PERDÓN, MIL PERDONES. Mis eternas disculpas a todos, se me cae la cara de vergüenza por ausentarme por TANTO tiempo.

Lo que sucede es que este ya es el último año de preparatoria y pues, me tienen completamente desquiciada, eso de ser los mayores del colegio no es tan genial como uno lo pensaba antes.

Estoy inmersa en un mar de discusiones (porque soy bastante enojona) y también de estudio, y estudio y… ahí sigue el estudio… tienen suerte los que ya hayan acabo con todo este embrollo. Y los que seguimos, pues a darle duro.

Meroko mode-On

….

-Buenos días ¿En qué puedo ayudarle, joven Kamiya?- la secretaria de la oficina de la Facultad de Ciencias Sociales lo saludo cortésmente.

-Buenos días. Me enviaron un correo en el cual solicitaban que me presentara aquí, al parecer el Rector quiere hablar conmigo- dijo con educación. Pocas veces usaba ese tipo de lenguaje, pero ya debería de acostumbrarse a hacerlo. No podría tratar en un futuro con embajadores utilizando ese trato tan informal.

La muchacha de unos 27 años asintió- Oh ya recuerdo, el señor Okada me pidió que no le administrara alguna cita porque necesita verlo. Pase adelante, avisaré su llegada.

-Gracias- le dedico una sonrisa amable y se adentró en el corto pasillo, al fondo una puerta hecha de caoba lo esperaba entreabierta.

Golpeó la madera dos veces. No pasaron ni unos cuantos segundos cuando una voz profunda se escuchó desde adentro- Adelante.

-Con permiso, señor Okada- entró y cerró la puerta tras de sí.

El Rector de la facultad era un hombre de mediana edad. Cabello castaño claro levemente emblanquecido y ojos verdes. Traía puesto un pantalón negro recto, una camisa de manga larga color verde oscuro y zapatos negros. Parecía que iba de salida, pues no era muy usual verlo vestido de manera tan formal. Después de todo era un ambiente donde gran cantidad de jóvenes estaban, y no es como si ellos estuvieran pendientes de la ropa de un adulto.

-Pasa, pasa Kamiya, que bueno que llegaste. Tengo un compromiso dentro de unas horas, sin embargo no quería marcharme sin hablar contigo- habló el hombre con simpatía. Le hizo una seña a Tai para que tomara asiento frente a él.

-A decir verdad desde ayer tengo mucha curiosidad. No he logrado encontrar una razón por la cual usted necesite hablar conmigo con tanta urgencia- admitió soltando una pequeña risa. Sea cual sea la situación él no podría estar tan callado- De modo que ya estoy aquí, dígame qué sucede.

Se hizo para atrás en su silla de cuero negro, acomodándose- Verás, hace unos días estaba revisando el informe semestral de los estudiantes de Relaciones Internacionales, después de todo tengo que mantenerme fresco con respecto al rendimiento de los jóvenes de cada carrera en Ciencias Sociales.

No entendía nada. Absolutamente NADA. ¿Por qué le hablaba de esas cosas? No tenía nada que ver con eso, pero para mostrarse interesado, asintió levemente.

Sonrió adivinando los pensamientos, y esa expresión perdida del joven en frente suyo- ¿No tienes idea, no es así?

-Para serle sincero, tiene razón señor Okada.

-De acuerdo. Iré al grano para mitigar tu gran curiosidad. En ese informe claramente se incluía tu rendimiento académico, y déjame felicitarte por este. Quedé impresionado. La mayoría de tus materias las llevas con 10 y 9.

-eh gracias- ¿Solo para eso lo había llamado?

-Tranquilo, ya llegué a lo importante. Desde hace más de tres meses le pedí a los profesores que imparten materias en Relaciones Internacionales que brindaran especial atención especial a los estudiantes con excelentes calificaciones, lo que quiere decir que esa atención demás también ha estado sobre ti. Debes estarte preguntando para qué. Lo que acontece es que desde ese mismo tiempo atrás, esta universidad tuvo comunicación con ciertas entidades extranjeras, y se pactó que se enviaría a dos estudiantes de la carrera que estudias para viajar fuera del país a presenciar dos sesiones importantes con respecto a un acuerdo relevante en la que también estarán presentes dos embajadores de nuestro país.

Los ojos chocolates de Tai se abrieron con gran sorpresa, y su corazón comenzó a palpitar con excesiva velocidad. ¿Acaso…?

-Y tú eres uno de esos afortunados que elegí para visitar la embajada estadounidense- sentenció satisfactoriamente.

-¿Y-yo fui seleccionado?- su voz salió entrecortada. Y seguramente lucía como un estúpido. Pero al diablo con todo- E-es un honor. No… no sé qué decir…

-Bueno. Yo espero que me digas que sí, Kamiya.

-¡Por supuesto que sí! Muchas gracias por tomarme en cuenta. Es un privilegio participar en una reunión tan importante como lo debe de ser ese pacto- el moreno estrechaba la mano del rector con emoción… ¡Iría al extranjero! Su "seriedad" se había ido al carajo, con una noticia así nadie podría contener la felicidad. Era un oportunidad única… vería en vivo las situaciones en las que él estaría una vez terminada su carrera.

-No esperaba menos, chico. Déjame informarte acerca de los detalles que debes tomar en cuenta. La reunión será en Hollywood, Florida, dentro de cuatro días, así que durante estos pocos días que restan, tendrás que arreglar todo respecto a tu visa y pasaporte, ya tenemos tú boleto de avión y acompañante.

-¿Acompañante?

-Sé bien por tu expediente que conoces perfectamente el idioma inglés, no obstante, hay que tomar en cuenta que no solo es un país desconocido, sino también un continente desconocido. De modo que alguien te brindará su ayuda para ubicarte en la ciudad. Espero que no tengas algún inconveniente.

-…Supongo que no, pero ¿Quién es?´

-Temo que no puedo responderte a eso. Sé que le pedí a mi secretaria que te asignara a alguien, pero su informe de quien se trata aun no me lo envía. Trataré de averiguarlo en estos días, aunque no influye en nada tuyo directamente, así que no habría ninguna complicación si no sabes quién es hasta el día del viaje.

-Entiendo. Veo que no hay problema. De nuevo muchas gracias por esta oportunidad señor Okada.

-No hay de qué. Solo espero un buen desempeño frente a la embajada norteamericana. Tanto de parte de ti como de tu otro compañero. La señorita Akimoto te dará un folleto con la información específica, de tu hospedaje y demás detalles.

….

En ese momento su posición era de peligro. Sentía que estaba a punto de ser violado. ¿Cómo había permitido que sucediera? Estaba sometido en el suelo con ella encima de él, acorralándole las muñecas con sus rodillas. No quería ser más lastimado. Y era bastante humillante pensar en que una chica lo sometía. ¿Dónde diablos estaba su puta fuerza?

-¡Vamos Davis! ¡Solo una vez más!- ella ya estaba molesta.

Esa voz que en ese momento le parecía la de la muerte, y con esa maldita cosa en su mano, que era como la hoz.

Observo horrorizado y forcejeó. Nada.

-Davis… ¡No seas cobarde!

-¡Joder déjame ir, Mimi! ¡No pienso permitir que me metas otra aguja en el brazo!

Patético. Tu mejor amiga te utilizaba como muñeco de práctica. Y todo por no saber usar una estúpida inyección.

-¡Vamos, ayúdame!- pidió irritada- ¡Para eso están los mejores amigos!

-Sí, para eso… ¡No para que me moretees la piel!- se quejó. Aprovecho que la castaña estaba distraída, reunió toda la fuerza que pudo y de un gran impulso se puso de pie tirando a Mimi. Por el brusco movimiento la aguja salió por los aires, lejos de la mano de la oji miel.

Desde el suelo, Mimi lo fulminó con la mirada. Con esos amigos para qué enemigos…- Eres un mal amigo. ¡Yo te ayude a ti!

-¡Pero no estuviste en riesgo de morir por hacerlo!

Puso los ojos en blanco- No exageres, esos moretones se te quitan con sábila.

-Que consuelo- ironizó. Tanteando sus hematomas. Esa chica tenía buena fuerza- ¿Por qué no prácticas en tus clases? Para eso se llaman clases.

-Lo hago, pero… ya nadie quiere hacer de paciente, todos al menos tienen un insignificante y sobrevalorado moretón.

-En realidad eres la muerte- expresó. Le tendió su mano para ayudarle a levantarse, con toda la inocencia. En el momento en que notó la sonrisa maliciosa de Mimi, la soltó como si quemara y no le importo que ella volviese a caer de bruces. Al menos había alfombra. Se apresuró y puso distancia entre ellos. Con el desayunador en medio- No pienso dejar que me dejes como si tuviera varicela morada.

-¡Niñita!

-¡Psicópata!

-¡Anda, te lo ruego! ¡Solo una vez, lo juro!

Soltó un bufido exasperado-No.

La oji miel se cruzó de brazos y segundos después una sonrisa muy, muy aterradora apareció en su rostro. Eso no advertía nada bueno. Sintió como un escalofrío le recorrió la columna- Sino me ayudas… le diré a Matt que fuiste tú quien rompió las cuerdas de su guitarra, y que intentando repararla acabaste reventando también las de repuesto…

Golpe MUY bajo. Esa muchacha era un demonio mayor.

Si había algo que Matt amara más que a su propia vida (además de Sora) era su guitarra acústica azul rey, podía decirse que era la amante del rubio. Con solo recordar esa expresión asesina en el rostro del oji azul al ver que no tenía ni siquiera refacción para las cuerdas del instrumento, le daba horror. Matt lo mataría si se enteraba. Y para empeorarlo, Mimi lo sabía y ahora lo usaba en su contra.

Se paralizó en su lugar y miró con pánico a su "mejor amiga"- N-no te creo capaz…

-No me subestimes campeón- tarareó con malicia- Tú decides.

-¡Maldición! ¡Solo una vez más, UNA VEZ!

Llena de satisfacción Mimi rodeo el desayunador y tomó el brazo de Davis, el moreno hizo una mueca de desconfianza, esa maldita aguja se reía de su desgracia… la castaña colocó la inyección sobre la parte interna del codo y… ¡Con un demonio!

-¡Mierda eso dolió! ¡Aléjate de mí!-

Observó a Davis, ya empezaba a aburrirse. Tenía que aprender a inyectar, y ese cobarde le temía miedo a una agujita- Eres una nena- acusó molesta- Ven aquí…

Oh por supuesto que se acercaría a su tierna amiga, camino hacia la joven, la cargó en sus hombros y la tiró en el sofá, hecho esto volvió a su zona de confort. Detrás del desayunador, en el lado de la cocina. Había cuchillos por si necesitaba defenderte.

-Genial ¿Ahora quien me va a ayudar?- se quejó la muchacha.

Justo cuando iba a reírse del gesto indignado de Mimi, la puerta se abrió, Yolei entró al apartamento seguida de Izzy que se quitaba el casco de la motocicleta.

Los ojos mieles de Mimi se iluminaron- ¡Izzy! ¡Bienvenido cuñado!

Tanto Izzy como Yolei (que ignoro el hecho de que le dijeran cuñado a Izzy) se extrañaron al ver la extrema felicidad que mostró Mimi ante la llegada del pelirrojo.

Davis tan solo miró con lástima a Izzy, diciéndole con sus ojos: Pobre miserable. Lo que te espera.

-¡Viernes de desmadre!- Takuya y Kaito festejaron al entrar al recinto repleto de jóvenes con ansias por festejar el fin de semana. El castaño llevaba de la mano a Zoe y tras ellos, Mimi y Zakuro hablaban animadamente mientras buscaban un lugar cómodo para pasar la noche en el club.

-Eso, griten todo lo que quieran, aquí nadie le prestará atención a dos psicópatas escapados del psiquiátrico- tanto Zoe como Zakuro estallaron en risas en tanto los jóvenes aludidos fulminaban con la mirada a Mimi. La castaña solo se encogió de hombros y siguió a Zakuro a la segunda planta donde estaba la mesa que Takuya reservo gracias a sus "contactos"- Por fin hiciste algo de provecho. Pero no quiero pensar cuales negocios te han llevado a conseguir tus contactos.

-Yo solo consigo lo mejor, y de forma legal- se defendió el oji rubí- Además gracias a mí tienen sitio VIP.

-Esto no es VIP.

-Cierra la boca Hinamori o haré que te saquen de aquí.

-Mejor los dos cállense. Y ordenemos algo.

-Apoyo a Zakuro, nosotras no vinimos a presenciar una pelea de niños de preescolar.

Cuatro pares de ojos estupefactos miraron a la joven de ojos esmeraldas. Zoe la más tranquila de ellos, había dicho un comentario filoso como los que generalmente Mimi decía. Principalmente los dos castaños fueron los más sorprendidos.

-Nosotros iremos por las bebidas- anunció Kaito arrastrando por el cuello de la camisa a Takuya.

Zakuro observo el lugar. Era muy dinámico e interesante. Las luces de neón resplandecían por doquier sin atosigar a los fiesteros- Es imposible que hasta hoy hayamos venido aquí.

La rubia asintió. La joven de cabellos negros fue atraída por el instinto de moda que la caracteriza y se fijó en los atuendos de sus amigas- ¿Dónde conseguiste ese Blazer, Mimi?- pregunto muy interesada por la prenda color negro que llevaba la castaña.

-Fue un obsequio de cumpleaños… Pero casi nunca lo uso. Normalmente Yolei es la que lo trae consigo.

-¿Y Yolei porque no vino?

Una gota de sudor frio corrió por la frente de Mimi, y dejo salir una sonrisa burlona- Pues… hoy estuve practicando con las inyecciones, y como el desagradecido de Davis no quiso seguir ayudándome, el amigo "especial" de Yolei llegó justo a tiempo y le pedí que me ayudara y bueno… la muy amable se ofreció a curar los minúsculos hematomas que deje en sus brazos.

-Eres una bestia, Meems- Takuya llegó trayendo en sus manos un Orange Blossom para Zoe, para Zakuro un Wild Fruit, y para él un Green Damon. Al momento llegó Kaito con un tequila primavera para Mimi y para él un Hades.

La aludida frunció el ceño- no es mi culpa. Detesto que se queden viendo la maldita vena, es como si estuviesen esperando a que falle, y así lo hago. Si dejaran de acosar la inyección, no les dejaría moretones…

-No crean. No solo los amigos de ella fueron víctimas, tanto Takuya como yo sufrimos a merced de la mano asesina de Mimi.

-No me ganes como enemiga Kaito.

Takuya se carcajeo- Mimi es el terror de las agujas, siempre que le corresponde hacer la práctica, nuestra profesora suspira de la resignación

Estuvieron conversando trivialidades, y bromeando con la castaña sobre su escaza habilidad con las agujas hasta que Zakuro volvió a pasear la vista por el lugar y un segundo después una expresión de sorpresa y desagrado cruzó por su rostro- Alguien se escapó de la perrera.

Sin tomar en cuenta a Mimi, los presentes se extrañaron ante lo dicho por Zakuro. ¿Acaso se le había subido el trago a la cabeza? ¿Y tan rápido?

La castaña frunció el ceño y miro expectante a su amiga- ¿Qué quieres decir?- con sutileza Zakuro miró sobre su hombro, al fondo del club a la izquierda, la oji miel siguió la dirección en que se fijaba la vista de la otra joven. Incluso antes de notar la cabellera rubia platinada con mechas fucsias, lo primero que vio fue un cabello castaño sumamente alborotado.

Inclusive el ser más imbécil de la tierra podría reconocer al dueño de ese peinado tan particular.

Genial. Simplemente genial.

…..

Minutos antes…

-¡Esto se ve increíble!

Kasumi contemplo maravillada el gran club nocturno al que recién entró. Entre la oscuridad del ambiente, luces de neón iluminaban en secciones cada espacio del recinto, y la enorme pista de baile con el suelo también hecho de cuadrados lumínicos que acompañaban los movimientos de los jóvenes que disfrutaban de la noche.

La rubia miró hacia atrás y su acompañante le dedico una coqueta sonrisa a lo que ella rio divertida. El joven la sujetó de la mano guiándola entre la multitud hacia la mesa dispuesta para ellos… esta se ubicaba diagonal de la pista de baile.

Ambos jóvenes tomaron asiento frente al otro- ¿Y qué se debe que tan repente me invitaras a salir, Tai?- pregunto con demasiado interés, apoyo sus codos en la superficie de la mesa para acercase por sobre esta al moreno.

-Pues… imagine que es mil veces más entretenido estar en una disco con una hermosa chica a estar divagando estupideces en mi habitación. Y si, lo he confirmado- respondió guiñándole a la muchacha.

-Ya veo. Eso es halagador… y dime Tai… ya han pasado cuatro meses, pero…-Kasumi jugueteo con un mechón de su cabello-… ¿Tachikawa y tú aún tienen algo?- quería saber si esa insufrible de Mimi Tachikawa continuaba alrededor de Taichi. No es que le importase mucho, se sentiría triunfante si ella fuese la causa de que Taichi engañara a Mimi. Pero repudiaba la idea de que esa castaña tuviera un título importante frente al castaño- Lo digo porque…

El solo escuchar ese nombre lo enojo, y sin importarle, interrumpió con voz fría a Kasumi- Ella y yo no tenemos absolutamente nada que ver.

Parpadeo sorprendida al escuchar ese tono poco inusual en Tai, pero lo dejo pasar y sonrió con malicia y completamente satisfecha- ¿En serio? Eso me parece excelente… a mi parecer, Mimi tiene algo, no sé qué es, pero siempre he pensado que oculta algo, que no es lo que parece.

Tai formo una sonrisa irónica. Kasumi no estaba para nada equivocada con respecto a esa chica, pero…- Kasumi, no vinimos a hablar de malos ratos ¿O sí preciosa?

-Por supuesto que no- negó sonriendo. Escuchó varias carcajadas del otro lado del club y miró más allá. Una sonrisa perversa se plasmó en sus labios al ver al grupo recién llegado- Al parecer parte de las facultades pensamos en venir aquí… que divertido.

-¿De qué hablas?

Descanso su barbilla en sus manos sin borrar la gran sonrisa- La facultad de artes, la facultad de ciencias sociales, y la facultad de… ciencias de la salud- las últimas palabras las pronunció en tono muy sugerente.

Confundido por lo dicho por Kasumi, volteo y observo el lugar…él no veía a nadie de la universidad en… sus pensamientos se detuvieron violentamente al enfocar en la oscuridad del lugar a una joven castaña, junto a un tipo de cabello naranja y una muchacha pelinegra.

Los ojos de la castaña no lo veían a él, sino más atrás. Directo a Kasumi.

Miles de carámbanos disparados hacia la rubia que sonreía satisfecha ante la gélida expresión que Tachikawa le mostraba.

Eso quería. Que la viera con Tai. Cómo el moreno se dio cuenta que ella era mejor que la castaña. Le demostraría a esa mujer que Taichi ahora era todo suyo. Y que había ganado la pelea.

-¿Te puedo pedir algo, Kasumi?- dijo volviendo a ver a la rubia. Su expresión estaba de nuevo sumida en la seriedad, y sus hombros rectos y tensos por la nada esperada llegada de aquel grupo.

-Seguro.

-Hagamos como que ellos no están aquí, no me importa en lo más mínimo lo que hagan, solo quiero pasar un rato agradable sin tener que joderme la vida con personas indeseables, ¿De acuerdo?-

Nadie podría resistirse a la sonrisa deslumbrante y seductora de Tai, y menos la forma en que le tomaba la mano, con tal delicadeza como si se tratase de un cristal de cuarzo.

….

-Oh dios... ¿Quién se cree esa perra? ¡Es una descarada! ¿Por qué demonios te ve así?- Zakuro se quejaba, maldecía, se quejaba y volvía a maldecir. Por su parte Takuya y Kaito no entendían del todo, mientras que la única que era consciente del verdadero peligro miraba con preocupación a Mimi. Zoe sabía que Kasumi quería provocar a Mimi.

La oji miel no había pronunciado la palabra, solo se limitaba a ver solemnemente a la rubia de extensiones…

Días… tenía días de no poder estar del todo en paz por los malditos trabajos de la universidad, y justo el día en que tenía la noche despejada… ¡ESA GOLDEN RETRIEVER SE METÍA EN SU TRANQUILIDAD! Como deseaba borrarle esa estúpida sonrisa del rostro, como si fuera un dibujo mal hecho y borrarlo con toda la fuerza hasta romper el papel.

Y peor, cuando él se dio cuenta y al voltearse la miró. Lo ignoró, porque en realidad no le importaba su presencia. Solo tenía mente para maldecir la sonrisa de victoria que esa tipa le dirigía… se estaba metiendo con la persona equivocada… si en el pasado ya le había dejado la cara marcada con una bofetada, ahora también, pero con un puño…

-Hey, hey ¿Mimi?- Takuya por fin captó la situación… si Mimi se levantaba era una mala señal, una alerta de amenaza. La sujetó del brazo haciendo que ella reaccionara y lo viera despistadamente.

-¿Qué pasa?- pregunto medio ida.

-¿Y me preguntas a mí? ¿Quieres que vayamos a otro sitio?- lo miró y pudo ver la contrariedad en sus ojos rubíes. Takuya era lento, pero muy comprensivo….

Le sonrió y negó suavemente- No. Estoy bien. No pienso irme de aquí, además estoy segura que no se quedarán por mucho. Kasumi trabaja rápido.

Y todos los presentes sabían muy bien a qué se refería la joven.

-Bueno… entonces que siga el desmadre. ¿Bailas, cariño?- con gesto pícaro se dirigió a la rubia que soltó una pequeña risa.

-Quizás más tarde, Takuya.

El castaño hizo un gesto ofendido, como si nunca lo hubiesen rechazado- Ok. Eso me ofende. El gran bailarín se queda sin su pareja… qué más da, tiempos desesperados, medidas desesperadas. ¿Vamos, Mimi?

Enarco una ceja- ¿Soy tu segunda opción? Eso sí que ofende- se quejó, mientras sonreía y tomaba la mano que su amigo le ofrecía.

Caminaron hasta la pista de baile. Una canción de salsa, de la cual no conocía su nombre comenzó a sonar. No era la bailarina más experta, pero gracias a que Takuya si sabía bailar perfectamente no se le dificultaba mucho.

El joven la hacía girar con soltura, y sus caderas se mecían suavemente. Las pocas veces que había bailado, o fue forzada por sus amigos, o por alguna calificación en sus clases de música.

-Vaya esto no me lo esperaba- admitió Kasumi asombrada. Viendo a los fiesteros que bailaban en la pista- No sé cómo Zoe Orimoto saliendo con Takuya Kambara, permite que su novio baile con otra.

Al parecer Kasumi no sabía cómo evitar comentar lo que pensaba. Tai suspiro y hecho una ojeada atrás suyo, Tachikawa bailaba salsa con Kambara- No entiendo qué tiene de malo, Kasumi. Esos dos son amigos…

-Lo sé, pero... No creo que Zoe no se haya dado cuenta que entre Mimi y Takuya hay química, demasiada diría yo. Se llevan de las mil maravillas, e incluso hay ligeros coqueteos entre ambos. Es el colmo que se comporten así frente a ella… ¿Acaso Mimi no tiene moral alguna? Espera, espera- dijo agudizando la vista- ¿S- se besaron?- chillo impresionada- Ah no. Mi error. Solo le estaba susurrando al oído. Que descaro el de los dos.

-Kasumi… ¿Qué te pedí recién? No hablemos de ellos, así como no perdemos tiempo en ellos, de igual forma no lo hacen con nosotros.

-Ya. Ya lo siento. Discúlpame unos momentos Tai, iré al tocador.

-No me digas que ya te cansaste de bailar conmigo, Meems

-¿Te soy sincera? Completamente. Sabes que no me gusta casi nada bailar Takuya. ¿Por qué no sacas a Zakuro? Si Zoe aún no quiere bailar, estoy completamente segura que Zakuro bailará contigo hasta que te sangren los pies.

-Como siempre. Tus comentarios son encantadores- rio. Ambos castaños caminaron hacia la mesa que tenían dispuesta.

-¿Mimi ya se aburrió?- cuestiono Kaito sonriendo. Varias veces había salido con la castaña, y… odiaba bailar…. No soportaba por más de tres canciones y ya estaba fulminando con la mirada para que la sacasen de la pista del baile.

-Si- respondió Takuya con mala cara- Y como mi novia aquí presente no quiere bailar… ¿Vamos Zakuro?

-Primero ofrendes a Mimi y luego a mí. Pero al diablo yo también quiero bailar- se puso de pie y arrastró al castaño nuevamente al centro del lugar.

Mimi tomo asiento junto a Kaito- ¿Me perdí de algo?

Zoe asintió- No tengo idea de porqué, pero Kasumi nos ha estado observando mucho a las dos, tuve que tranquilizarme para no ir directo a preguntarle cuál es su problema.

-No le hagas caso a la mascota de ese sujeto. Provocarnos es justo lo que quiere.

….

-Mimi es una completa psicópata. No siente piedad por el dolor ajeno- Izzy cayó desplomado en el sofá grande del apartamento de Mimi y Yolei. Tenía varias horas adolorido por todas partes por culpa de la falta de habilidad con respecto a inyecciones de la oji miel- ¿Dónde está Yolei?- le cuestionó a Davis que en ese momento salía de la cocina con dos compresas pequeñas de hielo.

El moreno se encogió de hombros- Creo que fue a la farmacia que queda a dos cuadras para comprar crema de sábila. Yo me la acabé hace un rato. Y me dijo que te diera esto- levanto sus manos mostrando las compresas.

El pelirrojo enarco las cejas- ¿Tú serás mi enfermera sexy?

Lanzó las compresas sin delicadeza, atinando a golpearle la rodilla a su amigo- Eso quisieras. Estoy reservado para las señoritas. No para un friki adicto a las computadoras…

-Muy chistoso Motomiya, no hables mucho de mí, mírate nada más. Parece como si te hubiese golpeado un luchador profesional. Y apenas puedes mover tus brazos.

-Tú estás peor Izumi. Y eso te pasa por idiota- dijo riendo. Se tiró en el sofá, prácticamente encima de Izzy. El mayor de los dos se quejó y reunió la poca fuerza que pudo en sus brazos y empujo al moreno. Como si ya no le doliera bastante como para aguantar más esfuerzo encima- Te advertí que hicieras caso omiso de Mimi, pero dijiste que era un exagerado. Y no me escuchaste. Si Yolei no opinó, fue porque ella nunca ha sido el muñeco de práctica de Meems.

-Cierra la boca. No creí que la carencia de habilidad de Mimi fuera para tanto. La he visto tan aplicada en su carrera, que no me imaginé que tuviese alguna… dificultad- hizo una mueca mientras aplicaba en su muñeca derecha (ahora morada) la compresa de hielo. En ese momento esas cosas se sentían como estar en el cielo- deja de mirarme así y dilo de una maldita vez-gruño irritado ante la sonrisa de suficiencia de Davis.

-Te lo dije cerebrito- canturreo a carcajada larga- Sonó muy cliché, pero la gratificación que se siente al decirlo es genial. Y además esto te deja una muy buena moraleja: Pon atención a las personas a tu alrededor cuando alguien te pide que seas su ratón de laboratorio, podrás ver en ellas la expresión de sufrimiento al pasar por su mesa de metal.

-Es una moraleja muy extensa. Y también ridícula. No creo que alguien además de nosotros la ponga en práctica.

-No somos los únicos, amigo. Tan solo ve a visitar a los compañeros de Meems, ahí conocerás a las demás victimas de ella y sus inyecciones.

-Pobres miserables. Me siento utilizado.

-¿Y crees que yo no?- contestó ofendido- Mimi me sometió en el suelo- lo decía con tanto sentimiento, que parecía como una historia trágica y llena de injusticia- sentí como si estuviese a punto de ser violado.

Esta vez no pudo evitar morirse de risa. No le importaba que le dolieran todas las malditas articulaciones del cuerpo, pero la forma en que Davis relató la injusticia a la que fue sometido, simplemente era inevitable no reír.

-bien… bien. Ríete todo lo que quieras, ah por cierto tienes un pedazo de algodón en el brazo- dijo señalándolo.

Izzy se detuvo aun sonriendo- ¿Donde?

-Aquí- dicho esto se acercó y presiono con toda su fuerza el brazo del pelirrojo. Repleto de hematomas.

No había forma de contenerse-¡Mierda, eres un imbécil!- grito a todo pulmón.

La peli morada que recién llegaba, se detuvo en media sala al escuchar el grito de su… ¿Amigo especial…? Y tanto ella como Davis miraron a Izzy. Quizás no era TAN recatado, pero él no era de decir malas palabras…al menos no tan seguido.

….

-¡Anda Tai!- Kasumi jaloneo al moreno hasta la pista de baile. Tanto ver a las personas moverse al ritmo de la música, que también se le antojo bailar.

-Ya voy, vaya tienes fuerza- comento sonriendo. A decir verdad el odiaba bailar… si sabía, porque Sora y Kari lo obligaron a aprender para su Cena de Graduación… fue la noche más agotadora de su vida. Todo el mundo lo sacaba a la pista, y no hacían caso de sus constantes quejas de que estaba harto.

La música cambió, y ahora sonaba bachata. Genial… como amaba (sarcásticamente) esa maldita música…

Coloco una mano en la estrecha cadera de la rubia y con la otra sujeto su mano (al menos al saber bailar, las chicas caían ante él) Kasumi tenía una gran desenvolvimiento en sus movimientos, por lo que no hubo problema al tratar de acoplarse.

No entendía porque a las chicas les gustaba tanto bailar. No conocía a ninguna que no le gustara. Al menos no recordaba un detalle así…

Los ojos chispeantes de Kasumi fulminaron con la mirada hacia la mesa en donde estaba Mimi. Esa… desvergonzada le había sonreído tan engreídamente hace unos minutos, que en verdad quería darle una enorme bofetada. Se acomodó contra los hombros de Tai y apoyo su cabeza en el hombro de él, de esa manera tendría buena vista para vigilar a esa castaña entrometida.

-En serio te sabes mover muy bien- susurro en el oído del moreno. Sin despegar la vista de ESA mesa…

-Qué te diré…

-Oye Tai…

-¿Sí?

En ese preciso instante, Mimi volteó su vista hacia el frente, justo donde estaban ellos dos. Ahí Kasumi ideó una "buena jugada" y al separarse del muchacho, cuestiono seductoramente- ¿Me das un beso?

Y como a los hombres no hay que rogarles para que besen a una chica, está claro que Tai se aferró a la cintura de su acompañante y después de soltar una risa profunda, beso de lleno a la rubia.

Sabía muy bien que Tachikawa los vio besarse. Y eso era perfecto para ella.

….

Esto me dejo fundida. Literalmente. Mis neuronas están muriendo por leer, y leer, y leer… y no precisamente libros de mi gusto.

Pero como me lo auto-impuse, ustedes debían tener este capítulo ya mismo. Ha pasado mucho tiempo y punto.

Dejemos esto de lado y FESTEJEMOS!

DIGIMON COME BACK

TAI DE 17 AÑOS COMIN SOON

MUERO DE FELICIDAD! OTRA VEZ DIGIMON! ME HARÁN LLORAR. CUANDO VI EL TRAILER SE ME AGUARON LOS OJOS! LA CANCION… Y CUANDO ME SALIÓ QUE TAI TENDRÍA 17 AÑOS… SIMPLEMENTE ACABARON CONMIGO. SIEMPRE SOÑE CON VERLO MÁS MAYOR Y ME LO CUMPLIERON.

De hecho es algo raro. Desde hace tiempo vengo hablando con una chica que conocí por aquí y nos pasábamos quejando de detalles que dejaron inconclusos y de lo sexy que se vería Tai más grande, y de una hermosa esperanza de que hubiera existido una oportunidad para el Michi… Y ME SALEN CON ESTO! AMANTES DEL MICHI, NO DESESPEREN, SOÑAR ES GRATIS Y DIGIMON VUELVE CON UN SORATO OFICIAL! Y UNA NUEVA AVENTURA…claro que hay que esperar hasta primavera del 2015, pero que rayos importa, digimon vuelve a nosotros T.T

Sigamos con la alegría. Y díganme que es lo que desearían ver en esta nueva chance que tenemos en DIGIMON ADVENTURE 3!

Meroko mode Off/ full alegría