CAPITULO 42
Blaine tomó a Kurt por la cintura y lo hizo levantarse del sillón. Caminó rápidamente sin soltarlo hasta la puerta, pasando por al lado de su madre sin mirarla. Ella lo llamaba y le rogaba que la mire, pero él se encegueció. La mujer dejó salir unas lágrimas de desesperación al ver que su hijo no quería escucharla.
Sin mirar atrás, ni siquiera para decir adiós a Marie y Alfred, Blaine abrió la puerta de la casa. Salió y caminó bajo la lluvia torrencial por el caminito empedrado de la mansión de sus padres. No veía nada, no escuchaba nada. No escuchaba a su madre llamarlo y tampoco escuchaba a Kurt cuando le pedía que camine más lentamente. Blaine sujetó con más fuerza a Kurt, atrayéndolo más cerca a su cuerpo, gotas de lluvia caían sobre ellos empapándolos de pies a cabeza. Ira, rabia, angustia, tristeza y dolor inundaban el corazón de Blaine.
Corrió e hizo correr a Kurt bajo el aguacero hasta llegar a la puerta del coche. Se dirigió del lado del pasajero, abrió la puerta y Kurt entró. Luego corrió hacia el lado del conductor, entró y sin pensarlo ni un segundo aceleró el auto, saliendo al asfaltado. El ruido de la lluvia caer amortiguaba los gritos de su madre. Agradecido por eso, pisó el acelerador alejándose de esa casa.
Kurt estaba asustado, nunca había visto a su novio de esa manera. Con los dedos temblorosos y mojados, llegó a tomar el cinturón de seguridad y abrochárselo alrededor de su cuerpo. Tenía miedo, Blaine estaba yendo demasiado rápido y para empeorar las cosas, el agua hacía que la acera esté resbalosa. De repente, sintió un dolor, como una punzada en la parte baja de su vientre.
"¡Blaine!" Kurt llamó a su novio, mientras se tocaba el lugar donde había sentido el dolor. Cerró los ojos y se inclinó hacia adelante, aterrorizado por todo. "¡Blaine… por favor!" Intentó nuevamente, pero su novio seguía sin escuchar, conduciendo como loco. "Blaine… detente… por favor" Kurt dijo otra vez, el dolor se había agudizado. Mientras que con una mano seguía apretando su bajo vientre, con la otra estirada llegó a tocar el brazo de Blaine.
En el momento en el que Blaine sintió la mano de su novio sobre él, fue como un interruptor, volvió completamente en sí y miró a Kurt inclinado sobre su estómago.
"Oh Dios… ¿Kurt estás bien?" Dijo alternando la vista entre su novio y la carretera.
"Detén el auto" Kurt logró decir mientras sentía que su dolor disminuía. Y Blaine así lo hizo, se orilló y finalmente apagó el motor cuando el coche estuvo quieto.
"Kurt… lo siento… ¿estás bien?" Preguntó preocupado mientras acariciaba la espalda del chico embarazado. Kurt respiró profundo un par de veces y se recostó con la espalda apoyada en el asiento de cuero, con los ojos cerrados. "Kurt, responde… ¿estás bien? ¿el bebé está bien?" Preguntó desesperado por una respuesta.
Kurt asintió con la cabeza y abrió los ojos mirando a Blaine. "Si…" Susurró, el dolor ya se había ido del todo. "Estamos bien" Dijo dándole una sonrisa tranquilizadora.
Blaine pasó sus manos por el cabello húmedo, por su cara y en un momento de ira, golpeó el volante del auto con fuerza varias veces mientras gruñía de odio. "¡MIERDA!"
"Blaine… Blaine… amor, por favor" Kurt decía mientras intentaba calmarlo tratando de tomarle las manos. Del odio y la rabia que sentía, Blaine se echó a llorar como un niño pequeño. Kurt se quitó el cinturón de seguridad y abrazó a Blaine acomodándole la cabeza en su pecho. "Shh shh… está bien, está bien… shh…" Kurt decía mientras acariciaba la cabeza de su novio y lo mecía.
Blaine continuó llorando y murmurando cosas acerca de su padre que Kurt no entendía. Para calmarlo, Kurt tomó la mano de Blaine que estaba tenía suelta al costado del cuerpo y la llevó hasta su vientre, sosteniéndola donde sentía los movimientos de su hijo.
"Siente a nuestro bebé, amor… siéntelo. ¿Lo sientes? ¿Sientes como se mueve?" Susurraba Kurt en un intento de tranquilizar a su novio. Poco a poco, el llanto de Blaine fue calmándose hasta convertirse en un sollozo.
Luego de unos minutos de tranquilidad, y lo único que se podía oír era el sonido de sus respiraciones y la lluvia caer sobre el parabrisas, Kurt se animó a hablar.
"¿Estás mejor?" Preguntó el chico embarazado mientras acariciaba cariñosamente el cabello de su novio.
"Si." Respondió Blaine, levantando la cabeza del pecho de Kurt y mirándolo a los ojos. "¿Y ustedes… están bien?" Blaine dijo alternando su visión entre el rostro de Kurt y su vientre.
Kurt sonrió dulcemente ante el plural en las palabras de Blaine. "Si, estamos bien. Fue una punzada aquí abajo por correr, supongo" Kurt dijo encogiéndose de hombros y acariciando su vientre con una mano y con la otra la mano de Blaine.
Blaine sintió culpa, cerró los ojos y suspiró audiblemente. "Oh, Kurt… lo siento tanto. Todo esto es mi culpa" Dijo en un susurro.
"No, no, mi amor… no es tu culpa… tu no sabías." Kurt tomó la cara de Blaine con sus manos y lo obligó a que lo mire. Blaine tenía los ojos hinchados y colorados por el llanto. Kurt besó ambos lados de su cara. Blaine se apoyó otra vez en el pecho de su novio por encima de su vientre, respirando su olor y sintiendo los latidos de su corazón. "¿Quieres hablar de ello?"
"No" Respondió Blaine. "Quiero ir a casa". Dijo mientras se sentaba con la espalda derecha en su asiento.
"¿Estás seguro que puedes conducir? Puedo llamar a mi padre para que-"
"No hace falta, estoy bien" Blaine dijo dándole una pequeña sonrisa a Kurt.
"De acuerdo. Ponte el cinturón de seguridad y conduce con cuidado, está lloviendo mucho" Kurt indicó suavemente mientras él mismo colocaba el cinturón de Blaine, cuando terminó de hacerlo le dio un beso en la mejilla. Se acomodó en su asiento e iba a colocarse el cinturón de seguridad, cuando sintió algo bajo sus pies. Kurt miró hacia abajo y vio tirado el álbum con las fotografías de Blaine que Marie le había mostrado. Sin querer, se lo llevó cuando salió corriendo de la casa. El chico embarazado se inclinó para recogerlo, le pasó la mano para secarlo y lo abrazó sobre su pecho. Blaine no se había dado cuenta, ya que había arrancado el auto y aceleró para comenzar el camino a casa.
Cuando llegaron al apartamento, ambos se cambiaron la ropa mojada, se pusieron el pijama y se acostaron en la cama. Kurt abrió los brazos y Blaine se recostó sobre su pecho, cerró los ojos mientras acariciaba el vientre de su novio.
La cabeza de Blaine era un torbellino de emociones y contradicciones, no podía sacar de su mente como su padre lo había ignorado completamente. Aunque el hombre ni siquiera lo miró y probablemente no sabía que era su propio hijo quien estaba sentado en su sala, Blaine tenía la esperanza de que su padre le dirigiera la palabra, aunque sea solo para insultarlo y echarlo de la casa. Por otra parte, también sentía culpa por haberle causado ese dolor en el vientre a Kurt, sabía que no debería haber hecho que camine muy rápido, pero Blaine sintió que tenía que protegerlos.
"Lo siento, Kurt. Lo siento por sacarte bruscamente de esa casa y por haberte causado daño." Susurró Blaine luego de dar un profundo respiro. Habían estado en silencio por unos minutos, y su voz era tan baja que Kurt casi no podía oírlo por sobre el ruido de la tormenta.
"Amor, ya te dije que no es tu culpa." Dijo Kurt tranquilizándolo mientras acariciaba suavemente los cabellos de la nuca de su novio. "Tú no sabías que ellos regresarían, nadie lo sabía."
"Es que… yo solo… oh Dios" Blaine decía y se frotaba la cara con la mano, se sentía frustrado porque las palabras no le salían. Quería decir tantas cosas y no sabía cómo empezar.
"¿Qué pasa, Blaine? Hay algo más, yo sé que sí" Kurt le dijo dulcemente mirándolo a los ojos. Kurt era la única persona que conocía a Blaine verdaderamente, el único que podía llegar a su alma.
"De hecho si, si hay algo que me molesta…" Blaine dijo mirando hacia el techo, Kurt no dijo nada y esperó a que su novio se descargara de todo lo que sentía. "Mi padre…" Susurró, dio un largo suspiro y continuó. "Él… él ni siquiera me miró… no se enteró que yo estaba ahí… y si lo supo, no le importó una mierda. Aunque sea quería que me grite, que me golpee, o… o lo que sea. ¡Pero no!" Blaine dijo con odio en su voz, y de la rabia golpeó la almohada que estaba a su lado, haciendo saltar a Kurt del susto.
Kurt otra vez intentó calmarlo llevándolo más cerca suyo y tomando la mano de Blaine para apoyarla en su vientre, este gesto siempre hacía que Blaine se calme y se sienta mejor. Ninguno de los dos no dijo nada por unos minutos.
"Tu madre sí te vio, ¿lo sabes?" Kurt dijo susurrando. Blaine no dijo nada y negó con la cabeza incrédulo. "Ella se congeló en su lugar cuando te vio, y luego gritó tu nombre, Blaine. Ella rogaba por ti, vi la desesperación en sus ojos. Yo creo que deberías hablar con ella, tal vez-"
"No hablaré con mi madre" Blaine dijo rotundamente.
"¿Por qué no?"
"Porque ella es tan culpable como mi padre, o peor porque ella cayó y nunca defendió a su propio hijo del hombre que lo golpeaba" Blaine dijo resentido mientras se sentaba en la cama.
"¿Le preguntaste por que ella no hizo nada?" Kurt le preguntó en un tono casi acusatorio. Blaine negó con la cabeza mirándose las manos que jugaban con la costura de la camisa de su pijama. "¿Le diste la oportunidad de que te explique cómo fueron las cosas?" Otra vez Blaine negó. "Entonces… ¿Por qué no le das esa oportunidad?"
"No lo sé, Kurt"
"Blaine… ella es tu madre, tú que si la tienes aprovéchala. Llámala, habla con ella. Estoy seguro que quiere verte" Kurt le dijo mientras tomaba la mano de su novio y la daba un pequeño apretón.
"¿Tú crees?" Blaine le preguntó, se veía como un niño pequeño, tan vulnerable, tan tierno.
"No lo creo. Lo sé" Le contestó Kurt con una sonrisa.
"¿Y cómo lo sabes?"
"Mi intuición de madre… bueno, mi intuición de padre me lo dijo" Kurt le brindó a Blaine una sonrisa mientras se lo decía, y a la vez acariciaba su vientre y la mano de su novio.
Blaine le sonrió y se inclinó para darle un beso en los labios y otro sobre el estómago de Kurt. "Lo voy a pensar."
"De acuerdo. Ahora vamos a dormir, ¿si?" Kurt dijo y los dos se acurrucaron bajo las sábanas. "¡Achís! Oh, lo siento, creo que- ¡Achís!" Kurt se tapó la boca con cada estornudo y luego se estiró a tomar unos pañuelos de papel que había sobre la mesa de noche.
"Te enfermaste y es mi culpa"
"No te preocupes, no es nada grave. Mañana llamaré a la Dra. Dawson para que me recete algo. Por favor, cerremos los ojos, estoy cansado."
"Si" Blaine le dio un beso en la frente, sintiendo así su temperatura corporal, pero Kurt no parecía tener fiebre. Kurt se dio vuelta, dándole la espalda a su novio y Blaine lo abrazó por detrás mientras le acariciaba su vientre.
Blaine pensó que tenía que llamar a su madre. Ahora que iba a ser padre, podía imaginar el dolor que su madre podría estar viviendo.
