pero claramente vieron cuando la joven retrocedió como si le hubiesen dado una estocada con una espada.
-Al menos tengo mis razones mi estimada Yolei, tú aun sigues sintiéndote avergonzada cada que recuerdas a Izzy sin camisa.
Mimi-2 Yolei-1
A continuación la cara de Yolei era digna de un retrato para una revista de problemas y controversias adolescentes. Una graciosa combinación de pena, indignación, ternura y confusión, todo gracias a la cortesía de Mimi Tachikawa.
- ¡Meems!- chillo roja como un tomate. Kari y Sora aún no se acostumbraban a que a su amiga de cabellos morados le agradara Izzy en plan de más que amigos.
-De acuerdo me callo- acepto sin poner ninguna oposición. Estaba muy cansada. Ya después el hermoso "karma" se encargaría de darle una mano- ¿Y de que tanto murmuraban? Juro que una canción de puros suspiros se escuchaba desde que salí del auto.
Kari sonrió- Estaba contándoles a las chicas sobre la hermosa cita a la que me llevó Tk el fin de semana.
-La llevó a uno de los invernaderos más reconocidos en el país. Ya había ido ahí, y en verdad es precioso-Sora habló emocionada. Su padre la había llevado hace unos meses. Era tan grande la variedad de flores, incluso había especímenes que provenían de otros países. Plantas exóticas del Amazonas y de países pequeños aunque con gran diversidad de flora.
-Tk te conoce a la perfección, es por eso que de antemano sabría que te gustaría- la castaña se desplomo en el sofá. Qué alivio era volver a sentir la suavidad del acolchado mueble.
-Es por eso que su relación va tan bien, son tan tiernos…- la peli morada suspiro conmovida. Ella quería una historia así de bonita. Con Iz… ¡Con un chico!
-Yo-Yolei- se quejó la menor de los Kamiya bastante apenada. Ya era costumbre escuchar acerca de la dulce pareja que Tk y ella hacían, pero cualquier pareja podía serlo, solo tenían que confiar plenamente en el otro. No era nada del otro mundo- Ahora que me acuerdo, ¿No tenías una cita con mi hermano?
-No es una cita, solo lo acompañare a su partido. Además iremos con Takuya y Zoe- respondió sin rodeos.
-Claro que es una cita- la corrigió la peli morada- Así Tai te dedicará goles, y será como una historia perfecta de amor donde tú lo animas con tu amor para llegar a la victoria.
-Estas exagerando Yolei, no hagas de mi relación tu cuentos de hadas- dijo con una mueca graciosa- Pero bueno mi "cita" es hasta dentro de tres horas y son solo las 2:30.
-¿Y qué te vas a poner?- Sora se acercó, sentándose a su lado.
-No sé, cualquier cosa. Voy a un partido chicas, no a un restaurante.
-Pero sí importa. Tienes que ponerte bonita para que mi hermano se enamore más de ti.
-¡Sí! Así podrán decirse te amo sin ningún rodeo como Kari y Tk, o Sora y Matt.
-¡Yolei!- se quejaron avergonzadas-
-¡Wau! ¡Wau! ¡No tan rápido!- Mimi miro desconcertada a su mejor amiga ¿Había perdido el juicio por completo?- ¿Te amo? Supongo que estás bromeando, Yolei.
-Claro que no. Ya tienen tiempo saliendo, el enamoramiento ha subido de nivel.
-Decir te amo implica demasiada cosas- se quejó la castaña cruzándose de brazos- esa palabra fue dicha por mí, y termino en te odio. Creo que nunca la volveré a decir. Y no me molesta el no hacerlo.
Kari ladeo la cabeza. Curiosa por la negación tan extraña de Mimi- ¿Qué quieres decir?
-¿No amas a Tai?
He ahí, una de las preguntas más incomodas y extrañas que se le pueden hacer a una persona.
La oji miel se sentó correctamente en el sofá, sintiéndose acosada por la intensidad de tres pares de ojos bien fijos en ella- Esas son palabras muy fuertes, y no se dicen así como así- esas tres eran maravillosas en la tarea de irritarla con sus preguntas sentimentales. Deberían saber perfectamente que no le gustaba hablar de esos tema, y estar agradecidas de que les dijera que tenía una "cita"- Solo porque ustedes parecen recién casados, no quiere decir que voy a estar diciendo te amo, como si fuera una simple canción. Tú Sora, tal vez hace tanto que no has vuelto con Matt, pero nunca dejaste de quererlo, y de eso hace años. Obviamente lo amas, y me da igual. Por otro lado, Kari, estás en lo mismo que Sora, quieres a Tk desde los catorce y se te cumplió el sueño. Y Yolei…- la aludida sonrió apenada. Ya veía venir lo que Mimi diría- Tú nunca le dijiste te amo a Ken porque nunca fueron novios, y dudo que ames a Izzy cuando ni siquiera él sabe que te gusta y ni has llegado al punto de estar enamorada.
-Eres la persona más cruel que he conocido, Meems. Sobre todo porque tienes razón. ¡Soy un desastre en el amor!
-Oye, no me dejaste terminar. Que no estés enamorada no es malo. Pronto te llegará la hora, y el karma seguirá ayudandome. Ya te dije que Izzy es más lento que un procesador del año noventa, en el momento en que se entere, quedará descompuesto- Mimi estalló en risas. Esa era su manera de apoyar a su amiga. Yolei entendió el mensaje subliminal de Mimi.
Cuando Izzy se dé cuenta, estará sorprendido.
-Exacto- la menor de todas las presentes soltó una leve risa- He visto que Izzy te pone mucha atención.
-Estoy segura, que a él también le gustas, Yolei- la peli morada vio con ojos brillosos a Sora. La pelirroja y Kari eran increíbles. Y Mimi única a su manera. Simplemente las amaba
…
Iba a matar a Mimi.
La castaña Tachikawa estaba sentenciada.
Cuánta razón tenía Meems al decir que el karma se vengaría en su lugar.
Faltaba menos de media hora para que sus clases comenzarán, y ella estaba sin ninguna salida sometida en su apartamento.
Mimi se había ido hace una hora en el auto de Takuya, con Zoe y el castaño. Por lo tanto dejo su auto, el problema era que ¡No sabía conducir! En momentos como ese odiaba recordar las veces en que Davis se reía de ella, advirtiéndole que algún día le haría falta saber manejar.
Por otro lado, Sora estaba ocupada en la florería de su madre y no podía llamarla para que la rescatara. Matt no contestaba el estúpido teléfono. Tk sabía conducir pero no tenía auto, y estaba en el colegio, lo mismo pasaba con Davis.
La otra alternativa era irse caminando o en auto bus o taxi, no obstante, a esta hora los transportes públicos estaban abarrotados y caminar no era una opción debido a que hace unos días se tropezó con la alfombra y un buen golpe quedo marcado en su rodilla derecha. Tardaría más de hora y media en llegar, y con la dulzura y amabilidad inexistente de su profesor, era inconcebible retrasarse.
Y ahora ella estaba atrapada, viéndose obligada a llamar a Izzy y pasar por la pena de pedirle que la llevara.
El pelirrojo la había llevado otras veces a la universidad, sus facultades quedaban al lado de la otra, pero esta ocasión era diferente porque… ¡A ELLA LE GUSTABA ÉL!
Hecha un manojo de nervios, marco el número telefónico del joven y espero, espero y casi se pone a llorar. Izzy era su única espereza. Su salvavidas.
-¿Yolei?- sus nervios incrementaron al escuchar esa voz. Oh… esa voz….
-S-si- respondió sonriendo como tonta- Izzy…. ¿Estas ocupado?
-Algo así… reparo la laptop de Matt.
Se sintió decepcionada y suspiro. No tenía intenciones de interrumpirlo- Ya veo… entonces no te retraso más. Continua- dijo a punto de colgar.
-Hey, Hey. Espera. ¿Necesitas algo, no? Para eso me llamaste.
-No es nada importante.
-Yolei dilo.
-Bien… te llamaba para pedirte si me puedes llevar a la universidad. Estoy retrasada y es urgente- que patética se escuchó. Más bien desesperada. Izzy pensaría que era una loca irresponsable que solo pensaba en ver telenovelas y leer libros de romance y drama.
-¿Solo era eso? No hay problema. Llego en cinco minutos-
-¿En serio?- habló ilusionada. Él si era su salvador- Gracias Izzy.
-De nada. Nos vemos en un rato, Yolei.
Volvió a suspirar, llena de alivio.
Yolei Inoue es conocida por ser una chica histérica que se haya acorralada cuando no tiene tiempo, y en efecto sus momento de paz no duran mucho en su racha de "venganza del karma".
Se miró al espejo de su cuarto y por tornarse paranoica debido a su falta de transporte, olvido cambiarse la ropa, porque en ese momento llevaba un short deportivo verde y una camisa de los Beatles.
Su expresión cambio al horror. ¡Izzy llegaba en cinco minutos!
Estaba maquillada. Solo faltaba la ropa.
Un short floreado con fondo oscuro, tacones azul oscuro con cinta dorada, una blusa de chifón de manga tres cuartos y con botones en color amarillo pálido. Y un collar redondo también dorado.
Estaba casual, pero elegante.
El timbre de la entrada sonó y la peli morada corrió mientras se colgaba su bolso marrón al hombro.
Al abrir la puerta, se encontró con la amable y simpática sonrisa de Izzy.
-Señorita Inoue, su transporte llegó- informo riendo.
Y sí. Esa risa la hizo sonrojarse.
-En serio te lo agradezco, Izzy.
- No hay porque. Será mejor irnos. De lo contrario si llegarás tarde.
En ese mismo instante, Yolei miro hacia la calle en donde la motocicleta de Izzy estaba aparcada.
Él se sentó al frente y ella detrás acomodándose mejor.
-¿No irás muy rápido, verdad?- pregunto con cautela.
-Si no lo hago, llegarás bastante tarde- dijo enarcando una ceja. La miro por sobre su hombro- ¿Acaso te da miedo?
- Sí. Casi nunca me subo a una de estas cosas. Y la velocidad me tiene traumada gracias a Mimi que no le gusta estar esperando.
El pelirrojo curveo otra sonrisa. En verdad le divertía la tierna actitud de su amiga. La hacía lucir adorable- No hay de otra. Sujétate fuerte de mí y ni se te ocurra soltarme por ninguna razón.
Yolei asintió con pena y rodeo la cintura del muchacho con fuerza. Una cosa era un auto, pero en una motocicleta estabas a merced de lo que estuviese junto a ti.
Izzy emprendió rumbo adentrándose en el tráfico.
Ojala Izzy no fuera consciente de su corazón bombeando con fuerza. Estar en esa posición era tan confortante, aunque fuese ella la que lo estuviera abrazando y no precisamente en plan romántico.
Si Yolei lo seguía sujetando tan fuerte… se quedaría sin aire. Tampoco era para tanto andar en motocicleta. Y a pesar de que le gustaba la velocidad, si a ella le daba cierto temor, él no haría de maldoso y la torturaría, sin mencionar que estaba seguro que de hacerlo, su amiga lo mataría luego de bajarse. Aunque… tenía sus ventajas… y se sentía bastante a gusto con ella abrazándolo. Sonrió para sí cuando sintió que la peli morada se relajaba un poco y apoyaba la mejilla contra su espalda.
Como todo muchacho, incluso aunque sea llame así mismo, bueno y considerado, Izzy tiene sus momentos de maldad, como justo ahora. El pelirrojo cambio su sonrisa por una maliciosa, se atendría a las consecuencias después, aceleró por solo un minuto…
-¡Izzy deja de hacer eso!- chillo Yolei abrazándose mucho más a él, sentía que como si fuese caer- ¡No es divertido!
Durante lo poco que quedaba de trayecto, Izzy continúo bromeando a costa de Yolei de rato en rato. La joven pudo descansar cuando vio que su cruel amigo iba deteniendo la endemoniada motocicleta, aunque a decir verdad no estaba tan traumada.
Él se bajó primero y le tendió la mano a una indignada Yolei que aun frunciendo el ceño, acepto la ayuda. No pensaba hacer el ridículo cayéndose de esa maldita cosa.
Miro la hora en el reloj del edificio principal de la universidad e internamente se alegró.
-No sé si matarte o besarte por traerme a tiempo- le dijo cruzada de brazos. No se dio por enterada de completamente lo que dijo hasta que vio la expresión picara de Izzy.
No podía ser cierto.
-Está a tú juicio, pero será para otra- respondió acomodándole un mecho de cabello que le cubría el rostro- Apresúrate, Yolei. ¿O me darás el beso ahora?
¿Cómo podía reírse de esa forma tan descaradamente tierna? Izzy Izumi era su maldita perdición. Ella era una atrevida. Básicamente le había dicho que quería besarlo.
-E-era solo u-un decir…- respondió tornándose totalmente roja- Tú lo has dicho, se me hace tarde. Gracias y adiós Izzy.
El pelirrojo contemplo con una sonrisa plasmada en sus labios como su avergonzada y sonrojada amiga literalmente huía de él.
…..
-No creo que debieras haberte peleado con Kasumi… otra vez, Mimi.
-Se lo merecía. ¿Ahora la vas a defender? Ella también se le ha insinuado más de una vez a tu novio- se quejó ella dándole una suspicaz mirada a Takuya. El joven en cuestión la fulmino con sus orbes rubíes, no era necesario que Zoe se dieran por enterada de eso.
-¿Cuándo pasó eso?- demando saber. Takuya no recibiría buenos tratos el día de hoy.
-Pues verás preciosa, eso pasó hace más de dos meses- la típica expresión de un hombre al sentirse intimidado por su novia.
Mimi le guiño un ojo a Takuya, y el temió por su vida- Sucedió durante el partido, cuando esa mascota necesitada de cariño no obtuvo la atención de Tai- su diversión paso a ira.
Esa teñida oxigenada… ya saldaría cuentas con ella después.
Era el colmo del descaro. Aunque Kasumi supiese de sobra que Mimi estaba saliendo desde hace un buen tiempo con el moreno, la muy… ofrecida seguía rondando como un buitre. Hace pocos minutos se la había pasado gritándole cosas al moreno mientras el muy… "inocente" no se daba cuenta de las insinuaciones que ella le decía, incluso parecía como si era fuese su novia. Claramente Mimi se quejó, y como única dueña y señora de Tai, tenía que ponerle un alto a la perra Kasumi. O tal vez darle un susto.
-Con que aquí estaban los llevó buscando desde que termino el partido- dijo alguien apoyándose en el hombro de Mimi.
-Buen partido, Taichi. En verdad juegas bien- lo felicito Takuya. Viéndose salvado de la ira de su dulce y tierna rubia por la aparición del moreno.
-Tiene razón. Felicidades- dijo Zoe sonriendo con amabilidad. Aun así, Takuya le debía una explicación.
-No suban su ego. Ya lo tiene bastante alto- Tai miró a Mimi su sonrisa arrogante pero a la vez infantil.
-Hey, ¿Por qué esa cara?
-¿La perra Kasumi ya termino su acoso casual?- pregunto acercándose al rostro de su novio.
Él sonrió aún más, intenciones ocultas tras esa curveada sonrisa. Amaba ver celosa a Mimi, aunque a decir verdad Kasumi lo estaba cansando. Debería saber que si Mimi se enoja de verdad, podría acabar en emergencias médicas- Tranquila… ya sabes que a la única a la cual escucho animarme a es ti.
-Eso espero- le dijo alejándose.
-¿Me vas a dejar queriéndote besar de nuevo?- cuestiono incrédulo. Mimi estaba jugando con fuego y ya se había quemado en ocasiones anteriores.
-Posiblemente.
-Iré a los vestidores y cuando vuelva, reclamaré lo que es mío- Tai habló con una voz seductora que podría derretir a cualquier chica que lo escuchase. La oji miel enarco una ceja ¿Pretendía hacerla caer bajo esa voz? Perdía su tiempo. Ella disfrutaba jugarle bromas y provocar al moreno.
-En serio que dejas con las ganas a ese tipo- hablo Takuya mirándola sorprendido. Él no podría soportarlo- Debe ser que sus tácticas son malas, Zoe cae rendida en mi brazos con las mías. Déjame hacerte una prueba, Meems.
-¿Perdón? ¿Que yo caigo rendida?- la rubia soltó una leve risa, con la que ofendió a su orgulloso novio.
-Zoe tiene debilidad por los ridículos, eso es todo. Tus tácticas no funcionarían ni para ganarse la sonrisa de una bebé.
-Para tu información, princesa de hielo, mi hermana pequeña me ama.
-Ya Takuya deja de pelear, sabemos que Mimi terminará ganándote. Mejor vámonos yendo, es tarde y la película empieza en una hora. ¿Nos quieren acompañar?- pregunto dirigiéndose a la castaña.
-No gracias, Zoe. Vayan ustedes- le dedico una sonrisa agradecida que fue correspondida por la pareja.
-Nos vemos mañana preciosa- la despidió Takuya pellizcándole una mejilla a lo que Mimi se quejó. Zoe le dio un ligero abrazo y ambos emprendieron camino al auto del joven.
Cuando sus amigos desaparecieron de su vista, se dio la vuelta para ir a la cancha a esperar ahí a Tai.
Mimi simplemente no podía procesar la escena que se llevaba a cabo frente a ella. ¿Qué estaba pasando? Sentía su cuerpo adormecido por el shock, esa cabellera de singular color. Turquesa…
La joven chillaba con un extraño acento americano, claramente angustiada por lo que presenciaba. Camino tambaleándose hasta llegar junto a la extranjera… ¿Qué hacía ella ahí?
Por lo visto, la chica noto su presencia y se volteo a encararla, sus ojos dorados llenos de lágrimas- ¿Mimi… Tachikawa?- la incertidumbre era lo más notorio en su voz.
La oji miel asintió desubicada- ha pasado tiempo, Leah- sus orbes mieles viajaron hasta la pelea que se libraba frente a ellas.
¿Michael… que hacía allí?
Ambas muchachos se devolvían con fuerza los golpes, en el abdomen, la quijada, las mejillas… el rubio tenía un hilo de sangre corriendo desde su labio.
-Tai…- sus labios susurraron con sorpresa. No entendía qué rayos hacia él ahí.
-¡Tenemos que hacer algo!- la americana no sabía cómo reaccionar. Desde el momento en que su novio y ese chico castaño se encontraron, el muchacho la observo a ella con una expresión atemorizante, luego demando respuestas a Michael y terminaron a golpes. Ella aun no conocía perfectamente el japonés, por lo que no logro comprender del todo la charla de los jóvenes- ¿Por qué él está golpeando a Michael? ¿Y por qué parece odiarlo? ¿Mimi?
La castaña puso los ojos en blanco. Que chica más preguntona- Es mi novio- le respondió en inglés. Su pronunciación era algo diferente ya que tenía mucho tiempo sin hablarlo como idioma principal.
Leah se sorprendió ante la respuesta. En verdad era extraña la situación. Su novio y ella viajaban y de repente un joven aparecía, discutía con su novio y llegaba la ex de su novio que resultaba ser la novia del chico que agredió a Michael. Muy confuso.
-¿Por qué tú novio está golpeando al mío?
Esas palabras hubiesen dolido en el pasado, pero en el presente solo provocaban ganas de insultarla- Para empezar, TODO comenzó por culpa de tu amado y "correcto" novio, he ahí la razón de porque el mío lo quiere matar.
-¿Lo sabe todo?- cuestiono apenada. Ese desconocido sabía sobre la etapa de "rebelde" de Michael y sus imprudencias y sobre todo… que ella… había… sido… la otra…
-Todo. Sin embargo, odio verlo molesto por algo que ya tuvo fin hace mucho. Supongo que él te lo contó, que vino a verme o ¿También te oculto que vino a ver a su ex?
-Sí me lo dijo- bajo la cabeza ante la mirada llena de ironía que la oji miel le dio. Luego volvió a mirar a los jóvenes y recordó lo que sucedía. No era momento de conversaciones incomodas- ¡Michael ya basta!
-¡Tai ya suéltalo!- Mimi alzó la voz sintiéndose cohibida al ver a Tai en ese estado. El moreno parecía como si estuviese poseído. Tal ira y odio en sus ojos que siempre eran cálidos y nobles era una completa contradicción. Incluso su expresión llegaba a dar algo de miedo, jamás lo había visto en ese estado. El moreno era capaz de matar a Michael con su fuerza.
Por un segundo, el aludido pareció serenarse al escuchar la repentina voz de su novia, pero luego una nueva oleada de enojo lo embargó y continúo con los golpes.
-¡Tai!- sabiendo que era un riesgo, e importándole muy poco, se acercó y lo abrazo por la espalda- Es suficiente…- susurro. Su mejilla contra la espalda de él.
Tai fue tomado por sorpresa por el agarre de Mimi, ya que retrocedió exaltado y provocó que la castaña perdiera el equilibrio y se diera de bruces contra el suelo. Tanto Michael como Leah y el mismo Tai miraron a la joven sentada en el césped.
El rubio supo de inmediato lo que se avecinaba, incluso más rápido que Tai.
-¡Dije que ya fue suficiente! ¡Todo esto es ridículo!- se quejó la oji miel molesta. Tomó la mano que le era tendida para incorporarse y una extraña sensación la inundó cuando se dio cuenta que quien la ayudo a levantarse fue Michael. Inmediatamente soltó al americano- ¿Tai qué hacías?
Completamente se sintió como un niño siendo reprendido- ¿Por qué demonios estás tan tranquila? ¡Este imbécil se pasea por las calles como si no fuera un completo desgraciado! ¡Como si fuera libre de todo pecado! ¡Y para colmo con esta mujer!
Michael frunció el ceño muy molesto, dio un paso al frente dispuesto a írsele encima a ese sujeto- Oye, a Leah la respetas Kamiya- y la muchacha aludida ni en cuenta estaba de que era insultada. Esas eran las desventajas de no entender ese idioma- Si tienes un problema, es conmigo, no con ella.
-¡Yo tengo problemas con quien se me viene en gana!- levanto su barbilla con dignidad. No permitiría que ese jodido principito se metiera con él. Hacía mucho que guardaba unas inmensas ganas de golpearlo. Hacerlo arrepentirse de las bajezas que cometió- ¡Y más si tiene que ver con mi novia!
El rubio parpadeo consternado. Le sorprendió que de la nada ese sujeto tan conocido lo interceptara con tal actitud despectiva, y más hacia Leah. Luego comprendió quien era, supuso que al ser amigo de Mimi, se dio cuenta de las cosas a pesar del tan sabido distanciamiento, pero no se esperaba que la castaña ahora fuera su novia. Eso explicaba mejor el porqué del enojo tan altivo de Taichi Kamiya.
-¡Sé muy bien lo que hice! ¡Y no es asunto tuyo! ¡Ella y yo hablamos y todo que concluido! ¡No tengo porque pedir permiso para venir de viaje solo por no encontrármela! ¿Acaso piensas que vine específicamente para que Leah viera a Mimi?
-Me importa un reverendo carajo a qué viniste. Pero considerando que has venido antes a buscarla y a burlarte de ella en mi presencia. Tengo las suficientes pistas para pensar que sigues con tus cabronadas- no creía ni una maldita palabra de lo que ese rubio le decía. Tenía en claro que siempre que se volvían a ver, Mimi y Washington hablaban, pero siempre la cosa seguía igual. En un completo desmadre.
-Mimi es una chica independiente, sé bien que puede cuidarse sola, pero veo que consiguió a un guardaespaldas con problemas de agresividad.
Ese maldito americano se la ganó. Otra vez. Primero hablaba con descaro y familiaridad sobre la oji miel, y luego se metía de nuevo con él.
-Le voy a enseñar a tu cara de inocente lo que es la agresividad. Así tal vez no vuelvas a referirte a Mimi como si fueses su amigo- dio un paso adelante y lo sujeto del cuello de la camisa fuertemente.
Un aire de odio, resentimiento y peligro estaba alrededor.
En un acto para provocar más la graciosa ira del castaño, sonrió-¿De verdad? Quizás sea porque la conozco mejor que tú. Después de todo, la olvidaste por seis largos años.
Mimi suspiró. Eso era un golpe bajo e innecesario para Tai. Eso sí que había sido la gota que derramó el vaso. Tai le propino un gran puñetazo en la mandíbula a Michael. Un golpe lleno de ira, ira dirigida también a él mismo. Porque Washington tenía razón en eso último.
Mimi le digirió una mirada exasperada Leah que se mantenía al margen, sollozando por la pelea de los jóvenes- Esto tiene que acabar. ¡Michael levántate y vete con Leah! Ya.
Los tres presentes inmediatamente supieron que la castaña estaba furiosa. Las palabras salieron de los labios de la joven en un regaño peligroso y amenazador.
El rubio vio a Mimi dedicándole un gesto de despedida, y en parte de disculpa. Hecho esto tomo a Leah de la mano y se la llevó del lugar.
-¿Por qué mierda lo dejas irse así como así?- gruño molesto. Aunque lo que más lo enojaba fue que Mimi no dijo nada despectivo hacia el rubio.
-Tienes un golpe- contesto como si nada.
Supo por el ardor, que ese golpe estaba en su cien derecha, pero lo ignoro. -Hablo en serio Mimi. Como es que…- de repente recordó algo dicho por Washington- ¿De qué hablaron ustedes aquel día?
-Básicamente fue el quien habló, yo solo escuché. No tienes que preocuparte ni nada por el estilo. Lo único que quedó dicho esa noche fue una disculpa y una despedida- explico irritada. ¿Por qué si estaba molesto se liberaba con ella? Total. El problema lo tuvo con Michael- él y yo ni siquiera somos amigos, era imposible serlo de nuevo. Y ambos estamos conscientes de ello. Porque de seguir siendo amiga de Michael me hubiera molestado que mi novio lo estuviese golpeando.
-Ese tipo se paseaba con esa tal Leah… era inevitable que enfureciera.
-Eso lo entiendo. Pero lo que no entiendo es porque rayos lo golpeaste. Sea cual sea el caso, no estaban haciendo nada. Y la vía es pública, Tai- se quejó cruzándose de brazos. No quería discutir.
-te le quedaste viendo cuando te tomo de la mano…- hablo malhumorado.
Así que ahí iba el centro del enojo.
La castaña camino hacia Tai y dejó una suave caricia en la mejilla del moreno- ¿Y eso qué? No fue algo que me dejará sin aliento…- cambio su expresión irritada por una serena-Mira, vamos a plantearlo de esta manera: para mí, tú eres el número uno, y ni siquiera hay número dos. No tendría que pensar nada. Porque para mí, la primera y única opción que elegiría es cierto castaño sobreprotector y con un corazón de oro…
En el rostro de Tai, surgió una ligera sonrisa, se estaba haciendo el duro, pero escuchar a Mimi decir eso le bajaba las armas.
-…Aunque tenga el sentido de la justicia un poco retrasado- terminó, refiriéndose a que Tai lo golpeo luego de tanto tiempo después de haber cometido el error.
…
Otra vez perdón (soy una necia, lo sé) si estuviera siempre en mis manos y en mi mente, juró que publicaría como cuatro capítulos por semana. Aun así… sigo siendo la toda poderosa que manda sobre qué le sucede a cada quien, pero ya todos saben quiénes son mis victimas favoritas….
Lo olvide…. El próxima capitulo tiene día inespecífico porque la próxima semana inició exámenes… otra vez….así que los dejo advertidos…
De igual forma, nos leemos en la siguiente actualización.
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