¡HOLA!
Antes de que empiecen a pensar: ¿Está irresponsable no debería estar estudiando?
La respuesta es SÍ.
Pero… tengo una buena excusa. Me cayó un rayo cegador de inspiración mientras estudiaba, y por dos razones tuve que detenerme.
Sino lo escribía esa inspiración se iría al carajo, olvidada en lo más recóndito de mi mente, en ese lugar oscuro donde quedaría en negro de por vida.
No iba a poder concentrarme.
Es por eso que estoy aquí, pero Hey, festejen. ¡NUEVO CAPITULO!
….
Estudio la emoción de su amiga. Así que por fin ese pelirrojo decidió pedirle que fueran novios. Ya era hora. Si tardó tanto… ese chico no era muy listo como parecía.
-Bien, ya hable. Ahora es tú turno.
La oji miel suspiro riendo. Sea como sea su amiga no podría vivir sin chismes.
-¿Estás preparada para esto?- cuestiono haciéndose la difícil. Primero la pondría con las ansias encendidas.
-Si.
-¿Segura?
-Te dije que sí, Meems. Y ya sé lo que estás haciendo, déjate de rodeos- Mimi no pudo esquivar el cojín que la peli morada le arrojo. Así que por su seguridad, no planeaba devolvérselo.
-Michael estuvo en casa.
Observo con completa satisfacción el río de emociones que corrió por el rostro de su amiga.
-Y antes de que digas algo, terminaré lo que dije-
En realidad no hizo falta decir eso, Yolei estaba paralizada en su lugar sobre su cama. Y se mantenía con la boca abierta y los ojos muy abiertos observándola a ella.
-Michael llegó a la casa. Cuando mis padres también estaban ahí y acababan de enterarse que Kamiya se estaba quedando allí porque el muy idiota apareció desnudo de la cintura para arriba y, el cabello goteando, y llegó cuando los cuatro cenábamos- explico con diversión. Ahora que todo había pasado, su propia miseria resultaba una experiencia cómica.
Si Yolei antes se mostraba estupefacta. Ahora era IMPACTADA. Parecía que sus ojos estaban por salirse de su órbita.
-Adelante. Ya puedes gritar.
Y así lo hizo. El grito de la joven resonó por doquier, como el de una niña de típica película de horror- NO PUEDO CREERLO- podía imaginarse perfectamente el rostro de su mejor amiga, blanco como la nieve y muriéndose de la ganas de querer aventársele a un camión y también de írsele encima al rubio -Es decir… tuviste que vivir con tu ex, de la de nada la tía Satoe y el tío Keisuke aparecen y se dan cuenta que Tai estaba viviendo ahí, de la peor forma, porque… bueno, si él salió así… fácilmente se podía malinterpretar. Oh dios. ¿Lo malinterpretaron?- dijo arrodillándose sobre el colchón mientras abrazaba un peluche.
-Oh claro que sí. Papá al menos.
-¿Se lo aclaraste, no?
-Eso no se pregunta Yolei. Apenas vi la cara que puso, salte sobre él, y de inmediato mamá lo envió a darle un paseo a Athos.
-Aw. El tierno Athos. Déjame adivinar ¿Se quiso comer a Tai?
Se le escapo una carcajada al recordar al tonto de Taichi debajo del cuerpo peludo de Athos, mientras este le gruñía con obvias intenciones de querer hacerlo trizas.
-Eso me lo responde todo. Bien, volvamos al tema principal. Michael apareció a la hora de la cena. ¿Y luego?
-Ah, papá invitó al rubio a tomar el postre con nosotros, justo cuando le estaba hablando a mamá de Kyle.
Mimi negó con la cabeza al ver la expresión sugerente que Yolei hizo con sus ojos. Su amiga sabía quién era Kyle, pues en la fiesta de cumpleaños de Takuya el año anterior, ella le había comentado a la oji rubí y Anika sobre el sexy interno que atendía a Davis mientras estaba en el hospital. Y es que, como no hablarles de semejante muchacho.
-Okey… Digamos que fue una hermosa velada estar tomando el postre con mis ex. Y lo peor de todo fue que mamá pregunto si Kyle es algo más que un amigo, y… ya sabes que Michael la última vez que estuvo aquí… los puños de Kamiya le dieron por hecho que él era mi novio. Así que él creía que yo estaba con Taichi ahí siendo mi novio, y casi les dice a mis padres que me estaban incomodando preguntándome por otro tipo frente a mi novio. Tuve que sacar a "Mike" de ahí lo más rápido posible.
-Esto se pone bueno. No se vale que me lo haya perdido. La próxima vez me iré contigo. Una se descuida un momento y pasa de todo- suspiró con una mueca haciendo que la otra joven sonriera.
-En realidad después de sacarlo de ahí. No pasó nada nuevo. Total. Somos dos completos extraños con un acuerdo en común. Como si fuésemos dos sicarios unidos por la misma misión.
-No lo compares así, da miedo. Bien. Dime más- pidió con ojos de cachorrito. Estaba más que emocionada por escuchar todo. Su amiga se encogió de hombros y se desplomo de lado en la cama, quedando cómodamente acostada.
-Me quedé fuera de la casa en la madrugada.
Rio ganándose una mirada asesina de la castaña-Eso no es nuevo, Meems.
-Créeme. Esto sí, es nuevo.
3:55 am
Su suerte era definitivamente una mísera desgraciada.
Lo que más la fastidiaba era la razón por la que tuvo que salir a esas horas. El auto de su padre que habían usado el día anterior no dejaba de hacer ruido por la estúpida alarma que ella olvidó activar correctamente. Y para variar el control remoto se había averiado por lo que no pudo apagarla desde su habitación, y tuvo que salir en pijama en plena madrugada.
Y para empeorarlo todo, su pijama solo era un pantalón ligero y una camisa de tirantes.
Se estaba muriendo de frio.
Y ahora, ahí estaba. Sin poder entrar a la casa, porque olvido las llaves en la sala. No tenía forma de llamar a sus padres, porque no llevaba su celular, lo cual sería muy ridículo, porque… ¿Para que necesitaría su celular para apagar una alarma de auto?
Suspiro profundamente, harta de no poder entrar. No quería estar ahí hasta que amaneciera, o peor, hasta que sus padres o el idiota de Kamiya despertaran.
Fue en ese momento que su cerebro hizo click. Otra vez.
Rápidamente subió su mirada y busco en la segunda planta de la casa. Perfecto. La ventana estaba entre abierta. Se acercó al árbol del patio trasero que por ser tan grande se veía desde el frente y con cuidado de no resbalarse mucho, escaló hasta la rama que se nivelaba junto a la ventana.
Luego de varios raspones y un pinchazo de una rama pequeña en su mejilla. Logró llegar arriba. Nunca se le dificulto escalar. Pero el pijama y estar en calcetines no cooperaban con su intento de infiltración modo ladrón.
Abrió la ventana, y levantó un pie, estirándolo lo más que podía debido a que había una distancia de un metro del árbol a la venta, y a esas horas, nadie era muy flexible. Llegó al marco de la ventana y engancho el pie ahí, se impulsó con demasiada fuerza y saltó.
Evito dar un grito cuando tropezó al saltar desde el marco de la ventana y cayó sobre Taichi. Sus brazos impidiendo el impacto directo con él.
Debido al susto, cerró los ojos y al abrirlos al no sentir actividad el alivio la invadió al ver que el moreno ni se inmuto en su sueño. Trató lo humanamente posible no hacer ningún movimiento en falso para no despertarlo.
Y no despertó. Sin embargo, contuvo la respiración cuando el brazo del castaño le rodeo la cintura y la acercó más, a pocos centímetros de su rostro.
Observo alarmada al joven: ¿Qué rayos estaba soñando ese pervertido?
Nuevamente hizo el intento de retirarse, no obstante, el agarre se reforzó.
-¿En serio crees que no me di cuenta?- dijo la voz socarrona de Taichi- No me interesa saber qué demonios hacías afuera y porque estás aquí, o así- era evidente que había visto el rasguño en su mejilla- Solo quítate de encima y déjame dormir.
Indignada pensó en un comentario mordaz. No se quedaría callada y lo dejaría ganar. De pronto, fue consciente de que había estado afuera por cierto tiempo, y, que el viento azoto contra ella, haciendo que sus manos se pusieron heladas-Bien- Sonrió ampliamente y puso las manos sobre el torso desnudo del moreno, la evidente diferencia de temperaturas fue instantánea, y el muchacho se quejó levantándose mientras ella reía y se bajaba de encima de él, para luego salir.
Ella volvía a reír al recordar todo eso. La expresión de: Qué frío, de Kamiya era digna de fotografía, y Yolei reía igual de fuerte que ella pataleando en la cama.
-Eres tremenda, Meems.
-Oye. Fue ese insurrecto quién me hablo así. Yo de primera instancia fue considerada para no despertarlo, pero luego él se lo busco solito. Ahora… falta más.
Algo andaba mal. La expresión de Mimi dio un cambio radical.
-Willis y yo nos besamos- dijo sin atreverse a mirar a Yolei. Conocía tan perfectamente a su amiga que podía adivinar la expresión que ella tenía.
Caos de estupefacción.
Cerró sus ojos, preparando sus oídos para la bomba que se venía.
3…2…1…
-¿SE BESARON? ¡OH DIOS MIO! ¿QUÉ TANTO HICISTE POR ALLÁ? ¡CUENTA, CUENTA! ¡ES IMPENSABLE! ¿CÓMO DEJASTE ESTO DE ÚLTIMO? ¡BESASTE A UNO DE TUS MEJORES AMIGOS!- chillaba dando brincos en su lugar como una niña pequeña emocionada con la llegada de la navidad.
-¡Yolei, respira!- tomo a la otra joven por los hombros y la removió, incomoda por las palabras de ella. Sentía como su rostro se calentaba.
-Mimi Tachikawa. ¡HABLA!
-Ok. Ok. El viernes de la semana pasada, Kamiya se fue junto con el otro tipo invitado a las conferencias y sus conocidos a no sé dónde. Y de mis queridos amigos, solo pude verme con Willis porque Anika estaba en una gira fotográfica y Dan estaba en algo parecido con su clase, y para no quedarme encerrada en casa, según él, perdiendo mi tiempo viendo Criminal Minds, termine yendo con él y tres de sus amigos a un club cerca del muelle.
-Eso no me dice nada de por qué se besaron- enarco una ceja cruzando los brazos sobre su pecho. No se le iba a escapar la verdad así de fácil.
-Nunca dejas terminar, eh- exclamo cansada- Como decía… Ese beso ocurrió por culpa del Tequilazo del amor.
Yolei pestañeo desconcertada y ladeo la cabeza, maquinando una idea coherente para lo dicho por la oji miel- ¿Me iluminas?
-Es un reto. Cuando ya estaba avanzada la noche, uno de los chicos quiso "ponerle picante" y nos pusimos a jugar verdad o reto. Nada más con eso ya sabes lo ebrio que podía estar. En fin, era mi turno y me lo pusieron con Willis.
-Eso no me dice qué rayos es eso del tequilazo.
-¿En serio no sabes qué es?-
Puso los ojos en blanco ante la mueca burlona de la castaña- Por favor Mimi. Apuesto a que hasta ese momento supiste qué era.
-Touché.
Riendo levanto su pulgar. La peli morada había dado en el clavo. Los muy cretinos de los chicos, incluso Willis, estallaron en carcajadas por la cara que ella puso al escuchar el reto que le correspondía.
-El Tequilazo del amor se trata de que un chico y una chica… o bueno, no quiere decir que solo sea cosa de heterosexuales, también es…
-Ya entendí eso.
-De acuerdo. En este caso, la chica pone un poco de sal en el cuello del chico…
-Oh Dios…
-…y el chico se coloca en la boca una rodaja de limón ácido…- intentó otra vez fulminando a Yolei por interrumpirla tanto.
-Ay por todos los cielos- es como si estuviese evitando ver la peor parte de un drama de médicos.
-… y la chica lame la sal y se toma el shot de tequila y luego le quita el limón de la boca al tipo con la suya. En otras palabras…- calló. Era demasiado bochornoso recordar esa noche. Incluso el sujeto que la reto, Dylan, había puesto música "sexy" de sabrá Dios donde.
-… tenían que besarse- finalizó Yolei con la boca abierta. Mimi asintió y la peli morada se fue de espaldas sobre la cama- Willis… Willis y tú se besaron- susurró mirando el techo pasmada.
-Lo tengo claro.
-Lo siento. Necesito asimilarlo. Es que… es tan irreal. Es como decir en el pasado que Tk y Kari se besaron.
-Es un pésimo ejemplo- se quejó tapándose el rostro con el cojín que anteriormente su amiga le había tirado- Y…- murmuró con un hilo de voz.
-¿Acaso hay más?
-Oh sí…
-Esto es peor que Hangover I, II y II.
-El beso no terminó una vez le quite el limón…-
Vio como el rostro de Mimi se tornaba roja como la misma sangre. Y eso significaba solo una cosa… cuando Mimi Tachikawa se sonrojaba era cosa seria señores.
Le contó a su amiga que al terminar el Tequilazo del amor, y ella ya tenía el limón entre sus labios, y mientras escuchaba los chiflidos de sus acompañantes, se alejó levemente de Willis con intención de sentarse nuevamente, sin embargo, apenas se hubo retirado el cítrico de la boca, el rubio la sujeto con delicadeza del cuello y la atrajo hacia sí mismo, besándola de nuevo. Y… ella le correspondió tomándolo por las solapas de su camisa.
Definitivamente no fue un beso juguetón. No. Sino un beso de verdad. Como si ellos fuesen algo más que amigos… lo cual era una tontería. ¡Ellos solo eran grandes amigos!
Y mira que buenos amigos fueron- su maldita consciencia se empeñaba en recordárselo a cada momento en que sus pensamientos se desviaban al suceso del fin de semana pasado.
Tratando de esfumar su vergüenza, paseo la vista por la habitación tan familiar de Yolei.
Rayos...
El destino seguía en su contra, cuando al fijar sus ojos en la pared junto a la puerta del baño, vio fotos de todos ellos, una en la que Willis la abrazaba por los hombros estando en el patio trasero de su antigua preparatoria.
Si… juraba que de sus oídos salía vapor. ¿Por qué lo recordaba tan bien?
-¡Di algo Yolei!- gritó ante el silencio perpetuo de la chica.
Siempre estaba hablando, más bien había que hacer lo posible por que tuviese la boca cerrada, y justo hoy, no decía nada. Y no le importaba que estuviera sorprendida. Necesitaba que su mejor amiga le dijese que eso del beso no tenía relevancia y que si pasó, pues pasó y ya. Era patético, pero precisaba las palabras siempre acertadas de ella.
Interrumpió su mudez y levanto sus ojos rubíes hasta la castaña, en serio que estaba traumándose por el beso. No obstante… no estaba segura si lo que diría podría serle de ayuda a Mimi- Pues… tengo tres teorías- aún seguía aturdida. No todos los días se daba por enterada que dos de sus mejores amigos se besaron, y más por algo como el Tequilazo del amor. Lo cual lo hacía más… ilusorio- No te exaltes Mimi. Solo escucha.
Se sintió como un perro, reincorporándose correctamente para escuchar atentamente a su amo. Al diablo con sus sensaciones- Bien. Suéltalo.
-uno- inició alzando su dedo-Es posible que solo tú debas reflexionar sobre porque le regresaste el beso, porque si Willis en verdad estaba ebrio, es probable que hubiese besado hasta a un poste de luz creyéndolo la hermana de Megan Fox o Jennifer López-
"Eso hubiese sido gracioso si no estuviera insinuando que en realidad quería besar a Willis"-pensó espantada.
Levanto otro dedo- Dos: puede que ambos estaban tan ebrios que les dio lo mismo besarse y seguir el juego.
-"Esa posibilidad me gusta. De no ser porque yo recuerdo que no estaba tan ebria"
Arriba otro dedo- y tres: que en realidad él no estaba TAN ebrio como parecía y se excusó con el alcohol porque si quería besarte y punto-
-Tus teorías apestan. ¿Cómo porque demonios Willis querría besarme? O ¿Yo a él? en ese caso prefiero la segunda.
-Ah ver, Meems. Sé que es muy raro….eso de besar a un mejor amigo. Sin embargo, sí pasó, así quieras convencerte de lo contrario. Y… Después de eso ¿Qué ocurrió?
-¿A qué te refieres?
-A lo que dije. No creo que la noche se estancara porque ustedes se besaron- ironizó.
-Ah… pues…- balbuceo enredada-… seguimos como si nada. Y cuando regresamos nos fuimos caminando. Sabes que nuestras casas no quedan tan lejos…
-¿Y…?
-Ya sabes- bufó aparentando diversión-… caminábamos… tomados de las manos- murmuró muy bajo al mismo tiempo en que se daba en la frente con la palma de la mano, muerta de vergüenza.
-¿Estás jugando conmigo, verdad?
-¡ESTABA EBRIA! ¿DE ACUERDO? ¡Y NO SOLO ESO! ¡CUANDO LLEGAMOS A MI CASA ME ABRAZÓ Y NO ME QUERÍA SOLTAR! ¡DECÍA QUE ESTABA MUY A GUSTO CONMIGO ENTRE SUS BRAZOS!- ahora sí que nada era capaz de hacerle competencia al rojo que se matizaba en la castaña-Agh... Esto es frustrante. Dejemos de hablar de este tema. No sé para qué lo saque.
-Tenías que hacerlo- asintió con obviedad- Como tu mejor amiga debo saber qué ocurre para poder aconsejarte. Además… así ya no tienes que cargar con esto sola- le puso la mano en su brazo haciendo que Mimi fijara sus ojos en ella. Y le sonrió comprensiva- No será… qué tu sentiste algo al besar a Willis…
La seriedad reemplazó el estado de vergüenza e incomodidad en sus facciones. No se lo había planteado. Aunque… tampoco era como si fuese algo ordinario pasársela pensando en besar a uno de sus mejores amigos y luego en como las emociones actuaron.- No. No lo creo. Pero…
-¿Pero…?- la animo a seguir. Dios. Era muy difícil hacer que las palabras fluyeran de Mimi. Incluso un psicólogo o un policía en un interrogatorio dudarían de su capacidad profesional.
-No dejo de sentirme como si hubiese traicionado a Anika.
Abandono su posición recostada y se enderezo para estar frente a frente con la oji miel que jugueteaba con su trenza de espiga. Ahí estaba la razón de porque Mimi lucía tan mal cuando se refería al tema.
Por Anika. ¡Pero claro!
Ni por un momento lo consideró. Y eso que ella era la observadora.
Anika. Su amiga había estado mostrando indicios de que le gustaba Willis. Sin embargo… nunca lo había aceptado, y la peli negra siempre era sincera con sus sentimientos, de modo que su etapa de negación era como la de Mimi dividida entre un millón.
-Ay Meems… no creo que debas sentirse de esa forma. No has traicionado a Anika, primero que todo porque Willis no sale con ella, así que no es como si hubieses besado a su novio. Sí, talvez ella se pone igual de roja que tú hace unos minutos…- el cojín voló por los aires hasta estrellársele en la cabe. Entrecerró sus ojos hacia Mimi y está solo se encogió de hombros como diciendo "te lo merecías"- … Sí, supongo que sí- admitió ante el mensaje mudo de su amiga- Lo que quiero decir es que ella se puede avergonzar a nivel dios cuando la molestamos con Willis, y cuando tú le decías a él que cuidará a su novia, pero de eso, no ha pasado a más. Tomemos en cuenta que eso ocurrió desde el año pasado, si de verdad existiera algo más que una leve atracción entre ellos, créeme que sin que nosotros dijéramos una palabra, ellos estarían juntos. Aunque bueno… yo conozco a una ex pareja que les llevó TANTO tiempo…
-No te desvíes por ahí- bufo cerrando los ojos. ¿Por qué demonios siempre se desviaba en esos temas?
-Ok. Ya entendiste mi punto ¿No? Entonces no te preocupes por eso. Ese asunto está más que superado y muerto. Sé que si Anika se llegase a dar cuenta no creo que le importe. Y Willis… ese chico es un caso perdido. Igual que tú. Si estaba TAN ebrio como dices, incluso si no lo recuerda, al menos una foto de eso debe de existir en este mundo. Ahora todo se pasea por mensajes.
Mimi sabía que si ella llegaba a olvidar algo, por mínimo que sea. Yolei siempre estaría ahí para recordarle un nuevo tormento para tomar en cuenta. Antes de poder pegarle con otro cojín. El timbre de la entrada resonó por el apartamento.
-Debe ser la pizza- Le hizo una seña a la peli morada de: te estoy vigilando, y se levantó para ir por el dinero a su habitación y pagar la entrega.
Una vez volvió, la castaña acerco la silla de oficina de Yolei hacia donde ellas estaban sentadas en la cama y dejó la caja de la pizza ahí.
-Esa mirada de loca me dice todo. ¿Qué más quieres saber, Inoue?
Una sonrisa como al del gato rizón se curveo en sus labios-¿Davis sabe sobre esto?
Como el instinto no le permitía esta mucho rato sentada o acostada como la gente normal en alguna cama, acercó el sofá puf de la dueña de la habitación y se sentó en él, estirando los pies sobre la mullida alfombra que cubría el suelo- Por supuesto que sí, Yolei- dijo tomando un trozo de pizza- Se lo dije primero que ti, porque prefería la laaarga charla de último.
-¡Oye!
-Acéptalo- exclamó riendo- Es raro para él. Pero Davis no actúa como diva queriendo una explicación de un chisme acerca de ella.
-¿Cuándo le dijiste?- ignoro la insinuación de que era una diva intensa y necia.
-Cuando volví. Como estabas en casa de tu hermana cuidando a tus sobrinos, fuimos a su casa.
-Eso se escuchó muy raro, Meems. Una cosa es Willis, pero Davis…
-Ay por Dios, Yolei…- soltó una sonora carcajada llena de incredulidad. Le contaba las "aventuras" que vivó en Florida, y la imaginación de su amiga emprendía vuelo- Estás intensa.
-Mira quién habla… ¿Qué esperas para decirme como lo tomó?
-Como tú, es obvio que no. A ver… ah sí, fuimos a su casa y nos pusimos a cocina- Yolei alzó una ceja- Bien…-puso los ojos en blanco-… Davis cocinaba. Yo solo hacía lo que él me decía. Sabes como soy, a veces si no digo lo que pienso, exploto. Y lo hice.
-Ya no puedo mantener la boca cerrada- se quejó levantando su mano, cuchillo en alto.
Davis detuvo su tarea con la comida y la observo extrañado, pasando sus ojos de ella al cuchillo, y viceversa- Okey… deja el cuchillo a un lado, Meems. No quiero que cuando lleguen mis papás, haya que limpiar sangre.
Puso los ojos en blanco mientras reía- Está bien. Tranquilo. No habrá sangre- se sentó en el marco de la ventana que daba al patio, llevando un trozo de fruta a su boca- Tengo que decirte algo.
-¿Me dirás que te conseguiste otro mejor amigo?- cuestiono dolido. Tocando su pecho donde está su corazón.
-No. Pero si te atreves a hacer un chiste de esto. Tendrán que preocuparse por la sangre.
Eso basto. Su mejor amigo asintió y se sentó frente a ella. En el taburete de la cocina- Te escucho preciosa.
-El viernes fui con Willis a un club en el muelle. Y quedamos en medio del Tequilazo del amor.
-Oh… mierda…- murmuró sorprendido. La fresa que sostenía cayó de su mano- ¿Me estás jodiendo, verdad?
Negó divertida ante la reacción del moreno- No.
-¿Algo más para traumarme?
-¿Por qué traumarte?
-Que Willis y tú se besaran es como incesto- se quejó. Un escalofrío removió al joven mientras hacia una mueca- Son como mis hermanos. Por la forma en que lo dices… ¿No termino ahí, verdad?
-Oh no, campeón. Willis me beso de vuelto cuando cumplí el reto. Estaba ebrio.
-Ese casanova…- se notaba que aún no asimilaba la información- Con esa excusa se aprovecha… par de picarones incestuosos-
-¡Que no es incesto!- gruño tirándole una manzana a la cabeza
-¡Hey, alto a la violencia!
-Davis en serio es único- le dio un mordisco a su trozo de pizza. Ese chico era especial.
-Sí. El campeón, se sorprendió, pero hasta ahí. No como otras intensas…
-Ya deja de molestar, Meems.
-Tú igual. En fin… voy por refresco. Esto me va a atragantar- al ponerse de pie, un mensaje fue anunciado en su celular, miró la pantalla, sonrió con diversión.
-¿Por qué sonríes?- pregunto ante el gesto de la oji miel.
-Por lo visto no fui la única con un viernes de locos- le dejo su celular a la peli morada y se fue a la cocina mientras Yolei veía un video enviado por WhatsApp donde cierto moreno que también estuvo en Florida, bebía de una botella de ron y como música de ambiente de oía: ¡FONDO, FONDO!
….
Ah. Por fin acabe.
Espero que les haya gustado.
Hey. Pues yo sigo con mi necia necesidad de querer un maldito adelanto de la nueva temporada. Pero no dan nada para mantener a la fiera tranquila.
Da igual. Cuando pregunte qué querían ver en Digimon 03, era sobre trama y demás, porque, vamos. Que todos los que estamos involucrados en este fic queremos Michi, Takari y Sorato.
Voy a ponerles un ejemplo y les contaré que quiere mi mente malévola que ocurra: Quiero que reaparezcan varios de los antiguos villanos, y como se van a centrar en los primeros digidestinados, pues que sean los villanos mejor conocidos para ellos. Que sea Piedmon quién vuelva, siendo un villano a otro nivel, perverso y retorcido, se necesitan villanos que se consideren como tal ante chicos de 17 años o edad similares. El antiguo Piedmon es genial, pero el personaje solo se ve "malo" frente niños de primaria. Y que él secuestre a Mimi (no es cliché, lo juro) y la convierta en la opuesta de la elegida de la pureza. ¿Se imaginan? Meterse directamente con una elegida en específico, y que cierto castaño líder enfurezca al ver en lo que Mimi se convirtió por causa de Piedmon y que el digimon le cuestione: ¿Por qué te molesta más que a los demás? No es como si estuvieras interesado en esta hermosura. Y… ¡Que su imaginación vuele desde aquí!
Okey… sé que es casi imposible que pase algo como eso exactamente. Por eso mismo necesito un tráiler más revelador.
Bueno. No molesto más. Adiosito.
Esta señorita seguirá estudiando. ¡Ya falta una semana!
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