CAPITULO 38
Hacía un par de noches que Kurt no dormía bien. Su bebé se movía dentro suyo cada vez que él intentaba recostarse, cerrar los ojos y descansar. Pasaba la noche de pie, caminando por la habitación de un lado a otro. A eso le sumaba que hacía mucho calor y dormir solo en ropa interior y una camiseta sin mangas no bastaba para estar fresco, además el ventilador tiraba aire caliente. Kurt miraba dormir a Blaine, roncaba, y Kurt casi que sentía envidia de su novio.
El chico embarazado se volvió a recostar en su cama, trató de cerrar los ojos y dormir, pero unas terribles ganas de orinar lo hicieron levantarse. Blaine se movió a su lado, pero no se despertó, siguió durmiendo, Kurt se inclinó un poco para besar su frente antes de correr al baño. Cuando salió pasó por la cocina, de repente tuvo muchas ganas de tomar helado de chocolate. Abrió la nevera y sacó un gran pote de helado, tomó una cuchara y volvió a la cama. Se sentó apoyando su espalda en la cabecera de la cama, y para aliviar el calor agobiante posó el pote de helado en su vientre y comenzó a comer en la oscuridad de la habitación.
Luego de unos minutos, Kurt se había acabado todo el pote y había satisfecho su antojo. Cuando estaba por levantarse a dejar la cuchara en la cocina, Blaine se despertó sobresaltado.
"¡Kurt!" Dijo sentándose de una sola vez. "¿Qué sucede? ¿Por qué estás despierto? Son las tres de la mañana" Preguntó preocupado.
Kurt sonrió. "Nada, amor… no podía dormir, el bebé se movía mucho" Dijo mientras apoyaba la cuchara y el pote en la mesita de noche y se recostó al lado de Blaine. Le hubiera encantado acurrucarse bien cerca de su novio, pero hacía demasiado calor, asique Blaine apoyó una mano en su vientre y Kurt encima de ella entrelazando sus dedos. Los dos cerraron los ojos pero en seguida los abrieron cuando Blaine sintió un golpe en la palma de su mano.
"¿Eso fue…?" Blaine dijo levantando la cabeza para mirar mejor a Kurt.
"Creo que- ¡Oh!" Otra patadita en el mismo lugar. "¿Lo sentiste?" Le preguntó Kurt a su novio.
"Si… si, lo sentí" Blaine dijo apoyándose sobre su codo y acariciando el vientre de Kurt. Se inclinó y le dio un pequeño beso en la boca, luego se arrastró por la cama hasta que su cara quedó justo a la altura del estómago de Kurt, quien se sonreía lleno de amor. Blaine apoyó sus labios en el lugar donde había sentido las pataditas del bebé y le dio un beso, en ese momento otra patada golpeó sus labios. Los dos se rieron, y así se quedaron dormidos, con una sonrisa dibujada en sus rostros.
A la mañana siguiente, los dos chicos estaban desayunando, cuando el teléfono celular de Kurt sonó a su lado sobre la mesa. Miró la pantalla y vio el nombre de Quinn titilando en ella.
"Hola Quinn" Respondió Kurt sonriendo a su novio, quien seguía tomando su tazón de leche con cereales.
"Hola Kurt. ¿Cómo estás?" La joven rubia habló del otro lado de la línea.
"Bien ¿Y tú?" Preguntó Kurt mientras acariciaba su barriga. Blaine estaba metido en su celular enviando unos mensajes de texto.
"Bien. Uhmm… escucha, hoy es el día mi visita con Beth y me gustaría invitarte a pasar el día con nosotras. Ya sabes… para que practiques para cuando llegue tu bebé" Quinn dijo. A Kurt se le formó una sonrisa en la cara. "¿Aceptas?".
"¡Por supuesto que sí!" Kurt dijo entusiasmado con la idea. Blaine levantó la vista de su celular y miró a Kurt con el entrecejo fruncido.
"¡Perfecto! Anota la dirección" Quinn le pasó la dirección de la casa de Shelby, la madre adoptiva de Beth, la hija biológica de Quinn, luego ambos cortaron el teléfono.
"Quinn quiere que pase la tarde con ella y su hijita Beth." Kurt dijo contento a su novio. "Así que me doy una ducha y luego tendrás que llevarme a la casa de la madre de la bebé" Kurt se levantó y caminó hacia el baño, sin esperar ninguna respuesta por parte de su novio.
Genial. Eso me da tiempo para ejecutar mi plan, pensó Blaine y rápidamente mandó unos mensajes de texto.
Luego de una hora, Kurt ya estaba casi listo para irse y Blaine lo estaba esperando mientras veía la televisión sentado en el sofá. En ese momento golpearon la puerta y Blaine se levantó abrir.
"¡Nick! ¡Jeff!" Exclamó Blaine cuando vio a los dos chicos parados en la puerta de su departamento.
"¡Blaine!" Los chicos saludaron a su amigo con un abrazo y entraron en la casa.
"Bueno… ¿para qué somos buenos, Blainey?" Preguntó Jeff exaltado por el plan de Blaine, aunque no estaba bastante seguro de que iba a pedirles a ellos.
"Shh…" Cayó Blaine mientras miraba hacia atrás para verificar que Kurt no oyera. "Kurt todavía está aquí. Les diré en cuanto vuelva de llevarlo a casa de una amiga" Dijo susurrando.
"¿Kurt está aquí? Queremos verlo" Nick dijo sonriendo.
Justo en ese momento Kurt salió de la habitación, acomodándose la ropa. Llevaba un pantalón corto, por arriba de las rodillas color caqui y una camisa blanca suelta al cuerpo, pero aún así hacía resaltar su vientre de la semana veintiuno de su embarazo. El pantalón era uno de los pocos que le quedaban, era largo, pero tuvo que reformarlo para hacerlo corto.
"¿Este pantalón hace que se me vean las piernas gordas?" Kurt dijo mientras caminaba hasta donde estaba parado su novio, mirándose a sí mismo las piernas descubiertas. Levantó la vista y se puso rojo como un tomate al ver a Nick y Jeff parados en la sala del departamento. "Oh" Expresó lleno de timidez. Los dos chicos lo miraron con ternura.
"¡Hola Kurt!" Saludó Jeff, moviendo la mano de un lado a otro. "¿Nos recuerdas?" Preguntó sonriendo.
Kurt arrugó el entrecejo, pensando de donde conocía a estos chicos. Su mente recordó que había visto a estos dos muchachos y otros en una fiesta en Dalton donde Sebastian lo había llevado algunas veces. Pero… ¿Qué hacían estos chicos ahí? Se asustó un poco, a decir verdad.
"Si, los recuerdo. Pero…" Kurt dijo un poco confundido. "¿Qué hacen aquí?"
"Somos viejos amigos de Blaine, de cuando él iba a la Academia Dalton" Respondió Nick, y Kurt se tranquilizó, porque recordó que alguna vez Blaine le mencionó que había asistido a Dalton antes de cambiarse a McKinley.
"Ah…" Kurt dijo cuando entendió todo. "Tu eres Jeff y tu…" Kurt trató de recordar el nombre del chico de cabello oscuro, pero en realidad no podía acordarse de él.
"Nick" Dijo el chico y Kurt sonrió.
"Jeff, Nick y yo pasaremos el día juntos… recordando viejos momentos" Blaine le explicó.
"Oh… Ok." Kurt dijo asintiendo con la cabeza.
"Felicidades… por tu bebé" Jeff señaló el estómago hinchado de Kurt.
"Gracias" Kurt se acomodó la camisa.
"Chicos, yo llevaré a mi precioso novio y vuelvo aquí. Espérenme" Blaine dijo mientras llevaba a su novio hasta la puerta. "No toquen nada, y por sobre todo, no tengan sexo en la cama donde duerme mi bebé… ni en el sofá… y el cocina mucho menos" Dijo Blaine bromeando y los chicos se sonrojaron y miraron al suelo.
"Adiós, chicos, un gusto volver a verlos" Saludó Kurt sonriendo, Nick y Jeff le contestaron el saludo. "¿Ellos son…?" Preguntó Kurt cuando estuvieron fuera del departamento.
"No… pero todos estamos esperando a que lo anuncien. Ellos creen que no lo sabemos, pero es demasiado evidente que son algo más que amigos." Respondió Blaine, y Kurt sonrió porque se había dado cuenta enseguida de ello.
Cuando Kurt y Blaine tocaron timbre en la casa de Shelby, Quinn abrió la puerta cargando en sus brazos a una hermosa niña de dos años y medio, rubia y de unos encantadores ojos azules.
"Hola chicos" Saludó Quinn cuando abrió la puerta, los chicos la saludaron también. "Ella es Beth. Di hola, Beth" La niña escondió su cara en el rostro de la joven al ver a Kurt y Blaine, pero de todas maneras dijo un tímido 'hola'.
"Hola Beth" Saludó Kurt. "Que hermosa niña eres" Dijo acariciando la mejilla de la bebé, ella le sonrió.
"Hola Beth. Eres igualita a tu… a Quinn" Blaine dijo un poco incómodo, pero Kurt y Quinn sonrieron. "Bueno, debo irme." Dijo rápidamente. "Adiós, amor. Diviértete" Blaine le dio un beso en los labios a Kurt y luego revolvió el cabello de Beth. "Adiós, preciosa".
"Diviértete tu también con los chicos" Kurt dijo mientras veía irse a su novio.
"Lo haré" Respondió Blaine.
"Bueno… ven, ponte cómodo. Te traeré algo de beber." Quinn dijo mientras entraban a la casa y dejaba a la niña en el suelo, salió a la cocina.
En seguida, Beth trajo muchos de sus juguetes para jugar con Kurt que estaba sentado en el sofá del pequeño departamento de la madre adoptiva de la niña. La bebé le daba sus juguetes a Kurt y balbuceaba algunas palabras que él no entendía. Estaba un poco nervioso de quedarse esos minutos solo con ella, pero la niña parecía estar bien con eso.
"Parece que le agradas" Quinn dijo sonriendo mientras le entregaba un vaso de agua con hielo a Kurt, él dejó un muñeco que tenía en la mano sobre la mesita de café, un oso de peluche que Beth le había dado. "No suele ser muy amigable con los extraños.
"Parece que sí, le agrado" Respondió Kurt antes de tomar un sorbo del agua.
"Ven que te muestro su habitación, te va a encantar, es muy bonita" Quinn dijo, y condujo a Kurt a la habitación de Beth.
"Blaine… ¿estás seguro de esto?" Jeff preguntó desde el asiento del conductor de la camioneta de su padre.
Blaine, Nick y Jeff estaban estacionados frente a una hermosa casa, con un gran jardín frontal.
"Si" Blaine respondió mirando hacia la casa de sus padres. "Cien por ciento seguro."
Hola! Perdón por la tardanza...
Gracias por la paciencia y la espera...
Besossss!
