CAPITULO 41

Kurt y Blaine caminaban tomados de la mano por el sendero de piedra que conduce a la puerta de la casa de los padres de Blaine. Era sábado a la tarde y Marie y Alfred, los caseros de la mansión Anderson, habían invitado a cenar a Blaine y Kurt. Estuvo nublado todo el día, la temperatura había bajado un poco y en cualquier momento comenzaría a llover, y parecía que una gran tormenta se estaba acercando.

A Kurt le hubiera encantado vestir alguno de sus conjuntos más finos, pero ya que ninguno le quedaba, tuvo que conformarse con utilizar pantalones de maternidad que Carole le había regalado. No eran del todo feos, y además no eran para nada afeminado, pero no era algo que Kurt le hubiese gustado vestir para conocer a las personas que prácticamente criaron a su novio y padre de su hijo. En la parte superior llevaba una camisa color lavanda que apenas cerraba los botones, pero aún así se veía increíble. Blaine quería vestirse igual que siempre, pero Kurt lo obligó a que usara una camisa azul y unos jeans que no estuvieran rotos; y a pesar de que Blaine no quería meterse la camisa dentro de los pantalones y no quiso afeitarse, se veía muy guapo también.

"Wow, Blaine… la casa de tus padres es… preciosa." Kurt dijo atónito cuando vio la fachada de la gran casa. Esperaba no decepcionarse si el interior no era tan bueno como el exterior.

"Si, lo es. Pero nunca fue un hogar. ¿Para que quieres esta enorme casa si nunca le diste el calor hogareño a tu familia?" Blaine dijo con sarcasmo y un poco de dolor en su voz. Kurt lo miró y apretó su brazo con ternura.

Antes de que tuvieran la oportunidad de tocar el timbre, la puerta se abrió revelando a Marie, con un delantal de cocina rojo con lunares blancos.

"¡Blainey!" Exclamó la mujer al ver al chico parado en la puerta de la casa. Ella le dio un abrazo y besó su mejilla.

"Hola, Marie" Saludó Blaine con una sonrisa en su rostro.

"Y tú debes ser Kurt" La anciana dijo cuando miró a Kurt.

"Ese soy yo." Kurt dijo sonriendo. La señora tomó la cara de chico embarazado con sus manos y le apretó un poco las mejillas.

"Eres bellísimo, cariño" Ella dijo mientras inspeccionaba la cara de Kurt, en especial vio el brillo en sus ojos, ese que solo un futuro padre puede tener.

"Te lo dije" Blaine dijo sonriéndole a la señora en voz baja, pero no tanto como para que Kurt no oyera.

"Gracias, señora" Respondió él un poco sonrojado. La señora se veía muy dulce y cariñosa, ya le caía bien a Kurt.

La mujer quitó las manos de la cara de Kurt y las llevó a la suya propia y dio un pequeño grito de sorpresa cuando por fin se dio cuenta del estómago hinchado de Kurt.

"¡Oh por Dios! ¡Mira esa barriguita!" Exclamó ella, Kurt y Blaine dejaron ir una pequeña carcajada ante el tono de la mujer. Ella posó sus manos en el vientre de Kurt y lo miró sonriente. "¿Cuántas semanas tienes?"

"Veintiún semanas" Respondió Kurt, mirando como la señora acariciaba la redondez de su estómago.

"¡¿Veintiún semanas?!" Ella dijo, quitó las manos de Kurt y las colocó en su propia cintura. "Estás muy delgadito para tener veintiún semanas de embarazo, Kurt. ¿Blaine, estás seguro que este jovencito está comiendo bien?" La señora dijo regañando a Blaine.

"Si, señora. No se preocupe. Es normal para un hombre embarazado tener el vientre un poco más pequeño que el de una mujer. Además, tengo contextura pequeña" Dijo Kurt respondiendo. La mujer lo miró con los ojos entrecerrados, pero luego le dio una sonrisa.

"Bueno, bueno. Aquí te daremos de comer bien" Ella dijo bromeando. Se hizo a un lado y dejó pasar a los chicos a la casa.

Adentro de la casa se encontraron a Alfred. Kurt se sentía muy bien junto a ellos y Blaine parecía feliz a pesar de estar en la casa de sus pesadillas. Comieron la cena en la mesa de la cocina, porque la mesa del comedor familiar era exclusivamente para el señor y la señora Anderson y sus visitas. Durante la comida, charlaron de cómo Kurt y Blaine se conocieron y como Marie y Alfred se conocieron. Al final de la cena, Marie le contaba a Kurt sobre las travesuras que Blaine hacía de niño. Kurt se reía a carcajadas y Blaine estaba muy sonrojado; para calmarlo, Kurt acariciaba su mano por debajo de la mesa. Y como si no pudiera sentirse más avergonzado, Marie tomó la mano de Kurt y lo llevó a la sala de la casa.

"Vamos, Kurt. Te mostraré las fotos de bebé de Blaine. Dejemos que estos dos levanten la mesa y laven los platos" Dijo la señora mientras arrastraba a Kurt. Ella lo hizo sentarse en el gran sofá y salió del cuarto para volver unos minutos más tarde con un álbum de fotografías. Kurt apoyó el álbum en su regazo y pasó los dedos por la portada de cuero marrón desgastado por el tiempo y las palabras 'Blaine Devon' impresas en elegante caligrafía dorada.

Kurt pasó las páginas y en cada una de ellas había fotografías de Blaine, Blaine jugando, Blaine durmiendo, Blaine en la piscina, Blaine en el parque… y cada una de ellas tenía un historia que Marie se estaba encargando de contarle. Había algunas en la que estaba con sus padres, se veían muy felices los tres. Su madre se veía muy joven, con el cabello negro y ondulado, una hermosa sonrisa y ojos del mismo color que Blaine. Su padre, muy guapo, con cabello castaño y ojos marrones. Evidentemente, Blaine se parecía mucho a su madre. Una de las fotos llamó la atención de Kurt.

"¿Quién es él?" Preguntó Kurt señalando a un chico de unos trece años que sostenía a un Blaine de un año de edad. El chico se parecía mucho al padre de Blaine, pero sus ojos eran de un bello color azul.

"El es Cooper, el hermano mayor de Blaine." Dijo Marie, sonriendo ante el recuerdo de esa fotografía.

Kurt se sorprendió ante las palabras de la mujer. "¿Hermano? Blaine nunca me dijo que tenía un hermano"

"Bueno… Cooper es medio hermano de Blaine. Su padre y la madre de Cooper estaban casados antes de que él conociera a la madre de Blaine." La señora explicó, y Kurt quería seguir escuchando la historia, asique no dijo nada y dejó que la mujer hable. "Verás… el padre de Blaine y la madre de Cooper se divorciaron cuando él dejó embarazada a la madre de Blaine." Ella continuó con su relato. "En ese momento, Cooper tenía doce años, y la madre de Blaine dieciséis." Las cejas de Kurt se elevaron. "Imagínate el escándalo. La madre de Blaine, Charlize, era la hija menor de uno de los amigos del abuelo paterno de Blaine. Ella y Harold se enamoraron perdidamente cuando se conocieron. Con el tiempo, formaron una relación clandestina y Charlize quedó embarazada de él, un hombre que casi le doblaba la edad. Al enterarse de esto, la madre de Cooper no soportó la infidelidad de su marido y que embarazara a una niña solo cuatro años mayor que su hijo; Josephine inmediatamente se fue de esta casa, llevándose a su hijo con ella. Con el tiempo le pidió el divorcio y cuando estuvieron los papeles en regla, el padre de Charlize obligó a que el padre de Blaine se casara con ella."

"¿Y qué pasó con Cooper?" Preguntó Kurt asombrado por la historia. Kurt escuchaba atentamente mientras de fondo se podía oír las gotas de lluvia que comenzaban a caer.

"Cooper pasaba sus veranos aquí. Él y Blaine eran inseparables, a pesar de la gran diferencia de edad." Marie miraba con nostalgia la fotografía de los hermanos juntos. "Luego, Cooper se fue a la universidad y seguía hablando con Blaine. Hasta hace algunos años, Cooper venía de visita. Pero todo cambió cuando Blainey salió del closet. Su padre prohibió a Cooper seguir viendo a su hermano menor, y por temor él obedeció. Desde ese momento ellos no se ven"

"Wow" Susurró Kurt. La historia de la familia de Blaine era como de telenovela. Ahora entendía como nunca el porqué del caparazón que su novio había creado para defenderse a sí mismo.

"Como siempre… mi padre arruinando la vida de sus hijos" Blaine dijo entrando en la sala, sosteniendo en una de sus manos una bandeja con muffins. Se sentó al lado de Kurt en el sofá, y el hombre embarazado le dio un pequeño beso en la mejilla, Kurt tenía lágrimas en los ojos. "No puedo creer que Marie esté mostrándote estas fotos" Dijo un tanto avergonzado.

"Son adorables, y tú eras muy lindo" Kurt dijo apretando la mejilla de su novio con la mano.

"¿Era?" Preguntó levantando una de sus cejas tupidas.

"Sigues siendo lindo y adorable" Kurt dijo sonriendo. "Marie… ¿puedo llevarme algunas de estas fotografías?"

"¿Qué? No… ¿para qué, Kurt?" Blaine dijo tapándose el rostro con las dos manos.

"Para tener una referencia de cuál será el aspecto de mi bebé" Explicó Kurt sonriéndole.

"Por supuesto, puedes tomar todas las que quieras. Tengo más en mi habitación" La anciana le dijo y Kurt sonrió más grande cuando comenzó a elegir las imágenes más tiernas de su novio cuando era pequeño.

Estaban tomando té mientras miraban más fotografías, cuando escucharon voces que provenían del vestíbulo. Las voces, una de mujer y la otra de hombre, parecía que estaban discutiendo. Marie y Alfred se quedaron paralizados en el lugar. El corazón de Blaine comenzó a acelerarse dentro de su pecho cuando las voces se hicieron más claras y fuertes. Kurt miraba a todos ellos y por la palidez que tenían sus pieles, se dio cuenta de quienes estaban entrando a la sala.

Una mujer joven, Charlize, la mamá de Blaine y un hombre, Harold, el padre de Blaine, habían entrado a la sala silenciados por la sorpresa de ver gente ajena a su casa.

"¡¿Qué les dije de llenar mi casa de gente desconocida?!" El hombre dijo severamente a los ancianos.

A Blaine se le hizo un nudo en la garganta y sintió ganas de gritar y abalanzarse contra el hombre que le había hecho tanto daño en el pasado. Pero él contuvo esas ganas y en cambio, miró hacia el suelo para que no lo reconocieran. Con mucha lentitud, levantó el álbum de fotos que Kurt estaba sosteniendo en su regazo, hasta tapar con él el vientre de su novio embarazado. Kurt, que estaba con la boca abierta y muy asustado, entendió lo que Blaine estaba haciendo y apretó el libro contra suyo para tapar su estómago.

"Lo siento señor Anderson. Nosotros-" Alfred comenzó a decir, pero fue interrumpido por Harold.

"¡No me importa lo que tengas para decirme, viejo!" Gritó el hombre. Kurt se sintió muy mal por escuchar que trataban así a esas buenas personas. Blaine apretó los ojos muy fuerte, tragándose toda la rabia. "Quiero mi casa despejada ¡ahora!" Y el padre de Blaine subió las escaleras.

Un poco más tranquilo ahora, Blaine le susurró a su novio. "Será mejor que nos vayamos a casa" Kurt asintió y los dos se pararon, aún sosteniendo el álbum.

La madre de Blaine que no había dicho nada hasta el momento se la veía muy consternada, ella reconoció a su hijo. "¿Bl-Blaine…?" Susurró a través de algunas lágrimas que comenzaron a correr por su rostro. Blaine siguió caminando hacia la puerta, haciendo caso omiso de su madre. "Blaine… hijo… por favor" Rogaba ella, mientras seguía desde atrás a su hijo y a Kurt.

Blaine abrazó con más fuerza a su novio, abrió la puerta de la casa y salió bajo la lluvia hasta el auto. Charlize salió detrás de ellos, sin importarle si su ropa cara se mojaba o no, ella había visto a su hijo y lo quería de vuelta.

"¡BLAINE!" Gritó la mujer bajo la lluvia, pero su hijo de alejaba otra vez de ella, sin mirar hacia atrás, tal como lo había hecho hace tres años.


Hola! Un nuevo capítulo aquí!

Bueno, todavía no estoy segura de que si Kurt pueda amamantar o no. Yo tengo muchas ganas de escribirlo, asique lo más seguro es que sea que si, pero no será como una mujer…

Todos me preguntaron sobre el fic en el que Kurt si puede amamantar, se llama "Treasure Lust" y terminó, pero la autora está escribiendo la secuela. Acá les dejo el link de la primera parte, está en inlgés, pero pueden usar el traductor de google, yo lo hago para leer más rápido.

glee-kink-meme (punto) livejournal (punto) com /26585. html? thread= 28411609#t28411609 quiten los espacios.

Bueno… dejen reviews!

Gracias! Besosss!