CAPITULO 44
"¿Hablo con Kurt? ¿Kurt Hummel?" Dijo una voz femenina del otro lado. La voz se oía nerviosa y dubitativa.
"Si, soy yo. ¿Con quién hablo?" Kurt preguntó.
"Con Charlize Anderson, la madre de Blaine"
Kurt se quedó boquiabierto y atónito, sin saber que decir.
"¿Kurt? Kurt… por favor no me cuelgues" La Sra. Anderson dijo, casi con desesperación.
"No… no voy a colgar" Kurt le contestó tranquilizando a la mujer. "Es solo que estoy sorprendido… ¿cómo obtuvo mi número?" Preguntó, bajando la voz, aunque estaba seguro que nadie podía oírlo adentro.
"No importa eso ahora. Kurt, necesito verte y hablar contigo. Yo se que vas a tener un bebé con mi hijo, y… la única forma que tengo de llegar a él es a través de ti." La mujer hablaba muy rápido y le temblaba la voz.
"Sra. Anderson, yo no sé si-"
"Por favor, Kurt… estoy desesperada. Te lo pido de madre a padre, Kurt" Decía Charlize, y Kurt podía notar por su voz que ella estaba llorando.
Kurt se mordió el labio inferior, debatiendo consigo mismo si tener una charla con esta mujer o no. Kurt miró hacia adentro de la casa, donde podía ver a Blaine riendo con su padre y amigos, mientras desarmaban el cochecito y guardaban los regalos en las bolsas.
"Está bien." Dijo Kurt. "¿Dónde quiere que no encontremos?" La mujer suspiró de alivio y le dio la dirección de una cafetería, que por suerte para Kurt no era Lima Bean, donde podía verlo cualquiera de sus conocidos. "De acuerdo, allí nos veremos en dos días." Concordaron los dos.
Ellos cortaron la comunicación y Kurt acunó el celular en su pecho, pensando en si estaba por hacer lo correcto. Es decir, él también estaría desesperado por saber de su hijo si estuviera en el lugar de la Sra. Anderson, aunque él nunca podría abandonar a un hijo así como ella lo hizo con Blaine.
"Kurt, ya estamos listos para irnos" Blaine dijo cuando salió al jardín trasero donde estaba su novio.
Kurt dio un saltito del susto y giró para mirar a Blaine. "Okey." Dijo con una sonrisa.
Blaine frunció el seño al ver el rostro de Kurt. "¿Estás bien? Pareces preocupado por algo" Preguntó acercándose a su novio.
Kurt asintió con la cabeza. "Si, estoy bien" Contestó mientras acariciaba con cariño la mejilla del otro chico.
"¿Con quién hablabas?" Preguntó cuando vio que Kurt sostenía el celular en su mano.
"Uhmm… con nadie en realidad, solo la compañía telefónica para venderme no sé qué cosas" Mintió encogiéndose de hombros, pero Blaine no le creyó lo que le dijo.
"¿Estás seguro que te encuentras bien?" Volvió a preguntarle, preocupado. Kurt revoleó los ojos.
"Si, Blaine. Estoy cansado, nada más"
"Bueno, entonces vamos a casa para que podamos acurrucarnos en la cama, juntitos los tres" Blaine dijo, se inclinó y besó ruidosamente el vientre de Kurt, haciéndolo reír.
Blaine tomó la mano de Kurt y antes de entrar a la casa, Kurt lo detuvo. "¿Blaine?"
"¿Qué?" Preguntó Blaine mirando a Kurt.
El chico embarazado se acercó a su novio y le tomó el rostro con ambas manos y le dio un pequeño beso en los labios. "Te amo" Le susurró.
Blaine sonrió "Yo también te amo". Y lo besó. "Ahora, vamos. Subiré los regalos al coche y podremos irnos a dormir" Kurt asintió con la cabeza.
La mitad de la cama estaba cubierta con ropa de bebé. Kurt estaba doblando y organizando la ropita que había recibido como regalo el día anterior, en el baby shower que sus amigos le habían organizado. Acomodó cada pequeña prenda por talle y luego por color, así sería más fácil encontrar lo que necesitará mientras el bebé vaya creciendo. A pesar de los muchos regalos que recibió y la ropa que Quinn le había dado de Beth, no era suficiente. Él sabía que los bebés necesitan mucha ropa, ya que los cambios se deben realizar varias veces al día y entre que la ropa se lava, se seca y se plancha pasarán un par de días. Además, Kurt quería tener lista ropa para más adelante, por si refresca, por si hace calor, para salir, para estar en casa, etc. Tenía que tener todo organizado, y más aún que el departamento es pequeño y el bebé dormirá con ellos en la misma habitación.
Estaba doblando un saquito blanco de hilo, mientras tarareaba 'Le Jazz Hot', cuando escuchó la puerta de entrada abrirse y los pies de Blaine arrastrándose adentro del apartamento.
"Hey…" Blaine dijo sin ánimo, acercándose a Kurt y besándole la mejilla.
"Hola" Sonrió Kurt.
Blaine caminó hacia la cama y se desplomó en ella boca abajo y con la cara enterrada en el colchón, en algún lugar donde no estaba ocupada por la ropa del bebé.
"¿Mucho trabajo?" Preguntó Kurt, mientras apoyaba el saquito recién doblado en la pila de ropa blanca y tomaba una camisetita celeste.
"Mhmm" Contestó Blaine sin despegar el rostro de la cama.
Kurt se mordió el labio inferior, su novio se esforzaba demasiado para traer dinero a la casa, se sentía culpable y quería hacer algo por él.
"Enseguida preparo la cena, cuando termine con esto" Dijo al mirar la hora en su reloj y darse cuenta lo tarde que había llegado Blaine a la casa.
Blaine giró la cabeza, aplastando el lado derecho de su cara, para mirar a su novio. Verlo así muy ocupado y concentrado con las cosas del bebé lo enterneció e hizo que su corazón explote de amor dentro de su pecho.
"¿Cuándo nos convertimos en una de esas viejas pareja de casados?" Dijo Blaine con una sonrisa.
Kurt arrugó la frente. "¿Vieja pareja de casados? ¿A qué te refieres?"
"A esto…" Dijo señalándose él mismo y luego a Kurt. "Tu encargándote del bebé y de la casa, y yo yendo a trabajar para traer el pan de cada día."
"Yo diría que somos una fabulosa 'vieja pareja de casados'." Kurt le guiño el ojo a Blaine.
Blaine suspiró. "Yo sé que esto no es lo que soñaste para tu futuro, Kurt. Yo sé que quieres vivir en New York, estudiar en NYADA, graduarte y ser una estrella de Brodway, y yo te quité ese derecho." Dijo con un tono triste y enojado a la vez.
Escucharlo decir esas palabras hicieron sentir dolor a Kurt. "Hey… ¿Por qué dices eso? Tu no me quitaste el derecho a nada" Kurt se acercó hasta donde estaba Blaine, corrió cuidadosamente algo de la ropa del bebé y se acostó al lado de su novio.
"Si tan solo pudiera…" Blaine exhaló. "No lo sé… dejarte ir a New York a cumplir tu sueño, mientras yo me quedo aquí trabajando para ganar dinero y enviártelo, así puedas pagar una niñera y asistir a tus clases y-"
"Basta" Kurt lo calló con un beso. "No quiero que digas esas cosas horribles. Estoy donde quiero estar, contigo." Kurt dijo suavemente mientras acariciaba los rizos de Blaine. "Si, es cierto, mi sueño es ser estrella de Brodway, pero… ¿quién dice que no pueda cumplirlo en un futuro? Cuando nuestro hijo tenga la edad suficiente como para no depender de mí al cien por ciento y cuando tengamos suficiente dinero para ir los tres juntos a New York. No me iría a ningún lado sin ti, Blaine, mucho menos alejarte de nuestro bebé. Jamás, jamás, digas una cosa así otra vez… ¿de acuerdo?"
"De acuerdo." Sonrió Blaine y besó a Kurt en los labios frenéticamente.
"Mmm… Blaine… deja que termine con esto, así puedo ir a cocinar." Kurt dijo tratando de separarse del beso, hasta que Blaine lo saltó y Kurt se puso de pie para seguir acomodando las cosas del bebé.
"Ok." Blaine dijo, volviendo a recostarse en la cama y viendo como su novio caminaba de un lado a otro guardando la ropa del bebé en sus respectivos espacios en los cajones de los muebles que los caseros que trabajan en la casa Anderson restauraron para ellos. Blaine sonrió. "Me gusta ese" Dijo señalando un enterito color verde agua con una rana impresa en él, que estaba sosteniendo Kurt.
"Si, es muy tierno." Kurt sonrió y abrazó la prenda contra su pecho. "Y viene con este gorrito" Kurt levantó un gorrito de arriba de la cama, del mismo verde pastel. "Estoy ansioso por ver a mi bebé usando todo esto." Dijo luego de un suspiro mientras admiraba la cuna, las prendas de vestir, los pañales y todo lo que se encontraba en el cuarto.
Blaine se levantó de la cama y comenzó a revisar la ropa, Kurt le explicó donde iba cada cosa y los dos juntos guardaron el ajuar.
"Creo que venderé mi motocicleta" Blaine dijo mientras se sentaba en la punta de la cama, viendo como Kurt colocaba las sabanitas que les regaló Mercedes en el colchón de la cuna.
"¿Qué? ¿Por qué?" Pregunto Kurt sorprendido.
"Porque un bebé lleva muchos gastos, y… no me malinterpretes, tu padre me paga muy bien y las propinas son geniales, sobre todo de mujeres. Pero no todos los días son así en la tienda, hay días en que no viene nadie y hay días en que la propina no abunda" Contó Blaine pasando la mano por una batita de bebé que se sentía muy suave bajo su piel.
"Espera, espera. ¿Dijiste 'de mujeres'?" Kurt miró a su novio y colocó una mano en la cintura.
"Si. Finn me explicó que si quería tener buenas propinas como él, tenía que seducir a las mujeres que nos encargaban sus coches en la tienda." Blaine explicó como si fuera lo más normal del mundo.
Kurt sintió un brote de celos en su interior. "Oh… así que ahora te dedicas a seducir mujeres" Kurt se cruzó de brazos y le dio un mirada mortal a Blaine, quien parece no haberse dado cuenta de eso.
"Si, y algunos hombres también." Dijo encogiéndose de hombros.
"Oh… ahora me siento mucho más tranquilo, Blaine" Kurt dijo con sarcasmo y fingiendo una sonrisa.
"Bueno… funciona" Blaine se dio cuenta de los celos de Kurt. "Espera, ¿estás celoso?" Preguntó con una sonrisa picara.
"Pues si… ¿Qué esperabas? ¿Quieres que esté saltando de alegría?"
"Ven aquí" Blaine se estiró y tomó a Kurt de la muñeca, lo atrajo hasta él y lo sentó en su regazo. "No significa nada, lo hago solo para tener algo más de dinero y funciona" Explicó mientras abrazaba a Kurt.
"Mmm… te creo" Le dijo Kurt pasando un brazo por alrededor de los hombros y le dio un inocente beso en los labios.
"Ahora, volviendo al tema anterior… voy a vender la motocicleta, y tal vez mi saco de box."
"No, no los vendas. Mejor vendemos mi auto"
"¿Tu auto? Kurt, lo necesitamos. Tú no puedes andar en motocicleta con semejante vientre, y mucho menos viajar con el bebé en ella cuando nazca, sería muy peligroso para los dos" Reflexionó Blaine. Kurt asintió con la cabeza, la idea le parecía bastante tonta ahora.
"Está bien, pero no lo vendas, ya veremos cómo nos arreglaremos." Kurt dijo, y luego besó la mejilla de Blaine repetídamente dándole pequeños besos.
"Tendrá que ser una solución rápida, la herencia de mi tío no durará para siempre, solo unos meses más" Blaine dijo mientras acariciaba el vientre de Kurt y sentía como el bebé se movía debajo la piel.
"Bueno, hablaré con mi papá para que te dé un aumento" Kurt siguió besando la mandíbula de Blaine.
"¡Oh no! Eso no sería justo para Finn, él trabaja tan duro como yo. No creo que sea esa la solución." Blaine negó.
"¿Y el dinero destinado a los gastos de mi universidad?" Kurt dijo luego de un rato.
"Eso no sería justo para ti."
"Es mi dinero, puedo hacer lo que quiera con él" Kurt dijo encogiendo un hombro y levantando la barbilla.
"Kurt, no" Blaine dijo rotundamente.
Kurt suspiró, ninguna idea l parecía la adecuada a Blaine "Ya pensaremos en algo. Mientras tanto ¿qué tal si mientras preparo la cena tú te das una ducha?" Kurt dijo acariciando el pecho de Blaine con cariño.
Blaine apoyó la cabeza en el hombro de Kurt y cerró los ojos, estaba muy cansado. "Me parece perfecto."
Kurt se paró del regazo de su novio, y Blaine le dio un golpe suave en el trasero. Kurt dio un pequeño grito de sorpresa y caminó hacia la cocina tocándose donde había sentido la mano.
"Ya pensaremos en algo" Murmuró Blaine para sí mismo.
